CLARKEPOV
Me desperté exaltada sentándome de golpe en la cama, un trueno me había despertado, mire por la ventana y vi como la claridad de la mañana quería colarse entremedio de las nubes negras. Mire hacia mi costado y me extraño encontrarme sola en mi cama, tome mi celular para mirar la hora y eran las 5:30 am, me levante y fui hasta el baño, Lexa no estaba ahí tampoco, bueno la casa no es muy grande y no hay muchos lugares en los que pueda estar, todavía era demasiado temprano para que este preparando el desayuno o algo por el estilo.
Salí de la habitación y baje hasta la cocina, Lexa se había dormido demasiado enojada anoche y conociéndola quizás terminó durmiendo en el sofá o algo por el estilo. Pero no, estaba equivocada no estaba ni en la cocina ni el el living, abrí la puerta del garage y su moto estaba ahí.
Me quede unos segundos abajo simplemente sintiéndome culpable por como trate a Lexa en la noche, lamentablemente Ontari es parte de su pasado y yo debería aprender a vivir con eso, como también intento aprender a vivir en armonía con Costia, siempre tan justa para elegir con quien salir, bueno igual con el tiempo me di cuenta de que no es cuestión de elegir sino es más cuestión de destino, por algo nos toco la misma habitación, por algo ella siempre estuvo cuando la necesite y por algo ahora estamos juntas.
Cuando estaba subiendo las escaleras escuche como una puerta se abría, me felicite mentalmente por ponerme pantalones antes de bajar, algo a lo que me tuve que acostumbrar a la fuerza cuando Marcus se vino a vivir acá. Había pensado que era él, ya que entra a trabajar más temprano que mi mamá, lo que menos me espere fue ver a Lexa salir de la habitación de invitados, la habitación donde Ontari iba a pasar la noche, vi como mi novia sonreía y se reía con ella, Ontari la tomo de la mano antes de que ella se fuera.
- Gracias, Lexa. - escuché que le dijo - me hizo muy bien pasar este tiempo contigo.
- Claro, cuando quieras. - Le respondió mi novia -
Espere a escuchar como ambas puertas se cerraban e intenté sacar esas imágenes mentales que se habían apoderado de mi. Intenté pensar en algún tipo de explicación lógica por la cual mi novia paso la noche en la habitación de ¿su ex? O ¿simplemente de aquella mujer que tuvo la suerte de ser su primera vez? Por más que lo intente yo no tenía ninguna explicación para nada de lo que acabe de ver, inspiré hondo y largue el aire lentamente antes de terminar de subir el tramo que me faltaba, cuando estuve por abrir la puerta Lexa me ganó de mano.
- ¡Ey! ¿Dónde estabas, pequeña? - me sonrió y fue la primera vez en todo el tiempo en la que la conocía que note que esa sonrisa era de nervios. No le conteste y entre a la habitación, escuchando como la puerta se cerraba detrás de mi - ¿Clarke?
- ¿Dónde estabas?
- Te pregunte primero - intentó bromear -
- No estoy bromeando, Lexa. Dime donde estabas y desde ahora te advierto que en como me mientas te olvidas de mi.
- ¡Hey! Tranquila - suspiró - Clarke...
- No me des vueltas. ¿Qué hacías en su habitación?
- Seguramente no me creas - se rió - estábamos hablando -
- ¿Hablando, Lexa? ¿Toda la noche hablando?
- Es lo que estuvimos haciendo... hablando, Clarke. Necesitaba hablar con alguien y bueno.
- ¿Y por qué no hablaste conmigo?
- Porque dormías y no quise despertarte.
- Claro, entonces optaste por meterte en su habitación para "hablar" - dibuje las comillas en el aire -
- Eso fue lo que hicimos
- ¿Y Pretendes que te crea?
- Pues si, porque es la verdad.
- No intentes engañarme, Lexa. - y ese fue el momento en el que me sentí completamente desprotegida, donde mis ojos comenzaron a picar gracias a las lagrimas que se estaban acumulando en ellos ¿Cómo puede pensar que me crea que estuvieron hablando? ¿Es algo lógico eso? Si al menos intentara ponerse en mi lugar se daría cuenta de lo estúpido que suena eso -
- Clarke, mi amor. - intentó abrazarme pero no la deje -
- No... no puedo creer lo que me estas diciendo.
- ¿No confías en mi? - frunció el ceño. Me indigna que sea ella la que se este enojando -
- ¡Claro que lo hago! Pero ponte en mi lugar e intenta pensar con claridad, joder Lexa. Ella fue la mujer con la que tuviste tu primera vez.
- ¿Es por eso? ¿Piensas que estuve follando con ella?
- ¿Acaso eso no suena más lógico?
- Suena más lógico para alguien que sea capaz de engañar a la persona que ama. - suspiró - No llores, Clarke. - esta vez dejé que me abrazara, no sé si suena estúpido o no. Pero el calor de sus brazos me reconfortaba. ¿Quizás realmente estuvieron hablando y yo solo me estoy montando una película? Pero, mierda eso me suena a la más vulgar mentira que se la intentan meter a una idiota enamorada que cree todo lo que su novia le pueda decir. -
- No me engañes, Lexa. - Solloce agarrandome con fuerza de su camiseta - puedo perdonar muchas cosas pero no me engañes -
- Clarke - tomo mi rostro entre sus manos - mírame, Clarke... mírame. - yo negaba con la cabeza, mientras mis lágrimas caían.
- No puedo.
- ¿Qué no puedes, amor?
- No me digas así.
- Hey, Clarke, amor... no.
- ¡Que no me digas así! No puedo, Lexa.
- No, Clarke...
- Quiero estar sola.
- No me pidas que me vaya.
- No te lo estoy pidiendo. Pero quiero estar sola.
- Otra vez por esto no, Clarke. - cuando por fin pude mirarla note las lágrimas en sus ojos. - prometiste nunca alejarme de nuevo. - sus lágrimas cayeron y me sentí peor por eso que por la situación en la que estábamos -
- Más tarde nos vemos, Lexa. Por favor.
- ¿Me lo prometes? - se acercó y quitó las lágrimas que caían - mi amor - cada vez que me decía así sentía que algo me dolía en el centro del pecho. Cerré los ojos y sentí la calidez de sus labios en los míos.
- Más tarde. - ella asintió y fue a buscar su ropa. Yo me recosté en la cama cuestionandome si no estoy haciendo un mundo de un grano de arena. Al cabo de unos minutos sentí como el colchón se hundía, seguido del brazo de Lexa rodeandome apoyando su pecho en mi espalda.
- Te amo, Clarke. - beso mi hombro y me apretó más a ella - Te amo, mi amor. No se que decirte para que creas lo que te digo, no paso nada entre ella y yo, créeme por favor. - sollozo - ¿Clarke? - suspiró y volvió a besar mi hombro - Te amo.
- Y yo a ti - susurre antes de que se levantara de la cama y se fuera. -
Cuando logré escuchar el ruido de la moto me deshice en lágrimas quería con todas mis fuerzas creer lo que me dijo, creer cada una de sus palabras, creer que solo estuvieron hablando durante toda la jodida noche. ¿Era tan ilógico lo que me estaba diciendo?. Creo que lo que me esta impidiendo pensar con claridad es la imagen de Ontari cuando se vieron la noche anterior, la manera en la que ella la miro, muy diferente a la de Lexa, Ontari parecía gustarle su presencia y Lexa parecía asustada.
Me desperté un par de horas más tarde, no me había dado cuenta cuando me dormí, lo que sí sabía era que no me quería levantar de la cama, quería quedarme dormida de nuevo y despertarme con Lexa a mi lado y que todo haya sido un sueño, un estúpido y jodido sueño. Me senté en la cama y tome mi celular, le iba a mandar un mensaje a Raven, necesitaba hablar con ella, si bien cuando habla de Lexa siempre la tira para abajo, cuando los problemas son reales siempre se pone en un lado neutral y me ayuda a pensar las cosas con claridad. Suspiré con pesadez cuando al desbloquear la pantalla tenia mensajes de Lexa.
Amor: No sé si debía avisarte pero llegue bien. Clarke, tomé una mala decisión. No debí ir a su habitación, lo sé y lo siento. Te amo.
Amor: No sirvo para estas cosas de "los tiempos" Clarke.
Amor: Siento que no tengo control de nada. Y no me gusta. No me gusta queestésenojada conmigo, no me gustas que no me creas cuando te digo la verdad. No me gusta que no me contestes, no me gusta esta angustia que tengo en el pecho al saber que estas enojada conmigo.
Amor: ¿A qué hora te voy a ver? Me dijiste que nos veríamos más tarde.
Amor: Bueno, lo siento. Ya te dije que no sirvo para esto de los tiempos, mucho menos después de haber pasado tres semanas separadas y pelearnos el primer día. Esincreíble, Clarke.
No le conteste, no tenía respuesta a nada de lo que decía. No quería verla por el resto del día y quizás, solo quizás la charla con Raven me haga cambiar de parecer.
Yo: Hola Rae.
Rae: ¿Qué hace mi rubia favorita?
Yo: Espero ser la única rubia de tu vida.
Rae: Claro que sí. Eres mi pequeña de ojos celestes.
Yo: ¿Podemos vernos?
Rae: Claro. Pensé que ibas a estar con Woods. Ya sabes... comoconejillas.
Yo: No justamente. ¿A qué hora nos vemos?
Rae: A la que quieras ¿Voy o vienes?
Yo: Voy. ¿Media hora?
Rae: Te espero.
Me levante de la cama y me fui a dar un baño, más que nada para ver si así se disminuía la hinchazón de mis ojos y lo rojo de mis mejillas. Termine de bañarme y me cambié, me puse un short y una camiseta de tirantes, guarde una camisa por si más tarde hacía frío.
La lluvia había cesado en algún momento de la mañana, bajé a la cocina y me di cuenta que estaba completamente sola, bueno por lo menos eso hubiese querido.
- Tu madre dijo que si sales le avises si vuelves a cenar. - me hablo Ontari quien estaba sentada en el sofá jugando con su celular.
- Ok. Gracias.
- Oye, Clarke. - se levanto del sofá y camino hasta mi - parece que la relación entre nuestros padres es demasiado seria.
- Ajam.
- Podríamos intentar llevarnos bien ¿Por ellos?
- Supongo. Tengo que irme.
- Que te vaya bien - me dijo y volvió al sofá -
Caminé lento hasta lo de Raven, había una brisa fresca gracias a la lluvia de la noche anterior. No podía sacarme la cara de Ontari de la cabeza, su sonrisa, sus ojos, era hermosa. ¿Cómo no caer en sus encantos? Me sentía demasiado poca cosa a su lado, no me parecía extraño que cualquier persona pueda dudar delante de ella. "Gracias, Lexa. Me hizo muy bien pasar este tiempo contigo" sus palabras daban vuelta en mi cabeza, la imagen de Lexa sonriéndole mientras se dejaba agarrar la mano por ella.
- Hey, Rubia. ¿Por qué esta cara? - me dijo Raven apenas abrió la puerta -
- Hola para ti también. - se hizo a un lado para dejarme entrar -
- ¿Estás bien, Clarke?
- No lo sé. Necesito hablar contigo.
- ¿Quieres tomar algo? - negué con la cabeza - bueno, vamos - tomo mi mano y me guió hasta su habitación. - Soy toda oídos mi ángel rubio.
- Anoche vino la hija de Marcus a cenar a casa, era tipo la presentación oficial entre la familia.
- ¿Esta buena?
- ¡Raven! - le tire una almohada - Sí, es demasiado linda pero no viene al caso eso.
- No me digas que te liaste con ella.
- ¡No! Sabes que no soy esa clase de persona.
- ¿Entonces?
- Lexa habían llegado esa misma mañana y se quedo a cenar con nosotros, cuando la vio ambas se saludaron, se conocían de antes.
- ¿De dónde se conocían?
- Ella es la chica con la que tuvo su primera vez. - suspire -
- Ah, ya veo.
- ¿Qué? - fruncí el ceño. Ya sabia por donde iba a agarrar antes de que terminara de contarle todo -
- ¿Estas celosa? Clarke, esta chica, que ni el nombre me dijiste
- Ontari...
- Bueno, esta tal Ontari es el pasado de Lexa. No hay nada que puedas hacer al respecto.
- No es eso.
- ¿Entonces?
- Admito que me sentí celosa, porque joder, es hermosa. No puedo hacerle competencia en nada. - hice una mueca con los labios -
- Hey, rubia - puso sus dedos debajo de mi barbilla haciendo que levantara la cabeza - eres hermosa, tienes un cuerpo de infarto, unos ojazos que derriten glaciares y encima tienes dos enormes amigas que te acompañan - golpee su brazo - eres hermosa, Clarke y encima de hermosa eres una excelente persona, capaz de dar todo por los demás sin importar que tu te quedes sin nada.
- Lo dices porque eres mi amiga.
- Lo digo porque es verdad. Ahora termina de contarme la historia porque si solo es tu inseguridad ya te voy diciendo que Lexa babea por ti y tu par de ojos.
- Peleamos anoche, porque si los celos me superaron. Ella me decía que no podía cambiar su pasado y que no me conocía cuando estuvo con ella. Cuando se quiso ir no la deje y nos acostamos a dormir. Cuando me desperté esta mañana no la encontré en mi cama y aunque me pareció raro baje hasta la cocina para ver si estaba ahí, su moto estaba en el garage y ella no estaba en toda la casa, cuando estaba subiendo escuché una voces y ahí estaba Lexa saliendo de la habitación de Ontari, ambas sonriendose y riéndose y yo me sentí la persona más estúpida en toda la tierra. - vi como Raven apretaba sus puños -
- ¿Qué explicación te dio?
- Ese es el problema... - me sentía idiota de solo decirlo - me dijo que estuvieron hablando.
- ¿Hablando? - se rió - ¿En el medio de la noche? ¿en su habitación? ¿con su casi ex? ¿Pero Lexa es estúpida o solo esta haciendo un curso para recibirse?
- ¿No suena ilógico?
- ¿Ilógico? Suena como la mentira más vulgar de todos los tiempos.
- Lo sé.
- ¿Le Creíste?
- Es lo que quiero pero no puedo. No puedo creer eso. Y no se que hacer, Rae. - mis ojos ya no aguantaron las lágrimas que comenzaron a caer sin ningún tipo de permiso - me siento mal por no creerle y me siento una imbécil por intentar creer eso. - Raven me abrazó - quizás este haciendo un mundo de nada. Pero necesito pensarlo.
- Esta bien que te tomes tu tiempo.
- Lo sé. Se lo dije. Pero no quiere, me manda mensajes y quiere verme pero yo no quiero, no quiero verla porque se que voy a terminar creyendo hasta que existen unicornios de colores y no quiero, Rae.
- Tengo una idea. - secó mis lágrimas con sus pulgares - ¿Confías en mi? - asentí - Voy a llamar a Octavia.
- ¿Octavia?
- Dijiste que confiabas en mi. - beso mi frente y se salio de la habitación -
Mientras esperaba a Raven saque mi celular y volví a tener mensajes de Lexa y uno de ellos eran una foto, eso se sintió como un golpe verdaderamente bajo.
Amor: ¿Clarke? Quiero verte amor
Amor: Te extraño.
Amor: Te necesito.
Amor: Lo siento. Siento si te lastime, Clarke no era mi intención.
Amor: Te amo.
Amor: háblamepor favor.
Minutos después Raven entro con su ordenador y una enorme sonrisa, se sentó a mi lado y comenzó a buscar algo en Internet.
- ¿Qué buscas?
- Esto - me dijo mostrandome el ordenador -
- ¿Un avión?
- Pasajes, idiota. Nos vamos.
- ¿Nos vamos? ¿A dónde?
- A lo de Octavia unos días - abrí mi boca para contestar pero me freno - no acepto un no, ya compre ambos pasajes. Salimos esta noche así que ve a tu casa y guarda algo de ropa.
- Pero, Rae.
- Pero nada, vete paso por ti en dos horas.
- Rae...
- ¿Querías pensar sin tener a Lexa encima? ¿ Qué mejor que esta salida que te estoy ofreciendo?
- Tienes razón. - suspire -
- Anda ve, recuerda que paso por ti en dos horas.
Cuando llegue a mi casa por suerte mi madre ya estaba y lo mejor era que estaba sola, Marcus y Ontari se habían ido al mercado. Hablé con mi mamá para decirle que nos íbamos a lo de Octavia por unos días. Supongo que imagino que Lexa también iba, porque no cuestiono nada, solo esperaba que Lexa no pasara por casa, no quería dar explicaciones de nada.
Guarde algo de ropa sintiéndome demasiado culpable, habíamos esperado tanto estas vacaciones, habíamos sufrido demasiado esas tres semanas separadas y ahora que por fin podemos estar juntas pasa todo eso. La amo tanto que se que puedo llegar a perdonar demasiadas cosas y eso me hace sentir peor. Prácticamente le estoy dando permiso de hacer y deshacer lo que quiera conmigo sin importarme nada más que no perderla.
Raven llego a la hora pactada, me despedí de todos, Ontari me miro algo extrañada pero no objeto nada. Me subí al taxi y nos fuimos camino al aeropuerto.
- ¿Debo avisarle?
- Antes de subir al avión.
- Bueno. - Suspiré -
Unos 45 minutos más tarde llegamos al aeropuerto y nos quedamos dando vueltas en el lugar mientras esperábamos que nos llamaran para abordar. Raven hacía todo lo posible por hacerme reír y lo agradecía mucho, no se que haría sin ella en mi vida.
"Pasajeros del vuelo número 307 presentarse en plataforma 18"
- Ese es el nuestro, vamos Clarke.
Cuando estábamos apunto de llegar a la plataforma escuche su voz y solo pensé que era producto de mi imaginación pero Raven también lo había escuchado.
- ¡Clarke! - me di vuelta y me encontré con Lexa. Quien corriendo se acerco hasta mi - Clarke, no te vayas.
- Quiero irme, necesito irme. Son solo unos días, Lexa.
- Quédate conmigo, Clarke
- Necesito estar sola, Lexa.
- Es injusto todo esto, yo no hice nada para que estés así y quieras irte y dejarme acá y encima de todo ni siquiera me avisas que te vas.
- ¿Es injusto?
- Si, Clarke es injusto para mi.
- ¿Puedes ponerte un segundo en mi lugar? Un maldito segundo, Lexa. ¿Qué hubieses pensado si te despertabas en el medio de la noche luego de una pelea y yo no estuviese a tu lado? ¿Qué hubieses sentido si te levantabas a buscarme por toda la casa y no me hubieses encontrado? Dime, Lexa ¿Qué hubieses sentido si al estar llegando a la habitación me veías salir de su cuarto entremedio de risas, sonrisas y encima de todo que ella tomara de mi mano para agradecerme por el rato que habían pasado? ¿Me hubieses creído que solo estaba hablando cuando sabes a la perfección que hubo un pasado? Responde ¿Me hubieses creído?
- No - dijo con la voz entrecortada - lo siento.
- Deja de decir que lo sientes y entiende que necesito estar sola. Por favor.
- Es que te amo, Clarke y...
- Yo también te amo. ¿Te piensas que estaría así de no hacerlo? Dios, Lexa te amo como nunca imagine poder amar a alguien.
"Última llamada a los pasajeros del vuelo 307"
- ¡Clarke! Venga, vamos. - me gritó Raven -
- Debes irte. - asentí - promete que me llamaras cuando vuelvas.
- Sí, te llamaré. Solo respeta mi tiempo, Lexa.
- Lo haré. ¿Me das un beso? - me acerque a ella y apoyé mis labios en los suyos -
- Nos vemos, Lexa.
- Nos vemos.
Fui hasta donde estaba Raven esperándome impaciente y con su ceño ligeramente fruncido, la presencia de Lexa no le había gustado en lo más mínimo, antes de entrar se giró y grito.
- ¡Lexa! - Lexa puso su atención en Raven - ¡Aléjate de su hermanastra!
- ¡Raven!
- Ya, ya. Vamos.
El vuelvo había durado como mucho dos horas y media, cuando llegamos Octavia nos estaba esperando impaciente en el aeropuerto. Me encantaba ver como el amor entre ellas dos iba creciendo día a día. Camino a su casa no hablamos del tema pero si me dejo en claro que esa noche no pero al otro día la debía poner al tanto de todo lo que había pasado y con lujos de detalles. Hablar con Octavia siempre me pareció excelente, ya que ella siempre actuaba de manera neutra, en cambio Raven siempre pero siempre iba a estar más de mi lado que del otro.
- Entonces ¿Lexa dice que solo estuvieron hablando? - asentí mientras Octavia pensaba en que decirme - mira, Clarke yo te hablo desde afuera desde lo que veo lo sabes ¿Verdad?
- Sí, O. Lo sé.
- Conozco a Lexa desde hace un año, el mismo tiempo que conozco a Raven y casi la mitad de lo que te conozco a ti. - asentí - el cambio que vi en Lexa con respecto a ti es enorme pero más que nada sé que ella es una persona más que sincera, Clarke. A Lexa no le gusta el tema de "Voy de cama en cama" no lo hizo estando soltera, menos lo va a hacer estando contigo.
- Ya lo sé pero...
- Si, se lo que vas a decirme y también me parece poco creíble. Pero a veces ese tipo de cosas se dan. Y quizás a veces haces cosas que piensas que no van a afectar a nadie y terminan lastimando a la persona que más quieres.
- ¿Dices que debo creerle?
- Eso solo lo sabes tú, cielo. Solo puedo decirte una cosa de cual estoy 100% segura.
- ¿De qué?
- Lexa no te engañaria, Clarke. Aparte, estuvo con esta tal Ontari y por algo no funciono y eso que fue su "primera vez". No vuelves a lo malo, Clarke. No vuelves a lo que no te gusto o no funciono. No sirve de nada.
- Gracias. - me levante de la silla para abrazar a Octavia.
- Ey, a mi no me agradeciste y eso que fui la que te trajo hasta aquí.
- Ven aquí, idiota mía. - me tire encima de Raven que estaba sentada en el pasto -
Aproveche esos días lejos de casa, lejos de todo para pensar en todo lo que había pasado, para entender que un error lo comete cualquiera y que si, realmente había hecho un mundo de un grano de arena.
El día que nos toco volver solo pensaba en la opción de hablar con Lexa y arreglar todo. La extrañaba, si, la extrañaba muchísimo. Cumplió su palabra de respetar mi tiempo, si fue difícil para mi que fui yo la que se lo pedí no me quiero imaginar lo que fue para ella.
El taxi me dejo primero a mí, ya no tenía palabras, ni besos, ni abrazos para agradecerle a Raven todo el apoyo que me dio en estos días.
- Ey, rubia - me grito desde el taxi - llámame y no se queden como conejas pegadas una a la otra.
- Te llamaré, imbécil.
- Chau, bella mía.
- Chau, Rae.
Entre a mi casa completamente diferente a como me había ido, ahora por lo menos tenía una sonrisa en el rostro, ya era casi la 1 am y se que le prometí a Lexa llamarla el día que llegara pero prefiero esperar a mañana a la mañana.
- Buenas noches - su voz me asustó, estaba todo apagado pensé que todos dormían ya.
- Buenas noches, Ontari. ¿Vives aquí?
- Técnicamente - se rió de mi ceño fruncido - vamos, Clarke tenías una sonrisa cuando entraste. Tu madre me ofreció pasar unos días aquí en mis vacaciones, hace mucho que no veo a Marcus y bueno. Acepté. Espero no te moleste mi presencia.
- Mientras te mantengas alejada de mi y de mis cosas, estaremos bien.
- Cuando me dices "Tus cosas" - cito - ¿Me hablas de Lexa?
- ¿Qué tienes con Lexa? - mi mandíbula se tenso completamente al escuchar el nombre de mi novia salir de sus labios.
- Tranquila. Entre tu novia y yo no hay nada.
- Mejor así. - me dispuse a subir las escaleras pero ella me hablo de nuevo -
- Supongo que estaban peleadas para que te hayas ido así. Digo, como vino a buscarte y a Abby le pareció extraño que ella no supiera nada del viaje - se encogió de hombros -
- Ya estamos bien.
- Me parece estupendo. Hacen una linda pareja
- ¿Estas siendo cínica?
- Para nada Clarke. Debo admitirte que me sentí culpable por su pelea.
- ¿Por qué?
- Bueno, tus gritos no fueron muy sutiles cuando le preguntaste que estaba haciendo en mi habitación. ¿Quieres saber mi parte de la versión?
- No me interesa.
- Clarke - Suspiro - no me gusta Lexa. Es más creo que nunca me gustó. ¿eso te deja más tranquila?
- ¿Por qué me estas diciendo esto?
- Porque quiero que te quede claro que yo no tengo intensión alguna con ella, no quiero destruir ninguna relación.
- Entonces ¿Tú también me vas a decir que estuvieron hablando?
- Esa es la única verdad, Clarke. Y si hay alguien que tenga que pedirte disculpas, soy yo.
- Disculpas. ¿Por qué?
- Porque quizás quise molestarla un poco esa noche. Pero ella me dejo muy en claro con quien esta y a quien ama.
- ¿Ella te mandó a hablar conmigo?.
- No, Clarke. No vi ni hable con Lexa desde esa noche.
- Esta bien. Gracias
- De nada. Solo quería dejar en claro las cosas contigo. - me sonrió y subió las escaleras para dirigirse a su cuarto -
Luego de hablar con Ontari intenté recordar cada una de sus expresiones para intentar encontrar algún signo de mentira o duda pero no los encontraba. Aunque si le sigo dando vueltas al asunto voy a terminar que ambas se complotaron para cubrir sus errores. En un momento me dieron ganas de preguntarle de que hablaron exactamente y a que se refería cuando dijo que "Intento molestarla" ¿Se le habrá insinuado? Porque si es así no le va a quedar un solo pelo en la cabeza.
Al otro día me levanté temprano, me bañe y desayune con mi mamá y Marcus, les conté como me había ido en la casa de Octavia y las cosas que habíamos hecho. Por suerte mi madre sabe cuando hay cosas que no debe preguntar, así que Lexa no apareció en la conversación. Y hablando de Lexa ahora me encuentro frente a la puerta de su casa y estoy meditando si tocar el timbre o no. Quizás debería llamarla por si esta durmiendo o algo. Luego de unos minutos me decidí por tocar el timbre.
- ¿Qué paso An? ¿Te olvidaste las llaves? - dijo Lexa mientras abría la puerta - ¡Clarke! - sonrió -
- Hola.
- ¿Estoy soñando?
- No seas idiota. - no aguanté las ganas de colgarme de su cuello. Ella me abrazó con fuerzas -
- Oh, Clarke. - apretó más su agarre - no te das una idea de cuanto te extrañe -
- Yo también, mi amor. - me separe solo para observar su sonrisa, aunque sus ojos llorosos me hicieron doler el pecho - No llores.
- Clarke... - dijo con la voz entrecortada - mi amor...
- Lex, no llores.
- Lo siento, Clarke. Lo siento.
- Ya mi amor, ya esta. Estoy aquí - tome su rostro entre mis manos - mírame, estoy aquí y no pienso irme.
- ¿Me crees?
- Sí. Mi amor, siempre supe que serías incapaz de engañarme, Lexa. Solo que... - no me dejo terminar de hablar ya que sus labios chocaron con los míos en un beso más que esperado y deseado. Agradecí que ella tuviera la fuerza suficiente para sostenerme porque sentí que me iba a caer cuando nuestros labios y nuestras lenguas se reencontraron con tanta pasión. - siento por no haberme quedado contigo.
- Tenías razón, amor. Yo también tuve tiempo de pensar en lo ilógico que sonaba la explicación que te daba.
- Lo sé pero debí confiar en ti.
- Ahora, estás aquí y eso es lo que me importa. - volvió a besarme -
- Tengo una pregunta que hacerte.
- Dime - me sonrió -
- Ontari ¿Quiso provocarte?
- Algo así - se rasco la nuca en símbolo de nerviosismo - intentó besarme pero no la deje. Solo quiero besarte a ti. - acarició mis mejillas -
- ¿Y por qué no me lo dijiste antes?
- Porque no me dejaste. - me abrazó escondiendo su cara en mi cuello - estas aquí.
- Sí.
- No te vayas de nuevo.
- No hay otro lugar donde quiera estar, Lexa. - busque sus labios con los míos - aunque si hay un lugar en donde me gustaría estar.
- ¿En dónde?
- En tu cama - ambas sonreímos y ese brillo que tanto amaba se volvió a situar en sus ojos y estoy completamente segura de que los míos estaban iguales -
- Te amo, pequeña.
- Y yo a ti - deje un casto beso en sus labios antes de volver a hablar - Ey, ¿Cuando sacaste esa foto que me mandaste?
- ¿Te gusto?
- Sí. Es hermosa.
- Tendremos que sacarnos más.
- Si, me gustaría tener muchas más.
- ¿Podemos hacer un álbum?
- ¿Con fotos nuestras?
- Si. En cada lugar diferente que estemos. - sonrió - no me cansaría de mirarlas.
- Yo no me cansaría de mirarte a ti.
- Compradora -
- Lex... no quiero parecer insistente - comencé a desprender su camisa - pero...
- ¿Mmm?
- Tengo muchas ganas de hacer el amor contigo.
- Mi rubia cachonda. - beso mis labios y en un rápido movimiento me levanto en sus brazos haciéndome gritar, subió las escaleras hacía su habitación. Íbamos a ocupar muy bien el tiempo en el que Anya estaba trabajando -
