¡Hola! Aquí traigo el siguiente capítulo, aunque advierto que puede que se lleven una desilusión al saber que este capítulo no es el siguiente del anterior (en el sentido que no describe la pelea de los titanes contra Slade) sino que es un capítulo tipo flash back para explicar algunas interrogantes que pudieron haber surgido en el capítulo anterior.

Espero que les guste, y disfruten la lectura.

Los teen titans no me pertenecen.

Capítulo 25

Sumido en un profundo sueño, el Chico Maravilla apenas si se movía. Después de todo lo que había pasado en los últimos días le había costado conciliar el sueño pero cuando lo había hecho, su cuerpo se lo había agradecido. Desde que Raven y Red–X habían aparecido en Jump City había tenido ciertos problemas para dormir con tranquilidad, y era por eso que sentía no era capaz de rendir al máximo en los enfrentamientos contra ellos o contra cualquier otro villano.

Pero ahora, con la joven ladrona durmiendo en la misma torre que él y teniéndola un poco más vigilada, había sentido que por lo menos esa noche podría dormir un poco más que el resto.

Desafortunadamente, su recién iniciado sueño se vio interrumpido al poco tiempo. Escuchó el sonido de la alarma activarse a lo lejos, y antes de que pudiera ponerse de pie, una mano se situó sobre su boca y lo obligó a permanecer en su posición en la cama.

Los sentidos de Robin se activaron al máximo. Aun siendo iluminado a intervalos por la luz roja de la alarma podía distinguir a la figura que yacía a un lado de su cama, y sabía que sólo bastaba con que hiciera algún movimiento para derrumbar al invasor. Se estaba preparando para abalanzarse sobre él cuanto la luz de su cuarto se encendió.

La luminosidad lo cegó por cuestión de segundos y se vio forzado a parpadear para que la luz dejara de calarle los ojos. Cuando sus ojos se adaptaron por fin a la luz, se fijó en la persona a su lado. Casi saltó y se colocó en posición de batalla al ver que se trataba del compañero de Raven.

–Tranquilo– pronunció Red–X y se llevó una mano donde estaba su boca para indicarle que guardara silencio.

Robin no se sentía confiado para hacer lo que el chico le decía. Pero al considerar que del ladrón estar ahí para atacarlo ya lo hubiera hecho, optó por obedecer. Se mantuvo inmóvil y observó la máscara del joven, reparando por primera vez que el ladrón lo había observado sin antifaz. Guió sus ojos hasta donde descansaba su máscara.

Red–X comprendió la incomodidad en los ojos de Robin al verse descubierto. Asintió y con la mano libre tomó el antifaz.

–Sé que somos enemigos pero necesito que confíes en mí– pronunció con cuidado Red–X.

Precavido, Robin dio una sola asentida. Jason le pasó el antifaz y retrocedió un paso, liberando la boca de Robin. Aguardó a que líder de los titanes se colocara su máscara.

–¿Qué estás haciendo aquí?– cuestionó Robin poniéndose de pie frente a Red–X. A pesar de ver que el ladrón no mostraba ninguna señal de que lo atacaría, el titán decidió aguardar una postura que le permitiera defenderse en caso de que las apariencias lo engañaran.

–Estoy aquí porque necesito hablar contigo pero dado que no confiaras en mí…– inició Red–X y para sorpresa de Robin, el chico se quitó la máscara, revelándose ante Robin como el joven de las antorchas que había visto tiempo atrás en la plaza– escucha, Slade le ha puesto una trampa a Raven.

–¿Y porque no le has ido a avisar a ella?– preguntó Robin aun sin creer que el ladrón había estado frente a sus narices y él ni cuenta se había dado.

Jason dejo salir una bocanada de aire.

–Slade ha obligado a Raven a traer un comunicador que le permite escuchar sus conversaciones, saber que poderes utiliza.

–No creo que la obligue– comentó Robin sintiendo su sangre hervir al saber que la chica le había visto la cara frente a sus compañeros al convencerlo de que ya no tenía nada que ver con Slade.

–Sí lo hace– refutó Jason con expresión malhumorada al ver las dudas que tenía Robin sobre su mejor amiga– la tiene amenazada.

–¿Con qué?– preguntó Robin alzando la ceja con incredulidad.

–Raven piensa que Slade me tiene cautivo y me matara si ella lo desobedece– dijo Red–X.

Robin dejó salir una risa seca ante la respuesta.

–Pero por lo visto, tú te encuentras bastante bien.

–¡Pero ella no lo sabe!– agregó Jason comenzando a pensar que había sido una pérdida de tiempo venir a ver al líder– Raven no sabe qué Slade alteró ciertos videos para que parezca que me tiene encerrado y eso debe de mantenerse así. Y es para eso que necesito tu ayuda.

–¿Y qué te hace pensar que te ayudaría?– preguntó mortificado Robin– Raven y tú sólo nos han dado problemas desde que llegaron y por lo visto tu amiga lo seguirá haciendo, comprendo que el plan de tu jefe sea que Raven se infiltre con nosotros para poder atacarnos cuando no estemos preparados, y deberías de saber que no estoy dispuesto a poner a mi equipo en peligro con tal de seguir con esta farsa.

Jason dejó salir una risa que lejos estaba de demostrar que estaba feliz.

–Eres listo, supongo que por algo eres el líder– comentó sin una pizca de gracia Jason– pero ¿no estarías dispuesto a seguir con esto si con ello lograras capturar a Slade?

La expresión de Robin cambio y Red–X sintió una pequeña victoria en su interior.

–¿Qué es lo que tienes planeado?– preguntó Robin cuidando de no mostrarse completamente convencido.

–Raven necesita ganarse su confianza y de esa manera encontrar un punto frágil en ustedes para informárselo a Slade y que de esa manera él pueda atacarlos cuando menos se lo esperen. Ahora que lo sabes no será una "sorpresa" pero aun así necesitaras actuar como…

–Si en realidad pensara que Raven cambio de bando y darle pistas falsas sobre los titanes– terminó Robin comprendiendo a donde en realidad iban las ideas de su enemigo.

–Exacto– asintió Jason con una sonrisa victoriosa pero al reparar con atención en las palabras que el Chico Maravilla había dicho borró esa expresión de su rostro– ¿sabes? Raven en realidad cambio de bando. No estoy tan enterado de lo que sea que haya hecho tu amigo para hacer que por fin se enfrentara a Slade pero lo ha conseguido. Antes de que Slade le hiciera creer a Raven lo mío, ella estaba más que dispuesta a venir con Kid Flash y confesarle todo sobre Slade.

Robin percibió cierta tristeza en las palabras del chico y lo observó con atención. Que Red–X se hubiera atrevido a ingresar en la torre, corriendo el riesgo de que él no deseara escucharlo y lo atrapara, sólo para advertirle del plan de Slade y mantener a Raven segura le daba mucho en que pensar a Robin.

–¿Estás enamorado de Raven?– preguntó con cautela.

Jason se sorprendió por la pregunta.

–No– respondió y en su mirada se vio que decía la verdad– pero ella es todo lo que tengo, la veo como una hermana. Hemos estado juntos por mucho tiempo y lo único que quiero es que sea feliz y se ve que lo es con tu amigo– comentó Red–X– pero ahora ella no puede ser completamente sincera con él y en parte es mi culpa.

Robin asintió y por un momento pensó en lo que él haría si estuviera en la posición de Red–X o de Raven. Sabía que actuaría de la misma manera que ese chico, intentando conseguir ayuda de quien menos lo esperara con tal de proteger a algún miembro de su equipo. Pero se cuestionaba si tomaría la misma decisión que Raven, nunca podría traicionar la confianza de Wonder Girl pero tampoco se veía aceptando que uno de sus mejores amigos muriera por él rehusarse a cooperar con un plan que estaba lejos de aprobar.

–Pero Raven aun así traicionara a Kid Flash– dijo Robin en voz baja.

Aun no terminaba de hablar cuando Jason ya se encontraba negando energéticamente la cabeza.

–Raven nunca traicionaría a alguien que quisiera– defendió a su compañera– sé que pensara algo antes de que llegue el momento pero estoy seguro de que nunca sería una traidora.

Robin suspiró no sabiendo si creer o no aquello. Jason imitó el gesto al no ver muy convencido al titán.

–Mira debo regresar. Slade piensa que sigo en la guarida– comenzó a explicar– pero necesito saber que me podrás ayudar con esto. E sido completamente sincero con todo lo que te he dicho y deseo parar esto igual o tanto más que tú.

Robin se tomó el tiempo en responder. Observaba al chico que tenía enfrente y aunque era consciente de que le decía la verdad, había demasiado en juego si decidía aceptar a ayudar a Raven y Red–X. Si las cosas si funcionaban todos estaría bien pero si no lo hacían, sus amigos y la chica que amaba se verían en serios problemas y parte de la culpa recaería en él.

Dejó salir el aire sonoramente, pensando en que de seguro podía arrepentirse de eso.

–De acuerdo– aceptó– sólo dime ¿Cómo entraste?

Jason sonrió.

–El comunicador que le dio Slade a Raven informa su posición. Me transporte en donde estaba ella y seguí hasta dar con tu habitación– explicó son simpleza Red–X– por cierto, creo que su alarma está fallando. Llegué diez minutos antes de que se activara.

Robin asintió y en lugar de molestarse con Cyborg por la poca fidelidad que tenía la alarma de la torre pensó que tal vez eso podría serle de utilidad en el plan para atrapar a Slade. Lo único que necesitaría sería hablar con el mitad robot primero y posiblemente también con Kid Flash.

–Está bien– dijo Robin.

–De acuerdo, me voy– dijo Jason. Dirigió la mano para presionar el botón que lo regresaría a su habitación pero se detuvo. Bajo la mano y posó la mirada en Robin, quien aguardaba a que el chico se fuera para correr con su equipo– ¿sabes Robin? Raven y yo en realidad no somos malos, sólo nos topamos con la persona equivocada en el momento equivocado. Créeme que de no haber sido así, los titanes nunca hubieran sabido de nosotros.

El Chico Maravilla asintió y después observó como el ladrón se tele transportaba y abandonaba su habitación. Salió de la habitación y corrió por los pasillos en busca de los chicos. Después de revisar por todas las habitaciones, supuso que su equipo podría estar en la habitación de Raven, por lo que se dirigió hacia haya a paso lento.

….

–No es verdad– Kid Flash se negó a aceptar todo lo que su líder acababa de decirle.

Robin había decidido que los únicos que se enterarían de lo que ocurría con Raven serían; Cyborg pues sería con quien crearía el señuelo de la alarma, Wonder Girl dado que sabía que la pelinegra detestaba los secretos entre ellos y Kid Flash, pues sabía que cuando llegara el momento era posible que el chico se sintiera traicionado por Raven. Y aunque el petirrojo mantenía sus dudas sobre la chica, había descubierto que ella era honesta respecto a lo que sentía por Kid Flash.

–Wally, su compañero vino a verme esta noche. Fue él quien activó la alarma, pero tardó en responder y dio la casualidad que se activara en el momento en que Raven se puso de pie– explicó con rapidez Robin a los tres presentes– Slade está controlando a Raven, haciéndola creer que tiene a Red–X cautivo y lo asesinara si ella no sigue con su plan.

–¿Y no es posible que sea él quien te haya puesto una trampa?– preguntó Wonder Girl.

Robin dirigió su mirada hacía ella.

–Lo dudo, no se hubiera arriesgado tanto sólo para tratar de obtener nuestra ayuda. Y no se hubiera tomado la molestia de informarme que fue él quien activó la alarma– dijo Robin, sorprendiéndose a sí mismo al percatarse de que defendía al castaño de una manera que nunca creyó.

–¿Entonces que vamos a hacer?– cuestionó Cyborg recargándose en la pared.

–Aun quiero que construyas el aparato que detecte los poderes de Raven. Sólo que para estar completamente seguros, instala un comunicador que nos permita escuchar sus conversaciones– comentó Robin– fuera de eso, actuaremos como si confiáramos en ella.

Cyborg y Wonder Girl se vieron más convencidos al saber que Robin se encargaría de confirmar completamente que Raven se encontraba entre la espada y la pared. Kid Flash, sin embargo, continuaba negándose a creer que la ladrona pensaba en traicionarlo en un momento a otro. Creía que Raven había sido sincera todo el tiempo con él y que la única razón por la que había dejado a Slade era para poder estar con él.

Robin se percató del aspecto decaído de su mejor amigo y, tras hacerle una seña a Cyborg y Wonder Girl para que abandonaran la habitación, se acercó a él.

–En verdad te ama. Su compañero asegura que fue por ti que se decidió por dejar a Slade y que se encaró a él– comentó Robin.

–Pero piensa en traicionarnos– agregó Kid Flash con tristeza.

–Red–X dijo que Raven intentara todo para no tener que traicionarte– repitió a medias lo que le había dicho Red–X. Al ver que sus palabras no tenía ningún efecto en el velocista, intentó otra manera– podrías ponerte en su lugar para intentar comprender más las cosas.

Kid Flash lo hizo, y se vio así mismo teniendo que elegir entre la vida de Robin a la seguridad de Raven. Tal vez él tomaría la primera decisión precipitadamente debido a la presión y conforme el paso de los días intentaría remediarlo. Podía ser que Raven estuviera haciendo lo mismo en estos momentos.

Asintió para sí mismo y elevó la mirada.

–Debo volver con ella– pronunció.

–Sólo recuerda que ella no puede ver un cambio de actitud que sea sospechoso, eso alertaría a Slade.

Kid Flash volvió a asentir. Consiguió esbozar una sonrisa que se vio autentica y desapareció de la sala. Divisó que la puerta de la habitación de Raven estaba abierta, por lo que ingresó sin avisar. Se detuvo a pocos pasos de la cama, en donde la joven aguardaba. Raven alzó la mirada cuando vio su silueta y a Kid Flash le pareció ver una sombra de lágrimas en sus mejillas.

Se acercó hasta quedar sentado en la cama y le dedicó una sonrisa confortadora. No había necesitado ver más para saber todo lo que Raven sufría por lo que estaba por pasar. Los ojos de la chica parecían gritarle que se alejara de ella pero a la vez le suplicaban que permaneciera a su lado. Y Kid Flash sólo se vio capaz de seguir lo segundo. Elevó la mano, para acariciarle la mejilla a la joven y le dio un pequeño beso en la frente.

Raven lo rodeó con los brazos y escondió el rostro en su pecho. Temía que si Kid Flash la viera llorar, supiera que le ocultaba algo. El velocista le devolvió el abrazo mientras que se acomodaba mejor en la cama para que ambos estuvieran acostados. Podía sentir lo duro que todo eso le resultaba a Raven y, aunque aún una parte de él estuviera herido, decidió que intentaría brindarle todo el apoyo que pudiera para que a Raven le pareciera más fácil sobrellevar todo eso y no descubrirla frente a Slade.

¿Qué tal quedó? Espero que les haya gustado aunque la participación de Raven haya sido mínima (de hecho creo que es la primera vez que hago un capítulo de algún fic y Raven apenas si aparece)

Muchas gracias:

TsukihimePrincess.- que bueno que el capítulo anterior te gustara, y también la parte de la infancia de Raven. Temía que no quedara muy bien por no parecerse mucho a la parte original. Y ahora se ve que no sólo Robin sabía lo de Raven, espero que también eso haya quedado bien. Jaja y yo también quisiera que Raven hiciera eso pero lo malo es que si lo hace luego nos quedamos sin trama para la historia jaja.

Emy.- bueno ya viste que no había que preocuparse por Jason, él estuvo a salvo todo el tiempo y cuidando de que su mejor amiga estuviera bien. Espero que el detalle de que Jason fuera quien alertara a Robin fuera de tu agrado y gracias por seguir al pendiente de la historia.

Road-chan.- jaja que genial, yo también me imaginaba la musiquita (chan chan chan jaja) Jason ya sabremos que ocurrió con él en el siguiente capítulo, por ahora espero que sea suficiente con saber que está bien, vivito y coleando.

Veronica sarres.- que bueno que si te gustara el capítulo. Espero que este también te guste.

Katherine Valentine west.- bueno aunque Jason fue quien le avisó lo que iba a ocurrir a Robin, hay que reconocerle que fue él quien ideo todo el plan y dedujo parte de porque Raven estaba en la torre. Y por suerte Kid Flash ya sabía lo que se venía porque honestamente no sabía muy bien cómo podría poner una discusión de Kid Flash (tengo el boceto y es horrible) así que preferí que el chico estuviera enterado desde casi el principio.

AngelicaBR.- muchas gracias por regresar y tomarte el tiempo para dejarme un review

Si tienen algo que decir sobre el capítulo espero puedan dejarlo en un review. Muchos saludos.