Capítulo 24
POV Grace
Aun no puedo creer las palabras de Elena…. ¿Cómo se atreve ella a juzgar a nadie? Aunque ella lo disimule, muchos sabemos que ella se casó con Lincoln para escalar posición social, cosa que le recrimina a Anastasia. Sé que ella engaño a su marido años atrás con un hombre mucho menor que ella, los chismes decían que podría ser su hijo, y por eso su esposo solicito el divorcio. Sé que Ana no es como Elena, ella se ve una chica dulce., he aprendido a quererla en muy poco tiempo. ¡No creo lo que me dijo Elena! … cada vez que la veo de alguna manera siento que mi hijo sigue entre nosotros.
Escucho unos gritos que provienen desde la estancia cerca de la cocina, escucho a Ana y Elliot discutir.
— ¿Qué está pasando con ustedes dos? —Le pregunto. — ¡Anastasia!… —Veo que se desmaya, salgo corriendo a auxiliarla, Elliot ya la tomó en brazos. Cuando la toco noto lo fría que está. — ¡Dios mío, Elliot! puede que sea otra vez su presión.
— ¿Qué hacemos mamá? ¿La llevamos al hospital? —Me pregunta Elliot.
— Por ahora llévala a la habitación de tu hermano, es la más alejada de la casa, y espérame allá… Llévala por detrás, que la gente no la vea y empecen a hacer preguntas absurdas.
Elliot hace lo que le digo, y sube a Anastasia al tercer piso.
Me dirijo a la cocina por el botiquín y saco el alcohol, cuando me dirijo a buscar mi maletín, entran Mia y Mi madre.
— ¿Qué vas a hacer con eso, mamá? —Me pregunta Mia.
— Ana se ha desmayado, voy a hacer que recobre la conciencia, ¿Puedes ayudarme y buscar mi maletín Mia?, le diré a tu padre y a Ray lo que ha pasado, Elliot la llevo a la habitación de Christian, te espero allá.
— ¡Enseguida, Mamá! —Me dice y sale corriendo.
—Yo te acompaño cariño, vi que los hombres se encuentran en el estudio, Theo fue a ver por qué tanto secreteo.
De inmediato voy a buscar a Ray, cuando entro en el despacho veo una discusión bastante acalorada entre Carrick, Taylor, Ray y mi padre, al parecer a mi marido se le ha dado la idea de poner una escolta sobre Ana, le guste o no, y Taylor es de la misma opinión, pero al padre de Ana no le gusta mucho la idea.
— Disculpen la intromisión. —Les digo entrando en el despacho. —Ray, Ana se ha desmayado, está en una de las habitaciones, voy a examinarla, pero tú debes decidir que vamos a hacer con ella, creo que es la presión otra vez.
Los presentes me miran con cara de susto, puedo ver a Ray muy preocupado por su hija.
— ¿Hay algo en que pueda ayudarle, doctora Grace? –Me dice sin vacilar. –Lo que usted me aconseje que haga lo haré.
—En realidad por ahora no es necesario más que reposo. Tuvo un altercado con Elliot que me imagino que tiene algo que ver con lo que aquí se estaba discutiendo. —Les digo lanzo una mirada molesta a mi marido. — Está en la habitación de Christian, después que la examine les daré más detalles.
Salgo del despacho y me dirijo al tercer piso, veo que mi madre me sigue.
— Mamá, no es necesario que te quedes conmigo, puedo hacer esto, por favor espera abajo.
— ¿Sabes lo que está pasando no es así Gracie? —Me pregunta con un tono de júbilo, creo que mi madre está perdiendo la perspectiva en este momento.
— ¿A qué te refieres mamá? —Le pregunto intrigada.
— ¡Esa chica lleva a mi bisnieto consigo, Gracie! Me dice y su tono es determinante, ella ni siguiera lo pone en duda.
— ¡Mamá! Estuvo en el hospital hace poco por una descompensación de presión, por eso se desmayó, además es muy improbable que este embarazada, ella y Christian se estaban cuidando, y si lo estuviera, habría salido en los análisis que se hizo cuando estuvo en el hospital. — Le digo tratando de razonar con mi madre.
— ¿Y tú vistes los resultados, Gracie? Eres doctora tu mejor que nadie sabe que ningún anticonceptivo es cien por ciento seguro. —Me dice mi madre, Yo me quedo atónita. Ella tiene razón no he podido ver sus resultados, aunque me comprometí a estar al pendiente de la salud de Ana. Pero la verdad es que no he tenido cabeza para eso, no he podido ir a mi consultorio y a las guardias del trabajo y mucho menos tener una conversación con el doctor Brown y Spencer acerca del estado de salud de Ana. — ¡Grace Trevelyan!, ¡Más sabe el diablo por viejo que por diablo!, esa chica está embarazada, no tengo la menor duda, sabes que no me equivoco, lo vi en sus ojos al igual que con tus primas cuando ellas se embarazaron. La misma mirada que siempre quise que tu tuvieras, a pesar de que me diste tres hermosos nietos.
— Madre, no estamos seguras hasta no hacerle una prueba, en estos momentos ella se encuentra muy alterada no creo que por ahora sea el momento de preguntárselo sin alterarla más. —Le digo tomándola de las manos – Ven vamos a ver como esta esa niña, y le sonrió.
En cierta forma espero que mi madre tenga razón, aunque yo lo crea imposible, y también está el tema de la presión de Ana, eso no es para nada bueno, y si en realidad está embarazada debo velar por el que esté tranquila, y si para eso tengo que cantarle cuatro cosas a mi amado esposo, y halarle las orejas a mi hijo mayor ¡Lo voy a hacer!
—Mamá, mantengamos el asunto de Ana entre nosotras, hasta tanto no confirme la noticia, si está embarazada, creo que va a necesitar reposo absoluto, pero esta niña no es tan dócil como aparenta, Me recuerda mucho a Christian, creo que por eso se acoplaron al instante. —Le digo a mi madre.
—Está bien, Gracie. Confirma lo que desees, ¡yo sé que sí! —Me dice muy segura de sus palabras. —Y estoy de acuerdo contigo, si es como Christian, hay que tener manos de seda con ella. —Me dice pensativa — Por Dios que mi nieto sí que fue un quebradero de cabeza ese verano cuando escapó de casa, todos estábamos muy asustados cuando ingreso al hospital… Creo que fue de las pocas veces que he visto llorar a tu padre. Pero después que despertó en el hospital, creo que no solo él se quería ir a casa, si no que el Hospital entero quería que te lo llevaras de una vez. Ríe al recordar y yo con ella.
Es increíble como añoramos hasta los malos momentos cuando ya no estamos con nuestro ser querido. Pero ese verano, mi bebé estaba tan vulnerable… y luego dió un cambio de aptitud, no se aun si para bien o mal, a veces se notaba más frio conmigo de lo que antes era.
Nos dirigimos al tercer piso, Mia y Elliot me esperan. Elliot acostó a Ana en la cama y me dispongo a despertarla dándole a oler Alcohol. Poco a poco va recobrando el conocimiento. Cuando abre los ojos y me ve, trata de incorporarse rápidamente.
—Permanece en cama cariño, todo está bien, te has desmayado. Necesito revisarte Ana ¿Me dejas? —Le digo. Ella me mira con aprensión.
—No, Grace. Estoy bien, no es necesario que me revises.
—Si es necesario. —Le dice Elliot —Estabas blanca como un papel antes de desmayarte. Si no quieres que mi madre te revise entonces te llevare al hospital.
-¡Ya te dije que estoy bien, Elliot! —Dice Ana alzando la voz, todos ustedes deben de dejarme en paz. ¡Por Dios! —Primero lo de Christian, luego la odiosa necesidad de todos ustedes de mantenerme incomunicada en el hospital, el que tu padre piense que soy una puta arribista que se quiso aprovechar de Christian y ahora me quiere poner escolta las 24 horas del día y según él es por mi seguridad. —Comienza a reírse histéricamente. —En verdad no sé si en verdad se preocupa por mi seguridad o simplemente quiere volverme loca, todos quieren que yo haga lo que ustedes quieren, y hasta donde sé la última vez que vi mi identificación ¡soy mayor de edad! Y dueña de mis actos. ¡Nunca más voy a permitir que otros decidan por mí! Ya te lo dije, Elliot… ¡Ninguno de ustedes es Christian Grey y yo no soy una sumisa!
— ¿Sumisa? —Le pregunto —¿De que estas hablando, Ana?
Ella abre bien los ojos. Creo que no sabe por qué lo dijo.
— ¡Simplemente a que no estoy dispuesta a permitir que otros decidan mi vida por mí. Grace! —Me responde.
—Pero Ana, no es que queramos decidir por ti, en verdad puedes correr peligro, igual que nosotros, a partir de ahora todos tendremos escolta, hasta que se descubra quien fue el causante del accidente de Christian y lo atrapen.
— ¡Pues yo no quiero tener a nadie pegado las veinticuatro horas del día que le diga a tu padre lo que hago o dejo de hacer!
— ¡Ya basta, los dos! Resolveremos esto luego. Ana, déjame que te revise por favor.
— ¡Que no, Grace! Ya me siento estoy mejor. —repite Ana.
— ¡Anastasia Steele! ¡Tu padre esta abajo, y aunque seas mayor de edad, me ha dado permiso de decidir todo lo referente en materia de tu salud!, ahora bien, ¡O me dejas revisarte, o llamo a tu padre y de aquí vas al hospital de nuevo! —Le digo en tono de disgusto. Ella no me dice nada pero puedo ver que va a ceder.
— ¡No quiero volver al hospital! —Me dice.
— Si haces lo que te digo, prometo que no te llevaremos al hospital, pero debo examinarte, tu padre sabe que te has desmayado y está muy preocupado. Elliot, Mia por favor salgan, madre tu también por favor.
Todos salen de la habitación, dejándonos a Anastasia y a mí a solas, comienzo a examinarla.
—Sabes esta es la habitación de infancia de Christian, le dije a Elliot que te trajera aquí, porque es la habitación más calmada de la casa, no se escuchan ruidos, además está más cerca de mi habitación de lo que Christian quería. —Me rio. —A tan solo las escaleras de distancia. Esta habitación esta debajo de la mía y de Carrick.
—Ya sabía que esta era la habitación de Christian. —Me dice ella.
— ¿Te trajo aquí? — Pregunto. Ella asiente.
— Sí, en la gala de Afrontarlo Juntos. —Puedo ver que se ruboriza al decirlo, tal vez las sospechas de mi madre o estén del todo alocadas.
—Tu presión esta descontrolada, como la otra vez Ana. Si no quieres que te lleve al hospital ahora mismo tendrás que hacer lo que yo te digo, sé que no quieres cariño pero es por tu bien, necesitas descansar. —Ella suspira y asiente. —Quiero que te quedes aquí a descansar, pronto saldremos al cementerio, pero quiero que estés en calma.
—Pero yo quiero ir, para eso vine, ¡quiero estar con él hasta el final de todo esto! —Me dice.
—De acuerdo, si me prometes que estarás muy calmada, y que volverás conmigo a esta casa, quiero tener vigilada esa presión, por lo menos un par de días. Mia y yo te hacemos compañía… Cuando esté segura de que estas mucho mejor, entonces te dejare ir. Tómalo como una hospitalización en la casa Grey.
Ana me mira recelosa
— ¿Esto no es tu intento por mantenerme incomunicada o vigilada, Grace? — Me pregunta
— ¡Pues me atrapaste! y le doy un beso en la frente, me preocupo por ti, y quiero tener la seguridad de que estarás bien, además se lo he prometido a tu padre, y yo siempre cumplo mis promesas. — Le digo.
—De acuerdo, Grace. ¡Pero solo hasta mañana! tengo que arreglar algunas cosas en el departamento de Kate.
— ¡Ya veremos! ¿tal vez hasta pasado mañana?, prometo que ni mi marido ni mi hijo te van a importunar.
— No, Grace acepto solo hasta mañana. En verdad tengo muchísimas cosas que organizar, necesito tener la mente ocupada.
— Eso lo entiendo perfectamente, ¡pero igual tienes que prometerme que iras periódicamente al hospital a controlarte esa presión!, yo personalmente estaré al tanto de todo, y al menor tropiezo, señorita, le voy a halar las orejas. —Ambas nos reímos. –Eres más parecida a Christian de lo que me imaginé ¿Sabes?, en estos días en que he empezado a conocerte te he tomado un gran cariño Ana. ¡Por favor, cuídate! —Le doy un abrazo —Le pediré a Mia que te suba algo de comer, en una hora más o menos saldremos.
— Está bien, Grace. —Me contesta.
—Buena chica. —Le digo y salgo de la habitación.
Le pido a Mia y a mi madre que le suban algo de comer y la acompañen y yo me dirijo al despecho a cruzar unas cuantas palabras con estos señores. Puedo ver que están todos, incluyendo a Elliot. Mucho mejor, así me evita la molestia de ir a buscarlo.
— ¡Ana se quedará esta noche! voy a tratar de convencerla de que se quede un par de días más, aunque me ha dicho que no. No quiero escuchar que se nombra el tema de la seguridad, ni de lo que Christian le dejo, o que la obliguen a hacer lo que ella no quiere. Esa niña no está para rabietas, Carrick. Lo mismo va para ti, Elliot, y tú también Taylor. Les digo en tono de regaño.
— ¡Pero Grace, es serio lo que estamos hablado! ¡No es ninguna broma!, el accidente fue provocado y hubo amenazas fuertes contra ella y nosotros. —Me dice Carrick. –Ella necesita protección, ni siquiera ha querido irse con Ray unos días en lo que investigamos un poco más y atrapamos al culpable.
—Dejen a la chica estar por unos días, si quieres vigilarla, hazlo bajo perfil y que ella no se entere. Es lo que debiste hacer desde el principio.
—Eso no es mala idea, señor. —Dice Taylor y veo que Ray concuerda con la idea.
— Por lo pronto se quedara en casa hasta mañana y espero que por unos días más, pero no la voy a presionar, ella dice que necesita hacer algunas cosas para tener la mente ocupada y la entiendo perfectamente. Así que señores, si por alguna razón Anastasia tiene una recaída por alguna discusión con cualquiera de ustedes, —y veo muy insistentemente a mi marido. — ¡Se las verá conmigo! ¡y no me quieren conocer molesta! —Les digo a todos los presentes. —Ray, Ana está en el tercer piso, Elliot por favor enséñale en camino. —Les digo, ellos se marchan a la habitación de Christian. —-Taylor, sería bueno que después del funeral, trajeras algo de ropa para Anastasia.
—Si señora. —Me dice –En realidad su equipaje está en el auto, ella empacó sus cosas antes de irnos iba a dejarlas en su apartamento cuando terminara el sepelio.
— Eso está bien, por favor trae la maleta y súbela al tercer piso, ¿papá podrías indicarle cual es la habitación de Christian? —Creo que Taylor es perfectamente capaz, pero quiero quedarme a solas con mi marido y mi padre toma la indirecta y salen del despacho.
-Ahora tu Carrick Grey, Te comportaras bien con esta niña el tiempo que decida estar aquí, no habrá peleas, ni discusiones, si es necesario que te disculpes mil veces porque insinuaste que era una puta, ¡pues te disculpas tres mil veces! … quiero para esa niña la mayor tranquilidad posible. ¡No quiero que la estresen! … Después del sepelio, iré al hospital a buscar unos resultados que se realizó y que ninguno hemos tenido tiempo de buscar. Sawyer irá conmigo. Haz de cuenta que estas tratando con la versión femenina de Christian y esta vez no quiero gritos, ni peleas, ¡Haz con ella lo que debiste hacer con nuestro hijo para que no se fuera de casa!
Carrick me ve entre sorprendido y molesto, muy pocas veces le he sacado en cara lo que paso esa noche en la que mi hijo se fue de casa y no quiso volver a ella, pasaron dos años antes de que pudiera volver a pisarla. A veces esperaba a Mia en el portón para llevarla a pasear, pero no quiso tan siquiera entrar a verme.
—De acuerdo, Grace. Me voy a comportar con Anastasia. La dejare estar como tú dices.
El sepelio de Christian estuvo muy sereno, el reverendo dio un discurso muy emotivo acerca de los jóvenes que nos dejan antes de tiempo. Kate y Ray permanecieron junto a Ana en cada momento. Antes de irnos ella le puso rosas rojas a su féretro, y Taylor la acompaño a junto con Mia a casa, no sin antes despedirse de su padre y de Kate.
Elliot y Carrick se van en el otro auto junto con un escolta del que no recuerdo su nombre y yo me dirijo al hospital junto con Sawyer. Mi madre supo poner la duda en mí. Aun cuando sé que es casi imposible, siempre hay un mínimo de riesgo de que ocurra. Mi corazón está esperanzado de que mi hijo haya dejado a alguien a quien amar tanto como lo ame a él. Llegamos al hospital y le dio a Sawyer que me espere, no tardaría mucho.
Voy a la sala de entrega de resultados y les pido el historial médico y los exámenes que se le han practicado a Ana. Todos en el hospital me conocen y no ponen reparos en facilitarme unas copias. En lo que me lo entregan mis manos tiemblan… No debería dejarme llevar por estas fantasías inverosímiles, solo es mi deseo, el deseo de una madre que llora a su hijo y ruega porque aun este con ella. Se me caen las lágrimas cuando salgo del hospital y entro nuevamente al auto. Sawyer me pregunta si estoy bien. ¡yo solo le digo que quiero regresar a casa!
De repente me veo abriendo el informe médico sin pensarlo, reviso la condición de Ana, su tratamiento y demás exámenes, hasta ver sus exámenes de sangre. Tiene algunos valores alterados, cambio la hoja para seguir leyendo.
¡Aquí esta!... La prueba de embarazo, mi alma parece que va a salirse de mi cuerpo, siento que mis ojos y mis nervios me traicionan, hasta que no paro de llorar de la emoción.
POSITIVO.
