Damon y Tate llegaron al cabo de 20 minutos a la mansión Mikaelson. Elijah estaba haciendo algo en el portátil mientras Kol estaba encima de una colchoneta inflable tomando el sol en la piscina.
- Ey, ¿no habíamos quedado esta noche? (dijo Elijah, cerrando rápidamente el portátil para que no pudieran ver en que estaba trabajando).
- Bueno, hemos pensado (Tate rodó los ojos) que estaría bien que Tate y patricia pasaran algo de tiempo juntos antes de que se marche, para siempre (no pudo estarse de decirlo).¿Sus índices de verbena?
- Hace ya un par de días que no hay ni rastro en su organismo.
- ¿seguro?
- Si, ayer pillé a Kol obligándola a vestir y cantar como Madonna, creo.
- Era lady Gaga (dijo Kol desde la piscina, indignado porque Elijah no se hubiera dado cuenta de que se trataba de póker face. Damon y Elijah rodaron los ojos).
- Está limpia (le aseguró Elijah)
- Ok ¿podemos bajar a verla?
- Si, claro, ya sabéis donde está.
- ¿August? ¿quieres que baje contigo?
- No, gracias (y Tate se metió dentro de la casa de nuevo).
- ¿Cómo lo lleva? (dijo Elijah en cuento sintió la puerta que conducía al sótano cerrarse).
- Peor por segundos (dijo bebiéndose el vino de la copa de Elijah)
- ¿y Tú?
- Mucho peor por segundos. Pero a diferencia de él, yo estaré mejor en cuanto Patricia esté fuera de nuestras vidas.
- Es muy niño (dijo con pena Elijah. Damon se pasó las manos por la cara).
- Si pero no es tan bobo como quiere que creamos que es. Elijah, hay algo que lo está atormentando y no es una estúpida fiesta de quinceañeros.
- ¿Qué?
- La fiesta de la toga (volvió a hablar Kol). ¿No me miréis así? Rebekah está que trina. Ya le dije que no era buena idea hacer una fiesta para fin de año…pero después de vuestra fiestecita de pre-navidad, no había manera que entrara en razón. jejeje
- ¿Tú irás, no? (dijo Elijah con un tono de censura bastante patente)
- ¿Chicos, fumados, borrachos, pasados de vueltas y con las hormonas desatadas? ¡Venga ya! ¡Estaría loco si fuera a la fiesta snob de Rebekah!.
- Kooool (Elijah quería estrangular a su hermano, porque estaba al día que Tate le había pedido a Damon permiso para ir a esa fiesta)
- (Kol ignoró la advertencia de su hermano y continuó hablando) No creo que necesite ni hipnotizarlos, con tanta mierda que llevarán, imposible que recuerden nada de lo que pase jejeje (Damon gruñó) ¿Qué? (Kol no entendía el súbito mal humor de Damon, se suponía que Damon era el hermano Salvatore que sabía divertirse) Ahora que sabe controlar los impulsos de vaciar a la gente de hasta la última gota de sangre y hacer en truquito ese de controlar las mentes, si antes ya iba a ir ahora… Bueno, no sufras, estaré allí, quieres que le eche un ojo ¿no?
- No (le contestó muy enfadado). Porque no va a ir (Elijah no pudo hacer más que reírse).
- Hola, cielo (dijo Patricia con una sonrisa pero se la veía cansada).
- Hola (dijo muy seco Tate y se sentó en la silla que había en la celda donde estaba encerrada Patricia).
- Hacía ya días que no venías a verme (dijo muy dulcemente, no había reproche en sus palabras)
- Tenía muchas cosas que hacer (mintió Tate).
- Di, estás fechas son una locura, me acuerdo que tu madre se volvía loca, porque quería que todo saliera a la perfección.
- Déjalo, Paty (dijo un poco molesto). Ella está muerta, y yo pronto lo estaré para ti. No tiene sentido jugar a "aquellos maravillosos años".
- Yo no quiero olvidarte, se lo he dicho a Elijah, le he prometido que no regresaría pero que no me quitara mis recuerdos.
- No seas tan melodramática (Tate adoptó la típica pose de perdonavidas de Damon). No te va a quitar tus recuerdos, solo te hará creer que yo morí en el accidente, ya sabes, junto a tu hermana y tu cuñado.
- ¡Tate! (dijo sorprendida por la crudeza con la que hablaba Tate).
- No me mires así. En cierto modo (tocándose la cabeza) morí entonces. Además no me vengas con lo que te preocupas por mí, porque des de que te dije que yo me quedaba aquí no me llamaste ni una sola vez.
- Estaba buscando una cura para tu problema.
- Claro (dijo riéndose como si aquello fuera una vil patraña).
- Tate, lo hice, moví tierra y mar en búsqueda de algo que te salvara (había desesperación en sus palabras)
- Pero no lo encontraste, estaba condenado. Lo estoy(esto último lo añadió casi en un susurro. Tate se dio cuenta que se había puesto triste y decidió recubrirse de nuevo con su coraza de indiferencia).Patricia, tú eres una cazadora de vampiros y yo soy un vampiro.
- ¡Eres mi sobrino, Tate! ¡Mi familia!.
- No lo fui la noche que decidiste atacar a Klaus.
- Claro que sí. Aquello no tuvo nada que ver contigo.
- Ibas a matar a mis amigos. Damon y Stefan hubieran muerto también. ¿ellos no merecen vivir porque son vampiros, verdad?
- Tate, estaba equivocada, pero…
- Tú me conoces, me conoces bien, sabías que no lo hubiera aprobado. No porque ahora sea un vampiro, sino porque mamá me enseñó mejor, ella me enseñó a dar la cara por la gente que me importa.
- Soy tu tía.
- ¡Sí! Ya lo sé. No paras de repetirlo. No está en mis manos lo de hipnotizarte, entérate, no lo está. O te hipnotiza Elijah o te mata Klaus. Mira, yo voy a ser más considerado que lo fuiste tú conmigo, la decisión está en tus manos. ¿La muerte o la hipnosis?.
- ¡Tate! Tú no eres es así, tú eres bueno, compasivo, atento y dulce (dijo tomándole las manos con cariño. Tate la miró a los ojos).
- ¿Por qué me hiciste venir? ¿Porque no lo hiciste antes de que fuera a buscarte? Tuviste tiempo de sobras (Tate por primera vez ole habló con rabia. Patricia se quedó muda, no sabía que contestarle). ¿Quieres saber lo que he estado haciendo estos días, tía? (Tate volvió a sonar frio y distante)
- Claro (Patricia vio una oportunidad para ganar tiempo y pensar en qué contestarle a Tate).
- Damon y Stefan me han estado enseñando como hacerme con esto de ser vampiro. Ya sabes, la super-velocidad, los sentido más desarrollados, controlar el hambre y los impulsos, y (hizo una pausa y le sonrió) y manipular, compeler e hipnotizar a la gente. (Tate la miró fijamente, Patricia se puso nerviosa y apartó la mirada) ¿Qué pasa tiíta? (dijo con malicia Tate) ¿De repente te volviste tímida? (dijo con veneno en sus palabras)
- Tate, tú no eres así, por favor.
- No tienes ni puta idea de cómo soy yo ahora (dijo con rabia Tate y le sujeto con fuerza la cara para que lo mirase y la compelió a mirarlo).Pero yo sí que sé cómo eres tú, tiíta (Tate volvió a llamarla tiíta, jamás le había llamado así, ni de muy pequeño, aquello sonaba demasiado cursi para los oídos de una familia de cazadores, patricia siempre había sido Paty, Patricia o como mucho tía. Patricia se estaba dando cuenta que Tate se estaba riéndose de su insistencia en recordarle que ella era su tía). Ahora me vas a responder a mis preguntas y vas a ser sincera, más sincera de lo que jamás en tu vida ha sido.
- Tate (suplicó Patricia en ese momento entraron Elijah y Damon en la celda)
- ¡Largaos! Es mi último día con mi tía, después ya no podremos tener estas charlas tan amenas (dijo con amargura y rabia. Patricia miraba pidiendo ayuda a Elijah y Damon).
- Tate déjala, en el fondo no quieres hacer esto (dijo Elijah)
- Si que quiero (dijo rabioso entre dientes).
- August, suéltala, vinimos para que te despidieras, para que pasarais las últimas horas juntos, como una familia. No para que la interrogaras y la forzaras a confesar.
- Tú quizás viniste pensando eso, pero yo siempre he tenido muy claro a lo que he venido. Necesito oírlo de su boca. Y si la forzáis olvidar, jamás lo sabré. No quiero que este sentimiento de culpabilidad y de incertidumbre continúe atormentándome, Damon. ¡No puedo!
- No, necesitas, quebrar su voluntad. (dijo Damon acercándose a Tate y haciéndole que soltara a Patricia con delicadeza) Patricia, en unas horas Elijah te hará creer que Tate murió en ese accidente, nunca más volverás a verlo, a hablar con él. Si alguna vez, el chico significó algo para ti, contéstale, sin trucos, sin hipnosis.
- Me da igual lo que digan, sino me lo dices por las buenas lo harás por las malas (Tate iba a volver a garrarle la cara para forzarla a mirarlo, pero Damon se puso en medio de ellos y sujetó con fuerza a Tate).
- ¿Qué es lo que quieres saber, August? (dijo Damon intentando que con su voz Tate saliera de ese estado de furia y rabia)
- Ya se lo he dicho solo quiero saber ¿Por qué me hizo venir? (Elijah miró a Damon con censura. Tanto Elijah, Stefan, Klaus o Damon tenían una idea bastante exacta de porque Patricia decidió llevar al chico con ella a casa de Klaus para matarlo. Pero decirlo en voz alta no era lago que ninguno quisiera. Bueno, Klaus puede que si, pero ahora no estaba allí).
- Patricia contéstale (dijo Damon muy sereno, pero en el fondo esperaba que no lo hiciera, o que y ale hubiera dado tiempo para construir una buena mentira).
- Contéstame, dime la verdad (Tate dijo rápidamente, para que Damon no pudiera evitar que la obligase a decir la verdad mediante la hipnosis).
- ¡August! (le riñó Damon pero ya era demasiado tarde).
- Te traje para matarte. Primero mataría a Klaus con el espejo y después a ti. Confiaba que te quedaras en shock por la muerte de tus amiguitos (dijo con despreció) y entonces aprovecharía y te daría muerte a ti también. y después diría que fue Klaus, que las cosas salieron mal, y que Klaus te mató.
- ¿Pero y el billete y los planes? (a Tate le temblaba la voz, Damon no lo soltó ni un segundo, sabía que era cuestión de momentos que el niño no se desmoronara).
- Tenía que parecer convincente.
- ¿ese era tu plan des del principio?
- August, déjalo ya, ya sabes lo que querías saber, esto solo hace que
- ¡Cállate! (Tate le enseñó los colmillos a Damon. Damon en cualquier otra ocasión le hubiera dado unas buenas nalgadas, pero comprendía el dolor del chico. Lo comprendía muy bien. él también fue traicionado por un ser muy cercano. Por alguien que se suponía que debía interponerlo todo ante él. Su padre).¡Contesta! (le obligó)
- Eres un vampiro, no deberías de existir (Paty luchaba por no abrir la boca pero no pudo hacer nada. Aquello le cayó como un mazazo a Tate. En el fondo lo sabía. Des de aquella noche que no hacía otra cosa que darle vueltas intentaba desmentir sus sospechas de todas las formas posibles, pero siempre quedaba esa duda punzante en su fuero interno que le corroía por dentro. Tate salió corriendo de la celda).
- No debiste traerlo (dijo Patricia con amargura en sus palabras. Todo lo que había dicho era verdad, pero ella no quería hacerle daño a Tate, si que pensaba que debía morir, pero pensaba en una muerte rápida y misericordiosa). Pero supongo que esto era lo que querías ¿no? (Patricia dijo con odio hacía Damon) Querías que me odiara y te venerara a ti ¿no?
- Ve con Tate, yo me quedo con ella (intervino Elijah viendo que Damon se había quedado clavado).
- Hazlo ya, no esperes a esta noche (Damon ni miró a Patricia, no podía. No porque hubiera hecho esos comentarios tan maliciosos, sino porque sabía que el origen del dolor que sentía Tate ahora era esa mujer. Elijah solo asintió con la cabeza, y Damon salió corriendo para dar alcance a Tate).
Tate había salido corriendo sin rumbo no sabía donde iba, solo quería alejarse de allí lo máximo posible. Una cosa era sospecharlo y otra saberlo. Cuando entró en la celda pensaba que no importaba, que no había nada peor que la incertidumbre. Pero ahora el dolor que sentó en el pecho era demasiado intenso, lo estaba desgarrando y no sabía como hacer que parara. Y eso era porque si ese dolor ya era algo indescriptible para un humano, par aun vampiro que todo se magnifica era simplemente insoportable. Damon siguió el rastro de Tate, lo cierto es que no fue del todo fácil, el chico era muy rápido, y corría sin rumbo y cegado por el dolor. Damon solo esperaba que no hiciera nada demasiado estúpido. Finalmente encontró a Tate, estaba en el suelo de rodillas, llorando como si la vida le fuera en ello. Damon se acercó a él y lo abrazó, Tate en vez de apartarse solo empezó a llorar más fuerte sobre el hombro de Damon.
- Shhhhh Todo va a ir mejor (Damon le susurró al oído).
- ME DA IGUAL BWUAAAAAAAAAA haz que paré, haz que paré, duele cough cough cough.
- Shhhh respira, August, respira, inspira bien hondo, deja que baje hasta el estomago, así es, ahora déjalo salir muy lentamente, muy bien. Otra vez, toma aire bien hondo…(Damon le repitió unas cuantas veces hasta que Tate finalmente se calmó un poco). ¿Mejor? (Tate asintió, pero no se movió).
- Sé que piensas que yo mismo me o he buscado, pero tenía que saberlo.
- Yo no pienso eso August. Entiendo que necesitabas saber la verdad, probablemente yo hubiera hecho lo mismo, ¡que demonios! ¡Seguro que yo lo hubiera hecho mil veces peor! (eso hizo que Tate sonriera aunque fuera fugazmente).
- August, mírame (Tate se separó un poco y miró a Damon a los ojos) Te has pasado todos estos días temiendo que ella te dijera eso. Y aunque todos sabíamos que probablemente ella planeaba matarte a ti también, todos hacíamos como si fuera una idea descabellada e intentábamos no ocupar nuestros pensamientos en algo tan desgarrador como eso (Damon hizo una pausa). Nosotros, que hace más de 160 años que estamos en este mundo no queríamos oír la verdad, pero tú con solo 15 has tenido más valor que nosotros, lo necesitabas, y sabias que aun que doliera tenías que saberlo.
- Eso solo es porque en el fondo esperaba que…
- No Tate, no te engañes. No, ahora. No después de lo que has hecho. Sabías lo que ibas a oír, pero necesitabas oírlo de sus labios. Y eso te hace una persona muy fuerte.
- no, no lo soy, ahora solo quiero que ella jamás hubiera regresado (se volvió a agarrar fuertemente a la camisa de Damon).
- Si, eso es ahora, pero con el tiempo…sabes que esto era lo mejor. Stefan, Elijah y yo intentábamos protegerte, porque pensábamos que no eras lo suficientemente fuerte para enfrentarte a una verdad como esa. Nadie debería enfrentarse a eso, créeme sé lo que digo. Eres un niño, solo un niño, has perdido a toda tu familia, y por lo último que deberías pasar es por la traición de un ser querido.
- Tengo 15 años, no soy ningún niño, puede que a ti te lo parezca porque eres más viejo que Matusalén (no estaba siendo irrespetuoso solo era lo que pensaba). Des de aquella noche que llevo haciéndome a la idea pero…No es cierto (Tate dejó de llorar pero no hablaba estaba muy lejos de allí).
- ¿August? (Damon estaba preocupado, Tate parecía ausente).
- Supe que Patricia, supe que ella, que ella no quería nada bueno, lo sabía (ahogó las ganas de llorar), lo supe cuando hablé con ella por teléfono en el hospital. Damon, lo sabía (lo miró con desesperación en los ojos). Todos podíais haber muerto y yo lo sabía.
- yo también. Tu tía es una cazadora, y es una fanática. Jamás hubiera accedido a que te convirtiera en un vampiro sino fuera porque planeaba algo más grande, algo como acabar con Klaus y toda su progenie, ¿Sabes cuantos vampiros pueden ser eso? August, sabía yo también que Patricia tramaba algo y que ese algo seguro significaba nuestro fin, y cuando te convertiste en vampiro…supe que no le importaría acabar contigo si con eso lograba lo que sea que estaba planeando. Lo sabía. Pero es tu tía. No podía matarla y punto. Si yo no puede, y no tenía ningún lazo emocional con ella ¿tú? (lo miró con ternura y le sonrió).
- Mi padre era fuerte, duro, implacable, nunca dudaba. Mamá, a pesar de ser más abierta de miras y tolerante, era igual. Yo debería ser así, no debería dejar que esto me afectara tanto. Es así, ella quería matarme, no lo logró, ¡Hurrai! bien por mi (dijo intentando sonar seguro de si mismo)
-¿Quién te ha dicho esa estupidez? Somos vampiros, no autómatas, tenemos sentimientos, a menos que seas un sicópata, lo normal es que estés dolido, te sientas traicionado y que estés hecho un lío. Cuando nuestro padre, nos traicionó, me sentí culpable, ¡yo! ¿Te lo puedes imaginar? (Tate se rió levemente) También sentía rabia, me hubiera gustado matarlo con mis propias manos, y aquello volvía a hacerme sentir mal. Un hijo no debería de tener esos sentimientos. Claro, que un padre no debería anteponer su fé ciega a sus hijos (Tate lo miró, el padre de Damon no debía ser muy distinto de Patricia). August, estuve años, sin perdonarme a mi mismo, sin perdonarlo, pero, mírame, te `parezco atormentado por eso ¿ahora? (Tate negó con la cabeza) Lo que digo es que aunque ahora te parezca imposible, ese dolor pasará. Y tú a diferencia de mi, has tenido la posibilidad de enfrentarte cara a cara a la realidad. Y eso, August, ni muchos hombres de pelo en pecho, sería capaces a hacerlo.
- Quiero irme a casa (dijo Tate triste pero un poco más aliviado).
- Pues, no se hable más, vamos a casa (Damon le ayudó a levantarse y una vez de píe, le dio un beso en la cabeza). August, estoy muy orgullosos de ti.
- Ya, pues yo me siento como un mierda.
- ¡Bienvenido al club! (y le dio un achuchoncito cariñoso)
