Capitulo 25

Carim no recordaba el tiempo que se había pasado divagando por las calles en busca de algún consuelo después de las duras palabras que Hayate le había lanzado cunado lo único que podía querer ella era que su amiga estuviera a salvo de cosas como las que estaban pasado.

Aunque si Hayate pensaba eso, no quiero ni imaginar lo que dirán los demás...

Suspiro apoyándose contra una pared y mirando al cielo en busca de una respuesta, ella no quería separar a Fate de nadie, pero tampoco quería que estuviera siempre como una rata de laboratorio esperando para el próximo miembro del Consejo que quisiera experimentar con ella.

Si tan solo no se hubieran dado las ordenes y tuviera más tiempo para investigar...

Un momento...

Su mirada se tornó aguda y rápidamente saco su teléfono de su bolsillo esperando por un momento tener la certeza de lo que estaba pensando. En sus manos podía tener la clave de la mano que ayudaba a Mashamoto.

-¿Si?

-Signum, menos mal.-respiro Carim.-...necesito que me digas quien te da las ordenes.

-¿Las...? ¿Para que quieres saber eso?-pregunto Signum.

-Dímelo por favor.

-Ichimaru...-dijo Signum.-...el Coronel Ichimaru Nasaki.

Por un momento la mirada de Carim pareció derrotada, aquel no era el nombre que estaba buscando y su única aportación al caso se desvanecía delante de ella.

-Oh...-dijo ella.

-¿Porque quieres saber el nombre del hijo adoptivo del jefe Masakoru?

-¿Masakoru?

-Si...-dijo Signum.-...el dirige toda la policía y es el directo responsable de nuestras ordenes en ese caso.

Carim casi dejo caer el teléfono ante aquella declaración, nunca jamás se había puesto en contacto con ella porque sabía que ella lo descubriría, ella sabría lo que estaba tramando en cuanto el nombre de Mashamoto saliera a la luz.

-¿Que pasa Carim?

-Masakoru y Nasaki...-susurro.-...ellos son el padre y el hermano de Mashamoto, son los que han estado pasandole información.

-¿Que?-pregunto Singum.-...¿que estas diciendo?

Pero Carim prácticamente ya no la escuchaba, estaba segura de lo que estaba diciendo y tenía un plan ya formado en su mente.

-Voy a ir a comprobarlo.

-¿¡Que dices!?-grito Signum.-...¡no te muevas de ahí, Carim...!

Ya era tarde, ella había cerrado el teléfono y había comenzado a encaminarse al lugar donde podría encontrar a los dos sospechosos y, con un poco de suerte, hacia la prueba para eliminar la corrupción de aquellos tipos.


Signum colgó el teléfono de un golpe y se dispuso a salir hacia el hospital con la esperanza de que alguien allí pudiera decirle algo sobre Carim, tenía que detenerla antes de que hiciera alguna locura.

-¿Signum?

-Almirante Harlaow...

Había comenzado a encender la maquinaria de su coche cuando Chrono y Lindy habían aparecido aparcando su coche cerca del de ella no dándole espacio para salir de allí con rapidez.

-Signum, ¿va todo bien?

-No, tengo que ir al hospital.

-¿Algo paso con Hayate?

No era Hayate lo que le preocupaba en aquel momento pero sabía que si alguien tenía la respuesta a sus preguntas, seguramente sería la morena.

-Es Carim, tengo que encontrarla antes de que sea tarde.

-Espera...-dijo Chrono.-...¿tarde para que?

-Tiene la sospecha de que Ichimaru Nasaki y su padre adoptivo Masakoru están detrás de la corrupción del Consejo junto con Mashamoto.

Chrono se quedo quieto durante unos segundos, seguramente tan sorprendido como ella lo había estado cuando Carim se lo había dicho.

-¿Como? ¿Porque?-pregunto Chrono.

-Dice que son los hermano y padre de Mashamoto.-dijo Signum.-...no se de que va esto pero necesito ir allí y hablar con Hayate, seguramente ella sepa que hacer con Carim.

Porque de lo contrario, se encontrarían en otro problema del que no veía la salida y no creía estar lista para eso.

-Esta bien, vamos contigo.-dijo Lindy.

-Vale...-susurro.

Y mientras sacaban los coches del aparcamiento Signum tecleo un mensaje que llegaría directamente hacia la única persona que podía verificar lo que Carim había dicho.

"Zafira, investiga la relación entre Ichimaru Nasaki, Masakoru y Mashamoto, lo quiero todo si tienes problemas déjaselo a tu mujer."


Furia reía a carcajadas, aquellas dos pensaban que estaban listas para su versión más poderosa pero ahora, con las dos bajo su control, él sabía que podía ganar la batalla.

-Ni siquiera alguien con las mismas características básicas que yo puede vencerme.-dijo con una sonrisa.

-No...lo digas...tan rápido...-murmuro Subaru.

-Subaru...-respiró Nanoha.-...no podemos ganar.

Pero Subaru se negaba a dejarse vencer, ella no era como los demás, su padre la había entrado a Bardock porque no la quería y este engendro la estaba haciendo ver porque su padre jamás la valoro.

Nunca serás tan lista como tu hermana o tan fuerte como tu madre...

-Y ahora...-susurro Furia.-...es hora de dormir.

Alargó sus brazos que se extendieron dejando fluir cuchillas a cada lado y se preparo para abalanzarse sobre ellas activando la máscara que le protegería de los impactos de los cuerpos con sus armas.

-No...-susurro Subaru.

-¡Nanoha!

¿Fate-chan?

La luz roja de Furia de repente chocó con una dorada que lo separo duramente de ella y Subaru y bajo lentamente al suelo con una pose de ataque que Nanoha recordó a la perfección.

-Voy a despedazarte por hacerle daño.-mustió.

-¡Tu! ¿Como es posible que hayas salido?-rugió Furia.

La luz dorada lo ignoro completamente acercándose a Nanoha que la recibió como si fuera un oasis en el desierto.

-¿Fate-chan?-murmuro Nanoha.

-Tranquila princesa.-susurro ella.-...ya estoy aquí...

Nanoha sonrió y se dejo caer sobre ella con un suspiro aliviado, estaba muy cansada por su batalla con Furia pero tener de nuevo a Fate allí era todo lo que podía pedir y se negaba a quedarse dormida tan fácilmente.

-Subaru...¿Estas bien?-pregunto Fate levantando su mirada.

-Si...-murmuro.-...sobreviviré...¿y tu?

Fate supuso que lo decía por su cambio de color en el cabello y sus marcas, por suerte Nanoha estaba demasiado agotada para notarlo y agradecía profundamente aquel hecho.

-Estoy bien.-dijo Fate.-...cuídala por mi, ¿Vale? Voy a terminar con esto.

-Claro.

-Fate-chan...-murmuro Nanoha.

Fate bajo su mirada de nuevo a la de ella con una pequeña sonrisa cargada de todo el amor que podía tener, se había dado cuenta de que sus ansias de sangre disminuían hasta desaparecer cuando miraba a Nanoha incluso en el estado en el que se encontraba ahora y de alguna manera sintió que su corazón latía como un volcán por aquella revelación.

Puede que mi amor por Nanoha y el de ella por mi...¿puede controlar mi problema?

Rezaba para que si porque aunque tuviera la firme intención de dejarla para protegerla, en aquel momento con sus miradas entrelazadas y sus brazos rodeándola con fuerza, Fate no quería separarse de ella.

Vendería mi alma al infierno por una vida así...

-Tu...-dijo Furia.-...te queríamos para ser parte de nuestro equipo, ser una más...¡y nos traicionas! ¡No te lo perdonare!

-No busco tu perdón...-murmuro Fate.

Furia parecía cada vez más enfadado mientras las cuchillas se hacían algo más grandes y el se preparaba de nuevo para atacar, pero esta vez, a la rubia que le había hecho desaprovechar la oportunidad.

Fate suspiro, lentamente y calculando cada uno de los movimientos de Furia, se acercó a Subaru con Nanoha en brazos y después de robarle un beso a la joven la dejo en brazos de su amiga para enfrentarse a uno de los que pretendían ser sus hombres.

-¡Muere!

Fate lo miro acercarse, aunque para él debía ser una velocidad normal para ella iba a todo a cámara lenta, como si pudiera ver las cosas ralentizadas, solo tenía que esperar para conseguir resultados.

1,2,3...

-Trueno...-murmuro.

Subaru, desde la seguridad que le daba la presencia de Fate, vio sorprendida como un rayo caía a la señal de la mano de Fate e impactaba en uno de los brazos de Furia obligandolo a retroceder con un gruñido.

-Increíble...-susurro.

-Fate-chan...-murmuro en sueños Nanoha.-...no te esfuerces mucho...

Subaru la observo, la joven parecía estar constantemente ligada a Fate de una manera que no lograba comprender, casi como si fueran una misma persona.

¿Es eso amor?

Subaru...

La voz de Teanna se repitió en su mente llamándola haciendo que un torrente de calidez la llenara y creando una sonrisa en su boca...¿quizá...?

Quizá esta sea la clave...


-Todo va justo como lo planeaba...

Mashamoto sonrió mientras tomaba un sorbo de su mejor coñac y veía a sus pequeños soldados enfrentarse a aquellos que querían detenerlos, él podía perder a Dolor, Miedo y Furia sin preocuparse, de hecho, esperaba que se Furia y Fate, Dolor y Toby y Miedo y Shiro se mataran entre ellos para así evitarle el dolor de cabeza de hacerlo él cuando fuera el momento.

-¿Más coñac, señor?

-Si.

El mayordomo puso otra copa mientras él movía el liquido de su interior, cada vez más despacio mirando como intercambiaban golpes o miedos entre ellos.

-¿Que desea que hagamos con los residuos de energía que la agente Harlaow dejo cuando hizo estallar el cuarto?-pregunto.

-Llévelos al laboratorio, empezaremos los soldados dentro de poco...

-Perdone la pregunta, señor...-dijo el mayordomo.-...¿no necesitamos a Harlaow para dominarlos?

Mashamoto sonrió, eso era lo que todo el mundo creía, que quería a Fate para convertirla en su soldado principal y, por algún tiempo, ese había sido su plan original.

Hasta que supe sobre los residuos de energía...

-No, no la necesitamos ya...-dijo Mashamoto.-...tengo suficientes residuos de los demás soldados para los nuevos y en cuanto a Harlaow...bueno, yo mismo tomare esos residuos en mi cuerpo.

Porque jamás habría mejor emperador que aquel que luchaba con sus tropas en la conquista del mundo.