Capitulo 25: Felicidad Incompleta II

Bella POV

Estaba en casa con las niñas jugando en el jardín, era un día muy lindo. Nahara estaba jugando en la casita de muñeca que le había regalado para navidad, encontró maravilloso que papá Noel le trajera dos de las mismas. Había puesto una mantita en el jardín porque resulto que para su mala suerte no podía poner a Suyi directamente al pasto, se enronchaba completa… maldita alergia, siempre que le daba le dolía mucho y lloraba hasta que por fin pasaba. Estaba riendo de lo lindo al ver a mi madre y a Phill sentados en una pequeña mesita y en pequeñas sillas simulando tomar té. Suyita ya tenía 2 meses y con mi ayuda se sentaba así que estaba entretenida "tratando" de jugar con una serie de juguetes que su hermanita amablemente le había prestado porque Nahara estaba en el periodo del que todo era de ella. Me gustaba verla crecer día a día, ver como sus facciones iban cambiando y ver como cada día dormía menos y compartía más. Aunque estábamos de maravilla extrañaba mucho a Emmett, nos llamaba todos los días pero lo necesitaba aquí, necesitábamos su presencia. Me preguntó si es que conocía algún lugar para cotizar como nuestra futura casa, le dije que buscaría y le mandaría fotografías. Lo extrañaba no podría negarlo y aunque él me jurara y recontrajurara que era imposible que entre él y Ross volviera a pasar algo a mi igual me daba un poco de inseguridad. No sabía si en algún momento de debilidad y de astucia de mi hermana se acostaran y terminaran arruinándolo todo. Mi chiquitita todos los días me preguntaba por papá, me decía que se había acostumbrado mucho a él y yo todos los días le decía que ya volvería, de eso un mes y estaba desesperándome un poco. Iba todo de maravilla con Edward, muchas noches venía a comer a casa y se la pasaba jugando con Narita, me juro que aunque la niña no fuese legítimamente nuestra tenía un gran parecido a Esme y sus ojos parecidos a los del así que de todas formas ya era una completa Cullen. Me alegraba saber que todos la habían aceptado tan bien. Le preguntaba por sus conquistas y casi nunca me daba mayor información, de hecho se sonrojaba cuando le insinuaba que se fuera a cazar por las maravillosas noches de NY. Debo admitir que me extraño bastante todo esto de su trabajo para la galería, pero en fin, siempre es bueno tener familia cerca, siempre es maravilloso poder compartir con la gente a la que quieres mucho. Para que decir como me miraba Francoise, la rubia que era la ejecutiva particular de mi cuñado. Siempre me reía cuando me mandaba una miraba de advertencia porque o estaba abrazando mucho a "su hombre" como me lo dejo saber una vez en el baño, o le estaba hablando mucho. Me amenazo con contarle todo a mi esposo, así que según ella, tenía que dejar de verlo. Era una loca había que aceptarlo. Con Mike… uffff todo de mal en peor, es que ese hombre no entiende, juro que apenas llegue Emmett invitaré a todos los accionistas a una cena para presentar a mi "marido" solo para que ese idiota se intimide con su gran tamaño, pues es que no se cansa, todos los día y juro que un día fueron 5 veces donde me invito o un café o a cenar o por un refresco o "por una escapadita" ¿es que ese hombre no se amedrentaba cuando le decía que mi esposo era muy celoso? Tal parece que no, argumentaba que hace mucho le había contado que se había ido a solucionar problemas a Forks nuestro pueblo natal así que necesitaba un poquito de "atención" iiiiuuuuu…. Que asco… pero no quería ser más pesada o complicar las cosas, más que mal trabajábamos juntos y si le decía algo el aire se haría casi irrespirable. Mi amiga Ángela y Ben ya habían puesto fecha para la boda… era todo tan lindo y ella estaba tan feliz que me veía sonriendo sola, aunque extrañara a mi hombre, por la felicidad que ella me contagiaba. El embarazo iba de maravilla, me llamo un día llorando porque se había enterado que iba a ser una niña, la felicite obvio está. Grité y no pude parar de hacerlo cuando leía un mail que me había llegado de Alice, maldita ¿Cómo se le ocurre contarme por email? Estaba embarazada… no tenía más de un mes tal parece, papá estaba fascinado con la idea… wow y para que decir mamá ¿es qué esta familia se está llenado de bebés? Para mi era maravilloso, me gustaban las familias grandes, numerosas, aquellas que te presentan un caos total para las reuniones, ya me imagino en unos años más todos nuestros hijos tendrás en rango más o menos las mismas edades, será un real caos cuando sean adolescentes rebeldes y todo eso, solo esperaba poder hacer bien mi trabajo y que jamás tuviesen que reprocharme algo. Les pregunté si seguían con lo de la adopción y ambos respondieron "SI" era realmente maravilloso. De Ross y Jake no sabía casi nada, el casi era porque después de un día devanarme la cabeza pensando si era apropiado o no llamar lo hice y pregunté como estaban. Me dijo que bien, pero que Rossi se había alejado de mi padre, bueno en si de todos, que él no quería eso, pero con lo del embarazo prefería no discutirle nada, él creía que tarde o temprano esas ideas un poco "raras" por decir lo menos terminarían yéndose y él podría volver a disfrutar de la Rosalie de siempre y no aquella mujer tan irreconocible y con tanto rencor por dentro. Realmente me daba pena que mi hermana fuese tan rencorosa. Que no pudiese darse cuenta que ella había hecho tanto mal a personas que la amaban tanto. Seguía viendo como mi niña jugaba entre mis brazos y se reía ¿de qué? No sé, pero su felicidad era la mía, así que disfrutaba también. Mi Nahara me trajo una tasita de "té" y yo gustosa la recibí. Mi teléfono comenzó a sonar y era Emmett, sonreí, puse el altavoz porque Nari estaba esperando que tomara el "té" y con mi otra mano afirmaba a su hermana.

Amor- me saludo.

¿Cómo estás?- pregunté sonriendo y haciéndole seña a mi hija de que estaba tomándome su deliciosísimo té.

Extrañándote ¿y tú?- argumentó melosamente.

Extrañándote más- susurré.

Te deseo- Nari miraba curiosa.

Estás en altavoz y tu hija esta acá- le informé.

Mi cielito- saludó a su hija.

Papi- mi hija se acostó de panza en el pasto y comenzó a charlar con su padre, le contaba todo lo que había hecho en el día por petición del y él también le contaba todo lo que había hecho en su día por petición de ella. Sentía la risa de Suyi y este la llamaba y la niña sonreía más, lo reconocía.- mi voy- dijo la niña y le envió un beso a su padre y corrió hasta sus abuelitos para seguir jugando con ellos.

Te juro que pronto estaremos en nuestra casa- me dijo y yo sonreí con pesar, no quería crear grandes expectativas con respecto al tiempo.

Ok…- susurré.

Lo juro… Bella te juro que antes de lo que pienses estarás durmiendo en tu maravilloso hogar… compartiremos una gran cama y dormiremos abrazaditos todos los días- sonreí como una idiota, si que sonaba tentador.

Te cobraré la palabra- sonreí.

Me tengo que ir, ultimar detalles, te amo mi amor- dijo- te amo a ti y a nuestras niñas- recalcó.

También te amo y te necesitamos aquí, no lejos…- quería que entendiera la falta que nos hacía.

Te juro que estaré ahí luego, no demoraré- después me mando un sonoro beso con el cual me hizo reír a carcajadas y me colgó.

El día había sido totalmente tranquilo de hecho perfecto, mis hijas habían disfrutado de mí ya que con el trabajo no tenía suficiente para ellas y realmente me daba pena. Tomé un baño y me fui a la cama junto a los cuerpos de mis nenitas, esto era el paraíso solo me faltaba Emmett. Dormí para que decir, más que bien, de hecho de maravilla, me estiré otra vez, lunes me quedaba tan poco solo de trabajo ya que en un tiempo más volvía la Universidad, si que se me vendría duro. Me acomodé un poco y fue cuando lo vi, cual espejismo se tratara lo vi parado ahí frente a la cama con los brazos cruzados y con una hermosa sonrisa en los ojos, miré el despertador y era muy temprano. Sin importarme más me paré y camine sobre la cama para poder llegar hasta él. Lo abracé por el cuello y él pescó mi cintura posesivamente. Dios si que había extrañado sus caricias, su cuerpo, su contacto y su perfume… es que ¡DIOS! Lo había extrañado completamente. Besé su cuello y sonreí con la recién idea de que esto fuese un maldito engaño de mi mente, un lindo sueño.

¿Qué es tan gracioso?- preguntó con esa voz tan pulcra característica del.

Que estés aquí…- se alejó un poco y me miró fijamente a los ojos- no sé si es un hermoso sueño o la realidad…- susurré sonriendo.

Estoy aquí- y después de eso me besó, primeramente de forma tierna, pero a cada segundo se volvía más feroz y era un beso que expresaba toda la necesidad que habíamos sentido del otro, un beso abnegado en deseo, fogosidad y lujuria. Nos vimos obligados a separarnos por la mundana necesidad de llenar nuestros pulmones con aire.- te amo- susurró y yo solo me dediqué a abrazarlo más, abrazarlo con todas mis fuerzas pero parece que él no lo sentía.

No sabes cuanta falta me hiciste- escondí mi rostro en su pecho no quería que se percatara de aquellas traicioneras lágrimas que me hacían ver terriblemente débil.

¿Qué pasó?- me obligó a levantar la vista y su rostro se entristeció cuando se percató de mis lágrimas.- te juro que jamás te volveré a dejar- besó mis mejillas y comenzó a borrar mis lágrimas.

Te creo…- susurré. Nos quedamos abrazados por mucho tiempo más pero recordé que pronto tendría que irme al trabajo.- me encantaría estar así por mucho tiempo más-suspiré- pero lamentablemente me tengo que ir a trabajar- le dije muy a mi pesar.

No irás- me abrazó un poco más fuerte.

No tan fuerte me duele- le dije, se estaba pasando con la fuerza ¿Qué acaso pensaba que era una muñeca de trapo?- ¿acaso me quieres romper?- pregunté agraciada.

Para nada debilucha- sonrió ladinamente- pero no irás a trabajar…- estaba muy seguro de ello.

¿así y por qué ponte tu?- pregunté tentándolo.

Porque yo lo digo- me reí- y porque te tengo una sorpresita- subió y bajó las cejas repetidas veces.

No me gustan las sorpresas- dije fingiendo estar enojada.

Pero esta te fascinará- dijo 100% seguro.

¿Por qué tan seguro?- me entro curiosidad de lo que podría ser.

Ya lo verás, solo vístete y nos vamos, las niñas se quedan con la abuela y no refunfuñes porque igual irás conmigo ¿ok?- me pegó una suave nalgada y lo miré con mi mejor cara de sensualidad, gruñó.- No me tientes… las niñas, se sensata- me acerqué ignorando lo que me decía y pasé ávidamente mi lengua por su labio inferior, cerró los ojos y lo vi relamerse los labios, me separé antes que me fuese imposible y me metí a la ducha. Fue cortita quería ir rápidamente para saber de lo que se trataba todo esto. Salí solo con una toalla que cubría mi cuerpo, pude ver a Emmett mirarme con deseo de arriba a abajo. Sonreí, le di la espalda y con mi qué dejé caer la toalla, rebusqué en el closet y comencé a vestirme con un vestido verde con flores moradas hasta las rodillas, tenía un cinturón negro y encontré un abrigo manga ¾ verde claro con flores verdes más oscuras. Tacones estilo romanas verde olivas. Cuando encontré que mejor nunca mi di la vuelta y lo vi observarme intensamente.

¿Qué te parece?- pregunté dándome una vuelta.

Perfecta…- susurró- ¿es idea mía o…- me miró detenidamente, pero después se quedó callado.

¿Qué pasa?- pregunté.

Nada…- sonrió pero no me dijo nada, solo me observaba.

¿Qué pasó?- me tenía de nervios con todo el misterio.

Nada amor… ¿vamos?- preguntó.

¿y las niñas?- miré a mis hijas.

Renée se quedara con ellas- me sonrió y así fue, mamá me dijo que ella se quedaría con las niñas y que cualquier cosa me llamaría que no me preocupara que nos fuésemos tranquilos.

¿A dónde vamos?- él había insistido en conducir.

Ya veo de donde lo heredo nuestra hija- sonrió más para él.

Lo que sucede es que no me gustan las sorpresas y creí que lo tenías claro, así que si tan solo me dices más o menos a donde vamos tendré tiempo para prepararme- le dije, pero negó y me dejó ahí en las mismas.

Cierra los ojos- dijo.

¿Qué?- me sorprendí.

Debes cerrar los ojos- no habíamos conducido mucho de hecho unos 10 minutos desde casa, no entendía que hacíamos por aquí, no se veía ni un restaurante o hoteles o algo por el estilo, suspiré un poco molesta con la situación pero cerré los ojos, total que más daba si a fin de cuenta no me enojaría jamás con él, lo amaba mucho.- no los vayas a abrir, si lo haces arruinaras lo que me ha llevado mucho trabajo- dijo y solo asentí en su dirección. De un segundo a otro sus labios se pegaron a los míos- eres tan malditamente sexy…- gruñó y yo solo pude reír.

Me declaro completamente inocente- jugué.

Esto era tonto, al bajar del auto me puso un lienzo para cubrirme los ojos, dijo que podía hacer trampa así que no quería arriesgarse. Subimos a un ascensor y el iba tras de mi acariciándome y susurrándome cosas al oído. Se me pegaba tanto al cuerpo que me estaba excitando en abundancia.

Espero que te guste- susurró. Sonreí cuando sentí que sus manos acariciaban mi estómago plano.

Todo lo que se trata de ti me gustará- susurré.

Eso espero- dijo riendo y me sacó la venda de los ojos para poder contemplar aquello que según era su sorpresa. Me costó unos segundos que se me acomodaran los ojos a la luz pero cuando lo hice vi una maravillosa sala, me reí porque eran todas las cosas y el mismo departamento que le había enviado en fotografías del cual quería fuese nuestro hogar. Me voltee y lo vi recostado en la pared le sonreí tan auténticamente como me fue posible.

Te amo- dije. Estaba todo amueblado, cada cosa que había le daba más estilo aún. La casa era realmente bonita y para que decir, muy lujosa, una de las cosas que me hizo descartarla, era muy cara.

Todo esto es para ustedes… esta es tu casa y de las niñas- dijo mientras se me acercaba más a mi cuerpo y me besaba.

Es nuestro hogar- sonreí y me dediqué a besarlo como tantos días había deseado, hicimos el amor en la sala y luego en el que sería nuestro cuarto, era el amor más grande de mi vida, un día le había comentado que una de las cosas por las que deseaba que las niñas ya tuviesen su propio cuarto era porque quería un armario grande para mi, y ahora lo tenía, me hizo uno maravilloso con doble puerta de los cuales puedes caminar tranquilamente por dentro y ver todas tus cosas, era de un blanco pulcro, dios si que era hermoso, después de darme cuenta que este hombre estaba dispuesto a todo por saciar nuestras necesidades me di cuenta que jamás podría dejarlo y que jamás dejaría que nadie nos pudiese volver a hacer mal, quería dedicarles mi vida entera, mi tiempo y mis noches solo a los míos, a mi maravillosa familia, ya no habían más Alec, Jake o Edward, Rosalie o otras, ahora éramos solo nosotros, nosotros y nuestros bebés, aquella maldita felicidad incompleta se fue disolviendo poco a poco, porque ahora era más feliz nunca.

¿Qué les pareció? ¿No se les hace rara Francoise? La rubia maldita que es "amiguita" de Edward… Esa tipa me da mala espina ;-) oops estoy diciendo más de lo que debería… jajajjajajajaj espero que nos sigamos leyendo… Esme desde Santiago de Chile…