Personajes, historia y ambiente de Asano Atsuko, el resto es obra de mi imaginación. Disfruten la lectura. Algo de sangre. No es como esperaba que saliera pero espero que les guste. Los próximos capítulos se vienen más alegres.
No creí que pasaría esto IV
Había pasado casi una semana desde el secuestro y posterior rescate de Sion, no habían vuelto a ver o saber de ese hombre pero por alguna razón Nezumi aun se sentía inquieto por lo sucedido, pensaba que posiblemente hubiese sido mejor haber matado a ese hombre, pero frente a Sion nunca lo haría, además le había prometido que jamás dañaría a otra persona hasta el punto de matarla. Sion por su parte se había repuesto rápido del susto, tanto asi que al dia siguiente salió a trabajar, acompañado por Nezumi, quien al no poder aun usar su brazo izquierdo dependía para ciertas cosas del chico de los ojos rojos, además de ser su dia libre del teatro. Inukashi a menudo se reía de él, pero ella sabía que al estar con una lesión como la que Nezumi tenía no podía darse el lujo de ser orgulloso y empeorara mas la lesión con la imprudencia, por eso mismo no reclamaba cuando Sion aparecía para su trabajo acompañado por el joven quien robaba las almas de las personas con su voz de aquellos quienes no podían morir en paz.
La chica miro a Nezumi, quien estaba sentado en los escombros que rodeaba al hotel, parecía que algo le preocupaba, pero eso no era posible, jamás había visto preocupado a Nezumi por algo desde que lo conocía, era absurdo. Pero este se levanto y miro alrededor, parecía que algo le molestaba del lugar o tal vez no estaba tan equivocada y en realidad algo le preocupaba a ese chico, lo había visto actuar raro últimamente pero no había querido saber el porqué ya que nada bueno venia de ese chico que jamás mostraba su verdadero rostro.
-¿Qué? ¿La vista no te agrada?-Se burlo Inukashi sonriendo con una sonrisa curvada hacia la derecha.
Nezumi bajo la vista hacia ella, estaba serio-No, solo que me siento incomodo en esta posición con este maldito brazo que aun no sana-Mascullo bajando hacia ella. Le hizo una señal para que lo siguiera. Sion los quedo mirando-Ya venimos, necesito conversar de unos asuntos con Inukashi-Indico Nezumi alejándose con Inukashi rumbo a la habitación de ella. Cuando entraron al lugar, Nezumi la quedo mirando-No preguntes como lo sé, pero siento que algo malo va a ocurrir, no sé que, no sé cuando, pero siento que Sion corre peligro, por favor mantén a algunos de tus mejores perros con él, no quiero que le suceda nada malo-Inukashi lo quedo viendo sin creer que Nezumi le estuviera pidiendo ese favor y menos que estuviera tan preocupado de otro ser humano, lo cual a su parecer era tan extraordinario como si nevara en mitad del verano.
Inukashi lo quedo mirando por unos minutos, ninguno de los dos dijo otra palabra, solo se oía el viento que soplaba con fuerzas desde afuera y que azotaba en los ventanales del hotel, Nezumi realmente había cambiado eso era un hecho pero jamás había creído que demostraría tan abiertamente su preocupación hacia alguien más, la chica tomo aire, el cual ya le hacía falta-Lo hare, pero no es gratis…-Inukashi dejo de hablar cuando Nezumi le entrego una moneda de oro. La chica sonrió-Bueno ahora mismo los mando-Nezumi asintió y salió de la habitación, Inukashi sabía que el chico de ojos plateados jamás le diría porque presentía eso, era claro que estaba metido en algún problema, pero después de todo Nezumi siempre estaba allí cuando necesitaba que le cantara a alguno de sus perros moribundo o herido, e inclusive enfermo.
Nezumi se acerco a Sion quien al verlo sonrió-Bastante corta la plática, ¿no?-Comento mirando inquisitivamente, el chico simplemente encogió su hombro derecho, ya que el izquierdo aun dolía, y se volvió a sentar a mirarlo. Sion regreso a lo que estaba haciendo mientras veía que cuatro perros enormes se ponían cerca de Sion, se podía notar que eran buenos perros para proteger.
-Después de que acabes vamos al mercado a comprar las cosas de la cena-Dijo Nezumi mirando el cielo que comenzaba a ponerse rojo por el atardecer. Sion asintió sin dejar de lavar. Una vez que finalizo se dirigieron al mercado. Sion miro a los perros-No preguntes, ellos están haciendo su trabajo-Dijo el chico antes que Sion dijera algo.
"¿Trabajo?, pareciera que están siguiéndome" Pensó mirando sobre su hombro a los cuatro perros, Nezumi compro los ingredientes y las verduras para la cena, algo de leche y un poco de queso, (que fue amablemente regalado por la vendedora) y se dirigieron a la casa. A medio camino Nezumi se detuvo, sentía algo fuera de lugar en la oscuridad del paisaje-¿Qué pasa?-Pregunto Sion asustado ante la mirada seria y a la vez fría que el chico al lado suyo daba observando alrededor de ellos. Escucho pasos, eran más de una persona, los estaban rodeando-¿Qué…?
-Cálmate, no dejare que te hagan algo…-Sion pudo ver como Hamlet, Cravat y Tsukiyo salían de la ropa de él y de Nezumi y corrían hasta desaparecer entre unas rocas. Sion miro a Nezumi quien se estaba poniendo en posición de ir a atacar.
-Nezumi tu brazo aun no sana-Susurro asustado Sion, los perros que lo seguían comenzaron a gruñir y ladrando y mostrando los dientes se acercaron a los hombres.
-No te preocupes, pude pelear contra unos lobos, asi que estos no son nada-Nezumi saco su cuchillo de su ropa, apenas se veía oculto por su chaqueta. No dejaría que pusieran sus manos encima de él y Sion fácilmente, cuando los perros comenzaron a atacar, Nezumi aprovecho el momento y salió corriendo hacia los tipos, miro a Sion, este estaba protegido por un perro. Nezumi golpeo con el mango de su cuchillo a los hombres tan fuerte que quedaron en el suelo gimiendo, Nezumi golpeo a otro con una patada de media vuelta, iba muy bien aun con un brazo quebrado era capaz de pelear sin problemas…hasta que aullidos comenzaron a sonar, el chico miro sobre un montículo de escombros, el hombre que había secuestrado a Sion se encontraba allí, con a lo menos quince lobos, chasqueo la lengua, ahora si estaban en problemas. Tomo aire se sentía adolorido, su brazo latía dolorosamente pero no podía mostrarse débil en esa situación, menos cuando tenía que proteger a Sion de esos malditos limpiadores y ese hombre lobo, necesitaba encontrar una manera de acabar con todo eso de una vez, pero lo único que se le ocurría era el matar a ese hombre de los lobos, al fin de cuenta los lobos eran igual a los perros si perdían a su líder se retiraban al perder la motivación. El problema era que le había prometido a Sion no volver a matar, aunque no lo hacía desde hacía varios años atrás, Sion conocía ese pasado y le había hecho jurar que nunca mas mataría a alguien de nuevo, cosa que él había aceptado dadas las circunstancias en las que lo pidió (en medio de la cama, mientras se acariciaban tras un momento de pasión desbordada) y cosa que había salido a flote tras contarle algunos hechos de su pasado de las cuales no se perdonaba y que sentía que Sion merecía saber.
Sion lo miro, había algo extraño en la mirada de Nezumi, como si fuese a hacer algo terrible o a romper una promesa importante, nunca le había visto esa expresión antes, pero era eso lo que sentía al verlo, lo vio correr hacia el hombre esquivando y golpeando a los hombres que intentaban levantarse del suelo e interponerse en su camino, los lobos se lanzaron a atacarlo, pero muchas ratas aparecieron guiadas por Hamlet, Cravat y Tsukiyo, los tres iban al frente, Sion no sabía cómo había pasado eso, pero sabía que las ratas habían bajado y desaparecido cuando fueron rodeados, había sido para llamar a las demás ratas para ayudar, estas se lanzaron contra los lobos y comenzaron a morderlos, alguien tomo a Sion y lo levanto del suelo donde estaba acurrucado, el perro a su lado gruño e intento morderlo, pero este lo pateo en el hocico tan fuerte que Sion vio sangre caer desde él, el hombre lo lanzo contra unas rocas, Sion sintió su cabeza golpear una roca y otras golpear sus costillas, se escucharon unos crujidos, los perros que habían estado mordiendo a los otros limpiadores se acercaron a ayudar. Nezumi miro a Sion, al menos no iba a ver lo que iba a hacer pero sentía que lo lamentaría de por vida. Se acerco aun mas, oyó que Sion gritaba de dolor, se detuvo y miro atrás, Sion se encontraba en el suelo con el rostro lleno de angustia mientras se tocaba el costado, Nezumi sintió que su sangre hervía, nadie lastimaría a Sion ni lo haría sufrir, se dio media vuelta cuando algo cayó sobre el haciéndolo caer sobre el brazo quebrado, un dolor agudo le recorrió el cuerpo desde la fractura, sangre comenzó a manar de la herida, al parecer el hueso quebrado había salido de su brazo, mordiéndose el labio volvió a meterse el hueso, lo cual lo hizo retorcerse de dolor, con el rostro traspirado y mas palido de lo normal, se puso de pie y con el cuchillo se acerco al hombre, había mandado a volar a varios lobos solo con sus pies, Sion lo miro a la distancia, a pesar del dolor que sentía en su costado no pudo evitar ver como Nezumi se detenía frente a ese hombre y sin darle tiempo de decir nada le corto el cuello, limpio y preciso. El hombre cayó al suelo dando pequeñas convulsiones que acabaron en menos de un minuto, mientras sangre botaba de la herida manchando el suelo. Los lobos miraron el cuerpo de su amo y tomándolo de los pies se lo llevaron, sin volver a atacar, ahora necesitaba ayudar a Sion cuando miro hacia el chico noto que sus ojos estaban fijos en el, Sion había visto todo, lo vio como mato sin dudar, bajo la vista y con su mano sobre su brazo se acerco al chico.
-Sion yo…
-Tú rompiste nuestra promesa, mataste…-Musito Sion muy palido mientras intentaba alejarse de Nezumi, este se paralizo ante esa acción, Sion jamás se había alejado de él con un rostro lleno de dolor y desilusión. Desvió la mirada y soltando la herida de su brazo se vio la mano llena de sangre, era verdad, el había roto su promesa con Sion, había fallado y no merecía perdón. Su abuela se lo había enseñado, "Cuando rompes una promesa es como matar la confianza puesta en ti" Esas habían sido las palabras de su abuela, y él había hecho eso, le fallo y daño severamente la confianza que Sion tenía en el. Dio un paso atrás y dándole la espalda a Sion se alejo, Sion lo vio alejarse de él dejando huellas de sangre en el suelo. Sion abrió los ojos asustado, no se había fijado que Nezumi estaba sangrando tanto, miro hacia la figura de Nezumi que ya se encontraba a unos trescientos metros de él. Aun cuando Nezumi había hecho eso, sabía que lo había hecho por el bien de ambos, no tenia culpa de lo ocurrido-¡NEZUMI!-Grito Sion sin moverse de su sitio por el dolor de sus costillas rotas. Nezumi se detuvo y giro hacia él. Nezumi no se movió de donde estaba mirando a Sion, este veía una gota tras gota caer al suelo desde el brazo de Nezumi, había un pequeño charco de sangre en el suelo-Ven, no…no fue mi intención decirte eso, se que lo hiciste pensando en nosotros-Dijo sentándose en el suelo, Nezumi se acerco a paso lento, llegando al frente de el suspiro. Sion lo miro, Nezumi estaba muy palido-¿Cómo está tu brazo?-Pregunto viendo pequeños puntos blancos y negros frente a él, le dolía terriblemente las costillas y su visión se estaba oscureciendo.
Nezumi se miro el sitio-Ha estado en mejores condiciones pero viviré-Respondió sonando tan fuerte como siempre. Sion sonrió pero de pronto cayó al suelo inconsciente. Nezumi se arrodillo a su lado preocupado, pero se sintió aliviado al ver que solo había perdido el sentido, ahora el verdadero problema era como regresar, con su brazo herido no sería capaz de cargar con Sion, hizo un gesto de dolor le dolía el brazo y había perdido mucha sangre en su condición no duraría mucho tiempo, se llevo una mano a su brazo, al menos había entrado el hueso, pero ahora se sentía muy cansado, miro al cielo, el cual ya estaba oscureciendo. Tomando un trozo de la ropa de uno de los hombres lo ato alrededor de su brazo y se puso de pie, colocando las cosas que habían comprado alrededor de su muñeca se colgó a Sion de su brazo sano y le llevo de regreso a la habitación. No estaban muy lejos, pero en su condición tardo casi una hora en llegar, cuando lo hizo coloco a Sion en la cama y el se sentó en el sofá respirando agitadamente mientras se curaba el brazo lo mejor que podía a través de su visión nublosa pero debía admitir que había estado en peores condiciones antes asi que esa herida y las circunstancias no eran tan malas como podía esperar.
-Mmm…-Sion se quejo moviéndose en la cama, abriendo los ojos se incorporo lentamente, Nezumi lo miro desde el sofá, aun se estaba curando el brazo, Sion se quejo con su mano sobre sus costillas-¿Nezumi…?
-No te muevas, tienes dos o tal vez tres costillas rotas, será mejor que descanses hasta que el dolor remita-Dijo Nezumi terminando de cocer la herida de su brazo. Sion lo miro sorprendido-¿Qué pasa? ¿Crees que no se cocer? Cuando viví solo obtuve mis buenos cortes y yo mismo tuve que cocerme, no te preocupes se como se hace, aprendí con verte hacerlo a ti la primera vez-Nezumi sonrió mientras se vendaba el brazo. Tras acabar suspiro y apoyo la cabeza en el respaldo del sofá. Miro a Sion de reojo-Realmente siento el haber roto esa promesa, pero no había más opción, era él o nosotros y yo no dudo en escoger nuestra seguridad sobre la del resto-Mascullo el chico sin apartar los ojos de los de Sion.
Sion bajo la vista, sabía que Nezumi tenía razón, pero no le agradaba que se manchara sus manos con actos como esos, aunque sabía que no estaba limpio, ver a Nezumi matar a otro ser humano lo hacían sentir miserable, tenían la misma edad pero sus experiencias de vida eran completamente distintas, como dos polos opuestos, cosa que lo hacía sentir solitario y alejado de Nezumi. Tomo aire-Lo sé, pero espero que sea la última vez que haces eso, no importa las circunstancias tú no puedes arrebatarle la vida a otra persona por…
-¿Por protegernos? Sion, este mundo es de los fuertes si no lo eres te comerán vivo, despierta de una vez de que este mundo todo es bonito y que nadie te dañara jamás, eso es pensar como un idiota, el mundo es un lugar lleno de bestias salvajes que lo único que quieren es comerse al más débil, y eso yo no lo soy, y si tu lo eres entonces no me importara matar a quien sea con tal de rescatarte, que te quede claro, yo no escucho ruegos ni tengo piedad por basuras que no valen la pena, es hora de que abras los ojos y dejes de ser el cabeza hueca de siempre-Las palabras de Nezumi sonaban como hielo, y Sion se sintió dolido por ello, pero sabía que tenía razón, el había sido confiado y por eso mismo casi los matan. Por lo que decidió asentir levemente con la cabeza la cual palpito al hacerlo, se había olvidado que tenía una herida allí. Nezumi se levanto con el botiquín en mano y acercándolo a la cama comenzó a curar a Sion-No te digo estas cosas para molestarte o hacerte sentir mal, asi es el mundo y debes aprender de una vez que las cosas no son simples-Nezumi miro a los ojos de Sion, los ojos grises no mentían, Sion podía notarlo, Nezumi había matado a varias personas y tenia las cicatrices en su cuerpo que lo demostraba, y ahora había añadido otra más a su colección y todo gracias a él. Al menos las cosas estaban mejorando ya que sin ese hombre que los quería muertos podían estar más seguro o eso sentía Sion mientras se quedaba dormido al tiempo que Nezumi lo curaba usando solamente su brazo sano.
Parte final de "No creí que esto pasaría" ojala les haya gustado y conocido un poco más a Nezumi y como es capaz de actuar cuando la situación está en su contra. Como no he tenido mucho tiempo no me resulto como deseaba, lo escribí como tres veces y esta fue la versión que decidí mantener. Manden sugerencias para las otras historias que me agrada escuchar sus ideas y ponerlas escritas a mi manera. Gracias por leer y esperen con paciencia los otros capítulos. Dejen Reviews por favor y gracias por leer.
