Una mañana Ian se encontraba dando un paseo en el castillo de Canterlot junto a un pequeño grupo de invitados especiales.

"Muy bien niñas, hoy podrán tener lo que necesitan."

"Gracias por traernos al castillo Ian." Dijo Scootaloo.

"Si, esto será bueno para el periódico de la escuela." Agregó Sweetie Belle.

"Featherweight era tu nombre verdad." Preguntó Ian a un pequeño potrillo. "Ten cuidado que es fácil perderse aquí, me he metido en muchos problemas gracias a eso."

Caminaron por el castillo cruzando por diferentes alas, se acercaron a las prácticas de la orquesta, pasaron por la escuela de magia y visitaron a unos generales de las divisiones cuatro, seis y ocho.

Caminaron mucho alrededor del castillo pero las niñas no estaban seguras de a quién hacerle una entrevista.

"Hola Ian, ¿qué haces por aquí?" Preguntaba Spitfire mientras se acercaba junto a Soarin y otros dos Wonderbolts.

"Estoy con los niños del periódico escolar de Ponyville." Contestó Ian.

"Y… ¿de qué niños hablas?" Preguntó Spitfire inclinando su cabeza para ver detrás de Ian.

"Bueno están aquí…" Dando media vuelta notó que no había nadie más con él. "…conmigo?"

Solo se limitó a golpear su cara con la palma al darse cuenta que habían escapado. Spitfire y los otros Wonderbolts reían ante la peculiar situación.

"¿Por qué no los localizas con tu magia?" Propuso Soarin.

"Te ayudaremos a encontrarlos, nuestras prácticas ya terminaron." Agregó Spitfire.

Soarin fue junto a Ian, Spitfire se fue en otra dirección acompañada de otros dos ponis de su escuadrón. Los pequeños se habían dispersado mucho en muy poco tiempo, iba a ser difícil atraparlos rápido.

El primer objetivo estaba en el jardín de la academia de magia, al ingresar había una gran multitud reunida bajo un árbol. Desde allí se oía una muy familiar voz.

"…entonces una temible criatura salió por el umbral, era una serpiente que mi ayudante la llamó Orochi." Exclamaba Trixie.

Abriéndose paso entre la multitud se acercaron lo más que podían hasta que ya no podían avanzar más, tras varios minutos, la voz de una potranca de oyó al frente de la multitud.

"¿Y… y cómo era ese Orochi?" Preguntó Applebloom. "¿Te dio miedo enfrentarlo?"

"Una gigantesca serpiente de ocho cabezas pequeña." Respondió Trixie. "Pero algo así no podría haberme…"

Se detuvo de golpe al ver que entre la multitud de ponis se asomaba la cabeza de Ian que la miraba fijamente con el ceño fruncido moviendo su cabeza de lado a lado lentamente.

Puso sus dedos índice y medio debajo de sus ojos y luego los usó para señalar al frente, exactamente a la pequeña potranca con la que charlaba. Trixie bajó su vista a ella y luego observó a Ian que realizó un gesto cerrando la mano indicándole que había que atraparla.

Tras esa prolongada pausa de Trixie varios ponis comenzaron a dispersarse Ian indicó a Soarin que valla por la derecha y él iría por la izquierda, al llegar al frente Applebloom ya no estaba más allí parada, se había perdido entre la multitud.

"Era esa pequeña del moño rosa, ¿verdad?" Preguntó Soarin.

"Si, si se pierde su hermana me va a triturar los huesos." Respondió Ian.

En la altura se pudo ver cómo uno de los Wonderbolts que acompaño a Spitfire aterrizaba frente a ellos.

"Encontramos a una de ellas, pero hay un pequeño problema." Dijo.

Por la puerta entraba caminando Spitfire con una extraña expresión, casi como si le fuera difícil respirar. En su lomo se encontraba aferrada Scootaloo con sus cuatro patas cosa que tampoco le permitía extender sus alas.

"¿Podrían ayudarme?"

"Lo siento Spitfire pero ahora es tu responsabilidad, promete que la cuidarás y le darás de comer." Dijo Ian casi a punto de estallar de risa.

"¡Qué gracioso!"

El jardín del palacio era muy grande, según un comentario de Soarin parecía que estaban jugando a las escondidas, Scootaloo seguía sobre Spitfire y Trixie pudo atrapar a Applebloom con la ayuda de dos de sus nuevas amigas de la escuela de magia llamadas Flower Bliss y Pearl.

Sweetie Belle fue encontrada en el laboratorio mágico y Featherweight sacando fotos a unos animales en el jardín trasero del palacio. Todo parecía haber terminado felizmente y sin haber podido obtener nada interesante para el periódico.


Varios días habían pasado, Ian fue a los antiguos archivos del palacio para seguir buscando alguna pista que lo pueda llevar a su mundo de nuevo. Estaba tan inmerso en su lectura que se percató tarde que alguien se contraba detrás de él, volteó lentamente para ver cómo Celestia lo observaba fijamente con una expresión muy seria.

"Ho-hola Celestia…"

Un periódico calló de golpe sobre la mesa y se desenrolló permitiendo ver su contenido, allí se podía ver una foto de ella comiendo un pastel de forma muy poco adecuada y un titular que decía -Celestia igual a nosotros-.

"Cada quien tiene sus propios secretos, ¿sabes?" Dijo Celestia muy seriamente. "No necesito leer tu memoria para saber cómo pasó esto."

Apenas podía pensar en qué estaba pasando, solo sabía que ese periódico era de la escuela de Ponyville y que era la primera vez que veía a Celestia con una expresión tan poco feliz.

La puerta se abrió de par en par e ingresó Trixie galopando desesperada, al verlo a Ian se dirigió directamente hacia él sin importarle que esté allí con la princesa.

"¡Esto no puede estar pasando!" Exclamó apoyando sus dos patas delanteras en el pecho de Ian.

"¿Q-qué pasa?"

"¡Todos saben del secreto de mi brazalete!" Chilló Trixie. "¡Ahora van a creer que soy una farsante y que no sé hacer magia por mi cuenta!"

"N-no creo que sea para tanto…" Dijo Ian intentando calmar la situación.

"Ya está hecho." Comentó Celestia mientras se retiraba del lugar. "Pero antes que nada, hay ciertos ponis a quienes tendrías que concientizar por sus acciones."

Durante los siguientes días las noticias del Foal Free Press se salieron de control, todos se preguntaban quién era Gabby Gums. Inclusive notó que había noticias sobre sus amigas allí aunque hizo un alto al ver el titular –Rainbow Dash: Demonio veloz o Super tiernita-. Estuvo unos segundos riendo pero luego pensó que podría haber algo sobre él, pasó varias páginas, volvió a detenerse al verlo a Big Macintosh con un peluche. Sacudió su cabeza y continuó.

Esa tarde decidió sentarse bajo un árbol de manzanas en la granja tras investigar el contenido del periódico, concentrando el flujo de magia alrededor del cuerpo para poder relajarse unos instantes, tenía los ojos cerrados muy concentrado hasta que oyó una voz.

"…tás despierto?" Preguntaba Applebloom.

Abrió sus ojos para encontrarse a Scootaloo y Sweetie Belle junto a ella, las tres estaban empapadas.

"Nos preguntábamos si tienes alguna historia para contarnos." Preguntó Scootaloo.

"Necesitamos algo interesante para el perió…"

Ian levantó su mano interrumpiendo a Applebloom, inclinó esa palma hacia arriba haciendo un torbellino allí, este se hizo más grande y lo lanzó hacia ellas, el viento cálido las secó al instante.

"Lo único que puedo decirles es que ustedes saben bien lo que tienen que hacer."

"A ti también te lo contaron, ¿verdad?" Dijo Sweetie Belle.

"No necesito que me lo cuenten para saber quienes son Gabby Gums." Dijo Ian volviendo a concentrar su magia. "El paseo por el palacio lo dejó en claro."

Las tres potrancas dieron media vuelta muy tristes retirándose del lugar observándolo de reojo con sus orejas hacia abajo.

A la mañana siguiente Applejack aún se la notaba muy enfadada pero en su enojo no llegó a percatar que su hermana no había regresado desde el día anterior cosa que preocupó a Ian. Big Macintosh también se encontraba con el ceño fruncido desde temprano.

"Ehm, Applejack…" Dijo Ian.

"¿Qué pasa?" Preguntó con un tono de enfado.

"De-desde ayer a la tarde que no sabemos nada de Applebloom y las niñas…" Contestó Ian.

Applejack y Big Macintosh se miraron sorprendidos al notar que era cierto, no había regresado en la noche. Ambos se levantaron de la mesa y se dirigieron a la puerta, al abrirla se encontraron una copia del Foal Free Press con una foto de las tres potrancas.

Allí había una carta abierta dónde pedían disculpas al pueblo por sus acciones.

"Estuvieron toda la noche en la casa del árbol y ahora están en el pueblo" Dijo Ian con el círculo mágico debajo de él. "Si se apresuran las van a encontrar."

Esa mañana todo Ponyville aprendió la importancia de perdonar a aquellos que han hecho algo malo y piden disculpas adecuadamente.