Capítulo 25
*Seattle 3 años antes - 1 mes después del flashbacks anterior*
Seguía yendo a clase aunque ya no tenía muy claro de lo que hablaban, o que libros estaban leyendo. Me limitaba a sentarme en la fila de atrás del todo, sola y garabatear sin sentido en mi cuaderno.
Cuando llegaba la hora de comer, todos los días caminaba entre la gente hasta la cafetería, consciente de que la gente me evitaba y me esquivaba para no chocarse conmigo.
Me sentaba siempre junto a Alice y sus amigas, mientras comen.
Alice me saludaba… sus amigas no. No les caía bien. Creían que estaba loca, eso casi seguro. No se lo echaba en cara, yo también lo pensaría. Pero no podía evitar estar así… no tenía ganas de nada y las pesadillas no ayudaban.
Jasper y un par de chicos más se nos unían a la mesa todos los días. Jasper también era el único que me saludaba. Siempre colocaba un zumo delante de mí y me sonreía. Yo le miraba. No le sonreía pero él sabía que esa era mi forma de agradecérselo.
Di un sorbo al zumo de hoy, era muy dulce... melocotón. Miré el pequeño brick durante unos segundos antes de dejarlo de nuevo en la mesa.
Uno de los amigos de Jasper al principio hablaba conmigo, Alice me dijo que le dijo a Jasper que yo era preciosa.
Ese chico… Garrett, era guapo, pero dejó de insistir tiempo después de la boda de Emmett y Rose. Al parecer le gustaba seguir el juego de darle largas que mantenía con él, pero no le gusta que no le dijese nada en absoluto.
Al poco de empezar el curso, Alice, Jasper, Garrett y yo, vimos una película en el piso que Jasper compartía con él, y cuando estos creían que no les oíamos, Garrett le dijo a Jasper que si por él fuera me enseñaba un par de cosas en su habitación.
Quizás debería dejarle que me enseñe esas cosas… total ya se lo que es sentirse usada y rechazada… no puede ser peor, lo mismo me ayuda a olvidar... Miré a Garrett unos segundos, estaba descaradamente ligando con una de las amigas de Alice, y ella no disimulaba que le gustaba.
-Bella, hay una fiesta este fin de semana en una de las fraternidades, ¿porque no te vienes? – dijo Alice con entusiasmo.
Podía sentir como todo el mundo me miraba esperando una respuesta por mí parte. Esperando que esa respuesta fuese "No".
"Bella es una aguafiestas" estarían pensando todos.
Le dije que no a Alice con la cabeza y después me levanté… dejando el zumo olvidado en la mesa.
Cuando terminaron las clases por la tarde, de camino a mi coche, vi que Alice me espera apoyada en él.
Era miércoles.
Era los jueves cuando llevaba a Alice a su casa de camino a la mía, porque Jasper no podía, porque sale más tarde de clase ese día.
-¿Vamos a tomar algo? – me encogí de hombros. Alice suspiró - Me ha llamado mi madre, me dijo que le ha vuelto a llamar tu madre llorando esta mañana, Bella, en serio, tu madre lo esta pasando muy mal. ¿No crees que esto empieza a ser demasiado?
¿Mi madre lo estaba pasando mal? ¿Y yo no?
-Bella, ya han pasado casi 3 meses… No eres la única que esta enfadada con él, ni la única que le echa de menos.
Empujé a Alice bruscamente para que me dejara abrir la puerta.
-¡Ah, claro, enfádate conmigo por hablar de él! Por si lo has olvidado, Edward es mi hermano, Bella.
Esperé a que me dijese a donde quería ir, pero Alice no subió al coche. Dio un golpe en la ventanilla para que la bajara.
-Bella, prometí no decirte nada pero… tu padre ha estado hablando con el mío y con el padre de Jasper… quieren que vuelvas a verle. – ¿otra vez? – Quizás… pueda ayudarte… no sé, al menos con las pesadillas.
Miré a Alice desconcertada, ¿cómo sabía ella lo de las pesadillas?
-Tu madre le dijo a mi padre que tienes muchas pesadillas, y que duermes muy poco...
EPOV
*Actualidad*
Hoy Bella directamente se acostó en mi cama, supongo que después de 4 noches de pesadillas y de mal dormir comprobó que si se tumbaba conmigo todo iba bien.
Yo tuve que quedarme a terminar un trabajo y cuando entré en mi cuarto la encontré profundamente dormida.
Aun así cuando me tumbé ella se acercó a mí.
Horas después me despertó, se movía y sollozaba, pero aun dormía.
-¿Bella? - susurré varias veces acariciando su brazo hasta que abrió los ojos parpadeando varias veces.
Me miró como si analizase si aun estaba dormida o no.
-¿Qué hora es? - preguntó. Me volví a tumbar para coger el reloj de la mesilla.
-Las 2:10 pasadas.
Mientras volvía a dejar el reloj, Bella se acercó a mi pasando su brazo por encima de mi estomago.
Besé su pelo, algo que había tomado por costumbre cuando ella se acurrucaba contra mí.
-¿Estás bien?
-Si -Bella se incorporó entonces y miró por mi habitación - ¿estás seguro que no quieres que me quede para ayudarte a embalar las cosas?
No pude evitar reírme.
-No, Bella, ya lo hablamos, además no hay tanto que recoger y ya tienes sacado el billete.
En realidad no quería que se fuera pero tampoco quería que se sintiera obligada a ayudarme con la mudanza.
*Dos días después*
-Entonces ¿si el miércoles envías tus cosas y llegan el viernes por la mañana...?
-Dormiré en casa de los amigos de mis padres. Aunque el jueves hay que recoger las llaves de mi apartamento en Seattle...
-¡Oh! Yo puedo ir, ¿donde?
-Conseguí el mismo apartamento, aun no lo habían re-alquilado, está en...
-Se donde está...
Bella dejó de caminar apoyándose en la barandilla y mirando hacia el horizonte que se abría frente a ella.
-Parece el mar... -susurró sobre el lago Michigan.
-Bella...
-Shhhhh, no digas nada, no hay nada que decir, sobre aquella noche.
-No estoy de acuerdo - se giró hacia mi sus ojos estaban cristalinos, contenía las lagrimas.
-Edward, hay cosas de las que tú no quieres hablar, pues yo no quiero hablar de esta.
-Algún día tendremos que hacerlo... - me acerqué a ella todo lo que pude sin tocarla.
-Si quieres que esto funcione, sí, tendremos que hacerlo, tendremos que hablar, los dos, y de verdad.
Bella, agarró mi chaqueta y tiró de mi hacia ella, besó mi mejilla y después mis labios fugazmente.
Sujeté su cara con las dos manos y volví a besar sus labios, esta vez ejerciendo algo de presión. Necesitaba que ella me pusiera los límites, no quería meter la pata la última noche que íbamos a pasar juntos aquí.
-Bella, tú... - ella me besó de nuevo una vez y luego otra. Era simples besos, como si me estuviera besando la mejilla o la frente pero sobre los labios- no haré nada que no quieras hacer, pero tienes que decírmelo.
-No lo sé - intentó besarme de nuevo pero se lo impedí.
-Bella... - suspiré.- De acuerdo... - la besé la mejilla - ¿esto esta bien?
Ella asintió. Entonces besé sus labios con suavidad.
-¿Y esto? - asintió de nuevo.
Besé ejerciendo algo de presión moviendo mis labios sobre los suyos.
-¿Esto?
-Si...
Volví a besarla así mordiendo después su labio inferior, preguntando de esta forma si podía avanzar.
Bella separó los labios, dándome acceso, junté nuestras lenguas y dejé que ella dominara el beso.
Cuando se separó apoyando su frente contra mi pecho la rodeé con mis brazos.
-Llévame a casa -susurró.
BPOV
*Seattle - 3 años antes*
Prefería al Dr. Withlock a Carlisle.
Estaba sentada sobre mi cama. Carlisle esta sentado frente a mí, me hacía preguntas y más preguntas.
Muchas ya me las había hecho el Dr. Withlock y por una vez deseaba que éste se hubiera saltado el secreto medico-paciente, al menos con Carlisle.
Desconecté… la situación me superaba.
De repente Carlisle se levantó y caminó hacia la puerta.
-Bella, me marcho. – suspiró. – No puedo ayudarte si no quieres ayuda.
Le miré. Carlisle estaba triste.
-Lo siento… - susurré.
*2 semanas después*
-Es un antidepresivo muy suave, Bella, pero aún así no debes abusar de él, quiero que lo tomes por la noche, solo uno, te ayudará a dormir.
-Está bien.
-No puedo garantizarte que las pesadillas desaparezcan, pero al menos dormirás algo más de lo que duermes ahora.
-De acuerdo. ¿Todos los días o solo cuando no pueda dormir?
-De momento, todos los días, vamos a ver si conseguimos que… te sientas mejor.
-Bien. – Leí de nuevo la receta – ¿Entonces no son como las que me receto el Dr. Withlock?
-No, lo que te receto él eran somníferos, Bella. Y no estaban ayudándote en absoluto, eso ya lo sabemos. Y, Bella, no debes tomarlas en ayunas
-Lo estoy intentando.
-Lo sé. Pero Bella, tienes que…
-Comer… si, lo sé.
*1 mes después*
Las pastillas funcionaron.
No había tenido pesadillas ni un solo día desde que las empecé a tomar y casi siempre dormía de un tirón.
Poco a poco me encuentraba mejor, aunque el peor momento era por las tardes y las noches. Por las mañanas parecía que aún me seguían haciendo efecto.
Mi madre limpió mi cuarto, planchó y guardó toda mi ropa en el armario por primera vez en varios meses.
La estaba observando mientras hacía la cena, pero ella no se había dado cuenta de que estaba mirándola.
Me acerqué lentamente a ella.
-¿Mamá? – susurré. Ella se giró y me sonrió.
-¿Necesitas algo, cariño?
-Gracias… - Parecía sorprendida – por limpiar mi cuarto… y bueno… - me acerqué a ella y le abracé. Era la primera vez que abrazaba a mi madre en casi 4 meses. Ella empezó a llorar mientras me devolvía el abrazo con fuerza. – Lo siento, mamá.
-Shhhhhh – dijo mientras me besaba en la mejilla.
EPOV
*Actualidad*
Nunca había estado nervioso en una situación similar.
Pero ya había intentado pararla una vez y volvíamos a estar en este punto.
-No creo que pueda llegar hasta el final - dijo colocando mis manos sobre el final de su camiseta y alzando los brazos.
Dejé caer su camiseta en el suelo y después la mía. Bella desabrochó el botón de mis vaqueros pero después se separó y empezó a quitarse los suyos.
Así que me dispuse a hacer lo mismo con los míos.
Nos tumbamos en la cama donde los besos empezaron una vez más dulces junto con caricias que cada vez fueron yendo a más.
Bella frenó las cosas al poco tiempo y quedaron inocentemente sobre la cintura.
Y al final nos quedamos dormidos mientras la abrazaba.
BPOV
Edward dormía.
Me gustaba verle dormir.
-Buenos días... -susurró estirándose y aproveché para ponerme a horcajadas sobre su estomago. Él abrió los ojos mirándome con dulzura. Acarició mis costados con los dedos. Me incliné para besarle entrelazando mis dedos entre su pelo.
Noté que jugueteaba con el cierre de mi sujetador, hasta que lo soltó.
Le besé con todo mi ser mientras acariciaba mi espalda y apretaba mi pecho desnudo contra el suyo.
De repente noté las sábanas contra mi espalda, mientras Edward besaba mi cuello y me acariciaba lentamente justo debajo del pecho.
-¿Puedo tocarte? - susurró con la voz jadeante.
No contesté simplemente cogí su mano y la puse sobre uno de mis pechos.
Mil recuerdos pasaron por mi mente cuando la sensación de placer me inundó.
Edward no hizo más, me acarició y me besó pero no cruzó ninguna línea.
La despedía un par de horas después, fue lo más duró.
-Deja que me quedé - le supliqué mientras le abrazaba.
-Bella... no me hagas esto... solo es una semana...
Suspiré.
Edward no quería que me sintiera obligada a ayudarle a meter todas sus cosas en cajas, lo entendía, si fuera yo, tampoco querría, pero quería estar con él.
-Una semana... - susurré.
Luego me besó hasta que empezaron a anunciar que mi vuelo estaba embarcando.
Y me despedí de él, deseando que fuera viernes de nuevo.
Bueno, bueno, bueno... ¿Qué?
Esto os gusta más, ¿no? ;P
Gracias por leer...
Gracias a mi Beta Casey87carter ^
