30 días en nuestras vidas
XXV Abriendo Regalos
Sherlock se quito el abrigo y lo arrojó sobre la cama. El detective se paseo con calma deteniéndose frente al gran ventanal de la habitación. Holmes tomo asiento en una de las sillas, juntando ambas manos bajo su barbilla mientras meditaba los últimos aspectos de la investigación que ahora estaba haciendo.
Estaba en Cambridge, había tomado el primer tren que había encontrado en cuanto Scotland Yard le había avisado de la existencia del caso. Sherlock lo había catalogado con un numero "8" por lo que el detective tomo la decisión de desplazarse por sí mismo hasta el lugar y averiguar lo que estaba sucediendo.
John se encontraba en la última hora de su turno de cirugía cuando había recibido el mensaje de texto. Watson por su parte, no había estado feliz con la noticia. Conocía muy bien el carácter de su compañero de piso y sabia de su poco tacto y sobretodo "nada de empatía" con el resto. Sin embargo, ello solo provocaba que el ex militar se sintiera mucho más enfadado. ¡Se suponía que ese día irían a casa de Lestrade y abrirían los regalos en compañía de sus amigos! Pero no. Sherlock tenía que salir corriendo en cuanto el primer caso que considerara "no aburrido" se cruzara en su camino.
El medico dejó su frustración de lado, no tenía caso seguir lamentándose por ello. Sin embrago y considerando el nuevo rumbo de los acontecimientos. John decidió por su propia cuenta ir a la reunión y divertirse. No tardo mucho en llegar al departamento del detective inspector. John ingresó con mucho ánimo, siendo recibido casi en el instante, por una multitud alegre y animosa.
Comenzaron charlando de cosas triviales, pasando por los casos mas recientes hasta los chismes cotidianos de la policía. Molly comentaba el término de su última relación amorosa, mientras la Señora Hudson se había adueñado de la cocina.
John se reclino en el sofá acompañado de su fiel botella de vino, a pesar del ambiente festivo se sentía ridículamente nostálgico, (quizás era el efecto del alcohol) cuando su teléfono comenzó a vibrar.
El medico no necesitaba mirar el aparato para saber de quien era la llamada. John mostró una mueca de cansancio en cuanto vio el nombre "Sherlock" aparecer en la pantalla del celular.
Pese a su molestia evidente, el medico decidió responder al llamado de su compañero de piso. Sabía de sobra lo insistente que podía ser Sherlock si es que se le ignoraba a propósito. Por esto, el medico se escabullo de la habitación llena de risas y canciones para contestar.
-John –
-¡Hola Sherlock, lo estamos pasando muy bien sin ti, que es lo que quieres!- le saludo el medico con alegría
-¿Has bebido mucho John?-
-Tal vez, quien sabe…- canturreo riendo por lo bajo
Sherlock le oyó tararear desde el otro lado del teléfono. El sonido lejano de la música le dijo mucho al detective del ambiente de fiesta que había en la casa. Pese a esto, lo que llamo la atención de Holmes fue el repentino cese de risa de John, de quien ahora solo escuchaba su respiración pesada.
-¿Que sucede?- se atrevió a preguntarle
-Nada, no pasa nada- suspiró el medico
-¿Nada? – tu tono de voz me dice otra cosa
- Si por casualidad te estas refiriendo al echo de que prometiste venir a esta reunión con tus amigos a los que dejaste tirados por el primer caso que se te cruzó. No, no estoy enojado- contestó alzado la voz con cuidado de que lo escucharan
-ya veo… así que es eso-
Watson respiro profundo antes de resignarse a contestar -Lo sé… se que no comprendes estas "celebraciones" pero tienes que entender que yo…-se detuvo un momento sintiendo una ola de mareo avanzar- diablos pensé que lo pasaríamos juntos…
Y luego vino un silencio incomodo.
-John…-
-¿que quieres ahora Sher..lock…?- chilló cansado
-Traje conmigo el regalo que me compraste-
-¿Qu- co-como…?- pregunto confundido
-Justo antes de salir, subí a tu habitación, saque mi regalo y me vine.- hizo una pausa- no lo eh abierto, ni lo haré hasta que me digas
-Da igual- suspiro con pesar- no necesitas hacerlo para deducir que es-
-Sí, y debo decir que me gusta mucho la bufanda que me compraste
-¿Eso es nuevo, el gran Sherlock Holmes me esta dando un cumplido?- preguntó con ironía.
-Tal vez. Me gustaría entregarte tu regalo
-Es una buena idea pero lo veo imposible- rió mientras se sentaba en el borde de la cama-
-¿por que?
-por que no estas aquí - dijo un poco triste
-En este caso no es estrictamente necesario.
-¿A que te refieres?
-Pone el altavoz y lo entenderás
John dudó por un instante antes de obedecer. Estaba un poco ebrio, pero no lo suficiente como para dudar de lo que había escuchado. ¿Sherlock le tenía un regalo de navidad?
-Ya esta echo, me escuchas-
-Sí,- la voz de Sherlock sonó aterciopelada- John este es tu regalo-
Watson se acomodo en el borde de la cama que estaba en la habitación. Su atención estaba en otros lados cuando oyó el primer compás del violín de Sherlock. La melodía comenzó a fluir ligera colándose por toda la habitación, llenando sus sentidos, arraigándose en su cabeza.
John sintió congelar su aliento cuando reconoció la melodía. "Whish you were here" de Pink Floyd. Ese era uno de los temas que más le gustaban. La letra le recordaba a sus días en el ejercito, a parte de su vida y a la caída de Sherlock. Se sorprendió mucho, no se esperaba que su compañero prestara atención a sus gustos musicales
"Como desearía, como desearía que estuvieras aquí"
Solo somos dos almas perdidas nadando en una pecera, año tras año
Corriendo en el mismo lugar de siempre ¿y que hemos encontrado?
Los mismos temores, Desearía que estuvieras aquí.
La música continuaba flotando y él en su mente cantaba la letra, todo era perfecto, como solo Sherlock podía hacerlo.
Un nuevo quiebre, la melodía se volvía más lenta y suave, y John no se había dado cuenta cuando había cerrado los ojos dejándose caer en la cama.
Y como todo empieza, todo acaba. La música se detuvo, y su corazón estaba aprisionado en su garganta. Watson sintió a Sherlock acomodar algunas cosas antes de coger el teléfono.
-¿y bien…?- la voz del detective sonaba expectante
John no abrió los ojos, así podía creer que Sherlock estaba en la misma habitación con él. John solo suspiró se giro sobre su costado y dijo:
-Tócala otra vez, toca para mí Sherlock-
El genio empezó de nuevo a reproducir la sinfonía, jugando con los acordes y el sonido chispeante.
El medico sintió su pecho calentarse.
-Vuelve pronto- le dijo mientras caía rendido- Quiero verte- susurró
El detective detuvo el arco y sonrió de lado, John Watson siempre sabía como complicarlo.
-Estaré pronto en casa- le respondió mientras reanudaba la música- lo prometo
-Quisiera que estuvieras aquí- murmuró cayendo en sueños
Sherlock sintió cosquillas en su estomago, ¿Por qué solo John podía hacerle eso?
Esa misma noche, unas horas mas tarde, un par de pasos sigilosos se aventuraron por la habitación.
John se estremeció entre sueños al sentir un beso fantasmal en su frente y la voz aterciopelada en su oído.
-Estoy aquí John-
Notas:
Hola! Feliz nuevo año! Bueno siempre me ha gustado esa canción de Pink Floyd, para mí tiene un significado especial y creo que en este caso podía jugar un poco con ella. Me gusta la idea de que Sherlock toque para John, ¿Ustedes que piensan? Debo admitir que me complico escribir este capitulo, pero al final quedo como quería.
Ojala les haya gustado.
Feliz año nuevo !
Reader: Siii te habías perdido un tiempo, espero que puedas seguir leyendo y acompañando la historia, un abrazo
Lacky: querida si escribiré de nuevo de Hamish así que atenta por que hoy actualizare mucho me alegra mucho que te guste la interpretación que le doy a Sherl John la verdad a veces me cuesta mucho.
Mary: gracias de verdad gracias por comentar y estar atenta espero lo sigas haciendo, un abrazo!
Tuty: siii se besaron de verdad ajajaja, mhh sobre Hamish como dije antes estate atenta hoy ya que haré actualización. Besos!
dheisen: gracias! Que bueno que te gusto la pelea de Santa con Sherlock, ojala pueda seguir encantándote con lo que queda de la historia un abrazo y mil gracias por leer.
Y como siempre Gracias por los favoritos! Por leer y comentar!
COD.
