Disclaimer: Power Rangers SPD no me pertenece solo utilizo sus personajes para darle vida a mis fantasías, la historia si es mía.

Tratare de subir los capítulos más seguidos, si puedo todos los fines de semana pueden ser los sábado o los domingos. Disculpen si hay faltas ortograficas

En algunos capítulos estaré incluyendo una canción espero que la disfruten y le transmitan los sentimientos que me hicieron elegirla para ser parte de la trama.

Sin más que decir a leer.

CAPITULO 24

SIN TI

Ya estaban llegando podía verse la entrada de la ciudad de Coubright, su respiración se había mejorado, y la fiebre había cesado un poco, en el transcurso del viaje él le dio a tomar la pastilla la cual le había bajado la fiebre, aun se sentía mareada por el dolor de cabeza, pero lo importante era que la fiebre había bajado.

- Miren mis jóvenes amigos, ya estamos llegando, pronto estaremos en Coubright.

- Sí que bien, entre más rápido lleguemos mejor. Ángel cómo va el dolor de cabeza.

- Bien tranquilo ya está bajando la intensidad.

Él estaba preocupado por cómo se veía, se notaba pálida pero aún tenía ese brillo en su mirada y eso lo tranquilizaba un poco solo un poco.

Ya estaban entrando al pueblo, estaban muchas personas comprando y vendiendo a los transeúntes que pasaban por allí.

- Se quedara en la ciudad señor Walter.

- Si mañana partiré para Malucy, hoy me dedicare a mi negocio, pero primero buscaremos un lugar donde poder quedarnos, ya que aún estas lejos de tu hogar o no.

- Si por supuesto aún nos falta, no mucho pero no quiero cansar más a Ángel y quisiera buscar un médico.

- Ah bueno, entonces primero buscaremos un lugar donde quedarnos vamos te voy ayudar.

- Gracias señor Walter

Él bajo de la carreta y luego la ayuda a ella a bajar.

- Ven Ángel, despacio mira allá más adelante hay una posada nos quedaremos allí para que descanses y te pueda ver un médico.

- No necesito un médico no estoy enferma, cof, cof, cof

- Ah no – y levanto una ceja – no seas necia tal vez tú no te sientas mal pero tu cuerpo sí.

- Hay está bien...- responde un poco molesta no quería sentirse inútil y mucho menos débil frente a él.

- Quédate allí, iré a ayudar al señor Walter con las bolsas.

- Si está bien

Ella se quedó junto a la carreta mientras que terminaban de descargarla; pero empezaba a sentirse mareada de nuevo y el dolor en su pecho iba en aumento.

- Dejare la carreta en ese establo junto a los dos caballos ya regreso muchacho.

- Si lo esperare aquí – y al darse la vuelta para ir donde ella, la ve a punto de desmayarse - Ángel estas bien que tienes.

- No puedo respirar y me siento mareada.

- Calma ven sostente de mí.

Él señor Walter no demoro mucho cuando regreso lo ayudo con algunas bolsas mientras que él cargo a la joven, sabía que no iba a poder caminar la veía demasiado exhausta. Se dirigieron rápidamente a la posada que se podía ver al fondo.

Allí lo atendieron muy bien y les enseñaron sus respectivas habitaciones, él señor Walter los acompaño hasta que él coloco a la joven en la cama.

Pudo ver su semblante estaba preocupado.

- Calma muchacho tal vez solo sea un resfriado, es una mujer después de todo y el viaje ha sido muy largo y agotador para ella.

Él acerco su mano a su frente.

- Tienes fiebre – le dijo en voz baja.

- No es nada, solo estoy cansada, me sentiré mejor una vez que duerma...- Sky la miro con ojos cuestionadores pero antes de poder agregar nada más, ella había caído en un profundo sueño.

- Si espero que no sea nada grave, oh no sé qué haría, todo este viaje y los malos ratos que le he hecho pasar han sido culpa mía. - le dijo al señor Walter mientras la veía dormir.

- Vamos no empecemos a buscar culpables, déjala descasar unos días y veraz como se le pasara.

- Sí, pero voy a buscar un médico, quiero que la revise necesito saber qué es lo que tiene.

- Está bien, vamos te acompaño...

- No se preocupe conozco esta ciudad, y se dónde está el doctor. Además lo están esperando con su mercancía.

- Hay verdad ni me acordaba de eso, gracias por decirme, bien entonces nos estamos viendo.

El señor Walter salió de la habitación y Sky regreso junto a la joven su respiración se había normalizado pero aún tenía temperatura y esa tos que tenía aún no se le quitaba.

Por un largo instante la observo, confundido por la fascinación y la culpa. Fascinación por la inocencia que expresaba su rostro durante el sueño; y culpa porque sabía que él con su forma de tratarla al principio había sido causante directo de la extenuación de la joven. Hasta entonces no se había detenido a pensar en las consecuencias de lo que hacía, en que ella no podía tener la misma resistencia de cuando estaba en SPD por mucho que fuera la mejor cadete y sus entrenamientos de resistencia física fueran los mejores, después de todo era mujer, frágil como todas; necesaria como pocas. Así que decidió ir por el doctor lo más rápido que pudo.

Le dejo una nota diciéndole adonde estaba por si despertaba antes de que él llegara.

Cuando empezó a abrir los ojos se dio cuenta que estaba en un lugar que no conocía, aun no era de noche eso quería decir que habían llegado a Coubright, lo último que recordaba era que se había apoyado de la carreta ya que sentía que sus piernas temblaban y que le faltaba el aire, luego la voz de Sky y como era levantada del suelo, se dejó llevar por la calidez de su cuerpo, no podía negar que estar asida al cuerpo de él le resultaba agradable. Se sentía protegida algo que desde que estaba con él lo venía sintiendo y no sabía la razón, se dejó llevar por el sueño y se quedó dormida en su hombro ya que sabía que estando con él nada le sucedería así que no supo más de ella hasta en este momento, aun se sentía mareada así que volvió a cerrar los ojos; cuando los volvió a abrir, un corpulento hombre de bigote y aspecto rígido la contemplaba desde arriba. Tenía una ceja alzada y su mirada fría la asusto. Cuán grande había sido su sorpresa, que se incorporó rápidamente y ese simple movimiento la mareo completamente y volvió a caer en la cama.

- Tranquila con calma el doctor te está revisando.

Ella al escuchar su voz lo busca con la mirada y lo vio frente a ella, observándola. Al Verlo se tranquilizó y dejo que el doctor siguiera con su trabajo de examinarla.

- ¿Cuánto lleva así? - pregunto sin dejar de analizarla, pero la consulta no iba dirigida a ella.

- Como tres días... - respondió él – a veces tenía su apetito habitual pero otras no, estuvimos viajando de día y de noche así que supongo que le hizo daño el frio.

- Desde cuando no se le baja la fiebre- volvió a preguntar

- Desde hoy al medio día, había tenido antes pero le daba esta pastilla y se le quitaba. Además la tos se le ha hecho más frecuente, desde que comenzó a dormir no ha dejado de toser.

- Comprendo...

- No me siento tan mal, en verdad ya me siento mejor... - mintió ella, pero una sucesión de tosidos no dejaron que terminara de hablar. Lo que más le molestaba era aquella puntada en su espalda que había empezado a sentir desde la noche pasada.

- Se nota – expreso él, con ese tono que tanto le molestaba.

Ella solo arrugo la frente y no dijo nada, no quería armar una escena frente al doctor.

El hombre se acercó a su maletín en silencio volviendo hasta ella con una varilla de vidrio y le pidió que abriera la boca. Luego hizo un examen meticuloso de su pecho y espalda, afortunadamente por encima de su enagua. Lo curioso fue que mientras el médico le pedía que se quitara la ropa y acercaba su oreja al tórax, Sky parecía extrañamente avergonzado. Ella no entendía el porqué, si hace unos días había tocado y besado su cuerpo sin ningún tipo de vergüenza. ¿Porque entonces se mostraba ahora tan incómodo? ¿Sería que su condición de enferma lo cambiaba todo?

Cuando el medico termino su examen, salió de la habitación, recomendándole descansar y ella atacada nuevamente por una sucesión de tosidos, no tuvo oportunidad de preguntar por un diagnóstico.

- Es neumonía – dijo el hombre cuando él y Sky estuvieron fuera del cuarto. El joven lo miro atónito – no sabría deciros cuan grave es el cuadro pues algunas veces evoluciona sin mayores contratiempos y otras... - aquí le dirigió una mirada nefasta.

- ¿Podría morir? - el hombre se encogió de hombros.

- Como os he dicho... puede que esto no sea más grave que una gripe común, como puede que empeore en cualquier momento. El cuadro está comenzando y por tanto no podría adelantaros nada...al estar expuestos al frio de la noche y su largo viaje es el causante de que se allá enfermado pero si se cuida bien y descansa se mejorara pronto, cuando, dependerá de su cuerpo y resistencia.

Entrego a Sky las prescripciones y cobró su servicio, mientras que Sky intentaba asimilar la idea de que Syd, su Syd podría morir por una enfermedad del siglo pasado.

- No, mi Syd no, mi Syd no puede morir, no puedes morir, no podría vivir sin ti. - esto lo dijo mirando directamente a la puerta de la habitación donde estaba ella.

Después de un rato de analizar la noticia y de buscar una forma de decirle entro a la habitación, pensó que ya estaría descansando pero se equivocó ella estaba mirándolo fijamente quería saber que tenía y su semblante le decía todo.

- Sky que sucede, que pasa, que es lo que tengo.

- Por el momento solo es una suposición... por ahora está iniciando no debes preocuparte...es un simple resfriado.

- Sky, no me has dicho la verdad, que es, es grave ...

- Ya te lo dije no es nada, solo es un refriado y si no te cuidas pasara a algo más grave, así que nos quedaremos unos días aquí...ya vengo.

- Adónde vas, Sky espera...

- Iré a comprar los medicamentos que te mando el doctor ya regreso, quieres algo de comer.

- No, esperare que regreses, dormiré un rato.

- Está bien, ya regreso y abrígate bien.

El salió de la habitación no quería asustarla por eso no le dijo toda la verdad, que haría sin ella, ella era todo para él, tal vez había sido su tonto orgullo que no lo había echo pensar con razón en todo ese tiempo pero ahora que había aceptado la verdad no podía ser que la perdería, pero bueno tenía que calmarse no podía pensar de esa forma tan negativa, el doctor le había dicho que estaba iniciando así que todo iba a salir bien, la cuidaría para que se recuperara pronto, se dirigió al boticario más cercano allí le dieron los medicamentos y los cataplasmas que les habían prescripto. Estaba esperando la cuenta cuando diviso a lo lejos a dos personas que no esperaba ver tan pronto. Eran María y su hijo Sam al parecer estaban haciendo el mercado pero ya habían terminado ya que se dirigían a la salida norte de la ciudad, aun no era tiempo de hablar con ellos necesitaba verlos antes que Ángel y así podía explicarles todo, necesitaba que ellos no le dijeran que él había estado antes allí ni que la conocía. Lo que necesitaba era tiempo algo que por el momento tenía un poco, primero se encargaría de velar por ella hasta que estuviera bien y luego hablaría con María.

Al regresar a la habitación le dio los medicamentos para que se los tomara mientras que él se encargó de prepararles los cataplasmas para colocárselos en la espalda, la joven no dijo nada cuando él le dijo que debía quitarse la ropa para poner la mezcla caliente sobre su espalda. Ella solo asintió en silencio y lo ayudo a desabotonar la enagua.

Su espalda blanca y sudada se descubría ante él en tanto ella se acurrucaba en la cama para cubrir su torso en un vano intento por guardar el pudor. Pero era inútil. El contorno de su seno estaba ahí, visible, mas tentador que nunca. Estaba seguro que ella no entendía cuantas ideas se pasaban por su cabeza ante la sola idea de aquella visión.

Coloco en su espalda el paño caliente imbuido en aquella mezcla de especias de olor penetrante. La joven se estremeció ante el contacto cuando uno de sus fríos dedos contacto con la piel ardiente de ella. Sintió como una descarga eléctrica la recorrió de los pies a la cabeza pero no dijo nada.

Él también lo había sentido pero prefirió callar, y apartar esos pensamientos de su mente no era el momento ni las circunstancias para pensar en ella de esa forma, estaba débil y enferma.

Cuando termino su labor se puso de pie y salió, ella evito preguntar hacia donde iba. Se levantó y empezó a acomodarse el vestido que usaba como pijama.

El regreso al rato junto a una sirvienta que traía una bandeja con una pequeña olla de sopa, dos platos, pan y queso. Los ubico sobre una mesita junto a la cama y luego se retiró diciendo que vendría luego por la bandeja.

Sky le sirvió un poco de sopa en el plato destinado a ella y ubico la silla al otro lado de la mesita para cenar juntos.

- Gracias...- fue todo lo que dijo, antes de llevarse una cucharada de sopa a la boca.

- No estaba tan mal la sopa, así que comenzó a comer mientras que Sky le explicaba lo que él iba a ser mientras ella estaba en cama y se recuperaba.

Él noto que tenía su apetito normal y eso era bueno.

- Y cómo te sientes, ahora

- Mejor gracias – y llevo la última cucharada de sopa a sus labios, se limpió los labios con la servilleta y se acomodó contra las almohadas. Un rizo caía sobre su frente y la sopa había traído de regreso el color a sus mejillas. Respiraba a través de sus labios rojos, dada la congestión de su nariz, de modo que estos permanecían entreabiertos, dándole un aspecto bastante sensual, su pecho subía y bajaba rítmica y rápidamente, Sky volvía a decirse que era atractiva endiabladamente atractiva como diablos no había pensado en eso antes y el mismo se responde "porque solo pensabas en SPD"

Conversaron un rato de lo que iban a ser, él le explico que por las circunstancias fuera de sus manos que habían sucedido, se quedarían unos días allí, y luego partirían a su nuevo hogar. Conversaron un rato más antes de que ella empezara a sentirse soñolienta ya que los antibióticos que le habían mandado le iban a dar un poco de sueño.

Él se quedó pensando en cómo aria para hablar con María, se le ocurrió una idea pero en ese momento solo quería estar junto a ella así que se sentó en la cama tratando de no incomodarla, pero como si ya fuera costumbre ella automáticamente busco el calor de su cuerpo y allí se quedó, abrazada a él.

El no pudo más que mirarla y pedir al cielo que se recuperara pronto.

Volvió a recordar las palabras del comandante como si fuera su conciencia que le martirizaba haciéndole temer lo peor, recordó como se sentía en todo ese mes que ella había desaparecido.

Ella empezó a quejarse como si algo la estuviese persiguiendo en sueños, así que para tranquilizarla empezó a cantarle. Esta canción la había escuchado en unos de los CD que ella le había prestado "son algunas de mis canciones favorita, no lo vallas a perder" le había dicho mientras le sonreía y le daba el CD.

(EN ESTA PARTE COLOCAR LA CANCIÓN DE IL DIVO SIN TI.)

Yo no sé si fue el orgullo

O a que cosa lo atribuyo

Te deje partir sintiendo

Tanto amor.

Tal vez hacía falta

Solo un ¡por favor!

Detente amor.

No se vivir si no es contigo

No sé, no tengo valor

No se vivir si no es contigo

No sé, no sé ni quien soy

Desde el día que te fuiste

Tengo el alma más que triste

Y mañana sé muy bien va a ser peor

Como olvidar ese mirar desolador

Que era amor.

Noto como volvía a buscar el calor de su cuerpo y dejaba de quejarse, así que se quedó junto a ella velando su sueño. Recordó la letra de la canción había acertado en cantarla ya que era lo que sentía en ese momento. Temía la reacción de ella al saber la verdad, tenía miedo de perderle, lo único que tenía ya decidido era que no la dejaría en esa época se la llevaría aunque fuera a la fuerza.

Al día siguiente, tenía mejor semblante había tosido en la noche pero lo adujo al frio ahora en la mañana se veía un poco mejor su congestión había pasado y solo tenía la molesta tos así que se volvió a repetir el proceso de la noche anterior, él le coloco los cataplasmas en la espalda y luego desayunaron, se quedó un rato con ella ordenando las cosas del viaje.

En mitad de la mañana recibieron la visita del señor Walter él cual fue para despedirse ya que gracias a Dios logro cerrar su negocio, ahora se iría a una de las ciudades grandes Malucy con un grupo de mercaderes que salían hacia allá así que no viajaría solo, y así llegaría a ver a su hijo y a su futuro nieto.

Se despidió de ambos, Sky lo acompañaría hasta el cruce y allí tendría la oportunidad perfecta para ir a la casa de María así lo había planeado en la noche.

- Cuídate mucha pequeña, y les deseo la mayor felicidad a ambos.

- Gracias señor Walter, y que todo salga bien con su nieto.

- Gracias por todo lo que ha hecho por nosotros, en realidad no sé cómo pagárselo.

- No es nada recuerda haz el bien y no mires a quien, adiós mis jóvenes amigos y que Dios los acompañe en su travesía que ya está llegando a su fin.

Ambos le sonrieron, Sky y el señor Walter se fueron, dejando a Ángel sola en la habitación, ella se recostó sobre las almohadas y siguió leyendo su libro. Sky le dijo que iba a demorar un poco le dejaba suficiente fruta y la orden a la Sra. de la posada que al mediodía le subiera un plato de sopa, así que se dispuso a leer y a no preocuparse, confiaba en él y sabía que regresaría.

Pero en ese tiempo su mente se preguntaría porque confiaba en él, porque se sentía tan segura a su lado porque, porque; esa siempre seria la pregunta que por el momento no podría contestar.

El señor Walter cabalgo junto a Sky y la caravana hasta el cruce donde se dividía la entrada en 4 caminos que los llevarían a diferentes ciudades.

- Gracias Sky, mi buen amigo gracias por todo.

- Yo soy el que debería estar, mejor dicho estoy infinitamente agradecido con usted me salvo la vida, nos pagó el hospedaje y nos trajo hasta aquí a mi esposa y a mí y no sé cómo agradecerle... yo no tengo...

- Ya muchacho las cosas que hice fue con las mejores intenciones y sin pedirle nada a cambio solo vuestra felicidad; me recordaste a mi cuando era joven y tu mujer es igual de bella a mi Margaryth, así que solo me veía reflejado en ti no es nada y buena suerte.

- Adiós y cuídese mucho...

- Espero veros otro día...

- Si por supuesto...

Espero hasta que la carreta desapareciera y siguió su camino, debía hablar con María antes de llevar a Syd a esa casa.

Continuara...

Si me dejan un review se los agradeceré mucho recuerden que es el aliento para esta su humilde servidora y así sabré si voy bien, si voy mal si les gusto el capítulo o no.

Sé que es un poco complicado leerlo ya que lo hago con diferentes perspectivas tanto de él como de ella y claro la de un personaje exterior espero que no se confundan mucho. Recuerden soy principiante en esto de escribir :3 de ahora en adelante la trama se irá complicando un poco más.

Gracias a todas por leer primeramente y por sus consejos que se agradecen mucho. ;D

Contestación a Review

Adriana: Bueno son como dos meses aproximadamente que tienen, bueno ella, el solo tiene uno. La canción se llama Quisiera y es de Iván Barrios cantautor panameño. Y me alegro que le allá gustado el capítulo, gracias por leerlo.

Jeannine Matweus: Me alegro que le allá gustado el capítulo, y ahora tenemos otra cosa en común yo igual estoy leyendo Hush Hush y me ha encantado, encontré unas reseñas y me anime a leerla y bueno me a atrapado todo ese rollo del Ángel oscuro y todo eso, pero bueno siguiendo con SPD, la canción me pareció perfecta para ambos y es por eso que la he incluido apenas la escuche me encanto y me imagine a ambos cantándoselas. Y así iras viendo otras más. Gracias por leerme.

Gata de las nieves: La extraño donde se me fue, bueno cuando regrese aquí estarán varios capítulos para que los disfrute.

Este es un regalo de navidad de mi parte para todas ustedes, gracias por leerme y que el Niño Dios les traiga muchas bendiciones y regalos y que la pasen felices con su familia, recuerdes siempre la familia es primero, cuídense mucho.

Saludos desde Panamá

Nos vemos en las estrellas.