Los personajes en esta historia no me perteneces, son de la maravillosa Stephanie Meyer y está basada en la canción Toca para mí de Alejando Sanz.
**Capitulo anterior**
—Hace algunos días te dije que quería formalizar aún más nuestra relación frente a todos así que…— respiré hondo y me puse de rodillas, saqué la cajita de mi bolsillo - Isabella Marie Swan, hoy frente a nuestra familia quiero pedirte que me permitas ser tu compañero de por vida y que comencemos una historia juntos. No tiene que ser mañana. Ni la semana que viene, pero ¿Me concederías el honor de ser tu esposo? —
BPOV
El silencio se apodero de todos. Ya sentía yo que algo iba a pasar. Mis nervios estaban totalmente descontrolados. Edward estaba frente a mi y nuevamente de rodillas pero esta vez pidiéndome que le aceptara como mi esposo. "¿De verdad él está pidiendo esto? ¿Así?" Me pregunté. Como siempre él tenía que ser único. ¿Quién no podría amar a este hombre? Mi corazón latía a toda velocidad queriendo salir de mi pecho. ¿Por qué tenia que ser tan perfecto? Mi mente seguía generando preguntas pero aun no podía responderle. "¿Bueno chica y que esperas para responderle?" Me grito mi fastidiosa vocecita interna. "No me salen las palabras", le respondí."Bonita hora escogiste para quedarte muda" "Tienes razón pero no tienes que ser tan sarcástica y ruda". ¡Qué bien!, aquí estaba yo parada discutiendo nuevamente conmigo misma, cuando lo único que quería era decirle a Edward que él era lo más maravilloso que me había pasado. Que me faltaría vida para amarlo suficiente y que mi vida era suya desde el primer momento en que nuestras miradas se encontraron, pero no, no odia, mi cerebro estaba totalmente desconectado de mi cuerpo.
De pronto escuche un suspiro entrecortado que me saco del trance en el que me encontraba y me percate que sus manos temblaban. Luché hasta poder enfocar mi mirada en la suya y allí encontré la confirmación del gran amor que él me tenia, pero también encontré otro sentimiento. El mismo con que yo vivía día a día, miedo. Miedo a que se diera cuenta de que yo era muy poco para él, miedo a decepcionarlo y sobre todo miedo a perderlo a él y todo lo que representaba, quedándome así nuevamente sola.
"Míralo, la verdad es que te estas portando perversa haciéndolo sufrir de nuevo" en ese momento quise que esa vocerita tuviera cuerpo para estrangularle. "¡Yo no quiero que el sufra!" le grite mientras se me escapaban los sollozos.
—10, 9,8…— la cuenta que se escuchaba suave, la sentí como si también fuera a que me marcaba que se acababa mi tiempo.
—5, 4, 3,2— "Grita"
—"SIII" — obedecí a la voz y todos comenzaron a aplaudir y reír. A lo lejos se veían los fuegos artificiales y por un momento sentí que todo aquello era la mejor manera de comenzar un nuevo ciclo. Con fiesta, alegría y emoción.
—Feliz año nuevo familia, Bellita buena nos la hiciste— grito Emm, pero yo tenia mi vista fija en Edward. Ahora el paralizado era él.
Pase una de mis manos por su cara y entonces él reaccionó. Se levantó tan rápido que me asusto y me abrazó. Su cuerpo temblaba y cuando se separo un poco pude ver que estaba llorando, pero eso no lo detuvo para posar sus labios sobre los míos en un beso que me llego al alma.
—Gracias pequeña, Te amo, Te amo, TE AMOO— lo ultimo lo grito haciendo que todos explotaran en carcajadas.
—Yo también te amo mi príncipe — susurre cerca de sus labios y nuevamente nos besamos.
—Edward hijo, la sortija— le recordó mamá.
—Oh si, con tanta emoción se me olvido — saco la sortija de la cajita y la deslizo en mi dedo, cuando esta estuvo en su lugar dejo un suave beso sobre esta. En ese momento me sentí mucho más unida a él y más segura del futuro que nos aguardaba. También recordé que hizo eso mismo el día que me coloco la cadenita en el cuello.
La familia se fue acercando con precaución, pero Edward se giro arrojándose a los brazos de su madre con una gran sonrisa, al punto que parecía un niño. Una suaves brazos me envolvieron al girarme me encontré con el dulce rostro de Carlisle, mi padre.
—Doblemente felicidades, mi niña y de nuevo gracias — . Sus ojos resplandecían
—Gracias a ti y a toda la familia, por aun aceptarme aquí — él beso mi frente y me sentí nuevamente una niñita.
De sus brazos fui pasando a los del resto de la familia y fueron muchas las lágrimas y los buenos deseos. Sorprendentemente hasta el oso me hablo seriamente, sacándome aún más lagrimas por el gran amor que pude encontrar en sus palabras y en las de Rose. Ese amor que los hizo exponer su paz para protegerme. Emmett me entrego en los brazos de mi amado quien me recibió con un beso y una enorme sonrisa que no tardo en contagiarme.
—Bueno futura señora Cullen ¿cómo se siente? — pregunto mi tío.
—La verdad es que aún estoy anonadada, no me lo puedo creer. Me parece que estoy soñando— "y con miedo a despertar" eso solo lo pensé.
—Pues amor mío déjeme decirle que si esto es un sueño, yo no quiero despertar nunca. Con gusto me quedo aquí — rosó sus labios por mi cuello y no pude contener el que mi cuerpo se estremeciera. Tenia los nervios demasiados receptivos, para que él jugara así conmigo.
—Hey Eddi deja eso para cuando estén solitos, no queremos escenitas empezando el año—
—¡JASPER! — chille.
—La diversión volvió, bien cuñadito cada vez me agradas más. — bromeo Emm riendose fuerte.
—Oh Dios, creo que piensan desquitarse — le susurre a Edward.
—Ya nos tocara — me respondió él con una sonrisa malvada, que me hizo nuevamente estremecer.
—Bueno mis amores adentro, que no sé ustedes pero yo me estoy congelando —. Todos nos giramos hacia la tía Charlotte que estaba parada en la puerta temblando de frio hasta que mi tío se acerco y la envolvió en sus brazos. Ellos eran otra pareja que admirar, aunque hubieran tenido dificultades en el camino, su amor las supero y se fortaleció. En los ojos de ambos también encontré aquel brillo especial y desee de todo corazón que aunque el tiempo pasara Edward y yo nos mantuviéramos así de enamorados, como nuestros tíos y nuestros padres lo estaban y como algún día lo estuvieron mis padres biológicos hasta el último momento de sus vidas.
Todos fueron entrando a la casa envueltos en varias conversaciones cuando Emm grito que quería chocolate y me miró con cara de perrito triste. Estuve apunto de negarme solo por hacerlo sufrir un ratito, pero cuando me gire Edward también me estaba haciendo la misma carita.
—No es justo, eso es conspiración, a ti no puedo negarte nada — crucé mis manos e hice pucheros.
—Umm, bueno saber ese dato en este momento — me dio una sonrisa picara, que me hizo enrojecer —. Aunque si lo hubiera sabido hace unos minutos atrás, no hubiera estado a punto de darme un infarto.
—Lo siento por eso — baje mi cabeza sintiendo un nudo en mi cabeza.
—Hey pequeña mírame— tomo mi rostro entre sus manos y me hizo verlo directamente —. No lo dije para que te sintieras mal. Solo estaba bromeando.
—Lo sé, pero eso no quita que allá afuera te hiciera pasar un momento difícil.
—Mi amor yo entiendo que la sorpresa te dejara sin poder hablar, no te diste cuenta que a mi también me paso cuando me dijiste que si. Así que nada de sentirse triste, ni culpable. Hoy es un día de celebración —. Cuando me disponía rebatirle me silencio con un beso.
—Ok. Me callo y voy hacer el chocolate — le dije cuando por fin me dejo hablar y Salí huyendo lo más rápido que pude e intentando no matarme con las armas mortales que llevaba como zapatos. Cuando gire hacia la cocina choque con algo grande, pero cuando me dispuse a caer alguien me aguanto.
—Perdón— me dijo una voz poco familiar. Cuando alcé la vista me encontré con Fred.
—Discúlpame tú a mí, venia distraída— él me soltó con calma, hasta que me pude estabilizar.
—Si, te vi huyendo de Edward. ¿Estas bien? — su pregunta me sorprendió
—Si— le respondí un poco fuerte.
—Tranquila yo no muerdo— sonrió —. En algún momento luego que pasen estos días, me gustaría que Edward, tú y yo nos reuniéramos. Tal vez al conocer que me une a ésta familia llegues a confiar en mí —. Su voz era cálida en ese momento, pero había algo en él que me decía que era un hombre que llevaba mucho dolor y sufrimiento consigo.
—Me parece perfecto, sé que tú fuiste parte de la locura que ellos hicieron y creo que me no tendré tiempo suficiente para agradecerte.
—No tienes que agradecerme nada, ver a mi amigo feliz y tranquilo es la mejor paga que puedo tener —. Había tal sinceridad en sus palabras que me llenaron de paz —. Ahh y Bella si en algún momento necesitas cualquier cosa no dudes en pedirme ayuda, te debo mucho mas de lo que tú crees deberme a mi.
Extendió su mano y yo la tomé en un acto de confianza y de una amistad que estaba comenzando. Él era una persona que me intrigaba, pero se podía ver que su lealtad a Edward estaba sobre todo.
—Ohh Fred, no me quiero imaginar que estas intentando conquistar a mi mujer.
—¡Ja! Como si fuera tan fácil. Mi amigo esta damita jamás te cambiaria, su fidelidad y su amor son cien por ciento tuyos — mire a ambos hombres y solo encontré pura hermandad entre ellos, aunque cuando Edward estaba cerca de Fred se podía notar como compartía la carga de su amigo y eso aumento mi curiosidad de que era lo que los unía.
—En algún momento lo sabrás — me dijo Fred de momento, mientras se alejaba.
—¿Qué fue eso? — Me preguntó Edward.
—La verdad no entiendo mucho, pero si algo de que en algún momento nos reunamos los tres a hablar —. La expresión de mi amado fue de sorpresa, pero se volvió aún más tranquila.
—Oh. Me alegro que él quiera hacerlo, contigo no quiero tener secretos — esas palabras aumentaron aún más mi seguridad de que nuestro futuro juntos iba a ser muy bueno.
—Gracias — susurre.
—A ti mi amor, por hacerme el hombre más feliz sobre la tierra— luego de eso no me aguante y lo jale hacia mi para unirnos en un beso. Ya las palabras no eran suficientes para demostrarle cuánto le amaba y cómo me sentía.
—Búsquense un cuarto— nos interrumpió esta vez Alice
—¿Y tú precisamente nos dices eso? — Le dije levantando una ceja.
—Este… este, ¿Bellita te dije lo hermoso que te queda ese vestido? — Estaba tan pálida que temí que se fuera a desmayar.
—Nop— sonreí.
—Te vez espectacular. Me encanta — comento casi dando saltitos.
—Gracias Ali, pero por favor no comiences a saltar, recuerda a tu bebé.
—Ay mi Belli como te extrañe —. Se lanzo a mis brazos envolviéndome con fuerza.
—Yo también te extrañe pequeña duende — le dije bajito, porque estaba a punto de comenzar a llorar.
—Ok, Ok nada de llorar porque se nos va a correr el maquillaje— me dijo separándose un poco, me tuve que reír porque así era Alice.
—Voy a la cocina a hacer ese chocolate antes de que me griten —. Volví a escabullirme de Edward, quien creo que estaba medio conmocionado por la escena.
Al llegar a la cocina me encontré con mamá y tía Charlotte esperándome.
—Pensamos que te habías extraviado en el camino— se burló mamá.
—O que Ed te había raptado a la habitación… — dijo mi tía mientras ambas reían y mi cara se ponía rojo escarlata.
—Creo que están esperando por el chocolate — trate de desviar el tema, lo que provocó más carcajadas.
—Cariño aún te sonrojas por eso, eres única — mamá se acercó y me abrazó.
—Eso la hace perfecta para Edward, se complementan y eso hace un futuro prometedor —. Mi tía hablaba con tanta seguridad que me hizo llegar a una conclusión. La familia se había puesto de acuerdo para fortalecer mis esperanzas.
—Estoy de acuerdo contigo Charlotte, Bella es la mujer indicada para mi hijo. El futuro va a ser hermoso y yo ya quiero esta casa llena de nietos, que me vuelvan loca.
—Hey pues pronto tendrás el primero y te aseguro que Emm y Rose están trabajando duro para el próximo —. Increíblemente Edward acaba de pedirme que nos casáramos y ya mamá hablaba de hijos. Primero quería prepararme académicamente, para cuando llegara el momento mis hijos estuvieran orgullosos de su madre.
—Si es muda revienta— se burlo mi tía.
(n.a. ups se me escapo esta frase se utiliza mucho en mi país)
Para no seguir con la conversación me dispuse a buscar los utensilios y los ingredientes para preparar el chocolate. Al ver que no les conteste comenzaron a ayudarme. En pocos minutos ya estaba todo listo y nos dirigíamos a donde estaba el resto de la familia con el preciado y ansiado líquido.
—Hija perdón, no quisimos hacer sentir incomoda, ni que te molestaras— me dijo mama antes de llegar con los demás.
—Tranquilas no estoy molesta, es que aún estoy procesando todo lo que ha pasado. Es mucho para analizar en una noche como esta.
—Uff que alivio que no estés molesta, ya estaba apunto de arrodillarme. — bromeó mi tía.
—Exagerada— le dijo mamá —Creo que mejor lo dejamos así, si no los demás van a empezar a interrogarnos — añadió.
—Estoy totalmente de acuerdo— lo menos que deseaba era ser el centro de estas conversaciones. Al entrar escuche el grito de alegría se Emm y tuve miedo cuando lo vi correr hacia mi.
— ¡EMMETT CUIDADO! — gritaron todos y él freno justo frente a mí.
—No se asusten, no pensaba tirar el chocolate — se burlo el grandulón. Tomó una de las tazas, me dio un beso en la frente y me susurró unas gracias hermanita.
Ya cuando todos tenían su líquido caliente Edward me jalo con delicadeza hacia él, haciéndome sentarme en sus piernas. Por un breve momento la casa se quedo en total silencio.
—Lagartija como tu abogado te recomiendo que deberías patentar la receta de este chocolate, es demasiado bueno.
—Hey, me voy a poner celosa—protesto mamó y todos explotaron en carcajadas.
Mientras los demás seguían en su discusión Edward me comenzó a decir algo al oído. Nuevamente hacia planes para nosotros y me los consultaba, algo que yo estaba encantada.
—Hey Tony eso es de mala educación. — Edward levanto la vista hacia Rose sorprendido.
— ¿Cómo lo llamaste? — pregunto Charlotte.
—¿Cuál es la sorpresa? así le llamaba antes — contesto ella a la defensiva.
—Exacto cariño, antes lo llamabas así, pero de eso hace mucho.
— ¿Te molesta que te llame así? — le preguntó a Edward
—Para nada Rosie, solo me tomaste desprevenido — aclaro mi amado con un tono cariñoso.
—Oh Dios por favor no empiecen a sacar los nombres con los que nos llamábamos antes — suplicó Emm — ¿Y Rose amor por qué estabas regañando a Eddi?
—Porque es de mala educación estar secreteándose cuando hay mas personas de frente.
—Perdón hermanita no lo vuelvo hacer— le dijo Edward mientras le guiñó un ojo.
—Si, claro. Te creeré por esta vez— le respondió ella con una sonrisa.
—Gracia, pero aún así no te diré lo que estaba hablando — Rose trató de hacerle ojitos pero Edward se lo interrumpió negando con la cabeza.
—Emm, creo que es hora de que lleves a tu mujercita arriba y la consientas un poco, a ver si deja de estar curioseando —. Ella miro a Edward sorprendida y luego le sacó la lengua.
—Definitivamente las cosas vuelven a ser como antes, pero esta vez mejor — se burló mi tío.
—Familia esto está divertido pero yo me voy. Me esperan en el refugio y no quiero mantenerlos despiertos hasta tan tarde —. Fred comenzó a despedirse de todos con abrazos, pero cuando llego a mí nuevamente extendió su mano la cual tome y le sonreí —. Recuerde damita lo que necesite.
—Gracias de nuevo, por todo. Espero volver a verte pronto — las palabras las dije con mucha sinceridad.
—Así será y creo que muy continuamente — me aseguro. Luego se giró hacia Edward y este lo abrazó con fuerza.
—Feliz año nuevo, hermano y gracias.
—Igual a ti hermano. Cuídala mucho, ella vale mucho más que el oro — su afirmación me dejo pensativa y a la vez con una gran admiración por aquel hombre. Luego que nuestros padres lo acompañara a la puerta la familia comenzó a moverse.
—Bueno mis amores creo que es hora de que todos nos retiremos a descansar, el día ha sido largo y lleno de muchas emociones. Además que creo que algunos quieren pasar su tiempito a solas —. Me miro sonriendo y yo sentí el color subirse a mis mejillas.
—Buenas noche a todos— dijo papá.
—Bien a celebrar— chilló Emmett.
—Por favor Emm contrólate — le reprendió Rose. A lo que él la tomó en brazos, le dio un suave beso y subió con ella las escaleras.
— ¿Alguien sabe dónde están los tapones para los oídos? — Preguntó Tío Peter sonriendo.
—Tranquilo amor que yo tengo una mejor manera de que no escuches nada — le respondió su esposa pícaramente.
—Mamá, por favor aún estoy aquí— protestó Jasper.
—Mi querido hijo, si aún fueras pequeño o inocente te aceptaría la protesta, pero en este momento tú eres el menos indicado para protestar, porque que yo sepa el bebé de Ali no es producto de el espíritu santo —. Por primera vez vi a Jasper ponerse tan rojo como yo tenía por costumbre, mientras su madre alzaba una ceja, invitándole a continuar.
—Bueno familia esta es mi retirada. "Que descansen" — Jasper tomó a Ali en brazos e imito a Emmett.
— ¿Algo que decir ustedes dos? — Preguntó papá.
—Buenas noches — dijo Edward en voz baja.
—Yo si— todos me miraron asombrados — Quería darles las gracias de nuevo por perdonarme mis locuras y decirles que los amo. De aquí en adelante siempre tratare de hacer lo mejor para que no se arrepientan.
—Ahh pequeña tú solo tienes que seguir siendo tú, ya con eso nosotros estamos más que satisfechos — comento papá, los cuatro me abrazaron y así regrese a los brazos de mi amado, quien me tomó en brazos igual que lo habían hecho los chicos antes.
—Bueno, no puedo quedarme atrás —. Una dulce sonrisa se poso en su rostro y como siempre en sus brazos me sentí segura y en casa. Subimos las escaleras, bueno Edward las subió conmigo en brazos y nos llevo a nuestra habitación.
Al entrar pude confirmar que como había visto más temprano todo estaba igual a cuando me fui, esta vez la foto que faltaba estaba en su lugar y sobre la cama estaba mi antiguo violín.
—Oh deje mi otro violín abajo — le comenté a Edward.
—No hay problema, ya lo recogerás en la mañana —. Sus labios rosaron mi cuello y mi cuerpo entero reacciono.
EPOV
Me dijo que si. En ese momento no supe qué hacer, ya estaba bastante asustado esperando una negativa. Cuando salió el si de sus labios el mundo entero se paralizo para mí. No me había dado cuenta de mi estado hasta que sus manos rozaron mis rostro y nuevamente sentí aquella descarga recorrer mi cuerpo. De ahí en adelante mi noche fue aún mejor. Bella era mi prometida y llevaba un anillo en su dedo como prueba de nuestro gran amor. Como le dije a ella las cosas no tenían que ser pronto, pero si me aseguraría de convertirla en mi esposa tan pronto recibiera la más mínima señal de aprobación de su parte.
La familia entera estaba feliz y no paraban de desearnos cosas buenas, éste era el mejor comienzo de año que recordaría. Ahora enfrentaba un futuro en donde tendría a una mujer con quien compartir la vida. Esperaba hacerla feliz día con día, porque eso era lo menos que ella se merecía. Mi Bella era la mujer fuerte y decidida que llego a completar mi mundo.
Tal vez sonara extraño, pero en ese momento comprendí que todo tiene su tiempo y todas las cosas pasan por alguna razón. El tiempo que Bella y yo estuvimos separados en el pasado nos sirvió para madurar y que nuestro amor aumentara a pesar de no estar juntos. El tiempo que nos separamos en días pasados me enseñó que debía confiar más en la fortaleza de ella y nos dio la lección a ambos de que no podíamos estas separados sin causarnos dolor mutuamente.
Tantas cosas que analizar en una noche tan especial. Cuando llegué a los brazos de mi madre me sentí como cuando era apenas un crio y ella se alegraba por mis triunfos. El amor de mi madre también era uno incomparable e irrompible. Cuando entramos Emm le pidió a mi amada que hiciera chocolate caliente y a mi me encanto la idea, cuando ella se giró hacia mí como para negárselo a mi hermano, le puse mi mejor cara de cachorrito apaleado. Me encanto ver su reacción, porque amaba cada estado de ánimo de mi linda chica.
Cuando me dijo que a mi no me podía negar nada trate de hacerle una broma sobre que eso hubiera servido antes cuando no me respondía mi propuesta. Ella lo tomó un poco mal, se puso triste y nuevamente me pidió perdón. Le explique que estaba bromeando y que a mi me había pasado los mismo y termine nuestra discusión con un beso para que no siguiera protestando.
—Ok. Me callo y voy hacer el chocolate. —me dijo escabulléndose de mi lado. La vi tratar de correr hacia la cocina e implore para que no se fuera a caer. Hasta que la vi chocar con Fred y éste las sostuvo. Por la cara de él le di unos minutos para que hablaran, sabia que no le haría daño y estaba deseando que Bella conociera todo lo que me guardaba.
—En algún momento todos tendremos que revelarle los que nos une a él— la voz Rose vino desde mi espalda.
—Lo sé, pero en mi caso tengo que esperar a que él lo decida. No quiero secretos con ella, pero hay algunos que no me pertenecen.
—Por los míos no te preocupes, en estos días le contare todo — dijo ella en voz casi inaudible.
—Te lo agradezco y sabes que cuentas conmigo si necesitas que este allí—. El que mi hermana y mejor amiga fueran hablar de un pasado que no tocaban era algo delicado. También había que tener en cuenta como reaccionaria Bella, pero teníamos que recordar que ella era fuerte y que todo esto era lo mejor.
—Me preocupa como lo vaya a tomar. No quiero que le pase algo, ya sabemos que ella es única y jamás sabemos cómo reaccionara.
—Totalmente de acuerdo contigo, ella es todo un enigma.
—Te avisare, creo que será mejor que lo hagamos todos juntos, así ustedes podrán decirle lo que yo no pueda o lo que no recuerde — posó su mano en mi hombro y yo la tome en señal de apoyo mutuo.
Hay momentos en los que deseo regresar el tiempo atrás, poder haber visto las señales y haber llegado a tiempo para evitar una de las tragedias que marco nuestras vidas, pero luego analizo y entiendo que si no hubiera pasado hoy Emm y Rose no estuvieran juntos. De ese momento nació la relación que ambos tienen.
—Ve con ella, a pesar de que Fred esta siendo amable, no creo que ella todavía se sienta muy segura cerca de él —. Le di un beso en la frente a Rose y me dirigí hacia donde estaba mi amada y mi gran amigo. Cuando llegaba los vi darse la mano y algo dentro de mí se alegro.
—Ohh Fred, no me quiero imaginar que estas intentando conquistar a mi mujer— comencé a bromear para aligerar el ambiente.
—¡Ja! como si fuera tan fácil. Mi amigo esta damita jamás te cambiaria, su fidelidad y su amor son cien por ciento tuyos. —Bella nos miró a ambos y vi como ante mis ojos ella iba captando y entendiendo nuestra amistad.
—En algún momento lo sabrás — fueron las ultimas palabras de mi amigo hacia Bella.
— ¿Qué fue eso? — Sentí curiosidad.
—La verdad no entiendo mucho, pero si algo de que en algún momento nos reunamos los tres a hablar —. La verdad es que me sorprendió que Fred se decidiera también hablar del pasado, pero me lleno de tranquilidad. Creo que era el momento de que todos cerráramos los capítulos dolorosos y continuáramos adelante.
—Oh. Me alegro que él quiera hacerlo, contigo no quiero tener secretos —. Eso me liberaría por completo y ya no habría más que guardar. El futuro que se extendía frente a nosotros estaba cargado de esperanza, amor y muchas otras cosas buenas.
Bella nuevamente me agradeció y yo le conteste que el que tenía que agradecerle era yo. Ahora mi vida se sentía completa. Ya las palabras no eran suficientes así que nos estábamos besando cuando mi pequeña hermanita nos interrumpió. Allí hubo otro intercambio extraño, parecido al de antes con Jasper, pero este terminó entre un abrazo y ojos lagrimosos que eran capaces de hacer llorar hasta al más rudo.
Estaba tan envuelto tratando de contener las lágrimas que nuevamente mi pequeña se me escapo hacia la cocina. Iba a ir tras ella cuando escuche a mamá y a tía Charlotte hacerles broma.
—Mejor vamos con los demás, no creo que quieras entrar ahí ahora —. Alice rodeó mi cintura con sus pequeños brazos y a pesar de que por instinto quería evitarle cualquier cosa que afectara a Bella, tenia que recordar que ella era fuerte y cuando no pudiera sola me pediría ayuda. Así que le devolví el abrazo a mi hermanita y juntos caminamos hasta el family.
—Yupiii, Eddi nos honra con su presencia— comenzó Emm.
Las bromas continuaron por un largo rato hasta que llegó el chocolate. Emmett se levanto corriendo los que nos asusto a todos por miedo a que tumbara a mi pequeña, pero éste se detuvo justo frente a ella en el mismo momento que todos le gritamos. Una vez cada cual tenia su taza nos sentamos relajados a saborearlo. Yo había jalado suavemente a Bella para que se sentara sobre mis piernas, necesitaba sentirla cerca, ya habíamos estado demasiado tiempo separados.
En un momento mi hermano mayor le dijo a Bella sobre patentizar la receta de su chocolate y esto inicio una conversación, la cual aproveche para preguntarle a Bella algo al oído. La sentí estremecerse lo que por poco me hace tomarla en brazos y llevarla a nuestra habitación, pero me contuve. Ella asintió a lo que le pregunte y cuando le estaba diciendo que lo terminábamos de hablar más parte Rose me estaba regañando.
Por un momento me quede sorprendido por la forma en la que me llamo "Tony". Ella no me llamaba así desde el incidente. Ese era el nombre que gritaba y por lo que la pudimos encontrar. Al parecer no fui el único porque su madre también comento su sorpresa. Ella me preguntó que si me molestaba que me llamara así a lo que le respondí que no y la llame por el nombre que utilizaba con ella, Rosie, el cual también había dejado de decir desde ese mismo día. La conversación se estaba volviendo un poco extraña hasta que Emm oportunamente la interrumpió con su sentido del humor, lo que aligero rápido el ambiente.
Momentos después Fred se despidió y la familia comenzó a subir a sus habitaciones entre bromas a doble sentido. Los chicos subieron a sus mujeres cargadas en brazos y luego de una pequeña conversación con los mayores yo los imite.
La sonrisa en el rostro de mi amada no tenia precio y la paz en su mirada me llenaba. Al llegar a nuestra habitación no me paso desapercibida su cara, yo había dejado todo igual a cuando ella se marcho, solo que sobre la cama estaba su viejo violín.
—Oh deje mi otro violín abajo— me dijo en voz baja.
—No hay problema ya lo recogerás en la mañana —. En la posición que estaba un parte de su cuello quedaba expuesto así que lo roce con mis labios y todo su cuerpo se estremeció en mis brazos —. Como extrañaba estas reacciones tuyas, el olor, el calor y el sabor de tu piel—, la vi ponerse aun más roja y sonreí.
—Eres un diablillo— me dijo en voz jadeante.
—Ujumm y pienso devorarte completita. Ese vestidito tuyo me ha estado volviendo loco desde el primer momento en que te vi y creo que me gane el derecho de quitártelo —. La coloque sobre sus pies y comencé en la "dura" tarea.
Esa noche nos amamos suave y sin prisas. Recorrí cada pedacito de su cuerpo y capture cada uno de sus gemidos y en medio de aquella aura nos encontró el amanecer. Aún casi sin aire, ni fuerzas no me era suficiente para calmar el deseo y las ansias que tenia de ella, pero el sueño nos venció.
Horas después al despertar no la encontré a mi lado y me invadió el pánico. Por un momento llegué a pensar que todo había sido un sueño hasta que vi su vestido sobre el sillón. Me levanté y me puse lo primero que encontré. Corrí escaleras abajo y me detuve frente a la entrada de la cocina. Allí estaba ella junto con mi madre sonriendo. Cuando se giró y nuestras miradas se encontraron pude volver a respirar. Caminé a su lado y la envolví en mis brazos.
—Buenos días a ti también mi amor — me dijo casi sin aire.
—Perdón —. Solté un poco el agarre pero no del todo —. Buenos días pequeña, es que me acabas de pegar un susto de muerte —. No la deje ni hablar cuando le estampe un beso un poco rudo.
—Lo siento, pero te dije que no me volvería a ir — susurro.
—Lo sé, pero temí que hubiera sido un sueño — detrás de nosotros escuche una risita y un suspiro. Al girarme me encontré con el rostro de mamá.
—Le advertí que lo más seguro es que reaccionarias así al no encontrarla a tu lado.
—Madre tenías razón. Creo que yo hubiese reaccionado igual — mi amada paso sus dedos suavemente por mi rostro y me sonrió.
—Bueno hijo creo que mejor subes y te cambias en lo que nosotras terminamos el desayuno —. Yo asentí, le di un beso a mi hermosa princesa y uno a mamá y luego me fui.
— ¿Mi amor te caíste de la cama? — Me pregunto mi tía al pie de la escalera con una sonrisa burlona.
—Algo así tía, Buenos días. — le respondí con dulzura.
—Buenos días para ti también corazón. ¿Ya comenzaron a preparar el desayuno?
—Sip, ya mamá y Bella están en eso —. Al parecer algo hizo click en su cabeza porque luego me dio una mirada de comprensión.
—Voy ayudarles —. Paso una mano por mi pelo—. Ella no se va a volver a ir — me dijo al oído
—Gracias por recordármelo— ella volvió a asentir y continuo su camino.
Subí a mi habitación me cambie a la vestimenta apropiada y cuando me iba mi móvil comenzó a sonar.
—Buenos días— conteste.
—Buenos días hermano, te llamo para decirte que hoy van a trasladar al individuo a prisión. Hasta el juicio — la voz de Fred me indico que no había peligro alguno.
—Gracias por la información y sabes lo que procede.
—Entendido, procederé con lo acordado — me respondió con seguridad.
—Gracias hermano ésta me la anotas a la deuda — bromee.
—Nada que ver, al revés esto tal vez disminuye un poco la que tengo con tu damita — el tono de Fred se suavizaba cuando se refería a Bella, sé que ella le traía otros recuerdos.
—Como tu digas. Nos vemos pronto.
—See you soon brother— se despidió.
Al salir me encontré con Jasper y le conté la noticia, mientras caminaba también se nos unió papá, pero a éste le omití la ultima parte, sabiendo que él no estaría de acuerdo.
El desayuno fue servido y entre una broma y otra comimos en paz. De vez en cuando Emmett, Jasper y yo nos mirábamos buscando la confirmación de que estaba haciendo lo correcto. Al terminar ayudamos a limpiar la mesa y nos fuimos hacer diferentes cosas, yo aproveche y jale a Bella.
—Llego la hora— le dije bajito y ella me siguió.
**Narrador externo**
Era la 1:00 de la tarde cuando la familia comenzó a reunirse para almorzar. Todos estaban tranquilamente conversando cuando Alice miro alrededor y le estuvo extraño no ver a Edward y Bella allí.
—Oigan ¿alguien le aviso a los tortolitos que vamos almorzar?
—Yo les toque en la puerta, pero no me respondieron — comentó Rose.
—Ok. Yo voy a revisar que les pasa a estos dos. — Emm salió corriendo escaleras arriba y sin tocar abrió la puerta para encontrarse con la habitación vacía. —AQUÍ ARRIBA NO ESTAN — gritó
—Que extraño la verdad es que no los veo desde el desayuno — Esme parecía algo sorprendida y preocupada.
Todos comenzaron a buscar a la parejita por la casa pero nadie les encontró.
¿Donde estarán Edward y Bella? La respuesta en el próximo capitulo.
Si alguien tiene una idea de donde están háganlo saber.
Bueno mis amores aquí esta el nuevo capitulo. Espero que les haya gustado. Sé que esta marcado por los secretos, pero éstos prontos serán revelados. Por ahí les deje una pista que es la segunda pieza de un suceso que pasara en los próximos capítulos, la primera esta en el capitulo 20, veremos quienes las juntan y se hacen una idea.
Aún sigo sin internet así que espero que me perdonen si no contesto sus rr rápido. Les agradezco a quienes aún me siguen leyendo y siguen comentando. La verdad es que cuando leo sus mensajes me alegran mucho y me animan a continuar. Gracias muy especialmente a mi gran amiga y beta Betzacosta, amiga tu siempre me inspiras. A mis otras mosqueteras Ginegine y Gery Whitlock, chicas las llevo siempre en el corazón y las extraño muchísimo.
A la chic que me dejo el rr en la nota que puse gracias, no te identificaste pero públicamente agradezco tu mensaje. A los que me leen desde el anonimato también gracias. Recuerden que ustedes mis queridos lectores son el combustible que me hacen continuar. Bueno esto ya esta muy largo. Me despido hasta el próximo.
Cold Kisses and Bear Hugs
Con Cariño
Bertlin
