Summary: Kuchiki Rukia ha vivido hasta ahora una historia bastante trágica, ha perdido a numerosos seres queridos y se ha visto privada de la compañía de su hermana Senna. Ahora tendrá la oportunidad de encontrarla pero ella no estará sola, estará acompañada de sus mayores enemigos. Kuchiki Rukia luchará con todas sus fuerzas contra éstos enemigos de su familia pero también luchará contra su propio corazón ¿Ganará la partida?

Disclaimer: "Bleach" no me pertenece, tampoco sus personajes, son propiedad de Tite Kubo; solo soy poseedora de esta historia alternativa.

Aclaraciones:

Diálogos: —

Flashbacks: Título en negrita

Pensamientos: "pensamiento"

Parte de algún escrito en particular: "Escrito"

Cambio de escena: Raya divisoria (_)

Capítulo XXV

Pasaron ya dos semanas desde que Aizen había descubierto, no solo que Senna ya había perdonado definitivamente a su padre y que no pretendía volver, sino también desde que descubrió que ahora Ichigo estaba con ellos.

Se preguntarán cómo están las cosas en estos momentos… Las cosas han cambiado bastante, por un lado tenemos a Rukia que ahora ya había confirmado que le gustaba Ichigo y no solo un poco sino mucho, cada vez que lo veía con Inoue explotaba de celos y salía del lugar rápidamente, eso ya se había vuelto raro para Ichigo que no entendía la razón de dicho comportamiento. Senna por su parte estaba más triste que nunca porque ahora en todos los medios de comunicación lo único que se escuchaba era el tema del compromiso de su ex guardián Grimmjow Jeagerjaques. No solo eso, permanentemente pasaban fotos de "los enamorados" comiendo un restaurante, bailando en un club nocturno, paseando por el zoológico… era para volverse locos.

Cada vez que veía una noticia del esas apagaba el televisor y subía sin muchas ganas a la planta alta, estaba cansada del tema.

Rukia veía a su hermana más triste pero ahora tenía muchos problemas en la cabeza, bueno todos sus problemas se reducían a un nombre en específico. Aún así, no podía pasarse la vida lamentándose por lo que no tenía, así que desde hoy sería fuerte y afrontaría todos los problemas. Sí eso fue lo que dijo antes de salir de su casa, al verse al espejo pensó: "Debo seguir caminando, no me importa que estén juntos y que coman pan frente a los hambrientos (haciendo referencia a las veces en que se besaban frente a ella). Esta vez lo olvidaré".

Con esos pensamientos salió pero ahora solo quería correr de nuevo porque ahí estaban, apenas bajaba del elevador, la maldita de Orihime Inoue colgándose del cuello de Kurosaki Ichigo. "Ojalá lo ahorque sin querer y muera de inmediato", pensó para luego volverse de nuevo y caminar como si nada, saludando solo con una reverencia a ambos para ir hacia su oficina.

Entró en ella y se sentó en su silla rotatoria para mirar hacia la ventana y perderse en sus pensamientos. Bueno, eso solo funcionó por unos segundos porque fue sacada de sus cavilaciones por el vibrar de su celular. Lo tomó del escritorio y vio un mensaje que decía "No me has contestado, Rukia. El tiempo se nos acaba. Quedan semanas para que Grimmjow se case. US".

¿US? ¿Quién demonios era "US"? Decidió llamar de una vez al número para sacarse las dudas, rápidamente una voz conocida le contestó.

— ¿Crees que nos regalan el tiempo? —increpó el hombre del otro lado de la línea.

— ¿Ulquiorra?

— Quién más, no sería US de Unidad Social ¿Verdad? Por cierto ¿Cómo está Senna?

— No muy bien, de hecho cada vez que escucha noticias sobre ellos apaga el televisor y va a su cuarto para no salir en horas ¿Él?

— No está mejor, quiere aparentar ser felíz con la situación pero sé que no es así. Se ha rendido porque Senna le trató fríamente la última vez. Él piensa que se ganó su odio.

Rukia se quedó en silencio por un tiempo, sabía que su hermana estaba dolida pero aún así, no sabía qué era lo correcto en ese caso. Sabía que Senna lo amaba pero él le había mentido, igual no sabía sus motivos para hacerlo pero eso propició que su hermana estuviera tanto tiempo alejada.

— Está bien, deberíamos vernos de nuevo para cuadrar los detalles. —respondió luego de un momento.

— ¿Es una cita?

— Llámalo como quieras, no me importa.

— ¡Guau! En otras circunstancias me hubieras gritado ¿Qué te pasa?

— Solo fija un punto de encuentro ¿Quieres?

— Bien, nos vemos en "Les Champs-Élysées" a las 21;00 hrs.

— Bien, adiós. —luego de decir esto colgó.

No era mala idea después de todo tratar de ayudar en algo a su hermana. De todas formas, el plan funcionara o no, debían hablar claramente para que pudieran continuar con su vida. En esos momentos escuchó que alguien golpeaba la puerta de su oficina.

— Adelante. —indicó yendo hacia los estantes de libros para tomar uno y empezar a desarrollar ideas nuevas para los recientes experimentos.

Ichigo entró y la encontró enfrente de los estantes de libros tomando unos cuantos. Nuevamente la duda se instauró en su mente ¿Por qué le rehuía? Su relación había mejorado con el tiempo, o eso creía. Pero ahora cada vez que lo veía salía corriendo. Se preguntaba si le molestaba algo sobre Inoue o si era solo sobre él.

Rukia se volvió para ver quién había ingreso y por qué no había hablado aún, quedándose estática por la sonrisa que le dirigió Ichigo.

— Hola. —saludó él tratando de terminar con la tensión.

Rukia tragó saliva. "Dios, no lo había notado, pero se ve muy bien con esa camisa morada". Se dio un golpe mental para luego sacudir la cabeza y volver en sí, caminó hacia su escritorio dejando los libros sobre él.

— ¿Necesitas algo? —preguntó fríamente sentándose de nuevo en la silla que había ocupado minutos antes.

— Sí, recuerdas que debemos hacer los prototipos de experimentos futuros ¿Verdad? Pensé que tal vez podríamos reunirnos hoy luego de salir de aquí y terminar con el trabajo.

Rukia iba a asentir pero luego llegó a su cabeza el compromiso que adoptó para esa noche. No pudo evitar hacer alborozo en su fuero interno por la idea que se le había cruzado. No es como si él se pusiera celoso, ni siquiera se fijaba en ella, pero sabía que le molestaría.

— Lo siento, hoy tengo una cita. —contestó aguantándose las ganas de gritar. Lo estudió detenidamente buscando la expresión que deseaba.

— Oh ¿Con quién? —preguntó sin darse cuenta de su tono de voz.

— Con Ulquiorra —fingió estar desinteresada en el tema—, me invitó a cenar.

Lo observó de reojo. Ichigo por alguna razón apretó los puños con fuerza y frunció el ceño con vehemencia. No entendía qué era esa opresión en su pecho, solo sabía que le molestaba.

— Te llevas muy bien con él ¿No crees?

— Sí, la verdad ya hemos olvidado todo y estamos tratando más. —le sonrió como diciendo "Espero que surja algo entre nosotros".

Instintivamente él rodó los ojos para luego decir un "Está bien, será en otra ocasión" y salir azotando la puerta dejando a Rukia cantando victoria.

Szayel Aporro Granz estaba como siempre en el laboratorio experimentando con una nueva sustancia traída por el mismo Aizen Sosûke. Llevaban ya dos semanas experimentando con la misma, pero los sujetos a la prueba no podían aguantar sus efectos, unos estaban ciegos, otros presentaban cáncer o tumores malignos, ninguno respondía de forma positivo, ninguno menos un joven al que habían traído recientemente. Ginjô, que se dedicaba a trata de personas, les había "regalado" un nuevo conejillo de indias. Ahora mismo lo tenía sobre la mesa de experimentos inyectando nuevamente la sustancia en la hipodermis, habían probado con inyectarlo en las distintas capas de la piel pero los cambios más profundos se habían producido con la inyección en la última y más profunda capa.

El sujeto estaba dormido, al menos tenían algo de pena con él, después de todo se trataba de a Wonderweiss Margera, un niño autista que fue abandonado por sus padres hace mucho tiempo, vivía solo en las calles. Era al único a quién no sometían a un dolor físico indescriptible, después de todo hasta ellos sentía lástima por él.

Resultaba ser el único que respondía bien al tratamiento, de hecho su piel se había vuelto muy pálida gracias al producto y aún no presentaba efectos secundarios.

Granz se encontraba inyectando en distintas partes del brazo y estómago cuando entró a la sala Aaroniero Arrueirei acompañado del jefe, Aizen Sosûke que venía a comprobar la validez del experimento.

— Granz, el jefe quiere ver los avances. —increpó Aaroniero.

Granz dejó el experimento por un momento para caminar hasta ellos y hacer una reverencia a Aizen que mantenía la mirada fija en el joven tendido sobre la mesa de operaciones.

— El niño es el único que responde a la sustancia, como puede ver su piel se ha vuelto más pálida y no ha presentado efectos secundarios. Aún estamos investigando cuáles son los medios para que el experimento funcione, o sea qué es lo que tiene él que los demás no poseen.

— Entiendo, sigan con los experimentos por favor. Necesito que descubran esos factores pronto.

El hombre de pelo rosado asintió con algo de miedo para recibir una sonrisa de Aizen que en esos casos optaba por la amabilidad para conseguir sus objetivos con mayor rapidez.

— Confío en que lo conseguirán pronto. —dijo para luego salir de la sala.

Granz caminó hacia la mesa y continuó con su labor más animado. Después de todos los experimentos estaban marchando a la perfección, pronto podrían tener una nueva franquicia.

Eran las 20:30 hrs en esos momentos cuando Rukia salió rumbo al aparcamiento de La Sociedad de Almas lista para ir a su casa, después de todo solo quedaba media hora para la cita con Ulquiorra y debía tomar un baño y cambiarse de ropa.

Caminó sin prestar atención a lo que sucedía a su alrededor, buscando en su bolso la llave de su auto.

— ¿Ya te vas a la cita?

Se volvió y encontró a Ichigo caminando en la misma dirección que ella, no pudo evitar sonreír al escuchar el tono de voz del cabeza de zanahoria.

— Sí, nos citamos a las 21 hrs así que debo apurar el paso. —luego de decir esto se viró de nuevo caminando con más prisa hacia su auto.

Para su sorpresa estaba aparcado al lado del de Ichigo así que ambos compartieron miradas antes de partir, claro que uno de ellos algo enojado y la otra persona, casi tocando el cielo con las manos.

Rukia llegó a su casa rápidamente encontrando a Senna en el sillón de su cuarto viendo una película, tapada con una frazada hasta la cabeza y comiendo palomitas de maíz con ganas. Entró con su ropa puesta pero quería pedirle un bolso pues no tenía uno que combinara con el modelo que llevaba.

Al verla entrar Senna no pudo evitar sonreír, sí que estaba hermosa, solo quisiera que se pasara frente a Ichigo vestida así. Rukia llevaba una falda blanca que casi alcanzaba el color crema que acariciaba sus muslos con un vuelo que le daba un aspecto sumamente fresco y elegante; una camisa de algodón mangas tres cuartos de color negro que iba metida en la falda y un cinturón metálico pequeño de color dorado.

— ¿A quién vas a conquistar? —preguntó Senna que estaba sentada de cuclillas sobre el sofá mirando hacia su hermana con una sonrisa infantil.

— A nadie, solo… saldré a comer con unos amigos ¿Me prestas un bolso que funcione con esta ropa?

— Sí como no, saldrás a comer con un hombre al cual quieres conquistar, no me engañas. —Contestó poniéndose de pie para ir hasta el vestidor y buscar entre sus bolsos uno que funcionara y lo encontró en el momento, uno de color negro de cuero con detalles en dorado y tiras cortas para tomarlo con las manos—. Ten, ve y conquístalo.

Rukia recibió el bolso que le tendió su hermana luego de dedicarle una sonrisa burlona por lo que acababa de decir. Guardó sus cosas en él y caminó hacia la puerta para salir.

— ¡Te espero a las 12 de la noche como máximo, señorita! —gritó viendo a su hermana alejarse.

En unos minutos Rukia estuvo en "Les Champs-Élysées" a las 21:10 hrs. Dio las llaves de su auto a uno de los mozos e ingresó al local sin más, caminó a paso lento buscando a su acompañante, hasta que al fin lo encontró sentado ya en una de las mesas charlando con una joven que estaba parada frente a él. Se dirigió hasta ellos sonriendo.

— Lo siento estoy acompañado. —dijo Ulquiorra sin darle mucha importancia.

— Pero nadie está aquí con usted, además es muy atractivo ¿Se lo han dicho? —contestó la joven que seguía insistiendo.

— Ella no tarda en llegar.

— Ella ya llegó. —comentó Rukia al estar frente a los dos. La joven la estudió con la mirada, bufó y se alejó—. Vaya, no sabía que tenías la habilidad de conquistar de esa forma. —se sentó con ayuda de Ulquiorra que se había puesto de pie para correrle la silla.

— Te tardaste —miró su reloj—, 10 minutos ¿Te estás haciendo la interesante?

Rukia solo bufó para luego ordenar lo que comerían esa noche. Ambos estaban ya comiendo cuando Ulquiorra empezó a hablar.

— He pensado mucho en el plan pero creo que lo mejor sería recluirlos en un lugar del cual no puedan escapar. Tú llevas a Senna y yo a Grimmjow, los abandonamos ahí apenas se presenta la oportunidad y los dejamos un buen tiempo.

— Suena bien pero ¿Qué lugar sería ese?

— No sé, pero debe estar alejado de cualquier fuente de comunicación, porque si escapan ya no tendremos otra oportunidad. Por cierto, hoy me llamó Kurosaki Ichigo ¿Le dijiste que saldrías conmigo?

A Rukia se le erizó la piel al solo escuchar su nombre, así que su plan había tenido efecto. Bueno, no es como si pudiera gozar mucho por ello, después de todo no se explicaba el por qué de esa forma de actuar.

Ulquiorra la estuvo observando todo ese tiempo detenidamente, algo le decía que esos dos tenían algo.

— ¿Qué te dijo? —preguntó Rukia haciéndose la desinteresada.

— Solo me preguntó que tramaba al invitarte a salir. Le dije que no era su problema y por qué se interesaba tanto en ti. Me dijo que no lo hacía, que él tenía una novia y que no insinuara cosas raras.

Y Rukia cayó de cabeza al piso luego de subir al cielo. Exactamente, eso le hizo recordar que Ichigo tenía novia y que no le importaba lo que ella hiciera, que solo preguntaba por amabilidad. Se dio un golpe mental al darse cuenta de que todo ese tiempo estuvo felíz por algo inexistente.

Nuevamente Ulquiorra notó el cambio en Rukia, después de todo era una de las pocas personas que la conocían bien.

— Ustedes dos tienen algo ¿Verdad?

— ¿Q-Qué? No… —Rukia miró hacia otro punto para que no la descubriera.

— Cuéntame. —pidió Ulquiorra con una sonrisa poco habitual en él.

—…—

— Vamos, cuéntame. Como en esa semana que estuviste en Alemania.

— Está bien.

Ichigo estaba acostado en el sofá de la casa de Inoue con ella abrazándolo, ambos estaban viendo una película tapados con una manta. Ella tenía la cabeza apoyada en el pecho de su novio mientras él la abrazaba, ambos sin decir palabra alguna, ella por estar concentrada en la película y él… por pensar en la cita de Rukia.

Se había reunido en la casa de la pelinaranja de improviso, él no tenía trabajo que hacer y ella tampoco, así que decidieron hacer algo. No lo harían en su departamento porque sus hermanas y Coyote tendrían noche de cine, así que lo hicieron en casa de Inoue.

Pero por alguna razón desde que llegó solo pensaba en la azabache. No sabía qué le estaba sucediendo pero por alguna razón le molestaba que estuviera con Ulquiorra. Él había querido conquistarla por orden de Aizen, ¿Qué pasaría si lo lograba? No… Rukia no era idiota, sabía cómo cuidarse y sabía de los planes de Schiffer así que nada malo le ocurriría. Entonces si sabía eso ¿Por qué estaba tan inquieto. No podía ni consigo mismo.

— Kurosaki-kun.

—…—

— Kurosaki-kun. —esta vez Inoue levantó un poco la cabeza.

— Disculpa ¿Dijiste algo? —preguntó saliendo de su ensimismamiento.

— ¿Sucede algo? De repente tu agarre se volvió un poco… vehemente. —respondió con el sonrojo pintando sus facciones.

— No… es solo que… ¿Sabes? Ulquiorra invitó a salir a Rukia hoy ¿Crees que planee algo?

Al instante Inoue frunció el ceño "¿Por qué demonios está pensando en ella cuando está conmigo?" se preguntó para luego responderle.

— No lo creo, Kurosaki-kun. De todas formas tú le dijiste sobre los planes que él tenía y ella ya está bastante grande como para cuidarse sola, como te dije antes… estará bien.

Ichigo solo cayó, ahora lo recordaba, era la segunda vez en la noche que le hacía la misma pregunta a Inoue ¿Qué demonios le ocurría? Eso no podía ser normal.

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Muchas copas de vino después

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— Eso es lo que sucede. —hipó Rukia con la décima copa de vino en la mano—. ¿Cómo es que no se da cuenta de que me gusta? Peor aún… por qué me gusta si tiene novia.

Ulquiorra no sabía qué hacer, le contó toda la historia. Realmente resultaba gracioso ver a Rukia tomada y más contando datos de su vida. Quién diría que la gran Kuchiki Rukia que lo había rechazado un año atrás estaría sufriendo por amor. Él lo oía y no lo creía.

— ¿Tú quieres estar con él? —preguntó Ulquiorra que tenía en manos la tercera copa de vino. Aún era un ser pensante.

— No… no quiero… quiero que la deje y que se fije en mí… pero esa maldita se aparece cada vez que estoy a solas con él y cada vez que cruzamos miradas lo besa. La odio con mi alma. —contestó desparramándose sobre la mesa.

— Creo que ya bebiste suficiente.

Ulquiorra trató de quitarle la copa de las manos pero no funcionó. Rukia forcejeó y cantó victoria dándole otro trago.

— Déjame, mamá… Tú me querías Ulquiorra… entonces dime… ¿Qué tiene ella que no tengo yo?

— No lo sé, Rukia.

— Es bonita… eso es cierto, lo conoce desde hace tiempo y yo llevó… —empezó a contar con los dedos— seis meses de conocerlo… pero… ¿Por qué me enamoré de él?

— Espera… ¿Te enamoraste de él? —lo admitía, eso tocó su orgullo.

— Síp… bueno no sé… solo quiero que termine con ella. Ya verás… cuando él vuelva a mí yo ya no estaré disponible… cuando él vuelva yo seré quien abrace a otra persona… Él será quien sufra por ver cómo beso a otro y cómo lo ignoro a él… Ya verás. —lo señaló con el dedo índice.

— Entonces necesitas poner un alto, es decir… decirte a ti misma que dejarás de amarlo, que llegaron al final y que ya no quieres nada con él, que lo dejarás atrás y que encontrarás a otro.

— ¿Y cómo hago eso? —preguntó interesada.

— ¿Cuál es la única forma de que no des vuelta atrás luego?

Rukia lo pensó bien, la única forma de dejarlo totalmente atrás resultaba confesar que estaba enamorada y decirle abiertamente que lo olvidaría, que no sufriría por él y que con el tiempo lo dejaría a un lado.

— Ya sé… —dijo tomando su móvil.

Ulquiorra la miraba extrañado, no sabía qué pretendía. Rukia tomó su móvil y empezó a buscar entre sus contactos. Hizo la llamada.

Su crédito es insuficiente para completar esta llamada, por favor recargue… —luego de escuchar aquello colgó desilusionada pero minutos después sus ojos se iluminaron de vuelta.

— Ulquiorra… préstame tu celular.

Él la observó desconfiadamente pero a la larga sacó de su bolsillo el móvil y se lo entregó. Rukia buscó entre los contactos del joven y ahí lo encontró. Llamó pues y espero a que le contestaran.

— Demonios, la contestadora… no importa… le dejaré un mensaje.

Ulquiorra vio un brillo de malicia en sus ojos, sabía que algo malo sucedería así que trato de tomar su móvil de vuelta, pero aunque estaba borracha Rukia era audaz.

— Hola Ichigo…

— OH, NO RUKIA DAME EL TELÉFONO. —trató de quitárselo pero fue en vano.

— Soy Rukia… solo quiero decirte que… todo está bien, si tú quieres estar con Orihime adelante… a mí no me importa porque… yo voy a olvidarte… olvidar que estoy enamorada de ti… olvidar que me molesta que la beses… nada de eso importa porque te dejaré de amar… lo juro… antes de que lo pienses me verás con otro y yo… te voy a olvidar, podrás casarte con ella si quieres y a mí no me importará ¿Sabes por qué?... porque te olvidaré y eso… en palabras de Ulquiorra… quiere decir poner un alto ¡SAYONARA! —dijo por último y colgó.

Notas de la Autora:

Jah, nuevamente recibiré amenazas de muerte por terminar un capítulo así pero es que ¡ME ENCANTA! Llegó el momento que todos esperaban, Rukia se volvió loca y el pobre de Ulquiorra no sabía qué hacer para detenerla, bueno… eso le pasa por abrir la boca. Díganme si este capítulo no tuvo de todo, a mí me encantó… me reí al escribirlo. Ya verán lo que sucede en el próximo ¿Qué pasará con ese mensaje? ¿Alguien lo habrá escuchado? Ya lo sabrán…

Gracias por leer siempre y ya saben… Si quieren dejar alguna amenaza como: "Saya, temeeeeee ¿Cómo se te ocurre dejar un capítulo así? ¡SACRILEGIO!" pues adelante kufufufufu. Nos leemos la próxima semana ;)

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"Nos provoca un enorme pavor todo aquello que no comprendemos, respetamos con reverencia todo lo que no podemos explicar." (Kuchiki Rukia)

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¿Algún Review?

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Saya Christopher—