Gracias por los reviews, a Darkred-sun, Alex de Malfoy, harrymaniatica bienvenida :), y Krissalis Potter, a quien le prometo q voy a escribir capítulos mas largos, o al menos intentare ;)

Capítulo 25: Sorpresa a media noche

Llego el día siguiente, y el rubio despertó animado, pensando en la medianoche.

Bajo a desayunar, sin contestar a las preguntas de sus compañeros sobre donde había estado el día anterior.

Se sentó en su mesa, que estaba con pocos alumnos y empezó a desayunar.

En otra mesa, una chica castaña, hacia lo mismo que el, empezando a desayunar.

Se sonrieron, y se quedaron mirando un breve rato, hasta que fueron interrumpidos por la profesora McGonagall.

-Por favor, no olviden que hoy a media noche es nuestra celebración, no falten-fue el anuncio que dijo muy animada.

Todos los alumnos contestaron con un fuerte Si y siguieron desayunando, mas emocionados.

-¿Ya acabaste?-le preguntó una voz a Draco.

-¿Qué pasa ahora Pansy?-preguntó algo molesto.

-Necesito hablar contigo sobre lo de hoy.

-Ya te dije ayer que yo…

-No es de eso, es de otra cosa.

-¿Por qué no me lo dices aquí?

-Hay mucha gente¡por favor!-le rogó la chica angustiada, sin hacer drama por primera vez en su vida.

-Esta bien, vamos-acepto el chico, poniéndose algo preocupado por el tono de voz que usaba su amiga.

Salieron del Gran Comedor, y se fueron a un pasillo desierto, a hablar sobre lo que le preocupaba a la Slytherin.

-¿Y bien?-le preguntó tratando de no perder la poca paciencia que tenia con ella.

-Pues, que….

-¿Quieres hacerme el favor de apresurarte? No tengo tu tiempo-dijo tratando de sonar lo mas educado posible.

-Sí lo se-contestó Pansy tragando saliva y viendo el jardín con una mirada extraña.

-Explícate.

-Bueno, hoy es la fiesta, y…

-¿Y que?

-Que tengas mucha suerte-dijo la chica, saliendo corriendo, lejos de donde se encontraba el.

"¿Pero que le pasa?" se preguntó tras el enigmático comentario de la Slytherin.

Regreso a su dormitorio, donde encontró una hoja en el suelo de su habitación, y en ella únicamente aparecía un símbolo de peligro.

"Quizás y la tenia desde hace mucho tiempo, que ni la recordaba" pensaba con nerviosismo, arrugándola y tirándola a la papelera.

De un momento a otro, se había puesto nervioso, sin siquiera poder saber la razón, pero sabia que debía de estar mas alerta que nunca.

En un dormitorio de Gryffindor femenino, una chica no dejaba de mirar la ventana y el reloj.

"Debo tranquilizarme" se decía, emocionada por el encuentro nocturno de ese día.

Bajo a su sala común, donde camino sin rumbo fijo, pensando e imaginando sobre su gran noche.

Finalmente, decidió ir al Gran Comedor para encontrarse con Luna y hablar sobre el asunto.

-Será especial ¿no?-le preguntó Luna después de haber desayunado ambas.

-¿Qué cosa?

-Su regalo y la fiesta-contestó risueña.

-Eso espero-era la vaga esperanza que tenía la castaña.

Pasearon en el jardín toda la mañana, en la que vieron como los maestros preparaban el lugar donde todo se daría, los jardines, cosa que emocionaba más a los estudiantes.

Muchos alumnos trataron de descubrir lo que sucedería esa noche, pero ninguno revelo algo impresionante, y solo hacían que todos estuvieran más emocionados e intrigados.

Los preparativos los veía un rubio por la ventana de su torre, esperando la mágica noche de navidad, una noche que esperaba no olvidar.

Tocaron la puerta, y fue de mala gana a abrir, pues en ese preciso instante había distinguido una cabellera castaña de entre la multitud de alumnos.

Era nada menos que Zabini, que por alguna razón se veía algo nervioso.

-¿Qué quieres?-le preguntó directamente.

-¿Vas a ir a la fiesta?-le preguntó casi murmurando.

-Si, ya te lo dije ¿Por qué?-contestó algo confundido.

-Para confirmar-y bajo a la sala común antes de que Draco tuviera oportunidad de decir algo mas.

"Últimamente, la mayoría de mis amigos se comportan muy raro" pensó mientras cerraba su puerta y regresaba a la ventana, pero la Gryffindor, ya no estaba.

"Por eso no quería abrir la puerta" se dijo el Slytherin buscándola entre los pocos estudiantes que quedaban.

Lo cierto era, que la chica y su amiga, habían ido a visitar a Hagrid, con la esperanza de que tal vez el pudiera darles un poco mas de información, pero el guardabosques no se dejaba esta vez.

-No Hermione, no puedo decir nada.

-Anda-trataba de convencerlo con sutileza.

-Debe ser algo no muy especial para que no quieras revelarlo Hagrid-fue el comentario de la Ravenclaw.

-Claro que no Luna, pues se van a ver increíbles esos f...-se cortó de inmediato el mismo antes de decir la frase completa.

-¿Qué cosa Hagrid?-preguntó Hermione.

-Nada, mejor ya váyanse a comer, yo tengo que hacer otras cosas-dijo guiñándoles un ojo.

Las chicas salieron de la cabaña platicando sobre lo sucedido.

-Fuiste muy inteligente Luna, casi logras sacarle la sorpresa.

-Si, pero se corto el solito-dijo algo apesumbrada.

-No importa, vamos a comer-propuso Hermione, tenia bastante hambre, pero los pastelitos de Hagrid no la habían llenado.

Regresaron al castillo, y se asombraron al ver que había muy pocos estudiantes, al parecer ya se habían adelantado a arreglarse para la fiesta.

-Bueno, nos vemos al rato-le dijo Luna, dirigiéndose a su mesa.

-Bien-acepto Hermione a la vez dirigiéndose a la de los Gryffindors.

Se sintió observada, como en la fiesta de Halloween, pero no por los estudiantes, sino por una persona que estaba en la mesa de los Slytherins.

Ambos querían que fuera ya la noche para poder volver a estar juntos, en una fecha muy especial, la navidad.

"Un momento¿como vamos a estar juntos?" fue el pensamiento de Hermione que la hizo reflexionar, y tal vez hasta se noto en su mirada, porque un rubio la miraba confusamente.

"¿Y ahora que?" trataba de preguntar con el pensamiento y la mirada, pero el resultado fue nulo.

Ambos comieron mirándose de vez en cuando, pero interrumpiendo la mirada, en especial la castaña, pues no dejaba de preguntarse como podrían estar juntos ella y cierto chico.

"Tal vez ya no lo observan" trataba de convencerse.

"Claro que no, te lo habría dicho desde antes" le contestaba su conciencia.

Esa respuesta de su mente, no hizo mas que decepcionarla, y hacerle creer que quizás todo se lo habría imaginado y era un sueño del cual despertaría, pero en el fondo, tenia una débil esperanza, la que siempre quedaba cuando todo se volvía complicado.

Llego la noche mas rápido de lo que los estudiantes ansiaban, por lo que en lugar de ver caras felices y animadas, ahora se veían alumnos con caras preocupadas por como se verían en la fiesta y algo asustados, por si todo saldría tal y como ellos habían planeado.

-Te dejo Hermione, debo de ir a arreglarme y luego con…-y no pudo continuar Luna, porque se sonrojo, pero a la vez puso un gesto preocupante-.En fin, te veré después.

La gryffindor sonrió, sabia que Luna había quedado con alguien, y creía saber quien era, había escuchado hablar de el en las clases que compartían con los Ravenclaw, pero con Luna Lovegood, uno nunca podía estar seguro de lo que haría o diría.

"Mejor me apuro, o llegare tarde a la fiesta" se dijo, acelerando el paso para llegar a su torre lo antes posible, el tiempo corría velozmente, pero ella no tanto.

"Bueno, tal vez si" pensó recordando cuando escapo de Draco y había recorrido una gran distancia.

Estaba segura que ese día, su condición física andaba muy deportista, porque en condiciones normales para ella, solo hubiera aguantado una pequeña persecución, no la larga persecución que tuvo, que incluso le hizo recordar las películas muggles de policías y ladrones.

Llego a su habitación, donde se paso varias horas arreglándose el vestido y el cabello, obteniendo muy buenos resultados, se podría decir que mejores de los que esperaba.

"Mejor bajo ya, a ver si esta Luna" pensaba mientras recorría el castillo, que estaba muy solitario.

Las luces, antes brillantes, empezaban a debilitarse, y las paredes parecían fundirse unas con otras, las pinturas solo la veían al pasar, y en sus ojos ella solo encontraba maldad.

"Que imaginación tengo" se dijo divertida por los hechos, seguramente era una de las primeras en bajar a los jardines, y tal vez al castillo fueran a ponerle una decoración especial que solo conocían las pinturas y por eso la veían de ese modo.

Acabo incluso soltando una carcajada, que de inmediato apagó cuando las luces empezaron a temblar.

"Mejor me apresuro" se dijo, echándose a correr por los solitarios pasillos, en los cuales no encontraba a ningún estudiante.

Empezaba a sentirse observada por algo mas que pinturas, y en cierto modo, estaba en lo correcto.

-¿Acaso no te arreglaste Granger?-le preguntó Pansy que estaba igual que ella en el vestíbulo.

-Si, pero no se me vino encima una manada de minotauros-dijo sonriendo.

Pansy traía la verdad, un peinado muy raro y extravagante, que hacia que uno pensara que había sido atropellada por algún de los transportes muggles.

-¿Te crees muy graciosa verdad?-le dijo acercándose a ella con aire amenazante.

-Si¿tu no lo crees?-contestó sonriendo con satisfacción al ver como se enfurecía.

-Te haría algo, pero no por lo de esta noche-dijo dirigiéndole una mirada enigmática, en la que se denotaba una pequeña lastima.

"¿Qué quiere decir?" reflexionaba porque había encontrado en su mirada, lastima que sabia era sincera.

-Hola Hermione-la saludo una voz muy entusiasta, que sabia ella, era de su compañero Ernie Macmillan.

-Hola Ernie, no sabía que te quedabas.

-Si, decidí quedarme, y ¿tu porque estas aquí?

-Ah, ya sabes, para ponerle un poco mas de estudio a las materias-dijo tratando de sonar lo mas convincente posible.

-Yo le dedico 5 horas diarias al estudio¿tu cuantas?-empezó a preguntar el chico.

-Yo las necesarias-contestó algo abochornada la chica.

Pero antes de que pudieran hablar más, llegaron los demás estudiantes, muy sonrientes y animados, sin que hubiera una sola mirada preocupante en sus caras.

-Te ves muy bien Hermione-fue lo primero que le dijo Luna acercándose a ella.

Ella vestía con una túnica azul marino muy elegante, y unos pendientes de plata largos, elegantes, junto con una gargantilla de plata. Podría decirse, que era la primera vez que Hermione veía a la chica vestida a la ocasión.

-Y tu no te quedas atrás-le comento observando su gargantilla.

-Gracias-agradeció asombrada Luna, haciendo que los ojos se le vieran un poco saltones-.A mi me gusto tu vestido mucho.

La Gryffindor iba vestida con una túnica plateada elegante que resaltaba mucho, juntos con unos aretes pequeños pero brillantes, pero de collar, no había traído nada.

-Oh no, se me olvido el collar-exclamó preocupada.

-Yo creo que no es necesario, además no hay tiempo, vamos-dijo murmurándole su amiga, siguiendo a los demás que caminaban hacia los oscuros jardines.

Cuando salieron, se asombraron de ver que había hadas iluminando el camino hacia el lugar donde seria la fiesta, y al llegar, la mayoría decía cosas como: Pellízcame debo de estar soñando¿esto es cierto?, no lo puedo creer y las típicas palabras que todos acostumbramos decir al estar sorprendidos o mas que eso.

-Finalmente llegan chicos, espero que se la pasen muy bien-dijo la profesora McGonagall parada en el centro del espacio circular que habían destinado a la fiesta.

Todos respondieron con un fuerte si, y luego, empezó la música, las conversaciones y el servicio de comida.

-Deben de haberles ordenado a los elfos trabajar muy duro-se expresó en voz alta.

-Si, pero ellos son felices así-fue lo ultimo que se dijo del tema, pues en ese instante distinguieron a cierto chico.

Draco Malfoy caminaba con la multitud, igual de emocionado, pero a la vez lo ocultaba, poniendo un semblante serio. Cerca de el estaban sus compañeros, entre ellos Zabini, Crabbe y Goyle, los demás andaban con su pareja de fiesta, y eso era lo que el también quería, a la vez que buscaba con la vista a una chica.

-¿Buscas a alguien Malfoy?-le preguntó extrañamente Pansy, dado que era la primera vez que lo llamaba por su apellido.

-No te importa-le contestó fríamente.

-Oh, tal vez sea cierto-contestó la chica con el tono mas fingido de sorpresa que podía hacer.

-¿A quien buscas Draco?-le preguntó Zabini con una mirada extraña.

-No les importa-contestó agresivamente.

"Como hay gente…" pensaba, alejándose de los Slytherins.

Veía pasar a varios alumnos, como si el tiempo pasara lentamente, chicas y chicos vestidos con sus mejores galas, de todas las casas, pero no lograba distinguir a la castaña que lo volvía loco, su castaña.

Todos pasaban y pasaban, pero nadie que fuera una Gryffindor que tuviera como nombre Hermione.

Empezaba a preocuparse, tal vez y no quería haber venido a la fiesta, o no quería sentir la decepción de no poder estar juntos.

"Sí, eso es lo que sucede" se dijo, recargándose en un árbol, observando la fiesta, pero sin participar en ella.

En otro árbol, una castaña estaba igual que el, sola, recargada y observando a todos, menos a quien buscaba, pues si alguna vez lo vio con su amiga, ahora lo había perdido.

"¿Habrá sido un sueño?" se preguntaba la castaña, de repente, todo le parecía una fantasía.

Lo buscaba ansiosamente con la mirada, pero sin resultado, no quería ir a buscarlo personalmente, y darse cuenta que todo era una decepción, un cuento, una fantasía, una ilusión, que poco a poco se iba rompiendo.

Levanto la vista, y entonces lo vio, recargado en un árbol, solo, sin que nadie le hiciera compañía.

Cuantas ganas tenia de ir con el y abrazarlo, pero debía contenerse, en la carta se lo ponía, el regalo se lo daría indirectamente.

Podía sentir como las lagrimas empezaban a llenar sus ojos, pues era tan triste que no pudieran estar juntos, tal y como ella había imaginado varias veces.

-No te va a pasar nada si te unes a la fiesta, te lo aseguro-le dijo Zabini, que estaba a una pequeña distancia de ella.

-Cállate Zabini-fue lo ultimo que pudo decir, pues fue interrumpida por las voces de los profesores que pedían atención a los alumnos, pues iba a darse la sorpresa.

Draco y Hermione, levantaron la vista al mismo tiempo, observando a la profesora McGonagall, que estaba en una plataforma con un megáfono.

1…

Podían oírse como las risas y conversaciones se apagaban, y poco a poco todos iban dirigiendo su atención a la profesora, menos unos cuantos.

2…

Unos estudiantes, iban retrocediendo, como si temieran a ser dañados, se iban alejando cada vez más, y el viento se volvía gélido, que extraña y misteriosa situación, pero nadie le hizo caso.

3…

El viento se volvió mas gélido, las pequeñas y débiles luces que iluminaban la zona, se extinguieron completamente, dejando a su lado una enorme oscuridad.

Se podían oír murmuras de los emocionantes estudiantes que esperaban la sorpresa desde que se enteraron de la fiesta.

Los profesores estaban todos juntos, en un mismo lado, liderados por la profesora McGonagall, y con las varitas listas.

4…

Lo que sucedió en ese momento, nadie lo pudo describir con la completa verdad, pero cabe decir, que si hay una palabra que pueda ayudarnos a entender, es esta: error.

En vez de lo que habían planeado los profesores con tanto esmero y dedicación a los alumnos durante meses, sucedió otra cosa, que conmociono a todos.

Debían de haber salido al principio, unos fuegos artificiales al estilo Weasley, pero en su lugar, salieron unas luces verdes y rojas.

Todos voltearon de inmediato a ellas, pero que equivocados estaban, no era la sorpresa que esperaban, sino algo más letal y peligroso.

-Creí que esperaban unos fuegos artificiales-dijo una voz fría que helo a todos los presentes.

"¿Qué demonios sucede aquí?" se preguntó Draco, caminando al frente, para distinguir mejor.

"¿Qué habrá sucedido?" se preguntaba Hermione acercándose con los demás.

Ninguno de los dos había oído la misteriosa voz.