Hola a todos!
Aquí les traigo la continuación de esta historia. Espero que les guste.
Era de mañana en ciudad Rocavelo. Lucas y Dawn se habían despertado bien temprano para encontrarse con Bulgur y Sémola, y así dirigirse al gimnasio de la ciudad. No les era nada fácil ponerse de pie esa mañana, ya que no habían tenido una buena noche por culpa de su encontronazo con la corporación Galaxia, aunque lo que más les molestaba, en especial al chico de gorra roja, era el extraño encapuchado que lo había salvado, toda la noche se pasó pensando quien podría ser ese sujeto, aunque no tenía idea, no se podía imaginar a nadie, ya que no conocía a nadie con un Blaziken, estaba desesperado por conocer la identidad de su desconocido rescatista, lo más fácil que se le ocurrió fue que se trataba de un hombre que quería detener a Helio.
Dawn notó que su amigo estaba con la mirada perdida, parecía un zombi, caminando por las calles de Rocavelo sin prestar atención a nada, lo cual era difícil, ya que la ciudad tenía enormes edificios, cientos de locales y varios casinos con formas muy locas, donde la gente iba a gastar su dinero en las noches, la verdad la peli azul debía admitir que se encontraban en una ciudad muy pintoresca, pero no tenían muchas ganas de estar allí, ya que se trataba del lugar donde se encontraba ubicada la casa central de la corporación Galaxia, cosa que sorprendía un poco a la chica, quien no entendía porque eligieron una ciudad como esa para poner su cede.
Luego de varias cuadras de ir en silencio, Lucas dejó escapar un muy poco discreto bostezo, que preocupó aún más a la peli azul, pensando que su amigo estaba muy cansado para desafiar al líder de gimnasio en esas condiciones.
— ¿Estás seguro que quieres enfrentarte al líder ahora? Te ves cansado, tal vez sería mejor que descansaras un poco y luego lo enfrentas, no hay apuro—propuso Dawn con una evidente expresión de angustia por cómo se veía su amigo.
Lucas miró sorprendido a la peli azul, estaba tan hundido en sus pensamientos que había ignorado todo a su alrededor, no se había dado cuenta que estaba preocupando a Dawn. Así pensó en lo que su amiga le había propuesto, no le pareció mala idea, porque en verdad estaba cansado, solo que había una cosa que no le dejaba tranquilo y era el estar en la misma ciudad que Helio y sus secuaces, realmente eso le alteraba mucho, porque le hacía recordar ese momento cuando lo encontraron en el monte Corona y como no quería vivir nuevamente algo similar, sentía muchas ganas de ganar la medalla y marcharse lo más rápido posible de la ciudad. Esa manera de pensar que tenía le daba mucha vergüenza, porque realmente quería detener a Helio, pero no estaba seguro si él estaba preparado para hacerlo y no quería arriesgar la vida de Dawn, si no podía defenderla. Así que no le quedó de otra que negar la propuesta de la peli azul.
—No te preocupes, estoy bien, no estoy cansado—contestó Lucas mintiendo de una manera muy evidente.
Dawn suspiró al ver que Lucas no cambiaría de opinión, se acomodó la bufanda y el abrigo, porque hacía mucho frío, si bien ya no llovía, igual el tiempo estaba nublado y la temperatura no era más de 5°C; y así ambos continuaron su periplo hasta el gimnasio pokemon de la ciudad.
Una vez allí, se fijaron en el edificio que correspondía a dicho gimnasio, el cual por fuera no era muy diferente a los demás, un gran edificio, que por dentro probablemente tenía una arena de combate.
Ambos quedaron delante del gimnasio, esperando a que aparecieran Sémola y Bulgur, pero pasado varios minutos estos dos no se presentaban en el lugar acordado, un poco preocupados, pero seguros que debían estar bien porque eran entrenadores muy fuertes, entraron en el gimnasio.
Una vez adentro, se fijaron que el gimnasio estaba lleno de rings de lucha libre, era impresionante, ya que nunca habían visto tantos en un mismo sitio.
En eso, cruzando una puerta se hizo notar un hombre mayor que a pesar de su edad, conservaba un buen físico e iba vestido con ropa de entrenamiento. Lucas no dudó que aquel hombre era el líder, así que sin perder mucho tiempo lo desafió a un combate.
El hombre miró al chico de gorra con sorpresa y comenzó a reír por lo bien que le había caído su determinación.
—Tranquilo niño, yo ya no soy el líder de este gimnasio, pero con gusto te llevaré junto con ella—expresó el hombre con buen humor.
Lucas miró a Dawn, quien no supo que decir, pero sin muchos problemas siguieron al hombre hasta otro sitio del edificio donde había un solo ring rodeado de gradas para los espectadores; al costado de esta arena de combate se encontraba una pequeña niña de pelo rosa, golpeando con mucha rabia un enorme saco de boxeo.
—Maylene—dijo el hombre haciendo que la niña dejara de golpear el saco—tienes un nuevo retador.
La peli rosa se volteó y se fijó tanto en el chico de gorra como en la peli azul, y cambiando su expresión de rabia y frustración a una de seguridad y entusiasmo, preguntó quién era el retador.
—Soy yo—aseguró el chico—mi nombre es Lucas y soy de pueblo Hojaverde y ella es Dawn de pueblo Arena.
Maylene frunció el ceño al oír la respuesta del chico por unos segundos, para luego decirle de una manera amigable pero desafiante que subiera al ring para iniciar el combate.
Olvidándose del cansancio que tenía producto de la adrenalina que le generaba su cuarto combate en un gimnasio pokemon, subió al ring, pero antes la voz de la peli azul llamó su atención, haciendo que se fijara en Dawn.
—Tú puedes Lucas—animó con una sonrisa.
—Sí—asintió el muchacho feliz por lo dicho por su amiga.
De esta forma ambos subieron al campo de batalla. Lucas miró a Maylene y pensando que su oponente se especializaría en tipo lucha, llamó a su Stunky. Maylene sonrió y mandó a Meditite, dando inicio la primera batalla del combate.
El pokemon de la peli rosa atacó primero con tumba rocas, haciendo que Stunky tuviera que esquivarlas. Luego, aprovechando que el pokemon de Lucas se encontraba esquivando rocas, lo sorprendió golpeándolo con puño drenaje, el cual por ser super efectivo dejó bastante lastimado a Stunky, que de todas formas se puso de pie.
El Meditite utilizó nuevamente la misma estrategia y rápidamente Stunky tuvo que esquivar las rocas que se le venían encima, aunque una logró rosarle lastimándole un poco, pero a sabiendas que Meditite golpearía de frente utilizó gas venenoso en el momento que el pokemon de Maylene estuvo frente a él, quedando este envenenado.
El veneno lastimaba al pokemon de la líder y le daba una sensación de malestar, que le hacía muy difícil concentrarse en la pelea. Stunky aprovechando esto fue por él y lo atacó con cuchillada. Las filosas garras del pokemon de Lucas golpearon críticamente a Meditite dejándolo muy lastimado, más aun cuando el veneno le hizo efecto, sin perder tiempo el pequeño Stunky atacó nuevamente con cuchillada y dejó al pokemon de la líder fuera de combate.
Una gota de sudor recorrió la frente de Maylene que dejó ver por unos instantes una expresión de frustración, para luego de un segundo después volver a mostrarse segura y así mandar al combate a Machoke.
Lucas no notó el gesto de la líder, pero de igual manera regresó a Stunky, porque después de los golpes que había recibido estaba muy lastimado, así que mandó al campo a Floatzel, para que continuara la batalla.
Floatzel, sin perder tiempo, atacó con acuajet al pokemon de la peli rosa, pero este resistió el golpe y lo destrozó con desquite, golpeándolo críticamente y dejándolo fuera de combate.
El pequeño triunfo ante el pokemon tipo agua de Lucas hizo que Maylene se sintiera un poco más segura, pero Lucas sin perder tiempo mandó a la batalla a Combusken. Así inició otro combate, donde Machoke atacó primero utilizando el movimiento tiro vital, pero fue esquivado por Combusken, que en un movimiento muy veloz atacó al pokemon de tipo lucha con golpe aéreo, dejándolo muy lastimado.
Lucas estaba sorprendido, no sabía que su captura más reciente sabía un ataque de tipo volador, cosa que le pareció muy oportuno. Machoke atacó nuevamente con desquite siendo esquivado otra vez por Combusken, quien no dudó en repetir el ataque derrotando al segundo pokemon de Maylene.
El nerviosismo era más evidente en la líder de gimnasio, empezó a apretar los puños y los dientes en señal de la frustración que sentía en ir perdiendo 2-1 contra el chico de gorra, quien concentrado en la batalla no notaba la desesperación de la peli rosa.
En cambio, Dawn pudo notar la expresión en el rostro de Maylene, se fijó en el abuelo de la niña, quien estaba junto a ella en las gradas, y notó que este se veía muy preocupado por su pequeña nieta. Luego los ojos de Dawn se abrieron como platos al ver al tercer pokemon de la líder. Era un Lucario, pokemon que era la evolución de Riolu, su pokemon más reciente.
Lucario tenía una actitud intimidante y una seriedad que lo hacía ver como un rival complicado. Lucas sintió que no debía confiarse y alentó a Combusken que diera todo de sí para ganar el combate.
Combusken obedeciendo a su nuevo entrenador fue con todo contra Lucario, atacándolo con una patada ígnea, el Lucario aguantó el golpe y reponiéndose rápidamente lanzó una esfera aural al piso, generando una humareda que dejó al pokemon de Lucas sin poder ver nada y aprovechando eso lo atacó con ataque oseo, golpeando eficazmente a Combusken, quien sin perder el tiempo lanzó el ataque ascuas al pokemon de la peli roza, teniendo la buena fortuna de quemarlo.
Pero antes de que Combusken pudiera hacer algo, Lucario desde donde se encontraba, utilizó psíquico dejando muy lastimado al pokemon de tipo fuego y sin perder tiempo se levantó velozmente y golpeó en el rostro a Combusken con ataque óseo, dejándolo fuera de combate.
Una luz de esperanza se vio en Maylene, ya que Lucario era su pokemon más fuerte y el único que le quedaba al chico de pueblo Hojaverde era Stunky, quien tenía desventaja contra Lucario.
Lucas estuvo nervioso por unos segundos, pero le tenía mucha confianza a su pokemon, así que mandó nuevamente al campo a Stunky. Lucario fue rápidamente a atacarlo, los tipos del pokemon de la líder eran muy buenos para enfrentar al pokemon de Lucas, que lo único que podía hacer era esquivar los golpes, aunque cuando Lucario resentía la quemadura trataba de golpearlo, cosa que le causaba mucho daño.
La desesperación en el rostro del pequeño pokemon se podía percibir, sabía que no tenía oportunidad ante el muy fuerte oponente que tenía delante, sentía que no podía ganar. Incluso en la gradas se podía ver a Dawn muy preocupada por cómo iban las cosas y al abuelo de Maylene muy tranquilo, porque parecía que su nieta ganaría.
En eso y viendo la desesperación e impotencia de su pokemon, Lucas decidió animar a Stunky.
—Puedes hacerlo, todavía podemos ganar Stunky, eres muy fuerte, recuerda que no nos damos por vencidos—expresó Lucas haciendo que su pokemon se sorprendiera y se propusiera pelear hasta el final.
Fue entonces que una luz muy fuerte brilló en el campo, significaba que Stunky estaba evolucionando. La sorpresa de todos se podía ver en sus rostros y Dawn no perdió el tiempo y se fijó en su pokedex a que pokemon había evolucionado.
—Skuntank—dijo luego de consultar su pokedex.
El nerviosismo volvió a invadir a la líder de gimnasio, mientras que a Lucas se lo veía confiado, más que nunca estaba seguro que su pokemon podría contra el Lucario de la líder.
Así, para evitar que el pokemon de la peli rosa no alcanzase a golpearlo, Skuntank utilizó terremoto haciendo que Lucario cayera al piso del ring muy lastimado y sin perder tiempo lo remató con lanzallamas, ataque muy efectivo que sumado a la quemadura que ya tenía dejó fuera de combate a Lucario.
Lucas no aguantó las ganas de celebrar su triunfo y fue junto a su evolucionado pokemon para decirle que estaba muy orgulloso de cómo había peleado.
En cambio, los ojos de Maylene se llenaron de lágrimas, se sentía muy mal por haber perdido contra el chico de pueblo Hojaverde. Entonces, de una manera que sorprendió a Lucas, bajó del ring y fue a su oficina sin darle la medalla.
Dawn y el anciano se acercaron a Lucas, quien todavía no entendía que había pasado, ya había derrotado a líderes antes y ninguno había reaccionado de esa manera.
— ¿Qué le sucede a Maylene?—preguntó la peli azul al señor—la vi rara en el combate.
— ¿De qué hablas?—preguntó esta vez Lucas.
— ¿No notaste nada?
—No—negó Lucas sin entender porque su amiga estaba tan sorprendida por su respuesta.
En eso, el abuelo de la lider contestó la pregunta de la peli azul, dio un profundo suspiro y explicó que su nieta estaba muy frustrada porque sentía que los demás líderes, los altos mandos e incluso la campeona no la veían como una líder de gimnasio. La respuesta del viejo impresionó a ambos entrenadores, ya que no se esperaban una respuesta como esa.
—Pasa que es muy joven y sus colegas no la hacen participe de los temas más importantes de la región—explicó el viejo.
— ¿A qué se refiere?—preguntó Dawn sorprendida.
—Se los diré porque vi que sacaste una pokedex mientras veías el combate, eso quiere decir que son entrenadores elegidos por Serbal, así que… seguramente deben conocer lo que está pasando—expresó el anciano.
Así, el abuelo de Maylene, les contó todo lo que había pasado cuando la campeona y los altos mandos intentaron sorprender a la corporación Galaxia. Les explicó que Cynthia se contactó y habló con él sobre todo el problema y no le permitió a Maylene formar parte del equipo. Dijo también que su nieta no había expresado nada en aquella oportunidad por la gravedad de la situación, pero que había notado una decepción en el rostro de la pequeña líder.
Lucas sintió mucha rabia al oír la historia del viejo, le molestaba que Helio se había salido con la suya al enfrentarse a los mejores entrenadores de la región, eso le generaba mucho miedo e incertidumbre, ya que hizo que se preguntase si Cynthia y los demás podrían detenerlo, pero rápidamente se concentró nuevamente en el problema de Maylene.
—Pienso que mi nieta no está preparada mentalmente para esta responsabilidad—confesó el viejo dejando escapar un profundo suspiro.
—No opino igual—contestó Lucas—fue un gran combate, uno de los mejores que he tenido.
—No me refiero a eso—replicó el abuelo—mi nieta es una prodigio, es muy fuerte para su edad, y eso es porque desde muy pequeña la entrené e incluso tuvo un pequeño entrenamiento con un amigo en la isla de hierro. El problema es que no es lo suficientemente madura para entender las órdenes de sus superiores y se deprime cuando la dejan de lado. Esa depresión que tiene aumentó cuando un chico rubio muy hiperactivo la derrotó en un combate y luego perder contra ti la dejó mal, le hizo dudar de si realmente debería tomar esta responsabilidad—dijo un poco desganado y dándole a entender al chico de gorra que su amigo ya tenía la medalla.
—¿Y por qué no espera unos años para darle esa responsabilidad?—preguntó Dawn.
—Señorita, ya estoy muy viejo. Sé que me veo muy bien para mi edad, pero no soy el mismo de antes—contestó el viejo—y mi hijo, el padre de Maylene, cuando perdió a su esposa en el conflicto de hace 10 años perdió las ganas de ser líder y ahora todo el día se pasa en el casino ganando y perdiendo dinero—explicó.
La historia conmovió a ambos. Dawn miró a Lucas con una expresión de preocupación y Lucas respiró hondo y fue a la oficina donde estaba la líder, diciendo que hablaría con ella.
Lucas tocó la puerta suavemente e ingresó lentamente a la oficina de la líder, la cual se encontraba llorando sobre su escritorio, que más bien parecía el de su abuelo.
— ¡Vete!—exigió Maylene—si quieres tu medalla pídesela a mi abuelo, aunque no sé porque querrías una medalla por haberle ganado a una niña tonta como yo.
—Escucha, se lo que se siente sentir rabia por perder, se lo que se siente cuando el enemigo te humilla y tú no puedes detenerlo—comentó Lucas.
—No creo que sepas lo que yo siento—aseguró la líder.
—Créeme que sí, porque la persona que me hizo sentir eso fue Helio—dijo Lucas sorprendiendo a la chica.
Maylene miró con sorpresa al muchacho que hacía unos minutos la había derrotado, estaba impresionada con lo que le estaba contando.
—El profesor Serbal me hizo prometer que no me metiera con la corporación Galaxia, pero me es imposible no hacerlo, siento que si puedo hacer algo lo haré, ya que no puedo permitir que esos sujetos se salgan con la suya—expresó Lucas—pero tampoco quiero poner en peligro mi vida o la de alguien más por ser imprudente, es por eso que creo que debemos esperar nuestro momento y obedecer las órdenes de los más grandes, para que cuando llegue demos lo mejor de nosotros para proteger Sinnoh. ¿Qué te parece?—dijo Lucas con una sonrisa en el rostro.
La peli rosa sonrió ante la propuesta del chico y secándose las lágrimas le contestó de manera afirmativa. Lucas sonrió al ver que la niña se sentía un poco mejor, así que le pasó la mano y le propuso enfrentarse nuevamente en un futuro. Maylene correspondió el gesto y le aseguró que la siguiente vez no perdería.
—Bueno, me alegro de haberte animado un poco, pero ya debo irme—dijo regresando en el lugar donde se encontraba el anciano y Dawn.
— ¡Espera!—exclamó la peli rosa—toma tu medalla—dijo entregándole el objeto y dándole un beso en la mejilla.
Lucas quedó sonrojado ante el gesto de la líder, quien le sonrió y le dijo que esperaba verlo pronto. Lucas retrocedió nervioso y miró la cara de Dawn, quien se encontraba molesta.
Así, ambos se despidieron de Maylene y de su abuelo, este último les agradeció por todo, y se retiraron del gimnasio.
—Ya te dije que no fue mi culpa—dijo Lucas tratando de que la peli azul no estuviera molesta—ella me besó.
—No me importa, es tu vida, has lo que quieras—contestó Dawn sin mirarlo.
—Pero no estés molesta—pidió el chico un poco asustado.
—No estoy molesta, no me importa que andes de galán con chicas menores—dijo sonando molesta.
—Estas molesta—insistió Lucas.
—¡No estoy molesta!—exclamó Dawn.
—Está bien, está bien—contestó Lucas nervioso y con miedo—lo siento.
En eso una voz familiar se burló de la pequeña escena que montaron. Era Sémola quien venía acompañada de Bulgur.
—Lo que me faltaba—contestó Dawn en voz baja.
—¿Qué pasó con ustedes?—preguntó Lucas.
—Es que Bulgur se me había perdido. Este imbécil pasó toda la noche en el casino—dijo dándole un golpe en la cabeza al pelirrojo—pero veo que ustedes vienen del gimnasio, así que supongo que tienes la medalla.
—Así es—afirmó el chico.
—Muchas felicidades, cada vez eres más fuerte—dijo Sémola con un tono que molestó a Dawn quien simplemente se fue.
Lucas se disculpó con los entrenadores del norte de Sinnoh, siguió a su compañera peli azul tratando de que no estuviera más molesta y así los dos se dirigieron a la ruta 214 para continuar con su periplo, acompañados del frío viento y el mal clima del ambiente, un poco aliviados por dejar atrás la ciudad de Helio.
Bueno...primero que nada el que publique una semana después de haberlo hecho es algo especial, y por que lo hago? Como ya les dije se cumple un año de que publiqué este fic y quería subir un capítulo ese día, el cual fue ayer, pero como ayer me fue imposible lo subo hoy.
Bien, dicho esto, quería agradecer a todas las persona que leen este fic, a los que lo siguen o le dieron fav o las dos cosas, también a las personas que comentan. Muchas gracias de corazón, porque hacen que esta experiencia sea más divertida.
A modo de contarles algo por ser el cumpleaños del fic, les diré que las ganas de escribir me vinieron cuando terminaba el colegio ya hace unos años. Recuerdo que empece escribiendo una historia propia que la sigo escribiendo aún y debo decir que he escrito mucho en todos estos años que pasaron, pero con grandes pausas debido a los estudios. En el 2013 conocí Fanfiction, cosa que agradezco mucho, porque poco tiempo después se me diagnosticó una enfermedad que me dejó mucho tiempo encerrado. En ese tiempo a modo de entretenimiento y sin intención de publicarlos empecé a escribir fics, recuerdo uno de digimon, luego escribí uno de avatar, luego se me ocurrió escribir un fic precuela de los juegos de pokemon Diamante, Perla y Platino, cuya historia suelo mencionar mucho en este fic, y luego escribí esta historia, solo que con 4 capítulos la borré pensando que no la publicaría, pero el 14 de enero del año pasado, decidí publicar mi primer fic y por motivos del momento decidí escribir esta historia y debo decirles que no me arrepiento. Con respecto a mi enfermedad, no se preocupen a finales del año antepasado me recuperé y el 2016 realmente fue un buen año para mi, retome mis estudios, trabajo, tengo novia y la verdad todo va bien. También quiero decirles que muchos fics que leía en ese tiempo que estuve mal me hacían pasar el mal momento por un rato y me animaban un poco cuando veía que se actualizaban(si quieren saber cuales son solo deben ir a mi perfil y ver mis favoritos). Entonces...este año como ya estaba bien, quise hacer eso, escribir un fic con el cual si podía animar a una persona cada tanto como esos fics que me animaron a mí en su momento ya me sentiría bien y es el porque hago esto además de porque me gusta hacerlo. Por último quiero decirles que si quieren escribir algo, ¡háganlo! No tengan vergüenza de hacerlo, aquí en fanfiction la gran mayoría somos amateur y algunos escribiran mejor que otros, pero lo importante es aprender y si escribes y lees un poco cada tanto estoy seguro que con el tiempo mejoraras mucho, por eso si tienes una idea para un fic escríbelo, es divertido.
Bueno, luego de contarles eso, quiero recordarles que no olviden dejar un comentario u opinión sobre el capítulo, ya que siempre es bienvenido.
Sin más que decir me despido, deseándoles una buena semana. Nos leemos pronto. Chau.
