Disclaimer: aunque soy poseedora de las Grandes Verdades de este Universo, eso, por desgracia, no incluye a Harry Potter.
Notas: viñeta pochopocientasmil. Ya no llevo la cuenta. Y se me empiezan a agotar las ideas, y las ganas; qué queréis, si soy así de impaciente. Pero es igual, porque, mientras haya una clase aburrida, habrá una viñeta para Instantes. O mejor pensad en una frase más heroica, pero que venga a decir lo mismo.
Bruja (Ted)
La verdad, no se lo espera. No es algo que se oiga a diario, ciertamente; no dicho sobre una misma, al menos. Supone que, de no haber estado ya tumbado –y cómo agradece la cama, por cierto-, se habría caído de espaldas. Directo al suelo.
Andrómeda repite la frase dos, tres veces. Soy una bruja, Ted, y él sabe que no se refiere a ese bruja que todos dicen, sin sentirlo, que está hablando de algo un poco más complicado que su mal humor los días de lluvia. Luego, Meda pregunta ¿Estás bien?, y Ted intenta reaccionar, afirmar o negar con la cabeza, decir algo.
Andrómeda, su Andy, es una bruja. Una bruja de escoba y varita, y es una idea tan extraña que no sabe qué decir, cómo tomárselo. Así que no dice nada. Sólo besa.
Bueno, y hasta aquí puedo leer. Por ahora. Mañana, más (y sí, soy una contradicción absoluta. Pero es por eso que me queréis).
Danny
