Katekyo Hitman Reborn no me pertenece, solo esta historia y sus respectivos OC.
Ahora veréis si estáis o no en lo cierto. Una de vosotras sugirió una interesante idea que creía que no tendría nadie :3
Capítulo 25- La llama.
Umeko se había marchado del parque indignada, con Haru y Lambo siguiéndola aunque no se hubiera percatado de su presencia hasta que ella evitó que cruzara un semáforo en rojo.
-Haru no entiende lo que pasa. ¡Tsuna-san habló muy bien antes!
-Tsuna daba miedo...- Lambo tembló, saltando a los brazos de la chica, y ambos observaron la reacción de la castaña ante esas palabras, tanto las suyas como las del Vongola. Ésta no les hizo esperar demasiado.
-¿Por qué?- Murmuró, temblando, evitando que las lágrimas salieran de nuevo.- ¿Por qué dijo eso?
Haru sonrió amablemente y condujo a la muchacha a la pastelería a la que siempre iba con Kyoko. Pidió un montón de dulces y se sentaron en una mesa alejada del resto, para empezar una conversación que prometía no ser muy animada.
...
-Pero... ¿como pensásis saber cuál es su llama?- Preguntó un rubio receloso. Evidentemente, no aceptaba esa solución, que claramente no tomaban en cuenta la voluntad de su Umeko-chan, pero admitía una cosa; y esa era que el Décimo había mostrado agallas al decir esas palabras.
Ahora que estaban todos más calmados, se formularon la misma pregunta.
-Su llama es la nube.- Dijo Xanxus sin pensarlo, casi infantilmente.- Es distante.
-¡VOOIII! Por supuesto que es distante.
-Atshushi-san no es distante porque quiera serlo.- Habló una voz, acompañada de otras. Cuando se giraron, comprobaron que se trataba del resto de los guardianes de Tsuna. Exceptuando a Mukuro y a Hibari, por supuesto. El que había hablado era el único que conocía un poco el interior de la muchacha.- ¡Yo, Tsuna!
-¿Cómo sabes eso?
Yamamoto y Reborn se miraron, y acto seguido prosiguieron a contarle al líder Vongola lo sucedido poco tiempo atrás, cuando ella se puso a llorar diciendo que se sentía sola y que no quería molestar a los demás con sus problemas y su presencia, prefiriendo absorberlos antes que liberarlos.
-¿Eso descarta que sea de la nube?- Quiso saber Ryohei.
-No, aún no.
-¿Y si tuviera la llama del cielo, qué haríais?- Quiso saber Fudo, preguntándolo con burla.
-Ella no puede poseer la llama del cielo.- Dijo Reborn, contradiciéndolo.- Ella no es estable, no posee armonía ni siquiera sobre sí misma.
-¿La de la tormenta?- Quiso saber Gokudera, con cierta curiosidad.
-Es cierto que ella puede resultar ofensiva, pero creo que no es su característica principal. Además, ella no ataca sin parar, contínuamente. Suele detenerse y desestabilizarse en ocasiones.- Razonó, otra vez, el que parecía haber recopilado una gran cantidad de información sobre ella.
-La niebla oculta la verdad de las cosas, ¿no?- Preguntó una muy tímida Chrome.- Tal vez... se trate de esa...
-Pero cuando ataca, ella no tiene un poder débil, ¿no? Ése tipo de llamas suelen ser débiles.- Razonó Yamamoto Takeshi.- Y tampoco parece que sean llamas de la lluvia, puesto que no se trata de una persona que calme a todos a su alrededor.
Se hizo un silencio. Xanxus ya se había quedado dormido y su mano derecha, Squalo, era el que estaba allí presente en cuerpo y alma. Había lanzado un par de improperios hacia su estúpido e inútil líder, y ahora estaba ocupado pensando en el tipo de llama que tenía esa chica.
-No sé si ella es extrema...- Dijo Ryohei.- Ya sabéis, decís que alguien tiene que brillar como el Sol para ser como yo, y ella no parece hacerlo.
-Al contrario.- Escupió Squalo.
-Ella no tendrá la llama de la nube.- Dijo Tsuna, serio.- No lo permitiré.
Una risotada por parte de Fudo se dejó escuchar.
-¿Que no lo permitirás? ¡Eso es estúpido, Sawada Tsunayoshi!
Nuevamente se hizo el silencio, mientras pensaban si sus llamas serían o no serían de tipo nube.
-¿Qué similitudes tiene con Hibari?- Preguntó Gokudera, para empezar desde algún punto. Si algo estaba claro, era que ese tipo tenía llamas de la nube. Por lo tanto, en algo se parecería a él si poseía ésas mismas.
Se hizo un silencio extraño entre los presentes.
¿Qué tenía Umeko en común con Hibari?
-Ambos no suelen mostrar sus sentimientos.- Dijo Ryohei.
-Pero al final ella explotó.- Contradijo Yamamoto.- E igualmente no lo veo como una característica realmente...- Se llevó la mano al mentón, pensativo.
Tsuna tenía una mirada seria que daba algo de miedo. El mismo Squalo pensó, por un momento, que si tuviera que enfrentarse allí mismo contra él las pasaría canutas, si es que directamente las pasaba.
-Pensad un poco.- Sin embargo, quien habló fue Reborn.- Yamamoto debería darse una imagen después de escuchar lo del otro día.
Todas las miradas se dirigieron hacia él, mas éste solo rió nervioso y le dirigió la suya al tutor de Sawada, quién nuevamente se dispuso a hablar.
-Ella se "sacrificó" para que Tsuna pudiera copiar en un examen, recibiendo una bornca por parte del profesor. Cuando Varia la secuestró, ella decidió no hablarle a Tsuna, aunque eso iba totalmente en contra su voluntad. Ella no quiere mostrar sus sentimientos a los demás porque no quiere que se molesten. Ella lo acumula todo, atrae los males.- Hizo un pequeño silencio.- Y cuando los libera lo hace de forma potente, causando daño, y de forma para nada predecible. ¿A qué tipo de llama os recuerda?
-Algo cobarde, pero cuando se la necesita acude sin pensárselo. Totalmente impredecible, certera, se hace daño a sí misma antes que a los demás...- Empezó a hablar Fudo.
Un pequeño silencio se instaló, pensando nuevamente sobre las características de las llamas, hasta que una respuesta conjunta salió de la boca de los Vongola:
-¡La llama del rayo!
¿Algún camarelito virtual para dar?
