Bien mis amigos míos, hoy es el dia en el que sabrán la gran verdad, este es otro cap mas de mi casi terminado fic, recuerden que falta unos más para llegar a su final, ojala sea mucho de su agrado y espero sus reviews y opiniones.

Sin más que decir, aquí se las dejo, disfruten de la lectura.


"Vuelve el Caos"

La explosión no solo hizo contacto con los que se encontraban a orillas del Rio amazónico, sino que también provoco la preocupación y el susto de algunos animales que lo habitaban, sin ningún aviso propio abandonaron sus hogares para poder escapar con todas sus familias y advertir a los demás.

Sin embargo, el lado de la tribu azul no fue la excepción, ellos también escucharon como el sonido de la explosión hizo asustarlos un poco, a pesar de la distancia, todos se reunieron y miraron con horror como algunas bolas de fuego se alcanzaban a ver desde arriba, entre todos ellos, llamo la atención de Perla.

"¿Que rayos fue eso?"- pregunto Perla algo extrañada por lo que escucho.

"Creo que fue…una explosión…¿pero en dónde?"- al igual que Perla, Roberto no logro comprender lo que sucedía.

Ambos salieron del árbol, pero ambos extrañados al ver a todas las aves mirando hacia arriba, Roberto no entendía a todo lo que pasaba, pero después de ver el cielo azul, estaba algo cubierto por humo negro, solo significaba una cosa, habia fuego en el amazonas.

Roberto fue directamente hacia la tribu en señor de tranquilidad, intentando mantener la calma y no asustar a los demás guacamayos.

"Cálmense todos por favor, lo que se escucho fue una explosión, pero lo bueno de todo esto es que fue de lejos, no hay porque temer"- contesto Roberto manteniendo la calma, aunque los rostros de los guacamayos más la de los polluelos y niños mostraban lo contrario.

"Aunque, sigo sin entender algunas cosas, ¿cómo es que se generó otra explosión, si Blu elimino toda la dinamita que habia en el amazonas?"- las dudas no debajan de rodear a Roberto, Por su parte, Perla no pensaba en el tema de la sorpresiva explosión, ella pensaba en otra cosa que para ella era mucho más importante ante todo el lio que se generaba.

"Roberto, no quiero ser muy egoísta, pero necesito averiguar por donde se fueron los niños, no quiero que nada malo les pase si no estoy cerca de ellos"- dijo Perla algo preocupada sacando de onda a Roberto.

"Ups, cierto, creo que tienes razón, pero lo que dije debe de ser cierto, seguramente deben de estar con tu tía, ya sabes, Bia con el asunto de la naturaleza, Carla recargada de música nueva, y quizá Tiago haciendo de las suyas otra vez"- Roberto no sabía cómo contestar con lo que se refería Perla, ciertamente no sabía a donde se habían ido, ni siquiera sabía exactamente si estaban con la tía Mimí, inclusive Daniel también desapareció misteriosamente junto con los demás, todo parecía estar muy extraño para los dos.

"Debemos pensar como poder encontrarlos, con todo el peligro que existe en esta selva no puedo ni imaginarme en lo que les pueda pasar"- Perla se sentía algo asustada, no solo el tema era hacia Blu, ahora se trataba de toda su familia, algo que en estos momentos dejaba totalmente inquieta a Perla.

"Descuida, ya verás que los vamos a encontrar, estoy seguro que nada malo paso hacia ellos"- Roberto parecía hablar con una verdad clara, sin pensar claro en lo que sucedía con ellos, pero todo fue interrumpido al escuchar una voz desde los aires.

"Perla!...Perla!"- una voz se escuchó desde cielo, gritando el nombre de Perla.

"Beto, ¿escuchaste eso?"- ´pregunto Perla.

"Creo que sí, viene de arriba"- dijo Roberto detectando la voz de la misteriosa ave.

"Creo que es algo…conocida, ¿pero en donde es?"- dijo Perla al no ubicar bien la voz.

"Amm…¿no es ese punto verde que se acerca?"- Pregunto Roberto al mirar un punto verde en el cielo, quien rápidamente se acercaba hacia él y a Perla.

Perla no lograba distinguirlo aún, pero a medida que avanzaba, el punto se volvía mas grande, de lo que ella estaba segura era de tratarse de un guacamayo, Roberto preparo un ataque si intentara atacar a Perla.

"Perla!"- la voz de la extraña guacamaya se acercaba más, llegaba en un estado nada bueno, podía verse en su rostro algunas lágrimas que llevaba, esto solo la hacía sentir mal de lo que ya estaba.

"Roberto, creo que no es necesario que hagas un ataque sorpresa"- dijo Perla sin ver a Roberto, pero ella sabía que tenía preparada un ataque sorpresa.

"De que hablas, ese extraño se está acercando rápidamente hacia ti, no voy a permitir que te ataquen de esa manera"- Dijo Roberto de manera firme con tal de proteger a su amiga de la infancia.

"Te lo agradezco, pero ella no es una extraña, ella es…una amiga…una vieja amiga"- aunque Roberto no lograba comprender a lo que se refería Perla, ella misma sabia del suceso, por sorpresa alguna, Perla fue volando en dirección al guacamayo, en una señal de que era ella a quien hablaban.

"Lucy!...aquí estoy!"- Perla no solo estaba sorprendida por la aparición de su vieja amiga, estaba alagada, pero también preocupada por toda la ausencia, tanto Perla como Lucy terminaron aterrizando en un árbol para revisarse en un fuerte abrazo, Lucy solo seguía llorando mientras Perla trataba de consolarla.

"Tranquila, no es necesario que llores, puedes decirme lo que paso"- dijo Perla intentando controlar a Lucy del llanto.

Lucy solo se limitó a tranquilizarse y separarse de Perla.

"Yo…yo"- Lucy no podía articular una sola palabra.

"tranquila, solo dime lo que ocurrió, y porque Pablo no está contigo"- quiso saber Perla sobre toda la ausencia tanto la de Lucy como lo es el de Pablo.

Lucy no estaba segura de decirlo, pensando que esto sería una broma si le mencionaba el nombre de Eduardo y de haber sido secuestrada, al no pensarlo dos veces decidió contarle todo lo sucedido.

El como ella y Pablo fueron encerrados en un viejo nido cuando Eduardo los guiaba a conocer más de la selva, duraron casi 3 días y no podían comer muy bien como ellos pensaban, pero gracias a la ayuda de sus nuevos amigos, Omar y Juan pudieron salvarlos y llevarlos a un lugar cómodo y sin ningún peligro de los demás, al menos por ahora.

Esta vez era mucho para Perla, el tener que escuchar una vez más el nombre de su propio padre, por alguna extraña razón sentía rabia e ira hacia él, pero en su interior sabía que con violencia no se arreglarían las cosas, mucho menos de esa manera hacia Eduardo.

"Esta vez fue demasiado"- exclamo Perla todavía con el enojo que tenía.

"Amm…¿todo bien?"- pregunto Lucy al ver el enojo de Perla.

"No eres la única ante todo esto Lucy…yo también fui un egoísta"- dijo Perla entrando en su desesperación leve.

"Pero…¿de qué hablas?"- pregunto Lucy.

"Desde que llegamos a esta selva, no hemos tenido buenos días, a diferencia de mí y la de mis hijos, ahora comprendo mucho lo que Blu trataba de decir en la foza de la perdición, y yo muy tonta en creer lo bueno que era la selva, cuando realmente debí de apoyarlo en lo que necesitaba"- dijo Perla bajando la cabeza.

"Yo…lo lamento"- Lucy no sabía cómo responder ante este asunto.

"Descuida, esto no es contigo, esto lo tengo que arreglar yo, cuando logre encontrar a Blu"- dijo Perla esbozando una leve sonrisa

"Entiendo…se lo mucho que debe significar para ti, al menos Blu quería que tuvieras una mejor vida…"- en ese momento un recuerdo lo volvió a invadir de sorpresa no muy buena.

"Rayos, lo olvide"- dijo Lucy sonándose preocupada otra vez.

"Que…que pasa"- Perla estaba algo confundida por la extraña razón de Lucy.

"No tengo mucho tiempo, mejor dicho, ¡no tenemos mucho tiempo!, hubo una explosión hace unos instantes y todos nuestros amigos están atrapados, incluyendo a la Tia Mimí, Daniel…hablando también de Blu, sin mencionar a tus hijos"- dijo Lucy terminando su discurso.

Eso ultimo dejo en shock a Perla, no esperaba escuchar esa noticia, y mas aun si se tratara de Blu, pero su otra preocupación que era mucho mayor era sus hijos, ¿cómo era posible que unos inocentes niños se encontraran en medio de las llamas y no en el árbol de Roberto?

"!Que ellos que!"- se alteró Perla al no poder creer lo que escuchaba, su familia en medio del infierno.

"Lo que acabas de escuchar, toda tu familia está en medio de las bolas de fuego"- Aclaro Lucy señalando el humo que corría por todo el cielo.

"No…no es cierto, eso debe ser una mentira, es imposible que Blu este hay, inclusive los niños, ellos no pueden estar hay"- dijo Perla al no creer en la noticia, la preocupación y la angustia no dejaban de dominarla.

"Lo será hasta que los encontremos, pero no podemos hacerlo solas, por lo visto necesitaremos más apoyo de lo normal, con Roberto será insuficiente para poder llegar"- dijo Lucy de manera firme.

Aunque Perla seguía algo alarmada al oír la noticia de que Blu y los demás se encontraban hay aún estaba dispuesta en ayudarlos y sacarlos de ahí lo más rápido posible, eso sin mencionar que estaría arriesgando su vida propia.

"De…de acuerdo, pero tenemos que actuar ya, no quiero perder a nadie más de mi familia, eso me recuerda a lo sucedido…hace 15 años"- dijo Perla con una ligera tristeza después de recordar el momento eterno

Tanto Lucy como Perla comenzaron a volar y empezaron a buscar a todos sus amigos, cuando se reunieron con Roberto, Lucy conto lo que sucedía en la selva de las orillas, pero aceptaría en acompañas en la búsqueda de Blu y sus hijos, solo faltaba reunir a Rafael, Nico y Pedro, sin embargo, ellos no eran la excepción, ya que por alguna extraña razón Eduardo también miraba con un poco de preocupación el humo negro que era proveniente en las orillas del amazonas.

"Pero, ¿qué está sucediendo?"- se preguntaba Eduardo volando hacia el incendio, esta vez no habia vuelta a la página, todas las vidas de las aves están en juego al entrar a la selva envuelta en llamas.


El humo seguía subiendo, con forme el fuego avanzaba y se alimentaba de algunas plantas y la gran mayoría de los árboles, más fuego se generaba, la temperatura y el calor era muy mortal, esto hacia que los animales debían abandonar tristemente sus hogares debido a esta causa, sin embargo, ellos no eran excepción.

En medio de los arbustos y plantas, se encontraban un par de guacamayos, 5 azules, 1 verde, 1 amarillo, y un cocodrilo, todos algo adoloridos e inconscientes después de ser sorprendidos por una explosión que hizo asustar a todos.

"Mmmm…mi…cabeza…auch"- se quejaba Blu empezando a despertar, al haberlo hecho lo único que pudo pensar fue en la dinamita que desgraciadamente exploto, el sabía que todo el culpable de todo esto era Red.

"Maldito, cuando te encuentre, te asesinare"- dijo Blu con el enojo que habia recolectado despues de que Red causara la explosión de la dinamitapero habia otra cosa que lo termino aterrando.

"!Rayos, mis hijos!"- gritaba alteradamente Blu mientras tambaleaba de sus piernas y empezaba a buscar a los niños de hoja por hoja, sin percatarse que el fuego se acercaba lentamente

"!Bia!...!Carla!...!Tiago!"- gritaba Blu sin dejar de buscarlos, el miedo lo tenía dominado, ninguno de ellos contesto, esto hizo que Blu entrara en su propio temor.

"!Niños!...!niños!...¿!donde están¡?"- gritaba Blu sin poder obtener alguna respuesta, todo parecía perdido en el, no solo parecía perder a Perla, sino que tambien estaría por perder a sus hijos, pero de una manera nada agradable.

"!Papa!"- Blu logro escuchar esa voz, se trataba de Bia, quien sorpresivamente habia salido de una ramas rotas, con un poco de polvo negro en sus alas y plumas

"!Bia!"- Blu fue corriendo hacia ella para abrazarla fuertemente.

"Gracias…gracias por venir por mi"- agradeció Bia apoyándose en el pecho de Blu.

"¿En dónde están tus hermanos?"- pregunto Blu sin dejar de abrazarla.

"Estamos aquí Pa"- apareció Tiago detrás de Blu, acompañado de Carla, estaban cubiertos de polvo negro, pero milagrosamente ilesos y sin daños graves, Blu simplemente se alivió mucho mientras los abrazaba.

"¿Qué fue lo que paso?"- pregunto Carla con algo de miedo.

"Acaso los malos vuelven a hacer de las suyas?"- pregunto Bia asustada y abrazando a Blu.

"Creo que…esto es peligroso"- dijo Tiago esta vez entrando en el pánico por todo lo que estaba sucediendo.

"No…no se preocupen, no estaremos aquí por mucho tiempo, pero debemos buscar la manera en cómo salir de aquí antes de que otra cosa más suceda"- Dijo Blu llevando a los niños a un lugar momentáneo para evitar otra sorpresa nada agradable.

"Pero, y nuestros amigos, ¿Qué pasara con ellos?"- pregunto Bia bastante desesperada, a diferencia de Tiago y Carla, Blu sabía que sus vidas peligraban, lo importante era no perder a los niños, pero no abandonar a los demás.

"Iré a buscar a los demás, pero necesito que alguien cuide de ustedes mientras ando en el fuego"- dijo Blu mirando por su alrededor si habia alguien cerca de él.

"No hay necesidad, yo te ayudo a cuidarlos"- dijo una guacamaya apareciendo detrás de los niños, en ese momento Blu se prepara para atacar, mas sin embargo no era más que la Tía Mimí.

"!Mimí!"- exclamaron los niños y fueron corriendo hacia ella.

"Me alegra que los 3 se encuentren bien"- dijo Mimi mientras abrazaba a los niños.

"Blu, no hay señales de los demás, cuando escuche sus voces los estuve siguiendo hasta encontrarlos, pero ahora ellos necesitan ayuda, yo no puedo hacerlo"- dijo Mimí con un poco de preocupación.

"Descuida Mimí, estaba a punto de entrar al fuego, pero necesito que cuides de los niños mientras los busco, pero traten de buscar un poco de ayuda, la necesitaremos"- aclaro Blu antes de regresar al incendio, sin percatarse que empezaba a subir y se acercaba rápidamente a otra dinamita.

"¿Crees que lo logre?"- pregunto Bia algo asustada.

"A veces puede sonar tímido cuando hay peligro, se salva de sí mismo, pero parece que esto es diferente, tal vez, está actuando como un leal guacamayo, para salvarnos"- aclaro Carla con una sonrisa.

"De no ser así, ¡podre robarme la receta de los nuevos panqueques americanos!"- exclama Tiago con una sonrisa malvada, esto solo hizo que Bia y Carla se enojaran por su comentario y terminaran dando un buen golpe en la cabeza.

"!Auch!...solo era un decir"- decía Tiago sobándose la cabeza.

"Bueno, al menos sé que podrá conseguirlo, deben de estar orgullosos por el esfuerzo que hace por ustedes"- decía Mimí felizmente.

"Menos mal que mama no está aquí, de ser así, no se imaginarían toda la desesperación que ella te…"- cuando Tiago estaría por finalizar su comentario, por alguna extraña razón otra guacamaya hembra grande estaba parada detrás de Tiago, posteriormente Bia y Carla se alarmaron al ver de quien se trataba.

"Desesperada… ¿con que?"- pregunto la guacamaya al escuchar lo que decía Tiago, quien posteriormente reconoció la voz, con un poco de miedo, volteo hacia atrás y pudo mirar a Perla, acompañada de Roberto y Lucy.

"Ma…ma…mama, no…no esperaba verte aquí, como estas"- decía Tiago con una curiosidad tonta, esto solo hizo fastidiar mucho a Perla.

"!Se puede saber que hacen en medio del fuego, los estuve buscando por todos lados y nunca aparecieron"- gritaba Perla regañando a los niños.

"Pero…mama"- trataba de hablar Tiago cuando fue interrumpida por Perla de nuevo.

"Nada de peros, todos quedaran castigados durante un mes"- Perla hablaba en serio, pero eso solo hacia fastidiar a los niños, más sin embargo, la Tía Mimí tuvo que explicar el porqué, aun con las llamas que empezaban a invadir el lugar

"Pero Perla, ellos no hicieron nada malo, de hecho ellos…ellos, estaban buscando a Blu, y al parecer, lo encontraron"- dijo Mimí con una leve sonrisa, esto hacia que Perla comenzara a tranquilizarle un poco, pero seguía preocupada por la repentina desaparición de sus hijos, aunque en su interior no sabía si sorprenderse o no creerlo de que ellos mismos lograran encontrar a Blu.

"Yo…yo"- Perla no lograba articular una palabra.

"Mama, nosotros no escapamos por gusto, nosotros, solo intentábamos buscar a papa"- decía Bia con mucha timidez.

"Ya ha pasado un tiempo desde que no lo vemos, y al final, logramos encontrarlo"- dijo Carla con una sonrisa.

"Y…¿dónde está?"- pregunto Perla esperando una buena respuesta.

Pero cuando Bia y Carla dirían la verdad, sorpresivamente volvió a explotar otra caja llena de dinamita, esta vez la explosión fue muy fuerte, afortunadamente fue de lejos, pero el ruido de la explosión fue duro.

"Acaso…eso..fue"- decía Perla con una mueca de susto y miedo.

"Volvió a ocurrir otra explosión, solo espero que Blu logre encontrar a los demás antes de que algo malo vuelva a ocurrir"- decía la Tía Mimí, mas su comentario fue lo suficiente para hacer asustar a Perla otra vez.

"Espera…Blu, ¿!esta hay dentro!?"- pregunto Perla con algo de temor.

"Esta buscando a Pablo y a Daniel, incluyendo a los nuevos, Juan y Omar"- dijo Mimi explicando el asunto.

"Blu no puede estar hay por mucho tiempo, tengo que ayudarlo y salir de aquí rapidamente antes que salgamos heridos"- dijo Roberto empezando a entrar al interior del fuego.

"Yo ire contigo"- dijo Perla acompañando a Roberto.

"No Perla, tu no puedes ir, ni tus hijos, Mimi, inclusive Lucy, además, Eduardo podría volver a matarme si te llegara a pasar algo malo, lo mejor será que cuides de tus hijos"- dijo Roberto alejándose finalmente, entrando al interior e iniciar la búsqueda.

"Pero…yo"- intentaba decir Perla.

"No te preocupes, quizá tenga razón, lo importante es estar a salvo mientras ellos buscan a los demás"- decía Lucy intentando animar a Perla.

Tal como lo menciono Lucy, lo importante era mantenerse a salvo, para Perla lo más importante en este momento era mantener a salvo a los niños, sin estar segura de como lograría salir Blu ante las llamas ardientes.


Blu habia entrado al fuego, empezó a buscar a los demás, algunas partes eran imposibles de atravesar o pasar, debido a que la temperatura y el calor era muy intensa como para desafiarla.

"Muy bien, si yo fuera un guacamayo de fuego, ¿dónde encontraría a mis amigos?"- se preguntaba Blu buscando la manera en encontrar a sus amigos y salir de aquí, aunque no es una tarea fácil, pero vale la pena en tener que intentarlo, el calor que Blu sentía era intenso, demasiado intenso como para quedarse mucho tiempo.

"Bueno, mientras los encuentre rápidamente, más rápido lograre salir de aquí, y es un alivio que Red no haya aparecido…pero, ¿qué fue lo que le paso cuando exploto esto?- se cuestionaba Blu al no ver a Red en medio del fuego, al menos por ahora.

Blu voló por frente del amazonas, detectando si habia alguna señal de sus amigos, pero nadie contestaba, esto solo hacia entrar un poco de pánico hacia Blu al pensar que algo grave paso con ellos.

"!AUXILIO!...!AUXILIO!"- Blu logro escuchar esa voz, parecía ser reconocida, estaba casi cerca de donde estaba, con forme la voz pedía ayuda y más gritaba, rápidamente Blu lograría estar cerca, sin percatarse que alguien lo estaba siguiendo, fue entonces cuando llego a un pequeño charco de lodo, en medio, se encontraba un viejo tronco, con algo que lo dejo incrédulo.

"!Auxilio!"- la voz que Blu habia seguido era de un pequeño guacamayo azul, cuyo nombre era Daniel, lo cual aún no conocía Blu.

"Oye amigo, ¿ocurre algo?"- pregunto Blu ayudando al extraño, a pesar de no ser parte de su familia, estaba dispuesto en ayudar a los demás.

"Hay 2 aves atrapadas en este tronco, trato de moverla para sacarlos pero no puedo"- dijo Daniel un poco alterado.

"No te preocupes, te voy a ayudar a sacarlos"- dijo Blu listo para ayudar a Daniel a sacar a los guacamayos abajo del tronco, a pesar de ser un poco duro, el tronco estaba semi quemado, y como estaba sobre el lodo, podía moverlo fácilmente sin ningún riesgo alguno, después de haberla retirado, Blu logro captar a los guacamayos, aunque en ese instante no hizo más que sorprenderlos al ver a sus conocidos.

"¿Pablo?...¿Juan?"- pregunto Blu al ver a su viejo amigo y a su nuevo amigo.

"Valla, después de todo no estaba tan profunda como lo pensé"- decía Juan un poco bromista.

"Agradece que Blu siempre en alerta ante los demás, como lo hizo con nosotros"- dijo Pablo levantándose lentamente y procurar en no haberse lastimado, con rastros de lodo en su cuerpo y plumas, al igual que Juan.

"Con razón te llaman el guacamayo de la suerte, nunca sufres de ningún daño"- dijo Blu algo

"Emm…amigos, no quiero hacerlos apresurar…!pero debemos irnos!, el fuego se acerca más hacia nosotros"- alerto Daniel señalando un torbellino de fuego que poco a poco se acercaba hacia ellos.

"Es verdad, debemos salir de aquí antes de ser quemados a la parrilla"- dijo Pablo apresurando el vuelo, seguido por Blu, Daniel y Juan.

"Esperen, en donde esta ¿Omar?"- pregunto Juan muy preocupado.

"¿Hablas del cocodrilo?"- pregunto Daniel.

"Exacto, ¿sabes en donde esta?"- pregunto Juan.

"Él se iba dirigiendo hacia un rio, pero no sabría decirte porque motivo fue"- decía Daniel con algo de nervios.

"No te preocupes, con eso vasta, sé muy bien lo que está haciendo"- dijo Juan entendiendo a lo que hacía el cocodrilo.

Ambos guacamayos seguían huyendo del lugar, estaban aproximadamente a 1 km para llegar a la salida, pero habia muchos obstáculos porque atravesar, en ocasiones, si encontraran algún otro animal ya sea atrapado o escondido siempre salían a ayudarlos.

"¡Miren!"- gritaba Pablo al ver la salida.

"Lo logramos solo unos metros más y llegaremos a tiempo"- decía Juan volando velozmente al final de las amazonas.

"Bueno, todo terminara bien"- decía Blu estando atrás de los demás.

"!Eso crees tú!"- grito una ave misteriosa apareciendo entre los árboles, pero también se escondía para no ser sorprendido.

Eso hizo detener momentáneamente a Blu, mientras los demás seguían su camino para llegar a la salida, el empezó a buscar en todas partes al misterioso animal.

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"Si hay alguien aquí, no se preocupe, nosotros lo llevaremos a salvo"-. Decía Blu en un intento de llamar la atención.

"Yo no quiero estar a salvo, lo único que quiero es seguir ocasionando problemas, y que mejor forma de desquitarme de una vez contigo"- sorpresivamente una sombra salió en medio de los arbustos, fue directamente hacia Blu para terminar embistiéndolo.

"Eres patéticamente impredecible…como un guacamayo a la flama, ¿no lo crees?"- dijo un guacamayo rojo posado en una rama, eso fue lo que llamo mucho la atención de Blu hacia esa ave.

"Pero que…¿Red?- dijo Blu algo atónito al ver a Red frente a frente.

"¿Enserio creíste que con solo enojarte, marearme y lanzarme lejos te serviría a desacerté de mí?, pero que tonto estas, si hubieras pensado en matarme de seguro ya no estaría existiendo"- dijo Red burlándose del ridículo plan de Blu.

"Yo no soy de esa clase, yo no mato a mis enemigos"- dijo Blu.

"Bueno da igual, lo único que puedo decir es que tu táctica fue algo interesante, pero ahora es mi turno de devolverte el favor"- en ese momento, Red tomo una pequeña roca para lanzarla directamente al rostro de Blu, sin embargo, el termino reaccionando en esquivarla, pero eso no evitaría a otra embestida más por parte de Red.

"Ahhh!..."- se quejó Blu después del golpe.

"Oh vamos, ya empezaba a divertirme"- dijo Red volviendo a atacar a Blu.


"Porque tardan tanto"- decía Perla en un momento muy desesperado.

"Tranquila Perla, conociendo a los chicos, ellos saben cómo cuidarse, además, Blu y Pablo siempre están unidos"- dijo Lucy volviendo a tranquilizar a Perla.

En ese momento, en medio del incendio, tres manchas volaban en dirección a las guacamayas y niños, al parecer, en estados nada graves, eso hizo que Perla comenzara a tranquilizarse, pensando que todos llegaron sanos y salvos.

"!Blu!"- gritaba Perla alzando vuelo, dirigiéndose al punto azul, y una vez estando cerca lo termino envolviendo en un abrazo.

"Blu…me alegra que estés bien, te extrañe tanto"- dijo Perla en un intento de no llorar, aliviándose después de no ver a Blu en mucho tiempo, pero al momento de ver su rostro, termino llevándose una sorpresa nada agradable, esa ave no era Blu, y era muy pequeño como para serlo.

"¿Daniel?- pregunto Perla avergonzada.

"Amm…¿hola?"- saludo Daniel en su momento incómodo.

"Yo…yo"- se avergonzó Perla por lo que habia hecho.

"Esperen…!Blu no está!"- aviso Juan a los demás.

"Que…¿Cómo que no está?"- pregunto Pablo al no ver a Blu con ellos, pero sabía de alguien a quien seguramente lo habia capturado de nuevo.

"!Red!"- dijo Pablo en su pensamiento.

"!Mama!"- grito Carla.

"¿Que sucede Carla?"- pregunto Perla.

"!Bia no está!...alguien se la llevo"- alerto Carla con una mueca de tristeza y preocupación.

"¿!Que dices!?- se alertó Perla una vez más, ahora el alboroto la llevo a uno de sus hijos.

Todos estaban muy atónitos ante la noticia, Blu estaba envuelto en una pelea, y la noticia de Bia los volvió a sorprender al ser secuestrada, todo volvió a ser temor para Perla.

"¿Por qué todos quieren lastimar a mi familia…o acaso soy yo la que los anda llevando a todo esto?"- se dijo Perla en si misma, creyendo que el caos y el peligro lo habia ocasionado ella.


Mientras tanto, la pelea entre Blu y Red continuaba, las cosas no estaban terminando bien, Blu no podía soportar eso, justo cuando Red prepara una patada, Blu alcanzo a tomarla con una ala y terminar dándole un golpe en el rostro, lanzándolo hacia un árbol en un intento de detenerlo.

"!Red!...!ya basta!"- dijo Blu en un intento de detener al guacamayo rojo.

"Ohh, como lo siento mucho mi estimado amigo, debería ayudarte y pedirte una buena disculpa, ¡pero no será así!, tu arruinaste mi momento para ver como explotaba esto, tu siempre aurinas las cosas, tal vez tu ex esposa estaba muy clara en lo que hablaba sobre tu, no eres más que un farsante"- dijo Red bastante enojado volviendo a ponerse de pie, aunque no se lograba especificar el porqué.

"¿Ahora de que estas hablando?...¿y que tiene que ver con lo que Perla diga de mí?"- dijo Blu bastante molesto.

"no seas tonto, sabes muy bien a lo que me refiero, Eduardo siempre te trato muy mal, y muchas veces te hizo la vida imposible, Roberto se acercaba muchas veces a Perla para que estuviera junto a él, llenándote mucho de celos, y por si fuera poco, la tribu azul nunca te veía como uno más, siempre fuiste un traidor, una molestia para los demás, solo fuiste una…daga maldita"- parecía que Red habia hablado en serio, Blu no podía hallar en respuesta a lo que dijo Red, pero en su interior el mismo sabía que era cierto, toda la tribu quedo algo devastada gracias a el, Eduardo y Roberto siempre lo hacían sentir diferente a los demás, y gracias a ellos Perla lo trato como un desconocido.

"¿Pero sabes que te hará sorprender más como otra venganza más después de arruinar mi explosión?"- volvió a preguntar Red, haciendo que Blu lo terminara viendo con odio.

"Velo por ti mismo"- dijo Red arrancando unas hojas que cubrían un árbol, se veía claramente una bomba, pero eso no era lo de menos.

"!Papa!"- una guacamaya azul se encontraba atada en medio de la bomba, Blu no podía creerlo, esa guacamaya que se encontraba era su hija.

"!Bia!"- Blu estaba muy asustado, fue entonces que Red se acercó hacia Bia.

"!¿Porque la secuestrarte?!"- Blu volvió a ponerse más furioso de lo normal.

"Buena pregunta, me gustaría revivir esa explosión en la cual no me dejaste ver, y que manera de revivirlo si pongo en peligro la vida de una ave, y creo que esta guacamaya será la indicada"- respondió Red pasando una de sus alas por la cabeza de Bia, quien estaba eternamente asustada.

"!Papa!...!ayúdame!"- suplicaba Bia.

"Aquí voy Bia, ¡aguanta!"- Blu fue volando hacia Bia para tratar de liberarla.

"No creas que tienes mucho, solo tienes 40 segundos para liberarla, hecho que será un honor en impedirlo"- Red estaba dispuesto en acabar con las vidas de Blu y Bia, lo que el no se habia dado cuenta era que la cola de Red estaba cerca del pico de Bia, quien al verlo, acerco levemente su pico hacia su cola hasta darle una fuerte mordida.

"Ahhhh!...maldición"- se quejó Red después de ser mordido, aprovechando que estaba distraído y sin percatarse que Blu lo habia tacleado lo más duro posible en el estómago.

"Pápi"- se alegró Bia al ver a su padre.

"Aguanta Bia, voy a sacarte de aquí"- dijo Blu empezando a desatar las cuerdas que amarraban a Bia, solo quedaban 20 segundos, Blu alcanzo a desatar la última cuerda, una vez hecho eso, Bia quedo en libertad.

"!Vámonos Bia!"- alerto Blu listo para alejarse, pero no por mucho, en su parte, Red volvió a contraatacar a Blu.

"Demasiado tarde ave civilizada, la bomba finalmente explotara y tu terminaras en cenizas"- dijo Red.

"!No lo lastimes!"- Bia intento atacar a Red, pero Blu la hizo detener.

"Bia…sal…sal de aquí"- decía Blu al ser apretado por la garra de Red.

"Pero…papa"- Bia no quería abandonar a su padre, aun cuando restaban 10 segundos de que la bomba explotara.

"Sabes…estos…estos 3 años nunca se olvidaran...me alegro mucho en haber sido su padre…solo por 3 años"- decía Blu empezando a derramar unas lágrimas, creyendo que esta vez sería la despedida de toda su familia y amigos

"No…!Papi no!...no nos abandones"- suplicaba Bia.

"Descuida…no los voy a abandonar, estaré siempre con ustedes… desde aquí"- decía débilmente Blu señalando su corazón.

Bia no podía pensar en algo más, solo seguir viendo en lo que estaría por suceder.

"NOOOOO!"- si Bia perdía a su padre, ella estaría dispuesta a morir con el, no fue entonces cuando un cocodrilo la habia alcanzado hasta atraparla, cuyo nombre era Omar.

"Que haces aquí pequeña, debes salir de aquí"- alerto el cocodrilo.

"Espera…"- Bia no podía zafarse de los brazos del cocodrilo.

"!llévatela de aquí Omar!"- grito Blu al ver a Omar, quien este término asintiendo hasta llevarse a Bia lo más lejos posible.

"Ahora si Blu…!muere!"- la bomba habia concluido de tiempo, una explosión más grande de lo normal hizo asustar a los demás, llevándose a Blu y a Red en medio de las gigantescas bolas de fuego.

"Ahhhhhhhh…!"- grito Blu después de ser disparado por los aires, Red no era la excepción, el cayó en un pequeño Rio no muy profundo, a comparación de Blu, termino chocando con algunas ramas y plantas mientras seguía cayendo, no podía mover ninguna ala, no podía moverse, solo le quedaba esperar lo peor, fue entonces cuando termino cayendo en medio de los troncos, sin ayuda, sin amigos, sin su familia, sin alguien que lo ayudara, parecía que esta vez estaría acabado, solo le quedaban unos minutos más de vida mientras el fuego comenzara a ser más eterno.

Hasta que…

"Nunca te rindas…mi hijo"- Blu logro escuchar esa voz, pero este le hizo muy familiar, como si nunca lo ha olvidado.

"Siempre has sido fuerte…hijo mío"- otra voz se escuchó en medio de los árboles.

Blu no lograba creerlo, esas voces no eran la de sus amigos, ni mucho menos la de su familia, esas voces le hicieron muy familiar, como si retrocediera 18 años después de que ellos terminaran separados cuando apenas era un polluelo, al verlos con ojos entre abiertos, pudo observar 2 luces azules, una oscura y otra clara, posteriormente ellos llevaban unas sonrisas después de volver a ver…a su hijo

"¿Mama?"- pregunto Blu hacia la hembra, la guacamaya azul le asintió felizmente con la cabeza.

"¿Papa?- pregunto Blu al macho, quien el mismo contesto con un si.

Eran sus padres, se trataban de Diego y Angie, quien volvió a reencontrarse con Blu, aun estando en medio del fuego.


Continuara…


Bien amigos míos, este ha sido el final de este cap, ya casi nos acercamos al final, estén atentos a lo que sucederá.

Como les pareció el rencuentro, que creen que vaya a suceder ahora.

Si quieren seguir viendo, sigan los últimos caps de este fic.

Bueno, por mi parte esto es todo.

Saludos a todos desde México!, y nos vemos la próxima!

Chau.