[Nota: Todos los personajes pertenecen al reconocido Akira Toriyama]
Capitulo 25:
Unas semanas después.
-Bardock despierta de una vez. –pronuncio Gine molesta, su pareja había salido al bar la noche pasada y había vuelto tarde con aromas que no eran propios de el-
-¿Qué quieres? –dijo este envolviéndose más en las sabanas-
-Tul equipo viene hoy, ¿lo has olvidado? –dijo ella indiferente, últimamente su relación se basaba en tratos fríos e indiferentes el uno al otro-
-Maldición. –pronuncio este levantándose de golpe- ¿Y tú qué haces ahí niña? Ponte a hacer algo de comida.
-Supongo tendré que ir a comprar más verduras y carnes de lo esperado, me llevo a Raditz. –dijo volteándose sin esperar respuesta-
Tomo al pequeño y se fue con el en brazos, Gine se encontraba comprando cuando se encontró con su viejo escuadrón.
-Hola muchachos. –pronuncio Gine cargando unas bolsas-
-Déjame, te ayudo Gine. –dijo Tora-
-¿Van hacia la casa? –pronuncio la hembra con el pequeño-
-Sí. –dijeron todos a unisonó-
-Vamos, pues.
Así todos iban con Gine, Fasha no dejaba de observar al pequeño, era el digno calco entre sus padres. Sentía envidia, pensar que ella hubiera podido ser la hembra portadora del primogénito de Bardock, pero jamás pudo fijarse si las colas de ambos coincidían. Quizá ya era momento de aceptarlo y centrarse en otro macho.
-Pasen. –dijo Gine abriendo la puerta- Siéntanse cómodos
De repente Bardock apareció saliendo del pasillo que conducía a las habitaciones.
-Capitán. –colocaron todos sus manos en su sien-
-Tiempo sin verlos. ¿Qué tal termino la misión?
-Nada de otro mundo, fue sencillo. La luna llena volvió a aparecer en unos días. –contesto Fasha-
-Me alegro, eso quiere decir que fue más fácil de lo esperado.
-Ah decir verdad sí. –finalmente hablo Borgos-
-Bardock, toma a Raditz iré a cocinar.
-¿Puedo ayudarte? –dijo Fasha, a lo que solo Gine extrañada asintió-
Bardock tomo al niño y lo sentó en sus piernas, Raditz inmediatamente anudo su colita en la muñeca de su padre, no estaba acostumbrado a ver a tantos seres en su casa.
-Hola bola de pelos. –dijo Tora- Tienes el hermoso pelo que alguna vez tubo Gine. –dijo este viendo la melena del niño, Bardock lo miro de reojo-
-¿Qué se siente ser padre? –dijo Shugesh-
-Nada fuera de lo normal, el mo... el enano es tranquilo y sigue mucho a Gine. –dijo este sonriendo orgulloso-
-Yo también seré padre. –dijo Borgos avergonzado-
-Valla…. –dijeron todos sorprendidos-
-Felicidades supongo. –dijo Tora riendo-
Borgos lo miro de mala manera. Bardock solo sonreía.
-Anoche fui al bar. –dijo este en tono bajo, como si Gine no supiera-
-¿Y qué paso?
-Una hembra se me acerco y me ofreció servicio gratis. –dijo este en un susurro casi inaudible-
-¿Y dime qué hiciste idiota? –pronuncio Gine, que se disponía a preparar la mesa para todos-
Todos hicieron una "o" con sus bocas, Bardock había metido la pata.
-No te incumbe. –dijo este con cierto temblor en la voz-
-Oh claro, lo que digas. –Raditz miro a su mamá e inmediatamente soltó a su padre- Ven mi amor. –tomo al pequeño-
-Muchachos ya les preparamos un exquisito almuerzo, disfrútenlo. –dijo Gine dirigiéndose con el bebe a la habitación de el-
-Bardock amigo, la cagas como los mejores. –dijo riendo Tora-
-¡Per…! –dijo este cruzándose de brazos-
-Debes ser rápido a la hora de dar una explicación, si no sucede lo de recién. –dijo Shugesh riendo-
-Yo que tu Bardock no vuelvo al bar por un tiempo. –dijo Fasha- Gine en verdad está molesta.
-¿Desde cuándo se llevan bien? –pronuncio Borgos-
-Desde hace un momento imbécil. –dijo enfadada- Deberías ir a explicarle Bardock.
-Ni hablar, no hare eso. Coman y cállense. –dijo este-
Por su lado Gine se encontraba con Raditz meciéndole de un lado a otro. El pequeño miraba a su mamá y esta con frustración contenía sus lágrimas. Sabía que no era buena idea que Bardock saliera al bar y solo, además de que es un macho atractivo y cualquier hembra quisiera estar entre sus brazos. No podía exigirle, Bardock no le haría caso jamás. Pensándolo bien, desde hacía mucho tiempo no había sucedido nada entre ellos, Bardock y ella solo tuvieron el encuentro que dio lugar a Raditz, de ahí en más ni un rose, caricia o beso. Entonces supuso que era normal que el buscara satisfacción en otros brazos.
"Supongo es culpa mía." Se dijo Gine, Raditz se había dormido. Pero ¿Cómo iba a acercarse a Bardock? Si prácticamente eran una pareja obligada.
-¿Gine? –dijo Bardock entrando-
-¿Qué necesitas? –dijo ella aturdida aun por sus pensamientos-
-Llevas dos horas aquí, los chicos ya se fueron.
-Oh no lo había notado.
-Gine mira yo… -dijo este pero fue interrumpido-
-No quiero oír Bardock. Después de todo no somos una pareja normal. Nuestra unión es gracias a Raditz.
-Mira Gine tu causas cosas en mi y eso no se debe a Raditz.
-¿A qué se debe entonces? Jamás muestras algún gesto hacia mí. –dijo ella dolida- ¡Solo soy la madre de tu hijo!
-¡Eres mi hembra! ¡Mi más preciada posesión maldita sea! ¡Sería capaz de morir por ti o por Raditz! –dijo el tomándola por la cintura- No me ha agradado en lo absoluto como nos hemos tratado en este tiempo pero soy muy orgulloso, compréndeme. A veces soy un patán.
-¿A qué se debe que me dices todo esto eh? Es difícil entenderte cuando ni tú sabes lo que quieres Bardock. De momento no te interesa ni tu hijo o yo y luego lo somos todo. –exclamo ella conteniendo las lagrimas- A veces no sé si soy tu pareja o solo la que cocina y cuida de tu hijo.
-Que quede claro, no eres solo eso. Eres mi compañera, mi pareja. –dijo el mirándola fijamente- Diablos, me haces sonar cursi y estúpido.
-Te hago decir cosas que no pensabas decir, que es distinto. –dijo ella mirándolo- No te comprendo, juro que a veces intento hacerlo pero es difícil.
-Me es difícil aun acostumbrarme a esta vida. Ya te lo he dicho, he aprendido cosas por mi solo, me he vuelto más duro que cualquier otro macho. No paso nada con esa hembra que mencione, no me dejaste terminar.
-¿Entonces que sucedió?
-Le dije que tenía pareja y un hijo, entonces se alejo. –sonrió de lado- Me sentí orgulloso de ello.
Gine lo miro sorprendida, el la había sorprendido. Que tonta fue a precipitarse de esa manera. En eso, Bardock coloca una mano en la mejilla de ella, ¿hacia cuanto tiempo no estaban tan cerca? Desde que concedieron a Raditz, no había vuelto a tener ningún tipo de contacto.
-Perdón por ser tan frio. –dijo finalmente dejando de lado su orgullo, luego de eso la beso, la beso como no recordaba haberlo hecho. Ella lo volvía loco, podría decirse que la quería y demasiado.
