Capítulo 24: Noveria (Parte I)

Sistema Solar Pax – Nebulosa Cabeza de Caballo.

-Atención tripulación prepárense para el descenso al planeta, iniciando maniobras de reentrada en 3,2,1 – anuncio Joker por los altavoces de la nave para que la tripulación se preparara para la reentrada en la atmosfera del planeta, gracias a los sistemas gravitatorios actuales no había sacudidas pero eran normas establecidas mucho antes del primer contacto y aún seguían vigentes.

-Ash, Liara coged vuestro equipo estaréis en el equipo de tierra los demás estad alerta para cualquier imprevisto –

Shepard, Liara y Ash esperaron pacientemente en la exclusa de salida de la nave hasta que la presión interior de la cabina y la exterior del planeta se igualaran, así no podrían sufrid daños por el cambio de presión.

El puerto espacial de Noveria era gris y sólido para aguantar las terribles tormentas de nieve y hielo que se producían en el planeta y aprovechaba las aguas geotermales para calentar y subministrar energía a sus instalaciones.

No habían recorrido ni 500 metros des de nuestra nave que ya los esperaba un contingente armado de guardias para confirmar el reciente estado de espectro.

-Ni un paso más – dijo la mujer claramente al mando.

Alexa ya estaba más que harta que cualquier guardia de seguridad de tres al cuarto obstaculizara su investigación y como suelen pasar en estos casos sus modales se fueron al traste.

-Me estoy encargando de un asunto muy importante- dijo sin revelar dato alguno de por qué se encontraban ahí.

-Esta es una llegada no prevista, necesito comprobar tus credenciales – volvió hablar la mujer.

-¿Quién eres? – pregunto Shepard.

-Makeo Matsuo, estoy al cargo de la seguridad de la base – dijo.

-Mi nombre es Shepard y soy una Espectro, con eso te debería bastar – le respondió Alexa secamente.

-Eso es una estupidez no hay espectros humanos, señora – le dijo una mujer rubia a Makeo.

-Tendremos que confirmarlo – respondió – además tengo que advertirte que en Noveria no se admiten armas de fuego, sargento Stirling ponga sus armas a buen recaudo.

Sin bacilar ni un milímetro Shepard, Ash y Liara desenfundaron sus armas apuntando al personal de seguridad.

-Ni se te ocurra intentarlo – dijo Ash.

-Nadie me quita mi arma – dijo Alexa en tono desafiante.

-¡Preparad las armas y apuntar! – dijo la sargento Stirling.

- Tenemos autorización para usar la fuerza letal – dijo la capitana – contare hasta tres para que depongáis vuestras armas. Uno, dos, tres…

-Capitana Matsuo ¡Alto! – Dijo una voz por los altavoces – hemos confirmado su estado, los espectros tienen autorización de llevar armas aquí.

- Puedes continuar espectro – dijo la capitana claramente más relajada – esperemos que el resto de tu estancia sea menos problemática. La Sra. Parasini se reunirá contigo arriba.

Shepard y sus compañeras entraron en la colonia científica. Y la Sra. Parasini ya las estaba esperando arriba en las escaleras cerca de las aduanas.

Pero tan punto pasaron los láseres las alarmas de la colonia empezaron a sonar.

-Sensores de armas, no te preocupes – dijo la Sra. Parasini – Soy Gianna Parasini ayudante del administrador Anoleis. Lamentamos el incidente de la cubierta de atraque.

-¿Es que alguien meo en su café? – pregunto Shepard con todo el descaro, cosa que hizo ruborizar a Liara y soltar una risita a Ash.

-Se toma su trabajo muy enserio por eso es tan valiosa para la compañía – dijo – Parisini- una de mis tareas es orientar a los recién llegados ¿tenéis alguna pregunta?

-¿Ha pasado algo poco corriente recientemente? – pregunto Alexa sin rodeos.

-¿Poco corriente? – Pregunto extrañada – Hace unos días pasos una matriarca Asari, Lady Benezia.

-¿Benezia?... ¿Esta aquí? – pregunto Liara.

-¿Paso? – Pregunto Shepard - ¿Dónde está ahora?

-Benezia salió hace días hacia el complejo de investigación del Pico 15 – le respondió Parisini – Por lo que se todavía se encuentra ahí.

-Muy bien, entonces danos indicaciones para que podamos ponernos en camino – le espeto Alexa.

-Para salir de este puerto tendrás que pedir autorización al sr. Anoleis – le aclaro la ayudante.

-¿Dónde puede encontrar el administrador? – pregunto Alexa, realmente odiaba la burocracia.

-Su oficina está a la izquierda en el último piso por el ascensor –

-Comprendido ¿podemos irnos ya? –

-Por supuesto, si necesitas más ayuda estaré junto a la oficina del administrador – dijo Parisini antes de irse.

-No puedo creer que Benezia esté aquí – dijo Liara.

Ash alzo la ceja inquisitivamente, no confiaba en Liara en absoluto, creía que era un peón de su madre infiltrado en nuestra nave, pero antes de que pudiera decir algo que luego lamentaríamos todos Alexa le hecho una mirada de aviso.

-Shepard supongo que quieres hablar conmigo de mi madre – dijo Liara.

-Por supuesto que tiene que querer, quien no quería saber si realmente eres quien dices que eres – dijo Ash soltando los perros de la guerra.

-Ash…- le recrimino Shepard – No, confió en ti Liara, quizás no seas del ejercito pero eres parte de mi tripulación.

-Gracias Shepard, eso significa mucho para mí – respondió Liara sonrojándose.

Las tres se dirigieron al ascensor de acceso al nivel superior del puerto, no habían reparado en gastos cuando lo construyeron, saltaba a simple vista que ahí se movía mucho crédito espacial.

Antes de visitar al administrador para pedir permiso para salir del puerto espacial, Shepard decidió comprar algunas licencias de compra para la nave, eso aseguraba que su personal de compras pudiera adquirir buen material ya fueran armas, armaduras, implantes o lo que fuera en cada puerto espacial principal en el que se detuvieran. El abuelo de Alexa siempre le había dicho que mantener el material en condiciones y renovarlo periódicamente por alguno de mejor calidad podía suponer la diferencia entre la vida y la muerte en una escaramuza. Pero además era una oportunidad para abastecerse de comida y medicamentos dextro para los integrantes de la tripulación que los necesitasen es decir Garrus y Tali, eso los haría sentir más cómodos en la nave y si por desgracia resultaban heridos facilitar la faena de la doctora Chakwas.

Cuando se hubieron asegurado que las compras necesarias habían sido trasferidas a la nave se dirigieron a la oficina del administrador Anoleis.

Para su sorpresa Gianna Parasini ya estaba ahí.

-Esa mujer parece haberse tele transportada – dijo Ash irónicamente.

-Me gustaría hablar con Anoleis – pidió Alexa.

-Un momento por favor – le respondió Gianna - ¿Sr. Anoleis?

-¿Si? ¿Qué? ¿Qué? – pregunto por el altavoz inquisitivamente.

-Salariana seguro me apuesto un crédito – le dijo Shepard a Ash.

-Hecho –

-La comándate Shepard solicita verle – le respondió Gianna a Anoleis.

-Muy bien adelante-

Las tres entraron en su despacho y Shepard lanzo una sonrisa maliciosa a Ash, le debía un crédito.

El administrador estaba defendido por varios drones cohete, Shepard se preguntaba si tanto miedo tenía el Salariano a que alguien lo atacara en su despacho y si era así por qué.

-Me disculparas si no me levanto – le dijo secamente el administrador.

-Eso también lo dijo Groucho Marx – le dijo Shepard sarcásticamente.

El administrador la miro con cara de pocos amigos, claramente no había entendido el sarcasmo de Shepard.

-No tengo tiempo para atender provincianos de las colonias –

A Alexa se le estaba empezando a acabar la paciencia y normalmente cuando pasaba eso la gente quedaba hecha puré….

-Veo que has echado una ojeada a mi hoja de servicios - le replico Shepard intentando ignorar el comentario del administrador.

-Solo un imbécil iniciaría una negociación sin conocer las credenciales del otro – dijo el administrador – este recibimiento es solo una cortesía. Solo cooperaré si lo solicita la junta directiva. Los negocios vienen aquí para evitar problemas con la ley galáctica.

-No he venido a investigar a tus inquilinos –

-Da igual tengo la responsabilidad de mantente alejada de ellos. Los espectros no sois famosos por ceñirse al reglamento-

-¿Tienes negocios con Saren? – pregunto Alexa.

-¿El agente Saren? – Pregunto el administrador extrañado - ¿uno de tus colegas espectros? Es uno de los mayores accionistas de la corporación Binary Helix, que apoya Noveria.

Alexa sabía muy bien que si Saren era uno de los mayores accionistas seguramente sobornaría a las autoridades de Noveria para que lo dejaran en paz y si ella intentaba escarbar en busca de información toparía con varios muros burocráticos que impedirían o retrasarían su investigación.

-¿Esa compañía esta desarrollando armas aquí, para él? –

-Si tenemos en cuenta sus intereses es muy posible – respondió el administrador – Pero lo que hagan nuestros clientes en sus laboratorios es solo asunto suyo.

-He oído que ha llegado una matriarca Asari, ¿Benezia? – pregunto Shepard.

- Llego hace unos días acompañada de su escolta personal y algo de carga – le aclaro el administrador – está en el pico 15.

-Me gustaría verla cuanto antes – pidió rotundamente Alexa.

-Me temo que eso no es posible, el pico 15 es una estación privada en las montañas Skadi – le dijo el administrador – además hay una ventisca muy fuerte; las lanzaderas no pueden volar y el acceso terrestre está cortado.

-Que oportuno- replico Ash.

-¿Has dicho acceso por la superficie? – pregunto Shepard.

- He dicho que está cortado – dijo el administrador rotundamente – las carreteras no están en condiciones, Shepard, no hagas esto de un problema.

- Shepard, aquí habrá alguien seguramente que pueda ayudarnos – dijo Liara.

- Anoleis ¿aquí te referías con "escolta personal"? – pregunto Shepard para intentar indagar si podría resultar peligroso enfrentarse a ella en un número reducido.

- Creo que queda bastante claro, guardaespaldas que se ocupan de su seguridad – dijo el administrador – sobretodo comandos Asari.

Los comandos Asari eran famosos en toda la galaxia por su formación y disciplina, había muy pocos que habían sobrevivido a una confrontación con ellas, eran letales y unas expertas bióticas.

-¿Tienes Asari por aquí que pueden matar con solo pensarlo y nos tocas las narices a nosotros por las armas de fuego? – dijo Ash exasperada.

- Han seguido nuestro reglamento, no tenía ningún motivo para prohibir su entrada-

-Ahora mismo no tenemos más preguntas – dijo Shepard cortando la conversación entre Ash y el administrador que empezaba a caldear el ambiente.

- Bien, mientras titubeabas he recibido una docena de mensajes importantes – dijo el administrador a modo de despedida.

Las tres salieron del despacho y la ayudante del administrador la Sra. Parasini las detuvo.

-El Sr. Anoleis no es el único que posee un pase para salir de Hanshan – dijo Parisini – nunca has trabajado en el mundo corporativo ¿verdad? En la burocracia no puedes abrirte paso a golpes.

Alexa enarco una ceja.

-Si me hubiera abierto paso a golpes tendrías una mancha en el techo del despacho del administrador - dejando bien claro que su actitud había sido correcta en todo momento.

- Yo de ti hablaría con Lorik Qui'in, probablemente lo encuentres en el bar del hotel –

- ¿Por qué crees que me lo dará?- pregunto Alexa.

- Des de que cerraron su oficina se pasa el día en el hotel y no tiene en gran estima a Anoleis - susurro la ayudante.

-Ya he abusado suficiente de tu tiempo – le respondió Alexa mientras salía de la oficina y se dirigía al bar del hotel.