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Sakura no quería moverse, pero sabía que que pronto tendría que hacerlo. El cuerpo caliente de Sasuke hacía que se sintiera segura y protegida. Ella se había girado en la noche o él la había aprovisionado de nuevo y ahora él estaba curvado contra su espalda.
La sensación de su dura polla atrapada contra su trasero y su estómago no era algo que pudiera pasar por alto. La necesidad de usar el baño, finalmente, la obligó a moverse.
El brazo alrededor de su cintura tiró de ella hacia atrás y un profundo gruñido masculino llenó la habitación. Ella se sobresaltó y se dio la vuelta en sus brazos. Sus ojos estaban parcialmente abiertos mientras la miraba.
-"No me dejes".
-"Volveré." Ella se aclaró la garganta. -"Necesito usar el cuarto de baño".
Su agarre disminuyó. -"Está bien."
Se deslizó fuera de la cama y trató de no sentir vergüenza porque la viera desnuda bajo la luz del día que entraba por la ventana aún abierta de su dormitorio. No era lógico que se sintiera tímida después de las cosas que había hecho con ella, aunque eso no aliviaba por completo su pudor.
Cuando regresó él estaba sentado y la sábana cubría su regazo. Tenía una pierna doblada a un lado de la cama y ella se alegró de haber envuelto una toalla alrededor de su cintura antes de regresar a la habitación, no se sentía cómoda al estar desnudo. Sasuke parecía menos fiero cuando estaba recién despierto y su expresión le era más fácil de leer. Él le sonrió tímidamente.
-"¿Cómo te sientes?"
-"Bien." No estaba segura de si debía volver a la cama con él o no.
La sonrisa se desvaneció. -"¿Qué está mal? ¿Te arrepientes de haber entrado en mi habitación? "
Se mordió el labio inferior mientras negaba con la cabeza. -"No sé qué hacer." era mejor ser honesta.- "Ninguno de los hombres pasaron la noche con las mujeres, así que nunca escuché lo que debería suceder a la mañana siguiente. ¿Existe tal cosa? "
-"¿Qué quieres que haga?" dijo Sasuke.
Ella esquivó la pregunta. -"¿Qué quieres que haga?"
Sonrió. Estiró su pierna doblada sobre la cama y ella se quedó boquiabierta mirando su tienda de campaña. Su erección se proyectaba hacia arriba en vez de estar acostada.- "No preguntes eso a un hombre, porque sabes cuál sería la respuesta. "Alzó la mano para agarrar la cabecera por encima de él, mirándola relajado a excepción de su erección.- "¿Quieres volver a mi cama?"
-"Quiero", admitió ella, feliz.
Sus manos apretaron la madera y sus nudillos se pusieron blancos.
-"¿Qué está mal?"
Miró a sus manos antes de mirarla de nuevo.- "Estoy tratando de parecer dócil, para no asustarte."
Ella se echó a reír antes de que pudiera evitarlo y tiró de la toalla para aflojarla.
-"¿Qué es tan gracioso?"
-"Eres tan grande y fuerte que nunca podrías lograr eso. Así te ves extremadamente sexy. "Sus mejillas se sonrojaron. -"¿No debería decirte eso?"
Sonrió. -"¿Qué te parece tan atractivo?"
-"La forma en que tus brazos están estirados hacia arriba y que estés apoyado sobre la almohada. Esto me recuerda a algo que leí en una novela romántica, pero el protagonista usaba esposas ".
-"Yo no las usaría, pero mantendré las manos aquí si te sientes menos amenazada."
La toalla cayó al suelo mientras se acercaba a la cama. La mirada de Sasuke se quedó fija en sus pechos. Todo rastro de humor desapareció de su rostro y la intensidad regresó a su mirada. Ella pudo identificar esa expresión. Él la deseaba y eso le dio el coraje para subir a la cama. Se quedó cerca de sus pies.
-"¿Por qué no te podrías unas esposas?" Él miró hacia otro lado, sin hablar. Se quedó helada.-"¿He dicho algo malo?"
Volvió a mirarla. -"Eso me recordaría los malos tiempos".
-"Lo siento. Tenía curiosidad ".
-"Ven a mí", dijo con voz ronca. -"No voy a hacerte daño."
-"Lo sé. No tengo miedo de ti. "gateó hacia él y le sorprendió cuando se sentó a caballo sobre sus piernas. Su culo quedó sobre sus muslos cubiertos por la sábana y aplanó ambas manos en su pecho.- "Quiero abrazarte. ¿Puedo? "
-"Puedes hacerme lo que quieras", declaró con voz ronca, tragando saliva.
-"¿Cualquier cosa?" La idea hizo cosas raras en su estómago.
-"Sí".
Respiró profundo y se acercó más a él.- "Quiero besarte."
La miró sorprendido pero asintió.-"Está bien."
Ella miró su boca. Sus labios eran carnosos, exuberantes y tentadores.- "Tal vez deberías darme un beso."
-"No lo he hecho antes. Nunca he besado a nadie en la boca ".
-"Yo tampoco." Ella sonrió. -"Aprenderemos juntos."
-"Juntos", repitió, mojando sus labios y centrándose en los de ella. -"Ábreme".
Ella cerró los ojos, abrió los labios y ladeó un poco la cabeza. El primer roce de los suyos le hizo un poco de cosquillas, pero después apretó los labios con firmeza contra los de ella. Estaban boca contra boca. La textura de sus labios era increíblemente suave.
Su lengua lamió la de ella y ella se derritió contra él. Le llevó unos segundos, pero repitió lo que él había hecho, le gusto y tuvo ganas de más. Se sentía increíble, intimo cuando Sasuke gruñó y profundizó el beso.
Sus sentidos se centraron exclusivamente en él y todo lo demás se desvaneció. El placer y la emoción se filtraron en ella lentamente, irradiando desde el punto de contacto y extendiéndose más abajo. Ella gimió y Sasuke rompió lentamente el beso.
Los dos estaban sin aliento. A Sakura le gustó besarlo y a juzgar por su mirada ardiente, a Sasuke también. No podía esperar para volver a hacerlo. Se inclinó hacia adelante hasta que su cuerpo se apoyó en él y deslizó sus manos hasta sus hombros. Ella presionó su oído sobre su corazón relajante.- "¿Me abrazas?"
Sus fuertes brazos se envolvieron alrededor de su cintura y la atrajo con más firmeza contra él. Él movió sus caderas y deslizo su cuerpo hasta que su pene quedó atrapada entre sus vientres, con tan sólo la sábana como barrera. Ella inhaló su aroma masculino y un ruido raro escapó de su garganta, casi parecía un gemido.
Sus brazos se aflojaron de inmediato y su corazón se aceleró. -"No tengas miedo".
Volvió la cabeza para mirar hacia él.- "No lo tengo. No sé por qué hice eso ".
-"Eres primate. ¿Qué estabas sintiendo cuando hiciste ese sonido? "
Evaluó el momento. -"Felicidad. Seguridad. Y me siento sexualmente consciente de ti".
Sus brazos se apretaron a su alrededor un poco más para atraerla más cerca de él. -"Yo gruñó cuando mis emociones son fuertes. A veces mis instintos están tan cerca de la superficie que se niegan a ser ignorados. Eso no era un ruido humano. "Él la miró con atención.- "Está bien. Probablemente estabas teniendo uno de esos momentos. "
Se relajó.- "Le siseé a Karin, pero ella lo hizo primero. Nunca antes lo había hecho."
-"¿Nunca?"
-"No que yo recuerde." Sakura permitió que su mente vagara mientras se relajaba, presionando su oreja contra el pecho de Sasuke. Su ritmo cardíaco ahora era normal.-"Sé que cuando era joven hacia ruidos raros y me metía en problemas por ello."
Su cuerpo se puso rígido.- "¿Ellos abusaron de ti por lo que eres?"
Ella sabía que él estaba enojado sin mirar su cara. Sus dedos trazaron su piel, tratando de calmarlo.- "Aprendí a estar en silencio." Ella se negó a compartir los recuerdos de su infancia. Muchos de ellos no eran buenos.- "Aprendí a pensar siempre antes de decir algo."
-"Ahora puedes ser tú." Sasuke apoyó la barbilla en su cabeza.- "Puedes hacer o decir cualquier cosa."
Ella sonrió. -"¿Cualquier cosa?"
-"Sí." dijo con voz firme y sin vacilación.
Sus manos se deslizaron desde sus hombros hasta que se posaron sobre sus costillas.
-"¿Estás seguro?"
-"Sí".
Sus dedos repentinamente se clavaron en su piel firme y se movieron. Ella no sabía si Sasuke tenía cosquillas, pero estaba a punto de averiguarlo. Él jadeó antes de arquear la espalda. Giró su torso y de repente se movió. El rápido movimiento la sobresaltó cuando le dio la vuelta. Ocurrió tan rápido que no estaba segura de cómo acabó de espaldas, con sus muñecas sobre su cabeza y atrapadas por sus manos. Él descendió sobre ella, inmovilizándola con su peso.
La diversión brillaba en sus ojos.- "¿Quieres jugar?"
-"¡Tienes cosquillas!" Ella se echó a reír.
-"Muchas". Miró.- "¿Y tú?"
-"No lo sé."
-"No te muevas". Soltó sus muñecas y movió su cuerpo hasta que apoyó su peso en un codo. Bajó una mano y la colocó lentamente en su estómago.
El corazón le latía con fuerza mientras se preguntaba qué le iba a hacer. La textura áspera de sus dedos callosos era agradable cuando deslizó la mano hacia sus costillas y se detuvo bajo su pecho. Miró hacia arriba.
-"¿Eso te hace cosquillas?"
-"No."
La deslizó más y ahuecó su pecho, movió su pulgar ligeramente hacia adelante y atrás sobre su pezón. Instantáneamente respondió. Un cosquilleo comenzó allí y se extendió a su sexo.
-"¿Y ahora?"
No confiaba en su voz mientras se lamía los labios, así que negó con la cabeza.- "Se siente pesado."
-"¿Mi mano?"
-"No. Mi pecho ".
...
