Capitulo: 26 "Combate doloroso, cuando el cielo llora"

"Casa de Tsuna"

Me sentía algo incómodo, rememore un poco el día de ayer y recordé las presentaciones y de mas, además de que todos dormimos en el suelo, ahora que me fijaba mejor, ya entendía el porqué de mi incomodidad, Yamamoto tenía su cara pegada a la mía, Mukuro me agarraba de la cintura, Kyoya me abrazaba por el cuello, Hayato agarraba mis piernas, la cabeza de Reborn estaba sobre mi estómago, el único que se libraba era Ryohei que estaba por ahí desperdigado, durmiendo a pata ancha, me daba envidia el ahí tan pancho y yo aquí apretujado, como si fuera un peluche o algo, la verdad no me quejaba tanto, me sentía cálido y reconfortado, como si me estuvieran protegiendo, pero la incomodidad era sofocante, casi no podía ni mover las pestañas, carraspee un poco para ver si así despertaban pero nada, dormían como troncos, incluso Kyoya que se despertaba con el vuelo de una mosca, después de unos cinco minutos seguían sin reaccionar, tenía que despertarlos o llegaríamos tarde a el primer combate, tenía que pensar en algo asique se me ocurrió una idea, cogí aire y grite a todo pulmón, ellos casi saltaron del susto, al fin me liberaron de esa prisión de brazos, suspire aliviado, me gire un poco y vi sus expresiones, se veían tan monos recién levantados, que no pude evitarlo, me lance a abrazarlos uno por uno, una vez terminada mi demostración de amor mañanero, me acerque a Ryohei, seguía profundamente dormido, Coronello se acercó a su oído y le grito "Levántate al EXTREMO o llegaremos EXTREMADAMENTE tarde, Kora", dicho y hecho, Ryohei se levantó y se fue corriendo como si la vida le fuera en ello, mire la puerta y suspire, mi mirada choco con la de Coronello y me puse nervioso, no me daba miedo ni nada, solo era que tenia la sensación de ahogarme en sus ojos, eran tan azules, como los de aquella persona, por un momento me sentí decaído, si yo hubiera sido más fuerte, el estaría aquí, si hubiera podido sacar mi poder, el seguiría sonriendo, decidí alejar esos pensamientos de mí cabeza, me aleje de Coronello y me fui a dar una ducha, estar cerca de ese sujeto no me traía nada bueno, menos mal que cuando todo acabara se iría, aproximadamente cinco minutos después Salí de la ducha, me vestí con un Niki largo y un pantalón corto, me deje el pelo suelto y me calce, baje las escaleras y fui hacia la cocina, vi que estaban todos, excepto Nana, suspire algo triste, me preguntaba que era amar y ser amado, porque Nana sonreía a ese malnacido después de todo, acaso el amor volvía a las personas estúpidas, o simplemente les nublaba el juicio, si era así yo jamás quisiera enamorarme, tenia bien claro mis metas y objetivos, no dejaría que nada me sacara de eso, cogí una caja de cereales y me puse a comer, estaba muy metido en mis pensamientos, pensaba cosas absurdas como por ejemplo, como se sentía cuando ibas a jugar, como se sentía el ir a una feria, tener recuerdos de tu infancia, yo ni siquiera sabía quién era, mas a allí de Tsuna, no sabía quién era yo, que era mi poder, porque yo tenía que ser jefe, cual era mi verdadero nombre, quien era yo, estaba tan confundido que poco a poco me hundía en una espiral de preguntas sin respuestas, era como un circulo infinito, para mi desgracia nadie podía responderme, ni siquiera yo mismo, me sentía tan patético, a veces dudaba de mi propia existencia y el sentido de esta, si no fuera por Nana yo no sería nada y ahora ese tal Lemitsu la apartaba de mí, quien se creía que era ese maldito, mi rabia por el crecía a al grado, que temía un día matarlo, no por el sino por Nana, suspire resignado, era mejor dejar de pensar en ese tipo de cosas y centrarse en las batallas, termine de desayunar, al fijarme a mi alrededor, me di cuenta de que todos estaban en la puerta, estaba tan metido en mí, que no preste atención a nada mas, después les pediría perdón, por no escucharlos, me levante y a paso lento me dirigí a la puerta todas las miradas se centraron en mí, me miraban preocupados, yo solo les mire y les sonreí para calmarlos, ellos parecieron entender y me sonrieron de vuelta, seguro que todo el estrés que tenia se debía a esto de las batallas, salimos todos juntos y nos dirigimos al parque.

"En el parque"

Después de unos minutos llegamos al parque, al llegar me fije en que no solo estaba Ryo si no también Varia, las chicas todavía no habían llegado, faltaba al menos dos horas para la lucha, decidí acercarme a Varia y tener una "conversación", necesitaba distraerme un poquito, mis amigos estaban a lo suyo peleando como siempre, era impresionante la energía que llegaban a tener, los quería tanto, me acerque a Xanxus y decidí provocarle un poquito.

Tsuna – "Hola gorila, como llevas eso de las batallas, ya te ha entrado el miedo", Dije divertido, quería ver su capacidad de soportar burlas, Xanxus me envió una mirada envenenada y me respondió.

Xanxus – "A quien llamas Gorila eh Basura, el único que debería tener miedo eres tú" Dijo enfadado, yo me reí internamente, sí que era fácil de provocar, Xanxus era como una bestia, parecido a Ken, al recordarlo me sentí algo triste por saber que no estaba conmigo, Xanxus me miro como una fiera, su frente choco con la mía casi como un cabezazo, ambos teníamos una batalla con la mirada, si pudiéramos nos lanzaríamos el uno al cuello del otro, iba a seguir provocando pero alguien nos interrumpió.

Squalo – "VOIIIIIIIIIIIIIII, pequeña basura, deja a la mierda del jefe en paz, no ves que se puede contagiar de algo" Dijo arrogante, a mí me dio un tic en el ojo, mi atención se fue hacia el dejando de lado a Xanxus, este parecía algo molesto, pero no le di demasiada importancia, sonreí de lado algo travieso y le conteste.

Tsuna – "Are are, yo no tengo nada contagioso, no será que estas celosa, chica plana de cara fea, no te ofendas nee" Dije divertido, vi como su cuerpo soltaba una peligrosa aura oscura, estos Varia sí que se enfadaban por nada, me miro con rabia mal contenía y me dijo "A quien llamas chica eh mocoso", se podía ver su enfado, nos retamos con la mirada, yo solo podía sonreír con diversión, iba a seguir a lo mío, pero aparecieron las gemelas raras esas y nos dijeron que las siguiéramos, caminamos por unos cinco minutos, llegamos a una especie de instituto abandonado, las gemelas nos dirigieron a un patio de atrás, al llegar vimos un cuadrilátero con rejas montado, ese sería el lugar de encuentro de Ryohei, todos le miramos y le deseamos suerte, se subió al cuadrilátero, su contrincante Lussuria también subió, poco después las gemelas hablaron.

Chicas – "Bien ya conocéis las reglas, pero las explicaremos de nuevo, quien se apodere del anillo gana, o quien quede inconsciente pierde, está prohibido intervenir, si alguien se mete será descalificado sin más que decir que comience el combate".

Ding, Ding, Ding, sonó la campana que daba el inicio del combate, ambos se pusieron en posición de ataque, Ryohei se lanzó con fuerza contra Lussuria, el esquivo el ataque, era realmente rápido, incluso a mí me costaba seguir sus pasos, Ryohei intentaba darle, pero esquivaba una y otra vez, mientras Ryohei estaba cansado y sudoroso, Lussuria estaba fresco como una lechuga, Lussuria puso una sonrisa confiada y empezó a dar un combo de puñetazos y patadas, todos y cada uno de ellos le dieron, Lussuria encendió unos focos gigantes, estos daban muchísimo calor, haciendo que Ryohei se ralentizará y viera poco, Coronello observaba detenidamente el combate, parecía esperar algo, Ryohei se levantó del suelo y golpeo en la cara a Lussuria, este cayó al suelo, Ryohei alzo el brazo y golpeo el aire con fuerza, Coronello sonrió satisfecho, yo no entendía nada, hasta que vi como los focos se reventaban uno a uno, claro uso la fuerza del aire para destruirlos, no sabía que Ryoheifuera tan fuerte, la verdad es que estaba muy orgulloso de él, Lussuria golpeo con fuerza a Ryohei y le tiro al suelo, yo me preocupe un poco, Coronello le miró fijamente y le grito "Vamos levántate, que diría tu hermana, si te viera así como un perdedor, como alguien que se rinde Kora", Grito ahora entendía muchas cosas, Ryohei luchaba por su hermana, para protegerla y cuidarla al igual que yo con Nana, el no quería que ella viera esas cosas, en ese momento me sentí muy orgulloso de él, Ryohei se levantó y con una fuerza sobre humana, le dio un puñetazo en la rodilla a Lussuria, este se dobló del dolor y cayó al suelo, el combate había terminado, Lussuria tenía la rodilla partida y eso para un boxeador era el fin del combate, vi como Lussuria se arrastraba y se ponía en pie, estaba muy nervioso y asustado, sentía mucha pena por él, porque se esforzaba tanto, mi respuesta llego en menos de un segundo, cuando Lussuria se puso en pie, uno de sus compañeros, aquel llamado Gola, le disparo en la espalda, vi como Lussuria caía a cámara lenta, las hermanas dieron como vencedor a Ryohei pero esta victoria me supo amarga, mi flequillo tapaba mis ojos iba a saber qué pasaba ahí, di unos pasos adelante, Reborn me quiso detener pero le aparte de mí con brusquedad, con una mirada llena de odio mire a Gola y le pregunte.

Tsuna – "Porque, porque lo has hecho, acaso no era un amigo, no era tu compañero, porque le atacas, deberías protegerlo" Gruñí con furia, se supone que los amigos se protegían, se supone que se querían como mis amigos y yo, como confiar en alguien si te encontrabas con esto, Gola me miro y me respondió.

Gola – "Es sencillo, las armas que se han roto son inútiles, no hay amigos ni compañeros, él no puede luchar por eso ya no sirve para nada y debe abandonar este mundo, no necesitamos basura" Dijo sin expresión, ellos eran como Verde, usaban a las personas los muy desgraciados, sin poder controlarme, golpee con fuerza el cuadrilátero haciéndolo trizas, vi como mis amigos al igual que Varia me miraban sorprendidos, sentía deseos de matar a Varia, ellos solo eran escoria al igual que verde, ellos eran los que sobraban en este mundo, sentí como la oscuridad me devoraba, el suelo se hacía trizas, mis ojos se volvían oscuros y mi sonrisa, se hacía demente por segundos, los iba a matar a ellos y a quien se pusiera en medio, Reborn me intento agarrar, pero una columna de llamas le impidió el paso, mi cuerpo se movía errante, como si se moviera por un impulso de locura, estaba cerca de Varia, acabaría con ellos de una buena vez, así no habrían mas combates, reí con locura y dije "JAJAJAJA NEE QUE PATETICAS PERSONAS, TEÑIRE EL CIELO CON EL ROJO DE VUESTRA SANGRE", me lance a ellos como un lobo de presa, mis amigos se tiraron sobre mí y me empujaron al suelo, yo expandí mis llamas, sabía que se estaban quemando, pero no me soltaban, y yo no podía parar, por fuera era yo, pero por dentro caía en un pozo oscuro, no podía oír ni sentir nada, sabia de su angustia, gire la cabeza, y mis ojos chocaron con unos de color violeta, su mirada se veía tímida y pacífica, estaba lejos y solo vi su mirada, pero por una extraña razón mis llamas se fueron, y mi corazón se sintió en calma por unos momentos, sentía tanta paz que mis ojos se cerraban, no sabía a quién pertenecía, esa mirada, pero le agradecería algún día, sonreí con calma y mis ojos se cerraron, sentí como Kyoya me cargaba con cuidado, me acurruque a él y me quede dormido a veces él se portaba bien pero solo a veces.

Chicas – "Bien el siguiente combate, será entre los guardianes del anillo del rayo, Sera a las cinco de la tarde, sed puntuales" Dicho esto ambas se fueron al igual que varía, Reborn y nosotros nos fuimos a casa a descansar, mañana ya pensaríamos que hacer ya que no poseíamos a un guardián del rayo.