Candy – Candy
La condena a un compromiso (Cap 25)
13 de junio de 1915
Perth – Escocia
La barahúnda proveniente de afuera la terminó por despertar. Apenas creía haber cerrado los ojos para dormirse y ya era de mañana, la charla que sostuvo Annie y Patty, que le preguntaron donde estuvo, solo atinó a disipar sus dudas dando excusas de que fue una hermosa velada, para proseguir con la conversación pendiente que tenía con Joann, fue la mas extensa de todas, porque estuvieron hasta muy tarde en el invernadero, junto al acuario. Le explicó absolutamente todo y le comentó sobre las razones por la que guardaron silencio, estaba Susana presente y Elisa la humillo de una forma muy cruel en el vagón del tren que iba hacia Liverpool, tras ese incidente premeditado por esos dos arpías, fue el preámbulo para estrechar lazos de amistad entre el grupo y Terry. Todo quedo mas claro, cada palabra que esa chica de ojos azules le confidenció no le molesto, muy por el contrario fortaleció ese afecto especial que sentía por ella.
Abordaron la historia desde el punto de vista del grupo, dejando de lado, lo que debería explicar Terry o Susana, sin comentar nada de lo ocurrido en el hospital y la forma en que fue ayudado para poder verla, mientras estuvo con Pulmonía. Creía que ese era un tema privado de ellos dos, Joann no quería complicar mas las cosas, porque anoche pudo darse cuenta que ella rechazó a Terry, que estaba muy afectada y por mas que intentó saber no se pudo.
Candy tenía una sola idea que le rondaba en su cabeza largo rato, era que ella y él habían recorrido casi el mismo camino sin verse, tuvieron la oportunidad en mas de una ocasión: en Londres, en el tren hacia Liverpool, en el concierto de Joshua, donde ella prefirió ir a verse con el "Monstruo de la laguna", el destino actuaba de una forma muy extraña, con una alevosía inverosímil ante ese amor que fue siempre tan esquivo.
Se desperezó y decidió por fin dar comienzo a esa nueva mañana, mirando por la ventana, estaban a lo lejos unas personas hablando cerca del columpio de flores, al único que lograba divisar era a Liam, con otras tres personas, mujeres. Se bañó, perfumó y vistió, la cruz que le había regalado Terry la tenía encima de la mesita de Luz junto con el poema, lo guardó entre su diario de vida y aquel obsequio que le arrancó otra sonrisa, se lo puso, no se veía mal con lo que llevaba puesto. Decidió bajar ya lista era muy temprano, apenas las ocho de la mañana, no había nadie en el comedor, solo Cissie que la sintió y le dirigió la palabra.
- Buenos días, señorita…Rosa blanca… lo digo por el olor de su perfume… ¿Candy? – La mujer era muy hábil al sentir el perfume de las personas era así como la reconocía a ella.
- Si, Cissie…Buenos Días… - Ella tomó las manos de la mujer y la saludó afectivamente – Vamos a la cocina…no quiero tomar el desayuno sola, veo que nadie se a levantado aun – Mirando a todos lados. Caminaron hacia la cocina.
- Se equivoca…Afuera esta: Joann, Liam, la hermana de él y su nana; el caballero amigo suyo…El Sr. Albert me encargó que le dijera que fue a conversar unos asuntos con su amigo George y volvía inmediatamente. Todos hacen mas de media hora que tomaron el desayuno aquí – La mujer hábilmente colocó las tazas con la ayuda de Candy para colocarlas en la mesa.
- Se deben de haber levantado muy temprano…no lo puedo creer –Todos se habían acostado muy tarde anoche, no podía creer que tuvieran el ánimo para levantarse tan temprano. Continúo ayudando a la mujer hasta que llegaron Fiona y Belle a continuar con su labor.
Candy estaba acostumbrada a ayudar, hizo unos jugos de fruta y miró como la mujer hacía unos scones para el desayuno, unos huevos escalfados y otras delicias, eran muy rápidas en la cocina, se convenció que nunca sería una buena dueña de casa, porque adoraba mas trabajar en un hospital que hacer todas esas cosas. Se sentó a tomar el desayuno en compañía de esas personas que comentaban como era la señora Claire, capturando una linda impresión de quien fue esa mujer que tuvo la oportunidad de conocer en sus últimos minutos, sintió una pena de que no fuera suficiente todo el esfuerzo que hizo, por salvarle la vida. Cuando terminó ese contundente desayuno, aprovechó de visitar a Klin que dormía en la casita, se hizo muy amigo del Mel, el beagle que dormía con Joann, jugó toda la tarde persiguiendo al mapache, ante la risa de Albert que los cuidó a ambos, según lo que le comentó Liz.
En el antejardín continuaban conversando, Liam y las tres damas que le acompañaban. La mujer de unos 68 años, pelo canoso y rellena, no paraba de hablar; junto a ella la hermosa joven de ojos almendrados de atrayente ojos calipso y el cabello suelto, visiblemente afectada; al lado otra joven de cabellos rubio cobrizo, algo adormilada llevaba puesto una falda color chocolate y blusa de encajes color mantequilla, los ánimos se calmaron para aquel dolor de cabeza que comenzaba a sentir el apuesto joven, de ojos azules intenso, cabello largo negro rizado, que tenía tomada de la mano a Joann que tenía frío.
- ¿Bueno y que va hacer Liwi?…su padre va a buscar otra opción de novio para su hermana, hoy mismo tiene la cena con usted y le puedo asegurar que no se de que trata…pero conociéndole no debe ser nada bueno – Le dijo Adel que no podía dar crédito a lo anticuado que eran sus patrones, estaba ahí desde muy temprano para contarle eso.
- Yoooo ya te dije…. ¡PRIMERO MUERTA ME CASO CON UN VIEJO DECREPITO, COMO EL QUE ME TENIA PENSADO!…ahora yo se que es el turno tuyo, ruega a San expedito que no sea una mujer gorda, con verruga y todo…te apuesto que la cena de esta noche, no es otra cosa que eso…yo no iré – Erin enfurecida y estaba convencida que algo mas se tramaba su padre.
- ¿Ya? Dime una cosa Erin… ¿Tu piensas huir toda la vida?...es decir…tu conoces como es nuestro padre, ya debe haber contrato a alguien para que te busque por TODA ESCOCIA…ese gorila que estaba en la puerta de la habitación es un anticipo de lo que te espera, yo no puedo hacer nada por ti… ¿Y que dice mi madre, Adel? – él estaba aproblemado con las atrocidades que le contó Adel, inquieto jugaba con la mano de Joann.
- Que va a decir… ¡NADA!…si esa señora se sometió a la tortura China que es estar casada con su padre…oiga yo creo que lo mejor, es que usted se vaya a vivir a…. la India… se me ocurre que ahí puede estar usted mas segura – le susurró Adel a Erin.
- Tendré que irme a la India entonces, pero no sin antes conseguir el titulo por el que me vine a pelear aquí…NO ME MUEVO y mi padre tendrá que conseguirse un pelotón completo para obligarme…Joann tú debes ayudarme – le suplicó Erin que andaba en su auto con una maleta de un lado a otro, no soportaba estar en un hotel
- Yo estoy dispuesta a ayudarte…pero como no se… ¿Tu no tienes novio Erin? – Se acordó del novio que ni conocía.
- Si… tengo o tenia…no se está molesto, por una discusión que tuve por causa de un melenudo…un vagabundo que estaba en la casa de nosotros, por cierto¿Desde cuando tienes amigos así Liam? – Erin pensaba que Albert era un vagabundo por su apariencia desgarbada de aquella noche.
- No tengo idea de que vagabundo me hablas, pero eso no es tema aquí… ¿Tienes novio o que¿Dónde demonios se metió? él debería presentarse ante nuestro padre para decirle que no necesitas otro marido…es decir asumir el supuesto compromiso que tú tienes con ese… - Se cruzó de brazos esperando la respuesta hace rato que quería irse, pero no podía por estar discutiendo eso con ellas.
- ¿Qué? Bueno…pero a ti ¿Quién te dijo que me quería casar?... noooo yo no he tocado ese tema con Mark, apenas llevamos una semana y algo – le comentó ella arreglando su pelo que aun tenia mojado.
- Mira si quieres te quedas aquí, yo no tengo problema, tu padre yo creo que me tiene cierta consideración y no podrá meterse a sacarte por la fuerza – Comentó decidida Joann
- ¿SIIII?…. ¡GRACIAS!…estoy harta de ese hotel en que estoy alojando…siiii eso es ser una BUENA AMIGA Y HERMANA…ahora me voy a ir por ahí a pasarme este mal rato, que no dormí nada - Erin abrazó a Joann y en una mueca le sacó la lengua a Liam
- Oiga usted, tan tonto que me salio… ¿Qué le pasa ahora que no quiere contrariar a su padre?...esta usted muy raro, tendré que tener una conversación con mi niño Liwi…– Su nana que lo había criado insistía en que algo raro tenía Liam
- No sigas con lo mismo…yo ya reñí mucho con mi padre, no vine hasta acá con la intención de seguir una guerra con él, si a mi deparara lo que le hace a Erin, tengan por seguro, que me resignaría…bueno si es que la mujer que me buscara fuera exuberante jajajajaja – Se rió y al ver que las tres le miraron con reproche
- ¿QUEEEEE?… ésta cosa que está aquí no es mi hermano…lo oigo y no lo creo – Miró espantada Erin a su hermano mientras le propinaba un cachetazo en su cabeza
- Si en verdad…Liam tú y yo deberemos conversar…estas extraño, hace tiempo que no tenemos una charla de esas, por estar en otra cosa – Joann lo miró a los ojos notando una anuencia hacia la voluntad de su padre, poco usual
Se despidieron Adel y Erin, se fueron en el auto, prometiendo que volvería en unos días mas con sus cosas a quedarse ahí, feliz y esperanzada de que podría librarse del destino premeditado que le tenía armado su padre. Joann se quedó con Liam y lo tomó del brazo, mientras daban un paseo por el jardín.
- ¿Qué es lo que te pasa, Liam?...yo te noto raro…Adel tiene razón – Lo miró mientras caminaban
- Tu ya conoces la historia que viví con mi padre, tu estabas presente cuando le dije que me iba a estudiar pintura, echando por la borda todos los planes que él creía que yo seguiría de forma sumisa Recordar ese momento siempre le provocó mucho dolor, ese instante marco un antes y un después en la relación con el Señor Henson, por eso efectuó una pausa tragando saliva.
- Si lo vi, fue triste y doloroso para ti… pero ¿Aceptarías lo que le hace a Erin?...yo no te entiendo¿Dónde está el Liam que luchaba por sus sueños? – Le comentó Joann indagando en sus ojos azules que nunca le mintieron.
- Pues que uno no se puede pasar la vida peleando por todo…a veces también habrá que ceder…Joann no quiero hablar de eso, hoy mismo tengo una cena con mi padre y voy a ir, intentaré convencerlo de que no insista con Erin, pero no puedo hacer mas con alguien tan testarudo…– él abrazó a Joann de forma fraternal apoyando su barbilla en la cabeza de Jo – Yo te extrañaba en verdad…ya no conversamos como antes …como cuando estábamos en Francia ¿Te acuerdas de las horas que compartíamos? – Se separó de su abrazo y la miró estaba con los ojos con lágrimas.
- Liam… Tienes pena…- Acaricio su rostro con su mano izquierda - lo siento, no había prestado atención en que algo te pasaba…claro que me acuerdo. Sigues siendo mi mejor amigo… - Lo abrazó y sonrieron ambos.
- Muñeca…debo irme esta tarde a la casa en Dundee…ya sabes…luego les diré que paso con todo – Le dio un beso en su frente y arregló su oscuro cabello rizado. - ¿Hoy no llegan tus tres amigos? Meg, Paolo y Luca – preguntó mientras se dirigían abrazados a la casa.
- Es cierto, deberían llegar luego…solo nos queda esperarlos – Se fue abrazada a su mejor amigo
Entraron en busca de los demás, estaban todos reunidos en la mesa del comedor tomando el desayuno. Se soltaron del abrazo cuando estaba Ben presente y los estaba mirando. Se sentaron con el resto y tras ellos llegó el mayor de todos, pero no así el mas viejo, apurado con su melena atada en una cola, ojos celeste y de forma inusual impecablemente bien vestido, junto con saludar al resto le comentó a Candy en voz baja sobre la llegada de su brazo derecho, George, que le traía noticias sobre la Tía Abuela Elroy y algunas otros asuntos sin importancia. A ella le llamó la atención el esmero de su amigo en preocuparse de su apariencia, creyó que se debería a esos negocios en particular que debió asumir desde que era cabeza de los Andley. Se unieron al grupo riendo de las apuestas que hicieron ayer mientras jugaban al pool, estaban enviciados con eso desde que estuvieron en la casa de St Andrews.
- ¿A dónde llevaron ayer a Candy? – preguntó Albert que estaba al lado de Joann que estaba tonando un jugo y discutiendo con Ben.
- Espera… Ben ya tome desayuno ¿Cierto Albert? – Le dijo ella y él asintió – Ves… ya deja de obligarme a comer como si fuera tu hija – Una vez que Ben dejó de fastidiarla prosiguió - ¿Qué decías?...ahhh querías saber donde lleve a Candy…y pregúntale a ella
- Si lo hice… pero no me dio detalles…esta rara – Le comentó en voz baja
- Uhhh…no se que puedo decir a eso, yo no voy hablar sobre lo que no me corresponde…no debo… – Siguió tomando el jugo y al ver de reojo que Albert no le quitó la vista de encima - ¿Qué?...dije algo malo ¿Por qué me miras así?...a todo esto tú me debes una conversación – Ella miró a todos lados y se acercó mas – Yo no quiero que mi amiga se desilusiones de ti…eres casado por lo que me comentaste… - Miró los ojos celestes y luego su rostro que le sonrió - ¿De que te ríes?...¿Tu crees que es lindo andar así por la vida siendo casado y provocando a otras mujeres¿Te crees un sultán o algo parecido? Una harem de mujeres…oyeeee – Le hablaba pero Albert solo se reía de las ocurrencias de ella
- jajajajajaja…. Lo siento es que estaba mirando tu cara… ¿Tienes una peca ahí? – le dijo Albert riendo de la expresión de esa niña, ante sus ojos eso era.
- ¿Qué? …¿Dónde?... – Levantó una cuchara de plata para verse – No eso no es una peca… eso me lo hice cuando pequeña y rodé por las escaleras imaginándome como se sentiría una pelota… – Le respondió mirando y viendo que comenzaría a reírse nuevamente, levantó sus ojos e hizo una mueca.
- ¿Qué cosa?... ¿Te lanzaste por las escaleras pretendiendo ser una pelota? Jajajajajajaaja …Tu si eres muy extraña – Se reía sin parar ante la seriedad de Joann.
- Esta bien…. ya entendi…evades el tema…después no te quejes…- Miró al ver que Belle le hacia señas - ¡Que pasa!
- Señorita Joann …señor Joshua…afuera llegaron unos autos con sus amigos parece …- No alcanzó a decir nada mas porque Liz y Joann saltaron del asiento.
Ambas chicas salieron corriendo a verlos. Aquellas esperadas visitas recién estaban llegando y bajando de dos autos, alborotaron una vez mas la apacible mañana, la alegría y las risas volvieron a llenar la espaciosa residencia de Perth, como Claire Dufays hubiese querido que se habitara.
Joann abrazaba a su amigo Paolo Gianuzzi; aquel italiano que conoció en Francia, un verdadero adonis, de unos 20 años, muy alto, finamente vestido, perfumado, cabello oscuro y de pequeños ojos celestes muy expresivos en el marco de una mirada y tez espectacularmente bronceada, simplemente irresistible. Liz saludó a Megan Crozier, su tocaya de nacionalidad como le decía, de 18 años, estatura media, delgada, de cabellos ensortijados y pelirroja, de ojos celestes y muy blanca, asidua a la magia y los temas esotéricos, no paró de discutir con el científico que estaba detrás de ella esperando ser presentado, Luca Gianuzzi, una antitesis de su hermano Paolo, de 19 años, de cabello alborotado oscuro, algo bronceado y de ojos pequeños celestes detrás de unas enormes gafas. Miró inspeccionado la casa, traía una cantidad de aparatos en su vehículo y antes de que pudiera sacarlos, fue presentado ante : Liz y Joann, saludándolas con un perfecto idioma, solo su hermano le gustaba hablar en italiano, pese que ya vivían en Estados Unidos hace tiempo ya. La cuarta integrante era amiga de Meg una chica de tez oscura, de grandes ojos color miel, cabello largo y negro, se llamaba: Sheila Brewen, la saludaron cordialmente, a ella nunca la habían visto.
- Buon giorno…. Liz – Le dijo besando su mano y ella se ruborizó.
- Buon giorno…o como se diga…¿Para que me hablas en italiano si sabes perfectamente hablar como yo? – Liz ayudó a bajar algunas cosas que llevaba.
- Si si….Questo bene parlerò in spagnolo, ma credo che l'italiano è migliore ( esta bien, hablare en español, pero creo que el italiano es mejor) – respondió el atractivo joven que sacaba mas cosas del auto
- AHHHH YAAAAAAAAA… que sabes perfectamente hablar en español – le chillo la chica de pelos desordenados que sacaba sus cosas del maletero con ayuda de Sheila.
- Válgame que temperamento… - Por fin el italiano, se animó a hablar bien.
- BUENO Y QUE… ¿¿¿YA SE TE ESFUMO LA EDUCACION O QUE??? …NO VAS A PRESENTAR A ESO QUE TIENES POR HERMANO A LIZ – Gritó la chica de cabellos desordenados que al parecer venía harta de los dos.
- ¿Te refieres a mi? Niña…insolente…- Le dijo el científico que estaba al lado de Sheila
- Y CLARO…"DON PERFECTITO"…no escuche que les saludaras…como eres medio tímido - Ya traía un pésimo humor.
- Y CLAROOOO QUE LAS SALUDEEE …A TI LO QUE TE MOLESTA ES MI EXTREMA INTELIGENCIA… ¿ES ESO NO?…CLARO COMO TU CREES EN BURRADAS COMO EL TAROT…EN DIAS TRECE…justamente hoy es trece ¿Qué se supone que me va a pasar a ver? DIMEEE – El chico se cruzó de brazos mientras Joann, Liz y Sheila miraban de un lado a otro.
- No comiencen a discutir de nuevo …noooo por favor – Interpeló la chica morena que estuvo en medio de los dos todo el viaje.
- Deja Sheila… ¿Como que burradas?…¡Que tarado!… no porque tu creas en átomos y en pruebas científicas yo debo…- Fueron interrumpidos en esa interesante intercambio de conocimientos.
- ¡AAAAAHHHH¡YAAAA BASTA!…. SILENZIOSI PARI DI MALEDETTI… ESSI SI PORTANO COME CANE ED IL GATTO (Silencio, par de malditos… ellos se llevan como el perro y el gato) – Ya estaban hartos de esa constante pelea que duró todo el viaje.
Guardaron silencio y fueron llevados a dentro, donde se les presentó al resto de los huéspedes, saludando con toda paciencia a cada uno, Paolo fijó su atención en cada una de las damas, saludando con sus celebres frases en italiano y con un beso en la mano, sin apartarles la mirada. Cuando llegó el turno de saludar a los varones, la mirada de odio de Ben le incomodó.
- ¿Que lui lo succedere?... sembra di me trucidare con il riguardare…. ( ¿Qué le sucede? Parece que me asesinara con la mirada) – Le susurró Paolo a Joann, al ver la expresión de Ben
- Niente…questo geloso. Lei credere di tu ed io siamo piuttosto solo di amicizia…jajajajajaja ( Nada…esta celoso. Cree que tú y yo somos algo mas que amigos…jajajajaja) – Joann le susurró a Paolo ambos rieron ante el rostro descompuesto de Ben
- Uhhh…¿Non è il giovane al quale gli dedicaste il poema?...Attenzione che questo guardando verso qua, può sentirci ( Uhhh.. ¿No es joven al que le dedicaste el poema?...cuidado que esta mirando hacia acá, nos puede oír) – Susurró Paolo hablando de cerca con Joann
- Pfff… Non importa che ascolti... uguale non capisce un corno…jajajajajaja ( No importa, que escuche…igual no entiende un cuerno jajajajaja) – Ambos se rieron de eso, en realidad el Pobre no sabía Italiano, pero si Francés.
- jajajajaja…È di brutta educazione parlare in italiano se gli altri non capiscono... meglio parliamo normale ( es de mala educación hablar en italiano si los demás no entienden …mejor hablemos normal )
- Es cierto – Sonrieron ambos
Todos se sentaron a conversar, el único que faltaba era Joshua que estaba en el fondo de la sala, al aparecer por la puerta del salón quedó perplejo y se le cayeron todos los papeles de las manos. Sin entender mucho el nerviosismo de su amigo, Liam le ayudó y cuando había terminado de recoger todo lo agarró de la solapa y lo hizo desaparecer de la sala.
- ¡LIAM!…ahí…no puede ser …noooooo – Colocó los ojos como dos huevos fritos de la impresión.
- ¿Qué?...¿Que te pasa?…¿Porque esa cara de horror?...¿Viste Un espectro?... – Miró afuera y comenzó a nombrar a todos los que estaban ahí – Solo son: Meg… la bruja, el científico loco de Luca y Paolo…la otra chica es…. Me dijo su nombre pero no me acuerdo – Se encogió de hombros
- ¡ES SHEILA!… la chica del coro… - Dijo impactado Joshua al verla ahí en su casa, no era un espejismo de una mente desesperada por la soledad como pensó en un comienzo.
- ¿QUEEEEEEE?….¿Es la del coro?… ¿Esa misma que tu le has dicho que te toco? jajajajajajaja – Liam se rió fuerte y se silencio al ver que todos a verle.
- Siiiii … la misma…Dios mío ¿Qué le digo¿Se acordara de mi?... noooo que vergüenza…uhhh viene Joann no le digas nada, disimula – Jos comenzó a silbar una melodía intentando ser disimulado.
- ¿Y a ti que te pasa? …¡estas nervioso!… - Se dio la vuelta para mirarlo bien - .mhhhhh… tú solo silbas cuando estas con algún ataque de nervios…¡Que sucede! dime ¡ahoraaaaaaa! – Su hermana se cruzó de brazos esperando una respuesta
- ¿Quién a mi?... nada… - Jos se encogió de hombros
- ¿Liam de que te reías? – También se encogió de hombros – ya veo no me dirán nada…mmmhhh…pero lo averiguare igual…tú no has saludado a esa chica de allá… SHEILA VEN – Joann la llamo y ella vino para el horror de ambos.
- Uhhh …prepara tu mejilla que te viene el cachetazo de nuevo jajajajaja – Liam se corrió de ese salón
- Sheila…este de aquí es mi hermano…Joshua – le dijo Joann y vio el nerviosismo de ambos que se saludaron.
- Este… buenos días, She…SHEILA – Joshua le extendió la mano y se le cayeron las composiciones al suelo
- Hola…Joshua…yo te he visto antes ¿O NO?... – La hermosa morena se agachó a ayudar a recoger los papeles de y al mirarlo nuevamente lo recordó…. – Ya se de donde… mhhhh… en Francia…si ya me acuerdo… - Le dijo muy molesta y frunciendo el ceño.
- ¿Qué?...¿Tú conocías a mi hermano¿Dónde¿Cuándo¿Cómo?...yo no sabia ¿Por qué yo no sabia? ..Joshua te estoy hablando… - Joann se transformó su hermano le contaba absolutamente todo y eso nunca lo menciono.
- Joann… ven acá…no seas entrometida – Liam la agarró del brazo para que dejara que conversaran.
- NO…¿Como que entrometida?…¡es mi hermano!…y yo no sabia nada de nada ¿Por qué no me lo dijo¿Quién esa chica¿De donde salio?...mmmhhhhh …JOS… - Joann estaba molesta y él le cerró el ojo mientras conversaba con esa chica
Ahí estuvieron en la sala conversando largamente sobre los viajes, los estudios, la guerra que continuaba para la desgracia de muchos de sus compatriotas que se enlistaron para ir. Joann no apartó la vista de su hermano, que se veía feliz y sonreía coquetamente con esa morena exuberante que tenía enfrente, al parecer se conocían y en ese momento estaban conversando llevaban mucho rato para su gusto. Las chicas en general estaban admiradas con la cultura que manejaba ambos chicos, la forma en que hablaban que le prestaron atención, tanto así que ya era pasado el medio día. Liz decidió llevarlos a las habitaciones que Belle, Fiona limpiaron en espera de los nuevos huéspedes, donde se acomodaron en cuartos colindantes a los de Albert y Archie. Mientras que a las dos chicas les asigno otros en el ala derecha de la casa.
- Chicos nuevos… eh…¿Qué tal les pareció? – Comentó Candy, que cerró la puerta de su habitación, riendo de la expresión fascinada de Patty hacia Paolo.
- Candy ¡Que insinúas!…son agradables ambos – Patty se sonrojó y se sentó al lado de ella
- Vamos Patty, te vi como le mirabas…jajajaja… es un chico apuesto en verdad, elegante, compañero de Joann y escritor como ella … - Codeó a patty que se tomó las mejillas que le ardían con las manos
- Pero debe ser un pobre…los escritores al igual que los pintores no tiene nada para poder mantener a una dama – Comentó de mala manera Annie
- Que cosas dices… eso no es lo importante – Recriminó Patty que estaba harta de sus comentarios agrios
- Annie… por favor no ocasiones más discordia en este grupo ¿Qué acaso no la pasa bien? – Le preguntó animadamente Candy, que estaba contenta por la llegada de nuevas personas.
- Si… en realidad si lo he pasado bien – A su mente se le vino el rostro de Ben y a eso fue su respuesta. Golpearon la puerta
- Permiso…Candy, yo voy a Dundee ¿No quieres ir conmigo a mi casa?...esta el retrato que pinté – le preguntó Liam cuando ella estuvo cerca para saber que quería
- Siii… me gustaría ir contigo…¿Ahora? – Y él asintió – Esta bien me arreglo y bajo.
Liam se fue a esperar a Candy abajo, mientras los cuatro amigos de ella se fueron al centro de la ciudad a comprar unas cosas. Liz, Ben y Luca estaban ayudándole a instalar sus aparatos en una sala que estaba desocupada, aquel chico científico tenía ideas muy interesantes que a un médico le parecían brillantes. Joshua y Sheila se fueron a pasear por la casa, había logrado explicarle que su intención jamás fue faltarle al respeto y ella le creyó. Joann, Meg y Paolo, se colocaron al día con algunos poemas, novelas y cosas que leyeron. Sus rumbos eran distintos, pero igualmente podían intercambiar ideas; a Meg le gustaba la literatura y creía que continuaría estudiando periodismo, Paolo quería ser profesor de literatura y pretendía continuar los estudios en Estados Unidos y cuando le preguntaron a Joann se sorprendieron con su respuesta
- ¿Qué?...¿Que vas a estudiar que cosa?… - Le preguntó la chica de ojos celestes que tenía en sus manos el naipe del tarot
- No lo puedo creer… questo é incredibile … - El italiano no conocía esa faceta de su amiga – Yo se que eres muy buena, pero me imagine que seguirías por otra senda… lo que he leído de ti a sido asombroso…- Le dijo mientras revolvía
- Pero porque esa sorpresa… escribo cuentos, poemas y novelas por mucho tiempo, estudie literatura francesa, inglesa y hasta Italiana, en mi trabajo ya he escrito algunas obras de teatro, mas los talleres que efectué con Pierre Le Gall por largos meses…ahí me di cuenta que quiero escribir obras de teatro… voy a estudiar eso cuando vuelva a Estados Unidos… alo mejor hasta en Canadá…no lo se todavía – Ella pensaba que decidir, lo estuvo meditando cuando estuvo en Forfar.
- Yo he leído lo que escribes, ella es versátil, tienes habilidad para muchas cosas, pero jamás pensé que querrías escribir obras de teatro…no me parece mala idea… - Meg le sonrió estaba segura que esa chica conocería la fama a través de un libro y otras obras que destacaban en su brillante talento.
- ¿Dónde fueron los demás?... le belle donzelle… - Miró a todos lados buscando a las hermosas chicas que había visto
- No se…deben estar en el cuarto. Albert y Archie fueron a la ciudad… - Joann le respondió mientras continuaba leyendo unos poemas de Paolo.
- Si… mmmhhhh ¿Alguna de las damas aquí presente tiene compromiso?... la hermosa rubia de ojos verdes, por ejemplo o la chica de cabellos oscuros… jajajajaja – Levantó seductoramente las cejas y se arregló su mechón del cabello.
- Este…hasta donde se…ninguna… pero a ti todas te sirven – Lo miró y sonrió, aquel seductor italiano no había cambiado en nada, seguía igual a como lo recordaba.
- Todas en realidad – Reafirmó Meg que también se rió de la expresión de su amigo
Residencia Henson
Dundee – Escocia
Candy decidió acompañar al talentoso pintor, así le llamó cuando le propuso ir a buscar a su casa el cuadro que ya tenía terminado de ella, el que comenzó con finos trazos en un croquis cuando iban en el barco rumbo a Londres. Al llegar la misma Señora Adelaida rellena y simpática los recibió muy contenta, preguntando por aquel melenudo que le acompañó la vez pasada, le tenía reservado algunos libros sobre Chile, ya que estaba tan interesado. Se sentaron a esperar a sus padres mientras éste le hablaba sobre la historia y el afán de su madre de decorar todas las casas de igual forma, debía ser porque no era reacia al cambio radical. Los muebles finos adornaban la luminosa sala, repleta de pequeños detalles distribuidos con una armonía perfecta, el visillo de los ventanales permitían el ingreso de la luz en su plenitud, una estera roja estaba a los pies de un mecedora, una vitrina con algunos trofeos e insignias de la familia destellaban en un reflejo del sol de ese día, esculturas en yeso, búcaros de porcelana pintados a mano en una esquina, algunos pinturas de paisajes de Escocia, con un gaitero de fondo, no era pintado por Liam. Le llamó la atención, unos retratos en un marco de peltre, una en especial, que aquel chico mantenía en sus blancas manos y un brillo en sus ojos denotaba su emoción.
- Aquí yo tendría unos 6 años…mi padre me enseñó a pescar, es uno de los pocos recuerdos que conservo cuando él se sentía orgulloso de mi, pesqué una trucha de mas de seis kilos, la mas grande de la temporada … claro fue con su ayuda, yo no podía con tanto peso – Suspiró la foto tenia la sonrisa de los dos abrazados con orgullo.
- Liam…todos los padres están siempre orgullosos de sus hijos…puede que no lo demuestren – No sabía porque lo dijo, notó la tristeza de su mirada y solo quiso reconfortarlo.
- Si puede ser, para aquel que es el hijo perfecto…no el prodigo como me convertí yo – Dejó la foto sobre la chimenea de la sala y tomó otra junto a su madre – Esta por ejemplo, cuando conozcas a mi madre, sabrás que nunca perdió esa sonrisa que ves aquí, que con solo verme esta feliz…es madre y ellas perdonan todo – La deposito en el mismo lugar girando en torno a esa casa.
Esa residencia completa era repetida; pero era otra ciudad, se podía oler al abrir las ventanas la brisa del mar y darse cuenta de forma inmediata en que parte de Escocia estaban, no era lo mismo que las propiedades que tenían en : Glasgow, Edimburgo, Sheffield, Aberdeen, Stirling y otras tantas que su padre prácticamente coleccionaba en Inglaterra, Estados Unidos y otros algunos lugares que desconocía, tras largos ocho sin verse era comprensible.
Comenzó a contarle a Candy la historia de esos muebles, al girar frente a sus ojos estaba el anaquel que cuando ya estaba aflorando su beta artística los pintó con acuarela y a su padre casi le dio un ataque, eran de Luis XV, lo castigó una semana completa por eso. Se sonrió al acordarse, siguió recorriendo cada recodo con un flash back de su infancia que lo volvían a su pasado de: Castigos, imposiciones, retos, todos de la mano de su severo padre.
Cuando llegaron al comedor, se acordó de aquella vez en que peleando con su hermana Erin, le dijo que iría acusarla porque la vio besando a su novio, ella enfurecida le lanzó una copa por la cabeza y comenzó "la Clásica guerra de los Henson", donde volaron platos, copas, floreros, estrellándose contra las paredes, toda la vajilla Francesa de un siglo que ni se acordaba estaba echa trizas en el suelo. La nana, Adel, intentaba en vano calmar lo ánimos pero el mal carácter de Erin y la manía de Liam de molestarla era imposible. Se gritaban de todo, no precisamente lo que les fue enseñado en el mejor colegio donde ambos estudiaban: Saint Patrick, seguían lanzando lo primero que pillaban. Al bajar la Señora Henson y ver su vajilla Francesa echa "pebre" como decía Adel, nacida y criada por años en Chile y que nunca supieron que significaba ese término en realidad; sin embargo sonaba divertido, la dueña de casa quedó petrificada de horror y ahí en medio de la misma sala¡PLAF!... Se desmayó. Candy reía ante esa anécdota, el ser ricos no deja exento a las familias de las discusiones rutinarias y pleitos de hermanos, que ella no conocía y añoraba tener.
Era una estupidez intentar huir, la evidencia seguía regada en el piso y llego el máximo tirano para colocar orden: el padre, el Señor Kirian Fergus Henson. Ahí se ganaron dos semanas mas castigados, pero Erin se las ingeniaba igual para ver a ese regordete que tenía por Novio, que al final se aburrió de tener que verla a escondidas y que siempre pasara castigada, que la cambió por otra, aunque decía que no lloraba, se le escuchaba sus lamentos hasta altas horas de la noche y sus ojos a la mañana siguiente parecían dos huevos fritos.
- Tu no conoces a mi hermana…hoy en la mañana estuvo en la casa, deberías verla es gruñona con quienes son groseros con ella, pero en el fondo es muy amorosa – Sonrió y le pidió a Adel que apareció de la cocina que les trajera algo para beber o comer – Toma asiento Candy, por favor
- Si me gustaría conocerla, si es tu hermana, debe ser igual a ti ¿no? – Se sentó en el sofá de la sala
- Si eso dicen, en versión femenina, pero ella es mucho mas linda, tiene los ojos de mi padre, las margaritas de mi madre…ambos la hemos heredado solo que se le notan mas a mi hermana…"endemoniadamente bella" le decían los amigos de mi padre… - Liam se excuso y se fue por el cuadro de Candy que dejó en la habitación de esa casa.
Ella se quedó esperando en esa sala, Adel le trajo unos jugos y se fue por la puerta. En ese preciso instante apareció el Señor Henson, con su llave, vistiendo de forma impecable detuvo su mirada en Candy se quitó el sombrero, le sonrió y saludó.
- Buenas Tardes…Señorita… - Le dijo quitándose el sombrero y haciendo un ademán.
- Buenas Tardes…Señor ¿Henson? – El hombre de bigotes y con escasas canas en su cabello oscuro de ojos calipso muy llamativo asintió – Yo me llamo: Candice White Andley, soy amiga de su hijo Liam – Extendió su mano y le saludo.
- ¿Si?... ¿Ha dijo Andley?...¿La familia Escocesa? – La miro y con un gesto en su mano dejo que se sentara primero para luego situarse en un costado.
- Si… ¿Los conoces señor? – Preguntó ella siempre con una sonrisa amable.
- Si, son conocidos en Escocia… en todos lados, conozco perfectamente a la señora Elroy Andley, en una de mis reuniones de negocios he conocido a muchos, pero a usted hermosa dama, permítame que le diga…no la había visto – Sonrió y un gesto de sus ojos era idéntico al de su hijo, el rostro hosco que traía en un comienzo se disipo.
- Es que yo vivo en Chicago, soy enfermera… la Señora Elroy que usted menciona, si la conozco también…son tantos Andley – Ella sonrió tomando un poco de jugo
- Tiene razón…¿Es enfermera?… linda profesión para una dama… - Se quedó pensativo por un rato.
- Gracias, es una profesión que requiere de entrega, uno no solo cura heridas físicas si no que muchas veces del alma, es fundamental entregar afecto para la recuperación de los pacientes…así lo veo yo – Las palabras de ella eran honestas y aun así no comprendió porque el Señor la observaba atento.
- Has dicho unas palabras muy lindas… - Se recrimino por esa frase, tosió un poco y prosiguió - ¿Es usted amiga de Liam?...entonces debe conocer a sus otros amigos ¿No? – Pregunto mientras sacaba su pipa, pero al ver a la chica desistió de fumar ante ella.
- Si, a Joann, Joshua y Liz…si estamos todos en la casa en Perth…- Sonrió atenta acomodando el vestido en el sofá.
- Buenos chicos todos… claro que yo no apruebo el que se hayan ido así a la vida, solos a Francia e Italia, pero la verdad que conozco a esos tres chiquillos de enanos… - En la cabeza de ese hombre existía sentimientos encontrados, el cariño que se habían ganado esos chicos en cuatro años donde pudo conocerles, para luego convertirse en un grupo que se sublevó a las reglas protocolares.
- Si…ellos son buenos chicos, los mejores amigos que alguien pudiera tener, se apoyan mucho… - Lo miró viendo que prestaba atención a sus palabras - ahora yo estoy esperando por Liam, esta buscando un cuadro que pinto de mi… su hijo es un excelente pintor Señor- Su comentario no tenia segundas lecturas, pero el rostro de ese severo señor que tenia enfrente se cambio, se eclipsó esa mirada cristalina como el agua de un manantial.
- No me detengo a mirar lo que pinta, Liam…nunca me agradó como desperdicio su inteligencia en una estupidez como esa, no quiero saberlo tampoco… - El Señor Henson se revolvió incómodo en su sitial cruzando sus piernas
- No creo que hacer lo que uno ama es desperdiciar la inteligencia…déjeme que le cuente algo Señor… - No alcanzó a continuar porque llegó Liam.
Ella pudo notar que el Señor estaba dispuesto a oír lo que le contaría, de no haber sido por la interrupción de su hijo, que volvió la severidad que traía cuando entró por la puerta, dejando en evidencia aquella desavenencia que arrastraban hace años. Lo saludo con un apretón de manos, la calidez de sus manos se alienó a la frialdad de ese hombre que le dio la vida, la sonrisa de Liam, el reflejo de un amor incondicional que le tenía a su padre y sus ojos dinteles de la esperanza que albergaba de vencer los obstáculos que los separaron, bajaron al suelo. Reanimado a que en un segundo saludo fuese más afectivo. Enfrente estaba el hombre al que siempre admiro e intentó tener el motivo perfecto para que se sintiera orgulloso de él, hasta que la cúspide de sus idealizaciones y deseos se hicieron muy lejanas para ser alcanzadas por un joven que amaba la pintura y sus dones no era suficiente porque iban por otro camino. La rudeza volvía a separar al padre del hijo, tras ocho años, nada de eso pudo ser derribado con un saludo o una conversación entre ambos, sufriendo el destierro de un hogar, familia y del afecto por el que siempre luchó en vano conseguir.
- Estaba conversando con tu amiga Liam…agradable visita – Sonrió ante Candy le había agradado, veía transparencia en su mirada, una virtud que admiraba en cualquiera menos en sus propios hijos.
- Si… vaya, no sabia que podías ser así de agradable con alguien, excepto si se trata de Joann, Jos y Liz…lo había olvidado era hace tanto tiempo – Comentó sin pensar y su padre lo miró con desaprobación.
- ¿Ese es el cuadro? – Al ver las miradas ella tomo la iniciativa de cambiar el tema, Liam se lo entregó – Si es increíble lo terminaste… - Ella se vio en ese cuadro, se ruborizó por la expresión que fue capaz de capturar en sus ojos, era de un realismo impresionante, mas parecía una foto
- ¿Te gusto?... el bosquejo estaba y me costó un poco recordar la mirada que llevabas ese día, pero como pudimos vernos nuevamente en el hospital, se ha refrescado esa imagen – Sonrió ante los agradecimientos de esa chica pecosa, alegre, noble y divertida que estaba ahí.
- Bueno, me imagino que has venido, porque vas a quedarte a la cena, es unas horas mas…tengo una sorpresa para ti…si la joven aquí presente me permite, quiero que me acompañes al estudio – El hombre miró a Candy que asintió – Además no quiero que usted se vaya, podría quedarse a la cena de esta noche, me agrada su presencia.
- Señor se lo agradezco pero yo no visto adecuadamente para la cena… es algo de familia – Se sentía incómoda
- Eso no es problema, Erin, otra hija mía que se fugó de esta casa…dejó unos vestidos le diré a Adel que la guié – El hombre llamo a Adel y le explico
- No te sientas incomoda Candy…mi padre es severo con sus hijos, no con los amigos de ellos… jajajaja… de verdad yo no entiendo porque es así, pero deberías sentirte contenta, porque si le has caído bien es de forma sincera – Le susurró Liam cerrándole un ojo.
- Este… pero Liz y Joann…¿No se molestaran?...ellas son tus amigas – Comentó Candy sintiendo igual incomodidad.
- No que va…si ellas dos están fascinadas con la llegada de Meg, Sheila y esos dos italianos, que de seguro tendrán toda la noche para hablar… - Se excuso y se fue con su padre al estudio.
Candy subió con Adel rumbo a la habitación donde podría cambiarse el vestido, sin tener la menor idea en que consistía esa cena, incomoda por la situación que se vivía entre ese padre y su hijo, no habían conversado mucho, pero pudo notar que al Señor Henson no le hacia gracia que su hijo fuera pintor, que siempre fue exigente con la educación de los dos por lo que le contó el propio Liam.
- Usted le ha caído bien al Señor Henson…que bueno, porque vaya que es difícil darle en el amén a ese Señor – Comentó Adel mientras revisaba en el closet algunas cosas.
- ¿Es tan terrible?...a mi no me pareció – No entendía bien porque razón le simpatizó al señor y creía que efectivamente existía un amor especial por sus hijos.
- Bueno terrible no era, hasta que sus dos hijos se le revelaron…ahí si que ardió Troya… ahora mal educado no es y siempre a sido muy cortes con los amigos, en especial con el trío – Se refería Joshua, Liz y Joann – Presumo que ya que usted es amigo de ellos, le ha simpatizado al Señor.
- No entiendo, porque quiere que este presente en una cena familiar…no me corresponde – Por mas que pensaba no entendía cual era el afán del Señor si apenas le conocía y poco pudieron hablar.
- La verdad no entiendo… pero usted no se incomode, que estará la Señora, Liam, el Señor Henson y unos invitados de él…de que algo se trama es un hecho ¿Qué?...es un absoluto misterio – La mujer trajo consigo unos vestidos muy lindos para que ella escogiera
- ¿Tramar?... – Alcanzó a preguntar cuando Adel se sentó al lado de ella
- Mire… el Señor se le metió en la cabeza que su hija mayor, Erin, enfermera que le dio por ser doctora … debería casarse de una buena vez – Le susurró la mujer, le estaba confidenciando algunas cosas, le inspiraba confianza por eso continuó
- Pero no tiene nada de malo, que un padre quiera eso para su hija… - Comentó inocentemente Candy
- Claro que no tiene nada de malo desear eso…pero IMPONER es otra cosa…le ha buscado un marido viejo, feo y peludo…¡horroroso!…- La mujer coloco los ojos como platos y Candy miró impresionada con lo que contaba –Quería obligar a esa pobre criatura a asumir un compromiso con un mequetrefe así… porque según él su hija se comporta como un potro salvaje y nada mejor que se case y deje de cometer locuras ¿Puede creer eso?
- ¿Qué?...yo no lo sabia… es decir yo a Liam lo conozco hace un mes o mas y ahora me estaba contando parte de su vida con su padre, se que tiene una hermana enfermera…si hasta el mismo Señor Henson ha dicho que es una linda profesión, yo también soy enfermera – Le dijo Candy muy confundida
- Ah claro, ser enfermera, claro que es una profesión de dama para el Señor Henson…pero su hija está estudiando para ser doctora y anda en cada trifulca …si hasta salio en portadas de diario …su madre le dio un soponcio y a su padre un ataque de la ira, estuvo enfermo del estomago de tanto rabiar – La mujer continuo buscando zapatos para Candy.
- Pero eso es estupendo, ser doctora…este yo no conozco a la hermana de Liam… pero – Ella sentía curiosidad de tanto que la mencionaron y no sabia ni como era, no la vio en las fotos de la sala
- ¿No?...pues mire usted aquí…hay una foto de ella – La mujer extendió un retrato a Candy que si la reconoció
- Siiii… yo a ella la conocí en Edimburgo… no sabia que era la hermana de Liam…es muy linda en verdad y pobre me contó lo mal que la pasó cuando estudio en una Universidad de Londres…es injusto entonces lo que me cuenta – Candy tomó partido por aquella chica, que le había contado una cantidad de barbaridades que sufrió para lograr estudiar para doctora que se sintió identificada.
- ¿Ve?...si yo le digo que es así la cosa…no se puede premeditar un matrimonio sin preguntar por el sentir del otro… ya el siglo pasado fue… - Susurró la mujer mientras desordenaba todo en el closet.
- Yo la entiendo perfecto…a mi también quisieron obligarme a asumir un compromiso con alguien que yo no amaba… fue horrible – Ella recordó ese minuto cuando debía aceptar a Neil Leegan y lo único que le provocaba él era odio, repulsión de solo verle, no se sentía orgullosa de esas expresiones, pero eran reales.
- Imagínese que cuando Erin estuvo acá, su padre la obligó a quedarse y la encerró en esta habitación, con un guardaespaldas como de dos metros de alto y ancho, para que no escapara…cortó ese árbol que estaba ahí para que no bajara – La mujer la hizo levantarse a mirar por la ventana, la altura era considerable – Erin estaba cuando usted vino… era la chica que se paseaba con el cambucho de papel, la que chillaba – Le recordó aquella escena en que ella llamaba desesperada a Liwi sintió remordimiento por no haberla ayudado.
- Si…lo recuerdo…¿Y que paso?...¿No me diga que ya se caso? – Espantada ante esa idea, sintiéndose identificada con el dolor de esa joven
- Noooo que va… si no fuera por Liz y Liam que la rescataron esa noche, quien sabe en que habría parado todo eso…ella huyó justo cuando llegaba ese novio horroroso…si Erin misma me contó – la mujer miraba desde la ventana imaginándose ese episodio
- Que bien entonces…pudo zafar – respiró aliviada
- Por el momento…que ese Señor Troglodita…con todo respeto, el padre de Liam y Erin, continua en la labor de conseguir un marido más viejo que el que vino y se fue espantado… jajajajaja – Ella se rió sola
- ¿Y eso le causa gracia?...yo lo encuentro terrible – se alarmó Candy imaginando que esta vez el novio seria prácticamente una momia.
- No es que me rió de lo desesperada que estaba mi niña Erin…que dice que cuando llegó abajo y tenia que irse en su auto, se tuvo que devolver a buscar algo, cuando en eso en el jardín estaba un vagabundo, melenudo, alto y rubio, que al parecer era amigo de Liam y Liz … no tengo idea de quien puede ser…el asunto es que los buscaba y para colmo llego también el novio horroroso ese que le digo, éste le comentaba a un amigo, que vino a la cena de compromiso, que por ningún motivo aceptaría a una mujer loca, infiel y ese tipo de cosas, así que mi niña no encontró nada mejor que agarrar al melenudo ese y darle un apasionado beso para que el vejete ese se espantara jajajajajajajajaja…lo consiguió… se fue jajajajajajajajaja… entonces cuando soltó a ese individuo que tuvo la suerte de ser besado así por mi niña Erin…es que es muy linda en verdad…debe haberse enamorado de ella. Mi niña pensó que el vejete había vuelto y le rogó al melenudo que la besara…lo hizo; pero no era el vejete el que había llegado si no su novio en verdad, un profesor con el que lleva unas semanas… para poder zafar de ese problema le dio un cachetazo al pobre del mendigo e inventó que la beso a la fuerza jajajajaja – La mujer no paraba de reír con la historia.
- Oh…¿Dijo melenudo amigo de Liz y Liam? – Candy tenía solo dos opciones en su mente de quien pudo ser.
- Si…si usted es amiga de Liam, debe saber de quien hablo… - Comento la mujer
- Si, solo que hay dos "melenudos" en esa casa y rubios…¿Pero vagabundos o mendigos? Noooo – Ella se imaginó a Albert, dejándose besar por una desconocida, accediendo al ruego de Erin de ser besada y lo descartó de plano porque no era así de irrespetuoso… debía ser Archie definitivamente era el mas coqueto de todos.
La mujer le entregó todo lo necesario para que Candy, escogiera cual vestido ponerse todos muy lindos y finos, se inclino por el verde turquesa muy entallado a su silueta y amplias mangas. Golpearon la puerta y abrió, frente a ella estaba una mujer de dulce sonrisa, cabellos rizado largo, de ojos azules.
- Buenas tardes…soy Allyson Henson, la madre de Liam…Adel me dijo que estaba usted aquí – La hermosa señora cerró la puerta y extendió su mano
- Buenas tardes, Señora…me llamo: Candy White Andley… un gusto – le extendió la mano para retribuir el saludo
- ¿Andley?... – Pregunto ella sonriéndole con sus ojos
- Si… siento que haya llegado en mal momento…el Señor Henson pidió que me cambiara aquí con los vestidos de su hija…yo no quiero importunar - Ella estaba aproblemada por esa situación
- Ah…si me dijo, no se preocupe usted…déjeme que le ayudo a atar el vestido – La mujer se acercó de forma muy maternal que a Candy emocionó, le ató el vestido y arregló su cabello con una sonrisa – Es usted una linda chica, debe conocer a la novia de Liam que viene esta noche…
- ¿Qué?...¿Novia? …yo no sabia que tenia novia… - Candy se asombró ante esa noticia.
- Este… es mas complicado de explicar…la dejo para que se arregle y baje a cenar con nosotros que es un honor en verdad, ese vestido le queda perfecto… realza toda su belleza y lo dama que es – Se fue dejando una estela de un aroma, que Candy imaginaba que llevaría una madre.
En el despacho, llevaban largo rato hablando, le acababa de dar un ultimátum a la relación afectiva que algún día se forjó entre ellos, como padre e hijo. Liam guardaba silencio con sentimientos encontrados que lideraban una lucha interna; una parte era lo que vivió antes de desencadenar ese exilio, cuando era el orgullo de su padre, por su inteligencia, viveza, la seducción heredada de sus antepasados, aquella facilidad para llegar a las mujeres, la destreza que manejaba con la pesca, caza y hasta el béisbol, deportes que le encantaban a su padre, que en una constante búsqueda por llamar su atención, las hizo propias para tener cosas en común. Todo se derrumbo tras una decisión de su parte, marcando para siempre un irreversible antes y después.
El tiempo lo hizo decidir por no seguir una carrera tradicional, abandonando por siempre las riquezas, los lujos, el amor familiar, la cercanía y el apego a su país, todo por seguir su sueño de convertirse en el pintor que se sintió desde que nació. Su padre toleraba eso como hobbie y no como una profesión digna para un Henson, el hijo de uno de los magnates mas grandes de toda Escocia, una riqueza que ese hombre forjó con esas manos ásperas las misma que no se cansaron de abofetearlo cuando se fue de esa casa.
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- Padre hay algo que debo contarte… - El joven con el uniforme de St Patrick lo miraba angustiado ante lo que iba confesar.
- ¿Qué sería?...ya conseguiste novia seguramente…me parece, porque ya no quiero que sigas rodeado de chicas sin asumir algún compromiso serio…yo ya te explique bien la diferencia entre una dama y las que son para… tu sabes bien a lo que me refiero –Le golpeteo la espalda mientras se sentaba a tomar una vaso de whisky, que le ofreció a su hijo de apenas 14 años
- No, no es acerca de ninguna chica…es sobre mi futuro… en dos años mas salgo del colegio – Rechazó el trago del licor amargo que le extendió y se sentó frente a su padre, que se instalo a escucharlo
- Ya veo… no sabes que universidad escoger, cualquiera de Londres o hasta de St Andrews te puede servir para Arquitectura o si prefieres las leyes… Cambrigde es una buena opción – Su padre sacó del taburete unos folletos y continuo hablando sobre sus planes que no le pertenecían
- No nada de eso – Se animo por fin, al ver que levanto la vista su padre siguió – Yo no quiero estudiar ni Arquitectura ni Leyes …estaba pensando… – Se animó a decir algo mas pero la mirada de su padre era severa y lo hizo titubear.
- Entonces que carrera…ya se… quieres seguir la senda de tu padre… manejar los negocios que tengo… - No continuo porque se levanto a buscar otras opciones que había premeditado en aquella oscura tarde de invierno
- No nada de eso… quiero ser pintor – Apenas pudo mirarlo sabiendo de antemano lo que sucedería
- ¿Qué?...¿Que dijiste? – El hombre dejó caer de sus manos un libro y se acercó a mirarlo.
- Que quiero ser PINTOR…YA ME DECIDI – Alzó la voz y miró buscando un ápice de comprensión que nunca llego en esa mirada de amor que tenía recientemente, su padre se transformo en ira, era lo último que recordaba.
- NO PUEDES ESTAR HABLANDO EN SERIO…ESO ES UNA ESTUPIDES…TE DIJE QUE PODIA SER UN HOBBIE PERO JAMAS UNA PROFESION – El hombre lo tomó de la solapa y le gritó enardecido.
- PARA TI NO LO SERA …PERO PARA MI ES MI PASION, PADRE YO NACI PINTOR… MIRAAA – Tomó sus acuarelas, un croquis y una pintura enmarcada en un hermoso cuadro, la primera que tenía el rostro de aquella foto junto a su padre, todo lo coloco con orgullo ofreciéndole ese homenaje a él.
- ESTO ES MIERDAAAAA…NO ES VIDA… ESTA PORQUERIA QUE ME ENSEÑAS –El croquis con sus bocetos, las acuarelas y otras cosas que Liam usaba las lanzó al fuego de la chimenea.
- ¡QUE HACES!… PADRE… ES EL TRABAJO DE MESES…ESE CROQUIS – Intentó quitarlo afortunadamente no se quemó pero si las costosas acuarelas y pinceles que compro con su primer trabajo, contuvo las lágrimas si para su padre saber que seria pintor era ira, verlo llorar seria peor.
- VEN ACA…. MIRAMEEE BIEN… - Lo levantó de la solapa con fuerza le dos bofetadas para que le mirara – NO VOY A PERMITIR QUE ARRUINES TU INTELIGENCIA CON ESAS PINTURITAS… NO TE DARE NI UN SOLO PESO DE MI BOLSILLO PARA SOLVENTAR NADA…¡ME OISTEEEEEE! …NI UNO SOLO…SI DECIDES SER PINTOR OLVIDATE QUE TIENES FAMILIAAAAAA… OLVIDATE QUE TUVISTE PADREEEEE Y MADREEE… Y OLVIDATE DE VIVIR EN LUJOS…ERES LA DESHONRAAA DE LOS HENSON… ME AVERGUENZO DE TIII…ESTO ES … - El hombre daba alaridos zamarreando a su hijo que no apartó la mirada de sus ojos, era la primera vez que levantó su mano para darle esas bofetadas, le sangraba la comisura de su labio, también su alma.
- SI ES LO QUE QUIERES…RENUNCIO A TODOOOOO…NUNCA ME IMPORTOOOO TU DINERO, NI LOS LUJOS …PODRE ACOSTUMBRARME A LO QUE SEAAAAAAA – Le espetó en su rostro cuando el hombre aun le miraba con gran odio.
- ¡KIRIAN!...QUE HACES…SUELTALO – Le chilló su madre que entró en ese momento en el despacho junto con Liz, Joshua y Joann
- FUERAAA TODOS…ESTA ES UNA CONVERSACION CON … - Se freno iba a decir hijo, pero desde ese minuto ya no lo era – CON ESTE SUJETO QUE DESCONOSCO…QUIERE SER PINTOR… - Resoplo molesto soltando a Liam que se tambaleó y sus amigos fueron con él.
- Y QUE SI QUIERE SER PINTOR…COMO PUEDE TRATAR ASI A SU HIJO, POR QUERER RESPONDER A SU TALENTO…ES USTED UNA CABEZA HUECA, INSENSIBLE Y ARCAICO – La pequeña de ojos azules estaba parada frente a él, le llegaba un poco mas abajo de su cintura a ese irascible hombre, apenas tenía 11 años y con el carácter de siempre defendió a su amigo – NOOOO VE QUE LE TRAJO SUS PRIMERAS OBRAS…TODO LO QUE POR AÑOS HIZO Y USTED MIRE NADA MAS COMO LO DEJO… NO TIENE DERECHO – Se agachó a recoger una en particular, el cuadro que enmarcó con dedicación – ESTAAAAA POR EJEMPLOOO, ES SU PRIMERA PINTURAAAAAA… le ofrecieron dinero por ella PERO NO LA VENDIOOOOOO …¿Por qué cree usted? …¿QUIEN SALE AQUÍ?... USTEDDD CON EEEELL ¿POR QUE CREE QUE LO HA RETRATADO EN SU PRIMERA OBRA¡DIGAMEEEE! – La chica con fuerza en su mano dejó esa obra encima del escritorio.
- NIÑAAAA… TU NO TE METAS EN ESTO… - Le refunfuño el hombre mirándola hacia abajo.
- NO LE TENGO MIEDOOOO… CHILLEME LO QUE QUIERA… USTED NO PUEDE ROMPER ESA OBRA, PORQUE AHÍ DENTRO ESTAN LOS SUEÑOS Y SENTIMIENTOS DE SU HIJO…SI LO HACE ES PORQUE NO LO AMA Y NUNCA LO HIZO – La niña tenía carácter y con gran rabia dejo eso encima, estaba llorando.
- Kirian…como has podido golpear a tu propio hijo… eso no puede ser …tu lo adoras – Le dijo su mujer mirándole mientras Liam estaba recogiendo sus cosas con la ayuda de los demás.
- ESE NO ES MI HIJOOOOOOO… CLARO QUE NO …QUE SE VAYA A SEGUIR CON SU SUEÑO A LA CHINA, PORQUE NO LO QUIERO CERCA – Le chilló el padre indicándole con desprecio.
- ¡AL CUERNOOO CON USTED!…ES INSOLITO EN VERDAD, le preocupa que su hijo quiera ser pintor Y NO SE PREOCUPA POR USTED QUE ANDA CON UNA FALDITAAAAAAA TOCANDO LA GAITA EN EL HOMENAJE DE LA SEMANA PASADA – La chica de ojos verdes le enseño un periódico de la semana pasada donde aparecía él con el kilt.
- Niña me tomas el pelo ¿O queeeeee? …ESO NO SE LLAMA FALDITAAA - No había peor insulto que le dijeran al Kilt "Faldita" menos que para un escocés como el Señor Kirian
- Como sea…usted no querrá verle y lo rechaza como hijo…pero nosotros lo queremos como uno más de nuestra familia, es nuestro hermano y lo apoyaremos en la decisión que tomó – Joshua se plantó delante del Señor Kirian y con mucho respeto le indicó que ellos serían de ahí en adelante su familia.
- SIIIII… ÉL NO NECESITA NADA MAS QUE AMOOOOR… NOSOTROS, MI NONNI Y HASTA LOS PADRES DE LIZ … SE LO DAREMOS…USTED SE PIERDE A UN GRAN HIJO POR SER TERCOOOOO COMO UNA MULAAA …QUEDESE CON SU TUTU O COMO RAYOS LE HAYA LLAMADO A SU FALDITA…– Le espetó La niña de once años con una ceja levantada e irritada.
El silencio impero por un rato, ninguno se miró y se fueron, solo Liam se volteó a ver a su padre que estaba de espaldas a la ventana, llevándose consigo el retrato que pinto junto a su padre, sin arrepentimiento posible en ese perfil derecho que veía desde la oscura noche de ese invierno. No veía nada más y se marcho. Del costado de la mejilla izquierda, que el hombre agradeció que su hijo no pudiera ver corrían dos lágrimas de sal al verlo irse, nunca mas lo volvió a ver.
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- ¿Y bien Liam?...ya sabes todo lo que tenia pensado…¿Tú no me habías escrito una carta pidiendo volver a verme? – El severo hombre estaba de pie mirando a su hijo ahí, ya no era aquel adolescente de catorce años, ahora era un hombre.
- Si…yo creo que no podemos pasar la vida peleados, enojados por mi decisión…yo ya soy pintor y nada lo puede cambiar…yo no se si tú aun me querrías como hijo – Sonaba emocionado, temeroso se sentía como un mendigo del afecto que le fue negado, le importaba su padre en verdad, el tiempo hizo mella en su alma sensible añorando ser su hijo nuevamente.
- Es verdad, no se puede cambiar una mala decisión y veo que tu abuela paterna ayudo a que no pasaras penurias, no pude prohibirle eso…era mi madre – Se refería a la casa en Liverpool y otras riquezas que dejó su abuela para Liam y Erin sus dos nietos desprotegidos ante la severidad de su hijo.
- No se que mas esperas que te diga…esa carta lo decía todo…- Miró a su padre, podía ver algún indicio de aplacar su ira y desilusión que se le quedó grabado desde ese invierno en que se marchó.
- Si era una carta emotiva, yo entendi que estas dispuesto a ceder en algunas cosas que yo esperaba de ti cuando eras mas joven, eso me alegra porque quiere decir que has recapacitado, que no desperdicie la educación que invertí en ti – Sonrió satisfecho y Liam tenia sus ojos brillosos ante esa confesión, prefirió guardar silencio.
- Si es lo que crees… yo no quiero estar peleado contigo – Él estaba convencido de lo que hacía, tuvo tiempo de sobra y vivió muchas cosas como para comprender que hacer las paces era la decisión correcta.
- Esta bien… lo pondré a prueba ahora… Como sabes a tu hermana le busque un novio, que ella rechazo de plano y se las ingenio para ahuyentarlo, no importa porque ya tengo pensado en otro candidato ... – El hombre sacó su pipa para proseguir con la conversación.
- Sobre eso…yo no puedo ayudarte a que ella acepte, Erin esta pronta a ser mayor de edad…no me pidas que interceda por eso… - Él sabía que su hermana había que dejarla en paz, porque nada de lo que hiciera su padre la obligaría.
- No te pediré eso… lo que pensé fue en buscar para ti también a la chica ideal, para que te cases y tengas una familia normal, ese es otro de los sueños que tenia para ti…si me basara en tus propio discernimiento, pues creo que sería un fracaso como lo que pasó con tu decisión sobre la pintura… - Le dijo su padre mirando a su hijo, sondeando en esa mirada azul
- Padre yo no quiero casarme, no tengo novia y estoy bien así – Le comento Liam muy respetuoso.
- Si la soltería es agradable, pero no para toda la vida…quiero nietos… - Le respondió imaginando que unos quince nietos jugaban alrededor de esa y otras propiedades.
- Si, pero cuando sea mas adulto… me imagino que me casare con la chica que escoja – Le respondió él con toda tranquilidad
- ¿Por supuesto que no pensaras que será Joann?…Liam…yo se de tu gran amor hacia ella, es una chica hermosa, misteriosa, dulce…pero ella nunca te ha visto mas que como amigo – le comento su padre conociendo ese sentimiento que tuvo años atrás.
- Este… yo ya lo se…eso ya paso fue cuando era mas niño, Joann está con Benjamín Rothschild…de no existir él tal vez hubiese tenido una oportunidad…pero ya fue – De forma sincera se libró de ese amor que mantuvo en silencio por ella, ahora se había transformado en protección, cariño y entrega.
- Que bueno entonces, porque ya di con la chica que espero para ti – Su padre agitó sus bigotes en un gesto alegre.
- ¿Qué?... no entiendo… - Se alarmó ante esa confesión
- Eso…hoy me demostraras que tanto quieres reanudar nuestra relación de padre a hijo…de echo ahora mismo…ve a arreglarte que esta noche conocerás a tu futura esposa …¿No serás capaz de huir como tu hermana?...es decir, si me quieres tanto como tu padre no permitirás que haga el soberano ridículo, rechazando a esa dulce, fina y hermosa dama y me dejaras hablar a mi ¿No es así? – Con toda la calma del mundo, fumando esa pipa y sonriendo, espero a ver su reacción.
- ¿QUEEEEEEEE?...¿CUAL FUTURA ESPOSA?...YO NO CONOSCO A NADIE…- Su rostro se desfiguro del pánico que le tenia a la palabra "compromiso" y decidió calmarse un poco al ver el rostro de su padre – Este… yo no quiero casarme que…estas diciendo… - Le pregunto desesperadamente
Liam se quedó pasmado, su padre hizo lo mismo que con Erin, le buscó una pareja y no tenia la menor idea de quien era. Lo tenía enfrente hablando y hablando, explicando como es que dio con ella, las presentaciones y lo único que atino a escuchar porque estaba en shock total, es que ella tenía un foto y juraba que él estaba encandilado con su belleza, intentó no hacer escándalos, estaba harto de ellos y de los gritos. Su padre le dio un abrazo fuerte y apretado como los de antes, que lo emociono, la necesidad de su afecto lo dejó insensible a reaccionar debidamente, se dirigió como un zombie a cambiarse de ropa, sin tener otra cosa en la cabeza de que la chica esa comprendería si le explicaba, sería mas astuto que Erin y no huiría, Liz y Joann podrían ayudarle a librarse de ese compromiso sin tener que herir a su padre.
No paraba de rascarse, eso le pasaba cada vez que alguien le pronunciaba la palabra casamiento o compromiso, era su karma, los nervios lo consumían, sus noviazgos fueron así, todo bien hasta que llegaba la frase habitual y debía tomarse algún antialergico. Se dio un baño para relajarse, rogando que por lo menos la chica fuera linda.
Candy bajo ya estando lista para ese acontecimiento, los sirvientes iban de un lado a otro, la casa estaba impecable en espera de las visitas cuando tocaron el timbre, dos veces al ver que nadie abría fue ella misma.
- Buenas no… - Ella abrió la puerta y ante sus ojos estaba su peor pesadilla personificada en un trío.
- Buenas noches..¡Candy!… ¿Qué haces aquí?...que gusto de verte – la voz de un Señor de bigotes y que fue siempre amable fue el único que le saludo de aquel grupo de personas.
- ¿QUE HACE ESTA SIRVIENTA DE ESTABLO AQUÍ MAMAAAA?– Chilló de mala forma y dando taconazos en el piso, porque Candy se veía mucho mejor que ella, Elisa Leegan destellaba envidia por esos opacos ojos.
- ¡CANDY!… MIRA NADA MAS…¿Así viste la servidumbre en esta casa? – Esbozo una sonrisa, Neil, la recorrió por completo a lo hermosa que se veía Candy.
- Chistt…silencio y entren… no hagan escándalos aquí… - Susurró la madre de ellos, que miró de forma displicente a Candy y la tomó de un brazo - ¿Qué haces aquí, huérfana del demonio? Esta cena es para la familia, tú no lo eres… Mi hija y su novio Liam se comprometen oficialmente…¿Qué haces tu aquí?– Estaba irritada de verla, de que pudiera arruinar los planes de Elisa.
- Yo este… no sabía…Señor Leegan...de verdad – Estaba perturbada no tenia la menor idea de que esa cena fuera de compromiso entre Liam y Elisa.
- Por favor… suéltala… no la trates así…debe ser amiga de Liam ¿No es así, Candy? – El señor Leegan hizo que su mujer le soltara el brazo que le dejó amoratado de la ira.
- Si…yo soy su amiga y él me invito aquí…yo no sabia que era una cena de compromiso - Ella alcanzó a explicar eso cuando apareció la madre de Liam
Todos fingieron sorpresa y la hermosa Señora Allyson los hizo sentarse, tomando de la mano a Candy, invitándola a que integrara esa conversación. Las tres grises almas, la miraban con odio, no podían creer que ella fuera una amiga tan apreciada de uno de los hijos de un magnate tan adinerado, probablemente no sabían de su origen era lo que pensaba Elisa, con destellos de fuego en su mirada, sin poder perdonarle que una vez mas opacara su vestido y su llegada triunfal que le tomo todo el día preparar. Cuando la mujer se fue con el padre de ellos, aprovecharon para continuar de restregarle su desprecio.
- Mira…si crees que me vas a poder quitar a mi novio…estas muy equivocada, porque ya estoy comprometida con él – Con odio la chica empuñó su mano en el vestido de color amarillo que llevaba, que no le quedaba bien.
- No que va… si ningún hombre cuerdo se fijaría en esta cosa espantosa que puedes ver aquí jajajajaja – Se burló Neil mirando de soslayo a Candy
- ¿Te refieres a mi? – Preguntó Candy y él asintió – Pues creo que para ti no fui nada de espantosa, como para te hayas enamorado de mi de esa forma… acabas de admitir que no ESTABAS CUERDO, en todo caso yo siempre lo supe, tu demencia era notoria, porque no se puede explicar tanta maldad de una.. ."Persona" ...aun recuerdo como llorabas como un lechón cuando TE RECHACEEEEEE TU PROPUESTA DE MATRIMONIO… de echo mantengo en mi memoria aquel minuto en que me rogabas a que te amara – Le dijo Candy en una magistral forma de defenderse de los ataques, la cara de espanto de los tres y las palabras de ella los silencio por un buen rato.
- ¡MAMITA!… mira lo que dijo de mi… - susurró Neil ante semejante insulto
- Si mamá…debemos hallar la forma de sacarla de aquí ¡AHORAAAAA! – Gritó exasperada al ver que ella estaba esbelta, con un vestido finísimo y ella había engordado un poco durante esas semanas.
- Eso estará difícil…soy amiga de Liam ya te dije… y si me ve que me voy me preguntara porque, deberé decirle todo de una vez…no te preocupes Elisa, que ese vestido amarillo no te queda tan mal, ese lazo disimula ESE ROLLO QUE TIENES AHÍ … la suerte de algunas que no engordamos, lamentable es genética … que tu obviamente no has heredado – Candy se estaba vengando de cada lágrima que le habían echo sufrir, de que casi mataran a su mapache, no tenia miedo de ser acusada de algo, la amistad que tenia con ese grupo la hacia sentir segura, recordó el aliento que le dio Joann y Liz cuando hablaban justamente de ellos y de que no dejara que la pisotearan nunca mas.
- ¡MAMAAAA!…¡ME DIJO GORDA!… yo no estoy gorda, soy hermosa, tengo clase y una familia de verdad…no por misericordia como tú, que mendigas el dinero de los Andley – le dijo irritada Elisa.
- Yo creo que esa ultima parte te describe mejor a ti…querida…tú estas aquí por el dinero de los Henson ¿No es así? – Preguntó Candy ante el asombro de los Leegan que la miraban anonadados.
- Ven acá… - La mujer la jaló del brazo y buscó un lugar apartado el estudio del Señor Kirian, golpeo y no vio a nadie, metió a Candy de un brazo y cerró la puerta – Tú no harás que mi hija pierda esta oportunidad, estoy hartaaaa de ti y tus intromisiones – La mujer la zamarreó del brazo.
- Yo no lo he hecho a propósito, ya le dije Señora Leegan, que Liam es mi amigo – le explico ella con absoluta tranquilidad.
- No te creo… puede que seas algo mas que eso, porque tú único afán a sido perjudicar a mi hija, eres una mal agradecida, después que te di la oportunidad de quedarte en mi casa, sacarte de ese inmundo orfanato …el Hogar de Pony – le comentó la mujer asqueada en sus gestos para demostrarle mas su profundo desprecio
- Eso no fue ningún favor y no debo estar agradecida … ustedes fueron malvados conmigo, tiene los valores trastocados, yo ya no soy esa niña que toleró humillaciones, no tengo que soportarlas ahora tampoco – Firme en sus respuestas recordando las palabras de Joann y Liz, que la incitaron a defenderse.
- ¿No?...pues déjame decirte que yo soy capaz de todo con tal de sacarte del medio, tú no vas a entorpecer el futuro matrimonio que he convenido para mi hija…este es el mejor pretendiente que ella puede tener, tiene muchoooo dinero y le dará la vida de princesa que espero para MI HIJA… es lo que he buscado yo con mucha dedicación, tengo absolutamente todo planificado para que ella se convierta en la millonaria heredera de esta casa y de las que tenga el Señor Henson…será la futura esposa de Liam así sea lo ultimo que haga – La mujer alzó su dedo en el aire destellando por sus ojos marrones el odio, que le producía ver a Candy ahí
- Ya me imaginaba todo eso…usted tiene un corazón hueco por dentro, carente de sentimientos, que cree que lo mejor para un hijo es casarse a la fuerza del dinero y el poder y no del AMOR…pero como tiene una hija idéntica a sus viles propósitos no me extraña…lo siento por Liam que es mi amigo y veo que esto estaba concertado desde hace tiempo ya – Hasta ella misma se desconoció ante sus palabras, antes no decía nada de eso, porque era niña y quería hacer el esfuerzo por ser aceptada ahora no deseaba estar cerca de esa familia, así que daba lo mismo la opinión que tuvieran de ella.
- Tu no dirás nada… ni a Liam ni al viejo ese de Kirian Fergus Henson… él es anticuado y cree que vela por la seguridad de sus hijos, yo velo por la RIQUEZA de los míos, es lo que importa…yo no se para que me gasto en conversaciones contigo si tu no sabes de nobleza, de estirpe, educación …eres una chica huérfana sin ninguna clase y que desconoces tus orígenes – le dijo de forma displicente
Se marchó dejándola sola, ella estaba angustiada ante la idea de ese compromiso que por lo que entendió ni Liam sabía, todo encajaba perfectamente con las palabras que comentó Adel esa misma tarde. El padre había planificado todo de la misma forma que lo hizo con su hija Erin, creía que era el peor error que pudo cometer, salió. Cuando se dirigió a la sala bajó Liam que saludo a todos.
- Buenas noches – El joven vestía de forma impecable, perfumado y se veía muy atractivo, todas las miradas fueron hacia él y su padre que apareció a su lado golpeando su espalda.
- Buenas noches… - Dijeron a la par la familia Leegan, la mas feliz de verle era Elisa que superó las expectativas que tenía, aquel chico era impresionantemente atractivo.
- Elisa por Dios…saluda a tu novio – Le dijo su madre empujando a Elisa que se acercó a Liam, le extendió la mano que él beso con delicadeza mirándola a los ojos de forma seductora, así era su esencia.
- Hola …¿Elisa?... – Liam se acercó a ella, pensando que ese nombre le era familiar
- Hola…si Elisa Leegan – Le terminó la frase y el rostro de Liam cambio.
- Tu eres la prima de Archie Cornwell…¿No es así? – Preguntó él para disipar esas dudas.
- Si… ¿Lo conoces? – Preguntó ella admirada
- Si…este – Dirigió una mirada a Candy que asintió ante lo que estaba pensando – Si…lo ubico – Termino por decir
- Liam… tú tienes que saber que esa chica … - Le susurró Candy a Liam
- Ya se quien es… por favor Candy…no te vayas a ir y dejarme solo en esto…después te explico – Le susurró de vuelta.
- Vamos…ellos son parientes de esta hermosa dama también… Candy White Andley… - Comentó el señor Kirian acercándose a Candy y tomando de la mano de forma paternal, miró fijamente a la familia Leegan.
- ¿Qué?...déjeme que le diga que ella no es precisamente una Andley – Le comentó la madre sin poder ocultar su ira.
- ¿Ah no?...no le entiendo dama- El hombre los hizo pasar y ayudó a Candy a sentarse al costado de la cabecera, un sitio de honor.
- No…ella fue…yo no se si le habrá dicho… - La mujer miró a Candy advirtiéndole su estocada final.
- ¿Qué cosa debería decirme? – Insistió el Señor Kirian esperando para que finalizara la frase.
- No creo que sea el momento, Querida – El Señor Leegan intervino a tiempo – mejor prosigamos con la cena, comentemos sobre otras cosas.
Él disipo el clima tenso, continuaron conversando y cenando. Candy miraba el rostro de Liam, podía notar una gran angustia ante la noticia que le tenía su padre, ella por mas que buscaba una respuesta en ese severo hombre no podía hallarla, seguían disfrutando de la comida compartiendo con una familia de timoneros de la peor calaña, estaba detrás de su fortuna y ella no podía quedarse de brazos cruzados, no en virtud de la amistad que le habían demostrado. Adel que paseaba de un lado a otro, le dirigió varias miradas a Candy, como diciendo que era predecible que eso ocurriría. Pensó en contarles todo a Liz y Joann, ellas verían que hacer ante eso. La noche se mantuvo en aparente tranquilidad y cordura, cuando terminaron todos, se dirigieron a la sala.
En ese rato no se despegó del lado de Liam, aquella chica de vestido amarillo, con un escote que intentaba promover como arma de seducción, lo miraba fascinado, él quiso ser gentil y le enseñó sus cuadros a los que ella no te tomó ni el mas mínimo asunto, creyendo que ese era su hobbie y no su pasión. Ambos padres sonreían contentos ante lo que veían, es decir, su hijo estaba siendo caballero con esa dama, en lo que parecía ser una linda relación. La noche culminó, siendo despedidos por los Henson, comprometiéndose a que su hijo pasaría por Elisa mañana mismo para que salieran a conocerse como pareja. Cuando por fin se marcharon, Liam se sentó en el sofá con Candy.
- ¿Y¿Qué te pareció hijo?...¿No es una chica encantadora? – Le preguntó mirándolo a los ojos a ver que decía
- Si… vieras lo encantadora que es… no es fea si a eso va tu pregunta – Le respondió desganado
- Como sea, debes cumplir saliendo con ella mañana… no lo olvides – Le recordó su padre al ver que se levantaba con Candy para marcharse.
- Si ya lo se…vamos Candy ya es algo tarde – Al mirar su reloj eran apenas las 10:00 de la noche, pero había sido una velada larga
- Si vamos…Fue un placer Señor y Señora Henson – Se despidió de los dos señores que quedaron encantados con ella
- Fue un placer señorita Andley…espero volver a verla, envíele mis saludos a Joann, Liz y Joshua; estoy seguro que ellos vendrán o yo sabré de ellos en el minuto dado – Dijo de forma extraña que ella no pudo dilucidar.
Se fueron en el auto de Liam hasta Perth, sin hablar de nada, estaba muy mal por todo lo que tuvo que fingir, el costo de esa reconciliación era elevado, pero mantenía la esperanza de poder hablar a solas con Elisa y explicar todo. Al llegar a la casa, había luces por todos lados, eso les extrañó.
- Que raro…son las 10:40 y hay luces por todos lados… - Dijo Liam y entraron hacia la casa, se escuchaban voces de lo que parecía una discusión.
- Buenas noches… ¿Por qué esas caras? – Preguntó Candy al ver que todos estaban reunidos y con un rostro descompuesto
- Si …¿Qué les pasa? – Preguntó Liam parado al lado de Candy que llevaba el vestido de Erin y se veía muy linda.
- Es que..Veras… están así porque estamos hablando de que …- Joshua intento explicar y se formó un barullo de discusiones donde nadie se ponía de acuerdo.
- ¡SIIIIIIIIIILEEEEEEEEEEENCIIIIIIIOOOOOOOOOOO! – gritó arriba de la mesa Joann que estaba hace diez minutos discutiendo con Archie- ESTA ES MI CASA…Y YOOOOOO DIGO SI SE QUEDA O SE VAAAAAAAA
- ¡CLAROOO QUE SIII!... ¡ELLA ES LA PATRONA DE ESTE FUNDOOO!…¡CARAMBA QUE SI! – Chilló Liz apoyando a su amiga, que llevaba rato discutiendo con medio mundo.
- ¿Y?...¿Cual será tu decisión? – Preguntó Archie molesto. Candy y Liam no comprendían nada.
- ¡QUE SE QUEDAAAAAAAAA Y PUNTOOOOOOO!….¡AL CUERNOOO LO QUE OPINEEN DEEEEE MIIIIIII!…¡QUE YO NO PREMEDITEEEE NADAAAAAA! ESTOY HARTAAAAAAA DE SER INDICADA Y SI NO LES GUSTAAAA SE VAAAAAAAAN – Contestó Joann arriba de una mesa alzando su dedo harta de la trifulca que se originó hace mas de veinte minutos atrás, en ausencia de los dos que acaban de llegar.
- ¿Quién se queda?...yo no entiendo porque tanto escándalo – preguntó Candy mirando a todos los presentes.
- EL ESCANDALO ES POR MI CAUSA, MI PRESENCIA CAUSA ESTRAGOS….BUENAS NOCHES PECOSA… ES UN GUSTO VERTE NUEVAMENTE….– La voz familiar resonó justo detrás de ella, todos los demás miraban impactados, se volteo y tenía el par de ojos de Terry mirándola – Viviremos en este nuestro propio castillo…¿No es emocionante, Candy?...un sueño echo realidad – le susurró al oído con una sonrisa de medio lado, sintiendo el perfume de Candy cerca de él.
CONTINUARA…
Ladyzafiro
Notas ¿Qué les pareció este capitulo?Uhhhh… es lo único que puedo decir al finalizar este episodio, que me costó hacerlo por Dios, con tanto personaje de aquí y allá. ¿Qué va a pasar ahora que Terry se queda en la casa de Joann¿Por qué tanto despelote por su presencia? Candy jura que es Archie el "melenudo besador" ¿Qué dirá al respecto¿Qué pasara ahora que Liam es el prometido de Elisa¿Cuál es el novio que le va a buscar el troglodita del padre de Liam a Erin?. Apareció la morenita ideal para el pobre de Joshua ¿Le creerá que cuando le dijo: "Que quieres que te toque" se refería al piano? Jajajajaja. Si existe algún error en la traducción del italiano, culpemos al traductor.
¿Qué viene ahora: Falta que llegue Erin a la casa, la bendita subasta con dos colegios el Saint Patrick y el Saint Paul ¿Quiénes serán subastados ahí?, se vienen algunas fiestas y mucho mas…que la imaginación me acompañe.Agradezco los reviews de las fieles lectoras: Starligt, Jennita, ASMG y las personas que no quieren ser nombradas, gracias porque me alientan a seguir con este largooo fan fic y cualquier aporte positivo lo pueden enviar a mi correo, al foro o al reviews.
