TE AMO ¿YQUE?

CAPITULO VEINTICUATRO

Advertencia: El siguiente capitulo contiene una escena de caracter sexual, se alguna le molesta este tipo de lectura, absténgase de leer.

Terry estaba maravillado con los abuelos de Candy eran personas que se notaba que tenían una posición social pero a la vez eran humildes y sencillas, le encantaba ver como trataban a su bella con tanto amor y agradecía la manera en que lo habían recibido, el almuerzo había estado exquisito y ahora descansaban en la sala. Terry estaba sentado en un sillón y Candy a su lado ambos tomados de las manos, María estaba en un sofá al lado y George apoyado en el respaldo también tomando de la mano a su mujer.

Bien Terry, ¿Qué piensan hacer ahora que han vuelto?- preguntaba María

Continuaremos juntos, superaremos todo- miraba a Candy con complicidad

James se opondrá, hará hasta lo imposible, según lo que han contado- decía George

Bueno yo creo que primero que todo, esperaré los resultados de mi examen, son mañana y estoy muy ansiosa- Terry besó su mano para darle apoyo ante sus palabras.

Candy tiene que estudiar es imprescindible que ella se realice como persona para poder ser felices ambos-

Me alegra que pienses así, quiero que sepan que nosotros estamos con ustedes, de verdad, no seriamos capaces de oponernos a la felicidad de nuestra nieta-

Gracias, Sra. María, significa mucho para mí su aprobación-

Nana, voy a llevar a Terry a recorrer la hacienda-

Claro, mi niña, vayan tranquilos, ¿Terry te gustaría quedarte acá con nosotros hoy hasta mañana?- pregunto la abuela de Candy

Bueno, no vengo preparado-

Mira, hay un pequeño si se puede llamar pueblo cerca de acá, pueden ir y de paso comprar lo que necesites para quedarte, así Candy también aprovecha de comprar para la cena y hacer algo especial-

No quiero causarles molestias- dijo Terry

No son molestias, ya no se hable más escribiré una lista y vengo enseguida para que puedan ir- La abuela de la Candy se paró en el acto y rápidamente fue a buscar lo que necesitaba

Está bien, nana- respondió Candy con una sonrisa.

George se quedó solo con los tortolos y aprovecho para dedicar unas palabras también

Candy tu sabes que estimo mucho a tu padre y aunque en parte entiendo su reacción, creo que en este caso lo más importante es mantener unida a la familia, si haz tu de cometer un error- ambos lo miraron sorprendidos- no quiero decir que este sea el caso, no me miren con esos ojos de huevo ja ja ja jaj, pero si pasa eres tu quien debe vivirlo, así es la vida uno se equivoca y aprende, tu padre al tratar de evitar aquel sufrimiento lo ha hecho peor, solo te pido que cuando llegue el momento no le cierres la puerta, siempre será tu padre, a pesar de lo que pase, nunca lo olvides.

Él se ha olvidado de que yo soy su hija, no sé si podré perdonarlo, es capaz de sabotear mi futuro para separarme de la persona que amo-

De todas maneras, hija, tú sabrás cuando llegue el momento, tienes un corazón gentil y sé que sabrás acogerlo-

Terry la miró y apretó con más fuerza su mano, de sus labios solo salió

Cualquiera sea de tu decisión te apoyaré-

Está bien, gracias tata-

Ya niños, Candy aquí está la lista- dijo la abuela María

¿Sabes cómo llegar?- pregunto Terry a Candy

Claro, es el pueblo pasando el puente ¿no?- dijo Candy mirando a su abuelo

Sí, el mismo-

Bien, vamos entonces- ambos se levantaron se tomaron de las manos y se dirigieron al auto de Terry

Durante el camino Candy le indico hacia donde tenían que ir, pero el sendero iba dando la respuesta por sí solo, era bastante cerca.

El famoso pueblo era pequeño pero bonito, contaba con un pequeño supermercado, una farmacia, una iglesia y algunos pequeños lugares donde se servía comida.

Iban caminando viendo los locales, Terry jamás se imaginó que existiera un lugar así en medio de tanto bosque-

Es bastante acogedor- le dijo mientras recorrían tomados de la mano- pasemos acá al supermercado para comprar todo

El pueblo es frecuentado en esta época porque vienen muchas personas a pasar las vacaciones acá- indico Candy

Dentro del lugar compraron todo lo necesario, la verdad es que para ser tan pequeño el local estaba muy bien abastecido y lograron conseguir todo lo que necesitaban incluyendo las cosas personales de Terry para que pudiese quedarse en casa de los Andley.

Candy se sentía feliz, era maravilloso poder recorrer lugares que había visitado en su infancia con Terry, estaba dichosa pero de todas maneras aquello que le había dicho su abuelo la tenía inquieta, Terry noto su semblante y espero el momento justo para preguntarle.

Al terminar de comprar, decidieron que era tiempo de volver a la hacienda, llegaron y dejaron las cosas que había pedido María, Terry se acomodó en el cuarto de invitados que la anciana había preparado y luego de eso salieron a las caballerizas para tomar ambos un solo caballo.

Terry iba cabalgando mientras Candy reposaba su cabeza en su pecho, a cada momento él besaba su pelo, ambos respiraban el aire puro y sentían como se llenaban de renovadas fuerzas en aquel lugar que les brindaba una paz única, así de unidos y en silencio se hacían el juramento de luchar por su amor ante cualquier adversidad.

Llegaron al rio que era al lugar favorito de Candy, Terry bajó y luego la ayudo a descender. Ella comenzó a caminar hasta quedar en la misma posición en la cual Terry la había observado antes

Antes te sentí, podía palpar tu presencia- dijo Candy mirando hacia el horizonte

Te veías hermosa- decía Terry abrazándola- tenía ganas de abrazarte así y no soltarte más

Pero me gusto tu dramatismo- dijo ella en tono de broma- siempre me sorprendes- se dio vuelta para mirarlo a los ojos- te amo

Yo también te amo

Comenzaron a besarse cada vez con mayor intensidad, sin darse cuenta ambos estaban recostados en el verde campo y de a poco se iban despojando de sus ropas, mientras lo hacían se besaban con mayor ahínco. Cuando ya estuvieron desnudos sobre el suave césped, Terry comenzó a descender lentamente brindándole suaves besos en su cuello, hombros para terminar en sus pechos, ella se arqueaba de excitación y atraía su cabeza para que sus caricias fuesen más profundas.

Ella tocaba sus brazos y recorría su espalda con la punta de los dedos, Terry gemía de placer ante su toque y su respuesta ante sus besos. Hizo que ella se pusiera de espaldas aún recostados y él se instaló por detrás, extrajo la protección y se la coloco, tocaba sus pechos con una mano mientras que con la otra acariciaba su intimidad, Candy ya no podía soportar la excitación y se removía delante de él. Acercó la cabeza de Terry para besarlo y entre jadeos le dijo

Te deseo, por favor, Terry-

Yo también te deseo no te imaginas cuanto, te amo bella- dijo Terry antes de entrar en ella

Yo también te amo- dijo Candy con un respingo ante la intromisión.

El vaivén se volvió rápidamente en algo frenético y fuera de control, aquella nueva posición brindaba un placer distinto y Candy no tardó en llegar al orgasmo ante las controladas pero a la vez marcadas embestidas que le entregaba Terry, luego del clímax de la mujer él embistió con más fuerza para terminar ambos sudorosos y sin aliento.

Seguían abrazados en la misma posición, Terry besaba su cuello y hombro, mientras ella solo sonreía por el momento de felicidad que estaba experimentando, al cabo de unos minutos se dio cuenta del lugar donde estaban

¿Te has dado cuenta que estamos al aire libre?- dijo ella entrelazando sus dedos con los de él

Claro que sí, pero que importa, estamos solos- respondió él

No conocía esta faceta de temerario- bromeó ella

Yo no sabía cuan apasionada podías ser mi bella- ella se sonrojo- me encanta que a pesar de todo te sigas sonrojando, eres hermosa no sé como pude ser tan imbécil.

Ella se dio vuelta para quedar de frente- Deja ya de recriminarte, lo pasado quedo atrás ahora lo que importa es el presente y el futuro

Gracias por amarme tanto- dijo él juntando su frente con la de ella para terminar besándola nuevamente

Es imposible no amarte, hablando de futuro quería contarte que había pedido hora con el ginecólogo para empezar a tomar la píldora-

Sí, me parece bien de hecho también te lo iba a decir-

Bien, el viernes tengo la hora, no la he cancelado así que no hay problema-

Bien- dijo Terry pasando la mano por todo su cuerpo- Sé que lo que dijo tu abuelo te calo hondo- comenzó- James está siendo testarudo pero puede ser que aún cambie de parecer y cuando eso ocurra quiero que recuerdes que es tu padre.

¿Tu podrías perdonarlo?- preguntó Candy también recorriendo su cuerpo con sus manos-

Él ha sido mi mejor amigo por tanto tiempo, lo quiero como si fuese mi sangre y nadie es perfecto- dijo Terry- pero creo que sí, después de darle una paliza lo haría- sonrió al ver la cara de desconcierto de Candy- es broma

No bromees con eso- le golpeo el pecho a modo de reclamo.

Se quedaron unos minutos más allí y decidieron que era tiempo de volver a la hacienda, en casa María había preparado un verdadero festín y tenía ya la mesa servida. Cuando llegaron vio la expresión de felicidad en el rostro de su nieta y supo que Terry era lo que ella necesitaba para poder ser feliz.

Cenaron en medio de una conversación agradable y acogedora, los abuelos de Candy tenían muchas historias por contar desde que se conocieron hasta el día de hoy y fue tanto lo que se divirtieron escuchando que terminaron el dialogo en el cobertizo con una taza de chocolate caliente y riendo bajo las estrellas, Terry y Candy se encontraban en la banca mecedora que tenía la abuela cubiertos con una manta mientras los abuelos estaban reclinados cada uno en sus sillas mecedoras, en muchas ocasiones los ancianos se tomaban las manos y se acariciaban, Terry miraba a Candy con complicidad cuando eso ocurría, los dos pensaban lo mismo en cuanto les gustaría vivir juntos hasta esa edad y compartir así sus vidas.

Mientras ellos pasaban un momento agradable en la hacienda, en casa de Candy las cosas iban de mal a peor, sus padres prácticamente no se dirigían palabra. Para la cena Liz se mantuvo al lado de su esposo pero no hallaban mayor tema de conversación. Al terminar fue la guinda del pastel porque ella se atrevió a mencionar que al día siguiente se entregarían los resultados del examen de Candy.

Mañana le dicen si tiene el puntaje necesario, supongo que me acompañarás a verla yo la quiero acompañar al colegio-

Ella no quiere verme y no tiene que preocuparse para eso es inteligente y mientras no esté con ese tipo, tiene la beca ganada-

No puedo creerlo, ¿hasta cuándo James?, ¿Qué pasa si ella volviese con Terry?-

No lo digas ni de broma- en sus ojos irradiaba la furia

Eres un testarudo, es tu hija debería al menos preocuparte, a mí me dolió el alma ver el estado en el que se encuentra-

Ella se lo buscó por andar de ofrecida con un hombre mayor- aquellas palabras de desprecio fueron lo último que Liz podía aguantar, se acercó a su esposo y le dio una fuerte cachetada en el rostro

No te permito que hables de mi hija en esa forma- James estaba furico su mujer se había atrevido a golpearlo, tuvo el impulso de hacerlo él también pero solo contesto

Yo no te permito que se me falte más el respeto, soy el hombre de esta casa y por ende se tiene que hacer mi voluntad-

No sé en qué mundo vives y definitivamente no sé dónde está el hombre del cual me enamoré-

Acá está- dijo señalándose- pero si no te gusta lo que ves entonces terminemos todo de una vez- dijo casi gritando

Liz se quedó de piedra, de verdad su marido estaba cambiando de manera alarmante y no reconocía para nada a aquella persona que tenía enfrente, tenía ganas de llorar y gritar pero se contuvo lo más que pudo no quería seguir discutiendo y sin decir una palabra se fue hacia la invitación que había estado utilizando en los últimos días. Cerro la puerta y se sentó en la cama las lágrimas se apoderaron de sus ojos y no pudo resistirlo más, las palabras de James eran categóricas estaba dispuesto a tirar por la borda todos sus años de matrimonio por una testarudez. Como pudo se puso su pijama y se acostó aun sumida en llanto, tenía mucho que pensar, si esa era la decisión de su esposo tenía que asumirlo, porque por mucho que le doliera su hija era lo más importante y aunque quería ayudarlo y acompañarlo porque aun lo amaba más que a su vida, no podía obligarlo a continuar con ella si él ya no quería.

James se quedó parado donde había discutido con su esposa, nunca en todos esos años maravillosos de matrimonio había discutido de esa manera con ella, ni siquiera cuando eran unos adolescentes. No sabía que lo había impulsado a mandar todo al traste, quería disculparse con ella ahora y por ello se fue hacia la habitación de invitados, la escucho llorar a través de la puerta y se sintió peor, luego de un rato de indecisión su orgullo pudo más y no entro a arreglar las cosas con su mujer, en cambio tomo su teléfono y marco el número de alguien que según él si lo entendía. Se encerró en su despacho y hablo con Susana, quien como era de esperarse recibió de maravilla la llamada, quedaron de reunirse en un local a beber un trago.

Gracias por venir- decía James- disculpa si te molesto pero…

Jamás serás una molestia para mi James- dijo Susana recargándose en la barra

He tenido una discusión terrible con Liz-

A ver pero cuéntame- dijo Susana fingiendo estar muy comprometida pero en el fondo no le importaba menos la historia de James.

Ay querido- le dijo tomando su brazo- sabes que puedes contar conmigo para lo que desees, por favor siéntete en la libertad de llamarme y yo te acompañare

De verdad muchas gracias Susana- dijo él con un agradecimiento genuino

Si quieres podemos ir a mi departamento y conversar con mayor tranquilidad- no quiso perder más tiempo y le soltó la invitación

Por ahora ya te he molestado bastante- dijo James mirando su reloj- mañana debo trabajar de todas formas, gracias

Queda en pie la oferta- le dijo ella insinuante

James sabía a lo que se refería Susana y aunque era una mujer hermosa, no cabía duda, no sabía si sería capaz de engañar a su esposa, no podía llegar a tanto, declino nuevamente su ofrecimiento y se fue a su casa. Al llegar volvió a pasar por la habitación donde se encontraba Liz, la extrañaba a rabiar toda esta situación lo llenaba de dolor pero no daría su brazo a torcer.

El día miércoles Candy estaba más que emocionada por fin se darían los resultados de su tan anhelado examen, tenía que ir directamente a su colegio para poder verlos, los publicarían a más tardar a mediodía.

Comprendo que estés nerviosa, mi bella- le decía Terry después del desayuno- yo iré contigo

Gracias mi amor, si estoy ansiosa- ambos se besaron, en ese momento sonó el teléfono de casa de los abuelos de Candy

Aló-

Candy, hija-

Mamá-

¿Vas a venir a ver los resultados?-

Claro estoy de salida de hecho-

Qué bueno yo te acompañaré, ¿te parece?- Candy miró a Terry y decidió advertirle a su madre que estará con él también

Mama, tengo que contarte que Terry ha venido a verme y ahora está aquí conmigo-

No te puedo creer, me alegro mucho por ustedes entonces ¿él vendrá también?-

Claro que sí- contesto Candy pero una duda la hizo preguntar- mi padre ¿no irá cierto?

Ayer le dije pero no- la voz de Liz se apagó de pronto y Candy intuyó que algo muy malo estaba pasando-

Mama no quiero que ustedes tengan problemas por mi culpa- dijo ella preocupada

No te angusties por eso hija, tú piensa en tus resultados solamente, nos vemos allá- dijo rápidamente Liz y cortó el teléfono

Candy se quedó pensativa ante el comportamiento de su madre y quiso transmitirle a Terry su sentir.

Tengo miedo de que mis padres se peleen por mi culpa-

Mi amor, ya tranquila los problemas de ellos tendrán que solucionarlos entre ellos, vamos arriba esa sonrisa, hoy será un día maravilloso porque tus resultados serán el reflejo de lo genial que eres- Terry beso su frente y ella solo se dejó querer en ese momento, ya habría espacio para pensar en el caos que tenían sus padres. Ambos salieron de la hacienda en dirección al colegio de Candy.

En la oficina James estaba dubitativo, quería ir a acompañar a su hija a la entrega de los resultados pero de todas formas la pelea con Liz lo había dejado mal, tenía que de alguna manera solucionar o reparar en parte el daño que había causado con sus palabras. Evaluó sus compromisos para la mañana y se dispuso a ver si podía hacer el espacio para poder acompañar a Candy, quizás eso podría de alguna manera sopesar la discusión con Liz y todo el lío que se había armado.

Llegaron justo a mediodía al lugar, avanzaron tomados de la mano hasta el gran mural donde estaban los resultados, antes de que Candy pudiera revisar su nombre llego Liz detrás de ellos, su madre la abrazó con fuerza para brindarle todo su amor en esos momentos, luego abrazo y saludo a Terry también. Habían llegado incluso las amigas de Candy quienes estaban con sus respectivos novios, todos se saludaron y se desearon éxito para los resultados.

Bien finalmente el momento había llegado con manos temblorosas comenzó a leer desde más abajo hacia arriba, pero no lograba ver su nombre, de repente lo encontró allí estaba y lo leyó en voz alta

Candice Rose White puntaje 98%

Wow! Mi bella, felicidades- Terry la tomo en brazos y la hizo dar una vuelta, Candy solo se apoyó en su hombro mientras las lágrimas de felicidad rodaban por su rostro.

Gracias, mi amor- le dijo dándole un beso breve

Mi niña, eres la mejor- dijo Liz abrazándola también- te amo tanto

Yo también mamá-

Saludo también a sus amigas quienes también sacaron buenos resultados

Te felicito hija- la voz de James era una mezcla de sentimientos encontrados

¡Papa!- dijo Candy alarmada y asombrada

Bueno chicas aquí otro capi, saludos especiales a todas las que dejaron reviews por el anterior y espero sus comentarios para este. Un beso gigante y se viene el año nuevo! Felicidades a todas! :D Valerae