- Bien... Esta es la noche.

Harry estaba estacionado con su Camaro negro en frente del edificio de departamentos donde le había dicho Malfoy que vivía. Estaba muy nervioso. No podía evitar mirarse en el espejo retrovisor y tratar de arreglarse el nido de pájaros que eran sus cabellos sin tener mucho éxito. Iba vestido con un traje negro con camisa blanca y corbata verde esmeralda que iba a tono con sus ojos.

Tocó una vez más el claxon del vehículo. No esperó mucho hasta que la puerta del edificio se abrió y un ángel desplegó sus alas.

Draco Malfoy estaba usando un traje blanco con camisa a tono y una corbata gris ribeteada en plata. Su tez se aclaraba más con el reflejo de su atuendo tornando su piel de un color lechoso y su cabello estaba peinado hacia atrás sin ninguna imperfección. Le dirigió al moreno una mirada coqueta.

Harry, tratando de aclarar sus ideas salió del vehículo y lo cruzó para abrirle la puerta a su acompañante.

- Buenas noches Harry.

Le dijo Draco mientras besaba su mejilla.

- Bu... Buenas noches...

Contestó Harry con nerviosismo. Tomó la mano del rubio y lo ayudó a subir al vehículo mientras él tomaba su lugar de nuevo y comenzaba a manejar.

Sasuke llevó a Naruto a un buen restaurante, ignorando la sugerencia de su hermano del "pequeño antro".

- Sasuke-san... Me da un beso...

Naruto sabía que en ese restaurante estaban algunos amigos de su jefe, y nunca se atrevería a besarlo en frente de quienes le podrían ir a chismear a su prometida. Quería probarlo.

- Ah... Ahora no Naruto...

- Entiendo que no quiera besarme.

- Naruto... ¿Qué está pasando?

- Nada Sasuke-san. Ya se lo dije. ¿Me permite su teléfono para hacer una llamada a mi casa?

Sasuke le pasó su celular y el rubio se dirigió al baño, macando un número que ya sabía y no era precisamente el de su casa.

- Bueno

- Harry, soy Naruto. ¿Dónde estás?

- Estoy algo ocupado. ¿Necesitas algo?

- No, si estás ocupado no. Nos vemos más al rato.

- ¿Dónde estás?

- Cenando con Sasuke-san.

- Ten cuidado Naru.

- Hai.

El rubio colgó. Había llamado a su amigo para tener fuerzas para actuar, pues cada vez que veía a su jefe no podía evitar que su corazón roto llorara. Regresó a la mesa y le pasó el teléfono al azabache.

- Naruto. ¿Ya no me ama? ¿Tiene algo con ese tal Potter?

- ¿Porqué cree eso Sasuke-san? ¿Qué quiere que haga?

- Quiero que me demuestre cuanto me ama.

En eso el teléfono de Sasuke sonó y cuando vio en la pantalla de quien era la llamada, se disculpó con el rubio y se fue a los baños.

- ¡Mi amor!

- Hola Sakura. ¿Qué sucede?

- Mi amor ¿Dónde estás?

- Eh... Estoy en una cena de negocios... amor.

- Sasuke, te voy a estar esperando en mi departamento mi amor.

Desde que había regresado, la pelirrosa había estado en exceso melosa con lo del anillo de compromiso y la boda. Todo por culpa de Itachi.

- Sí Sakura. Nos vemos al rato.

- Te amo.

Sasuke colgó el teléfono y respiró profundo. Quería terminar ya ese compromiso para dedicarse a su "relación" con Naruto que era lo que más le interesaba en este momento, pero con la situación actual de la empresa, romper con Sakura significaría que Tohma rompería los lazos y la empresa se disolvería, pero el problema era que no había empresa que disolver pues ahora le pertenecía a Naruto.

En eso se le ocurrió algo. Checó su lista de llamadas y localizó el teléfono que el rubio había marcado. Presionó la tecla remarcar y espero.

- ¿Bueno?

Sasuke colgó inmediatamente. Esa voz era inconfundible. Naruto había llamado a Harry Potter. Cuando regresó a la mesa, Naruto se estaba tallando los ojos.

- ¿Algún problema Sasuke-san?

- No claro que no.

- Quizás era Sakura-san. ¿Va a tener problemas?

- No se preocupe por eso. Estábamos en que quería que me demostrara cuánto me ama.

- ¿Cómo quiere que se lo demuestre?

- Usted ya no juegue con migo entonces. ¡Cómo me pide mi teléfono para según llamar a su casa y me entero que llamó a Potter y regresa diciéndome que ya no tiene NADA con él! ¡Con quién cree que está tratando!

- ¿Cuánto cuesta la llamada si eso es lo que le molesta?

Le contestó Naruto empezando a enojarse mientras sacaba su cartera.

- ¡No sea ridículo! ¡No me importa la llamada! ¡Lo que me importa es la desfachatez y lo descarado que es usted conmigo!

- ¡No me llame descarado! ¡A mí no me va a ofender! ¡Adiós!

Naruto se levantó de la mesa, llamado la atención e algunos comensales y Sasuke lo tomó de la mano, instándolo que se sentara de nuevo.

- ¡Espere!

- ¡Suélteme Sasuke-san!

- De aquí... no... se va...

Le dijo a regañadientes

- ¡Trate de impedírmelo! Esta es su gente y si me detiene USTED es el que va a quedar mal. A mí no me importa lo que digan que al cabo soy un descarado que ando con dos al mismo tiempo.

Naruto no pudo reprimir una lágrima mientras Sasuke lo veía con seriedad.

- Naruto no se vaya. ¡Naruto!

El rubio se levantó y salió caminando rápidamente mientras Sasuke dejaba dinero para pagar la cena y se disculpaba con los comensales.

Afuera, Sasuke corrió y le dio alcance a Naruto quien ya liberaba lágrima.

- Espere Naruto. Vamos a arreglarlo.

- No pierda su tiempo hablando con un descarado.

- No diga que eso, pero acéptelo por un momento. Por favor.

- Usted me está volviendo loco. Pero no se va de aquí ni me va a dejar plantado. ¡Usted se queda!

Le dijo Sasuke mientras lo agarraba de los brazos con fuerza.

- ¡Suélteme Sasuke-san! ¡Tengo que irme!

- Primero aclaremos esto.

- ¡Aclarar qué! Si ya todo está aclarado. Ando con dos al mismo tiempo ¡Qué más quiere!

- Entonces terminamos. ¿Eso quiere?

- Está dispuesto a compartirme porque no hay de otra ¿Verdad?

- ¡Está bien! ¡Acepto que me equivoqué! Todo lo que está pasando entre los dos es muy difícil para mí. Todo se complicó, pero sé que lo podemos resolver. Mire vamos a hablar tranquilamente.

Trató de tomar la mano del rubio pero éste se la arrebató con rapidez.

- ¡Para qué Sasuke-san! ¿Para que usted soga sufriendo exhibiéndose conmigo?

- ¡Yo no sufro! ¡No sufro por estar con usted!

- Claro que sí Sasuke-san. ¡Me lo demostró toda la noche!

- ¿Porqué? ¿Por no besarlo delante de todos? ¿Por qué no lo acaricié en público? ¿Quiere que le demuestre lo contrario?

Sasuke tomó sus manos con fuerza y lo acercó hacia él.

- ¡No se atreva!

- ¡¿Qué no me atreva?! ¡Usted fue el primero en insinuarlo!

- No... por favor...

- Pues yo si quiero besarlo. Me estoy muriendo por besarte.

Acercó más a Naruto contra su cuerpo mientras éste forcejeaba. Sasuke trató de besarlo pero volteó la cara, logrando que el azabache lo besara en el cuello.

- No Sasuke-san... Usted está loco.

- Loco, pero loco por usted. ¡¡Odio a Harry Potter!!

Sasuke lo envolvió entre sus brazos.

- Le voy a demostrar cuanto lo amo Naruto.

- No...

El azabache besó su cuello mientras Naruto lloraba.

- "Esto es una mentira... una mentira... todo por la empresa...".

- Nadie lo merece tanto como yo porque yo lo amo Naruto.

- No Sasuke-san...

- Quiero... quiero besarlo...

Sasuke estaba sufriendo desde que se había enterado de sus sentimientos. Saber que su Naruto podría estar saliendo con alguien más le partía el alma. Todo había empezado como una misión. Conquistar a Naruto. Ahora...

Tomó el rostro del rubio entre sus manos y lo besó. Trató de transmitirle todos sus sentimientos en ese beso. Naruto se dejó llevar unos momentos hasta que su efe se separó.

- Naruto vámonos a otro lado, donde podamos estar juntos. Me muero por estar con usted.

El rubio entró en razón y empujó a su jefe.

- ¡No me toque!

- ¿Porqué Naruto? ¿Qué le pasa?

- Tengo que irme.

Le dijo Naruto mientras llamaba a un taxi.

- ¿A dónde va?

- ¡A mí casa!

- Espere Naruto. Sé que he hecho las cosas mal. Las he hecho mal toda mi vida, pero tenemos que arreglar las cosas.

- No Sasuke-san. ¡Taxi!

El vehículo llegó y se estacionó.

- Por favor Naruto. No se suba. Quédese conmigo. Yo después lo llevó a su casa.

- Hasta mañana Sasuke-san.

- No Naruto. No se vaya. Míreme a los ojos. Vea cuando lo amo. Cuanto lo deseo. Me muero por pasar la noche con usted.

Naruto se le quedó viendo y recordó los últimos retazos de la endemoniada carta.

Cuando sientas horror de estar con él, acuérdate de mi lema. Beso a Naruto para no perder Akatsuki, le hago el amor a Naruto para no perder Akatsuki.

- Pero yo no lo deseo Sasuke-san. Ya no quiero estar con usted. ¡Vámonos!

Naruto apartó al azabache y se metió rápidamente al taxi que arrancó con un estruendo.

- ¡Naruto!

Sasuke pudo sentir como las lágrimas se desplazaban por sus mejillas.

- "¿Qué no siente cuánto lo amo?"

Harry y Draco iban llegando de regreso al departamento de éste. Al punto de vista del rubio, la cena había sido "pasable".

- Bueno. Espero que no tenga que volver a llamarte para que me invites a cenar.

- No. No te preocupes. Yo te llamo.

- Entonces nos vemos... Harry

Le dijo mientras se acercaba coqueto y le besaba la mejilla.

- Me encantó estar contigo. Quisieras... ¿Quisieras pasar a mi departamento?

Harry se sorprendió con la invitación y se puso un poco nervioso. Después de todo, había sido criado de una manera muy inocente.

- Oh Lo siento. No debí de haberte propuesto eso. Sé que tienes a Naruto y yo prácticamente... lo siento...

Dijo Draco, fingiéndose un puritano y saliendo del auto para dirigirse a su departamento.

- "Muy pronto tendré tu dinero Potter"

Mientras tanto en el coche, Harry estaba un poco sorprendido.

- Draco...

Al día siguiente, Sakura llamó a Draco a su oficina inmediatamente cuando acababa de llegar.

- ¿Qué sucede Sakura?

- Draco. Algo muy peculiar sucedió anoche.

- ¿Qué cosa?

- Esta mañana me encontré con unas amigas. Me dijeron que anoche había visto a Sasuke y a un rubio horrible en un restaurante.

- ¿Un rubio? ¿El fenómeno?

- Eso creo. Y además me dijeron que los habían visto muy acarameladitos.

Draco se sorprendió y en eso tocaron la puerta de la oficina.

- Adelante.

Un peliplata entró cargando una pequeña caja.

- Aquí traigo lo que me encargó Sakura-san.

- Gracias Kakashi. Puedes retirarte.

- Con permiso.

Sakura abrió la caja y tiró un grito.

- ¡¡Kya!! Ya llegaron.

- ¿Qué son?

- ¡Las invitaciones de mi boda!

- ¡Qué emoción!

- Sí. Las había mandado a hacer hace un semana y hoy me llamaron diciéndome que ya estaban listas.

Esa mañana, cuando Naruto entró a su oficina, se encontró con una postal sobre su escritorio. Suspiró y la abrió. En eso entró su jefe, y aún así se puso a leerla.

Volver a sentir sus besos Naruto, recorrer su cuerpo, volverlo a desear, me regresó otra vez a la vida. Me rescató de la angustia en que usted me tenía. No sé porqué usted huye de mi pero me siento feliz de amanecer todavía con la huella de sus labios en mi boca.

- ¿Y?

- Hermosa como siempre Sasuke-san. Gracias.

Dijo Naruto fingiendo una sonrisa.

- No estoy aquí para que me dé las gracias. Vine por una explicación ¿Qué paso anoche? ¿Por qué prácticamente huyó?

- Tenía... Tenía que llegar temprano a mi casa.

- Naruto. Anoche cuando lo besé, lo sentí real. Y quiero saber si ese beso quiere decir que vamos a seguir juntos como antes. Si ese beso confirma nuestra relación.

En eso sonó el teléfono.

- Tengo que contestar...

Naruto se alejó un poco tratando de salvarse de la pregunta pero su jefe sujetó el teléfono y cortó la distancia, estando peligrosamente cerca de sus labios.

- No me importa. Necesito saber.

Naruto se hundió en esos profundos ojos negros. Lo amaba tanto. A pesar del sufrimiento de su corazón destrozado, no podía evitar aún tener sentimientos por él. Pero tenía que vengarse. Hacerlo sufrir por lo que había hecho, así que se decidió.

- Sí... Está bien... volvemos a ser los de antes.

Sasuke iba a besarlo, pero Naruto lo evitó tomando el auricular del teléfono y contestando en el acto.

- Presidencia Akatsuki. Buenos días.

- ...

- Fugaku-san...

- ...

- Sí, permítame, lo comunico. Es su padre Sasuke-san.

Antes de contestar, Sasuke le robó un beso a Naruto.

- Ahhh... K... Porqué tan... emocionado... ahh...

Hiro y K estaban en el elevador con rumbo a presidencia cuando el rubio había prácticamente "atacado" a su esposo con un hambriento beso. Era notorio que estaba feliz. A pesar de la situación, el rubio cargó al pelirrojo y lo recargó contra la pared para besarlo más profundamente, posando sus manos en la retaguardia de su esposo.

- ¡Hiro!

La voz sorprendida de un pelirrosa los sacó del ensueño, obligándolos a separarse.

- No coman pan enfrente de los pobres. ¿Porqué tanta emoción?

- Se acerca el festival de Canes. Es en unos cuantos días y K ha trabajado tan duro que quizás Akatsuki se lleve un premio.

- ¡¡¡Esto hay que celebrarlo!!!

- Está bien padre. Te veré pronto.

Sasuke colgó el teléfono. Estaba algo preocupado.

- Naruto, tiene que ayudarme. Tenemos que concentrarnos en el balance. La junta del comité será en unos días y Tohma va a buscar hasta debajo de las piedras para buscar imperfecciones, así que me gustaría que ese maquillaje quedara perfecto. Por favor Naruto. Tengo la junta del comité encima.

- Y su boda.

Agregó Naruto como quien no quiere la cosa.

- Y ahora que retomamos nuestra relación. ¿Va a cancelar su matrimonio como me había prometido Sasuke-san?

- Cancelaré mi boda después de la junta de comité como se lo prometí Naruto. Se lo juro, pero necesito saber si me va ayudar a maquillar ese balance.

- Sí señor.

Sasuke se dirigió a la puerta pero antes de salir se volteó.

- Yo te amo Naruto.

- Yo también Sasuke-san...

Cuando el azabache salió, Naruto se volvió a sentar en su escritorio.

- "Mentiroso"

En su oficina, Sasuke pensaba en lo que acababa de hacer.

- "Me gustaría mucho cumplirle lo que le prometí. No sabe cómo me gustaría"