Preparado, Apunta al Campista, ¡Fuego!

— ¿Crees que si cierro mis ojos y luego los abra, la comida se vuelva buena? — le preguntaba Paula desganada a Liz.

—Lo dudo mucho…—suspiraba viendo como la muchacha picaba su plato, que tenía una textura pegajosa y era de color grisáceo.

—Extraño a Riaya…eso fue tan injusto — decía Jasmine cerca de ellas, escarbando figuras en la mesa.

—Sí, pero no lo comprendo. ¿Cómo pudo perder? — se preguntaba Kyu sentado con las chicas, pues no se llevaba muy bien con el resto de los hombres, en especial con Marcos.

—Es verdad, ¡lo tenía todo! — se sorprendía Liz —. El cabello, la estatura, la edad…— numeraba la chica con sus dedos —. Las princesas de Disney solían ser muy pequeñas…

—Entonces, ¿qué sucedió? — se preguntaba Jasmine ya que algo no le cuadraba, y Penny miraba de lejos sonriente.

Confesionario

—Nadie sospecha que Riaya fue saboteada por mí. Es decir, ¡nadie lo vio! — disfrutaba la pelinegra —. Seguro, las cámaras sí, pero ellos nunca lo sabrán… — reía —. Y luego de por fin haber podido eliminar a Riaya, puedo concentrarme en mi verdadero objetivo: eliminar a Zack de la competencia. Ahora sí, sin distracciones — declaraba segura.

Fin del Confesionario

Entonces Zack entraba al comedor, y se sentaba muy cerca de Jasmine.

—Hola, Jasmine — saludaba con una sonrisa el chico y la rubia se incomodaba.

—Este…ja — decía nerviosa y volteaba a ver al chico, más luego recuperaba su postura seria —. Hola…hermano — y le daba un golpe en el hombro, a lo cual Zack miraba confuso.

— ¿Hermano? — preguntaba y la chica se veía incómoda.

Confesionario

—Esa es de las cosas más patéticas que han salido de mis labios, ¿pero qué puedo hacer? — se lamentaba la rubia —. Tal parece que no puedo estar alejada de Zack por completo y no quiero tener nada romántico con él. Quizá, si intentamos volver a ser amigos, todo irá genial… ¿no? — preguntaba no muy convencida.

Fin del Confesionario

Sean entonces entraba al comedor solitario y serio como siempre, hasta que llegó Carly por detrás y se abalanzó contra él, colgándose de su espalda.

— ¡Hey! — gritaba ella en su oído, abrazándolo, mientras él se molestaba.

— ¡Quítate de encima! — la aventaba lejos, más ella lo seguía hasta donde se sentaba —. ¿No tienes nada mejor que hacer? — le preguntaba luego cuando la veía sentada a su lado.

—No…—suspiraba ella y recargaba la cabeza en el hombro del muchacho, provocando la peor cara en él.

Confesionario

—Ahora que Sarah se fue, aunque me tiene muy aliviada, también me tiene bastante sola — admitía Carly mientras se limaba las uñas —. Sarah fue mi única compañera en el reality por mucho tiempo, y ella era prácticamente un repelente social. Lo único que me divertía era burlarme de ella y verla sufrir… — suspiraba nostálgica la chica —. Ahora, ¿a quién podría molestar para obtener casi la misma satisfacción? No había otra opción sino su hermana gemela/novia de Sean. Es decir…son iguales. Rubios con aires de maldad…muy amateurs a decir verdad.

Fin del Confesionario

—Es oficial, ya no soporto más esto — se enfurecía Paula y lanzaba su plato lejos —. No me importa si esto nunca se convertirá en un manjar, no me lo comeré — y entonces se recostaba con su cara pegada en la mesa.

—Hey, tranquila dulce — le aconsejaba Marcos entrando y luego se asombraba —. Pero qué…

—Espero que no vayas a decir algo vulgar…—decía Paula y entonces al alzar la vista vio un delicioso plato de espagueti recién cocido, con salsa de tomate y especias encima —. ¡La magia si existe! — gritaba al cielo, y comenzaba a devorar el platillo.

—NO es magia. Somos nosotros — se molestaba Santana con el plato asqueroso en la mano —. El día de hoy campistas necesitarán todos los nutrientes que sus flacuchentos cuerpos puedan soportar…

— ¿Disculpa? — se ofendía Marcos mostrando su torso que no estaba nada mal, y Penny rodaba los ojos.

— ¡Estaba hablando imbécil! — se molestaba la conductora y le lanzaba el asqueroso platillo, a lo cual el chico gruñía.

—Deberías ir a lavarte — le sugería Liz manteniendo su distancia, y el chico le embarraba platillo en el cabello.

—Como decía…— proseguía Santana — el día de hoy será un desafío un tanto pesado, y debido a que sólo quedan ustedes, los 9 finalistas, creo que el presupuesto del programa al fin alcanza para algo más decente — y le daban a cada campista un plato con pasta, carne y ensalada —. Disfruten su comida campistas, puede que sea la última…— reía la chica y se iba.

Confesionario

— ¿Buena comida y felicidad? — preguntaba extrañado Zack —. Esto me huele mal…aunque creo que es Marcos.

Fin del Confesionario

— ¡TODOS LOS CAMPISTAS DIRIJANSE AL MUELLE…AHORA! — gritaba Austin por el alto parlante cuando los campistas había acabado de desayunar y quedaban satisfechos.

—La panza…la extrañaba — decía Carly acariciando su vientre inflamado debido a la comida.

En el Muelle…

—Llegan tarde, campistas — se molestaba Alexa de brazos cruzados.

—Si hubieran puesto una rampa, hubiéramos llegado mucho más rápido — aclaraba Zack y Liz reía.

—Como sea, ¿están preparados para el siguiente desafío? — les decía emocionada.

—Realmente nunca sé si estoy preparada para lo que tengan planeado — confesaba Liz, y muchos asentían.

—Lo tomaré como un sí…—bufaba la chica y un pasante llegaba con una gran pizarra cubierta por una tela negra —. El día de hoy tenemos un desafío…diferente.

—Explícalo de una buena vez, Vega — gruñía Jasmine, impaciente.

—A veces enserio los odio…—susurraba la conductora mas todos lograban escucharla y se molestaban —. Bien, para el desafío de hoy tendrán que usar estas bellezas — y descubría la pizarra, la cual tenía pegadas 9 rifles, y los muchachos se sorprendían.

— ¿Qué rayos…? — decía Jasmine y Zack se tallaba los ojos, en caso de que todo fuera una ilusión.

—Estoy considerando llamarle a mi mamá si ella no está considerando demandar a los productores — decía Paula y Kyu miraba sorprendido.

— ¿Son reales? — preguntaba Sean, escéptico.

—Bueno…algo así — bufaba la conductora y los nervios de los campistas parecían calmarse —. Si son pistolas, aunque no de balas. Lanzan balines…algo infinitamente menos mortal, aunque si doloroso.

— ¿Es esto siquiera legal? — preguntaba Liz cuando un interno le daba un rifle.

—Eh, no lo sé…no es como si andemos preguntando qué es legal y qué no en cada uno de nuestros desafíos — se burlaba la chica —. Lo siento, chicos — decía luego.

— ¿Y qué haremos con estas cosas? — preguntaba Penny cuando le daban la suya.

—Bueno, inicialmente el plan era que se atacaran unos a otros con ellas pero la cadena no nos dejó debido a que dijo que sería algo demasiado… ¿cuál era la palabra? — pensaba la chica.

— ¿Peligroso? — preguntaba Liz.

— ¿Mortal? — decía luego Marcos.

— ¿Divertido? — reía Carly, y todos la miraban mal.

—…Indecente — terminaba la frase la conductora y los campistas rodaban los ojos —. Así que el desafío será el siguiente, mucho más aburrido por cierto: cada uno deberá vagar por el bosque con una de estas en busca de esferas escondidas por toda la isla. Deberán dispararles para conseguir estrellas doradas y juntarlas, el que junte más estrellas doradas, será el ganador. También pueden utilizar las armas para eliminar ciertos obstáculos…

—Espero que con "obstáculos" no te estés refiriendo a animales indefensos…— decía Paula.

—Ah, claro…—bufaba segura Alexa dejando a los campistas pensativos —. Ah, lo olvidaba. En una de las esferas está escondida la estatuilla de Chris McClean, alias la estatuilla de la inmunidad…la cual les otorgará la salvación inmediata — y los ojos tanto de Carly como de Sean brillaban.

—Esto me recuerda un poco al desafío de la cacería de venados…— decía Paula observando la pistola.

—Ni que lo digas — bufaba Liz, pues en aquel tiempo ella se había peleado con el resto de su equipo.

—Es verdad…—susurraba Penny mirando de reojo a Liz.

Confesionario

—Cielos, ¡lo había olvidado por completo! Claro que recuerdo ese episodio, cuando Terri y Liz se pelearon por el idiota de Cory, y gracias a eso perdieron el desafío. ¡Lo vi en mi casa con mi madre! — se asombraba Penny —. Olviden lo que dije antes, ¡esto no se acaba hasta que Liz pague lo que le hizo a Terri! — y borraba de su lista negra a Zack, poniéndolo en el lugar 1.5, y a Liz en el 1 —. Y chicas, si están viendo esto… ¡las amo y ganaré por ustedes!

Fin del Confesionario

—Ah, y deberán usar esto como parte de su indumentario — reía la chica y les entregaba a todos una gorra que tenía la cara de Chris y decía "McClean, the best!".

—Ni siquiera sé por cuantos niveles de humillación hemos pasado ya — dijo Kyu resignado, tomando una gorra.

—Así que, ehm…muevan sus traseros y… ¡a trabajar! — intentaba ser cruel Alexa y los chicos prendían marcha.

—Yo lo hubiera hecho mejor…—comentaba Carly.

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—Esferas, esferitas…— susurraba Liz, alerta hacia todas direcciones, buscando las esferas —. ¿Alguno de ustedes ha visto alguna? — preguntaba, sin embargo todos se habían separado y se encontraba sola —. Perfecto, de nuevo sola…— bufaba ella y entonces alzaba la vista y la veía: en un árbol, en su rama, una gran esfera dorada —. ¡Genial! — se emocionaba y apuntaba a la esfera, disparando. Entonces una gran ave salía espantado, pues le había dado en el plumaje, y la estrella caía en el ojo de Liz —. ¡Ouch! Lo siento….

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—Quizá fue mala idea haber comido tanto…—palmeaba su estómago Paula, mientras caminaba junto a Marcos y Kyu, quienes iban a ambos lados de la chica pues no se agradaban.

—De todas maneras, creo que luces bastante bien princesa — coqueteaba con ella y la chica le pegaba un golpe aunque se reía, a lo que Kyu se molestaba.

—Tú sigues viéndote igual de idiota — lo empujaba y el chico reía, alejándose mientras buscaba esferas, y ella se acercaba a Kyu —. ¿Y tú cómo te sientes?

—Bueno, no me quejo — respondía el frío, sin mirar a la chica.

— ¿Qué te pasa, Kyu? — preguntaba ella preocupada, y él reía amargamente.

—Nada, solo me divierto con el hecho de que Marcos y tú coqueteen el uno con el otro enfrente de mí — decía el chico amargamente, y ella se sorprendía por el tono de su voz.

— ¿Disculpa? ¡Marcos y yo no coqueteamos! — se ofendía ella —. Él sólo me molesta, ya te lo había dicho.

—Bueno, eso último no pareció molestarte en lo absoluto — señalaba Kyu a Marcos, que seguía buscando.

—Se supone que eres listo, ¿por qué no te das cuenta de que simplemente le sigo el juego? — preguntaba ella y luego reía —. Pero, ¿tú por qué me reclamas? No eres mi novio.

Y eso causaba la peor cara en Kyu, que se molestaba aún más.

—Bueno, no es como si alguna vez quise serlo — decía y la chica parecía increíblemente ofendida.

— ¿Sí? Pues aunque lo pidieras de rodillas… ¡yo nunca sería tu novia! — le gritaba a la cara y el chico se sorprendía —. ¡Nunca saldría con un patán como tú, que sólo enamora a las chicas y espera a cualquier estupidez para culparlas y destrozarles el corazón!

Y entonces el chico parecía realmente molestarse.

— ¡Bien! ¡No creas que consideré salir con una loca como tú! — decía y de inmediato parecía arrepentirse de lo que dijo. Paula miraba molesta.

— ¡Agh! Terri tenía razón, ¡todos los hombres son unos idiotas! — decía y se alejaba molesta a un paso rápido, con los puños cerrados y dando largas zancadas, pasando de largo a Marcos.

—Oye…— decía el burlón más ella no hacía caso, por lo cual la seguía.

—Bien…— decía triste Kyu, y seguía su camino buscando esferas.

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—Bueno…no voy tan mal — se alegraba Liz con tres estrellas doradas y las metía a los bolsos de su chaqueta, luego escuchaba un ruido estruendoso —. ¿Hola? ¿Quién anda ahí? — preguntaba en voz alta, más nadie respondía —. Ok, es oficial, me estoy volviendo loca.

Y entonces varios venados corrían despavoridos en dirección a Liz, lo que hacía que ella huyera y se escondiera, cayendo en maleza y espinas.

—Ouch…— suspiraba adolorida.

Confesionario

—Asustar a los venados…es fácil — sonreía Penny malévola y cargaba su rifle, ocasionando que se disparara y diera en el techo —. No quiero tener que pagar eso.

Fin del Confesionario

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—Estúpidas esferas, e inútiles rifles…—bufaba Sean caminando de mala gana, sin realmente buscar las esferas —. Debo encontrar esa estatuilla de la inmunidad — decía y se ponía a buscar, en ese momento llegaba Carly por detrás y se le abalanzaba, causando que ambos cayeran y que el arma de Sean se disparara por accidente, dándole a un oso típico de Total Drama, que primero no podía creer el hecho y luego se lanzaba dramáticamente al suelo, con su pata sobre sus ojos.

— ¡¿Qué rayos te sucede?! — le preguntaba furioso el rubio a la pelirroja, quien seguía encima de él y no paraba de reír.

—Eso fue tan divertido… ¡otra vez! — se emocionaba y él se la sacaba de encima.

— ¡De ninguna manera! — se levantaba el chico y se sacudía la tierra de la ropa —. Aléjate de mí, que arruinas mi juego.

—Vamos, Sean, no seas tan aguafiestas…— le pedía Carly mientras entrelazaba su brazo con el del chico, y él de inmediato se zafaba e intentaba acomodarse el cabello. — Soy la única compañía que tienes ahora que tus dos novias están fuera del juego…

—Nunca pedí "compañía", mucho menos de una maniática como tú — decía e intentaba alejarse, más ella lo seguía —. Además, ¿no tienes un gordinflón en quién pensar?

—Ah, sí, Mark…— suspiraba ella enamoradiza, más luego se recomponía —, pero él no está aquí, así que mientras espera a verlo, me concentraré en ganar el millón — y el chico reía.

—Las locas lo único que suelen ganar son diplomas de buen comportamiento en los psiquiatras…— se burlaba y ella abría los ojos como platos.

— ¿Hay de esos? — preguntaba emocionada y el chico se daba una palmada en la frente.

—Vete ya…—la empujaba y ella estaba por seguirlo, cuando veía no muy lejos de ellos a Kyu vagando, y veía como en sus manos poseía ya alrededor de 7 estrellas doradas, sorprendida.

Confesionario

—Vaya, ¿de cuándo acá KyuJamón es tan…bueno en los desafíos? — preguntaba Carly analizando —. ¿Siempre fue así o simplemente yo nunca le presté atención?

Fin del Confesionario

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—Hola linda…— saludaba Zack a Jasmine, alcanzándola, mientras ella seguía en busca de esferas.

— ¿Linda? — susurraba la chica incómoda —. Eh, si…—tosía ella nerviosa — ¿Qué hay, hermano? — decía y le pegaba una palmada en la espalda, a lo cual el chico reía —. ¿Cómo va todo?

—Eh, si…bien, gracias — reía el, desconcertado —. ¿Tú cómo vas? — preguntaba señalando las estrellas doradas en la mano de la chica: tenía 4.

— Bueno, tu sabes viejo como son estas cosas — decía ella, agravando su voz —. Balas por aquí, por allá, animales malos intentando robar tu…ehm…tu rollo.

— ¿Rollo? — reía el —. ¿Te encuentras bien, Jasmine? — preguntaba ahora un poco preocupado.

— ¡Bien, de maravilla hombre! — rugía ella e intentaba que él chocara los cinco con ella, más el no hacía caso al gesto.

— ¿Estás segura? Te has estado comportando de una manera muy extraña — decía y acariciaba su cabello, a lo que la rubia se mordía el labio inferior.

— ¿De qué hablas, amigo? ¡Estoy bien! — decía ella con una felicidad exagerada y lo empujaba con su cuerpo, pero su fuerza era tal que ocasionaba que el chico cayera al suelo —. Oh, lo siento…

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—Cómo odio a los venados…— susurraba Liz, muy atenta a todo lo que estaba a su alrededor, en caso de que algo o alguien volviera a atacarla de nuevo —.Se creen tan listos — decía y se acomodaba su gorra de Chris McClean —. Al menos creo que voy bien con el desafío — se alegraba la pelinegra, que ya había juntado 9 estrellas.

— ¿Qué dices, tonta? — llegaba Penny, y la chica fruncía el ceño.

— ¿Qué te sucede, Marilyn? — la molestaba apuntándola con su rifle, y Penny, en vez de asustarse, la apuntaba con el suyo.

—No sé cómo es que alguien como tú sigue en el juego — se quejaba la ex rubia y seguía su camino —. Después de haber dañado a tantas personas, y no es como si tuvieras alguna estrategia en particular, simplemente tienes suerte…

—Para tu información Barbie, unos prefieren la calidad humana antes de ir por un tonto millón de dólares…— decía y cargaba su rifle —. Ahora, si me disculpas…

—Oh no, me iré yo. Mejor eso a estar con descerebradas — reía fingiendo y se largaba.

—Bien…— bufaba la oji verde, y buscaba sus estrellas, mas no las encontraba: habían desaparecido o…—. ¡MALDITA!

Y entonces la chica corría por donde Penny se había ido.

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—A quien tuvo la brillante idea de contratar a Chris McClean por primera vez, espero que se arrepienta cada segundo de su vida…— bufaba Sean y le disparaba a una indefensa ave que tenía la esfera en el pico, ocasionando que la soltara y esta explotara en la caída, sacando una estrella —. Y esto quizá sea lo más patético que hemos hecho jamás.

Entonces otro pájaro volaba cerca con plumas castañas, y con una melodía muy hermosa que parecía recordarle a Sean de Mireya, pues sonreía. Sin embargo, luego llegó un pájaro mucho más grande con plumas rubias y se acercaba al primer pájaro, repentinamente comiéndose la cabeza del mismo, dejando perplejo al rubio.

—Más estrellas, más estrellas…—susurraba para sí mismo buscando por el suelo y corriendo de la trágica escena.

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—Debería unirme a la iglesia, y ser una monja quizá…—conspiraba en silencio Paula, con varias estrellas recolectadas, y disparando a cualquier lugar que pudiera encontrar.

—Vaya, parece que la linda princesa anda un poco desequilibrada el día de hoy…— se burlaba Marcos de la chica, señalando a su cabeza —. Te aplaudiría, de no ser porque tu puntería es pésima.

—No me digas idioteces Marcos, ¡no estoy de humor! — decía la chica disparando a varios árboles, provocando que pájaros salieran volando despavoridos, y que varias esferas cayeran, algunas pegándole a Marcos.

—Hey, creo que deberías tranquilizarte…— decía más serio el muchacho, y una esfera le caía en la cabeza—. ¿Qué te ha puesto de malas?

— ¡Nada! Simplemente…casos internacionales — decía la chica y le disparaba a una ardilla que tenía una esfera en sus patas —. ¡La tengo! — se alegraba por la esfera, más la ardilla caía al suelo, inmóvil.

—Puedo asegurar que más tarde te arrepentirás de esto…— suspiraba el chico mientras ambos veían a la ardilla inmóvil.

—Agh…—suspiraba la chica estresada y bajaba el arma y su cabeza—. Es inútil, esto no me hará sentir mejor — decía y se sentaba en el suelo, y Marcos con él.

—Bueno, puedo hacerte sentir mejor — le decía el chico —. Creo que deberías preocuparte más por esa horrenda blusa que por tu noviecito, ex novio, o lo que sea coreano — reía él, y la chica rodaba los ojos.

—Claro, eso es lo que toda chica quiere oír…— bufaba ella triste, y el chico se preocupaba, más lo disimulaba.

—Hey, tranquila…— decía —. Aquí entre nos, creo que luces menos fea cuando estás feliz — decía y la chica suspiraba y soltaba una risa amarga —. Además, tienes un desafío que ganar — y tomaba la mano de ella, a lo cual ambos sonreían.

—Tal vez tienes razón…— sonreía la muchacha y lo veía a los ojos por unos segundos, más luego su expresión cambiaba a asombro —. U…u….un…

— ¿Un…guapo? — decía él y besaba su brazo musculoso, más la chica negaba con la cabeza.

— ¡UN OSO! — gritaba señalando a la gran criatura que los esperaba furioso, y ambos se levantaban del suelo y huían, tirando algunas estrellas en el camino.

Confesionario

—Sólo para que lo sepan…me arrepiento de haber asesinato brutalmente a esa pequeña ardillita. No era mi intención. — Se disculpaba Paula temerosa —. ¿Y si tenía familia?

Fin del Confesionario

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—De verdad lo siento — se disculpaba de nuevo Jasmine a Zack.

—Te dije que está bien — le sonreía el muchacho —. No me dolió tanto.

—Seguro — rodaba los ojos la rubia, divertida.

—Tanto…— reía el chico y se recomponía —. Pero, ¿por qué actuabas así? Tú no actúas así.

—Pues, como te había dicho…—suspiraba la chica y bajaba la cabeza un segundo — quiero que volvamos a ser amigos. Sólo amigos. — Decía y rompía el corazón del chico, mas lo disimulaba.

—Somos amigos, Jas…—decía mirándola a los ojos y tomándola del rostro —. No tienes por qué actuar como un hombre para probarlo — reía amargamente.

—Pero…—estaba por reclamar la muchacha cuando de repente Liz llegaba corriendo y chocaba con ellos.

—Oh, chicos lo siento… ¿interrumpo algo? — preguntaba con mirada pícara viendo a ambos, y ellos se separaban.

—Para nada…— decía Jasmine decidida—. ¿Por qué corrías?

—La boba de Penny decidió que era buena idea robarme todas mis estrellas… ¡muchas gracias, Penny! — gritaba molesta la muchacha al cielo, y tanto Zack como Jasmine arqueaban la ceja.

— ¿Cómo pudo quitártelas? — preguntaba la rubia.

—En la secundaria Penny tomaba clases de salsa cubana…quizá esos bailes tienen movimientos secretos o algo así. — Aclaraba Zack y ambas chicas arqueaban las cejas.

—Bueno, no sé lo que hizo pero ¡funcionó! No tengo ni una estrella, lo que significa que perderé el desafío de nuevo…— se entristecía la chica, y Zack y Jasmine compartían miradas.

—No tienes por qué, puedes buscar estrellas con nosotros — la animaba Jasmine.

— ¿Enserio? ¿Puedo acompañarlos? — se aliviaba la pelinegra y ambos asentían —. ¡Gracias! — los abrazaba a ambos y se adelantaba a buscar esferas con Jasmine mientras Zack veía desanimado a la rubia.

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—Chan-chan-chan… ¡CHAN-CHAN! — imitaba Carly la música de películas de acción, mientras buscaba más estrellas cuando se encontraba a Kyu a unos metros de ella —. ¡Oh! — miraba maligna, tomaba su espejo y se daba una última mirada antes de acercarse.

Entonces, de lejos, escuchaba el sonido de Marcos y Paula platicando, y se le ocurría una idea.

Confesionario

—Creo que es hora de probar las habilidades del extranjero — decía segura de sí misma, de brazos cruzados —. Y tengo una cámara que lo grabará todo — señalaba a la cámara que siempre traía en la cabeza.

Fin del Confesionario

— ¡HEY! — gritaba Carly en el oído de Kyu, a lo cual él se molestaba más guardaba la calma.

— ¿Qué pasa? — preguntaba calmo cuando Carly comenzaba a golpearlo —. Oye, ¿qué te sucede? — decía intentando evitar que la chica lo golpeara pero sin lastimarla —. Hey…

Entonces Carly daba un último empujón, provocando que Kyu fuera impulsando hasta donde estaban Paula y Marcos, golpeando accidentalmente al chico.

— ¿Qué te sucede inútil? — se molestaba Marcos, empujándolo lejos.

—Oye, fue un accidente — respondía molesto, sacudiéndose la tierra y lanzando una mirada a Paula.

—No me pareció un accidente, ¿no te bastó con molestar a Paula, que ahora tienes que molestarme a mí también? — se enojaba Marcos y empujaba a Kyu con maldad.

— ¿Molestarla? ¡La única molestia aquí eres tú! — decía y lo empujaba de regreso.

— ¡Chicos! ¡Basta! — se alarmaba Paula e intentaba parar la pelea, más los chicos no le hacían caso y Carly miraba con malicia.

—Creí que los asiáticos eran listos, veo que no…— decía Marcos y lo golpeaba, y Kyu enfurecía más.

—Yo siempre supe que eras un estúpido — golpeaba Kyu de regreso, provocando lo peor de Marcos.

—Suficiente…— bufaba y tomaba su rifle de balines, disparando al aire, y provocando la peor cara de Paula, y la sorpresa de Carly, que se alejaba un poco.

— ¡Marcos! ¿Qué haces? — se alarmaba Paula.

Entonces Kyu tomaba su rifle y disparaba al aire también.

— ¡¿QUÉ TE SUCEDE?! — se enfurecía Paula intentando acercarse a Kyu, más él la hacía a un lado.

— ¡Deberías alejarte, extranjero! ¡No sabes a qué estás jugando! — gritaba Marcos y seguía dando disparos al aire, lo cual llamaba la atención del resto de los campistas, que se acercaban a ver qué ocurría.

— ¡Déjame en paz! — gritaba aún más fuerte Kyu disparando e inspirando miedo.

—No lo puedo creer…— se sorprendía Liz llegando con Jasmine y Zack, más manteniéndose alejada por las balas.

—Chicos, ¡basta! — intentaba separarlos Zack acercándose, y Jasmine inconscientemente lo tomaba del brazo.

—Lo siento…— y lo soltaba.

— ¿Qué les pasa? — preguntaba Penny asustada en el fondo, a la vez sorprendida, y Carly se tapaba los oídos.

— ¡Basta! ¡Deténganse! — lloraba la pelirroja, pues el ruido la ponía nerviosa.

—Chicos, deténganse — se molestaba Jasmine, viendo que Zack no lograba acercarse sin salir herido.

— ¡Basta! — llegaban los tres anfitriones molestos a la escena.

—El hecho de que los balines no sean mortales no significa que duelan. ¿Pueden detenerse? — decía muy molesto Austin por el altoparlante.

— ¡Basta! — gritaba Paula, harta.

Entonces se escuchaba un último disparo. Los campistas parecían aliviados, más luego notaron que el balín no había volado por el aire, por lo cual veían a ambos chicos. Kyu tenía una cara que mostraba que estaba aterrado.

— ¿Kyu? — preguntaba Liz preocupada.

—No, Marcos…— señalaba Penny al chico, pues Kyu le había dado con el balín en el brazo, y el chico se retorcía de dolor.

— ¡Paramédicos! ¡Esta vez no es una broma! — llamaba Santana por el alto parlante, mientras Zack socorría a Marcos junto con Jasmine.

—Necesita una venda…— susurraba Liz.

—No se ve tan grave…— aclaraba Penny.

Mientras, Kyu se mantenía de pie aterrado, y luego buscaba la mirada de Paula, que seguía petrificada.

— ¿Paula? — preguntaba y la chica lo veía decepcionada y aterrada a la vez, y se iba.

Confesionario

— ¿Qué si lo de Kyu y Marcos fue bastante dramático? Bueno, quizá si… — admitía Jasmine —. Pero para que lo sepan, Marcos no sufrió heridas mayores; él está bien. La manera en la cual intentó esculcar entre mis cosas esta tarde lo prueba — señalaba indignada la rubia su maleta con ropa interior y bufaba.

Fin del Confesionario

Más tarde…

—Parece que el desafío tuvo que ser interrumpido…gracias chicos — señalaba de mala gana Austin a Kyu, y el chico miraba inexpresivo.

—Bueno, ¿QUIÉN GANA? — preguntaba impaciente Penny y Jasmine rodaba los ojos.

—Depende, ¿quién tiene más estrellas? — bufaba el anfitrión cansado —. ¿Qué hay de ti, Liz? — reía.

—Cero…— se molestaba la chica desganada.

— ¡Trece! — se enorgullecía Penny.

— ¡Nueve de esas son mías! — se molestaba Liz y Penny sacaba la lengua.

—Once…— decía Jasmine contando las suyas.

—Ocho — contaba Zack.

—Dieciséis — aclaraba Sean, lejos del grupo y el semblante de Penny caía.

— ¡JA! — se alegraba Liz.

—No encuentro las mías…— buscaba Paula y sólo hallaba una.

—Veintitrés — decía desganado Kyu y todos se asombraban, Sean tiraba sus estrellas al suelo.

—Parece que tenemos un ganador…— apuntaba Santana y entonces Carly aclaraba su garganta.

—Yo tengo… ¡Treinta y dos! — reía histérica y le aventaba las estrellas doradas a los anfitriones en la cara.

— ¿Qué?

— ¿Cómo pasó? — preguntaba Paula, sorprendida.

—Bueno, mientras todos estaban en el drama de Kyu y Marcos peleando por Paula, blah, blah…— decía ella y los mencionados fruncían el ceño —. Yo tomé todas las estrellas que Marcos y Paula tiraron. Y…fin — decía y todos se asombraban.

—Pero, eso no es justo…es trampa. No es justo, ¿o sí? — preguntaba incrédula Paula.

—Según el libro de reglas del idiota de McClean, sí…es válido — suspiraba Penny desganada y aventaba el libro lejos.

—Bueno, eso significa que la pelirroja vaquerita loca del reality…gana — decía Alexa y Carly se ponía a saltar como loca.

— ¡MI PREMIO! — exigía en la cara de Austin la chica.

— ¡Nunca mencionamos un premio! — le decía él y la chica comenzaba a gritar como loca.

— ¡Sólo dale su estúpido premio! — pedía Zack, tapándose los oídos.

— ¡Bien! — gritaba el conductor y la pelirroja dejaba de gritar —. Loca… ¿alguno de ustedes encontró la estatuilla de la inmunidad? — decía y todos quedaban callados.

—No existe tal estatuilla, la busqué por todos lados…— bufaba molesto Sean, y todos por primera vez concordaban con él.

—Estas en un ERROR, mi querido Sean…— se burlaba el anfitrión —. Si hay una estatuilla, pero debido a que todos ustedes son demasiado incompetentes como para encontrarla…— y se ofendían todos los presentes — tendré que darle dicha inmunidad a la ganadora de hoy, CARLY.

Y la chica saltaba y gritaba de la alegría abrazando a Sean, que se la sacaba de un golpe.

—No es como si fuéramos a sacarla…bufaba Zack mirando a la chica, gritando y pataleando, intentando abrazar a Sean que huía despavorido.

Confesionario

—Como odio a esa chica…—bufaba el rubio.

Fin del Confesionario

—Bueno campistas, los veo en la fogata…— aclaraba Austin dejando a los chicos muy cansados.

Confesionario

—Hora de poner el plan "Elimina a Liz para vengarte de la eliminación de Terri" en acción — se frotaba las manos Penny.

Fin del Confesionario

— ¿Cómo sigues? — preguntaba angustiada Paula a Marcos.

—Oh, bueno, me duele tanto…—se quejaba el chico —. Pero quizá un beso pueda resolverlo todo — sonreía galán y la chica le pegaba un golpe en el brazo vendado.

—Eso es por siquiera sugerirlo — decía y luego le daba un golpe en el brazo bueno —. Y esto por provocar a Kyu.

—Lo dices como si todo fuera mi culpa…— se sobaba el brazo el chico —. Hermosa, yo no fui quien le disparó directo al brazo del otro, ¿o sí?

—Como sea…no importa ya — se entristecía la chica, y el chico lo notaba.

—Hey, no te preocupes, estaré bien…— le decía acariciando el rostro de la chica y ella sonreía —. Muy pronto seguiré como nada y podremos besarnos el tiempo que quieras — y ella fruncía el ceño, y le sacaba la mano.

—Estoy considerando votar por ti…— decía y se iba de la enfermería, a lo cual el chico la tomaba del brazo, reteniéndola y mirándola tiernamente, a lo cual ella se tranquilizaba —. Ponte mejor — decía y le plantaba un beso en la mejilla, luego se iba.

Confesionario

—La verdad es que casi no me duele…es decir, ¡fue un balín! — admitía el chico con el brazo vendado —. Pero es lindo tener a Paula preocupada por mí para variar, ¿no? — y guiñaba un ojo.

Fin del Confesionario

Fogata

—Bueno chicos, ésta noche tengo 9 campistas, sin embargo sólo ocho podrán volver a las adorables cabañas…— se burlaba el anfitrión con los malvaviscos en una bandeja.

—Eso es una motivación a renunciar voluntariamente…— admitía Jasmine.

—Echaba de menos esto — se secaba una lágrima el conductor —. Malvavisco para Carly, Paula, Zack, Jasmine, Penny, Sean, — y todos recibían el malvavisco aliviados, aunque Carly se comía el de Sean — Marcos…— y el chico atrapaba el malvavisco con su brazo bueno, dejando solos a Liz y Kyu.

—Otro día más juntos — le guiñaba el ojo Marcos a Paula, que hacía cara de asco, y luego se preocupaba por sus dos compañeros restantes.

— ¿Qué? — susurraba sorprendida Liz.

—Eso es imposible… ¿por qué votar por ellos dos? — se enojaba Jasmine y Zack también parecía sorprendido.

—Llegó tu hora…— le sacaba la lengua Penny a Liz.

—Ni siquiera yo votaría por ellos…— admitía Sean, inusual en ellos.

—Esto es increíble…

—Y el último malvavisco es para…— añadía drama a la situación Austin, y Liz tomaba la mano de Kyu como apoyo, ambos estaban ansiosos —. ¡Liz! Kyu, es increíble pero llegó tu hora, amigo.

— ¿QUÉ? — se levantaba Penny molesta —. ¡Es imposible!

— ¡Si! ¡Nadie lo votó! — se molestaba Zack poniéndose de pie, y Penny lo miraba rencorosa.

— ¿Qué hay de Liz? — preguntaba Penny y Liz se molestaba, más corría a abrazar a Kyu.

—Fuiste buen compañero — le decía y le dedicaba una sonrisa.

—Tú también, espero y tengas mucha suerte — y luego iba con Paula, que parecía no poder creerlo. —. Lamento lo que pasó entre nosotros hoy, nunca quise herirte, lamento si pensaste que fue así. Y no sé en qué estaba pensando cuando le disparé a Marcos…quizá me merezco esto.

—Tú… ¿te vas? No puedes irte — rompía su silencio Paula con los ojos vidriosos.

—Vamos, sé que puedes ganar. Confío en ti — le sonreía y la tomaba de los hombros —. Eres la chica más linda y amable que he conocido jamás, quizá no estemos hechos el uno para el otro después de todo pero…te deseo lo mejor — y la abrazaba, a lo cual la chica se aferraba al chico, y lloraba —. Te estaré apoyando desde afuera.

—Te voy a extrañar mucho — decía ella y le plantaba un beso en la mejilla.

—Hora de partir — interrumpía Marcos y el chico bufaba, pero se retiraba.

—Nos vemos, viejo — se despedía Zack de Kyu, pues habían sido compañeros de equipo.

—Destroza a Marcos por mí — bromeaba Kyu, serio.

—No hay problema — sonreía el chico y le daba una palmada en la espalda antes de que tomara el bote a la isla de los perdedores.

—Sigo sin creerlo…— se entristecía Liz caminando con Jasmine.

—Lo sé, nadie lo voto…— se preguntaba Jasmine y Carly y Marcos se miraban cómplices.

Confesionario

— ¿QUÉ? ¿Liz sigue aquí? ¡AGHHHHHH! — se molestaba Penny y destrozaba el confesionario.

— Bueno, hay ciertas personas que están llenas de sorpresas…—suspiraba satisfecha Carly y mostraba ante la cámara la estatuilla de inmunidad de Chris McClean —. ¿Difícil? Nah… — suspiraba y luego reía malévola.

Fin del Confesionario

—Vaya, hasta ahora se les ocurre sacar las garras a ciertos campistas — bufaba Santana y luego veía a la cámara —. Ahora, ¿qué creen que sucederá? ¿Podrá Paula olvidar a Kyu? ¿Marcos se recuperará? ¿Carly matará a todos?

— ¿Quieren ver más drama? Pues entonces no dejen de sintonizarnos pues falta poco para la final de este increíble reality — decía Alexa alegre.

—Ocho concursantes restantes, ¿y quién se llevará el millón de dólares? Todo esto próximamente en TOTAL DRAMA COUNTDOWN — decía Austin y se detenía la trasmisión.

WOW, ¿no se la esperaban, cierto? ¡Actualización rápida! Vamos por la final, ¿qué les parece? Espero que a los que siguen leyendo les haya gustado, pues me he empeñado mucho en terminar éste reality que una vez empecé y que me ha traído muchas alegrías y memorias (:.

Y sí, la eliminación particularmente me dolió mucho….creo que a partir de aquí todas las eliminaciones serán muy dolorosas. Pero es la final, ¿no?

Enserio, ojalá les haya gustado. A los que lean, déjenme su opinión en sus reviews para ver qué haré en el siguiente episodio. ¡Falta poco para la final! Estoy ansiosa, espero que ustedes también (: ¿Quién creen que sea el o la ganadora? En sus reviews díganme ;)

Nos vemos, cuídense todos, y espero las actualizaciones de todos ustedes.

Besos

Santana B'