¡Hola! ¿Cómo están? ¡Feliz Navidad!

...Ustedes ya sabían que éste capítulo venía, ¿no? No podía hacer otra cosa, hoy estoy festiva. Espero que tengan un lindo día~


25-Navidad.

La voz chillona de Shouyou se escuchaba por todo el departamento, cantando canciones navideñas con una gran sonrisa en el róstro.

Sus padres iban a llegar en media hora, y era la primera vez que iban a estar todos en su departamento, con las dos familias reunidas. Ya estaba todo ordenado, la mesa puesta y la comida hecha -que Kageyama había prohibido a Hinata tocar antes de que llegaran los invitados-.

El pelirrojo tenía su sweater verde y abrigado, y un gorrito navideño. Había obligado a Tobio a usar un sweater navideño, también, pero rojo, y horrible.

No era como si él se había rehusado, pero seguía siendo un sweater espantoso.

—¿Tobio?—llamó Shouyou desde la cocina, donde estaba acomodando un par de cosas—¿me puedes ayudar aquí un segundo?

El más alto fue. Probablemente era para que le alcanzara algo del estante de arriba, que ya era cosa de todos los días, pero cuando vio a Hinata sin nada en la mano y con una sonrisa enorme en el rostro, se confundió un poco.

Entonces miró para arriba.

Muérdago.

Tan...cursi.

—¡Yo no inventé las reglas!—chilló Hinata, de puntas de pie, aún con una sonrisa.

Kageyama casi, casi se rió de su novio, pero teniéndolo tan cerca, en puntas de pie, y sonriéndole así, no pudo evitar alzarlo de la cintura y llenarle el rostro de besos.