Hola…espero estén muy bien, con los ánimos a mil; primero que todo, lamento la tardanza, es que los estudios me tienen colgada, pero no importa estoy muy comprometida con mis bebés (mis fics), también quiero agradecer el apoyo con el fic, a todos y cada uno de Uds.…y ya para finalizar… disfruten…


Cáp. 25: En familia

- ¡Papi! – Lo llamó el pequeño desde la cama.

- Hey, pensé que ya estabas dormido – Se acercó al pequeño que se quitaba las sábanas que su madre ponía sobre él.

- Al parecer hoy tiene más energía que nunca - Indicó Kagome arropando nuevamente al pequeño que por fin se quedaba quieto - Ya Shippo se durmió cansado de jugar

- Bueno que tal si salimos - Susurró al ver que el pequeño comenzaba a dormirse-Y vamos a nuestra habitación…

- Oye – Rió mientras el la abrazaba desde atrás y entraba con ella a la habitación.

- No crees que deberíamos recuperar tiempo – Sus labios recorrieron el cuello de ella.

- Lo lamento por ti pero quiero tomar un baño - Musitó separándose de él y recuperando la respiración normal.

- Está bien – La dejó viéndola entrar al baño, estaba demasiado feliz, ahora tenía una gran familia Shippo que era como su hijo, Haku con toda su alegría y tenía Kagome a su lado; y además su padre vendría en un par de meses, ya se imaginaba toda su felicidad…

- En que piensas - Preguntó Kagome saliendo envuelta en la bata de baño mientras con una toalla se secaba el cabello.

- En nada - Sonrió ante la imagen que tenía enfrente, Kagome con el cabello mojado pegándose a sus costados mientras trataba de secarlo, con la bata de baño que se amoldaba a su cuerpo, sonrió de lado y se acerco a ella tomándola de la cintura y besándola apasionadamente.

- Eso no parece – Habló entre sus besos.

- Eres adivina – Caminó con ella hasta depositarla en la cama dejándola bajo él.

- Contigo no hay que serlo – Sus manos recorrieron el torso de él despojándolo de su camisa, perdiéndose en sus besos que ahora estaban en su cuello, lo había extrañado demasiado, no solo el estar con él sino también sus besos, su cuerpo…todo él…

- Tienes razón – Su pequeño cuerpo lo estaba enloqueciendo, con sus manos expertas quitó la bata de baño, perdiéndose en la formas de Kagome, en el olor de su cuerpo y sus cabellos, en las reacciones de Kagome, en la caricias que ella misma le daba y que siempre lo habían hecho enloquecer.

Beso cada rincón de su cuerpo haciéndola estremecerse bajo él, termino de desnudarse él mismo, pues su cuerpo clamaba estar con ella, la acomodó bajo él y entró en ella sintiendo las contracciones contra su virilidad que lo hacían perder la cordura, la embistió con pasión, besó sus labios hasta que los de ambos se adormecieron y luego explotó en su interior.

- Te… amo… – Jadeó Inuyasha -…demasiado

Sonrió y lo besó en los labios transmitiéndole todo su amor, y una oleada de calor los invadió nuevamente, la volteó y esta vez ella quedo sobre el, se inclinó y besó su pecho varonil haciéndole perder el control de la misma manera en que el lo hacía, se inclinó hasta su abdomen duro y bien formado; lo escucho gruñir excitado, le tomo las muñecas y lo miro a los ojos que tenían un tinte casi infernal; la hizo acomodarse para volver amarse. Después de tanto tiempo volvían a estar juntos.


- Entonces tu padre vendrá - Afirmó Kagome alzando su rostro para verlo.

- Oye, esa reacción me hace arrepentirme de llamarlo – Sonrió.

- ¿Te pones celoso de tu padre? - Preguntó Kagome recostándose en su pecho de nuevo.

- De cualquiera que tenga tu atención – Se giró acomodándose sobre ella.

- Vaya que esposo tan celoso tengo – Le siguió el juego.

- Creo que si…


- ¡Mami, papi! - Corrió hacía ellos cuando los vio bajar las escaleras.

- Hey, hola pequeño; ¿Cómo dormiste? – Preguntó atrapándolo en sus brazos.

- Muy bien, pero no me dejaron verlos – Comentó el niño - …cuando me levante

- Ehhh, pues eso era porque estábamos cansados y dormíamos – Se sonrojó Kagome mientras le explicaba.

- Estoy aburrido

- ¿Quieres montar a caballo? – Ofreció Inuyasha.

- ¡Si! – Se entusiasmó - ¿Me dejas mamá?

- Ve, pero mas les vale no llegar muy tarde

- Vaya que mamá mas gruñona tienes – Bromeó su padre.

- No me molestes

- Oye, vamos por Shippo - Puso al niño en el suelo para buscar al que era su "hermano mayor" - ¿Enojada? – Preguntó Inuyasha.

- No…- Respondió Kagome.

- Te amo – Dijo besándola.


- Me alegra mucho que hayas vuelto – Dijo Sango - No sabes lo mal que estuvimos todos…e Inuyasha aun mas…

- Bueno, debía hacerlo – Habló Kagome - Pero dime como va ese sobrinito

- Muy bien - Posó su mano sobre su barriga un poco abultada - Miroku esta muy feliz y mi hermano también…es difícil ser madre ¿verdad?

- Vaya no pensé que debería darte un consejo - Sonrió - Pero no, no lo es, en realidad es muy hermoso, el ver a esa personita todo el tiempo sonriéndote, el que te llame mamá, es de lo mejor que puedes recibir…

- Aun no entiendo como pudiste estar sin Inuyasha todo este tiempo, si yo a cada cinco minutos tengo que ver a Miroku…Me imagino lo difícil de que fue…

- Lo fue…créeme; me prometí unas cien veces no pensar en el – Expresó - Y cuando Haku nació era mas imposible olvidarme de Inuyasha…es igual a el…y hasta en su actitud…

- ¿Y que hacías cuando te preguntaba por su padre?

- Cuando veía a los demás niños con sus papás, creo que notaba que le hacia falta esa persona – Explicó - Cuando me lo preguntó, le dije que su padre estaba en un lugar muy lejano…Y lo que me dijo fue, que el sabía que vendría por ambos en algún momento

- Y no se equivocó


- No sabes lo mucho que ha mejorado Haku cabalgando- Expresó Inuyasha entusiasmado.

- Ni lo sueñes Inuyasha- Le advirtió Kagome -Se en que piensas y no le darás un caballo a él, es muy pequeño…

- Pero Shippo tiene uno - Exclamó -Y hasta ahora no se ha accidentado

- Shippo sabe manejarlo, Haku no sabe ni manejarse el mismo

- Y si le doy un pony – Trató de convencerla -O un caballo igual de pequeño…

- No, puede montar a caballo solo contigo; y no me discutas más…

- Pero Kagome – Renegó el hombre, como si de un niño pequeño se tratara -Yo montaba ya a esa edad solo – Musitó para el mismo.

- ¿Quién monta a los tres años?, Te escuché y sigue siendo un NO

- ¿Qué dije? – Preguntó con inocencia.

- Tu sabes que dijiste…no te hagas el tonto Inuyasha.

- ¡Por fin alguien que pueda controlar a este torbellino de hijo que tengo! - Exclamó el anciano entrando en la casa seguido de una joven pareja.

- ¡Papá! – Dijo al verlo llegar con su hermano -Me hubieras dicho que llegaban…

- Te lo dijimos – Habló Sesshomaru -Al parecer se te olvido…como si fuera algo raro…

- Ya deja de ser tan gruñón – Le regañó una mujer tras el.

- Vaya…disculpa mi intromisión…pera ya tengo cuñada por lo que veo – Sonrió con picardía.

- Ehhh… ella es Rin – Y cuando habló sucedió lo menos probable, el rostro de Sesshomaru se cubrió con un leve sonrojo.

- Mucho gusto - Habló la simpática joven, de cabellos castaños al igual que sus ojos.

- ¿Y donde están mis nietos?

- Yo voy por ellos – Salió Inuyasha en busca de los pequeños.

- Me alegra que hayas vuelto – Se acercó el anciano Taisho a Kagome - Espero no te vuelvas a ir…mi hijo te quiere mucho…todos lo hacemos…

- No volverá a pasar Señor Taisho – Le aseguró, algo apenada.

- Entonces ese es mi abuelito- Susurró Haku a Shippo que lo llevaba de la mano.

- Así es – Respondió Shippo, como todo un hermano mayor.

- Pero miren nada mas este par de hombrecitos- Dijo Inu Taisho al percatarse de ambos pequeños - Que grande estas Shippo, espero que hayas mejorado en damas…vengo dispuesto a dejarlo todo…

- Si…ahora soy mucho mejor que antes – Se enorgulleció de él mismo.

- Y tu debes ser mi otro nieto…Haku – Se dirigió al niño que lo miraba con algo de vergüenza -Vengan y denle un abrazo a este viejo…- Acogió a ambos pequeños con sus brazos protectores.


- Ese pequeño es igual de travieso y hablador que tú - Dijo Inu Taisho en la sala.

- ¿Que yo era el único descarriado de esta familia?…Digo que acaso Sesshomaru nunca hizo de las suyas – Se defendió Inuyasha.

- Yo tuve remedio…tu nunca lo tuviste – Le rebatió Sesshomaru - Y creo que ni lo tendrás…

- Te equivocas - Musitó mirando a Kagome con una sonrisa - Además si estoy tan mal porque sigues mis pasos – Se refirió a la que era su esposa - ¿Y por que no me informaron de la boda?

- Tú tampoco lo hiciste con la tuya

- Sesshomaru, quiso algo mas intimo – Explicó su padre -Por poco y no voy yo – Todos no pudieron mas que reír, todo a excepción de Sesshomaru.

- ¿Y cuando vienen los hijos? - Habló Inuyasha fascinado con molestar a su hermano.

- Lo mismo digo yo – Se le unió su padre -Mira que Inuyasha te lleva dos de ventaja…

- No averigüen cosas – Se levantó del sofá, para retirarse con su esposa que reía por la actitud de Sesshomaru.

- Me cae bien esa joven – Continuó riendo Inuyasha.

- Te gusta ver fuera de casillas a tu hermano – Claro que si, su esposo adoraba ver al frío Sesshomaru, enloquecer por sus comentarios.

- Ahhh, me gusta que estemos tan llenos de gente, todos en familia – Suspiró el Señor Taisho, luego se levantó dispuesto a irse -Bueno yo ya no estoy para trasnoches así que buenas noches

- ¿Qué tu hermano te molestaba de pequeño? – Preguntó Kagome una vez que estuvieron solos - Porque es lo único que se me ocurre para que lo molestes tanto

- No…pero siempre a sido tan parco y serio que es bueno verlo fuera de casillas por ciertos comentarios – Le explicó, acunándola entre sus brazos.

- ¿Y como te sacan a ti de casillas?

- Pues conmigo se necesita mucho – Le dio pequeños besos en los labios.

Kagome sonrió y se acerco a el, pero para sorpresa de este no lo besó en los labios, como pensó sino que se dirigió a su cuello depositando pequeños besos, que lo hicieron casi perder el control…

- Creo que no se necesita tanto – Asintió Kagome, poniéndose de pie, mientras Inuyasha la miraba descontento desde el sofá.

- Contigo tampoco – La alcanzó, tomándola de la cintura y llevándola para subir con ella las escaleras, mientras besaba los costados de su rostro.

- Oye…tu padre y tu hermano están cerca - Susurró Kagome perdiéndose en sus besos.

- Lo siento me salí de mis casillas

- ¡Que tonto!

- Tienes razón soy un tonto por estar a tus pies, pero me encanta – Una vez en su habitación cerró la puerta tras ambos.


Debo decir que sus ideas para acabar con la mancha de esta historia estuvieron super geniales, me reí mientras me imaginaba como sería, gracias por las ideas…

Espero les haya gustado, por otro lado estoy dándoles vacaciones a nuestra parejita antes del gran finale, no quiero que luego digan que les di a quema ropa…bueno la verdad no sé que va a pasar, pero espero que se me ocurra algo genial…jajajaja XD. Dejen sus mensajitos, sugerencias y otras cosillas…abrazo…bye…