Midnightblue1

Total Eclipse of the Heart

Act II


Sailor War


(1)

El óvalo de energía que había creado Sailor Galaxia mostró al Palacio completamente rodeado por los miles de monstruos que habían aparecido de los cristales esparcidos por toda la superficie lunar. Todos ellos aguardaban tan sólo una orden para comenzar el asedio.

"¡Son demasiados!" Susurró Sailor Chibi Moon sin ocultar su evidente temor.

"A lo mucho podremos detenerles por unos minutos, pero…" Agregó Sailor Neptune mordiéndose el labio inferior.

"Tendremos que hacerlo hasta que Serena haya recuperado el Cristal de Plata." Dijo Tuxedo Mask con determinación.

Las Inner Scouts se observaron nerviosas. Las Outer Scouts tenían sus miradas enfocadas a la imagen, pensando en una estrategia que le diese a Serena el tiempo suficiente.

"¡Esperen un momento!" Exclamó Sailor Mercury de pronto. Todas las miradas recayeron sobre ella. "¿Recuerdan la primera vez que viajamos al futuro?"

"¿Cuándo hemos venido para derrotar al Gran Sabio?" Preguntó Sailor Mars, esperando a que Mercury lo confirmase.

"Exacto, ¿recuerdan que aquella vez Tokio de Cristal había sido atacado?"

"Todo estaba completamente destruido, pero-"

"No todo." Interrumpió Sailor Venus a Sailor Jupiter. "El Palacio seguía intacto."

"¡Es verdad!" Exclamó Sailor Pluto. "¡Las Sailor del Futuro habían creado una barrera para protegerlo!"(2)

"Sailor Chibi Moon, ¿sería posible hacer eso mismo aquí?" Preguntó Mercury esperanzada.

"¡Sí, aunque el Palacio de la Luna es más viejo que el de Tokio de Cristal, seguramente debe haber uno!" Respondió entusiasmada Chibi Moon. "¡Estoy segura que debe encontrarse en el piso más bajo!"

Las Inner se observaron por un instante y asintieron al unísono. En un abrir y cerrar de ojos, las cuatro desaparecieron. Sólo sus pasos se escuchaban mientras corrían escaleras abajo.

"Eso sólo nos comprará unos minutos extra, si queremos ayudar, tendremos que salir a combatir." Comentó Sailor Vesta a las otras Asteriod Scouts, quienes también asintieron.

"Seguramente afuera se encontrarán con Kage y sus comandantes." Agregó Sailor Galaxia haciendo aparecer una espada enorme y de apariencia extremadamente peligrosa. "Es momento de saldar cuentas."

Sin decir ni una palabra más, las cinco desaparecieron en un círculo de luz dorada.

¡Todos están arriesgando sus vidas!, pensó Sailor Chibi Moon frustrada. ¡Cómo desearía poder hacer algo yo también!, se quejó en silencio. En eso, una idea le vino a la mente. "¡Eso es!" Exclamó, ignorando las miradas que recibía. "¡Ya sé cómo podré protegerlos a todos!"

Sin decir más, salió corriendo de ahí. Las Outer Scouts hicieron el intento de seguirla, pero Tuxedo Mask las detuvo. "Yo iré tras ella, ustedes encuentren a las Sailor Starlights, en estos momentos necesitamos que todos unamos nuestras fuerzas."

"Sí, Príncipe." Dijeron las cuatro al mismo tiempo, separándose en dos grupos y partiendo en direcciones opuestas.

"Contamos contigo." Tuxedo Mask observó por un momento la puerta por la que había desaparecido Serena preguntándose exactamente qué estaría sucediendo ahí adentro. Un instante después salió corriendo detrás de Sailor Chibi Moon.


"¡¿Está segura, Princesa?!" Preguntó exaltada Sailor Star Healer.

La Princesa del Planeta del Fuego asintió. "No tengo la menor duda."

"Entonces sólo nos queda una cosa por hacer." Murmuró Sailor Star Maker en tono solemne.

"¡No puede ser, no podemos hacerlo!"

Las tres voltearon sorprendidas al escuchar las palabras de Sailor Star Fighter.

"No tenemos otra alternativa." Respondió la Princesa Kakyuu sin un dejo de compasión en su voz. "Las guerras no se pueden ganar si se intenta salvar a todos." Agregó, su semblante oscureciéndose repentinamente. "La batalla contra Sailor Galaxia debería haberles enseñado eso."

Fighter no respondió. En cambio se volteó a la pared más cercana y le soltó un puñetazo, haciendo que se formase una larga grieta. ¡En realidad me enseñó todo lo contrario!, pensó frustrada.

"Fighter…"

"¡Silencio!"

Unos pasos apresurados se acercaban a ellas. Unos segundos después, Sailor Chibi Moon pasó corriendo a su lado, sin siquiera reparar en ellas. La Princesa Kakyuu la miró con aire de sospecha, pero esperó hasta que hubiese desaparecido de vista para actuar.

"Es el momento." Sin pronunciar una palabra más, se transformó en Sailor Kakyuu. "Yo iré tras ella, mientras ustedes vigilan que nadie vaya a interrumpirnos."

Las Starlights apenas asintieron cuando ya la Princesa había casi desaparecido por el mismo lugar que Chibi Moon.


"Tras esa puerta hay un canalizador de energía." Observó Mercury en su pantalla, mientras la información se desplegaba en sus lentes. "¡Chicas, lo encontré, es ahí!"

Las cuatro se precipitaron a abrir la puerta. Al hacerlo, quedaron sorprendidas por la habitación inmensa en la que se encontraban. Lo más impactante es que, a pesar del tamaño, lo único que había era un gran cristal, de suelo a techo, en el centro.

Las Inner Scouts se acercaron, se observaron unas a otras y asintieron al mismo tiempo, todas ellas llegando al mismo acuerdo. Rodearon el cristal y se tomaron de las manos.

"¡Por el Poder del Cristal del Planeta Mercurio!"

"¡Por el Poder del Cristal del Planeta Marte!"

"¡Por el Poder del Cristal del Planeta Júpiter!"

"¡Por el Poder del Cristal del Planeta Venus!"

De sus cuerpos comenzó a emanar su aura, del color representativo de cada una de ellas, la cual se transmitió al cristal, que también refulgió en esos tonos por un instante, antes de resplandecer con fuerza e iluminar cada rincón de aquella habitación.


"¡¿Qué es eso?!" Preguntó asustada Sailor Heavy Metal Papillon al ver un rayo azul salir de lo profundo de la superficie lunar y hacia el espacio, seguido de uno de color rojo.

Apenas aparecieron el rayo de energía verde y amarillo los monstruos que atacaban el castillo fueron repelidos por una fuerza invisible.

"¡Esas malditas han creado un campo de energía alrededor del castillo!" Exclamó Sailor Adamantite Cobra furiosa.

"Tan sólo se han dado unos minutos extra." Replicó Sailor Phi divertida.

"¡Así es, sólo tardaremos unos minutos más en eliminar a todos nuestros enemigos y conseguir por fin el Cristal Supremo!" Río Sailor Chi tras ordenar a los peones a atacar la barrera.

Las cuatro se tensaron de repente y saltaron por los aires. Un segundo después, el suelo donde todas ellas estaban paradas explotó, alzando una nube de polvo a su alrededor.

"¡¿Quién demonios anda ahí?!" Exclamaron al unísono Chi y Phi, la punta de sus cetros llenándose de energía.

"No podíamos dejar que ustedes se llevaran toda la diversión."

La polvareda se disipó, mostrando ante ellas a cuatro chicas jóvenes de peinados extravagantes con pequeñas esferas de colores distintos en sus manos.

"¡Son esas malditas mocosas!" Señaló Heavy Metal Papillon.

"Han arruinado ya muchas veces nuestros planes, ¡no las dejaremos escapar de nuevo!" Advirtió Adamantite Cobra mostrando sus colmillos preparándose para atacar.

El ataque de todas ellas formó una gran explosión en el centro de la zona de combate. Una nube de polvo se alzó entre ambos grupos, quienes esperaron a que se disipara para poder continuar con la pelea. Cuando al fin desaparecía, se sorprendieron todas al ver como una acumulación de energía maligna se había formado justo en el centro.

"¡Tengan cuidado!" Llamó Sailor Ceres, creando una barrera de energía frente a ellas. Instantes después, la energía se disipó en mil direcciones, creando cráteres sobre la superficie que tocaba.

En donde se había acumulado la energía apareció Kage, con una expresión en el rostro como la que jamás habían visto, ni sus aliadas ni sus enemigas pudieron contener el repentino escalofrío que les hizo sentir.

"¡Esta es la oportunidad que esperábamos!" Exclamó Sailor Juno intentando no dejarse intimidar por la repentina pesencia de Kage.

Las tres Asteroid Scouts restantes llegaron de un salto a su lado y apuntaron sus respectivas esferas hacia Kage. "¡Amazoness Jungle Arrow!"

La flecha de energía voló a gran velocidad hacia Kage, sin que ella siquiera se inmutara. Al llegar a ella, alzó su mano y la energía pareció desaparecer en su palma. Las Sailors ahogaron un grito de sorpresa al ver esto.

Kage contrarrestó su sorpresa con una sonrisa maligna. De inmediato, la energía que había desaparecido en su mano, apareció de nuevo y se dirigió hacia las Asteroid Scouts.

Antes de hacer contacto con ellas, un rayo dorado se atravesó, que resultó ser Sailor Galaxia.

"Deben pensarlo mejor antes de lanzar ataques tan poderosos." Les sonrió un poco agitada, por uno de sus brazos corría sangre que emanaba de una herida recién abierta.

"¡Sailor Galaxia!" Gritaron las cuatro al unísono al ver que era precisamente su ataque el que la había lastimado.

"Sailor Galaxia." Llamó Kage sonriente. "No tienes idea de cuánta alegría me da verte aquí."

"Debo confesar que el sentimiento es recíproco." Sonrió Galaxia a su vez, en su mano formándose una espada de un haz de luz dorada.

"Hoy terminaremos con esto." Respondió Kage apareciendo una espada también.

"Chicas," murmuró Galaxia a las Asteroid Scouts. "Pase lo que pase no quiero que nos interrumpan."

"¡Pero-"

Galaxia volteó a ver a Sailor Pallas con una mirada que no admitiría ninguna objeción. Después de eso, Tanto ella como Kage desaparecieron, dejando tras de ellas estelas de energía dorada y negra.


Sailor Chibi Moon corría por los pasillos, con un solo pensamiento en su mente. En sus recuerdos, veía con todo lujo de detalle la puerta que llevaba a la habitación prohibida, la que su madre había querido proteger a costa de todo. ¡Acabaré con esta batalla… aunque pierda mi vida en ello!, pensaba una y otra vez.

Repentinamente la imagen de Serena cayendo hacia un vacío la hizo detenerse. Perfectamente escuchó como llamaba su nombre, su voz retumbando en su cabeza aún cuando la escena había ya desaparecido. Chibi Moon volteó en dirección hacia donde debería de estar en esos momentos y temió por lo que podría estar sucediendo. Ese sentimiento no duró mucho, pues sabía que ella volvería sana y salva para protegerlos a todos.


Serena se encontró flotando en medio de la oscuridad, sin saber en dónde se encontraba ni micho menos cómo salir de ahí. Estuvo así por lo que le pareció una eternidad hasta que Selene apareció de repente.

"Serena… fuiste capaz de creer en tus camaradas… pero no pudiste ganar contra la parte de tu corazón que no sabías que existía."


Sailor Mercury tembló, su rostro bañado en sudor. Sailor Mars notó esto y le apretó la mano, tratando de reconfortarla. Las cuatro Inner Scouts se encontraban aún tomadas de las manos alrededor del cristal. Su energía, sin embargo, ya había decrecido bastante, efecto de proteger al palacio de los múltiples ataques del enemigo.

"¡No podré resistir mucho tiempo!" Se quejó Sailor Jupiter postrando una rodilla en el suelo.

"¡No te rindas, nos prometimos resistir hasta que Serena regresara!" Recordó Sailor Venus con gran dificultad para hablar.

El sonido de una explosión, acompañado de otro fuerte temblor de tierra hizo que las cuatro cayeran al suelo, logrando que la barrera protectora flaqueara de forma crítica.

"En verdad no las podemos dejar solas ni un segundo."

Las cuatro voltearon hacia la entrada inmediatamente al reconocer la voz de Sailor Uranus, quien ya se acercaba a ellas con las otras tres Outer Scouts detrás.

Sailor Neptune separó gentilmente las manos de Mars y Jupiter y se colocó entre ellas.

"¿Por qué se sorprenden?" Preguntó con una sonrisa, mientras las ayudaba a ponerse en pie.

"Nuestra misión también es proteger al Sistema Solar." Comentó Sailor Pluto colocándose entre Venus y Jupiter.

"Y además queremos proteger a nuestros amigos." Agregó Sailor Saturn tomando las manos de Mercury y Mars.

Uranus tomó las de Venus y Mercury y, sin más, comenzó a concentrar su energía.

"¡Uranus Cosmic Crystal Power!"

"¡Neptune Cosmic Crystal Power!"

"¡Pluto Cosmic Crystal Power!"

"¡Saturn Cosmic Crystal Power!"

El cristal brilló como jamás lo había hecho ahora que el poder de las ocho Sailors emanaba hacia él. De inmediato, el palacio dejó de temblar; la barrera de energía era ahora tan fuerte que podría resistir cualquier ataque.


Al fin Chibi Moon llegó a la puerta, cuya imagen llevaba perfectamente grabada en su mente. "Todo esto terminará ahora." Murmuró para sí misma, dispuesta a abrirla y preparada para lo que la esperara detrás de ella.

"¡Alto!"

La chica volteó para ver a Sailor Kakyuu detrás de ella, con una mirada impositiva.

"¿Qué haces aquí?" Preguntó Chibi Moon mirándola sospechosamente.

"Sólo he venido hasta aquí con una misión, y esa era hacer lo necesario para proteger a mi planeta de más destrucción y sufrimiento." Se explicó Sailor Kakyuu sin desviar la mirada ni un instante.

"Todos tenemos el mismo deseo." Respondió Chibi Moon. "No queremos que más personas tengan que sufrir en vano." Le dio la espalda a Kakyuu y acercó su mano a la perilla de la puerta, sintiendo como una gran energía se escondía detrás de ella. "Yo también deseo un futuro sin guerras…"

"Así es, entonces comprenderás perfectamente por qué tengo que hacer esto." Kakyuu comenzó a reunir energía entre sus manos. Sin previo aviso la arrojó e hizo que se estrellara a centímetros de Chibi Moon, haciendo que ella se alejase de la puerta.

"¡¿Qué haces?!"

"Debo terminar con el Mal si pretendo tener un futuro feliz algún día."

"¡Yo también deseo eso, por eso es necesario que utilice el Cristal del Cosmos!"

"Eso es precisamente lo que debo impedir." Murmuró Sailor Kakyuu reuniendo energía en sus manos de nuevo.

"¡¿A qué te refieres?!" Preguntó Chibi Moon repentinamente preocupada por el giro de eventos.

"El Cristal de Plata es inmensamente poderoso. Sus portadoras tienen el poder de dar vida, y hace poco vi de lo que es capaz." Dijo refiriéndose a Selene.

"¡No estarás pensando que yo-

"¡Ustedes dos son el motivo por el que todo esto ha sucedido! ¡Sailor Moon y tú han dado nacimiento a la Oscuridad!" Exclamó Kakyuu, la energía atrapada entre sus manos comenzando a desbordarse. "¡El Cristal del Cosmos en tus manos sería el fin del Universo!" Sin más, liberó la energía directamente hacia Chibi Moon, quien no podía reaccionar tras escuchar esas palabras.

"¡Rini, cuidado!"

Tuxedo Mask apareció de la nada, con su bastón partiendo la energía de Sailor Kakyuu en dos, ambas mitades estrellándose en lados opuestos del corredor.

"¿Te encuentras bien?" Susurró a la muchacha, poniéndose en frente de ella, dispuesto a todo para defenderla. Tras un 'sí' apenas audible se dirigió ferozmente a Kakyuu. "¡No me importa quién seas o tus motivos para estar aquí, pero no te permitiré que dañes a mi familia!" En una de sus manos aparecieron varias rosas rojas, listas para arrojarlas a la menor provocación. "Si insistes en esto, te enfrentaré sin dudarlo."

"Tendrás que enfrentarte a nosotras tres también." Declaró Sailor Star Fighter desde el pasillo por el que había entrado Tuxedo Mask hacía unos momentos.

Segundos después, las tres Starlights aparecieron apuntándoles con sus broches.

"No permitas que tu corazón flaquee, Rini." Le susurró a la chica detrás de él. "Debemos creer en Serena." Sin decir más, arrojó las rosas en dirección a las Starlights y aprovechó su distracción para cerrar la distancia entre Kakyuu y él e iniciar el combate.


"¿En dónde estoy?" Se preguntó Serena, sintiendo la presencia de Selene cerca de ella, aún cuando no podía verla más.

"¡Princesa!" Llamó en la lejanía Helios.

"Helios." Murmuró al reconocer la voz.

"Recuerda mis palabras: Cree en ti en todo momento. ¡Sigue pensando en tu deseo!"

"Mi… ¡mi deseo!"

"¡Debes luchar contra ti misma, Princesa! ¡No te dejes vencer por la oscuridad, ve hacia la luz!"

"Es cierto, me prometí que esta vez… ¡no me arrepentiría por nada!" Repentinamente, Serena dejó de flotar y lo que antes había sido vacío se transformaba poco a poco en algún escenario que asemejaba un poco al fondo de un océano. "¡Esta vez pelearé por mí misma!"

Selene apareció frente a ella y lanzó un ataque que hizo que cayera al suelo. "No te dejaré ir, Serena." Continuó su ataque, a pesar de los gritos y múltiples heridas que causaba, con cada uno, acercándose a ella. Cuando estuvo a su lado, se hincó y le acarició el rostro. "Detesto todo lo que tú amas, Serena. Y es por eso que te amo, porque tú misma te odias."


"¿Estás bien, Pallas?" Sacudió Sailor Ceres a su compañera, quien parecía haber perdido la conciencia.

A pocos metros de distancia, Sailor Juno corría a ayudar a Sailor Vesta.

Después de unos instantes la chica de pelo azulado reaccionó, abriendo los ojos, su vista nublada. "¡Debemos resistir un poco más, no podemos darnos por vencidas aún!"

Ceres asintió con dificultad, no sabiendo cuánto más podrían durar en una batalla tan desigual.


"¡Maldita sea, en verdad eres una contrincante admirable!" Halagó Sailor Galaxia con una mano presionada fuertemente en su costado, que dejaba escapar hilos de sangre por entre sus dedos. En su otra mano sostenía el mango de su espada, la hoja había sido quebrada hacía unos momentos.

"Tú también, no creí que durarías tanto tiempo, en verdad me has entretenido." Dijo a su vez Kage, quien no parecía tener ni un solo rasguño. "Pero es tiempo de terminar con esto."

"Estoy de acuerdo." Galaxia alzó un dedo hacia el cielo, de la punta surgieron chispas de electricidad que poco a poco fueron haciéndose más y más grandes, recorriendo todo su cuerpo y la tierra a su alrededor. Toda esa energía comenzó a formar una espiral alrededor de Galaxia, creando una columna hacia el cielo.

Repentinamente la energía desapareció. Kage se quedó observando un tanto desconcertada la escena. "¿Ése fue tu gran ataque?"

"Tu gran defecto, Kage, es que eres muy poco paciente." Respondió Galaxia con una sonrisa arrogante.

De la nada, un brillo dorado se formó en el cielo. Iluminando cada rincón de la Luna. De inmediato, un rayo cayó a toda velocidad hacia Kage, quien alcanzó a esquivarlo por escasos milímetros.

""¡Galactica… Inflation!" (3) Anunció orgullosa Galaxia mientras centenares de relámpagos caían de golpe sobre toda la superficie.


'¡Serena!', Tuxedo Mask escuchó el grito de Serena en su cabeza. Aunado a eso, le pareció verla cayendo al vacío.

"¡Cuidado!"

El grito de Rini le hizo volver a la realidad. Alzó la mirada y vio el ataque que se dirigía hacia él. Lo único que pudo hacer fue cruzar los brazos frente a su rostro para protegerse mientras volaba varios metros hacia atrás hasta estrellarse con una pared.

"¡Darien!"

Rini corrió hacia él pero las Starlights le cortaron el paso. Las tres apuntaron sus broches hacia el rostro de Chibi Moon listas para eliminarla. Detrás de ellas, Rini notó a Kakyuu, que preparaba un ataque más sobre un Tuxedo Mask caído.


"¿Me odio?" Preguntó Serena en pleno estado de shock.

"¡Princesa!"

Una luz blanca cubrió a Serena, haciendo que Selene retrocediera de un salto. En el cielo apareció Pegaso, quien descendió velozmente hacia ella.

"¡Recuerda tu deseo!" Instó Pegaso. "¡Dijiste que querías revivir el Cristal de Plata aún si eso significaba arriesgar tu vida! ¡Tienes que recordar por qué has dicho eso!"

Serena abrió los ojos sorprendida, como si acabase de recordar algo que había olvidado hacía mucho tiempo.

"¿Por qué estás peleando?" Preguntó Pegaso.

Al escuchar eso, por la cabeza de Serena pasaron las imágenes de todas sus amigas, así como de Darien y de Rini.

"¡Cállate!" Ordenó furiosa Selene disparando un rayo de energía a Pegaso. Pegaso ahogó un grito y se esfumó al instante.

Serena se levantó lentamente, su cuerpo rodeándose de energía. Selene observó esto y comenzó a atacar a Serena, frustrada al ver que una pared invisible protegía a Serena de sus ataques.

Gran parte de la energía que envolvía a Serena se concentró en su mano y salió disparada hacia Selene, quien cayó de espaldas al recibir el golpe.

"Regresaré con todos mis amigos." Anunció Serena, su energía extendiéndose al menos un metro a su alrededor. "Regresaré con toda la gente que está esperándome. Pelearé… por la promesa que le hice a las personas que quiero, y… ¡por mi propio corazón!"

La energía comenzó a moverse a su alrededor, creando una espiral hacia el cielo. Serena alzó sus manos por encima de su cabeza, la energía se acumuló en sus manos y finalmente el Cristal de Plata apareció con un destello cegador.

"¡Eternal Sailor Moon… Transformación!"


"¡Se han vuelto muy fuertes…!" Susurró jadeante Sailor Juno mientras ayudaba a levantar a Sailor Vesta de entre los escombros.

"¡No tenemos ninguna oportunidad contra ellas, siento la energía del Caos en cada uno de sus ataques!" Agregó Vesta sin perder de vista a sus enemigas, que se habían reunido en un mismo punto para jactarse de su inminente victoria.

Sin embargo, el repentino resplandor en el cielo la hizo desenfocar su atención de todo lo demás.

"¡¿Qué demonios es eso?!" Escucharon gritar a una de sus enemigas antes de recibir ellas mismas el impacto del ataque.


Helios fue expulsado del sueño de Serena, su espejo desapareciendo apenas lo hizo. Frente a él, un resplandor cegador pero cálido apareció. Apenas se disipó vio a Sailor Moon de pie frente a él.

"Sailor… Moon." Susurró en parte impresionado, en parte debilitado por lo recién ocurrido.

"Muchas gracias, Helios. Sin tu ayuda no habría podido recuperarlo." Dijo Sailor Moon tocando con delicadeza el broche dorado en su pecho.

Helios negó con la cabeza. "Todo fue por ti; sólo al recordar tu deseo podías traerlo de vuelta." Un fuerte temblor sacudió el Palacio Lunar, un brillo dorado impedía ver lo que ocurría afuera. "Es momento de que luches porque se haga realidad."

Sailor Moon asintió y salió corriendo de la habitación.

Apenas se dejaron de oír sus pasos, Helios se desplomó al suelo. "Todos creen en ti, Serena… Es momento de que tú también lo hagas."


Cuando los relámpagos dorados dejaron se disiparon, Galaxia contempló sus alrededores. A lo lejos podía ver los cuerpos de sus enemigas y amigas por igual, todas ellas inertes después del ataque. Sailor Galaxia lamentó el haber tenido que involucrar a las Asteroid Scouts en ese ataque, pues la probabilidad de que saliesen ilesas era inexistente, pero sabía también que era la única forma en que podría tener una oportunidad de eliminar a Kage.

"¿Sabes cuál es tu defecto, Galaxia?" Escuchó detrás de ella una voz que le heló la sangre. "Confías demasiado en tus habilidades." Kage apoyó su mano en medio de la espalda de Galaxia y liberó un ataque que penetró por su espalda y salió por su abdomen sin dificultad.

Galaxia cayó al suelo vomitando sangre, el resto de ella escapando rápidamente por la herida en su abdomen.

"Y ahora… el golpe final." Kage apuntó a la cabeza de Galaxia preparándose para terminar con su vida.


Sailor Chibi Moon cayó al lado de Tuxedo Mask, los dos visiblemente lastimados. A su alrededor, Kakyuu y las Starlights las cercaron, cerrándoles toda posibilidad de escape.

"¡Kinmoku Fusion Tempest!" Exclamaron las cuatro al unísono, su energía combinada creando un ataque del que difícilmente saldrían vivos.

La explosión creada por él hizo retroceder a las cuatro, pedazos del techo cayendo sobre su pelo y hombros, el polvo impidiendo observar más allá de sus narices.

Sailor Kakyuu volteó a ver a Sailor Fighter, quien parecía ser la más conmocionada de entre ellas. Sabía que desde el inicio de esta guerra ella había sido la más renuente a seguir sus órdenes, pues aún se sentía fuertemente agradecida hacia Sailor Moon. Sin decir nada, posó una de sus manos sobre el hombro de su subordinada, queriendo reafirmarle que lo ocurrido había sido en pos de un futuro mejor para todos.

Cuando se despejó la polvareda fue grande su sorpresa al encontrar a Sailor Moon de pie, protegiendo a Sailor Chibi Moon y a Tuxedo Mask.

"¡¿Por qué hacen esto?!" Demandó herida al pensar que a quienes había protegido alguna vez ahora intentaban eliminar a sus seres queridos.

Las Starlights la observaron atónita, en parte al ver que su ataque no había funcionado de nada, en parte al no saber qué responder a su otrora salvadora.

Sailor Kakyuu dio un paso hacia el frente. "Sailor Moon, ¿Podrías asegurarnos un futuro pacífico, uno en el que no haya más guerras?" Sailor Moon fue tomada por sorpresa con esa pregunta. Abrió la boca para responder pero Kakyuu la interrumpió antes. "¿Nunca te has preguntado por qué el Caos siempre parecía buscarte? ¡El mismo poder que tú posees es razón suficiente para iniciar una nueva guerra!"

Detrás de ella, Sailor Moon escuchó el grito de sorpresa de Chibi Moon al escuchar esas palabras. Detrás de Kakyuu las Starlights también parecían sorprendidas por esas palabras.

"¡Te equivocas!" Respondió Sailor Moon determinada. "¡El Cristal de Plata nos ha protegido a todos del Caos más de una vez!"

"Mientras existas, las guerras nunca se detendrán; vendrán una tras otra, cada una cobrando las vidas de más personas. ¡Desde mi punto de vista el enemigo eres tú!"

Chibi Moon sintió como si cada una de esas palabras fuese una bofetada. Sin pensarlo, se preparó para atacar a Kakyuu hasta que retirase sus palabras. Sailor Moon bloqueó su avance con un brazo, impidiéndole el paso.

"Aún si te enfrentases al Caos, el resultado no cambiaría. El futuro de todos sería el mismo sin importar quién surgiese victorioso de esa batalla." Agregó Kakyuu poco conmocionada por la reacción de Chibi Moon. "Yo sólo quiero paz y felicidad, para mí y para mis seres queridos." Dando por terminada esa conversación comenzó a preparar su ataque.

Sailor Moon se llevó las manos al pecho. "Si eso es cierto, si en verdad terminaría con la guerra, si mi muerte traería paz infinita al universo… mátame." Entre sus manos apareció el Cristal de Plata, refulgiendo como nunca nadie lo había visto. "Yo también he venido a acabar con esta guerra."

Sailor Fighter se sorprendió más que nadie al ver la reacción de Sailor Moon. Quiso decir algo, pero las palabras se atoraron en su garganta.

"Esta es la misión de una Sailor Scout; es nuestro deseo. Nuestros deseos son siempre el mismo. No importa lo que nos depare el futuro… proteger a nuestros seres queridos será siempre lo más importante."

Para la sorpresa de todos, El Cristal de Plata brilló aún más, como si eso fuese posible. El Cristal se hizo añicos, los fragmentos deslizándose entre los dedos de Sailor Moon, quien parecía estar en una especie de trance, desapareciendo antes de tocar tierra.

Todas en la habitación ahogaron un grito al ver lo que estaba ocurriendo.

La puerta que había intentado abrir Chibi Moon hacía unos instantes desapareció de un golpe y una fuerza invisible pareció sacudir el corazón de cada uno de los ahí presentes, e incluso, de todo lo que en la Luna se encontraba.


"¡Al fin te encontré!"

De un punto desconocido en el espacio surgió un torrente de energía maligna, dirigiéndose a la velocidad de la luz hacia la Luna.


TBC


Author Notes:

(1) El capítulo comienza con lo que sucedió con los demás mientras Serena comenzaba su búsqueda por recuperar el Cristal de Plata. Es una continuación directa del final del capítulo Zero Hour.

(2) Recuerden que las Inner del Futuro crearon la barrera alrededor de un cristal enorme en Sailor Moon R.

(3) Ataque de Sailor Galaxia en el manga.

Me disculpo por este update, después de mil años, pero espero que con estas quince páginas de acción mi fanbase tenga para rato.