Harry Potter y el Poder del Tiempo

Capítulo 24 – Invitados, Primera Parte

La mañana siguiente, Navidad, Harry se levantó sintiéndose como un mal, no sabía si era por el exceso de cervezas de manteca de la noche anterior, la enorme comida con frituras que había tenido en el restaurante o el haberse olvidado de practicar Occlumancia, y en ese momento n le importaba. Ni siquiera el haberse quedado durmiendo hasta tarde mejoró su humor; no iba a ser una buena mañana.

Pero para ser preciso, no era que Harry se había olvidado de practicar, simplemente que no lo había hecho. Una semana atrás, cuando su doble no apareció, lo que Harry sumió significaba que había tomado un descanso, también decidió dejar de lado los ejercicios y ver que pasaba.

En cada libro que había leído se daba una teoría diferente. La posibilidad más grande era que las diferentes esferas mentales comenzarían a deteriorarse, y todo entraría a la parte exterior de su mente; otra teoría sugería que todas las experiencias que había tenido desde la última meditación se agruparían de manera inconsecuente, pero que el interior de su mente quedaría intacto. No estando seguro, Harry decidió usar las vacaciones para descubrirlo; incluso con las salidas y problemas, Harry estaba más relajado y despreocupado que en Hogwarts. Sabiendo que existía la posibilidad de que terminase inconciente en la Enfermería, Harry quería saber que pasaría antes de eso ocurriese, y con su experiencia, algo así pasaría en algún momento antes de terminar al año.

Aún así, Harry decidió tomar un largo baño y concentrarse en el dolor de cabeza, tratando de encontrar su causa. Más que una Resaca, más que sólo su mente llena de memorias sin ordenar, Harry sabía que había algo; era oscuro, era malvado y olía a Voldemort.

Desde su última visión, Harry no había estado sintiendo mucho a través de la conexión; una de las desventajas de comenzar a ser tan bueno en Occlumancia. Algunas personas tomarían el Silencio como buenas noticias, pero Harry no; en este caso, sabía que Voldemort no se mantendría cayado por mucho más tiempo, especialmente considerando las noticias referentes a la profecía que Malfoy le había dado. Desde Halloween, Harry había estado esperando notas de ataques hechos por Voldemort cada día en el Profeta; ahora que no tenía razones para esperar, que lo detenía de realizar un ataque público enorme? Pero todo siguió igual, y las únicas noticias de esa índole eran más ataques de Dementores.

Pero ahora por primera vez en meses, su cabeza lo estaba matando y su cicatriz le picaba. Sería muy 'a la Voldemort' el realizar un ataque en Navidad, y Harry ya deseaba que el día terminara.

"Buenos días Winky, Dobby, como durmieron?" Al no haber dormido bien, Harry solamente podía esperar que sus amigos no hubiesen tenido el mismo problema; cuando llegó a la cocina, Harry notó que Neville estaba sentado a la mesa, aunque tampoco se veía tanto mejor que Harry; Se había quedado despiertos hasta muy tarde la noche anterior.

"Dormimos muy bien, Sr. Harry Potter!" respondió Dobby. "Winky quería hacer más que dormir anoche, pero Dobby estaba muy cansado. Pero el Sr. Harry Potter no quiere saber de eso, no??"

"Dobby!" gritó Winky, "Estás siendo un mal elfo hablando de eso! Dobby malo!" Harry casi ríe ante lo roja que estaba; Neville también parecía tener problemas conteniendo la risa, ahora que había entendido lo que Dobby había querido decir.

"Si," bromeó Harry, "Dobby malo! Un caballero nunca besa y cuenta. Recuérdalo."

"Uh, err," tartamudeó Neville, "Creo que ya terminé." Casi tropieza con sus propios pies al pararse. "Estaré viendo la tele hasta que nos vayamos, está bien?" Ni siquiera esperó una respuesta; frente a la posibilidad de seguir hablando de la vida sexual de los elfos, Neville salió disparado.

"Creo que lo asustaste, Dobby. Bien hecho!"

Harry rió y se sirvió un poco de comida, mientras Dobby se auto- felicitaba.

Un tiempo más tarde, Harry ya estaba listo, y fue a buscar a Neville en el salón muggle; por una vez no estaba mirando programas de jardinería, sino una película, y no le molestó apagarla cuando vio a Harry. Neville sabía que irían al Callejón Diagon en la mañana, y después a Sn. Mungo, pero más allá de eso, Harry no le había dicho mucho.

"Estás listo para el gran día, Nev? Supongo que estás ansioso de ver a tus padres."

"Si," respondió, "gracias Harry; se que no dicen mucho, pero con mis padres, y son todo lo que tengo. No sería Navidad si no voy a verlos."

"No me molesta," aseguró Harry. "Desearía tener a alguien con quién pasar las fiestas cada año. De todos modos, solamente tengo que hablar un segundo con Remus. Podríamos ir caminando al Caldero Chorreante y almorzar allí, caminar por el Callejón y después ir a Sn. Mungo cuando estemos listos; y pasar por Gringgots si necesitas."

"Suena bien Harry, pero Remus ya salió. Debió haberse ido antes de que nos levantáramos; había una nota diciendo que volvería tarde, y que no lo esperamos. Era importante?"

Harry frunció el ceño, "Algo. Escucha Neville, necesito que estés preparado para todo hoy; mi cicatriz que ha estado molestando, y eso significa que Voldemort planea algo. Diagon está siendo patrullado por Aurors, pero por si a caso, estate listo, está bien?"

Neville pareció preocupado, "Nada va a pasar hoy, cierto? Digo que hasta los Mortífagos tienen familias para pasar el día! No atacaría ahora."

Harry negó con su cabeza. "Lo haría Neville, solamente porque es inesperado, pero no estoy seguro de nada, solamente quiero que tengas más cuidado. Estoy usando mi armadura de piel e dragón completa y quiero que lleves tu traslador; de ese modo si algo pasa, estaremos cubiertos. Voy a escribir una nota y enviarla con Hedwig, y supongo que podríamos salir después de eso. Lamento bajarte los ánimos, pero quiero ser cuidadoso."

Neville asintió y volvió a ver la película mientras Harry se dedicó a escribir la nota.

Estimada Ministro Bones,

Lamento la molestia, pero desperté esta mañana con un dolor en mi cicatriz, y estoy seguro de que Dumbledore le dijo lo que eso significa. No estoy seguro de nada, pero no sería extraño de Voldemort el hacer algo hoy. Si es posible, trate de tener más Aurors en guardia, o por lo menos que estén listos para ser llamados. Se que el momento es horrible, con la Navidad y todo pero es mejor prevenir que lamentar. De todos modos, es su decisión, pensé que debía saber.

Harry Potter

P.D. Si nada sucede, espero que tenga una Feliz Navidad, y mándele mis saludos a Susan. Y viendo como nunca tuve la oportunidad, felicidades en ser nombrada Ministro (aunque sea temporario). Se siente bien hablar con alguien competente para variar.

No era la mejor carta que había escrito, pero hacía su trabajo. Sacando otro trozo de pergamino, Harry escribió algo similar para Remus y a Dumbledore; aunque Harry seguía enojado con el hombre, seguía siendo la mejor persona para dar esa información.

Enfrentando a Hedwig, que estaba esperando sentada en el respaldo de la silla, Harry le entregó las tres cartas. "Por favor, lleva estas de inmediato; primero a Madam Bones, después a Remus, y después a Dumbledore. Está bien?"

Hedwig asintió y desapareció envuelta en fuego; a veces Harry se preguntaba si hacía eso solamente para resaltar, pero viendo como su casa no tenía ventanas que sirvieran…

No tomó mucho más tiempo para que Harry y Neville estuviesen listos, y pronto estaban en el elevador yendo a la planta baja. Había una familia de tres cuando las puertas se abrieron, así que Harry tuvo que obliviar esa parte de sus recuerdos. No era una de las cosas que le había contado a Neville, pero no podía haberse evitado; pero Harry no estaba muy preocupado, no sólo Neville no hizo un comentario estúpido como 'Oh. Merlin, Harry, puedes obliviar', sino que tampoco pareció sorprendido. Una vez que lo pensó, Harry supo que no era sorprendente, después de admitir poder hacer el Encantamiento Fidelius, crear trasladores, esconder su uso de la magia del Ministerio, y los hechizos avanzados que le había mostrado a Neville durante la semana, obliviar no parecía difícil.

Una vez en la calle, los chicos miraron a su alrededor, por un momento olvidando la posibilidad de Voldemort arruinando el día; una capa fresca de nieva había caído la noche anterior y había cubierto las calles de Londres; era la fotografía perfecta de Navidad. Nunca antes Harry se había sentido tan parte de una de esas películas malas que pasaban los días de Navidad, y de la que secretamente quería formar parte; era en momento como ese que Harry recordaba que sin importar todas las cosas malas que habían pasado, ese seguía siendo el mejor año de su vida.

La mayoría de la tiendas estaban cerradas, siendo Navidad, pero unas pocas estaban abiertas; la mayoría eran puestos vendiendo tazas de cocoa y cidra. Habían pasado 5 días desde que habían pasado un tiempo largo en Londres los dos (sin contra la noche anterior), y se pasearon mirando las vidrieras y las decoraciones.

Fue casi media hora más tarde que los dos llegaron a una Misa que estaba terminando; familias enteras estaban saliendo de las enormes puertas dobles, y Neville notó que la próxima Misa comenzaría pronto; quería entrar y mirar alrededor, como los magos no seguían una religión, por lo que Harry sabía, y era una de las cosas que le tuvo que explicar a Neville, pero que el chico no terminaba de comprender. Harry no estaba seguro de si sería apropiado, pero como tenían tiempo, accedió solamente después de hacerle prometer a su amigo que se quedarían en la parte trasera y no dirían nada.

Los dos recibieron miradas extrañas cuando entraron (no eran normal que dos adolescentes asistieran a Misa sin ser obligados por sus familias), pero no duraron mucho. En silencio se sentaron en el último banco y esperaron a que más gente llegara. Mientras esperaban, Harry le recordó a Neville lo poco que sabía del Cristianismo.

En el mundo mágico, la Navidad era una fiesta para celebrar en familia. Hacia unos 400 años, según el rumor, había un mago no del todo sano en la cabeza, supuestamente por haber sido golpeado con una maldición por accidente y que desde entonces hacía eso para aliviar un poco de su exceso de felicidad navideña, llamado Chris Cringle que solía entrar a las casas de las personas usando el flú dejando regalos a los que consideraba merecedores.

La mayoría recibía regalos lindos, y aquellos que conocía y no le caían bien recibían pedazos de carbón; en ese entonces, usar carbón en una chimenea con flú causaba problemas en el sistema y el servicio se cortaría por días; dejar carbón era la idea de Chris de una broma. Años más tarde, cuando Chris murió, sus hijos continuaron la tradición, en recuerdo de su padre que se había vuelto muy querido; pero con los años, el cuento fue torcido y cambiado y escuchado por muggles.

Ahora, los descendientes de Chris recibían toneladas de correo, gracias a los niños de todo el mundo escribiéndole a 'Santa'. La tradición no siguió después de los hijos de Chris, y probablemente ellos eran las únicas personas que no esperaban con ansias la llegada de la Navidad.

Cuando eso había empezado a pasar, los squibs que trabajaban en oficinas de correo no sabían que más hacer para esconder tantas cartas que no podían mandar de la forma muggle. Con el correr de los años, la cantidad de cartas aumentó, pero como en el pasado ninguna de esas cartas había sido devuelta o aparecido en el lugar equivocado, continuaron mandándolas por lechuza. Cuando Harry había escuchado eso en una de las pocas clases de historia en las que había estado despierto, se preguntó cuantas cartas tenía la familia Cringle que venían de Dudley. Quizás podía convencerlos de hacer un viaje como en los viejos tiempos y dejar un poco de carbón?

Pero explicarle a Neville la religión muggle; Acerca de María y como había quedado embarazada siendo Virgen, Jesús siendo hijo de Dios y la Santísima Trinidad, fue mucho más difícil de lo que Harry había creído. Neville no entendía el concepto de Dios, y no entendían cómo esa fiesta podía ser acerca de un nacimiento en un establo en una ciudad llamada Belén; y al mismo tiempo ser acerca de un 'Papá Noel' y regalos.

Por suerte, atender a Misa no requería mucho conocimiento de la religión. En verdad, Harry sabía que la mayoría de las personas no entendían mucho más que él; la Misa de Navidad era aquella en la que las personas que se sentían culpables por no ir durante todo el año aparecían mostrando que tan buenos cristianos eran; muy parecido a lo que los Dursleys hacían. Siempre lo habían dejado en el parquet frente a la Iglesia, y eso junto con las clases de música en la escuela, habían hecho que Harry recordara algunas de las canciones, y Harry hacía lo mejor que podía para guiar a Neville.

Cuando la Misa terminó, los dos se dirigieron directo al Caldero Chorreante. Ya era pasado el mediodía y la ciudad estaban empezando a despertar.

Cuando llegaron al bar, Neville fue el primero en atravesar las puertas; detrás del lugar había un mundo diferente. Por primera vez ese día, Harry no vio ni una onza de espíritu navideño o decoraciones, ni siquiera una pista de que era Navidad. Había arpías en una esquina, y el buen Tom detrás de la barra. Saludó a Neville y a Harry, quienes fueron hacia el para hablar un poco.

"Hola Tom, Feliz Navidad!" Dijo Harry; el hecho de que todo el mundo en el lugar ignorase las fiestas no significaba que él también debía hacerlo.

"Hola Harry, Sr. Longbottom. Feliz Navidad a ustedes; aunque agradecería si mantuviesen sus voces bajas, no todos aprecian tanto las fiestas como ustedes." Para mostrar su punto, Tom cabeceó a un hombre que bufó ante la conversación y les dio la espalda.

"Lo sentimos," murmuró Neville.

"Que están hacienda aquí, en vez que con sus familias y amigos?"

"Bueno, vamos a ir a Sn. Mungo más tarde," respondió Harry, "pero queríamos pasear por el Callejón; nunca estuve aquí durante Navidad, y Neville que había muchas cosas que ver."

Recordando lo sucedido a Frank y Alice Longbottom, Tom entristeció por un momento, antes de decir que el Callejón era un lugar para visitar en esa época; decidiendo no almorzar, Harry y Neville salieron por la puerta trasera. Pero antes de salir, Harry recordó la advertencia que le había dado a los otros, y pensó hacer lo mismo con Tom.

"Tom, recibiste uno de los Trasladores que el Ministerio estaba repartiendo?"

"Trasladores? Oh si, se los dieron a todos los negocios del Callejón Diagon; el mío esta en la pared de la esquina." Harry lo buscó y vio una gran manija en la pared, detrás de una mesa.

"Um, Tom; no crees que es un poco inaccesible?" mencionó Harry; tenía que mover las sillas y la mesa para alcanzar el traslador, no haría mucho bien en caso de un ataque.

"Bueno, esa era la pared más grande disponible, y el Ministerio dijo que allí debería ir. Supongo que podría mover los muebles, pero hace tanto que no lo hago."

Harry sonrió; suponía que el Caldero Chorreante había sido una locación en el mundo mágico por tanto tiempo, que mover los muebles era impensable. Aún así, su cicatriz seguía molestándolo, y le pidió a Tom que lo considerara, por lo menos por el día; no había mucha gente, siendo Navidad, y Tom no necesitaba cada mesa y silla.

"Bueno," dijo Tom, "Supongo que podría moverla de lugar una vez que se vayan las personas del almuerzo. Tengo algo de espacio en el salón de atrás. Por ti Harry, lo pensaré."

"Gracias, Tom," dijo Harry. "Por alguna razón no creo que vayas a lamentarlo." Tom arqueó una ceja, pero Harry y Neville ya estaban saliendo. Neville fue quien tocó los ladrillos siendo el primero el llegar, y la entrada al Callejón se abrió.

""Wow," dijo Harry, "de verdad está diferente."

Y Harry no estaba exagerando; la nieve era casi de un blanco aperlado ya que no había sido ensuciado por autos ni nada parecido. Cada vitrina tenía pequeños árboles y coronas, anunciando precios de Navidad; antes, Harry había ido al Callejón sólo durante el verano, cuando todos los locales ponían énfasis en los alumnos, pero ahora, no solo niños, sino que todo el mundo tenía algo especial que encontrar en cada vitrina; Harry estaba asombrado por lo maravilloso, y aún así más adulto, que parecía el lugar.

"Es lindo, no?" dijo Neville. "Me encantaba venir al Callejón cuando era pequeño; mi abuela nunca fue mucha diversión durante las fiestas, y me gustaba ver a todas las familias pasando tan bien. Recuerdo un año, cuando no nevó, un montón de personas se juntaron en el medio para realizar hechizos simultáneos y crear un poco, debía haber como 200 personas haciendo nieve! Fue genial; una batalla de bolas de nieve empezó entre los chicos, a mi no me dejaron jugar, pero recuerdo haberla visto. Parecía divertido."

Harry sólo pudo asentir; estaba asombrado por lo encerrada que había sido la vida de su amigo; su abuela no lo había dejado jugar en un pelea de bolas de nieve? Cual era el peligro en eso? Harry dudaba que Neville se pudiera haber lastimad, pero sabía que no importaba ahora, eso era en el pasado, y Harry quería concentrarse en el futuro.

"Por que había tanta gente entonces Neville?" Preguntó Harry. "De hecho, por que hay tanta gente aquí ahora? Sabía que algunas tiendas estaría abiertas, pero no esperaba que el Callejón estuviese tan lleno."

"No es como el Londres muggle, Harry," respondió Neville, "Todo el mundo se toma la mañana libre para abrir los regalos con sus familias, pero todo abre después del mediodía, Diagon nunca cierra. Para Navidad, las tiendas se cierren temprano, y abren tarde el día siguiente; es normal, supongo. Incluso cuando Ya Sabes Quien estaba en todo su poder la Una vez más, Harry estaba sorprendido por lo diferente que eran las costumbres; pero sonrió, no queriendo quedarse pensando en eso. "Vamos Neville!"

Por las siguientes dos horas, Harry y su amigo se divirtieron mirando todas las tiendas y comprando algunas cosas que parecían interesantes, y más allá e un tónico que Neville debía comprar para Trevor, todas las compras fueron espontáneas y frívolas; Harry se divirtió.

También hizo unas paradas para visitar a las personas que había conocido la última que había estado ahí; Lemarin Leeds estaba contento de volver a verlo, y Harry no podía dejar de elogiar su baúl, dejándole saber que todo trabajaba perfectamente, y que la seguridad trabajaba como era debido; ahora más que nunca (con personas encerradas allí ilegalmente), Harry estaba nervioso por que las personas pudiesen entrar.

Walt Whiggman también se alegraba de ver a Harry, y le agradeció las cartas que le mandaban acerca del rendimiento de la escoba. Harry estaba convencido de que la nueva línea sería un éxito, y Neville estaba de acuerdo; Harry los presentó y Walt se contentó de saber que Neville jugaba en su antigua posición. Como la escoba para los bateadores era el otro prototipo terminado, y Walt estaba de tan buen humor, le prometió a Neville darle un descuenta una vez que la línea saliese al mercado.

Eso trajo una pregunta por parte de Harry. "Walt, cuando saldrán las escobas? Sigues pensando en el próximo verano?"

"Así es, Harry; a menos que algo salga horriblemente mal y que tenga que esperar hasta Navidad, debería tener unas 200 escobas listas para salir para cuando termines la este año en la escuela. Todas las modificaciones y cambios de último minuto fueron agregados, y sólo estoy esperando a que mis inversiones paguen; no quiero poner la tienda en riesgo para hacer las escobas, así que invertí en un proyecto de largo plazo con los goblins hace dos años, una vez que eso madure tendré suficiente dinero para el comienzo, con algo de sobra. Después usaré lo que gane con las escobas para hacer más; la segunda tirada será más grande. Estoy pensando en hacer las primeras especiales de alguna manera, viendo como no habrá muchas, pero aún no he decidido; me quedan meses para pensar en algo."

Todo sonaba muy técnico y cubierto, así que Harry terminó con el tema. Originalmente había pensando en invertir con Whiggman para hacer las escobas, ya que eran una venta garantizada. Harry sabía que no necesitaba hacer más oro, pero quería trabajar de alguna manera. Debido a que tenía tantas inversiones en tantas compañías (mágicas y muggles) pensaba que sería una buena idea el continuar patrocinando nuevos negocios prometedores. Vivir de la fortuna de sus padres y de la de Sirius no era satisfactorio.

Harry no visitó a Ollivander porque Neville no sabía acerca de su segunda varita, pero juntos visitaron casi todas las tiendas, Harry incluso llevó a Neville a Knockturn por la primera vez en su vida. Neville estaba asustado al principio, pero después de que Harry le prometió que no era tan malo, su amigo accedió dudosamente. El hecho de que el lugar estaba casi desierto, seguro debido al espíritu navideño, ayudó mucho.

Neville estaba fascinado con todas las tiendas nuevas y extrañas que nunca antes había visto. Harry señaló hacia el cartel de neon del lugar donde se había hecho los tatuajes, aunque no admitió tener alguno, la tienda de baratijas, una librería de ocultismo, y Neville incluso entró en la tienda de mascotas especializada en arañas y serpientes.

Harry no podía aguantar los silbidos de tantas serpientes, y Seth también se quejó; algo que nunca antes había hecho. La mayor parte de las serpientes estaban en jaulas, pero unas otras tenían permitido estar libres, y es ponía a Harry muy incómodo.

A Neville pareció no importarle, y estaba muy emocionado por un descubrimiento; señalando a unas arañas que, según Neville, eran unas de las favoritas de Trevor, pero muy difíciles de encontrar, no compró ninguna entonces, ya que podrían morir antes de volver a Hogwarts, pero Neville se aseguró de agarrar un catálogo para poder pedirlas por correo.

Saliendo de la tienda, Harry incluso señaló el lugar en el que había sido atacado, y que fue el comienzo de la transformación de Hedwig. Neville no había oído la historia completa, y Harry tampoco la contaba; no quería que nadie supiera lo cerca que había estado de morir, pero Neville creyó haber visto una mancha roja en las piedras donde Hedwig había caído.

Hedwig, hablando de ella, aún no había vuelto, algo que Harry agradecía; si lo encontraba de nuevo en Knockturn, considerando lo que había pasado, estaría muy enojada.

Media hora más tarde los dos se encontraron en las claras y limpias calles de Diagon, cuando literalmente tropezaron con la última persona que Harry esperaba ver.

"Hey," dijo la persona cuando calló al pido; Harry no se había dado cuenta de que la había echo caer, "Por que no miras por donde caminas!"

"Lo siento," dijo Harry, ofreciendo su mano; fue entonces que notó el color de cabello debajo de la capucha y la delgada figura que ya conocía.

"Tonks! Que estás haciendo aquí?"

"Hola Harry," saludó. "No sabía que eras tú. Es bueno verte y todo, pero no hubiera sido mejor un abrazo o algo en lugar de tirarme al piso?"

Levantándole, Harry sonrió, "Oh no exageras! Apenas si te toqué. Lo más probable es que te hallas tropezado con la capa, y que me estés usando como una excusa."

"Se, pero funcionó no?" sonrió ella, "Quien es tu amigo?"

"Oh, lo siento; Neville, ella es Nymph… ah, Tonks. Tonks, este es Neville. No se conocieron el año pasado en el Ministerio?"

"Shush, Harry," Tonks se volvió seria, "no tan alto; estoy de incógnito, por eso la capa negra, a los jefes no les importa que apenas puedo ver por debajo de esta cosa. Neville, huh? Longbottom, cierto? Estás diferente; te estás ejercitando o algo?" Comos si Neville no estuviese lo suficientemente rojo, Tonks estiró su mano para tocar su bíceps y apretó; siendo parte muggle, Harry sabía que Tonks entendía lo que levantar pesas y ejercitar le hacía a una persona, probablemente e había enterado de las máquinas gracias a McGonagall.

"Umm," tartamudeó Neville, "un poco."

"Te ves bien, sigue así. Así que Harry, que estabas haciendo en Knockturn? Es bastante seguro durante el día, especialmente hoy, pero un lugar turbio igual. Dumbledore tendría un ataque si se enterara; ya está molesto. Crees que es sabio molestarlo tanto?"

Harry frunció el ceño, "No me importa lo que Dumbledore vaya a pensar. No crees que el debería preocuparse por lo molesto que me pone con sus jueguitos?"

Tonks tiró sus manos al aire mostrando indiferencia. "Hey, no te la agarres conmigo, preguntando nada más. Minerva nos contó lo que pasó cuando te fuiste de la escuela, tuvimos una reunión el día siguiente, y nadie creía que hubieses dicho esas cosas. Ron y Ginny le explicaron todo a Molly, así que ella no se volvió loca, creo que Dumbledore medio esperaba como terminó todo. Snape estaba gritando por que te expulsaran, y Hagrid no sabía qué hacer; no es muy seguido que ves a Dumbledore admitir que se equivocó."

Eso sorprendió a Harry, "Dumbledore admitió que se equivocó? En tratar de hacerme quedar? Bueno, no reía que entendería."

Tonks negó con si cabeza. "No Harry, admitió que se había equivocado al usar a Minerva; decía que debió haberlo echo el mismo. Muchos pensamos que lo que está haciendo está mal, pero sólo quiere protegerte; por lo menos no dijo que Snape debió haberlo hecho, creo que cabello de grasa está tratando de compensar por haberte dejado escapar en el verano. 'Muy lento, idiota!' Creo que nunca lo había visto tan lívido con en ese momento!" Tonks estaba riendo a carcajadas, y Harry pronto le explicó a Neville como había escapado de los tres cuando se había querido encontrar con Remus.

"Eso no suena peor que lo que escuché que hiciste en clase, Harry." Dijo Neville, "Esa historia sonó peor; nunca podría enfrentarme a Snape así."

"Que clase?" Preguntó expectante Tonks. "Por que nunca escuché de esto?"

"Bueno," admitió Harry, "no es el tipo de historia que Snape contaría a otros; estoy seguro de que castiga a cualquier estudiante que lo mencione." Y así, Harry se encontró explicando brevemente lo sucedido en esa clase, y en la oficina de Dumbledore. Eso nunca se lo había dicho a nadie, porque Dumbledore se lo había ordenado; pero Harry sabía que podía confiar en Neville para guardar silencio, y Tonks era un adulto, y no le contaría a ningún estudiante. A quien le importaba si usaba la información para molestar a Snape en las reuniones de la Orden?

Después de que terminaran de reírse de la humillación de Snape, el grupo se dirigió a un banco que estaba a un costado.

"Esa es una gran historia. Pro donde aprendiste ese hechizo, Harry? Es muy difícil de hacer, y sólo unos pocos libros lo nombran; yo no lo aprendí hasta el tercer año en la Academia, y me tomó cuatro meses hacerlo bien."

"Oh," Harry se encogió de hombros y dijo, "uno de los libros que compré lo tenía. Recuerdas cuando me escapé y vine Diagon y todos ustedes tuvieron que buscarme? Compré unos 50 libros ese día, muchos eran textos avanzados, los he estado estudiando." Por dentro, Harry estaba orgullosos de que sólo le había tomado dos mese hacerlo bien. Si, no había duda que había entrenado más tiempo al día que Tonks, pero se sentía bien.

"Que estás haciendo aquí, Tonks? Mencionaste estar de incógnito, para qué? "

"No sabes, Harry? Después de todo es por ti que estoy acá muriéndome de frío; después de que la Ministro y Dumbledore recibieran tus notas, se llamó a una reunión de la Orden, dos docenas más de Aurors fueron llamados a trabajar. Algunos están patrullando normalmente, y otros como yo están trabajando de incógnito; estamos en el Callejón, Hogsmeade, el edificio del Ministerio y otros lugares más. No se que estás esperando, pero si algo pasa, estaremos preparados."

"Espero que nadie esté enojado por tener que trabajar en Navidad," admitió Harry, "Pensé que sería mejor estar preparados."

"No te preocupes Harry, lo es; y Dumbledore y Bones están de acuerdo, así que no es como si todos te culparan; Si algunos Aurors están molestos por tener que trabajar hoy, pero son tonteras, no verdaderas quejas. Los únicos que fueron llamados que no estaban de turno fueron aquellos sin familias propias, como yo; sin esposa, o marido, ni hijos, ninguno de nosotros tenía planes; y yo prefiero estar aquí que en casa. Mi papa hizo ponche de huevo anoche, y está horrible; me está obligando a tomarlo, para no desperdiciarlo, yuck!"

"Bien niños, es mejor que me vaya; el trabajo y todo eso," Tonks pasó su mano por el cabello de Harry de una manera muy maternal, como si no fuese sólo unos años mayor. "Pero tengan cuidado; puede que no esté de acuerdo con Dumbledore con eso de encerrarte para protegerte, pero es peligroso estar afuera, Harry; hay docenas de personas buscándote, y solamente toma una maldición bien puesta para que las cosas vayan muy mal. Ten cuidado, y asegúrate de estar fuera de las calles cuando oscurezca; se que vas a encontrarte con Dumbledore pronto, así que espero que arreglen algo. Y si sirve de algo, creo que a Sirius le encantaría verte vendar los cuarteles; no dejes que nadie te diga lo contrario, él y yo odiamos ese lugar toda nuestra infancia."

"Okay, y gracias Tonks," dijo Harry, "Y tu también cuídate. Mi cicatriz sigue doliendo, y nunca toma mucho tiempo para que pase algo; tenemos una parada más antes de volver a casa, pero tú probablemente te quedes fuera más tiempo, mantén los ojos abiertos." Harry ya no se veía como un chico contento, estaba muy serio; Tonks pareció notar el cambio de actitud porque asintió solemnemente. Ahora sabía que era seguro que algo pasaría, el problema era, donde?

Después de que Tonks se fuera, y Harry y Neville volvieran al Caldero Chorreante, Neville le preguntó qué eran los cuarteles y a qué se estaba refiriendo Tonks.

"Lo siento, Neville, no puedo decir mucho. Los cuarteles es el lugar donde la Orden del Fénix hace sus reuniones; Ron, Ginny, Hermione y yo sabemos porque nos tuvimos que quedar allí el verano pasado. Te diría más, pero Dumbledore lo tiene bajo Fidelius; de allí saqué la idea. El edificio solía ser de Sirius, y me lo dejó en su testamento. Amenacé con venderlo cuando Dumbledore y yo tuvimos una pelea hace un tiempo, y en ese entonces no era del todo serio; pero no es una mala idea, y voy a hacerlo. Es una de las cosas que tengo que hacer después de que los Weasleys y los Grangers vengan de visita; me tengo que encontrar con Dumbledore para que remueva el Encantamiento, y así mostrar el lugar a los compradores."

"Como piensas hacer eso, Harry? Sin ofender ni nada, pero no puedes forzar a Dumbledore a hacer cosas, sabes. Es uno de los magos más poderosos del mundo! Si no quiere vender el lugar, seguro que te detendrá."

Harry sonrió, "No te preocupes, Neville tengo unas ideas. Ya empecé con algunas cosas, y si intenta algo, estaré preparado. Hay algunas cosas sobre mi que pueden influenciar las decisiones de Dumbledore, y estoy empezando de saber como usar eso. El año pasado, me odiaría a mi mismo, sabiendo que estoy usando mi estatus para tener tratamiento especial; pero cuando otros no juegan limpio, no me siento muy mal."

Neville quería saber más, pero Harry evadió el resto de sus preguntas, y pronto estaban pasando por la flú para ir a Sn. Mungo, y los dos aterrizaron sobre sus dos pies; Neville había cumplido su promesa y le había enseñado como aterrizar, había tomado una hora de ir y venir desde su Escondite y el Caldero Chorreante y la mitad de sus polvos flú, pero ahora Harry podía aterrizar sin problemas.

El secreto, había explicado Neville, era que Harry tenía que entender que su cuerpo no estaba en verdad aterrizando cuando usaba flú o trasladores; en lugar de eso, se movía por magia, y terminaba en la misma posición que había empezado; así que todos el tiempo que Harry estaba doblando sus rodillas, preparándose para un aterrizaje, y caminando hacia delante, en verdad se estaba catapultando a piso. Incluso cuando veía la salida de la chimenea, y no creía que era lo suficientemente grande, tenía que quedarse quieto y confiar en la magia del sistema para que lo llevase por el agujero. Solamente quedándose quiero y dejando a los Trasladores y la flú hacer lo suyo, llegaría bien.

Una vez más en la ocupada recepción de Sn. Mungo, Harry no pudo dejar de recordar su primera visita, cuando habían venido a visitar al Sr. Weasley después de que Nagini lo mordiese. La única diferencia que Harry notaba eran los pacientes; incluso el retrato de Dilys Derwent, antigua directora de Hogwarts y medi-maga le guiñó un ojo, igual que el año anterior, Harry creyó ver preocupación en su cara, pero no se podía asegurar con retratos.

"Cuarto piso Neville?" trató de recordar Harry. Sabía que el Sr. Weasley había estado en el primer piso, y que cuando habían ido a buscar la cafetería se habían topado con Gilderoy Lockhart y terminado en el cuarto.

"Sep," llamó Neville; su voz sonaba algo lejana, y Harry notó que Neville estaba circulando los pasillos expertamente. Apurándose para alcanzarlo, Harry no pudo evitar preguntar si Neville quería estar solo al visitar a sus padres; Harry estaba seguro de que podría encontrar la cafetería esa vez, o hacer alguna otra cosa mientras Neville los visitaba.

"Me gustaría que vinieras," dijo, "si no te molesta, Harry. Quiero presentártelos, ya que no pude hacerlo el año pasado. Mamá y Papá no responden a muchas personas, pero a veces gente nueva llaman su atención. Además, estoy seguro de que a Lockhart le encantaría darte más autógrafos. Ha estado practicando, sabes."

"Oh Merlin," suspiró Harry, "No me digas que sigue aquí! No recuperó su memoria todavía? Han pasado más de tres años."

Neville rió, "No mucho, siempre lo ignoro cuando vengo a visitar. Pasa su tiempo leyendo sus libros, y firmando fotos, pero para cuando termina de hacer uno o lo otro se olvida de haberlo hecho, y vuelve a empezar; por lo menos nunca se va a aburrir. Escuché el año pasado que los medi-magos planeaban darle esa nueva tinta, la que desaparece después de unos minutos, para que no desperdiciara tantas fotos."

Para ese entonces, el dúo había llegado a la sala Janus Thickey, y Neville miró alrededor antes de sacar su varita y usar Alohomora. Harry recordaba que era una sala cerrada, y un medi-mago la había abierto la última vez. Neville estaba ansioso por entrar, Harry lo siguió.

El año anterior, sólo había unas pocas personas; los padres de Neville, Lockhart, Bode (que más tarde había sido asesinado por el Lazo del Diablo), y una mujer cubierta con pelo; pero ahora, la mitad de las camas estaban llenas, y ellos no eran los únicos visitantes.

"Neville," susurró Harry, "quienes son estos pacientes? Pensé que esta sala no tenía tantas admisiones."

"No lo se," respondió Neville. "Allá está la Sanadora Bosworth con la pareja rubia, está a cargo de esta sala; seguro que vendrá al verme, le podemos preguntar entonces."

Harry asintió, pero Neville no vio, ya que estaba caminando hacia el final de la sala, donde las cortinas alrededor de las camas de sus padres estaban cerradas.

Decidido a darle a Neville algo de tiempo privado, Harry se dirigió a Lockhart.

"Hola, te conozco? Me dijeron que soy muy popular, debes ser un admirador. Es muy lindo que me visites."

"Hola Profesor Lockhart," suspiró Harry, "Es bueno verlo de nuevo."

"Profesor dices? Bueno, que interesante; creo que nunca escuché eso antes. Te enseñé todo lo que se, no? Que afortunado eres."

Los siguientes 10 minutos fueron los más largos de toda su vida, pretendiendo estar interesado en el correo de admiradoras que el hombre recibía, quien después lo obligó a aceptar 7 fotos autografiadas. Por suerte, antes de que Harry tuviese que repetir por la cuarta vez quién era, Neville lo llamó, y Harry salió hacia allí volando.

"Gracias, Neville; creo que el hombre me caía mejor como profesor."

Después de eso, Neville le presentó a sus padres, quines estaban sentados en sus camas con miradas perdidas en sus ojos. El año anterior, Harry sólo había visto a Alice Longbottom, viendo como su marido se encontraba detrás de las cortinas. Ya no era la mujer sonriente y llena de vida que había visto en la fotografía de Moody, en su lugar se encontraba una mujer frágil, so algunas canas en su cabello.

El padre de Neville, aunque no tan delgado o enfermizo como su madre, tenía una mirada aún más perdida. Ocasionalmente, la mama de Neville estiraría su mano para tocar la suya, o parpadeaba, casi mostrando interés en lo que Neville decía; su papá, por otro lado, mantenía su mirada al frente, sin mostrar señal de que sabía que ellos estaban allí, pero Neville no pareció influenciado por esto, siguió hablando de cómo le había ido ese año, y lo mucho que había cambiado, les habló de su varita nueva, de ser bateador en el equipo de Quiddich de Gryffindor, las prácticas de duelo con Harry, y sus avances en Herbología.

No por la primera vez, Harry se preguntaba quién había tenido peor suerte; Harry, por perder a sus padres a tan temprana edad, o Neville, por tener solamente el caparazón de las valientes y felices personas que sus padres habían sido. No era un buen pensamiento.

"Hola, Neville querido! No sabía que ibas a venir hoy. Tu abuela me informó que estaría fuera del país este año, y asumí que te quedarías en la escuela. Que linda sorpresa."

La Sanadora Bosworth había llegado e interrumpió los pensamientos deprimentes; parecía una señora agradable, y por la manera en la que hablaba, Harry puposos que conocía a Neville desde hacía tiempo, probablemente hacía mucho que estaba a cargo de sus padres.

"Hola, Sanadora Bosworth, es buena vera; Feliz Navidad. Me estoy quedando con un amigo este año, y nunca me perdería mi visita. Harry, ella es la Sanadora Bosworth. Sanadora Bosworth, este es Harry Potter."

"Oh," la sanadora arqueó una ceja, "que amigos que tienes Neville. Harry, es bueno conocerte; francamente con todas esas historias que circulan, me sorprende no haberte tenido por aquí antes. Con todas tus aventuras uno pensaría que serías uno de nuestros pacientes más frecuentes.

Harry sonrió, "Por suerte Madam Pomfrey es una gran Sanadora, sin no fuese así sin duda habría terminado aquí más de una vez; pero este año todavía no tuve ni una visita. Eso es un record para mi." Harry no sintió necesario decir que había estado tratando sus propias heridas, con la ayuda de Hedwig y los elfos.

"Si," concordó, "Poppy Pomfrey es una buena sanadora; se entrenó aquí, sabes? Bajo uno de los mejores sanadores de la época. Estaba unas clases adelantada en comparación con ella, pero incluso entonces mostraba talento."

Los tres charlaron un tiempo y Neville pidió un reporte en cuanto a la condición de sus padres; no fue sorprendente saber que no había habido ningún avance.

"Sanadora Bosworth," comenzó Harry, "me preguntaba por que había tantos pacientes en la sala este año; el año pasado había sólo 5, y Neville que tampoco había visto tantos antes."

La sonrisa dejó el rostro de la mujer, "Bueno Sr. Potter, son tiempos peligrosos, me temo, con Quien Tu Sabes, como estoy segura que no debo decirte, ha habido muchos más ataques públicos; me recuerda a la primera vez, por suerte no se ha vuelto tan malo aún, gracias a Merlin. Además de Frank y Alice, el resto son víctimas de los Dementores, no han besado muchos magos, más que nada muggles, pero terminan aquí cuando pasa. Pobres."

Mirando alrededor, Harry se sorprendió al notar lo espeluznante que era saber eso. Casi todos los pacientes en la sala habían perdido sus almas, esperando a morir mientras sus cuerpos se deterioraban. Harry había aprendido con Lupin que los magos víctimas duraban un año o dos; muggles, si tenían suerte, duraban la mitad. Girando su mirada, Harry incluso reconoció a uno era; Peter Growkins, la otra víctima del ataque en Diagon además de Amber. Si Harry hubiese tratado de recordar sus caras habría reconocido a los otros como los Aurors que habían sido atacados cuando Voldemort atacó Azkaban.

Harry preguntó, "Así que, las víctimas muggles también vienen aquí?"

La sanadora sintió, "Si, pero no a esta sala, que está reservada sólo para magos. Sn. Mungo ha tenido que expandirse, y hemos agregado tres pisos más para víctimas muggle; tuvimos que arreglar todo para hacerlo pasar como un hospital muggle, para que sus familias pudiesen visitar; hasta ahora hemos admitido 200 muggles besados, han muerto tres, ya que estaban muy enfermos cuando sucedió; me temo que es sólo tiempo para el resto."

200? Harry no había tenido idea de que eran tantos. 'El Sr. Weasley debe tener muchos problemas calmando a las autoridades muggles, con esos números,' pensó Harry.

"Solamente desearía que familias de magos visitaran tan seguido como las muggle; no todos son como Neville. Muchos olvidan a sus seres queridos una vez que son admitidos aquí. Estoy sorprendida de que hayan venido tantos hoy; Nadie vino en toda la mañana, y de repente todos tienen visitantes."

Haciendo un gesto con su mano, Bosworth señaló a todos los cuerpos en la sala; Harry no podía ver sus caras porque le estaban dando la espalda, pero había gente visitando a casi todos los enfermos. La pareja rubia seguía hablando con la mujer comatosa, y había otras cinco personas con otros pacientes, aunque parecían extraños, como si no estuviesen en verdad interesados, de hecho, parecían estar hablando entre si, mientras sus miradas se centraban en los enfermos.

"Bueno," dijo Neville, "es Navidad, quizás pensaron que sería un buen momento; me gusta pasar las fiestas con mis padres, quizás ellos se sientes igual?

"Quizás Neville, pero es raro. He trabajado en este hospital por 60 años, y se cuando algo es raro; pero también ha pasado mucho desde que tuvimos tantos pacientes en una sala, y puede que sea la edad. Tengo que ir a revisar en la otra sala, ustedes pásenla bien; encantada de conocerlo, Sr. Potter; fue buena de usted el acompañar a Neville a visitar."

Harry le agradeció a la mujer, y Neville lo sorprendió al adelantarse y abrazarla; aparentemente era algo usual viendo como ninguno mostró signos de incomodidad.

Una vez que se fuese, Neville volvió a hablar con sus padres, mientras Harry escaneaba la sala. Solo la pareja rubia parecía actuar de la misma manera que Neville, como si visitaran a un ser querido; el resto de las personas estaban actuando extrañamente, ninguna se movía de sus lugares, y susurraban entre si. Sintiendo que algo no andaban bien, Harry miró su reloj activando el detector; lo había apagado al entrar al hospital porque la concentración de hechizos volvía locos los sensores; pero ahora activando el escudo y el detector, el pinchazo fue tan fuerte que Harry salta por el repentino dolor, de acuerdo con su reloj había por lo menos un Mortífago en la sala, y estaba muy cerca!

Como si no pasara nada, Harry se acercó a su amigo, y de reojo vio como la pareja se inclinaba para abrazar a la persona que habían ido a visitar; era aparente que se preparaban para irse, y Harry no dudaba que cuando lo hicieran, todo explotaría. Lo más problema era que el resto de las personas fueran Mortífagos, por lo menos uno lo era, y estaban esperando a que la Sanadora y la pareja se fuesen; Harry no sabía como se habían enterado de que visitaría Sn. Mungo en esa sala en particular, pero esa era una preocupación para más tarde; vivir durante los siguientes momentos sería importante ahora.

"Neville!" susurró Harry, "Neville, tenemos problemas. No te des vuela, solamente escúchame."

Neville les había estado contando a sus padres acerca de los records que había marcado en los videos juegos cuando Harry lo interrumpió, pero ante la advertencia se quedó callado y se congeló por el miedo. Harry nunca sonaba tan serio a menos que tuviese una buena razón y con las advertencias que había dado ese día, Neville sabía que no estaba bromeando.

"Hay por lo menos un Mortífago en la sala con nosotros, quizás hasta cinco. Una vez que la pareja rubia salga van a atacarnos. No creo que sepan que los note, y esa es nuestra única ventaja; cinco contra dos no son buenas probabilidades, especialmente cuando no sabemos quiénes son. Voy a tratar de llamar su atención y quiero que te quedes aquí. Con algo de suerte alguien escuche y venga a investigar; tenemos que aguantar hasta entonces, okay?"

"Puedo ayudarte Harry," dijo Neville; no se estaba sintiendo valeroso, pero sabía que no podía dejar a Harry luchar contra tantos Mortífagos sin ayuda. Justo como en el Misterio, se encontraba en una situación fuera de control, y solo podía hacer lo mejor posible.

"Se que puedes Neville, pero no debes. Quédate y protege a tus padres, no pueden esquivar o bloquear hechizos, recuerda los escudos que aprendimos. Si puedes lanzar alguna maldición, bien, pero no dejes a tus padres atrás."

Harry sabía que el tiempo se acababa mientras observaba a la pareja juntando algunas de sus cosas y cerrando la cortina alrededor de la persona que estaban visitando. Ninguna de las otras figuras se había movido aún, todas dándole la espalda, y usó el tiempo para mirar alrededor, tratando de buscar cual sería la manera de enfrentárseles. Podría haberse aparecido en los Cuarteles de la Orden y traer refuerzos, pero desde el ataque a Azkaban había aumentado la seguridad instalando barreras anti- aparición en cada piso.

Tanto Neville como él tenían sus Trasladores, pero no era la mejor idea; los padres de Neville se quedarían atrás, y eso no era una opción, si pudiesen moverlos, o si estuviesen más cerca uno del otro podría haberlos hecho tocar su reloj y llevarlos consigo. Pero estaban muy separados y el traslador que Harry había hecho para Neville no era lo suficientemente grande o fuerte para llevar más de una persona.

Mientras que era imposible seguir el uso de un traslador, era posible detectar el uso de uno, y Harry había tomado eso en consideración al hacer el de Neville; entre más pequeño más difícil de detectar, y Harry lo había hecho débil, sólo capaz de llevar a Neville, pero ahora no parecía ser una idea tan buena. Neville conocía las limitaciones, así que ni siquiera lo tocó. Harry podría hacer otro, pero no eran bueno como Dumbledore; Harry necesitaba por lo menos cinco minutos de concentración para hacer uno, y eso era tiempo que no tenía.

La única opción era quedarse y luchar; con algo de suerte podría herir o asustar a algunos Mortífagos hasta que la seguridad llegase, y ese era su único plan. El problema era encontrar una posición defendible en la sala, lejos de los otros pacientes, para mantenerlos a salvo. Era una sala amplia, con forma de pentágono, y había una pared sin ningún paciente cerca; ese sería el mejor lugar, y Harry tendría que transfigurar algo para cubrirse.

"Recuerda Neville; quédate con tus padres. Con algo de suerte estarán tan ocupados peleando conmigo que se olvidarán de que están aquí. Si puedes lanzar algún hechizo, genial; si no, no llames atención y cuida a los otros pacientes; No queremos ningún hechizo vaya en su dirección"

Neville asintió, y cuidadosamente sacó su varita del bolsillo; ya situado entre las camas de sus padres, lo único que podía hacer era encontrar algo para usar como barricada, Harry le sugirió transfigurar algo en el momento que la pelea comenzara, pero Neville nunca había sido buena con transformaciones; Harry esperaba llamar toda la atención.

Harry no tuvo que esperar mucho más antes de que la pareja se despidiera definitivamente y se dirigiese a la puerta, una vez que cruzaron las puertas, los cinco visitantes se giraron y bajaron sus capuchas. El más cercano a la puerta la selló y silenció, mientras que los otros cuatro se dirigían hacia ellos con sus varitas listas, pero lo único que vieron fue a Neville escondido detrás de una pared algo mal transfigurada y a Harry no podían verlo.

"Subefy!" dijo Harry desde su nueva posición, después de completar una corrida silenciosa antes de que la pareja saliese; los mortífagos parecieron no escucharlo porque el hechizo azul marino los tomó por sorpresa, y dos cayeron víctimas de los efectos.

"Me buscaban?" se burló Harry. No solo quería sacar la atención de Neville, sino que tenía que concentrarse después de la sorpresa de que su hechizo hubiese funcionado.

Usando su varita normal, Harry parecía haber lanzado su primer aturdidor modificado con aparente éxito. Le había contado a Neville acerca de eso durante una de sus prácticas, y su amigo incluso se ofreció para ser conejillo de indias, pero Harry no había estado convencido; pero ahora estaba atónito de que el hechizo hubiese funcionado y que los dos Mortífagos a los que le había apuntado se encontraran en el suelo. Si su hechizo se mantenía (vocalmente modificado en honor a la nariz rota de Neville en el DdM) se encontraban en con un 3 a 2, mucho más favorable.

Harry no tuvo tiempo quiénes eran los que habían caído, pero había tres aún parados, Rodolphus Lestange era reconocible, y el aparente líder, y fue él quien le habló a Harry.

"Bueno Potter; parece que aprendiste trucos nuevos. No importa, aún serás… "

"Mineo Tergum!" gritó Harry; no le interesaban los comentarios de estereotípicos de 'el malo' que Lestrange quería decir, y quería acertar un hechizo más antes de que la verdadera batalla empezara, pero el Mortífago pudo bloquearlo y el hechizo rebotó golpeando la pierna de uno de los pacientes; el hechizo causaba que la piel sangrara por lo poros, y en segundo la entrepierna del paciente estaba ensangrentada. Harry hizo una nota de curar la herida cuando tuviese tiempo, y para recodar lanzar hechizos a los Mortífagos de la cintura para arriba, y así evitar golpear las camas.

"Pagarás por eso!" gruñó Lestrange, "ustedes dos," señaló, "revivan a Blaycock y a mi hermano, y después vayan por el otro; Yo me encargaré de Potter."

Aunque no era la situación ideal, Harry estaba sintiendo más confianza. Con algo de suerte mientras los otros trataban de despertar a sus compañeros, Harry estaría en una batalla uno a uno, con algunos hechizos por parte de Neville; si la fortuna lo quería, podría incapacitar a Lestrange, y ayudar con los otros antes de que Neville tuviese problemas.

Sin otra palabra, Lestrange colocó una Cortina entre ellos y sus compañeros, para que Harry no pudiese ver lo que estaban haciendo, y después comenzó a lanzar hechizos en sucesión rápido, de los que Harry pudo esquivar o bloquear tres, hasta que el cuarto le dio.

"Extorqueo," había sido, y Harry lo reconocía al tiempo que se estrellaba contra su hombro, dislocando cualquier coyuntura que tocaba, el brazo de Harry sufrió las consecuencias y su varita cayó al suelo. Su armadura podría haber captado parte del hechizo, pero como no tenía mangas no fue muy efectiva; del mismo modo el escudo de su reloj era muy débil para una maldición de tortura tan fuerte.

Sin tener una defensa e incapaz de sacar su otra varita con su brazo, Harry se lanzó detrás de una camilla con intención de recoger su varita; su brazo izquierdo aún funcionaba, y Harry agradecía haber practicado usándolo; aunque no tan poderoso o certero como su brazo normal, por lo menos le permitiría pelear.

En el momento que tocó el suela, la pared detrás de él explotó en una nube de polvo y escombros; sin darle importancia, Harry volteó la camilla para proporcionar cubierta y envió una avalancha de hechizo hacia la dirección general en la que se encontraba Lestrange la última vez, para no herir a más inocentes, Harry usó desarmadores y restrictivos; arriesgaría algo más difícil cuando pudiese ver su blanco claramente.

"Pagarás por eso!" gruñó Lestrange, "ustedes dos," señaló, "revivan a Blaycock y a mi hermano, y después vayan por el otro; Yo me encargaré de Potter."

Neville palideció al escuchar la orden dada por el hombre responsable de la locura de sus padres. "Por que demonios me tocan dos Mortífagos y a Harry uno?' pensó; no había manera de que Neville pudiese enfrentar a los dos solo, incluso con la pared transfigurada; era un trabajo a media, pero inspirado por el duelo de Harry con Rofordit, era lo primero que se le había ocurrido, y aunque no era linda, era sólida y robusta, sin mencionar el encantamiento espejo que había colocado para hacerla más fuerte; Harry lo había enseñado en la AD hacía semanas, y Harry agradecía no haber tenido ningún problema, podría salvarle la vida ahora.

Aún preguntándose por que no había sido atacado, Neville asomó su cabeza para ver a los dos hombres tratando de revivir a sus compañeros. Neville había escuchado a Harry lanzar lo que sonaba como un aturdidor normal, pero el color azul marino había dejado saber que era diferente, 'Debe ser el aturdidor que Harry mencionó,' consideró Neville. 'Y pensar que creí que Harry estaba perdiendo su tiempo con eso!'

Al no poder cumplir sus órdenes, los hombres dieron toda su atención a los caídos, y Neville eligió ese momento para atacar. Harry le había dicho que protegiera a sus padres (lo que hubiese echo de todos modos), pero atacar si podía, así que juntando su valor, apunto su varita y gritó, "REDUCTO!"

Era la maldición más dañina que Neville conocía y la explosión resultando era prueba de eso; desafortunadamente, Neville no había apuntado bien, y el hechizo pasó por sobre las cabezas de los hombres, golpeando una ventana, explotó la ventana fuera de la pared, y si Neville no hubiese estado tan decepcionado por haber errado, se habría sentido orgulloso del poder detrás del hechizo, pero el vidrio cayó sobre las cabezas. Y Neville podía ver que uno tenía un corte en la mejilla.

Decidiendo devolver el favor, Neville se agachó al tiempo que un Reducto pasó por sobre su cabeza, pero por suerte golpeó la pared, y se dirigió a los Mortífagos; una vez más bajo fuego, esta vez prevenidos, uno de ellos logró desviarlo, causando un agujero en la pared.

"Rudolphus, no podes despertar a los otros!" gritó uno de los Mortífagos, "Enervate no está funcionando, y este maldito chico no sale de atrás de su pared!"

"Deshazte de la estúpida pared, entonces," vino la respuesta entre maldiciones que Neville no conocía; esperaba que Harry estuviese bien, pero como todavía no había escuchado ningún grito, y Harry seguía lanzando hechizos, Neville sabía que lo estaba.

"Maldición," susurró Neville, esquivando un hechizo que lo trajo de nuevo a su situación; los dos Mortífagos se habían olvidado de sus compañeros caídos, y ambos estaban atacando a Neville y a su barrera. Sabiendo que el hechizo espejo no aguantaría así por mucho tiempo, Neville reunión toda su valentía, y apuntó su varita a la pared, agregando sus propios hechizos a la mezcla; más que nada estaba bloqueando las maldiciones que venían del otro lado, pero también atacó un poco. Logró hacer que uno de los Mortífagos se tropezara con el otro y les lazó una bola de fuego; ambos hombres calmaron las llamas antes de que pudieran hacerles daño, pero por lo menos los detuvo, "Harry," pidió Neville, "apúrate!"

Aún en el piso detrás de la camilla, pero con su varita en mano, Harry no dejó de atacar hasta que formuló un plan. La defensa con camilla no estaba funcionando, ya que Harry no tenía idea de a donde debía apuntar y estaba atrapado en un espacio pequeño con poco espacio para esquivar. Su velocidad y tamaño eran ventajas en su técnica de duelo, y Harry no podía usarlas desde el suelo. Sabiendo que sólo había un Mortífago del que encargarse, Harry decidió tratar una pelea cara a cara, y envió la camilla hacia Lestrange con magia.

Lestrange estaba a punto de derretir la camilla de metal cuando notó que se dirigía hacia él; deteniendo su hechizo por la mitad, a penas tuvo tiempo de desviarla de su curso, se giró para ver de donde había salido para encontrarse con una luz saliendo de la varita de Harry.

"Protego," gritó; no sabía que hechizo había sido, pero pasó a través de su escudo, pero no pareció tener efecto. Sin detenerse a agradecer su buena suerte, Lestrange respondió enviando un Crucio a Harry, quien a penas pudo esquivarlo.

Harry se había tirado a su izquierda al ver la maldición, y contrarrestó con Relashio; El hechizo había funcionado con Goyle en Diagon, pero Lestrange era mucho mejor, conjuró un escudo físico para detener las llamas, aunque se derritió un poco; pero Harry no estaba muy preocupado, su último hechizo había pasado por el escudo, prevenía que usara un aturdidor.

Harry continuo el hechizo hasta que el escudo no era más que una masa deforme de metal, pero sabiendo que la barrera no aguantaría mucho más, Rodolphus la dejó caer, la desapareció y lanzó un Diffindo a Harry.

Aún lanzando flama a un punto sobre la cabeza del Mortífago, Harry a penas tuvo tiempo de notar que su hechizo no tenía Resistencia, y salió del camino antes de que la maldición lo alcanzara. Logrando esquivar por la mayor parte, su brazo derecho tomó un poco del daño, cada vez que Harry lo movía bruscamente, su brazo dolía y sus coyunturas dislocadas se rozaban; Así, ni siquiera registró el dolor de la maldición.

"Impedimenta," contrarrestó Harry, justo antes de que su cuerpo cayera de costado, pero no había apuntado bien, a que no estaba acostumbrado a usar su brazo izquierdo, y los reflejos de Rodolphus eran casi tan buenos como los suyos. El hechizo tocó un jarro con flores, y Harry se preguntó brevemente si ayudaría a las flores a vivir más, pero una maldición lo llevó de nuevo a la realidad.

Neville había visto unos haces de luz a través de la Cortina que los separaba, pero no tuvo tiempo de pensar acerca de eso estando muy ocupado luchando por su vida. Habían pasado sólo minutos desde que Harry le había advertido del peligro, pero Neville tenía una docena o más de pequeñas heridas, lo mismo les pasaba a los dos Mortífagos que enfrentaba.

Después de la bola de fuego, sus opositores supieron que no podrían acercarse a su posición, y ellos se habían protegido detrás de unas camas; no era una protección robusta, pero las personas inocentes ocupando las camas eran razón suficiente para no explotarlas.

Tomando una pausa para reforzar su pared y el hechizo espejo (que casi desaparecía), Neville también se aseguró de que sus padres estuviesen bien; los dos no estaban protegidos por su pared, pero el chico agradecía que nada les hubiese pasado aún.

Hasta que los Mortífagos salieran de su cobertura humana, no había mucho que Neville pudiese hacer excepto prepararse. Estaba repitiendo las reuniones de la AD tratando de encontrar los hechizos para usar en esa situación; no tenía el arsenal de hechizos que Harry poseía, pero sabía más que el típico estudiante de sexto año. Recordando el hechizo favorito de Hermione, Neville salió de su cubierta y comenzó a disparar balines.

"Contendo Fabopera! Contendo Fabopera! Contendo Fabopera! Contendo Fabopera"

Repetir las palabras se volvió un mantra en la mente del chico, y el hechizo funcionó bien, ya que no era muy peligroso pero no podía ser bloqueado por magia. Si, había golpeado a los pacientes unas veces, pero eso fue esta que se ajustó para golpear a sus oponentes; seguro, eran dolorosas, pero no peligrosas y los pacientes sin almas no sentirían mucho.

Una vez que el problema de la puntería se solucionara, lo único que Neville tenía que hacer era mantener su brazo firme y mover su muñeca un poco para mantener a los hombres bajo fuego. Las palabras se habían convertido en una, y si Neville se hubiese puesto a contra se hubiese dado cuenta de que estaba disparando un hechizo por segundo.

Tomó cinco veces eso para que los Mortífagos notaran que estaban siendo atacados. Tomar cubierta detrás de los enfermos había parecido el plan perfecto, porque pensaba que sólo otro Mortífago lastimaría a un enfermo. Pero este chico, maldito sea! No sólo estaba probando ser más poderoso y confiado de lo que les habían echo creer, sino que también tenía una buena cubierta, y ninguno de los dos se podía acercar lo suficiente.

Pero una vez que los balines comenzaron a caerles, les tomó unos cuantos golpea para darse cuenta que estaban de nuevo en desventaja. La cama detrás de la que se habían Escondido dejaba visible sus piernas sin importar lo mucho que tratar de sacarlas de la línea de fuego.

Cuando Neville lo notó trató de lanzarles un desarmador, pero los Mortífagos habían colocado una barrera; si bien no podía bloquear los balines (o no lo pensaron o no podía crear una barrera física), seguían prestando atención a hechizos normales, y no se rendían tan fácilmente. Sin saber que más hacer, Neville regresó a disparar balines, y esperaba que los golpes a sus piernas y brazos los cansara lo suficiente.

Rodolphus Lestrange estaba furioso; el plan de simplemente esperar a Harry y su estúpido amigo había parecido tan fácil y perfecto, había estado contento de ser elegido el líder de la misión, su primera misión desde que había dejado Azkaban.

Lestrange sabía que con la captura y humillación de Colagusano, el comportamiento de Lucius al recurrir a la Imperius una vez más y la locura de su esposa, tenía muchas oportunidades de convertirse en el servido más confiado de su Señor. Siempre había sido devoto, eso nunca había estado en duda, admitiendo orgulloso su lealtad al Señor Oscuro cuando los Aurors lo habían capturado después de torturar a los Longbottoms; en lugar de otro tantos que había se habían arrodillado y rogado, dado nombres y excusas por oportunidades de libertad, él se había mantenido verdadero a la causa, sabiendo que su señor volvería, más fuerte que nunca y le liberaría.

Y el año anterior había sucedido y todo parecía perfecto. Su señor les informó de su plan de entrar en la mente de Harry Potter y llevarlo a una trampa donde finalmente se encontraría fuera de la protección de Dumbledore; para las cosas habían salido mal, y él había vuelto a Azkaban; la segunda vez no había sido tan malo, son los Dementores, pero Rudolphus estaba separado de su esposa y hermano, pero sabía que Voldemort lo liberaría.

Entonces el joven Malfoy le había escrito a su padre prometiendo buenas noticias, y un plan se había formulado. Mientras que Draco Malfoy era malcriado e insufrible como su padre, tenía un talento para el espionaje.

Antes había escuchado a Potter contarles a sus amigos acerca de una profecía, y eso era justo lo que Voldemort necesitaba para comenzar los actos públicos. Ahora, Draco había informado que Potter no se quedaría en Hogwarts par alas vacaciones, y que él y Dumbledore no se estaban llevando bien; nadie sabía siquiera donde Potter se quedaría, sólo que llevaba a otro chico con el. Pero Draco también sabía; después de sobornar a una chiquilla de Hufflepuff con evidencia de que había hecho trampa en un examen, que Neville visitaba a sus padres en Sn. Mungo cada Navidad. Con el conocimiento de que Potter y Longbottom estaban juntos, y que llegarían al hospital en algún momento sin protección, la tentación era muy grande para resistir; así 5 hombres confiables habían sido dados la tarea de apresarlos, y Rodolphus había sido puesto a cargo.

Pero no había con los chicos conociendo de su presencia, y eso era obvio por la respuesta rápida que habían dado cuando se revelaron ante ellos. También habían sido dichos que el chico Longbottom era miserable en todos los aspectos de la magia, y era lo más cercano a un squib en Hogwarts; por los sonidos provenientes del otro lado de la cortina, y el hecho de que su hermano y los otros no se le habían unido, Lestrange sabía que Neville tendría más de sus padres que Malfoy había creído. Maldito mocoso malcriado!

Potter solo era intimidante, y las cosas no estaban saliendo tan bien como deberían. Si, después del aturdidor inicial que había incapacitado a su hermano y a Blaycock, había tomado la ventaje y herido a Potter, pero el chico había logrado recuperar su varita, y sorprendentemente no tenía problemas usándola con su brazo izquierdo. No muchos magos, en su mayoría Aurors, podían usar ambos brazos, pero Lestrange no debería haberlo tomado a la ligera, después de todo había sobrevivido seis encuentros con su señor, algo que nadie antes había logrado.

Tan preocupado con Potter, Lestrange había ido a la ofensiva, sin restricciones en cuanto a sus hechizos; sólo la maldición asesina no estaba permitida, su amo quería ese placer para sí; pero sin dudarlo lanzó un Crucio detrás el otro, maldición cortadora seguida de destructora de huesos, y aún así el maldito Gryffindor lograba esquivarlos o reflejarlos, incluso contra-atacar!

Lestrange no sabía qué había sido ese hechizo, pero lo supo cuando en el momento de de lanzar un aturdidor su varita se volvió flácida, pero los otros hechizos funcionaban bien, así que no tuvo mucho tiempo de pensar en lo que había pasado.

Rodolphus también había sido alcanzado por una llamarada, que sólo pudo bloquear a duras penas. Estando bajo ataque constante su escudo comenzó a derretirse, y su mano a quemarse, antes de dejarlo caer y maldecir a Potter desde otro ángulo.

Esquivó la Impedimenta, pero había sido golpeado por un Mineo Tergum, Skeledestruco, y unas maldiciones menores; la parte izquierda de su torso estaba sangrando, su rodilla derecha hecha polvo, y había tenido que contrarrestar una maldición de ceguera, un hechizo silenciador, cabello que había crecido para cubrir sus ojos, hechizos de presencia permanente en el suelo, sin saber dónde estaban, tenía movimientos muy limitados.

Pero había devuelto igual. Entre esquivar y bloquear, Lestrange había logrado herir a Potter más que con un brazo dislocado. Una maldición cortadora había dado en su brazo, una maldición le había dado en el pecho, sacando el aire de sus pulmones, había dirigido un carámbano de hielo a su pierna casi sin sonido, y había pasado por el escudo, clavándose en su muslo, al igual que los balines, no podía ser bloqueado con otra cosa excepto una barrera física, y había cortado el Protego como mantequilla.

Desafortunadamente, Potter estaba más preparado la segunda vez; una vez que Lestrange vio que el carámbano había funcionado, volvió a tratar; pero Harry estaba listo y creó una barrera, que no tuvo problemas desviando el hielo; el escudo tenía 80 cm. de diámetro, circular, y debía ser, por lo menos de 10 cm. de grosor. Era uno de los hechizos avanzados que Harry había aprendido a usa, y lo estaba poniendo en práctica por la primera vez.

Harry estaba en problemas, y estaba más preocupado que nunca; enfrentando sólo a un Mortífagos, quizás se había confiado demasiado. Había pensado que podría desarmar a Lestrange rápido e ir a ayudar a Neville. Pero en los primeros segundos, cuando su brazo derecho había sido golpeado, las cosas habían cambiado drásticamente.

Ahora, en lugar de tener la ventaje, Harry a penas aguantaba; solamente sus reflejos habían logrado que aguantara tanto. Ya había sido golpeado por varias maldiciones serias, y se estaba cansando; Lestrange también estaba más lento, pero con posibles refuerzos a unos metros, Harry sabía que el Mortífago estaba en una mejor posición que él.

Ahora con el escudo para bloquear los carámbanos, de los cuales Lestrange había podido darle con uno, Harry recurrió a otro hechizo avanzado, para terminar con eso de una vez.

"Parabolas Umbo!"

Con el escudo aún en su lugar otro tipo se formó en la punta de su varita; con 20 cm. de grosor, el escudo de color Amarillo y tenía una forma cóncava, como indicaban las palabras, tenía forma de parábola; era muy difícil de usa, pero podía devolver incluso maldiciones muy poderosas de nuevo al atacante. Como los satélites de los muggles que concentraban las señales en un punto central, el hechizo reflejaba cualquier hechizo capturado a un mismo punto; usado contra un oponente, redirigía los hechizos de nuevo a la varita del otro.

Lo único malo que tenía, y esa era la razón por la que se usaba sólo en situaciones extremas, se debía al pequeño diámetro del escudo; requería mucha puntería el colocar el escudo en el camino de los hechizos; yendo contra su instinto, la persona debía mover su cuerpo directo frente al hechizo, si la persona erraba por un milímetro, entonces el hechizo pasaría el escudo, y no había otra defensa. Cuando Harry lo había leído, lo había comparado con el baseball, era como tratar de atrapar el hechizo en la palma de la mano; un movimiento malo o un cálculo mal echo, y el juego se acababa.

Pero tan cansado y con solo un brazo utilizable, Harry no sabía que más hacer; un minutos más de defensa normal y podría quedarse parado, mucho menos levantar una varita. Pero con el escudo parábola, Harry creía que podría sorprender y golpear a Lestrange con uno de sus propios hechizos, contrario a otro escudos, este devolvía ataques con un 100 de efectividad; no había posibilidad de que el hechizo saliese en un ángulo diferente, o un metro sobre su cabeza, siempre y cuando lograra colocar el escudo justo en el camino del hechizo.

Proteger a los pacientes era otra de sus preocupaciones, y este escudo aseguraba su seguridad; ahora lo único que Harry tenía que hacer era apuntar bien, cualquier cosa lejos de la perfección no sería suficiente. Aún tenía su otro escudo en caso de que su oponente creara algo con qué atacarlo que no se pudiese absorber. También tenía que esquivar las Cruciatus, sabiendo que nada podía bloquearla; podía vencer el dolor si era alcanzado por uno, pero Harry no quería que eso pasara. De una manera u otro, esto se acabaría pronto.

Christopher Parkinson había tenido suficiente de ser golpeado con esas malditas cositas! Por casi tres minutos, él y su compañero Conrad había estado escondiendo detrás de unas camas, y no habían logrado ninguna ventaja. Cada vez que intentaba salir de su cobertura, la maldita pared devolvía cualquier hechizo que hubiesen logrado lanzar. Aún más, los habían alcanzado unas maldiciones y estaban llenos de moretones por sus esfuerzos.

Cansado de la situación, Chris tuvo una idea; era drástica, pero solamente tenían prohibido matar a Potter, el otro mocoso no había sido mencionado, aunque estaba implicado que lo querían vivo; pero si matarlo significaba poder salir de detrás de esas camas e ir a ayudar a Rudolphus con Potter, entonces Chris pensó que valía el riesgo

"Conrad, escucha," susurró, "Estoy cansado de esto, a la cuenta de tres nos levantamos y explotamos esa pared de porquería hasta el infierno! Un Avada de cada uno se asegurará de eso. Si el chico se muere, a quien carajo le importa? Entendido?"

Conrad Jenkins no estaba encantado de usar el único hechizo que le había ordenado no usar, pero a una pared en lugar de a una persona, no le importaba. También estaba harto de ser golpeado por esas porquerías, y por los sonidos del otro lado de la sala, Rodolphus necesitaba su ayuda.

"Suena bien," accedió, "enseñémosle una lección al mocoso!"

Neville no tenía idea de lo que sus enemigos intentaban hacer, así que imagínense su sorpresa cuando los dos se levantaron y lanzaron dos luces verdes en su dirección; sabiendo lo que el color significaba, y habiendo podido escuchar las palabras, Neville se tiró al suelo, esperando que sus padres sobrevivieran el ataque; solamente agradecía a Merlin que su muerte sería indolora, contrario a su tortura.

Con una explosión su pared de piedra se transformó en escombros; ante el poder de la Imperdonable, la pared no tenía oportunidad, incluso con el espejo, nadie podía bloquear Avada Kedavra! La pared cayó y sus padres quedaron expuestos, la única otra cosa a la vista era la forma de Neville Longbottom; su varita había caído de su mano, tenía sangres en sus orejas, y por las observaciones de los Mortífagos, no respiraba tampoco.

Neville Longbottom estaba muerto.

Viendo que no tenían ninguna potra amenaza, Chris y Conrad no perdieron tiempo en destrozar la Cortina que los separaba de Harry y Lestrange. Hasta ahora, Harry había aguantado bien con sólo sus dos escudos para ofensa y defensa; pero con tres oponentes en tres ángulos diferentes, no tenía oportunidad.

Harry duró otros 30 segundos antes de que un desarmador lo alcanzó y su varita fue volando a las manos de Conrad. Aún incapaz de alcanzar su segunda varita con su mano sana, Harry se sentía indefenso con solo su escudo para defenderse, pudo bloquear un sólo hechizo hasta que un Reducto lo destruyó y se vio rodeado por los tres Mortífagos.

"No tan fuerte ahora, cierto Potter? Sin tus truquitos?"

"Lo suficiente como para ganarte en un duelo, Lestrange!" gruñó, "Si mi brazo no estuviese así esto habría terminado hace mucho."

Tomando un paso adelante, Rodolphus le pegó una cachetada que hizo que toda su cabeza girara hacia el costado, echa con tanta fuerza que dejó una marca en su cara, pero Harry se negaba a gritar de dolor o bajar la mirada; después de todo lo que había hecho.

"Manténgalo quieto," ordenó Lestrange, "no creo que al Señor le moleste si lo preparamos antes de llevárselo, después de todos los problemas que nos ha causado…."

Conrad y Christopher se movieron para tomar a Harry por los brazos, y entre más se movía, sus heridas y Dolores le pedían a gritos que se detuviese. Sabiendo que no podría vencerlos físicamente, Harry no tuvo más opción que relantizar, todo pensamiento de usar el traslador se pudieron en pausa porque Harry no tenía deseos se llevar a los Mortífagos a su santuario y dejar su varita y a Neville detrás

"Donde está Neville? Que le hicieron?"

"El otro chico?" preguntó uno de los dos, y Harry asintió.

"El mocoso peleó mejor de lo que habíamos pensado, el hijo de Malfoy nos contó que sería fácil de vencer; voy a golpear al mocoso si lo vuelvo a ver, no me importa que esté saliendo con mi hermana. Longbottom nos mantuvo cortos desde detrás de la pared esa, casi squib mi trasero! Voy a tener moretones por semanas gracias a esas malditas cosas! Tuvimos que atacar la pared para salir de donde nos estábamos cubriendo, casi destruye todo el área."

"Que usaron?" preguntó Lestrange, "Escuché la explosión, pero estaba ocupado; Potter no es nada malo con la varita, lástima que nunca más la va a volver a usar."

"Tuvimos que darle a la pared con AK, no había opción. Se que no debíamos matar a ninguno de los dos, pero no me importaba en el momento. Potter sigue vivo, creo que eso servirá para satisfacer a nuestro Señor."

"Neville está muerto?" Preguntó Harry; No! No iba a creerlo, no tan pronto después de Amber! No después de Sirius y Cedric! No otro de sus amigos!

"No respiraba," replica el otro, estaba hablando en realidad con Lestrange más que contestar las preguntas de Harry, pero no le importaba quién lo escuchara. "No sabíamos si se iba a lastimar Escondido detrás de la pared, pero creo que con dos Avada Kedavra, no tuvo oportunidad; la cosa se hizo polvo."

"Maldito bastardo! Voy a matarte!" Harry había perdido todo su control; enfrentado con otra muerte, la culpa que Harry había reprimido por las muertes de los otros regresó a la superficie, abrumándolo. Lo único que quería hacer era acabar con las personas responsables, no le importaba si moría, pero se iba a llevar a los Mortífagos con él.

Harry ni siquiera sintió el dolor en su brazo cuando comenzó a sacudirse y luchar con todas sus fuerzas, tratando de que lo soltaran, todo lo que recibió fue un golpe en el estómago.

"Quédate quieto! No sabes cuando perdiste?" Otro golpe en el estómago, acompañado de un puñetazo a su cara.

Cuando recobró el foco, Harry levantó su rostro desafiándolos; sin poder liberarse, por lo menos los haría enojar lo más posible.

"No perdí aún," les dijo, "Una vez que me lleven con Voldemort, el se va a equivocar, y voy a escapar. Siempre lo hago, si no creen pregúntenle."

"Muestro respeto cuando hables con tus mejores," gritó Lestrange. "Nadie se refiere al Señor Oscuro por su nombre! Nadie!"

Los siguientes momentos pasaron entre puñetazos y patadas, una sesión similar a la que Avery le había dado en Diagon, sólo que esta vez había tres personas atacándolo, y ni una de ella estaba usando magia. Los dos monos habían guardado sus varitas y lo sostenían y Rodolphus parecía disfrutar golpear al estilo muggle, quizás disfrutando su fuerza y tamaños superiores en Harry; esta vez el hombre tenía una clara ventaja.

No fue hasta que Harry tres costillas fisuradas, la nariz rota, ambos ojos morados, el labio cortado y perdiese su desayuno después de una patada particularmente fuerte que los Mortífagos pausaron; era tiempo de irse, dijeron, y Lestrange comenzó a buscar un objeto para transformar en un traslador; pero antes de que eso pasara, el sonido más extraño pudo se escuchado en la sala, bueno, extraño para los Mortífagos, para Harry era esperanza.

"Hedwig!"

De la nada apareció envuelta en llamas y, como había hecho con Malfoy semanas antes, comenzó a atacar a los Mortífagos con sus patas, clavando sus garras en los que sostenían a Harry, pero nunca dejó de cantar y su canción era inspiradora. Mientras que los dolores de Harry se calmaban y encontró fuerza nueva, los otros tres tenían miedo, y no estaban pensando claro; Chris y Conrad aún lo sujetaban, pero ni una vez sacaron sus varitas, Rodolphus estaba ocupado tratando de espantar al ave, viendo cómo era el blanco principal. Harry sabía que debía escapar pronto, y pensó que todo lo que tenía que hacer era alcanzar a Hedwig., y ella podría transportarlo; pero antes de que pudiese hacerlo, algo igualmente increíble sucedió.

Neville apareció corriendo, gritando como una banshee desde debajo de una pila de escombros, dirigiéndose directo a Lestrange. Aún mejor, estaba agitando un orinal como si fuese un bate, su brazo lo más atrás posible, Harry escuchó el sonido que hizo cuando se encontró con la cabeza de Lestrange.

"Toma eso, maldito hijo de perra!" gritó Neville al golpear al Mortífago; debía de haber sacado el orinal de debajo de la cama de uno de los paciente porque, desafortunadamente para Lestrange, además de quedar inconciente, también quedó cubierto de… desechos naturales.

Sabiendo que una mejor oportunidad no llegaría, Harry puso su peso sobre su izquierda, y logró tirar a uno de sus guardias. Con una patada, Harry le dio al hombre directo en la cara, esperaba ser atrapado por el otro Mortífago, pero Neville aparecía una vez más; ya no armado con un orinal, pero al no tener una varita, Neville lo atacó de la única forma que podía. En la AD, defensa física nunca había sido el punto fuerte del chico; Ron y unos otros lo hacían naturalmente, pero Neville se había concentrado más que nada en su practicar con su nueva varita; pero su fuerza lo hacía un buen oponente y Parkinson lo estaba descubriendo.

Neville logró darle unos golpes hasta que Chris dejó caer a Harry; Neville logró darle una vez más antes de perder su balance y caer al suelo. Entonces, Chris no perdió tiempo y estaba usando el mismo hechizo que Neville antes, no podía hacerlo del mismo modo ya que no conocía el mecanismo del hechizo, pero Neville estaba recibiendo una paliza.

"Como se siente eso, mocoso inútil! No muy bien, eh?"

Chris no pudo decir mucho más; Harry había caído al suelo antes, y logró sacar su segunda varita, ahora con su varita en mano, Harry no perdió tiempo en atacar.

"Stubefy!" Después girándose a Lestrange y a Conrad, que se estaba despertando repitió, "Stubefy! Stubefy!" Harry ni siquiera notó el poder detrás de cada uno, tan aliviado de que la batalla hubiese terminado. Tendía unas heridas y huesos rotos, pero 5 Mortífagos incapacitados, y Neville estaba vivo! No tan mal, considerando todo.

"Neville, estás bien?" Preguntó; los dos habían descansado unos minutos para recuperar al aliento antes de hablar.

"Si, estoy bien. Mandaron dos Avadas a la pared que había hecho, y se destruyó por complete, creo que me desmayé, pero me desperté muy débil y adolorido; y los escuché golpeándote, pero no pude levantarme. Lo siento, Harry; pero entonces escuché a Hedwig cantar y me sentí mucho mejor, me pude levantar, pero no podía encontrar mi varita, así que tomé lo primero que encontré y salí corriendo. Vi lo que estaban haciendo y me recordó demasiado a lo que mis padres debieron haber soportado, no podía dejar que eso pasara. Creo que tuvimos suerte, eh?"

"Puedes decir eso de nuevo," rió Harry, pero dolía mucho, y pronto Harry estaba tosiendo sangre. "Ouch, no me hagas reír Neville, duele mucho."

Otros minutos pasaron antes de que los chicos pudiesen pararse y recobraran sus varitas perdidas. Hedwig donó unas lágrimas para las heridas graves, y Neville apiló los cinco Mortífagos en una esquina. Harry llamó a Dobby para que limpiase y no dejase evidencia de la pelea, y ahí Harry estaba pensando que podría encarcelar a los 5 sin que Neville lo notara.

"Harry? Por que nadie vino a ver de qué e trataba el ruido? Pasaron por lo menos 10 minutos desde que todo esto empezó, y debimos haber hecho un verdadero bullicio! Supuse que la seguridad ya debería haber llegado."

Harry recordó que uno de los Mortífagos había puesto un silenciador en la puerta y que debería seguir funcionando. Con un movimiento de la varita los dos hechizos desaparecieron.

"Creo que deberíamos llamar a seguridad ahora Harry," dijo Neville, "Que haremos con mis padres?"

"A que te refieres, Nev? No se lastimaron, cierto?"

"No," respondió, "pero no podemos dejarlos aquí! Ya Sabes Quien debió saber que vendría a visitar a mis padres hoy, y que tú estarías conmigo. Ahora que los Mortífagos fallaron, qué lo detiene de enviar más? Mis padres significan todo para mi, Harry! No importa si no recuerdan quien soy o que no se puedan cuidar solos. Ya Sabes Quien va a estar molesto por esto, y seguro que enviará más Mortífagos para tratar de nuevo. Se que la casa de Hermione y la Madriguera están protegidas durante el año, pero aquí? Crees que la Orden pueda poner barreras o un guardia para mis padres? Porque ni la respuesta es no, yo voy a quedarme aquí, dormiré en el mismo cuarto si es necesario!"

"Cálmate," le dijo Harry, "Pensaremos en algo Neville, lo prometo. Estoy seguro de que la Orden tiene personas como para mandar un guardia. Podrían llevarlos a los Cuarteles, pero estoy vendiendo en lugar en dos días."

Entonces una lamparita se encendió sobre su cabeza, Harry sonrió. "Que tal si los movemos a otro lugar? Necesitan algún tipo de tratamiento especial, Nev?"

"Err, no, no lo creo," supuso, "Se que tienen que ser movidos una veces para que no tengan calambres, y caminan un poco unas veces a la semana, tienen que ser supervisados para no perderse. Más allá de eso, no estoy seguro. Tendríamos que preguntarle a la Sanadora."

"Por que no vas y le preguntas," dijo Harry, Neville logró sacarse la sangre y suciedad de la cara, y más allá de unas rasgaduras en sus túnicas y unos moretones debajo de ellas, no parecía haber salido de una batalla por su vida. Harry no estaba para nada así; aún tenía un agujero en su pierna donde el carámbano le había dado y derretido, el sangrado había parado, pero dolía un montón. También tenía el brazo dislocado, el labio roto, ojos morados, nariz rota, y múltiples maldiciones por todos lados. Harry necesitaba pasar tiempo con sus pociones y con Hedwig antes de poder salir en público.

Neville estaba intrigado por el pedido, pero salió. El segundo en que estuvo fuera, Harry llamó a Dobby quien estaba limpiando el piso. En sólo minutos, la sala se veía mejor de lo que había estado en mucho tiempo.

"Dobby, Necesito que traigas mi baúl del Escondite muy rápido. Tómalo y vuelve, okay?"

"Dobby ya lo hace Sr. Harry Potter, si eso es lo que el seño quiere." Entonces sin esperar una respuesta, chaqueó los dedos y volvió un minuto más tarde, esta vez con el baúl detrás; Harry no perdió tiempo abriendo el séptimo compartimiento y colocando a los Mortífagos dentro; tenía que hacerlo rápido, antes de que Neville volviese, así que no se molestó en ponerlos en una celda; además habían sido aturdidos y no despertarían por un tiempo.

Ni un segundo después de que Harry achicara su baúl y lo guardase en su bolsillo, Neville volvió con la Sanadora Bosworth, y dos guardias de seguridad.

"Dios santo, niño! Que pasó aquí? Neville dijo que había habido un ataque?"

Harry esperaba que Neville no hubiese mencionado a los Mortífagos, pero sin haberle dicho por qué no, había muy pocas posibilidades; tendría que recurrir a medidas drásticas.

"Um, fuimos atacados," admitió, "pero los Mortífagos escaparon; estamos los dos bien, pero deberían revisar a los padres de Neville. Por que no les cuento lo que pasó a los guardias?"

Neville estaba a punto de protestar por el escape, pero Harry lo miró a los ojos, rogándole no decir nada; Neville sabía que después de haberlos aturdido uno por uno no había posibilidad de que hubiesen escapado, pero la mirada que Harry le daba no se podía malinterpretar, así que Neville siguió la corriente, quizás porque en verdad quería ver a sus padres.

Por suerte estaban bien, o por lo menos, nada más de lo usual, y mientras Neville y la Sanadora hacían eso, Harry le explicó a los guardias lo que había pasado. Los habían atacado 5 Mortífagos, habían aturdido a dos de primera, y después de un largo intercambio de maldiciones de ambas partes, los cinco habían usado un traslador para escapar antes de que la seguridad llegase; no era la verdad letra por letra, pero Harry no iba a decirles que tenía a los Mortífagos en su baúl, la situación con Azkaban no había sido arreglada y Harry no iba a dejar 5 Mortífagos, dos siendo los hermanos Lestrange oportunidad de escapar.

Cuando los guardias tuvieron una buena descripción de lo sucedido, dejaron la sala, presumiblemente para reportar el incidente al Ministerio. Harry quería irse antes de que eso pasara, y caminó hacia donde estaba su amigo, formando un plan en su mente.

"Así que todo está bien por aquí?"

Lo estaba; la Sanadora tendrían un poco de trabajo atendiendo los pacientes que habían sido golpeados, pero ninguna herida era seria. De hecho, en cuando se le unió, notó su brazo e insistió en tratarlo, no solo estaba su hombro fuera de su lugar, pero su codo estaba en un estado similar, la maldición Extorqueo había hecho un trabajo completo con el y Harry discutió con la mujer antes de permitirle recolocar sus coyunturas. El remedio dolió tanto como la herida al ser causada, pero cuando terminó, Harry podía mover su brazo, dolería por unos días pero lo peor estaba curado.

Después de su brazo, la Sanadora trajo pociones para reemplazar la sangre perdida y generales para calmar el dolor para ambos. La mujer confirmó que el corazón de Neville se había detenido por un Segundo cuando la pared había explotado, pero había vuelto a latir no mucho después; sólo la canción de Hedwig lo había curado lo suficiente como para moverse.

"Muy bien chicos, vamos a llevarlos a una sala. Se tienen que quedar para observación."

"Sanadora Bosworth," dijo Harry; si la mujer era algo como Madam Pomfrey, ésta no sería una conversación feliz. "Si es lo mismo, preferiría irme ahora, que quedarme y ser admitido. Esos Mortífagos me perseguían y odiaría causarle más riesgo al hospital. Tengo dos elfos domésticos que están más que familiarizados con tratar mis heridas y si sólo será observación, preferiría hacerlo en casa; Neville puede venir conmigo si quiere."

"Me quedo aquí, Harry, ya te dije." No parecía que Neville fuera a cambiar de opinión.

"Lo se, Nev," sonrió Harry, "de eso era de lo que quería hablar con la Sanadora Bosworth; estaba pensando que tus padres podían quedarse con nosotros también. Viste el departamento extra que tengo? Creo que pueden quedarse allí, y Dobby y Winky pueden cuidarlos. Ambos estamos preocupados por su seguridad y si viniesen con nosotros entonces los Mortífagos no podrán encontrarlos."

Harry estaba contento por la mirada que Neville tenía en sus ojos, una que Harry conocía muy bien, añoro. Sin esperar que Neville accediera, ya lo había hecho, Harry se dirigió a la Sanadora Bosworth.

"Neville ya me dijo que ambos deben ser supervisados fuera de la cama y girados para prevenir calambres. Tengo dos elfos, una que ya tiene experiencia atendiendo a magos encamados, solamente dígame lo que necesitan y me aseguraré de proveerlo."

Bosworth trató de encontrar una razón por la que eso no fuese posible, pero no tenía derecho a prevenirlo. Legalmente, Neville no tenía edad para hacer ese tipo de decición, pero con su abuela fuera del país y sin otros parientes para argumentarla, el deseo de Neville era lo que importaba. Siempre y cuando su abuela llamara para aprobar la transferencia, no había nada que pudiese hacer.

Así que dudosamente les dijo a Harry, Neville, y Dobby instrucciones detalladas de como cuidar de los Longbottoms; mayormente era mantenerlos cómodos, pero también había unas pociones nutricionales que requerían para que sus músculos no se atrofiasen. Dobby escuchó los detalles para después compartirlos con Winky, pero Harry se aseguró de escribirlo, por si a caso; no que no confiara en Dobby y Winky, pero había una gran diferencia entre cuidar de dos seres vivos y limpiar los pisos dos veces al día.

Después de una última petición para que cambiaran sus mentes, la Sanadora abrazó a Neville una vez más y le deseó suerte. Llamó al centro del piso para arreglar transporte para los Longbottoms, pero cuando volteó ya no estaban.

El traslador que Harry había hecho llegó al sótano como era normal, y gracias a un poco de magia, todos pudieron entrar en el elevador. Al presionar el botón del piso 13 Harry se preguntó si los Longbottoms podrían verlo, pero el pensamiento dejó su mente rápido. Neville estaba llorando de felicidad, y la expresión en su rostro era suficiente agradecimiento para Harry, sabía que estaba haciendo bien.

"Donde demonios han estado ustedes dos?" Escuchó Harry el Segundo que las puertas se abrieron; sabía que era Remus, pero al no poder verlo, Harry esperó a que los Longbottoms pasaran las puertas antes de pensar cómo respondería esa pregunta.

"Neville? Harry? Que demonios está pasando? Esos son tus padres Neville? Que, se los robaron de Sn. Mungo's?"

Girándose a Remus, a punto de reírse en su cara, Harry notó que no era el único que no se veía del todo bien; Remus estaba pálido y cansado, y si Harry no supiese mejor, diría que la luna llena se acercaba. Su tánica estaba más rasgada que de costumbre, y como Harry y Neville, tenía sangre en ellas; aparentemente, no solo Sn. Mungo había sido atacado.

"Que te pasó?" Preguntó Harry, "Estás bien?"

"Si, estoy bien, que hay de ustedes?" Remus se había calmado un poco, pero seguía recorriendo su cabello nerviosamente con sus manos. "Después de encontrar tu nota esta mañana, he estado tratando de encontrarte, parece que tu intuición estuvo bien. Confirmamos que Voldemort tenía algo planeado, así que la Orden y el Ministerio enviaron a todas las personas disponibles. Diagon, Hogsmeade, el atrio del Ministerio y Azkaban, todos fueron atacados simultáneamente esta tarde; Suerte que tu advertencia nos preparó."

"Logramos capturar cuatro Mortífagos en Azkaban antes de que detuvieran los ataques. Solo unas pocas personas fueron gravemente heridas, unas personas fueron besadas en Hogsmeade, pero podría haber sido mucho peor. Harry, Dumbledore y la Orden te han estado buscando por la última hora! No estaba preocupado al principio pero cuando vine y no había nadie entré en pánico! Dumbledore dijo que lo mejor que podía hacer era volver y esperar. Entonces Dobby aparece de la nada, no me dice lo que va a hacer, y entonces apareces viéndote tan mal como yo me siento, y con los Longbottoms! Uno de ustedes puede decirme qué paso, por favor?"

Harry abrió su boca, pero no sabía por donde empezar. La Sanadora se había encargado de su hombro y le había dado unas pociones, pero tenía una herida más que atender. Estaba muy dolorido como para explicar, así que se dirigió a Neville.

"Neville, podrías decirle a Remus lo que pasó? Tengo que tomar unas pociones y un baño. Estoy adolorido, sucio y ensangrentado y muy cansado; quizás Remus pueda ayudarte co tus padres? Dobby y Winky deberían tener algunos muebles allí, podemos hacer más cambios otro día. Una vez que tengamos eso listo, todos debemos hablar, tengo muchas cosas que explicarle. Va a ser una larga noche."

Dejando a los dos con las protestas en la punta de la lengua, Harry fue a su cuarto, deseando más que nada un buen baño. Como si el día no hubiese sido suficiente, sabía que tendría que decirles algunos de sus secretos, habían ganado su confianza, lo merecían.