Hola, pues he *buscando francotiradores* soy inocente, de acuerdo me he demorado una vida y la mitad de la otra en terminar este capítulo, pero no encontraba lo necesario para que este quedara, bueno, quedara bien: /, espero que les guste
Por cierto, FELIZ NAVIDAD!
TODO LE PERTENECE A LOS CREADORES DE LOS PINGUINOS DE MADAGASCAR
Habia sido un día tranquilo, sin sobresaltos, todos los animales se dedicaron a entretener a los humanos ,incluidos los pingüinos, aunque después de los incidentes del otro día las cosas se habían distanciados con los dos grupos.
-Que haces-le pregunto Kowalsky a Astrid, ella trabajaba con varios compuestos químicos, en el salón-comedor del cuartel.
-Yo nada Kowalsky solo estoy jugando con química-le contesto prestando absoluta atención a los artefactos que tenía, habia tubos de ensayo probetas y demás cosas para mezclar sustancias, la chica trataba de crear un compuesto químico descontaminante según le explico al pingüino, lo probo en un vaso con agua contaminada.
-Al parecer funciona, no sabía que eras ecologista-comento viendo como el agua contaminada volvía a convertirse en cristalina, sin embargo no sabían a ciencia cierta si era seguro beberla.
-No lo soy, Jazmín es la protectora de la naturaleza pero ya que no tengo nada que hacer, ocupo esto como un pasatiempo-le informo mientras anotaba las reacciones en su libreta de pronto, la puerta-plato se abrió.
-Hola que tal, no me han visto si?-les dijo Jazmín escondiéndose debajo de la mesa, ambos pingüinos se miraron confundidos.
-Pero Jazmín-le trato de detener Astrid cuando.
-Vuelve acá niña del demonio-Mar entro de golpe en el cuartel, los dos científicos se miraron confundidos otra vez,-emm, hola han visto a Jazmín-pregunto un poco más amable la chica al darse cuenta que estaba gritando..
-Nop- mintió Astrid entrecerrando los ojos, seguramente Jazmín se metió en un gran problema.
-Si la ven me avisan-se despidió mientras salía por la escotilla, enseguida Astrid empezó a reírse, quería ver el final de esto.
-Gracias por cubrirme-les dijo Jazmín saliendo de su escondite con varios sobre manila en la aleta, Astrid rodo los ojos la curiosidad siempre hacia que su amiga se metiera en problemas.
-Ahora que hiciste.
-Algo, pero no creo que sea tan grave-le restó importancia, en realidad creía que no era nada malo robarse unos cuantos expedientes confidenciales, o si?
-Jazmín-escucharon la voz de Xiu y entonces la más pequeña se empezó a preocupar un poco, era el tono de "estas en problemas jovencita".
-Adiós, si sobrevivo nos vemos-se despidió rápidamente subiendo por la escotilla.
-Ay, Jazmín-suspiro Astrid ,cansada pero divertida.
-No crees que deberías ayudarlas-le comento Kowalsky luego de un momento de silencio.
-Se las arreglaran- en ese momento un tubo de ensayo rodo de la mesa, Astrid se agacho enseguida para recogerlo pero el pingüino también lo hizo al mismo tiempo y entre ambos alcanzaron el artefacto aunque se golpearon la cabeza en el proceso- gracias Kowalsky-el nombrado ladeo la cabeza como respuesta
-Te hago una pregunta me ayudas por gusto o porque te lo ordeno Skipper-le interrogo prestándole atención a los químicos que estaba mezclando y esperando una respuesta.
-Ambas, espera como sabes que-le contesto confuso.
-Talento-ambos se miraron fijamente, en ese momento la puerta se abrió y Skipper bajo por la escotilla, se quedó mirando a los dos científicos con su típico ceño fruncido .en ese momento se dieron cuenta que estaban muy unidos, tanto que la espalda de la pingüina chocaba contra el pecho de su compañero, ambos se separan de un salto y un poco avergonzados.
-Kowalsky necesito hablar contigo-le dio una mirada a la teniente que enseguida agarro sus artefactos y los metió de nuevo a su habitación, Skipper espero hasta que ella se marchara para empezar a hablar.
-Te dije que la vigiaras
-Es lo que hago
-Emm, Skipper-les interrumpió Cabo, quería decirles que iba a jugar una partida de ajedrez con Mason, para que no se preocuparan después.
-Ahora no Cabo-lo corto, el pequeño pensó que le habia prometido a Mason que jugarían ajedrez, el nunca había faltado a una promesa y no pensaba hacerlo, así que se dirigió hacia le habitad de los primates, volvería a tiempo o eso esperaba.
Mientras tanto Kowalsky y Skipper seguían platicando, el último estaba tentado en romper su promesa sobre no decirle nada a nadie, especialmente por las insistentes preguntas de su soldado.
-No confíes en ella-le advirtió a lo que Kowalsky suspiro con cansancio, creo que esas dos palabras eran las más repetidas en esa conversación.
-Puedo saber la razón-no le habia dado una respuesta concluyente.
-Lo descubrirás pronto-y con esto dio por finalizada la conversación, el científico pidió permiso para ir a traer varias cosas de la tienda de suvenires, a lo cual accedió.
Mientras el pingüino caminaba de regreso, una pelota de playa que habia tomado, quien sabe para qué experimento, se cayó y tuvo que ir al recogerla, hasta que alguien la empujo de los arbustos de regreso hacia él.
-Oye, ten más cuidado-susurro una voz desde los arbustos, un par de ojos azules se asomaron un momento, Astrid.
-De quien te ocultas?
-Emm, de nadie- y se volvió a esconder, era buena en cuestión de camuflaje.
-Astrid estas en los arbustos –grito Xiu que no estaba muy lejos- el chiste es mantenerte oculta, genio.
-Gracias Kowalsky-le dijo sarcásticamente Astrid saliendo por completo de los arbustos, al ver la cara de confusión del pingüino le aclaro- estamos practicando camuflaje.
-Hola Kowalsky-le saludo Xiu , lanzándole una significativa mirada a su amiga-Astrid buscarías a Jazmín, no tengo idea de donde puede estar y tiene que volver-añadió muy seria, habría enviado a Mar pero ella también estaba muy enojada.
-Bien ya regreso,-asintió con la cabeza- adiós Kowalsky-el pingüino regreso hacia el cuartel, con una sonrisa en el pico.
-Haz visto a Cabo-le pregunto Skipper apenas lo vio entrar.
-No.
-Yo lo vi salir con la otra pequeña-contesto Rico quien estaba jugando con Mar un videojuego, Skipper rodo lo ojos molesto.
-Jazmín-le corrigió Mar sin dejar de presionar el joystick- maldición- se quejó cuando perdió, Rico se rio un momento pero dejo de hacerlo cuando vio la mirada que le dirigió Skipper.
-Si ella-le aclaro.
-Búscalo-Kowalsky enseguida despareció por la escotilla.
Decidió que lo más rápido y fácil sería seguir a la otra cabo, que a su vez también buscaba Astrid, que lio, ambos tenientes tenían que convertirse en niñeros hoy, para cuando llego al parque los últimos rayos de sol se lazaban en el horizonte, la noche estaba a punto de caer.
-Lindo momento para irte verdad Jazmín-se decía Astrid con ironía-quien anda ahí-pregunto mirando como los arbustos se movían, enseguida adopto la posición de defensa y se sintió un poco tonta al preguntar si alguien se encontraba por allí, seguro que le iba a contestar.
-El monstruo de New York-contesto una voz tratando de parecer terrorífica pero la voz de Kowalsky era inconfundible.
-Puede ser-intento parecer asustada, pero la delato la pequeña risa - Que haces aquí Kowalsky?- le pregunto tratando de no reírse por la pequeña broma.
-Buscando a alguien y tú?
-También, Cabo verdad?- Astrid sabía que ambos cabos se levaban muy bien ,aunque no estaba segura de que el pingüino estaría con su amiga.
-Jazmín cierto?-le pregunto con una ceja levantada.
-Claro amigo, anda busquémoslos juntos-le contesto entre risas, y no sabía cómo lo consiguió pero resbalo con una raíz de un árbol, por suerte Kowalsky la alcanzo antes de que se cayera al suelo aunque la chica ya estaba preparada para esa caída
-Ten más cuidado quieres-le dijo enojado mientras le ayudaba a estabilizársela chica pareció ofendida
-Disculpa, cuál es tu problema-le contesto con una calma superficial.
-Que eres demasiado torpe-y un peligro para cualquiera que se encuentre a un radio de cinco metros a la redonda añadió internamente el pingüino.
-Discúlpeme don perfección-se cruzó de aletas y le lanzo una mirada asesina.
-Al menos tengo la habilidad de caminar más de tres metros sin caerme-se burló y la pingüina conto internamente hasta el 10 por suerte se calmó hasta llegar al 8.
-No me molestes si-rodo los ojos y siguió caminando sin voltearlo a ver-como es que siempre empezamos llevándonos bien y terminamos peleando-se preguntó en voz alta.
-Esto ya habia ocurrido-pregunto confundido, los primeros días noto que la compañía de la pingüina era agradable, a veces.
-Como unas 5 veces, creo deberíamos empezar a preocuparnos por lo mucho que ocurre-añadió mirándolo algo preocupada, pero el científico solo se empezó a reir por la cara que puso-no le veo lo gracioso- pero al final también se unió a las risas.
Los dos pingüinos empezaron a caminar en silencio aunque de vez en cuando se regresaban unas miradas disimuladas, y por supuesto que fracasaron en el intento, en una de esas cuantas miradas Astrid se volvió a tropezar y esta vez sí se fue al suelo, de una manera muy estúpida y dolorosa, que Kowalsky no sabía si reír o ayudarla, por la mirada que le lanzo tal vez era una buena idea hacer la última opción.
Al tratar de levantarla, Astrid aprovecho para jalarlo al suelo por lo que él también fue a parar en el frio césped, su cara era un poema por lo que a chica se empezó a reír a carcajadas, por más que trato de evitarlo el pingüino también se empezó a reír.
Llevaban un buen rato entre risas hasta que lograron calmarse y se miraron profundamente a los ojos, Astrid recordó que no podía, que no debía pero quien puede evitar lo que estaba destinado para dos almas enamoradas.
-Prométeme que escucharas-le pidió sabiendo que esto era inevitable.
-De acuerdo-asintió confuso, pero toda la parte racional de él se apagó cuando sus picos se encontraron, fue solo por unos segundos o minutos o podrían haber sido horas, todos los recuerdos regresaron a el de golpe, cuando en ese mismo parque habían visto las constelaciones hasta la fatal noche en donde todo se descubrió, de inmediato la chica noto la tensión del pingüino así que con un suspiro se apartó, enfrentándose a su fría mirada.
-Esto tendría que pasar tarde o temprano-respiro hondo y lo encaro-sabes lo siento-eso sonó algo hueco- y sé que esto no cambia nada, lo lamento- bajo la cabeza como gesto de disculpa.
-Porque-fue lo único que dijo pero la sujeto para que no pudiera apartar su mirada de la suya, ambos se miraron intensamente una lucha entre azules.
-Es una historia muy larga-trato de zafarse pero el pingüino la sujeto más fuerte, claro que no al punto de hacerle daño.
-Porque-volvió a repetir acercando su cara a la de él, quedando a tan solo centímetros.
-Por amor-le contesto simplemente, y en ese instante la soltó, ella no se refería a enamorarse, se refería al amor que cada familia debe tener, pero el pingüino lo entendió mal.
-Te odio-Astrid sabía que no era cierto, pero dolía, dolía más que cualquier otra cosas, pensar que como las cosas empeoraron hace solo 5 minutos, irónico.
-No te preocupas nadie me odia más que yo misma-le dijo fríamente, aprendió a bloquear los sentimientos hace tiempo, se dio la vuelta y camino hacia el zoológico.
Ambos pingüinos se dieron la espalda, el pingüino miraba el suelo molesto, comprendió porque la advertencia de Skipper pero aun no entendía porque no se los dijo directamente, pensó en que podría decirles a los altos mandos lo que paso y así ellas pagarían pero por alguna razón eso no lo alegro más bien un frío se apodero de él, genial ahora se estaba volviendo sentimentalista, nótese el sarcasmo.
La chica sabía que tenían razones de sobra para enojarse con ella, aunque en el fondo ella esperaba que fuera diferente, suspiro con resignación.
-Hey Astrid te encuentras bien-grito alguien desde un árbol, la pingüina alzo la vista observando como Jazmín bajaba de un salto, sin querer habia escuchado todo, se estaba ocultando de sus otras amigas, porque estaba segura que iba a tener bastantes problemas por lo que hizo.
-Si supongo que , ah cómo es posible que una misma persona te haga sentir de lo mejor y al mismo tiempo por cualquier error te haga sentir como si fueras lo peor del mundo
-Eso es amor-Jazmín la abrazo durante un momento, aunque mas bien parecía como si Astrid la estuviera abrazando- Dime si sabias que iba a doler porque amaste-le contesto con su mejor voz de sabiduría, la verdad tenía idea de cómo se debían sentir, pero esa era otra historia.
-Yo no lo amo-le dijo fríamente zafándose del abrazo.
-Aja y yo soy la reina de Inglaterra-Jazmín sacudió la cabeza y subió de un salto a otro árbol- no te confundas, es amor y no culpa, aunque quieras pensar que lo es-fue lo último que le dijo antes de empezar a saltar de rama en rama, le encantaba los árboles y no podía desaprovechar la oportunidad de jugar un poco antes de afrontar los problemas.
Astrid suspiro con tristeza y se dirigió hacia el zoológico, estaba segura de que Jazmín llegaría antes que ella, aunque eso era el menor de sus problemas, cruzo ambas aletas alrededor del pecho y se marchó al zoológico, cuidándose de no toparse con Kowalsky en el camino, aunque el pingüino iba en otra dirección muy diferente.
Mientras tanto Jazmín trataba de encontrar el camino de regreso, creo que fue una mala idea no seguir con Astrid pero ahora necesitaba un tiempo fuera.
-La odio-escucho y de inmediato reconoció la voz del científico, suspiro y rodo los ojos, esto se estaba convirtiendo en un drama romántico, salió de los arbustos y camino a lado de Kowalsky, este apenas la noto.
-No es cierto, no la odias-vale hoy era el día de "Jazmín da consejos" pensó con ironía la cabo, no podía mantener su pico cerrado aunque si debía trabajar como cupido se iba a morir de hambre.
-Como lo sabes-le contesto con hostilidad.
-Lo noto, no puedes odiar a alguien sin razones y de hecho tú no puedes odiar a alguien-podría enojarse realmente con alguien pero Jazmín sabía que en el fondo, detrás de todo ese comportamiento lógico y matemática habia alguien a quien realmente le importaban los sentimientos.
-Vete de aquí, quieres-le contesto furioso, a pesar de la mirada asesina que le lanzo, Jazmín se mantuvo firme y empezó a caminar atrás de él.
-No-se adelantó unos pasos hasta quedar cara a cara con el pingüino bueno casi porque él le pasaba por una cabeza- tengo que decirte que quizá el orgullo te hará sentir fuerte pero no feliz
-Ahora resulta que nosotros somos los malos-exclamo más molesto.
-No lo eres, no hay un bando bueno o malo, solo, ah-suspiro- no sé cómo explicártelo, pero créeme ella no quería hacerlo.
-Si como no-replico con sarcasmo.
-Mejor me voy veo que es inútil insistir contigo, y no quiero darle más motivos a Xiu para que me mate-trago saliva un momento, tenía una lista de problemas, dejo al científico en sus propias cavilaciones mientras cruzaba de árbol en árbol hasta llegar al zoológico.
-Jazmín donde esta Cabo-le pregunto Xiu con una aparente calma, Astrid ya habia llegado, se excusó diciendo que le dolía la cabeza en parte tenía razón, pero sus amigas enseguida comprendieron lo que pasaba, poco después entro Kowalsky y empezó a hablar con Skipper quien rodaba los ojos con mucha frecuencia y con su habitual ceño fruncido.
-Él no estaba conmigo-le contesto un poco confusa , habían pasado la mañana hablando pero desde ese momento no le habia visto de nuevo, de repente de la escotilla bajo Cabo de un salto, los pingüinos lo miraron atentamente.
-Hola que sucede-saludo un poco tímido de la mirada que le lanzo Skipper, Xiu agarro firmemente la aleta de Jazmín y la arrastro hasta la puerta de la habitación, pero la pequeña consiguió zafarse quería ver lo que ocurría.
-Donde estabas-le preguntó un poco molesto Skipper.
-Jugaba ajedrez con Mason-le contesto sobrecogido por el tono.
-Y no podrías avisar-le seguía diciendo con una mirada cada vez más enojada.
-Si te lo dije Skipper estabas charlando con Kowalsky-le contesto sorprendido del comportamiento de su líder, pero toda la atención estaba puesta entre la discusión de la capitán y su subalterna.
-Y que tienes que decir en tu defensa-le pregunto con mirada acusatoria Xiu, seguía molesta con la cabo, especialmente porque le habia advertido los problemas que esto podría tener.
-Que tú a veces puedes ser un poquito exagerada-Jazmín miraba fijamente el piso.
-Jazmín –volvió a decir con un tono de reproche.
-Vale, vale, no era para tanto-trato de restarle importancia pero Xiu la seguía mirando realmente molesta- lo siento
-Tu eres insoportable-dijo enojada Mar cruzándose de aletas.
-Ustedes también y no me quejo-soltó Jazmín y en ese momento tuvo que esquivar una taza que cayo sonoramente al suelo, la habia arrojado Mar, estaba realmente molesta contra la chica, los demás las voltearon a ver, y ambas pingüinas se cruzaron de brazos , su líder rodo los ojos y se dirigió hacia su habitación.
Y termine, ya se quieren asesinarme por no actualizar por dos meses y les podría decir las razones pero son solo excusas: / en verdad lamento la demora pero les prometo que para el fin de mes tendrán tres capítulos sip?
Mily: Gracias por la felicitación y perdón por demorarme en este capitulo, pero ya vengo recargada y lista.
Abrazos y suerte
