Hola ... Yo de nuevo. Aquí dejó este capítulo y me voy lentamente ... Jajaja.

Harry Potter y sus personajes no me pertenecen. Escrito sin fines de lucro.

Resumen: Lily y James Potter abandonan a la alcaldía de sus hijas en un orfanato, la niña se ha convertido en un camino propio desde las sombras. Fem / Harry & Lord Voldemort.

Advertencia: Escenas fuertes.

Un interludio (Del lat. Interludĕre, jugar a ratos). es una pieza o pasaje musical que se interpreta entre dos partes o secciones de una misma obra.

Capítulo dedicado a: Nani9696

La rosa de Slytherin.

Capítulo XXV: Algo cambia dentro de mi - Interludio.

Camelia miraba como un nuevo esposo en el cementerio de la familia Longbottom. Había muchas personas, algunas que ni siquiera conocía. Otros eran el Señor y herederos de diferentes familias. Agradecimientos que ninguno de los Weasley ni Granger estaban presentes.

—¿Se hará algo con Abbott? —Con voz gélida le proporcionó a Augusta que miraba como la esperanza de seguir su linaje se quedaba en nada.

—Así está en ti, querida—.

—Entonces, debe prepararse para el infierno —aseguró con voz fría, Augusta miró extrañada a la joven. Sabía que ella no tiene sentimientos albergados, no entendía a la chica. Era difícil estar en su situación.

Los amigos y los hombres de largo plazo estaban al frente de ellos, los amigos de la joven y algunos conocidos de la familia, incluso había profesores y aurores. Personal del Ministerio de Magia, el propio Ministro.

Pero eso a camelia poco le interesaba. Podrían estar a cientos de personas pero ella no los notaría.

Lo que llamó la atención fue en una mujer rubia acercándose, la joven viuda se enfureció tanto como fue a su encuentro.

—¿Qué estás haciendo aquí, Abbott? —Pregunto con desprecio.

—¿Es verdad? ¿N-Neville murió? —La chica tembló un poco.

Camelia no importada por ella, se merecía sufrir, sufrir por el resto de su vida.

—Él está muerto por culpa tuya, Abbott —declaró con cara de póker.

—¿Quién te crees que eres para decirme eso, Potter? —La chica estaba furiosa.

—Lady Longbottom para ti, Abbott —Hannah abrió sus ojos de forma desmesurada. No podía creerlo. Pero, el anillo en su mano lo confirmaba. Potter se había casado con Neville Longbottom.

H[°~°]P

Ante el inminente nuevo año que se aproximaba a pasos agigantados, Albus Dumbledore llamó a reunirse a los profesores.

Todos estaban allí, excepto Snape, quien llegó poco después.

—No es momento para una reunión, Director —dijo mordaz.

—Severus, mi muchacho… no es necesario ser tan brusco. Los llame para tratar el nuevo plan de estudio para este nuevo año…

—Veo que no estás enterado aún…

—¿De qué? —Quiso saber curioso.

—Neville Longbottom falleció anoche.

Hubo un jadeo de horror, la profesora más afectadas parecían ser la jefa de casa de los Gryffindor y la jefa de Hufflepuff.

—¿C-cómo? — La profesora de herbología parecía muy afectada.

—Por el uso constante de una poción en mal estado o mal hecha. Alguien se creyó Pocionista e hizo un nefasto trabajo alterando o tratando de cambiar lo que se suponía era Amortentia…

—¿Cómo lo supiste, Severus? —Él director estaba molesto por el fracaso de sus planes y más por el insulto de parte de Snape.

—Por boca de la propia Camelia Longbottom —Dumbledore aquí si se horrorizo para satisfacción de Snape.

—¿Ella?

—Al parecer se casó con el chico Longbottom antes de que este muriera…

—Comprendo. Creo que todos tenemos cosas que hacer…

—El entierro es en un par de horas en Francia —Después se fue.

Dumbledore despidió a todos los maestros para que pudieran asistir al último adiós al joven Neville Longbottom.

El director estaba lívido. Tenía que hacer algo para evitar que la chica hable. Fue a buscarla a casa de sus padres y le dijeron que había salido rumbo a Francia con amigos de la familia a in funeral.

Dumbledore se apresuró a ir a buscarla. Pero tenía la entrada prohibida. Las barreras le impidieron su ingreso. Disgustado, decidió esperar. Quizás la chica no abriera la boca sobre quien le dio la poción o él estaría perdido.

H[°~°]P

—Lograste que él se casará contigo —Hannah estaba sorprendida.

—No entiendo qué estás haciendo aquí… eres la única responsable de esto, Abbott…

—Eso no es verdad. ¡Yo lo amaba! —Se defendió la rubia.

—¿A dónde lo llevó tu amor?

Hannah la quedó mirando, sin saber que decir. Intento abrir la boca para defenderse pero sólo un sonido ahogado salió de ella.

—¿Qué sucede aquí? —Preguntó los acompañantes de Abbott.

—No son bienvenidos aquí…

—Hannah quiere despedirse de su amigo…

—No quiero que la causante de la muerte de mi marido se quede aquí. Se van por las buenas... o serán a las malas…

—Nunca lo quisiste… No tienes derecho a correrme… —Hannah trato de defenderse en un susurro.

—¿Piensas que eres bienvenida por los padres y familiares de Neville? ¡No seas insolente, niña! —fijo con veneno en la voz.

—Creo que Lady Longbottom ha sido clara en sus demandas —Raissa y los otros se acercaron.

—Deben respetar el dolor de los Longbottom —Theo Nott recibió una dura mirada de parte de Abbott.

—Tu tampoco deberías estar aquí —demandó Abbott.

—En otras circunstancias me reiría de ti pero no es el lugar ni el momento —dijo Nott de forma despectiva.

—Es mejor irnos —le dijeron a Hannah.

—Antes de irte, Abbott… quiero que te quede claro una cosa… Jamás podrás acercarte de nuevo a este lugar. No lo tienes permitido y es mejor que corras porque haré que te cacen como a un animal. No tendrás a donde huir y llevarás por siempre la carga de saber que fuiste tu misma la que causó la muerte del chico que decías amar. No podrás terminar tu miserable vida con tu propia mano ni por la compasión de tus pares, morirás sufriendo, exhalaras tu último aliento sabiendo que solamente eres una pequeña perra sin escrúpulos que no merece el amor, que no merecía a alguien tan maravillosos como lo era Neville. Corre, Abbott —le dijo antes de voltearse y volver a su respectivo lugar, con sus amigos siguiéndole de cerca.

Hannah fue expulsada del lugar de inmediato. Se reunió con sus acompañantes para romper a llorar. Poco sabía que había sido maldecida, ignoraba que las simples palabras tuvieran tanto poder.

—Nunca más lo podré ver —Se lamento.

Sólo recibió una mirada de pena por parte de sus acompañantes. Llegó a su casa y vio con horror como la bonita planta que una vez Neville le regaló, se marchitaba ante sus ojos.

H[°~°]P

Camelia recorría el invernadero de los Longbottom. El lugar en donde Neville cuidaba sus plantas. Había muchas especies de plantas…

—Ama Camelia, Len viene a informarle que la buscan Aurores —dijo una pequeña elfa doméstica.

—Gracias, Len. Ya voy…

Camelia fue a ver a los Aurores. Encontrándose con Tonks y Kingsley Shacklbolt, Camelia frunció su ceño, estos eran seguidores de Dumbledore.

—Lady Longbottom somos Kingsley Shacklbolt y mi compañera Tonks…

—Bienvenidos, señores…

—Camelia, querida, estas personas vienen a hablar contigo sobre lo ocurrido… —Augusta dijo, Alice estaba encerrada en su cuarto y Frank en su estudio.

—Espero que vuestra afiliación a la Orden del Fénix no afecte este trabajo, Auror Shacklbolt… Lo mismo para usted, Auror Tonks —dijo en un tono seco digno de Severus Snape.

—De ninguna manera, Lady Longbottom —aseguró el mago.

—Bien. Porque estoy completamente segura que no contribuiría a ningún "bien mayor" o "bien común" que la asesina de mi esposo quede libre e impune —la chica dijo con veneno.

—Le aseguro que no será así… Haremos justicia…

—¿La justicia del Ministerio o la de Albus Dumbledore? —dijo en tono mordaz. Tonks se sonrojo.

—Le aseguro que somos unos de los dúos de Autores mejores del departamento…

—No lo pongo en duda, de lo que dudo es de su lealtad… el Ministro nos aseguró que enviaría a sus mejores hombres, pero no quiero a fanáticos seguidores de aquel viejo manipulador que ya le ha arrebatado bastante a mi familia —dijo gélida.

—Lady Longbottom le aseguro que…

—Kingsley sólo haga su trabajo, luego juzgare si son dignos de confianza o solamente un par de perro siguiendo sus propias colas —dijo ante un consternado par de Aurores.

—Mi nieta ya a hablado, señores. Pienso igual a ella, no les consideró dignos de confianza —Augusta aseguró.

—Neville fue sacado del colegio en un estado lamentable… Dumbledore lo minimizó, quiso barrerlo bajo la alfombra y no expulsó a la chica Abbott. Disculpen si dudo de la justicia que dicen impartir señores… pero tenemos razones de sobra para dudar de ustedes —le dijo con un veneno impropio de ella.

—Comprendo, Lady Longbottom…

—Atrape a Hannah Abbott y llévele a Azkaban para que se pudra en una celda, creo que ya conocen la salida, pueden irse —Camelia les dio la espalda y volvió al invernadero en donde se encerró.

H[°~°]P

Jasmine estaba abrazada a Draco, pensativa y muy triste.

—Ya, cariño —Jasmine escondió su rostro en el cuello de su prometido.

—Nunca soportaría perderte…

—No lo harás —le aseguró —. Yo nunca soportaría alejarme de ti. Si un día me separan de ti, lucharé por volver a tu lado.

Ella sonrió…

—Ya te imagino diciendo: soy un Malfoy y debo volver con mi mujer —Se rieron divertidos.

—Mi mujer, ¿eh? —Se burló, ella se sonrojo.

—Eres un idiota…—él la ignoró.

—Me gusta como suena —aseguró divertido.

Ambos sonrieron. Su compromiso debía seguir siendo un secreto. No podían arriesgarse. No serían capaces de seguir viviendo si perdían al otro y ellos lo sabían bien.

H[°~°]P

Hermione estas vacaciones había conseguido nuevamente quedarse con los Weasley. Estar en casa de los Potter era muy aburrido. No podía delatar su verdadera identidad, después de todo, había salas en donde no podía entrar, una de ellas era la biblioteca o en la bóveda privada que había en la casa.

Otro logró importante era que en casa de los Weasley había conseguido tener una habitación propia, incluso los gemelos se habían marchado para abrir una supuesta tienda de broma, ella esperaba que ellos no regresarán a la casa.

Su "relación" con Ronald seguía una línea verdaderamente inocente. El chico apenas le hablaba y Ginevra estaba muy encerrada en su aventura para notar algo más… Arthur estaba contento de tenerla en casa, aunque el hombre seguía siendo un amante bastante soso, tenían sexo con ropa y cubiertos con una fina manta, bufo divertida… ¿Sería apropiado esperarle está noche completamente desnuda? Sonrió con gran placer. Sabía que dejaría al hombre sin habla cuando visitara su habitación.

Esa noche, Arthur Weasley llegó a la casa un poco acongojado, se Veo a pensativo…

—¿Sucede algo, Sr. Weasley? —preguntó para guardar las apariencias, con Ginevra y Ronald Weasley cerca, no podía bajar la guardia.

—El prometido de Camelia Potter falleció, recién me enteré hace un momento, hoy fue su entierro en Francia…

—¿Neville Longbottom murió? —Ron pareció esperanzado de pronto, ¿Camelia era libre? Recibió una dura mirada de parte de Hermione, su novia, ella daba miedo.

—¿Sabe que pasó?

—Al parecer los efectos secundarios de una poción —dijo apenado, él también era padre.

—Es una pena, aunque Camelia nunca pareció enamorada verdaderamente de él —dijo Granger con un poco de veneno.

—La chica se caso con él —comentó Arthur.

—¿Qué? —Ronald gritó molesto.

—Ahora es Lady Longbottom. Hijo, tienes terminantemente prohibido acercarte a ella, ¿Lo entendiste, Ron? —el señor Weasley parecía molesto.

—Claro que si, papá —dijo a regañadientes.

Más tarde, cuando Arthur se había ido a dormir y los tres más jóvenes estaban acomodando las cosas, Ron estaba pensativo…

—¿Por qué crees que los Potter no te avisaron nada, Hermione?

—Debe ser algo de Camelia… no le agrado por más que sabe que soy su hermana —aseguró.

—Puede ser. Iré a dormir —dijo el chico y se fue.

—Potter se va a volver como la madre de Zabini, una viuda negra… este es su primer esposo y ni un día estuvo casada con él —rió Ginevra.

—Creo que tu hermano sigue enamorado de Camelia y podría seguirle sin importarle nada más —dijo fingiendo estar triste.

—Ya se le pasará…

—El título de los Potter sumado al de los Longbottom pesa más que un posible heredero para que lleve el título, Camelia tiene idiotizado a Ronald..

—No lo tomes muy en serio, es Ronald de quien estamos hablando… pero, dime… ¿Cómo van las cosas con Carrow? Porque se que lo seguís frecuentando fuera de Hogwarts —Chillo emocionada Ginevra.

—La última vez que le vi me hizo preguntas sobre Hogwarts y Dumbledore. Pienso que es mejor terminar esa relación, al menos no le veré durante las vacaciones.

—Ya veo… yo seguiré viendo a Rodolphus. No quiero terminar con él. Siento que me estoy enamorando de él —Hermione la miró horrorizada.

—¡Él está casado con la loca de Bellatrix! —dijo Granger.

—Me embarazare para que se quede conmigo —Dijo decidida.

—Estas loca, Ginny… Mejor vamos a dormir —le dijo para ir a encerrarse en su cuarto.

Fue sorprendida por Arthur que allí le esperaba.

—Tardaste mucho—dijo mientras le quitaba la ropa.

Hermione se sorprendió, ¿Qué le sucedía a este hombre? Incluso desgarro su ropa interior de un tirón y la tiró en la cama. Lo siguiente que supo fue que él estaba arriba de ella, desnudo y acomodándose entre sus piernas, la chica gritó al ser embestida sin siquiera estar lista para esto. No fue silenciosa, pero nadie pareció escucharla. Aun no sabia que le sucedía al hombre. Cuando él finalmente eyaculo, la dejó insatisfecha, no cerca de su orgasmo.

—Puedes estar con mi hijo pero seguirás siendo mía —le dijo en un tono brusco para luego tomar su ropa y salir del cuarto. Ni siquiera la había besado…

Granger estaba en shock. ¿Arthur Weasley había abusado de ella? ¿Por celos? ¿Había escuchado parte de su conversación?

H[°~°]P

Dos días después y en la casa de los Weasley se notaba la tensión entre los amantes, aunque los hijos de este no sabía que sucedía.

Cuando Arthur se fue, Hermione decidió terminar su relación con Ron, creía que era lo mejor dadas las circunstancias, le gustaba vivir en el peligro pero Arthur estaba mostrando ser diferente a lo que ella misma creía de él.

—Ronald quiero hablar contigo en privado —Él asintió para seguirle, dejando a Ginny en su mundo de ensoñación.

—¿Qué quieres decirme, Mione? —dijo el chico ya en su cuarto.

—Quería hablarte de nuestro noviazgo— Dijo pareciendo apenada, era una actuación brillante.

—¿Está algo mal?

—Creo que es mejor terminar…

—¿Q-qué? —Ron parecía confundido, la fortuna de los Potter se le escapaba de las manos una vez más.

—Escúchame primero…

—Habla, Mione…

—Me di cuenta que tu estas enamorado de Camelia, no pudiste ocultar lo feliz que te sentías al saber que Longbottom había salido del medio… Y no lo niegues…

—Es verdad —dijo apenado.

—Es sabido que como ella ahora es Lady Longbottom, se espera de ella que de un heredero para que lleve este apellido, Camelia necesita tener un hijo aunque no sea de Neville, el padre de ese niño podrías ser tu u otro…

—¿Me quieres decir que vaya por Camelia?

—Eso mismo. Ella debe sentirse frágil por está pérdida, piensa que quizás podrías ganarte su corazón, entre la dote de los Potter y la fortuna que heredará de los Longbottom tendrás mucho dinero, sólo debes hacer que ella te ame y deberás mostrarte comprensivo en todo momento —aseguró la castaña viendo ganada su jugada.

—¿De verdad crees que ella podría fijarse en mi? —A Hermione le pareció patético el chico, bobo por esa cara de estúpido enamorado.

—Por supuesto y yo te ayudaré —le aseguró sentándose a horcajadas sobre el chico.

—¿Q-qué estás haciendo, Hermione? —preguntó tartamudeando.

—¿Quieres conquistar a Camelia?

—Sí…

—Te ayudaré a hacerlo, ¿Alguna vez tuviste sexo? —Ron se sonrojo.

—¡No es asunto tuyo! —Dijo indignado.

La chica se rió, en verdad era patético.

—Ese es un no… —Dijo sonriendo de lado.

—¿Qué quieres?

—Ahora lo tendrás —aseguró Granger.

—¿Qué?

—Sexo, conmigo —Ronald se quedó en silencio, ellos antes se habían acariciado y compartido algunas otras cosas, la castaña en más de una ocasión le había chupado la polla o ayudado a masturbarse pero eso era todo, nunca habían ido más haya, su "amigo" no volvía a levantarse para su gran vergüenza.

Ronald seguía divagando, Hermione comenzaba a quitarle la ropa y besar su cuello, Arthur no le había vuelto a tocar después de esa noche y esto la tenía frustrada.

—¿Quieres acostarte conmigo, Ron?

—Mi hermana está en casa…

—Ella no nos molestará —le aseguró.

En ese momento el chico asintió, quería hacerlo y se sentía duro, el pequeño Ronnie estaba preparado.

—Es tu primera vez, esto será rápido y placentero para los dos, sin juegos, sólo sexo —Le bajo la cremallera e hizo que se tirará en la cama, sin ropa y ella se desnudó ante la curiosa mirada del emocionado pelirrojo.

Ron pasó saliva cuando ella volvió a subirse sobre su cuerpo, la chica estaba excitada con la idea, quería follar con el chico en ese momento, guio el mimbro erecto del joven Weasley hacia su entrada.

—¡Oh, Mione! —casi chillo el chico al ver cómo ella lo tomaba por completo en su interior…

Granger lo tomaba por completo como lo hacía con su boca, pensó él, un chico bastante ingenuo a pesar de su edad.

Ella estaba cerrando sus ojos, disfrutando de la sensación de placer inesperadamente agradable, espero un momento y comenzó a moverse, con su amante ocasional gimiendo y consternado por sus inesperadas reacciones, ver cómo ella cabalgaba su polla, Ron estaba maravillado.

—¡Joder, Ron! —Dijo ella sobresaltándolo…

—¡P-perdón! —Ella se detuvo mirándolo como si fuera estúpido, luego recuperó el ritmo y se abstuvo de hacer comentarios que en otras ocasiones y con acompañantes más experimentados deleitarían el oído de cualquier crédulo, le molesto que este no sea el caso de Ronald.

La chica se movió más rápido en busca de su liberación, sabía que él no duraría mucho más y así fue, él acabó en su interior, quedando exhausto, sudoroso y maravillado, aunque Granger no se detuvo, la polla del chico ya flácida seguía siendo estimulada por Granger quien esperaba una reacción más del joven, sintiéndose frustrada lo dejo pasar… necesitaba que Arthur volviera a tocarla.

—¡Eso fue increíble!¿Lo haremos de nuevo?— Hermione estuvo a punto de decirle en un comentario mordaz sobre lo "Wow" de su rendimiento.

—Quizás en Hogwarts —aseguró.

—Bueno…

Se quedaron ahí, de momento, Hermione sólo tenía en mente volver con Arthur. Nada más.

H[°~°]P

Esa misma noche, Hermione se fue a acostar temprano y cerró la puerta de su cuarto para que nadie ingresara y fue a la habitación de Arthur, no se puso nada provocativo, solamente su ropa normal.

Luego de la cena, Arthur ingresó a su habitación llevándose la sorpresa de que allí lo esperaba la chica Granger, su amante desde hace algún tiempo.

—¿Qué estás haciendo aquí? —dijo disgustado.

Ella puso cara dolida, evitó su mirada e hizo aparecer lágrimas en sus ojos.

—Quería hablar contigo… Entre Ronald y yo no existe nada —aseguró.

—Este no es el momento…

—Él se interesó en mi porque Dumbledore me dijo que yo era Rose Potter. Desde que lo supo, tu hijo quiso acercarse más a mi… Incluso quiso insinuarse, quería llegar a algo más físico pero no quise. Y ahora que Neville Longbottom murió, él quiere ir por Camelia de nuevo —Arthur estaba lívido, muy furioso con Ronald.

—¿Por qué no me lo dijiste antes?

—Quise hablar contigo en más de una ocasión pero no quisiste oír lo que debía decirte —admitió limpiándose las lágrimas de cocodrilo que resbalaban por su mejillas.

Él se acercó a la chica para limpiar esas lágrimas, desde ese momento le prometió siempre creer lo que ella le decía, nunca dudar de su palabra. Arthur aseguró que trataría de controlar sus celos. Ella le aseguró que era el primer y único hombre en su vida… él le creyó.

H[°~°]P

Raissa estaba en una reunión realizada por los Pucey, no quería asistir por los acontecimientos recientes pero igualmente lo hizo, Calisto y Mary Pucey era los "orgullosos" padres de Adrián y Alice, lo cierto era que Alice era una pequeña cosa salida de las entrañas del infierno que vivía para joder la existencia del resto de los seres vivientes… La pobre chica, a pesar de sus genes, era un adefesio… incluso se corría el rumor de que Calisto Pucey, luego del nacimiento de Alice, hizo castrar a todos sus elfos domésticos ya que se decían cientos de cosas de las preferencia de su esposa en la cama.

Adrián tenía un porte elegante y caballeroso, aunque era engreído como un pavo real… se creía mucho de si mismo y sus padres habían albergado y cultivados creencias e ideas irracionales que habían marcado al joven de por vida. Él se merecía lo mejor.

Adrián albergó durante años la ilusa idea que podría unirse a alguien como Raissa Rosier, eso fue antes de saber por su propio padre que la chica estaba destinada a ser esposa del Señor Oscuro a quien le temía. Había terminado comprometido con Millicent Bulstrode, para su desgracia, la chica no era guapa…

Se dio cuenta que Raissa estaba sola y vio a su hermana acercarse a la chica de sus sueños y se apresuró a unírseles.

—Damas —dijo intentando soñar galante, nada de eso ocurrió, su vos se escuchó tan fina que pondría en discusión la hombría de cualquiera y le habían bromas de que estaba finalmente adquiriendo rasgo de su verdaderos padres, es decir, uno de las cinco docenas de elfos domésticos que se encargaban de su casa… Adrián negó mentalmente…

—Hermano, estaba aquí hablando con la heredera Rosier… No vi a su marido, ¿Viniste sola querida? No te preocupes, no hay vergüenza en ello… supuse que alguien como el Señor Oscuro sería un amante terrible… —Raissa se rió divertida, más cuando su Señor estaba escuchando a la maldita bruja.

—¿De verdad crees eso?

—¿No es así? Mira, Adrián podría hacerte compañía y… —Raissa pudo ver los celos e ira de su esposo.

—No necesito de tu hermano o de cualquier otro mago viviente, ¿Quieres saber por qué? Mi Marido es maravilloso en la cama. Pero, ¿Qué podrías saber tu de lo que dos amantes hacen entre cuatro paredes, verdad? —dijo sonriendo para luego ir a ver a su ahora muy divertido esposo…

Su señor la devoró con su mirada, él vestido verde Slytherin le hacía ver cómo una verdadera Rosa… con un collar de diamantes adornado su fino y delicioso cuello.

—Maravilloso en la cama, ¿Eh? —Le dijo divertido.

—Él único… nadie se le compara mi señor… en realidad no necesito comprarle con nadie porque estoy segura que nadie le llega a la planta de los zapatos —admitió con sus ojos ardiendo de deseo apenas contenido.

Él tomó su mano y la besó, conteniendo el deseo, quería marcharse ya mismo de aquella aburrida fiesta.

—Vamos a casa —Raissa quería tirarse encima de él cuando dijo aquella pequeña frase.

Ella asintió tomando su brazo.

—Primero debemos despedirnos de los anfitriones… —Raissa disimulo una sonrisa divertida.

Se acercaron a los cuatro Pucey que hablaban de lo "exitosa" que había sido la fiesta, y de lo maravilloso que sería hacer nuevos aliados.

—Calisto, nosotros nos retiramos…

—Mi Señor, fue una fortuna tenerte a ti y a tu esposa en nuestra fiesta —Raissa sonrió cordial, se mantuvo en silencio.

Vio con satisfacción como los engendros de Pucey miraban boquiabiertos a su exquisito esposo. Raissa nunca le importó la apariencia de su esposo, lo único que quería era estar entre sus brazos, todo lo otro no importaba… ellos estaban juntos.

Se dirigieron hacía el punto de aparición, de ningún modo utilizarían una chimenea. La aparición era una de las formas de viajes que al Ministerio aún le costaba rastrear, más si se dirigían a una mansión muy bien protegida y esto duda de intrusos indeseados.

Raissa sintió un pequeño malestar, Tom aun la sostenía entre sus brazos cuando se anunciaba un día nuevo.

—Feliz cumpleaños, Mi Rosa —Le susurró sosteniéndola en sus brazos luego de llegar a la casa. Unieron sus labio en un casto beso —y feliz aniversario.

Ella sonrió, su esposo se había acordado…

—Feliz aniversario, Tom —ella sonrió aferrándose a su cuello.

Ella rió al ser cargada en los brazos de su marido quien subió las escaleras dirigiéndose a su habitación. Sabía que su esposo le haría el amor momentos más tardes, de hecho, ella esperaba con ansias ese dichoso momento.

El Lord se tomó su tiempo para quitar la ropa de su pequeña esposa, saboreo lentamente ese perfecto cuerpo arrancando jadeos, gemidos y toda clases de reacciones deliciosa de su esposa.

Tom se deleitó cuando su esposa quedó tendida de rodillas en la cama, ofreciéndole su cuerpo para que el lo tomará en ese mismo momento, pero aún no era tiempo, no importaba que tan dirá estuviera su polla, él necesitaba admirar aquella preciosa mujer, Su Mujer…

—Eres mía, mi pequeña Rosa —dijo con voz ronca, acariciando su intimidad, Raissa gimió por la intromisión de un dedo en su interior, luego otro y finalmente se unió un tercero, su señor se estaba tomando su tiempo y la joven pelirroja se deshizo entre sus caricias ya conocidas pero que tenían en su cuerpo un igual o mayor efecto.

—¡Tom! —Chillo ella, apretó sus dedos pero él no le permitió acabar.

—Aún no, cariño —Le susurró en el oído.

Un dedo entró en su ano, dejándole sin aliento, primero se mantuvo quieto para que ella se acostumbrara a esa nueva sensación, movió lentamente su dedo, Raissa contuvo el aliento, su Señor había decidido torturar a su pequeña Rosa.

—Mi Lord —su voz era temblorosa, incluso su cuerpo estaba así, con un pequeño temblor de excitación y perlado por el sudor.

—Algún día, Cariño… Hoy no —Le susurró mientras esparcía besos húmedos sobre su exquisita espalda, retiró con cuidado el dedo y cubrió el cuerpo de la pelirroja con el suyo, alineando su duro miembro a la húmeda y dilatada entrada de ella, la primera embestida fue dura, él gruño al sentirse aprisionado en esa cálida cavidad, era el mismísimo cielo, su cielo… La chica se aferró a las sábanas de seda que tenían su cama, era una penetración profunda ella creía que no durarían mucho tiempo más y que su señor se dedicaría a complacerla con duros embates y… su mente se nublo cuando el Lord así lo hizo, la habitación se llenó de gemidos y jadeos, dulces sonidos escapaban de la boca de la chica encendiendo aún más a su esposo, él ruido de piel chocando con más piel y ella ya no pudo ni pensar.

Tom sintió como su pequeña esposa se ceñía a su alrededor, alrededor de su gran eje, en cualquier momento se habría reído oscuramente por ese pensamiento de su polla, no en este momento… Raissa era muy bocal cuando terminaba y durante todo el sexo, no se contenía…

—¡Ah!... ¡Tom, Ah! V-voy a… —dijo desesperada, el frenesí de su cuerpo la empujó al abismo y tuvo un maravilloso orgasmo mientras ordenaba la dura polla se su marido, las sensaciones siempre se intensificaban al hacerlo… Tom gruño y terminó enterrado en el interior de la cálida y empapada cavidad del sexo de su esposa.

Raissa sentía los espasmos de su cuerpos, estaba satisfecha como su marido, y agotada… Merlín querido, había sido un viaje maravilloso…

El cuerpo de su Señor aún cubría el suyo propio, él se retiró de su interior y se acostó a en la cama para acercar a su esposa a él… con la respiración agitada, disfrutaron el silencio con un cálido y pasional beso… ella rompió el beso con una risa divertida. Él la miró en una muda pregunta para ver que le causaba tanta diversión: —Mi Señor es insaciable —entonces el comprendió su diversión.

—Aún nos quedan veintitrés horas para festejar, querida —Ella volvió a reír, disfrutando de un abrasador y voraz beso pasional que le dejaba aturdida y atontada.

Se sentía tan dichosa y feliz…

H[°~°]P

Camelia se había convertido en una visitante continúa en ese invernadero. Era algo curioso, estaba la mayor parte del día en el lugar, incluso cuidaba y mantenía las plantas del lugar.

Ella sentía que algo en su interior estaba cambiando lentamente, algo grande oprimía su pecho, era mayor el dolor y la angustia que vivía día a día.

Era su cumpleaños y tenía que ir a casa de sus padres, pero ayer había sido el de Neville. Alice se había pasado llorando todo el día.

No tenía ganas de ir a ningún lado. De pronto la casa Longbottom se había convertido en su inesperado hogar pero nunca lo pensó de este modo. Se había mentalizado para un futuro matrimonio sin amor y con frías cortesía en donde cada uno podría seguir su propio rumbo. Pero nada de eso había sucedido. Su esposo murió poco tiempo después de hecha la unión.

—Lily y James te deben estar esperando, hija —Augusta le dijo.

—Estaba a punto de irme. Sólo no me Di cuenta del tiempo…

—Camelia se que eres una chica joven, un día encontrarás a alguien para ti y aunque en estos momentos te pueda parecer inadecuado ya verás como un día llegue a ti ese hombre que es para tu vida —La chica sonrió, la bruja poco sabía de la confusión que había en su mente, puede que sus sentimientos por Neville nunca fueron verdaderos ni fuertes, apenas se conocían… pero, algo en ella le decía que estaba mal la idea de amar a otro

—Gracias —murmuró.

Se quedaron en silencio y la paz fue interrumpida por la discusión que tenían Frank y Alice, ambas mujeres escucharon sorprendidas cuando Alice le pedía el divorcio a Frank.

H[°~°]P

Camelia y Jasmine estaban con sus padres, Hermione había llegado de forma inesperada y "lamento" lo ocurrido, más el no haber podido acompañarles.

Apenas hablaron con la llegada de la chica Granger. Camelia fue a hablar un poco con Jasmine.

—Alice se siente muy mal, pienso que debe buscar ayuda… perdió a su único hijo y ahora le pidió el divorcio a Frank. Augusta me dijo que su nuera siempre quiso más hijos pero en un accidente, Frank quedó estéril —le comentó.

—Pobre. ¿Es un hecho entonces? ¿Van a divorciarse?

—Si. Alice quiere irse lejos. Creo que pe so en ir a América con algunos familiares para rehacer su vida. Así lo dijo…

—¿Y Frank?

—Él sólo puede dejarle ir. Sólo debe resignarse, pero él de verdad la ama —aseguró Camelia.

—Me imagino.

—Ya tenía todo preparado, hoy Frank sólo firmó los papeles de divorcio y ella quedó inmediatamente libre. Augusta fue a hablar con su hijo… creo que Alice tomó una decisión apresurada. No pensó bien en lo que estaba haciendo…

—¿Cómo va el caso contra Abbott? —Jasmine quiso saber.

—Ningún progreso, no pudieron encontrarle.

—Tonks y Kingsley son perros falderos de Dumbledore, creo que no harán mucho…

—Lo sé. Se los dije cuando fueron a casa de los Longbottom —Camelia aseguró.

—¿Piensas usar el apellido Longbottom?

—En teoría ese es mi apellido ahora, una vez fui Potter…

—Yo misma me mentalice para hacer el compromiso de unión de Uxia Rosier para unir en el futuro a un Potter y un Malfoy…

—y Malfoy te quiere a ti… —ninguna de ellas vio a una sobra alejarse después de haber escuchado lo suficiente.

H[°~°]P

Hermione se fue de la casa de los Potter directo al caldero Chorreante en donde volvió a usar una vez más la chimenea para llegar a la residencia de Dumbledore, la casa parecía antigua, muy bien cuidada…

—Señorita Potter, que agradable sorpresa… no esperaba verle aquí —aseguró el viejo director.

—Escuché varias cosas que puede interesarle, señor.

—Habla, querida…

—Alice y Frank Longbottom firmaron los papeles de divorcio hoy mismo… escuché como Camelia se lo decía a Jasmine.

—Es una lástima que se separen…

—Al parecer Alice quiere más descendencia y Frank no puede dársela —dijo la chica.

—Recuerdo el incidente. Fue tres meses antes de que el joven Neville Longbottom naciera. ¿Tiene algo más para mi?

—Jasmine habló de un posible compromiso entre ella y Draco Malfoy… dijo que Uxia Rosier se encargaría del ritual.

—Debemos impedir ese compromiso. Los Potter se volverían oscuros y tu por asociación mi niña — Hermione asintió.

—¿Uxia Rosier tiene tal poder?

—Temo que si. Proviene de una antigua familia irlandesa que tiene una magia muy poderosa de sangre. Son afines a los rituales de toda clase, desde un simple ritual de compromiso hasta lo impensable… La familia Calleigh era una familia neutral hasta que Uxia se unió a Evan Rosier tiempo después de que sus padres y primer prometido fuero brutalmente asesinados —omitió que él había sido responsable de ello, él prometido de Uxia Calleigh no era otro que Serges Carrow, hermano mayor del amante de la joven que estaba en frente de él en esos momentos.

—¿Qué podemos hacer?

—Debemos eliminar a los Rosier, mi niña… es por el bien común, por el bien de todos. No podemos permitir que Uxia Rosier haga un ritual para unir a ambas familias como lo son Malfoy y Potter. Se de ti aprecio por los Weasley y esa unión afectaría tus lazos de amistad con ellos…

Hermione asintió.

H[°~°]P

Augusta miraba a su nieta política con orgullo, habían hablado con los Potter y esto habían aceptado.

—Desde hoy es oficialmente hija tanto de Lily y James Potter como lo es de Frank Longbottom. La adopción fue exitosa —aseguró el duende.

Camelia había sido formalmente adoptada y su tercer padre ahora era Frank.

Cuando ella decidiera volverse a casar y formar una familia, uno de sus hijos tomaría el título de los Longbottom cuando sea mayor. Finalmente la sangre de aquella familia no se perdería.

Frank no quiso adoptar a otro niño para criarlo. Camelia era la opción perfecta para todo esto. Era su heredera perfecta. Los cambios se fueron notando poco a poco, los iris se volvieron de un profundo azul y el cabello de la chica de un fuerte Rubio, sus rasgos faciales no cambiaron, sólo el color de ojos y cabellos. Ya no quedaba nada de su cabello castaño ni de sus ojos miel.

Camelia se miró en el espejo y no lo pudo creer. Finalmente se había convertido en Longbottom por sangre.

H[°~°]P

Tonks y Kingsley estaban esperando para hablar con Dumbledore.

—¿Sucedió algo, mis muchachos? —dijo el mago acercándose a ellos.

—Pudimos esconder temporalmente a la chica Abbott, Albus. Camelia Longbottom aún no hizo nada —Kingsley dijo.

—Son buenas noticias. No quisiera que la joven Abbott pague por un error lamentable como fue darle esa poción al chico Longbottom —lo que Dumbledore nunca dijo fue que estaba tratando de salvarse a él mismo.

—La chica quiere hablar con usted, director… no pudo tomar sus TIMO y esto le preocupa…

—Mi querida muchacha, me encargaré de hablar hoy mismo con la señorita Abbott. Es una pena pero no puede volver a Hogwarts. Es peligroso para ella. Quizás pueda irse a Estados Unidos… Allí hay una escuela muy prestigiosa y creo profundamente que la muchacha disfrutará allí más que ser perseguida por los Longbottom —aseguró pareciendo cansado.

—¿Debemos reportar no tener indicios de la chica Abbott?

—Es lo mejor.

—Borramos la memorias de los padres de la chica Abbott, como nos ordenaste —Dijo Tonks.

—Bien hecho. Ahora tenemos un problema mayor… —dijo pareciendo el abuelo abatido.

—¡No nos asustes, Director! —Tonks se había convertido en una segunda Molly Weasley cuando se trataba de apoyarle, era una verdadera lástima la ausencia terrenal de Molly ya que era una fiel seguidora de él.

—Llegaron a mi ciertos rumores que perturbaron un poco nuestros planes… Vienen de una fuente fideligna. Al parecer los Potter y Malfoy harán un contrato de compromiso entre sus vástagos. Temo que no podremos dejarlo pasar más por la forma en la que quieren realizar este peculiar compromiso en donde Uxia Rosier haga un ritual de unión... —los Aurores le miraban en completo shock.

—Eso no se hace desde hace unos cien años, Albus —Kingsley dijo pensativo.

—Era más una práctica sangre pura, predominaba la fidelidad hacía el marido y acuerdos familiares en donde aseguraban no tener problemas entre las familias… creo que es momento de hacer algo… Antes que la familia Potter se vuelva oscura —dijo pareciendo derrotado.

—¿Qué haremos Director? —preguntó la siempre entusiasta Tonks.

—Sí conseguimos erradicar a la familia Rosier entonces no nos enfrentaremos a esto nuevamente —aseguró el anciano.

—Muy precipitado. Se sabe que Evan Rosier es un seguidor de las creencias de los sangre pura… todo apuntaría hacía nosotros. Y es imposible ingresar a ese lugar sin que alguien de confianza de sus amigos invite a uno de los nuestros —aseguró Kingsley.

—¿Qué propones, mi muchacho? —los ojos del anciano brillaban.

—Ir por Lucius Malfoy. Es el pilar de su familia y si él cae… el compromiso no se haría ya que los Potter no querrían involucrarse con ese tipo de magos —dijo convencido.

Malfoy tendría que pasar mucho tiempo en Azkaban. Tendrían que encontrar algunas cosas comprometedoras u oscuras en la casa del mago. Era algo que debían hacer. Y quien estaba organizando redadas era Arthur Weasley. Quizás la chica Granger podría meter cosas en la cabeza de Arthur.

El anciano sonrió… su plan era perfecto.

H[°~°]P

Raissa estaba esperando a su marido mientras preparaba un baño para ambos, su Señor había tenido una reunión de último momento. Se corría el rumor de que el Ministerio de Magia empezaría a hacer Redadas en casa de sus seguidores.

Weasley estaba al frente de esta nueva iniciativa. ¿Una maniobra de la luz para desacreditar las acciones de su señor esposo? Pues, se aseguraría de que no funcionara.

—¿Qué está pensando, mi Rosa? —La oscura e enigmática voz de su marido le sacó de sus maquinaciones. Él la observaba desde la puerta del baño, con solo una bata cubriendo su delicioso cuerpo.

Se deleitó con la vista. Su esposo era una ensoñación, la perfección hecha hombre, la perfección hecha mago, el mago más poderoso del mundo. Pronto, su Señor erradicaría la competencia por completo.

—Las redadas, mi señor….

—¿Qué piensas de ellas?

—Es para desacreditar nuestro lado, lo que no logró saber es si este repentino e inesperado interés por la lealtad de los sangre pura son del mismo Ministro o alguien se lo susurró en el oído…

—¿Crees que es un plan de Dumbledore? —dijo curioso.

—Podría serlo. Si no lo es, él anciano director hará un buen uso de ellos…

—Al parecer fue una iniciativa genuina de Arthur Weasley… se sabe de su enemistad con los Malfoy —La chica frunció su ceño.

—Mi Señor, van a llegar a mis padres…

—Evan no tiene nada en la mansión Rosier, sus artefactos y manuscritos están en Francia y la mansión es inaccesible para los intrusos…

—Es la mansión ancestral de la Rosa… Esta protegida con sangre —dijo más tranquila.

—No tienes nada que temer, mi Rosa —aseguró.

Ella sonrió más tranquila. Estiró una mano que él gustoso tomó.

—Debe sentirse cansado, mi Señor… preparé una tina para usted —dijo desatando el nudo de la bata de su esposo.

—Ven conmigo —Raissa sonrió.

Dejo que el Lord entrará a la gran tina, que se parecía mucho al baño de los prefectos aunque mucho más amplia y profunda.

El Lord estiró su mano para que ella lo acompañara, la chica se quitó su bata dejándola caer al piso, descubierta su desnudez ella acompañó a su esposo.

—¿Está estresado, mi Señor?—dijo recorriendo con sus dedos el torso de él.

—Sólo cuando no estás a mi lado, mi Rosa —admitió con una sinceridad poco habitual en él. Sintió como el agua lo relajada y encendía a la vez. Él deseaba tanto a su esposa… que Merlín ayudase a la chica, ella seria suya en ese mismo momento.

—¿Se siente bien, mi Lord? —dijo ella haciendo que el volviera del lugar a donde sea que se había ido la mente del Señor Oscuro.

—Pusiste algo en el agua —dijo entrecerrando sus ojos.

—Son sales de baño. Dicen ser un afrodisíaco pero descubrí que pueden ser utilizadas para otras cosas… —admitió con un gran sonrojo abrazándose al cuello del Lord, su marido muy excitado y ella sobre su polla, las manos de Tom rodeaban su pequeña cintura, compartiendo un casto beso.

—¿Otras cosas? ¿Cómo cuáles? —Raissa se estremeció cuando el miembro erecto de su esposo se roso con su intimidad.

—¡Ah! —el agua también estaba haciendo efecto en ella, su piel más sensible al toque de él…

—¿Decía algo, mi Rosa? —preguntó con una voz ronca y una sonrisa.

Raissa volvió a gemir, una mano de él acariciaba lentamente su clítoris.

—M-mi Señor… —sus palabras fueron ahogadas con un beso voraz.

—Dime querida esposa, ¿Cuáles son los usos que descubriste recientemente? —ella abrió la boca para hablar pero lo único que pudo hacer fue un pequeño y dulce sonido que encendió a Tom… —Ya veo…

Aseguró sin cesar en sus caricias…

—Las sales… son… ¡Ah! Para…—se abrazó más a su esposo.

Él pensó que no era normal que su esposa reaccionará así aúna simple caricia, sonrió al descubrir la respuesta, se dedicó a suavemente morder, besar y succionar la piel expuesta de la joven que era vulnerable a sus caricias.

—Es hora de salir del agua, mi Rosa —le dijo con voz oscura. Ella sólo asintió y permitió que él la sacará del agua, declara su cuerpo y la llevara a la cama que compartían cada noche.

Raissa estaba de espalda a la cama, acostada, con sus piernas abiertas, expuestas sólo para que él pudiera admirar tal belleza. El Señor Oscuro puso real interés en la vista que le proporcionaba su esposa, sus piernas, muslos, su intimidad, vientre plano y sus duros pezones. Era una belleza. Belleza que solamente él podría contemplar.

Busco algo en la mesita de noche, era una especie de gel, que sostuvo entre sus manos, lanzó sin una varita un extraño hechizo en ella, dejándole palpitante… el Lord no dijo nada, dio un dulce beso a la joven mientras untaba lubricante en sus dedos, durante el beso introdujo un dedo en el ano de su querida esposa, la respiración de la chica se agitó rápidamente, no esperaba sentir placer de algo así pero lo estaba haciendo, disfrutando el momento. Si vista estaba nublado, él deseo y la pasión poco a poco se apoderaba de ella; Raissa sintió un segundo dedo en su interior y balanceo sus caderas contra las manos de Tom, pronto se unió un tercer dedo… Ambos se encontraban excitados y listos para el siguiente nivel, dejando su boca el Lord puso una considerada cantidad de lubricante en su miembro ante los atentos ojos de su pequeña Rosa…

—¿Estas Segura? —Ella asintió sintiéndose segura de si misma, eso era lo que ambos querían desde hace un par de días y ella se lo daría gustosa…

Raissa estaba en la misma posición que antes, recostada boca arriba sobre la cama, mientras que su esposo estaba arriba de ella; Tom instruyó a la chica para que pusiera los pies encima de sus hombros. Alineó su pene con ese anillo de músculos prieto y comenzó a encerrarse lentamente, tenía una vista perfecta, podría ver cómo su polla se enterraban en el trasero de su esposa, las dulces reacciones de ella, los gestos de su cara, el lenguaje corporal, sin lugar a dudas esas sales de baño habían hecho bien su trabajo, su esposa lo tomo por completo en su interior, dejándole maravillado… ella era simplemente perfecta.

Tom se movió despacio, con cuidado de no lastimarle, sus embestidas eran cortas y poco profundas, ella se fue acostumbrando, dejándose llevar como siempre sucedía, él sudor vi riendo sus cuerpos que se veían perlados, la respiración errática acompañaban a las duras embestidas, Raissa no podía simplemente quedarse quieta, luego de fuertes embates por parte del Lord, ella estaba disfrutando de su unión, quería acabar, necesitaba hacerlo y por iniciativa propia acarició su clítoris brindándose placer a si misma…

—¡Tom! —Gritó cuando llegó al clímax.

Su ano apretó la polla de su esposo llevándolo al límite, unas cuantas embestidas más y el término en el interior del cuerpo de la chica.

Era una verdadera belleza, estaba despeinada, sudorosa, su cuerpo si recibiendo espasmos de su reciente orgasmo… Su esposo sólo pudo observarle con pura y genuina adoración mientras que ella mantenía los ojos cerrados, tratando de conservar las sensaciones como vívidos recuerdos en su mente.

Tom salió del interior de ese delicioso cuerpo, ella se sintió repentinamente vacía y se movió inquieta con una leve incomodidad, quizás más tarde dolería y mucho…

Su esposo la abrazó mientras cubrían sus exhaustos cuerpos con una suave sábana. Debían dormir un par de horas. Era lo mejor. Las respiración es se volvieron acompasadas, tranquilas… ella ya se habían quedado dormidos.

Continuará.

Otro nuevo capítulo. Ayer me dieron el guion que debo memorizar para la obra de teatro, estoy de los nervios ... se suman los parciales y los exámenes que tengo hasta el próximo lunes ... cuatro parciales seguidos ... estoy exhausta. De verdad, me faltan muchos más… y cada día se suma más trabajo. Es por eso que publico este capítulo. Espero poder volver al mes próximo con un capítulo más.

Lamento los posibles horrores de la ortografía y todo lo relacionado con el mal o el uso de las distintas características de un texto.

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