Si tú supieras
Tercera Parte
Agosto, 2008
Capítulo XXII
-Lo mejor de las fiestas.-dijo mi padre pasando a mi lado.-La comida.
Papá buscó la aprobación de Jacob antes de lanzarse sin pudor a la mesa de aperitivos. Mamá se nos unió y nos acercamos para ver cómo se tomaban las primeras fotos de la flamante pareja.
-Jacob, ¿cuándo es tu viaje?-preguntó mamá.
-A fin de año-contestó él con algo de orgullo.
-Estoy intentando convencer a Bella de que se vaya contigo.-dijo entonces y fue como un golpe en la boca del estómago.
-¡Mamá!-chillé.
Jake rió pero mi rostro había tomado un intenso tono rojizo. El vestido y yo éramos ahora una sola estructura de color rojo.
-Lo siento, Isabella.-agregó mi madre.-Pero ya conoces mi opinión. ¿No crees, Jake?
-Ok-la detuve sintiéndome traicionada.-Iré a tomar con la esperanza de emborracharme y olvidar lo que ha pasado.
-¡Bella!-me detuvo Jake a mitad de camino.- ¡Vamos, no te molestes!
-¿Qué no me moleste? No tiene porqué estar debatiendo mi vida privada con otras personas. Soy adulta y puedo tomar mis propias decisiones.
-No estás comportándote como una adulta ahora mismo-me contradijo.
-¿Tú también?-¡Era increíble! La noche anterior habíamos conversado y pensé que estaba todo bien.
-¡Bella!-pidió tomando mis manos.-Vamos, no te molestes. Olvida lo que pasó. –Jugó con nuestras manos como si estuviéramos bailando.-Divirtámonos. Sé que probablemente no te irás conmigo, por eso quiero aprovechar a mi mejor amiga para no extrañarla tanto cuando no esté.
Me resistí por un par de minutos, pero luego decidí olvidar el asunto como él me aconsejaba y disfrutar de la celebración de mis mejores amigos quienes con una gran sonrisa en el rostro recibían los saludos y buenos deseos de los invitados.
-¡Pequeña Bella!-escuché que me llamaban. Me volví en dirección de aquella voz, adivinando ya al único que me había llamado de tal cariñosa manera mientras estuvimos en el colegio.
-¡Emmet!-me acerqué a saludarlo tratando de evitar a su compañera, quien no me quitaba los ojos de encima. Gajes de las bodas, siempre te reencontrarás con quien no te agrada. Y habrán escenas de este tipo, donde se disimulan cariños y se sonríe a quien te ha hecho daño en el pasado. Por lo menos, el cariño con que hablé a Emmet fue real.- ¡Tanto tiempo sin verte! ¿Cómo has estado?
Rosalie lucía despampanante en un vestido plateado que se ceñía a su cuerpo. Y su pelo, inmaculadamente rubio enmarcaba su rostro con suaves ondas que caían hasta la mitad de su espalda. Se veía hermosa sin embargo, no quitaba sus ojos de mi vestido granate. Sonreí complacida pues no me sentí empequeñecida por ella como solía ocurrir en el colegio.
Emmet, tan grande como lo recordaba, se veía muy apuesto con su smoking negro y su pelo rizado corto.
-Bien-sonrió éste y detuvo el impulso de acercarse cuando vio a Jacob a mi lado.
-Emmet, Rosalie-les dije con mi voz más diplomática-les presento a Jacob. Jake, Emmet y Rosalie también estudiaron en mi colegio.
-Yo era compañera de Isabella-agregó Rosalie con un tono que me pareció a nostalgia.
-Mundo chico, creo que soy el único ajeno al grupo-comentó él a modo de broma.
-Jake, ¿sabes algo de tragos?-le preguntó Emmet.
Luego de una pausa, Jake respondió.
-¡Claro!
-¿Podrías acompañarme a la barra para complacer a estas dos señoritas?
Confuso, Jake aceptó.
-¿Aún quieres emborracharte?-murmuró este en mi oído.
Si me dejas aquí con Rosalie, seguro que sí-quise decirle, pero en vez de eso negué con la cabeza. Debía quedarme hasta el final de la fiesta por lo que tenía que mantener mi cabeza en frío y evitar en lo posible todo lo que me diera sueño. Y el alcohol, al contrario de a muchas personas, en vez de prenderme solía hacer todo lo contrario.
Desvié la mirada cuando ellos nos dejaron a solas.
-Bella,-escuché la voz de Rosalie-nunca me caíste bien.
La observé pasmada, sin poder comprender lo que decía. Pues me había causado una gracia tal que tuve que morderme el labio para no echarme a reír. Ella parecía tan seria y formal diciéndome esto que no me pareció adecuado arruinar su momento. Pero antes de poder decir,"no te preocupes, fue mutuo" ella añadió y fue lo que al final me dejó de una pieza:
-Pero lamento mucho cómo me comporté contigo en secundaria. Ahora sé que tus sentimientos por Edward siempre fueron serios y lamento haberle hecho creer que no era así en un principio y haberte molestado luego de que él se fue.
-¿Le hiciste creer que mi interés no era real?-pregunté.
-Así es-levantó la vista visiblemente contrariada, no sé si por tener que decir que lo sentía o porque de verdad estaba arrepentida.
Respiré profundo y asentí con la cabeza.
-Está bien-terminé el tema bruscamente.-No te preocupes. –Me volví para retirarme pero ella me detuvo.
-¿Puedes perdonarme?-pidió.
-Sí-respondí con algo de nerviosismo.-Claro.
El cóctel terminó momentos después y fuimos conducidos al salón de la fiesta, donde todo estaba listo para que la celebración se realizara. Las paredes adornadas con flores y tonos pasteles, estaban también iluminadas con velas produciendo una íntima atmósfera de reunión.
Di una extensa mirada a los grupos de invitados. Busqué a Edward entre ellos, pero no pude hallarle. Minutos más tarde le encontré enfrascado en una animada conversación junto a Emmet y Rosalie. A pesar de lo ocurrido hacía muy poco con ella, se me revolvió el estómago al verles. Quizás, sí debía dejar el pasado atrás y empezar de nuevo. Cada vez encontraba más argumentos a favor de esta alternativa. Sin embargo, me aterraba la idea de dejar el pasado atrás.
¿Qué hará Bella entonces? :S
Ya queda poco para el final, así que muchas gracias por pasarse y por sus comentarios :D
