CAP 25: Enfrentamientos
"No importa lo que me digan, tengo que volver a Hillwood…tengo la necesidad de escuchar de la boca del propio Arnold toda la verdad, estoy dispuesta a pasar la página, pero quiero que él mismo me lo diga" – pensaba la rubia mientras volvía a su casa del aeropuerto con su boleto de regreso en el bolsillo
….
Al día siguiente en Hillwood
Eran las 10 de la noche y en la casa de huéspedes, estaban alistando todo para la llegada de la navidad, de pronto sonó el timbre
-Ve a abrir hermano, yo estoy ayudando a mamá – pidió la castaña, sabiendo muy bien quien había llegado
-Está bien, yo voy – respondió un poco preocupado, porque desde la mañana, su rubia no le respondía el celular
Arnold se dirigió hacia la puerta mientras a la vez iba pensando en Helga
-¿María?
-Hola…Arnold…¿Cómo estás?
-Bien, pero…¿Qué haces aquí?
-Mariaaaaa…holaaaa, que bueno que ya estas acá, ven pasa…te estábamos esperando
Arnold se quedó un poco sorprendido por la repentina aparición de su secretaria, así que decidió ir a preguntar a su madre, mientras Susy se iba a la sala con María
-¿Mamá…me puedes explicar que está pasando?
-¿A qué te refieres hijo?
-Me puedes explicar…¿Qué hace María acá?
-¿Qué?...pero, tú estabas de acuerdo con que la invitara a pasar la noche buena con nosotros
-¿Yo?...¿cuándo dije eso?
-Susy me lo dijo
-Ah…creo que ya voy entiendo…déjalo así madre, sólo por favor no me dejes a solas con María
-Está bien…no te preocupes hijo – respondió Stella, pensando en la larga platica que tendría que tener con Susy
Mientras todos esperaban que esté lista la cena, el rubio insistía en marcar a Helga, pero ella seguía sin responder. Arnold ya se estaba impacientando, hasta que escucho que alguien lo llamaba
-¡Hermano!
-¿Eh?...si dime ¿Qué pasa?
-¿Qué estás haciendo?...María y yo queremos jugar monopolio…¿quieres jugar?
-Quizá…después – respondió sin darle importancia y muy concentrado en su celular
-¿A quién llamas?...¿a Helga?
-Si
-Pues debe estar muy ocupada y entretenida con André, quizá por eso no te responde
-¿Qué?...¿por qué dices eso?
-Hace unos días hable con Geraldine por el celular…y pues, me dijo que había visto a Helga muy contenta con André paseando
Arnold se quedó en silencio, porque no quería hablar y dar a notar que estaba hirviendo en celos y solo atino a seguir marcando a la rubia.
Después de unos minutos, Stella llamo a todos para que pasen al comedor
-¡La cena esta lista!
Todos fueron a sentarse a la mesa, incluido Arnold...Susy, designo los asientos y por supuesto sentó a María junto a su hermano, la morena se sentía tan feliz de compartir esos momentos con el hombre que amaba y con toda la familia de él.
-Me olvide la ensalada en la cocina
-Déjalo Stella…yo iré a traerlo – dijo María
En esos momentos sonó nuevamente el timbre de la puerta principal y Susy se ofreció a ir a ver quién era…Cuando la adolescente abrió la puerta se quedó sumamente sorprendida por ver quién era
-¿Helga?...¿qué haces acá?
-Vengo a buscar a tu hermano…¿podrías llamarlo?
-Lo siento, pero no puedo…estamos a punto de cenar y no hay lugar para ti…solo hay lugar para cinco personas
-¿cinco personas?...dirás cuatro – respondió Helga
-Somos cinco…lo siento Helga, pero estamos felices sin ti
-¿Así?...eso quiero verlo con mis propios ojos – dijo la rubia, mientras dejaba sus maletas en el pórtico de la puerta y empujaba a Susy para que la dejara pasar
Cuando la rubia llego al comedor presencio una escena que no había pensado ver ni en sus peores pesadillas, ver a una mujer saliendo de la cocina con una fuente en la mano y tratando con mucha familiaridad a sus futuros suegros fue una estocada en el corazón
-¿Arnold?...¿qué significa esto?...¿quién es esta mujer? – pregunto la rubia, con un hilo de voz
El rubio que hasta ese momento no se había dado cuenta de la presencia de la rubia, se sobresaltó al oír su voz
-¿Helga?...¿qué haces acá?...¿cuándo llegaste?
-Te hice una pregunta…¿Quién es esta mujer?
Ella es María, respondió una adolescente que acababa de entrar a la comedor y al ver que todos estaban mudos ella había decidió responder
-¿María?...¿entonces, esta tipa era tu prometida?
-¿Qué? – dijo el rubio, temiendo lo peor
-Sí, ya lo sé todo…pero me hubiera gustado que tú mismo me lo digas – respondió la joven, mientras intentaba retirarse
-¡Helga!...¡esperaaaa!...déjame explicarte – dijo el rubio mientras la tomaba del brazo
Helga no soporto más y le tiro una gran bofetada al rubio
Fue tanta la fuerza que empleo la joven, que Arnold cayó al piso y rápidamente fue auxiliado por María
-¡No quiero que me vuelvas a tocar!...¿entendiste? – Decía con los ojos aguados – yo estaba dispuesta a perdonarte todo, pero al encontrarte en esta situación, creo que la sale sobrando en toda esta historia soy yo…hasta tus padres la prefieren a ella…
-Helga, eso no es cierto – respondió Stella
-Nosotros apoyamos tu relación con nuestro hijo – secundo Miles
-Pues eso no es lo que parece…disculpen por interrumpir su velada
-¡Helga…estas confundiendo las cosas…yo… - intento hablar María
-Tu cállate, me importa un comino tus explicaciones…me iré y ni se te ocurra seguirme…¡Adiós! – salió corriendo la rubia de la sala y se dio cuenta que en la puerta la esperaba Susy – todo salió como querías…¿no?...espero que ahora estés feliz
-Pues no puedo evitar decirte que me siento satisfecha…pero te quería entregar algo, por si se te ocurre perdonar a mi hermano, estoy segura que si miras esto, jamás lo harás – decía la adolescente mientras le entregaba un USB a la rubia
-No quiero ver nada, déjame pasar
-Bueno…entonces te lo dejo aquí – dijo la castaña mientras colocaba el USB dentro del bolsillo del saco de la rubia – adiós Helga y Feliz Navidad…
Arnold se había quedado sentado en el suelo, se sentía destrozado por la forma en que sucedieron las cosas, pero lo que también le dolía era la manera en que Helga le había hablado
-"Acaso no confías en mi ¿Helga?...el amor que te entregue ¿no fue suficiente?...sé que cometí un grave error, pero se supone que nos amamos…si tan solo me dejaras explicarte todo…" – pensaba el rubio mientras una lagrima rodaba por sus mejillas
…
Helga se la pasó, todo el camino llorando ya que se sentía traicionada, las personas que pasaban junto a ella le quedaban mirando con lastima, más a ella nada le importaba.
Al llegar a su casa se dirigió a su cuarto y sin ánimos se quitó el saco para guardarlo y en ese movimiento se le cayó de uno de los bolsillos el USB que Susy le había entregado, la ojiazul lo recogió con temor y decidió ver lo que había dentro, entonces prendió su laptop y lo conecto con el dispositivo, notó que dentro había únicamente una carpeta que decía "FOTOS", entonces lo abrió y empezó a ver varias imágenes del rubio con María, en donde se le veía al cabeza de balón sonriendo, habían ido a la playa, al parque, al cine y en todas aparecían abrazados, en otras fotos salían dándose un beso…la rubia seguía revisando cada de una de las fotografías mientras sus lágrimas empezaban a mojar las sabanas, hasta que…
-¡¿Phoebe?!...
La rubia había encontrado una imagen en donde veía a cuatro jóvenes en una heladería conocida por ella, esas personas eran Arnold, María, Phoebe y Gerald, los jóvenes estaban sonriendo y posando para el retrato
-No puedo seguir viendo esto – se decía a si misma llorando – pero…¿y si hay algo más de lo que deba enterarme?
Siguió observando hasta que encontró algo que le termino de romper el corazón
-Arnold…nooo…¿Por qué lo hiciste?...yo te amaba y te espere…¿tú no pudiste hacerlo?...¿por qué?
La rubia no soporto más y cerro su computadora portátil, sin embargo la imagen no se le borraba de la mente, en esa fotografía se encontraba un dormido y al parecer desnudo Arnold, que descansaba sobre el hombro también desnudo de una morena que sonreía a la cámara.
-No puedo creer que hayas hecho el amor con otra mujer…entonces si la amabas…¿verdad?...o quizá, aun la amas, pero…entonces…¿Por qué me pediste que me casara contigo?...¿por qué? – hablaba la rubia, mientras se ahogaba en su llanto y así estuvo por varias horas hasta que al fin se quedó dormida.
A la mañana siguiente, Helga partió nuevamente de Hillwood hacia Francia, dejando su celular en casa
…
En la habitación de Arnold
-No puedo creer lo que me estás diciendo viejo
-Gerald, siento que este dolor me quita la respiración…no sé qué hacer
-¿Has intentado…llamarla?
-Más de mil veces, también fui esta mañana a su casa y al parecer no hay nadie
-¿Dónde estará?...Phoebe también está preocupada
-Solo quiero saber si está bien…no soporto no saber nada de ella – decía el rubio quebrándose
-Tranquilízate Arni
-Es que la perdí…y yo la amo, la amo…no podré seguir sin ella
.
.
.
Dos semanas después…
-¿Quieres desayunar hijo?
-No mamá, no tengo hambre
-Pero Arnold, hace varios días que no pruebas bocado, te ves mal…
-Me veo como me siento, muy mal…solo quiero saber si Helga está bien, pero sigue sin responder…no puedo resistirlo más madre…
-Quizá volvió a Francia y esta con su familia
-No tengo el número de nadie de su familia…nunca tuve la delicadeza de pedírselo…soy un pésimo hombre, el peor de todos
-No digas eso Arnold, tu eres una persona maravillosa, solo dale tiempo, yo sé que ella está bien…levántate de esa cama, recuerda que tenemos que ir al aeropuerto a despedir a Susy
-Claro, pero primero me daré un baño
Una hora después todos estaban en el aeropuerto
-Adiós a todos, los voy a extrañar…nos veremos en las siguientes vacaciones…¡María! Ven un momento – dijo la adolescente jalando a la morena lejos de los demás
-¿Qué pasa Susy?
-María, esta es tu oportunidad…no la desaproveches
-¿De qué hablas?
-De que ahora tienes el camino libre para estar con mi hermano…tú lo amas y él aprenderá a quererte, hazme caso…lucha – susurraba la castaña
-Tienes razón…gracias…y cuídate mucho – respondió la morena abrazando a la adolescente
Arnold se sentía ajeno a todo lo que estaba sucediendo, su mente se encontraba perdida al igual que su mirada…
"Mañana se iniciaran las labores del Teatro Circular…¿Vendrás?...espero verte…no te imaginas cuanto te extraño Helga, hace dos semanas que no sé nada de ti y siento que me estoy muriendo" – pensaba el joven
….
A la mañana siguiente, Arnold llego muy temprano a la oficina y observo que el lugar de Helga estaba vacío, segundo después escucho unas risas y su corazón empezó a latir velozmente, pero sintió su mundo caer cuando vio entrar a la culpable de sus desvelos tomada de la mano con André
-¿Helga?...
-Hola Arnold…¿Cómo has estado? – Saludo el francés – ven cariño vamos a tu lugar – le dijo a la chica
-¿Helga, puedo hablar contigo un momento? – pregunto el rubio
-André voy a revisar las labores de los obreros ya vuelvo – dijo la rubia ignorando por completo a Arnold
Cuando la chica hubo salido de la oficina, André decidió hablar
-Arnold, quiero pedirte por favor…que dejes en paz a Helga
-¿Qué?...y…¿tú quién eres para pedirme eso?
-Su novio
-Eso es imposible, Helga me ama a mí
-Helga dejo de verte como el hombre perfecto, para ella, ahora eres un simple mortal más…en Francia, decidió darme una oportunidad y no la voy a desaprovechar… sé que no me ama, pero también sé que pronto llegara a hacerlo
-Estás loco, no reo en nada de lo que me dices y no lo creeré hasta que Helga misma me lo diga
-¿Decir qué? – pregunto la rubia que acababa de entrar nuevamente a la oficina
-Helga… es cierto que estas saliendo con André
-Arquitecto Shortman, yo no tengo porque darle explicaciones de mi vida, pero si eso hace que deje de dirigirme la palabra entonces se lo diré…Si…André y yo somos novios…y le voy a pedir por favor que se aleje de mí, no se me vuelva a acercar – decía la joven sumamente seria
-¿Es verdad lo que me dices?...¿no quieres saber nada de mí?
-Te detesto Arnold...no quiero verte, no quiero que te me acerques, no quiero respirar el mismo aire que tu…¿entiendes?
-Solo necesitamos aclarar las cosas, Helga…escúchame
-¡Lárgate de mi vida!...! Entiende!
-Pero…
-Arnold basta – interrumpió el francés – entiende que Helga no quiere volver a saber nada de ti
-Helga por favor…
-Ven hermosa, vamos a afuera un momento
-Claro, acá el ambiente está apestando a mentiras…vámonos – dijo la rubia, tratando de ocultar el inmenso dolor que sentía
Y así los días fueron pasando y cada vez Arnold se sentía más miserable
…CONTINUARA…
Hola aquí les dejo un capítulo más y mil disculpas por la demora, espero que les guste y no se olviden de comentar…
Les quería hacer una pregunta, tengo una historia que escribí hace algunos meses atrás que se llama "LA VIDA CONTINUA" está publicado en mi cuenta, solo tiene un capitulo y estaba pensando en hacerle una continuación…¿les gustaría que lo haga? O quizá no…díganme lo que piensan :)
Nos leeremos prontito :)
