Algo fluffy y un poco sin sentido para eliminar ese sabor algo agridulce que ha podido dejar la season finale. Gracias a AmeSweet y Patrikamikaze por sugerir la canción ^^
Canción: Home de Edward Sharpe and The Magnetic Zeros
Home
We laugh until we think we will die
Barefoot on a summer night
Nothin' new is sweeter than with you
La idea de salir a beber con Hodgins y Sweets no le hizo demasiada gracia a Booth en un primer momento, pero la insistencia de Hodgins por celebrar el nacimiento de su primogénito un par de semanas antes "como dios manda" no le dejó más opción que aceptar. La última vez que bebió con uno de ellos acabó pidiéndole matrimonio a Hannah, Booth rezó por no volver a cometer una estupidez así esa noche.
Las cervezas no dejaban de venir desde la barra, luego vinieron los tragos de whiskey chupitos de tequila. De comentar el partido de la tele su conversación pasó a hablar de niños y relaciones. Booth intentó controlar su lengua para no decir anda sobre él y Brennan. El grupo momento para reunir a sus amigos y su familia y darles la buena noticia.
Las copas seguían viniendo y la mente empezaba a nublarse. Entrecerrando un poco los ojos Booth pudo ver la hora de su reloj. Las 12 de la noche y ya estaba en ese estado. Era hora de dar la noche por acabada. Como pudo envió un mensaje a Brennan, esperando que no estuviera ya dormida. A los pocos minutos ella contestó que iba a buscarle.
Sweets y Hodgins parecían estar disfrutando sin pensar en la hora, en como volverían a casa ni en la resaca de mañana. Ninguno de los tres vio a Brennan entrar hasta que la antropóloga estuvo al lado de Booth.
-¡Hey, doctora B! – gritó Hodgins al verla - ¿Viene a tomarse una con nosotros?
-No, no puedo. Vengo a buscar a Booth.
-Ohhhh – se quejaron Sweets y Hodgins a la vez.
-Lo siento, pero ya es tarde y estáis muy intoxicados. Será mejor que vosotros dos os dirijáis a casa también. He llamado a Daisy para que venga a por vosotros y Ángela está esperando en casa.
Sin decir más Brennan ayudó a Booth a levantarse del taburete y a atravesar el bar y la calle hasta su coche.
-Gracias por venir a buscarme. Siento si te he despertado.
-No estaba durmiendo, - contestó Brennan mientras ponía en marcha el coche – esperaba noticias tuyas.
-Ohhh estabas preocupada por mí – sonrió Booth.
-Pues sí. Aunque sé los hombres suelen usar la bebida para crear lazos entre ellos, me preocupaba que bebieras en exceso y te pasara algo.
Booth miraba por la ventanilla las calles vacías de Washington. Sólo se veían un par de coches de vez en cuando y absolutamente nadie por las aceras. Llegado un momento Booth se quitó el cinturón de seguridad y el coche empezó a pitar.
-¿Booth? ¿Qué haces? Vuelve a ponerte el cinturón.
-No, Huesos. Para aquí.
-Pero Booth…
-Para. Hay algo que quiero hacer.
Brennan, pensando que Booth tendría ganas de vomitar paró de inmediato. Booth salió del coche y se comenzó a caminar por el paseo con jardines que había en esa zona.
-¿Booth? – le llamó Brennan.
-Ven conmigo. – Dijo simplemente él.
Brennan le siguió por el camino de baldosas blancas y rojas, observando como Booth lograba mantener el equilibrio pero sin poder caminar del todo recto. Por fin el agente paró, al lado de un estanque artificial, con fondo de cemento y focos de luz en el agua
-Vamos a bañarnos, Huesos.
-No, Booth, estás intoxicado y no piensas con claridad.
-Oh, venga. Siempre he querido hacerlo. El agua está siempre tan limpia… y con el calor del verano dime que no te apetece refrescarte.
-Lo que no me apetece es que nos pillen aquí dentro del estanque.
Booth la ignoró, quitándose los zapatos y los calcetines y subiéndose las perneras del pantalón hasta la rodilla.
-No lo hagas, Booth.
-Ven a evitarlo – y se metió en el agua que le llegaba justo por debajo de la rodilla.
Brennan negó con la cabeza. Se acercó hasta el borde del estanque.
-No pienso salir hasta que tú te metas – dijo Booth, que se iba alejando del borde.
-Eres peor que un niño, Booth – le reprochó Brennan pero sin poder borrar la sonrisa de su cara.
La antropóloga acabó cediendo, se quitó los zapatos y se metió en el agua remangándose la falda.
-¿Contento ya? Ahora vámonos.
Booth se acercó a ella y sin darle tiempo a reaccionar la alzó en brazos.
-¡Booth!
-Shhh… - interrumpió él, tambaleándose hasta el centro de la fuente de nuevo. – Dame un minuto.
-Booth, tus capacidades motoras se encuentran afectadas por el alcohol, vas a hacer que nos caigamos.
-¡Yo nunca te dejaría caer! Y ten un poco de paciencia.
Sabiendo que un Booth borracho y descontento era mejor que un Booth borracho y enfadado, Brennan no dijo nada más. Sí hizo algún amago de bajarse de los brazos de Booth, pero él la mantuvo donde estaba. Llevaban casi un minuto ahí parados cuando chorros de agua empezaron a salir del borde del estanque justo hasta donde ellos estaban.
-¡Ah! – gritó Brennan mientras intentaba zafarse de Booth y cubrirse a la vez.
El agente simplemente reía mientras el agua caía como lluvia.
-¡Booth, nos estamos calando! – gritó Brennan pero sin reprimir una sonrisa al ver la felicidad en la cara de Booth.
-¿Y? Esto es divertido, es algo nuevo.
Continuaron ahí quietos, mojándose y riendo, hasta que el agua paró. Booth bajó a Brennan al suelo y por fin salieron del estanque. Con los zapatos en la mano volvieron al coche, pero antes de abrir la puerta Brennan paró a su novio y le dio un beso en los labios.
-¿Y eso? – preguntó él con una expresión cariñosa en el rostro.
-Porque me gusta hacer cosas nuevas y divertidas contigo.
