Dolor
Mucho dolor
"¿Nathaniel? Está muy oscuro aquí..."
Ese estúpido tomate no estaba, de hecho no había nada.
Nada de nada.
André Bourgeois y su ex esposa estaban abrazados llorando amargamente cuando los Kurtzberg llegaron al hospital alterados.
"¿¡Están bien?!" preguntó la señora Kurtzberg. Justo en ese momento salió el médico.
"¿Son los familiares de Nathaniel Kurtzberg?"
No hubo respuesta, no hizo falta.
"Sobrevivirá, pero..." el médico hizo una pausa "lo siento, no hemos podido salvar su pierna"
Cuando despertó no podía hablar y tardó un rato en notar que había algo en su boca. Le quitaron el tubo cuando vieron que podía respirar por si misma, pero nadie le dijo nada y no había nadie más allí. Chloé se sintió miserable hasta que sus padres y... a un hombre y una mujer a los que no reconoció aparecieron por la puerta.
La abrazaron y lloraron, pero no dijeron nada. Parecían aliviados... y a la vez no lo estaban, como si algo más pasase, ¿se iba a morir?
Le dieron papel y un rotulador y lo primero que hizo fue preguntar qué había pasado.
"Un akuma, mi amor" dijo André "Ladybug y Chat Noir aún no han podido con él"
Entonces preguntó por la identidad de los dos desconocidos.
"¿Cómo que quién somos? Los padres de Nathaniel" dijo la mujer.
Cuando ella miró a sus progenitores confundida supieron lo que pasaba.
"Amnesia" dijo el médico "nada inusual después de haber estado tres semanas en coma"
"No recuerda a su marido" dijo Audrey "y cuando vio la marca de la cesárea se puso..."
"Ha sido un shock muy grande para ella"
"Tal vez debería ver a su marido" dijo el médico.
"Él no quiere que lo vea así" dijo el padre de Nath "aún no ha aceptado que ha perdido la pierna... y tampoco sabe cómo le va a decir a Chloé que puede que su hija no sobreviva"
Nathaniel no se había despegado de la incubadora desde que le dieron el alta. Noche y día se los pasaba allí pegado, observando el pequeño cuerpo de su hija lleno de tubos.
Eso no tenía que haber sido de esa manera. Su bebé no tendría que estar luchando por su vida.
"Mi niña, no te puedo perder" dijo "lucha, Courtney. Papá está aquí"
Audrey entró y lo observó, sentado en esa silla de ruedas con la mano apoyada en la incubadora.
"Nathaniel" lo llamó.
"Hola, señora Bourgeois" respondió casi sin despegar la mirada de su hija.
"Ve a verla" era una orden, no una sugerencia.
"¿No está ya bastante asqueada ya? No quiero que vea que está casada con un tullido"
"Es tu mujer y tú prometiste cuidarla, ella te necesita y tú a ella."
Tenía razón, tenía que ver a Chloé.
Cuando llegó a la habitación ella se puso a llorar.
Lo recordaba todo. Recordaba a su marido, a su tomate. Se tocó el vientre.
Courtney.
Continuará...
