Un imagina que no es imagina XD

Como siempre no puedo hacer algo cortito

Que lo disfruten

Feliz cumpleaños de nuevo a Sakura Yellow!

Burlesque.

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— ¡Tannlos, no quiero ir!

—Hiccup no seas nena, anda, te vas a divertir.

— Es que... —

El castaño se sonrojó, a lo que su hermano se burló y lo estiró con más energía pues el espectáculo pronto comenzaría.

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Al llegar al lugar, rápidamente fueron atendidos por una hermosa jovencita de cabello rubio y atrevido uniforme de maid ceñido al cuerpo; se presentó como Camicazi y que sería su mesera durante el resto de la noche.

— ¿Cómo dejé que me trajeras a este tipo de lugar? — cuestionó Hiccup abochornado pues a donde quiera que viera había meseras con uniformes similares, aunque también uno que otro varón con un atractivo atuendo, prendas que él jamás se pondría.

—Es un cabaret burlesque, no tiene nada de malo. — contestó el menor viendo atento al escenario.

— ¿Esperas ver a alguien? — cuestionó el mayor tomando la bebida que su mesera recién les había entregado.

—Para que te digo que no sí sí

— ¿Quién?

—La chica más hermosa que te pudieras imaginar. Me traje todo mi sueldo por tal de pasar un momento con ella.

Hiccup escupió su bebida.

—Entonces…¿Es es una...

— ¡Cállate idiota no! Me refiero a conversar con ella, puedes pagar que te acompañe mientras bebes y todo eso.

— Dioses Tannlos, en serio estás enamorado.

El menor sólo suspiró como respuesta.

— Yo sólo quiero conversar un poco con ella, ¿por qué no alquilas también a una hermosa chica? , al menos así una se te acercaría.

—Que gracioso — se mofó Hiccup con sarcasmo. — Pero yo jamás...

Más no pudo continuar, pues la luces de todo el lugar se apagaron y sólo una quedó encendida, la que iluminaba justamente el centro del escenario donde una presentadora salió a escena; era igual de hermosa que las demás chicas pero a diferencia de ellas tenía un vestuario más conservador, era de cabello corto color miel no era tan extravagante.

— ¡Bienvenidos al teatro Adelfa Azul! —animó ruidosamente. — Vamos a darle la bienvenida a nuestras flores favoritas que hoy presentarán a una nueva flor de dragón!

Los chiflidos y los aplausos de los varones no se hicieron esperar, aunque también había una que otra mujer que le gustaba ese tipo de espectáculo, ya que era un espectáculo de diversos shows

Tannlos también aplaudió ruidosamente, se había levantado de su asiento haciendo un escándalo mientras gritaba: "¡Sí, Stormfly! Fiuu Fiuuu" a lo que el avergonzado Hiccup lo detuvo para sentarlo.

Para suerte del mayor, las luces se apagaron en su totalidad, los varones dejaron su escándalo y tomaron su asiento y bebidas para disfrutar el espectáculo.

Y la música empezó y el telón se abrió.

En el escenario había todo un montaje, unas escaleras que llevaban a un balcón que tenían cuatro puertas en forma de corazones. De estas solo fueron visible las sombras de las mujeres que aguardaban del otro lado, todas coreando al mismo tiempo lo que parecía ser el coro de las hermanas flores de dragón.

Y luego una puerta se abrió. De esta salió una sexy bailarina de cabello negro, vestuario sensual conformado por un pequeño corsé verde, lencería negra y medias floreadas, y tacones muy altos. Hiccup quedó boquiabierto pues la chica era bellísima, excelente bailarina, y cantante y sobre todo muy sensual.

La segunda puerta se abrió.

—Hiccup, Hiccup. —estrujo Tannlos sin dejar de ver a la chica que acababa de salir. —¡Es ella, es ella!

Doble impresión para Hiccup, la ídolo de su hermano era una chica alta de cabello rubio rizado, pintado con mechas azules al final, había salido con una lencería mucho más atrevida que la otra chica que dejaba poco a la imaginación pero a la vez gran incertidumbre, e hizo baile sumamente sensual que dejaba a más de uno con la boca abierta.

Tannlos estaba que no podía dejar de verla, hasta sus mejillas se habían colorado mientras las chica bailaba y lanzaba un guiño al aire que pensó que había sido especial para él.

Después la tercera puerta se abrió, de aquí salió otra rubia, muy delgada, de lencería blanca, parecía querer parodiar una novia por el velo que sobresalía de su lencería de encaje, a leguas se veía que era atrevida por la forma en que bailó su solo, aunque igual de sensual cuando acompañó al resto de sus hermanas.

Hiccup observó a los varones y sus reacciones todas parecían conocerlas ya que gritaban el nombre de sus favoritas.

"Heather, Stormfly, Ruffnut" ¿Entonces la cuarta chica era nueva flor de dragón?

La pregunta fue respondida, cuando de la última puerta que permanecía cerrada una poderosa voz se escuchó, las chicas se posicionaron al pie de la escalera para recibir a su cuarta hermana, otra chica rubia de cabello liso que lo tenía sumamente alborotado, tenía una extravagante atuendo, un corsé muy ceñido al cuerpo color rojo, lencería muy pequeña color negra atada con ligas que se unían con medias color negros semitranslucidas y que acompañaba con altos tacones.

Hiccup, ahora sí no pudo cerrar la boca, esa chica era sumamente atractiva, además que su voz había dejado callado a más de uno ni qué decir del baile sensual que protagonizó con el resto de las chicas, y que provocaba a los instintos masculinos.

Porque las chicas bailaban de tal manera que te invitaban a tocarlas, pero a la vez de cuidarte de ellas, de ver sólo lo necesario y no lo que a muchos le causaba curiosidad, o más bien a todos.

La canción terminó con las presentaciones de cada una echa por la misma presentadora, Mala. Y Hiccup estaba atento a cada uno de esos nombres, pero más curioso por saber el de ella

"Heather" la única chica de cabello negro

"Stormfly" la novia de Tannlos

"Ruffnut" la atrevida y delgada chica

Y por último

"Astrid" la dueña de sus nuevas fantasías.

—¡Estuvo genial! ¿no crees? —preguntó Tannlos, a su ido hermano que seguía sentado desde su lugar con la boca abierta.

Para despertarlo de su letargo, le ayudó cerrándole la boca, no sin antes apreciar a cuál de las cuatro flores miraba más.

—Ah.. ¡¿Qué?! ¿Qué?

—Eh… ¿no que te no te divertías?

—Ah… yo… yo…—se enrojeció por dejar ver expuesto su entusiasmo masculino poco convencional.

— ¡Y caballeros, como es tradición! Haremos la subasta de nuestras hermosas flores para que los acompañen el resto de la noche. — anunció Mala a lo cual todos los hombres prepararon billeteras, sólo se aceptaba efectivo.

—Tengo que ganar a Stormfly. —rezongó Tannlos sin poder dejar de ver a su querido tormento, la cual estaba atenta a su clientela, y que al pasear la vista por donde estaba le guiñó el ojo.

— ¿En serio Tannlos no te parece poco ético? Es decir… ¿comprar chicas?

— ¡Ni que la fuera a esclavizar! Aunque admito que le gustaría hacer de todo con ella. —sinceró su hermano. —¿Por qué no le entras y compras a la nueva flor?

—Ah… pero… pero… yo… no… es… decir… no es correcto… mejor paso. —dijo avergonzado y trató de no mirar a la chica rubia y sumamente maquillada que aguardaba en el escenario.

—Tú te lo pierdes. —finalizó el menor para prestar atención a la subasta que empezó con la venta de Heather.

La chica tuvo increíbles ofertas pero al final sólo dos se disputaron su compañía, un chico de cabello largo contra otro que parecía presumir de ser buen mozo, aunque a este último le faltó para alcanzar a comprar a la chica, cuya compañía quedó vendida por el monto de 800 dólares.

Después siguió Ruffnut, esta desde un inicio también tuvo a dos interesados, que de cien en cien fueron aumentando la apuesta hasta que llegó al monto de otros 1000 dólares, lo máximo que traían ambos pretendientes por lo que la chica aceptó ser la compañía de ambos por la generosa cantidad de 2000 dólares, después de todo, de esa subasta podía quedarse con 51 % de las ganancias, más dinero para ella.

Luego llegó el turno de Stormfly, esta tenía muchos admiradores, Hiccup sintió pena por su hermano pues si veía a esa chica irse con otro se le rompería el corazón.

La oferta empezó con 200 dólares de parte de Hookfang, un tipo que Tannlos conocía bien, así que él ofreció el doble, y su rival lo volvió redoblar, mientras que otros intermediarios sólo aumentaban de 50 o 20 dólares

— ¿Cuánto dinero traes? —preguntó Hiccup preocupado por su hermano, la suma ya había llegado a los 1000 dólares y seguían apostando.

Tannlos no respondió, sólo miró el dinero que se asomaba de su cartera.

—¡1100 dólares! —ofreció Hookfang.

Aquello llamó la atención del menor, ¿porque le había subido sólo 100 dólares? ¿se habría quedado sin dinero?

—¿Si te alcanza? —preguntó nuevamente Hiccup no recibir respuesta, Mala había empezado la cuenta para cerrar la subasta.

—1100 a las…

—¡1500! —ofertó con un gran grito.

Tanto la gente como Hiccup quedaron boquiabiertos, a leguas se veía que era lo único que llevaba el muchacho en su bolsillo.

—Ok, tenemos 1500, ¿alguien que deseé ofertar más? —preguntó Mala.

Tannlos estaba ansioso, la cuenta regresiva se le hizo eterna, y no podía evitar ver de reojo a su rival que se buscaba más dinero entre los bolsillos de los pantalones.

"Que no tenga, que no tenga más" rezaba

—1500 a las tres. ¡VENDIDA AL CHICO ESCANDALOSO DE ALLÁ! —señaló Mala.

El aludido quiso gritar y saltar de la felicidad, pero se abstuvo, quería verse maduro para su cita comprada la cual bajó sensualmente del escenario para acudir con él.

—Eso fue… interesante…—saludó la chica. —Sr…

—Ta-tannlos Haddock. —tartamudeó el chico tomando su mano.

—Bien, Ta-Tannlos…—arremedó con humor. — no la pasaremos muy bien hoy de eso me encargaré yo. —prometió la chica estrechando su mano para luego impulsarlo a darle un beso, en la mejilla, además para contarle un secreto. —Me alegra que me hayas comprado, siempre te veo cuando vienes… y muchas gracias por esos tiernos obsequios.

El chico quedó boquiabierto con la confesión y casi le da un paro cardiaco, la chica se lo llevó a donde pudieran "conversar" mejor, dejando a Hiccup solitario en la mesa, quien no supo si irse o ver quién sería el afortunado de llevarse a la cuarta flor.

Hiccup observó que ya estando sola en el escenario con Mala y siendo el centro de atención de todos lucía un poco incomoda, más eso no detuvo las apuesta que rápidamente iniciaron con 500 dólares de parte de un chico de cabello negro y delgado, se le hizo conocido, Nero, un empleado de su mismo trabajo, aunque su oferta se opacó por los 700 dólares que ofreció un sujeto que sabía que se llamaba Eret, también era también de la misma compañía de trabajo.

¿Acaso todos sus compañeros acudían a ese lugar?

—1000 dólares… —ofreció rápidamente un anciano libidinoso.

Hiccup hizo una mueca de asco y observó a su flor para leer su reacción encontrándose que no se encontraba complacida con quien había hecho la oferta, en realidad, ninguno parecía convencerla, realmente parecía que quería irse de ahí y quitarse esos tacones y maquillaje.

—1100. —ofertó Eret lo último que tenía.

—1500. —ofertó Nero de inmediato queriendo ser el ganador como con Tannlos.

—2,000 dólares para tu jefa y te doy un millón por acostarte conmigo. —ofertó el anciano.

Tanto a la flor como a Hiccup le pareció indignante la oferta, hasta a los mismos clientes.

—Señor, no somos esa clase de lugar, por lo que tengo que pedir que se retire. —exigió Mala despectivamente.

—Pero… pero… 2 millones. —ofertó el anciano mientras que era escoltado de un chico maid, que se raramente se parecía a Ruffnut, y que lo echó a la calle.

—Mil disculpas…—dijo Mala. —sigamos con la subasta…1500 a la una.

Nero desde su asiento se regocijo al ser la única oferta.

—1500 a las dos…

—¡1600! —se escuchó de repente.

Todo el mundo enfocó su vista al encorvado y sonrojado chico castaño que no quería ser el centro de atención. Tannlos que estaba en un rinconcito con su cita, fue uno de los más impresionados.

—1700. —volvió ofertar Nero viendo de reojo a su rival.

—1800. —dijo Hiccup sin siquiera atreverse a la confundida bailarina.

—1900.

Ya quédate sin dinero. —gruñó entre dientes. —¡2000 dólares! —gritó estresado.

—2020 dólares. —volvió a ofertar el de cabello negro, lo último que le quedaba

El corazón de Hiccup se entumió, ya no sabía si tenía más dinero, así que buscó en su billetera,

10, 10.50, 15, 17, 18, 20…

Tenía también 2020 dólares. ¿La tendrían que compartir entonces? ¡No! No quería eso, se esculcó en el pantalón pero al hacerlo, Mala comenzó con el conteo al no recibir más ofertas.

—2020 a la una, 2020 a las dos…

— ¡2020.50! —gritó Hiccup enrojecido.

Todos se quedaron boquiabiertos, ¿50 centavos? ¿Realmente harían la diferencia? Nero se empezó a esculcarlo los bolsillos, pero estaba oficialmente sin más dinero,

Mientras que Mala lo consideró, dinero era dinero.

—2020.50 a la una…a las dos…a las tres. ¡Vendida al estresado de allá! —señaló.

Hiccup estaba que ardía de la vergüenza y que la chica lo observara con una cara de "¿Es en serio?" no ayudaba, así como la sensación de tener a su hermano riéndose cerca de él.

—¡Qué disfruten del espectáculo! —finalizó Mala para dar paso a otro show de travestis.

Mientras tanto Astrid acudió con su cita como el juego de subasta indicaba.

—Eh… hola. —dijo al verlo tan nervioso.

—Eh… eh.. sí… es decir… ¡soy Hiccup! Yo lo siento mucho… es que yo no sé… por cierto ¡cantas muy bien!

—Calma hombre. —tranquilizó Astrid. — ¿Quieres tomar algo?

—Me ayudaría mucho. —contestó este más relajado, aunque no del todo ya que tenía a una chica con una sexy lencería muy cerca de él. Y que trataba de no ver cualquier movimiento que hiciera, incluyendo en el sentarse en la misma mesa con él y tomando la botella que era cortesía de la subasta.

—No sé ve que seas del tipo que frecuentas estos lugares y muchos menos que entra en subastas de chicas. —se burló la rubia.

—No…no.. no te equivocas.

—¿Entonces? ¿Por qué gastaste lo que probablemente tenías para la semana? —trató de comprender esta mientras le servía la bebida.

—Ah… es que… después de ese viejo… y los tipo esos… peleándose por ti… eh… no te veías contenta… es decir ¡ay Thor!

—¿Quieres decir que lo hiciste porque me viste incomoda? —preguntó la chica confundida.

Hiccup sólo asintió sonrojado.

—Eres raro. —sonrió. —Pero gracias… es mi primera noche aquí y estaba muy nerviosa, temía que me fuera a comprar un degenerado o algo así…

—No hay de qué. —respondió el muchacho inflando las mejillas.

—Y bueno, por esta noche soy tuya… y descuida te regresaré el un porcentaje de lo que pagaste, te lo regresaría todo pero también lo necesito.

—Ah.. ah…ah… yo … no es necesario.

—Calma, tu hazme caso… al final esto sólo será una historia divertida que contar a los niños ¿no crees? —le guiñó el ojo con coquetería.

Hiccup enrojeció de la pena ante aquella insinuación. ¿Acaso ella quería qué ellos?

Astrid sólo río al ver a su protector enrojecido, había caído en la broma que Stormfly le había sugerido, aunque el chico no eran tan mal parecido, ni tampoco de malos sentimientos, quien sabe, tal vez y esa historia de la que también le había contado se hacía real.

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Minutos atrás tras bambalinas.

—Storm, dime otra vez ¿Por qué estoy haciendo esto? —preguntó Astrid ahogándose en ese pequeño corsé.

—Porque tienes una increíble voz, sabes bailar bien, y porque la comida, la escuela y la renta no se pagan solas.

—Arggg no me lo recuerdes… —expresó con molestia. —Pero esto es tan vergonzoso, no puedo casi respirar y me pesa la cara de tanto maquillaje que tengo encima.

—Lo sé, pero te acostumbras. —dijo su amiga. —Yo sólo llevo 2 meses y ya lo hice y me gusta, ¡mira, hasta tengo admirador secreto! —le mostró una caja de chocolates así como pequeño peluches de dragones.

— ¿De quién?

—Creo saber quién es, no lo conozco, pero siempre lo veo en el público, y porque también me pareció verlo huir hoy por la mañana que encontré esta caja de chocolates. Espero me compre en la subasta.

—Oh, ya veo… y con respecto a lo otro, ¡Storm! ¿es necesario la subasta? Es vergonzoso.

—Pero pagan bien… ¡Astrid, puedes ganar en la subasta lo que ganarías en un mes en ese trabajo de medio tiempo, que por cierto no te dieron!

—Arggg no me lo recuerdes… pero viéndolo por ese lado…

—Sí, además… las chicas y travestis cuentan la historia de que la primera persona en comprarte en este teatro es el destinado a ser tu pareja ideal. —dijo con ilusión.

—Qué tontería. —se burló la rubia mientras revisaba por última vez su maquillaje. Mala había anunciado la última llamada.

—No son tonterías…

—Si lo son ¿quién te compró a ti primero?

—Eh… conmigo no valía. —se excusó la chica. —Porque conmigo aplica la leyenda del primer regalo que recibí… y es de esta persona.

—Que tonta excusa… —finalizó Astrid para tomar aire antes de que el telón de abriera.

—Está bien, son puros cuentos de aquí… pero bueno, al menos deberías disfrutarlo… entretén a tu cita, hazle la broma de que tendrán una familia feliz… más que nada para ver qué cara ponen, o se emocionan o se asustan, embriágalo y lo pones en un taxi que lo lleve a su casa, así de fácil.

—Cómo eres Stormfly… mejor ya vete a tu lugar… llegó la hora…

—Uy, sí, sí.. — se retiró la chica con todo y chocolates. —Y recuerda Astrid, sólo baila y disfruta a tu cita.

—Trataré. —respondió rodando los ojos.

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Después de todo la subasta no había sido tan mala, pensó la sonriente Astrid.

Después de todo, el burlesque no había sido tan malo, pensó el tímido Hiccup.

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Medio churro, pero es lo que se ocurrió al ver el video de Lady marmalade, no tanto la canción, que ni le entiendo, pero el ambiente y todo eso.

Seccion de comentarios y dudas:

Agradecimientos del imagina anterior.

Dragon viking, Violeta, Flopi, Mad Lady, Sakura Yellow, Asriver, Jessy Brown.

A los seguidores, favoritos y lectores anónimos hasta la próxima.

11 de abril de 2017