Capítulo 25
"Bella", le oyó canturrear y se dio la vuelta, enterrando la cabeza en la almohada. Era sábado y a ella no le importaba si su compañía se estaba quebrando o no, solo quería dormir el mayor tiempo posible. "Bella", unos dedos largos comenzaron a acariciar su pelo y gruñó en la almohada. "No, no, cariño" Edward no iba a ganar esta vez ya que Rosalie y Emmett se habían llevado a Charlie a dormir con ellos.
"Sé que estás despierta, Bella", murmuró.
"No, no lo estoy", resopló.
"Pero estas hablándome", señaló Edward
"Estoy hablando en sueños"
"Hay que levantarse", insistió y ella no se molestó en acallar un gruñido. "Tengo el desayuno."
"Bien", resopló y se volvió hacia él. "¿Por qué es tan importante que me levante? ¿Por qué no podemos simplemente quedarnos en la cama y acurrucarnos?"
"Tenemos planes" Edward se encogió de hombros.
"Pero tenemos la casa para nosotros solos" señaló Bella.
"Tentador", asintió con la cabeza ausente mientras colocaba la bandeja de comida en su regazo. "Pero tenemos planes".
"Cancélalos" le sugirió Bella.
"Nop"
"Bien", resopló. "¿Qué clase de planes?"
"Um" murmuró Edward. "No estoy seguro de cómo llamarlos, pero seremos tu, Charlie y yo. ¡Ah! Y necesitarás ropa cómoda"
"¿Charlie, tu y yo?"
"Sí", se encogió de hombros y luego miró hacia abajo. "A menos que no creas que sea una buena idea. Quiero decir, yo no quiero suponer…"
"¿Suponer?"
"Sobre nosotros y Charlie"
"¿Cómo si fuera una cita entre nosotros?" Sugirió Bella
"¿Nosotros…? Quiero decir, ¿quieres ser…?"
"¿Tu cita?"
"¿Sí?" contestó Edward vacilante. "No tenemos que hacer nada sino quieres, no quiero presionarte"
"¿Edward?"
"¿Sí?"
"Yo había asumido que éramos novios, pero si quieres hacerlo oficial o algo dímelo y elaboraré una *nota interna".
"Oh", a Edward le brillaron los ojos. "No creo que sea necesario, sólo que no estaba seguro"
"Edward, estamos saliendo ¿okay?"
"Muy bien". Se inclinó para besarla suavemente, acariciando su lengua con la suya.
"Y no tienes que pedir permiso para planificar tiempo en familia conmigo y con Charlie. Tampoco tienes que darle vueltas para no llamarlo así"
"¿No te molesta?"
"¿El que quieras pasar tiempo con mi hijo? Edward, es el sueño de toda madre soltera, un hombre que, no sólo le guste su hijo, sino que también quiere pasar tiempo con ellos"
"Sabes que adoro a Charlie, ¿verdad?"
"Y él te adora." Bella le acarició el hombro. "Entonces, ¿qué tienen planeado para hoy?"
"¿Qué te parece un viaje a mi cabaña? Podríamos salir y jugar sin preocuparnos de que la gente nos vea. Si te llevas el bikini podríamos bañarnos en la piscina o en el jacuzzi mientras Charlie toma su siesta. Solo será un relajante fin de semana en familia"
"¿Lejos?" Bella levantó las cejas con sorpresa. "¿Quieres decir lejos, lejos?" Ellos no habían tenido tiempo real, solos desde que se finalizó su divorcio. Rosalie y Emmett se habían llevado a Charlie esa noche para que pudieran cenar juntos, pero él había tenido una pesadilla y terminó de vuelta en la casa con ellos antes de que postre se convirtiese en otra cosa. Desde entonces, Edward había tenido que asistir dos reuniones de la junta y ella había estado muy ocupada trabajando, ocupándose de Charlie y asistiendo a la reunión con Félix sobre la audiencia de custodia. La única vez que habían logrado pasar tiempo solos fue la noche anterior pero Bella no podía dejar de bostezar así que Edward le había sugerido que se fueran a dormir ya que ambos estaban agotados.
"Bueno," Edward se encogió de hombros. "Todo lo lejos que podamos llegar antes del lunes"
"Bien." Bella sintió tensión en sus hombros de inmediato. La audiencia de la custodia de Charlie era lunes la las nueve de la mañana y, a pesar de que Félix le había asegurado que no tenía nada de qué preocuparse, la simple idea de ver a Jacob de nuevo la ponía nerviosa. Ni una sola vez su ex-marido se había presentado a las visitas concertadas para ver a Charlie ni había pagado ninguna manutención para su hijo como le habían ordenado. Félix le había dicho que en la sesión del lunes pediría que empezara a pagar todo lo que debe. Cerró los puños violentamente mientras pensaba en cómo Jacob se estaba comportando con Charlie.
"Ya tengo planes para celebrar una vez que termine todo" Edward murmuró mientras le besaba el cuello. ." "Porque estoy muy seguro de que ganarás".
"¿Como?"
"¿Como que?"
"¿Cómo puedes estar tan seguro?"
"Porque eres una madre increíble", insistió Edward. "Y tienes a seis personas dispuestas a demostrarlo"
"Pero mis padres están planeando declarar como testigos de Jacob", respondió Bella.
Tu padrastro es uno de vuestros testigos", señaló Edward "Y odio decir esto, pero Félix tiene suficientes pruebas como para que no te tenga que preocupar su testimonio"
"Lo sé," Bella suspiró. "¿Es malo que me sienta culpable por eso?"
"¿Sobre el hecho de que, si es necesario, tu abogado va a destruir su reputación en la corte?"
"¿Si?"
"No, amor," Edward la colocó en su regazo y le envolvió con sus brazos. "Es normal que te sientas mal por el hecho de que Félix tiene que hacer esto para mantenerte a salvo, pero, escúchame, nada de esto es tu culpa. Puede sentirte mal de tener que hacer esto, pero, Bella, no es tu culpa que te hayan tratado como lo hicieron. Se supone que tus padres deben amarte, protegerte y hacer lo mejor para ti. Ellos no deben servirse de ti para conseguir lo que quieren. No tienes que ser algo que lo que puedan sacar beneficio"
"Ellos no son los únicos padres que lo hacen" argumentó Bella.
"Eso no lo hace correcto" respondió Edward. "Ellos deben dar la cara por lo que te hicieron y pagar por ello. Personalmente creo que deben ser castigados porque seguramente algo de lo que hicieron era ilegal"
"Edward…"
"Lo sé" la abrazó con más fuerza. "Es que no puedo soportar la idea de que lastimen de esa manera a nadie. Ellos merecen pagar por la forma en que te han tratado, pero incluso si esto no ocurre, es necesario que te pongas de pie y demuestres como son"
"Pero…"
"¿Realmente quieres que formen parte de la vida de Charlie?"
"¡Dios no!"
"Entonces protégele de ellos, Bella," insistió Edward "Muéstrale al juez que estas personas lo destruirán si se les da una oportunidad. Ellos le usarán y le harán daño igual que te lo hicieron a ti. Sé que es duro amor, pero hay que hacerle frente y proteger a Charlie"
"Lo sé", se quejó y trató de zafarse de sus brazos en señal de frustración. "Eso no significa que me tiene que gustar."
"Y por eso no vamos a pensar en ello hoy" insistió Edward. "En cambio, vas a levantarte y vestirte mientras yo voy a recuperar a nuestro paquete favorito de energía donde Rosalie y Emmet."
"¿Cuánto tiempo nos llevará llegar a su cabaña?"
"Alrededor de 90 minutos, dependiendo de lo bien que se porte Charlie y del clima. Llegaremos con tiempo de sobra para el almuerzo y la siesta de Charlie"
"¿Y qué tienen planeado para la siesta? Huh?" Bella se rió mientras se deslizaba en la cama y se dirigía al armario a coger algo de ropa.
"Bueno", dijo Edward sonrojado y Bella no podía dejar de reír. Ella había aprendido ya lo que significaba el rubor y la mirada tímida en su rostro. Edward tenía una fantasía y se avergonzaba de decírselo.
"¿Y bien?" Bella sabía que la mejor manera de conseguir que le contará algo era ir despacio y darle tiempo, pero tampoco quería olvidarlo. Si le empujaba un poco Edward le contaría lo que estaba pensando.
"¿Te he dicho que hay un piano en el salón de la cabaña?"
¡Bingo! Bella pensó para sí misma. Una inocua declaración fue el principio del fin de los secretos de Edward. "¿De veras? ¿Quieres tocar para mi mientras estamos allí?"
"Claro". Él arrastró los pies y no pudo evitar la sonrisa que se extendió por su cara. "Me encantaría tocar para ti"
"¿Durante la hora de la siesta?"
"Si quieres". Arrastró los pies de nuevo.
"¿Tienes en mente alguna otra cosa para hacer?" bromeó.
"No", murmuró y su cara ardía de modo que sabía que él tenía otra cosa en mente relacionado con ella y con el piano. "Sólo el pensamiento de ti, sentada sobre mi piano, mientras yo toco música para entretenerte"
"¿De veras? ¿No será malo para el piano?"
"Ya veras como no, te lo demostraré" Edward se miró las manos y ella no podía dejar de reír. Habían hecho todo tipo de juegos preliminares y durante ellos, Edward era de todo menos tímido. Sin embargo, cuando se discutía la parte física de su relación con la ropa puesta, actuaba como un adolescente nervioso. "Digamos que hay cosas más importantes que un piano. Puedo reemplazarlo"
"Bueno" Bella sintió crecer su humedad con la imagen de lo que sería estar tendida en un piano y Edward delante de ella, con la cabeza entre las piernas. Dios, esperaba que Charlie tuviese una larga siesta.
"Así que" Edward se aclaró la garganta. "Voy a ir a buscar a Charlie, ¿eh?"
"Um," Bella se ruborizó por todo lo que acababa de imaginar. "Sí, claro." Lo que no daría en ese momento por dejar a Charlie con Rosalie y Emmet por unas horas más para que pudieran explorar algunas de las fantasías que tenía en la cabeza.
"¿De modo que diez minutos?"
"Dame veinte" Ella trató de mantener su tono de voz normal. "Necesito una ducha antes de irnos" ¿Alguna vez había necesitado una ducha así antes?, pensó. Con la fantasía con él aun fresca en su mente, sabía que había necesidad de aliviar algo de su tensión sexual antes de salir o no habría manera de que pudiera mantener las manos a sí misma en el camino hasta la cabaña. Sobre todo si Charlie se quede dormido, lo que muy normal en él, en un viaje en coche de más de diez minutos.
Nota interna: con nota interna se refiere a hacer un comunicado para los trabajadores de la compañía de Edward para hacerles saber que están juntos. Aquí Bella lo dice con sarcasmo creo jeje.
Bueno aquí tenéis el capítulo 25 por fin jejeje. Como veis las cosas se están caldeando uuuuu en el siguiente creo que hay un lemmon, a ver que tal se me da traducirlo jeje mañana me pondré a ello.
