Ranma el Décimo Hakkeshu o El Primo de Ranma, Iori
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Importante: Este fic es solo una traducción al español. La historia original (ingles) pertenece a Red Priest of the 17 Order, escrita en el año 2000. Muchas gracias por el permiso Red.
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Aviso: No soy dueño de Ranma ½. Es propiedad de Rumiko Takahashi. No soy dueño de The King of Fighters. Es propiedad de SNK Playmore. Por otro lado, si recomiendo buscar información sobre estas dos propiedades. No te decepcionarás.
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Nota: Esta historia toma lugar después del final del manga de Ranma ½ y un poco después de The King of Fighters '97.
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Ranma El Décimo Hakkeshu Capitulo 25: Llanto amargo.
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Ya han pasado algunos días desde aquella noche en casa de los Tendo. Ranma y los demás han aceptado a Kasumi a vivir con ellos. Hasta logró convencer a Iori a que hablara con Mature y Vice para permitir a ciertos residentes de Nerima a bordo. Como sabía que Vice estaría dispuesta de ayudar a su Iori-sama en lo que sea. Vice 'habló' con Rugal y logro 'convencerlo' a que dejara a estas personas trabajar en el barco durante el torneo.
Vice (estrangulando a Rugal): Déjalos subir… ¡O TE MANDO DE VUELTA AL INFIERNO, MALDITO HAKKESHU FARSANTE!
Rugal (Trata de liberar su cuello de los brazos de Vice): ¡ACK! No puedo… No puedo respirar… Me estoy… Mareando… (Empieza a alucinar). Uuuu… Lindas luces…
Mature (viendo la escena): ……… Me alegra saber que esta discusión se está conduciendo de una manera madura y civilizada…
Así que ahora, Kasumi trabaja como la cocinera del barco durante el torneo, el Dr. Tofú ahora forma parte del staff médico, y Hiroshi y Daisuke, dos amigos de Ranma de la escuela Furinkan, ahora son los comentaristas para las peleas, así que ahora Rugal y Chizuru ya no tendrán que hacerlo.
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Las peleas han terminado en Japón y ahora se encuentran en camino hacia China. El Black Noah zarpó del puerto de Tokio y ahora se encuentra en el Océano Pacífico, para luego dar vuelta y dirigirse a China a través del Mar de Japón. Es media noche y el Black Noah se encuentra en medio del mar. La mayoría de los peleadores y staff ya se encuentran dormidos. Una de las excepciones es el 'Emperador de la Obscuridad' Wolfgang Krauser, quien contempla sobre Ranma en su mente. Nunca olvidó lo que presenció cuando Ranma entro en la "Furia del Gato". Mientras piensa en el delicioso sabor del dolor que podría sentir de nuevo cuando se enfrente a Ranma, una sonrisa cruza su rostro e inconscientemente traza la cicatriz en su frente que recibió por parte de Terry Bogard hace ya muchos años. Se carcajea a si mismo mientras sigue pensando en cómo sería la pelea contra una persona que no sólo conoce las artes secretas de la "uria del Gato", sino que también es de la línea de Sangre Orochi.
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Leona despierta en shock. Prácticamente se levanta de la cama gritando. Respira profundamente y un sudor frío cruza su cara. Las imágenes que vió esta noche fueron diferentes a sus pesadillas casuales. Las que la atormenta constantemente son mas vividos, pero lo que esta vez vió hizo que se le enchinara la piel. Se queda viendo con ojos desenfocados hacia la obscuridad de su cabina, tratando de no pensar en lo que recordó de su pasado, pero esta lentamente regresa a su mente. Salta de la cama y corre hacia el baño. Una vez ahí se dirige a la taza y empieza a vomitar. Después de media hora, al fin se recupera de ese sentimiento repulsivo, luego se queda en el suelo abrazando sus rodillas. Las lágrimas corren de sus ojos mientras se aprieta las rodillas contra su pecho. Ella solo quiere gritar, pero su voz no sale. Así que ella se queda en el piso del baño. Quiere hacer algo, pero no tiene idea de qué.
Después de otros veinte minutos se levanta del suelo y se mira en el espejo. Ella es un desastre. Su cabello esta todo alborotado y hay marcas de lágrimas que corren por toda su mejilla desde sus ojos rojos. Odia verse así y rompe el espejo con su puño. Cuando retira su puño hay pedazos de vidrio incrustados en ella y la sangre empieza a brotar de todas las heridas en la parte trasera de su mano izquierda. Se le queda viendo. Esta vista deja un sentimiento mortificante dentro de ella. Es un sentimiento de culpa y tristeza. La escena de sus padres muriendo por su propia mano aparece repentinamente en su mente. Levanta su cabeza hacia atrás y la toma fuerte con sus manos. No se detiene. No puede sacar de su mente todas las imágenes de la gente de su pueblo gritando de miedo. Siente que se empieza a resbalar. Deja salir un grito silencioso. El sonido no sale de su boca pero puede escuchar el terrible sonido en su mente. Su pelo empieza a cambiar de color, a un tono rojo, sus ojos se ponen pálidos y empieza a toser un poco de sangre. Se toma de su mano sangrienta y empieza a apretarla. El dolor de su mano la mantiene en la realidad, no deja que su mente se vaya por completo. Finalmente, el sentimiento de entrar en la Locura de Sangre pasa. Su pelo regresa a ser azul y sus pupilas vuelven a la normalidad. Deja salir un pequeño suspiro de alivio. Ahora ambas manos las tiene cubiertas de sangre, al igual que su ropa de dormir. Puede sentir la sangre en su rostro, de cuando se agarro de la cabeza. Ve alrededor del baño. Hay pedazos de vidrio rotos y sangre por todos lados. Parece que hubo una batalla ahí. Y en verdad la hubo, pero en su mente. Con unos ojos llorosos llenos de odio, se queda viendo su sangre… Su sangre Orochi. Empieza a levantarse lentamente, apoyándose del lavabo. Cuando siente que puede caminar toma unos pasos. Como ve que no se cae, continua su camino fuera del baño. Abre la puerta de su cuarto y la cierra al salir. Camina por todo el pasillo. Cuando llega al final empieza a subir las escaleras que están frente a ella. Sube un piso y camina por ese pasillo. Se detiene frente a una de las puertas. La observa y piensa que esta debe ser. Toma un poco de valor y toca la puerta con su mano ilesa.
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Ranma Saotome, de la escuela Saotome de Artes Marciales Categoría Libre se encuentra en su cama, vistiendo solo una camiseta blanca y boxers mientras duerme… o al menos eso intenta. Las últimas noches, desde que presintió lo que él cree que sea la 'Fuerza Maligna', ha empezado a tener sueños extraños que no tienen sentido. Ha visto lo que parece ser una isla flotando en el cielo, Iori parado en medio del desierto, Rugal sentado en su trono de oro mientras toma una copa de vino y luego una imagen que no puede sacar de su mente Su propia madre tirada en el suelo, mientras su sangre sale de una herida que no se ve, un hombre parado a un lado de ella, con una risa que congela hasta los huesos. Ranma intenta correr hacia su madre, pero algo que no puede ver se lo impide. Cuando no ve estas imágenes, lo único que ve en sus sueños es el color púrpura. Así que, Ranma ha empezado a quedarse despierto hasta muy tarde tratando de entender el significado de esos sueños.
El cuarto está cubierto por una luz violeta mientras Ranma saca su Magatama de Orochi. Se le queda viendo a una flama espiritual manchada que cubre su mano. Esto lo llena de asco. Claro, es poderoso, pero cada vez que la utiliza, su cuerpo se llena de dolor. Siente como su cuerpo quiere rechazar ese poder, pero al mismo tiempo la usa, la acoge. Y mientras observa la flama púrpura, puede ver imágenes de su pasado. La vez cuando fue alejado de su madre, sus viajes con Genma, cuando conoció a Ukyo la primera vez y su padre la alejo de ella, el entrenamiento de la 'Furia del Gato' y otros recuerdos de su infancia. La flama crece un poco por la rabia que siente contra su padre. Después de pensar varias veces en lastimar al viejo y tonto panda se da cuenta que la flama ha crecido hasta medio metro de altura. Recuerda que el poder de las flamas está basado en emociones negativas al igual que la sangre Orochi en sus venas. Ranma intenta calmarse y cierra su mano, apagando la flama. Empieza a ver hacia el techo, contemplando como su vida ha cambiado en estos últimos meses. Una sonrisa cruza su rosto. Sabe que ha hecho más amigos en estos meses que sus primeros 14 años multiplicado por tres. En especial su querida amiga Leona. Ella ha sido la primera persona en tomarse el tiempo para conocer su verdadera persona. Y él, en cambio, pudo ser la primera persona en conocer la verdadera Leona. Ha sido capaz de ver a través de su duro exterior, y poder ver a una mujer gentil y cariñosa quien solo quiere tener amigos y una verdadera vida, una a su propio acorde y no a la de otros. Y en ese sentido sabe que ella es igual a él. Pues él lo único que busca son amigos y poder vivir la vida como él quiera. Luego Ranma escucha que alguien toca la puerta. Voltea a ver el reloj y nota que apenas son unos minutos pasada de la media noche, aunque podrían encontrarse en una zona de tiempo diferente. Se levanta de la cama y se dirige hacia la puerta. Observa a través de la mirilla y ve a Leona. Abre la puerta para dejarla pasar.
Ranma (abre la puerta): Le-chan. Que haces despierta tan… (Sus ojos se agrandan).
Ranma se detiene a media frase cuando observa completamente a Leona. Ella es un desastre. Su cara tiene marcas de llanto, su ropa de dormir está manchada de sangre y está sangrando de su mano izquierda. Ranma no dice nada y la deja entrar a su cuarto. La lleva al baño y revisa su mano. Ve que hay pedazos de vidrio incrustados en su mano. Revisa el gabinete arriba del lavabo y encuentra lo que busca. Unas tijeras y una pequeña botella de alcohol. Coloca una toalla en el lavabo para colocar las piezas de vidrio cuando se las quite. Después de unos minutos logra sacar todos los pedazos de vidrio y luego coloca la mano en el lavabo bajo la llave de agua. Toma otra toalla y la humedece de alcohol. La frota sobre las cortaduras de su mano. Leona se jalonea cuando el alcohol hace contacto sobre sus heridas, pero no dice nada. Ranma busca una toalla más chica y la amarra sobre su mano.
Ranma (mientras amarra la toalla): ¿Qué sucedió?
Leona: ……………… Ranma…
Ranma: Dime, Le-chan.
Leona: ¿Puedo usar tu baño? Quiero quitarme el resto de esta sangre.
Ranma asienta y da la vuelta para salir de ahí. Leona lo toma de la muñeca.
Leona: Por favor quédate. Necesito a alguien con quien hablar… O que al menos esté aquí… No quiero quedarme sola.
Ranma no da vuelta, pero asienta de nuevo.
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Ranma aun ve en dirección opuesta a la tina de baño. Leona está recostada dentro de ella, dejando que el agua caliente calme sus nervios y que lave la sangre en su piel. Ella ve la espalda de Ranma. Una leve sonrisa cruza sus labios. Intenta ser un caballero con ella. No ha dado vuelta una sola vez para verla. Aunque algunos podrían tomar esto como un insulto, sabe que Ranma no quiere verse como un pervertido al verla mientras se baña y por eso mira hacia otro lado. Quiere decirle algo, pero no sabe por dónde empezar. Regresa su mirada al agua. Después de un rato, se da cuenta que el agua no le da ninguna respuesta, así que le pide a Ranma una toalla, pues ya ha terminado. Él le acerca una, aun dándole la espalda y se sale del baño. La sonrisa en los labios de Leona se levanta un poco más.
Leona: Oh Ranma…
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Leona sale del baño. Tiene la toalla envuelta sobre la mitad superior de su cuerpo. Aunque el pantalón de su pijama y su ropa interior aun se encontraban ahí, la camisa de su pijama no lo estaba. Así que se puso la toalla para cubrirse y no poner a Ranma nervioso. Una vez fuera del baño ve a Ranma entregarle su camisa china de color azul. Aparentemente se quedo con la azul, aun cuando durante todo el torneo ha estado usando la negra con la luna creciente, símbolo del clan Yagami en la espalda, con las mangas enrolladas hasta los codos. Se percata que Ranma ha de haber tomado la camisa de su pijama. El no quería que ella usara esa camisa llena de sangre. Alegremente acepta la camisa, deja caer la toalla y se la pone. La camisa le queda un poco floja.
Leona (mientras se pone la camisa): Gracias Ranma.
Ranma (se sonroja): De nada. Es lo menos que puedo hacer.
Leona (sonríe, gira a Ranma para que pueda verla): Gracias.
Ranma se le queda viendo a los ojos de Leona. No importa cuántas veces mire esas esferas azules brillantes, siempre se encuentra encantado por ellas. La manera en que resplandecen con una luz tan fría como el hielo y el pequeño toque de esmeralda que hay en ellos los hace parecer como joyas. Sabe que los ojos son la ventana del alma. Puede ver el dolor en ellas, pero tiene miedo para preguntarle qué le sucede, temiendo que las cosas se pongan peor para ella. Así que solo se le queda viendo a los ojos por el mayor tiempo posible.
Mientras Ranma mira a los ojos de Leona, ella mira directamente a los suyos. Son de un color azul obscuro que parecen girar con el calor de un mar tropical. Siempre le ha encantado verle los ojos. Siempre parecen tener una manera de calmarla cuando se encuentra molesta. Se da cuenta que hay simpatía en su mirada, simpatía por ella. La hace sentir de una manera que nunca había sentido. Él, en verdad, se preocupa por ella como una persona. No como un soldado, no como una guerrera de corazón frio que muchos creen que es, sino como una persona normal. Leona se siente amada. Recuerda como Ranma la ha protegido ya varias veces y ha mostrado su amor por ella. Por eso tiene miedo de decirle lo que ahora recuerda. Puede hacer que él la odie, hacerla a un lado y continuar con su vida. Ese pensamiento la lastima mucho. Sus ojos empiezan a llorar de nuevo, pero Ranma la toma de las manos.
Ranma: Le-chan… ¿Qué te sucede¿Qué fué lo que pasó?
Leona (Mira como las manos de Ranma toman las suyas): … Yo… Lo siento… Perdóname… Todo es mi culpa…
Ranma está confundido por la manera en que está actuando Leona. Decide que debe calmarla primero. La conduce a su cama y la acuesta en ella. Toma una silla de la esquina de su cuarto y la acerca a la cama, así puede sentarse cerca de ella. Una vez hecho esto, él espera pacientemente a que Leona le diga que es lo que la está haciendo sufrir. Ve como ella se le queda viendo a sus manos con ojos confundidos, como si pudiera ver algo que no está ahí, o como si tratara de recordar algo. Leona toma un suspiro grande y comienza.
Leona: Lo recuerdo…
Ranma: … ¿Qué es lo que recuerdas?
Leona: Recuerdo mi vida antes de que mi poder despertara. Recuerdo a mi padre Guidel. Fue un hombre alto con una figura poderosa. Tenía pelo blanco con toques azules en forma de cola de caballo que le llegaba al cuello. Tenía ojos verdes obscuros. Su piel era bronceada por trabajar afuera la mayor parte de su vida. Utilizó ropa de trabajo sencilla color café. Y siempre me sonreía. Casi siempre me dejaba seguirlo a donde sea que él fuera. Pude ver una gran parte del bosque que estaba en las afueras de mi aldea. (Sonríe). Algunas veces, cuando me cansaba de caminar tanto, él me subiría a sus hombros y me cargaba el resto del camino. En verdad viví una vida feliz con ellos. Mi padre siempre estaba ahí para mí. Al igual que mi madre. Ella era una típica mujer japonesa. Ella portaba su kimono rojo que contrastaba con su cabello negro, piel pálida y ojos azules. Recuerdo que me regañaba algunas veces, cuando me portaba mal. Así que trate de ser una niña buena y así no me regañaría tanto. Así que, como ves, viví una vida muy tranquila… (Cara seria, sus ojos miran hacia abajo). Que desgracia que no pudo durar… Nunca olvidaré el día que "él" llegó…
--- COMIENZA RECUERDO ---
Una pequeña Leona de 6 años está sentada al lado de la ventada de la cocina de su madre. Observa hacia fuera para ver a su padre Guidel parado frente a su casa. Pero no viste su ropa de siempre. Porta un saco militar blanco con toques azules, pantalón blanco, una pequeña capa de piel color rojo obscuro, al igual que sus botas. Pronto, otro hombre con un cabello de color extraño, blanco y gris con toques rubios en la parte superior y negro de los lados, aparece de la nada, justo enfrente de su padre. La mayoría de la gente alrededor deja de hacer lo que está haciendo para ver lo que transcurre. El otro hombre viste un traje similar al de su padre, solo que este es azul obscuro donde el de su padre es blanco y negro donde es rojo obscuro. Se acerca a Guidel.
Hombre (muestra una mueca): 'Hachitaki no Gidiar' o 'Guidel de las Ocho Cascadas' si no me equivoco. Vaya, has cambiado…
Guidel (entre ceja): ¿Qué haces aquí 'Kamikaze no Goniezuu'? Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que hablamos. Esperaba no volver a ver tu cara.
Goenitz: Ah… Veo que aún me recuerdas… En verdad eso es bueno.
Guidel (enojado): ¡AL GRANO¿A QUE HAS VENIDO?
Goenitz (mueca de lastimado): No hay necesidad de gritar. ¿Acaso es esa la forma de saludar a un viejo amigo?
Guidel (más enojado): ¿Viejo amigo¿VIEJO AMIGO¡ME ABANDONASTE A LA MUERTE LA ÚLTIMA VEZ QUE TE AYUDÉ! Y¿TU CREES QUE AÚN TE CONSIDERO UN AMIGO?
Goenitz (cruza sus brazos): Bueno, me dí cuenta de que todos cometemos errores algunas veces… Pero, ahora hay una forma de que te redimas por tu fracaso de hace 8 años.
Guidel (ojos medio cierran): ¿Redimirme?
Goenitz: Así es. Sé muy bien que este pueblo que levantaste y en el cual tú actúas como jefe, está lleno con miembros de la línea Orochi. No hay manera de que niegues este hecho.
Guidel: ¿Cuál es el punto?
Goenitz: El punto es, que has estado perdiendo tu tiempo. Tú, Guidel, eres uno de los 'Cuatro Reyes Celestiales del Orochi'. Deberías estar allá afuera ayudándonos a liberar a nuestro amo y no estar aquí jugando a la "Pequeña Casita en la Pradera".
Guidel: Lo que yo haga es MI asunto. Si no te gusta¡LÁRGATE!
Goenitz: Hmph. Allá tu. Ahora, deja llego al grano. Mientras tú has estado perdiendo el tiempo, yo he "corregido" tu último error. Recuerdas que, hace años, te mandé a robar el Espejo Yata, y fallaste. Sabes que necesitamos ese espejo. Actúa como el sello principal que ata a Orochi en su prisión.
Guidel: Ya lo sé. Y el por qué "falle", fue porque el espejo estaba bien protegido. Apenas sobreviví todas las heridas que me dieron los soldados fieles al clan Kagura. Y luego tu me golpeaste aún más porque "fallé" y luego me arrojaste en medio del bosque Hon-fu…
Goenitz (interrumpe): Bueno… He resuelto ese problema personalmente. Sabes que hay otra parte del sello. Que el clan Yata es famoso por tener mujeres gemelas que…
Guidel (sus ojos saltan de horror): ¡¡NO ME DIGAS QUE TÚ...!!
Goenitz (sonríe): Claro que sí. Fuí capáz de matar a una de ellas. Una chica de 14 años conocida como Michiru Kagura. Ella y su hermana Chizuru eran la otra parte del sello sobre nuestro amo Orochi. No fuí capáz de acercarme lo suficiente a Chizuru, pero su hermana fue lo suficientemente tonta para intentar pelear conmigo y… Tú puedes adivinar lo que sucedió.
Guidel (enojado): Maldito bastardo… Mataste a una niña inocente…
Goenitz (sorprendido): ¿Inocente? Ella nació para atar a nuestro amo en su prisión. ¡ELLA MERECÍA MORIR! Después de que acabé con ella, el sello se debilitó, casi se rompió… Pero…
Guidel: ¿Pero?
Goenitz: El Orochi no responde. Necesito tu ayuda. Reuniremos energía y con el transcurso del tiempo tendremos lo suficiente para despertarlo y así el mundo será limpiado de la peste conocida como humanidad y una vez más el mundo será puro, lleno de vida silvestre y plantas. Y nosotros del linaje Orochi lo tendremos todo. Haremos del mundo lo que nos plazca. Puedes expandirte fuera de la selva, hasta otras partes del mundo. ¿No te gustaría eso para nuestra gente?
Guidel (sin demorar): No.
Goenitz: ¿QUÉ?
Guidel (calmado): Ya me escuchaste "Viento Divino". Me rehuso a ayudarte. La gente en este lugar y yo hemos vivido pacíficamente por mucho tiempo y no regresaremos a la vida violenta del Orochi.
Goenitz (enojado): NO ES POSIBLE DE QUE HABLES ASÍ …
Guidel (interrumpe): ¿En serio? Lo estoy. Ahora vete Goenitz. No puedo prometer nada al cómo reaccionará la gente de este pueblo ante esto…
Goenitz ve a sus alrededores. Ve a granjeros y trabajadores usando todo tipo de herramientas para el campo como armas. Una cara molesta cubre el rostro de Goenitz. Se queja con rabia el ver a estos 'debiluchos' ponérsele en su contra. Está a punto de desaparecer cuando una niña sale corriendo de la casa de Guidel. Una mujer mayor la persigue.
Leona: ¡PAPÁ!
Guidel: Leona, aléjate de aquí.
Goenitz (mira a Leona): ¿Papá? (Mira a la esposa de Guidel). Tú… y una… ¿¡HUMANA¡ARGH¡Guidel, eso sí que es bajo¿CÓMO TE ATREVES A CONTAMINAR EL LINAJE OROCHI CON SANGRE HUMANA? (Ojos se agrandan al darse cuenta): Sangre Orochi… Y sangre humana… (Sonrisa maléfica). Hm hm hm… Solo recuerda, el Orochi no perdona a aquellos traidores a su causa.
Y con eso Goenitz da un último vistazo a Leona, levanta su mano izquierda y desaparece dentro de un gran ventisco. La mayoría de los aldeanos simplemente se olvidan de lo sucedido y regresan a sus labores. La esposa de Guidel se le acerca y lo abraza. Leona lo abraza de una pierna. Guidel la mira con un sentido de tristeza.
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Ya es de tarde. Leona está sentada sobre un tronco tirado. Se percata de una mala sensación en su estomago al igual que su cabeza empieza a dolerle con fuerza. Se toma del estomago, tratando de ignorar el dolor. Guidel se le acerca. Viste de nuevo su ropa de trabajo.
Guidel (preocupado): ¿Cómo te sientes, mi pequeña Zafiro?
Leona: Mi pancita me duele. También mi cabeza…
Guidel (cara seria, pone sus manos sobre los hombros de Leona y la mira a los ojos): Leona, escúchame bien…
Leona: ¿Si papá?
Guidel: Recuerda bien estas palabras Leona. A veces tienes que pelear contra el destino, no importa que tan cruel y triste sea.
Leona se le queda viendo a su padre, pensando que quiso decir con eso. Sacude su cabeza y camina de regreso a su casa. Leona observa cómo se retira. El dolor empeora.
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Cae la noche. Todo está en calma, excepto en casa de Guidel. Leona ha empeorado. Su cabeza la está matando y tiene una fiebre muy alta. Su familia empieza a preocuparse. Pronto, Leona empezó a toser sangre. Guidel estaba en shock. Estaba muy consciente de las señas de la Locura de Sangre. Sabía que Leona nunca fue instruida en cómo controlar el poder de Orochi que fluye por sus venas, y que las consecuencias serían terribles si ella entrara en ese estado. Algunos de los aldeanos llegaron a su casa e intentaron calmar a Leona. No tenía caso. De repente, los ojos de Leona se perdieron y luego sucedió. Leona entro en la Locura de Sangre, su poder Orochi despertó por primera vez. Se convirtió en una bestia salvaje. Hubo gritos de horror, sangre, y muy pronto… Nada. La gente trato de huir, pero Leona los cazó fácilmente, matando a todos aquellos que vivían en la aldea, que fueron más de 200 personas. Luego la Locura de Sangre cedió. Ella quedó en el centro de la aldea destruida, sola, asustada y cubierta en sangre. Goenitz aparece y empieza a aplaudirle por un trabajo bien hecho.
Goenitz (ríe por un momento, aplaude): ¡BRAVO¡EXCELENTE! No podría haberlo hecho mejor. (Camina hacia Leona, pone su mano sobre su cabeza). No te preocupes por la destrucción. Piensa que todo es sólo un sueño. Un delicioso preludio a lo que viene. Por ahora… deja te doy un recuerdo más "placentero" que puedas valorar.
Goenitz lanza a Leona al suelo, su sombra cae sobre ella.
--- TERMINA RECUERDO ---
Leona está sentada en la cama de Ranma. Tiene sus piernas pegadas a su pecho otra vez, y se sostiene de ellas. Ranma está sentado en la orilla de su silla, disgustado, y pasmado por todos los eventos que le contó Leona. Ella empieza a llorar de nuevo. Esto entristece a Ranma. Siempre ha visto a Leona como una persona fuerte que tiene buen corazón, y verla llorar le rompe el corazón. Leona levanta la mirada hacia Ranma con sus ojos llorosos.
Leona: Lo siento… No pude detenerlo… Era demasiado fuerte…
Ranma: ¿Por qué¿Qué fue lo que te hizo?
Leona rompe su mirada con Ranma. No soporta verlo ahora. Sabe que de seguro la odiará por dejar que esas cosas le pasaran. No puede detener su llanto. Finalmente, reúne el poco valor que le queda para levantar su mirada, ver a Ranma a los ojos y decirle lo que recordó después de tantos años…
Leona (voz apenas arriba de un murmuro): Me violó…
Leona ve que los ojos de Ranma se agrandan de horror. Rompe su mirada y empieza a llorar sobre sus rodillas. Sabe que todo termino. No querrá volver a hablarle. No después de saber la 'verdad' sobre ella. Para su sorpresa, siente como Ranma se sienta en la cama y la abraza fuertemente.
Ranma: Le-chan… Lo siento mucho… Nunca supe.
Leona arrastra su mirada de sus rodillas y mira a Ranma. Sus ojos también están llenos de lágrimas. El siente dolor y tristeza por ella. Esto hace que Leona se sienta aún más culpable por hacer llorar a Ranma.
Leona (susurra): Ranma… Lo siento…
Ranma (pone su dedo índice sobre sus labios): Está bien Le-chan… Nada de lo que sucedió fue tu culpa. Solo lamento de que eso te haya pasado.
Luego Ranma retira su dedo y de nuevo la abraza. Leona está a punto de preguntarle el por qué la perdona tanto, pero no tiene la oportunidad pues Ranma la calla con un beso. El beso es la luz al final de un largo túnel obscuro para Leona. Ha tenido una vida muy dura y finalmente ha encontrado a alguien que está dispuesto a aceptarla por quién es y por lo que le sucedió. Las lágrimas salen por las orillas de sus ojos. Ranma siente las lágrimas cuando tocan su cara. Rompe el beso y le limpia las lágrimas con su dedo.
Ranma (sonríe): Leona… Para lo que valga, Yo te amo. No me importa lo que te haya pasado. Para mí, siempre serás mi Le-chan.
Leona (ojos llorosos, sonríe de vuelta): Ranma…
Leona besa a Ranma. Ella está muy contenta que él sea muy compresivo y acepta lo que le ha pasado, lo que ha hecho. Siente que navega sobre las nubes. Después de un rato, rompen el beso. Ranma mira el reloj en la pared de su cuarto y ve que ya son las 3 de la mañana.
Ranma: Le-chan, será mejor que regreses a tu cuarto y descanses. Tendremos que levantarnos pronto.
Leona (abraza el brazo de Ranma): ¿Puedo quedarme un rato más? No quiero estar sola.
Ranma (piensa un momento antes de contestar): Mmmm… Está bien.
Ranma se levanta de la cama y coloca una cobija sobre Leona. Quiere que ella duerma en su cama, mientras él duerme en la silla. Leona lo toma de su mano.
Leona: No Ranma. Yo dormiré en la silla. Este es tu cuarto, así que tú duerme en la cama.
Ranma (sacude cabeza): No. Tú eres la invitada aquí. Tú dormirás en la cama y yo en la silla.
Leona: ¿Qué tal un acuerdo?
Ranma (levanta una ceja): ¿Un acuerdo?
Leona: Sí. Ambos dormiremos en la cama.
Ranma está a punto de explotar en varias razones en porque no deberían, pero la mira a los ojos. Puede ver la esperanza en ellos. Ella tiene mucha cargada en este gesto. Ranma no quiere hacerla sentir rechazada, después de haberla hecho sentir bien de sí mismo otra vez. Así que asienta y tranquilamente se mete a la cama con ella. Leona lo toma de nuevo del brazo en el instante que él se mete a la cama. Esto asusta un poco a Ranma.
Ranma: Leona¿Qué sucede?
Leona: Solo quiero saber que estás aquí.
Ranma sonríe. Aparentemente, él es lo que la mantiene contenta. Así que jala la cobija sobre ellos y se quedan así por un momento. Leona se queda dormida pronto, cansada de todo su estrés emocional, con sus brazos aún enredados sobre Ranma y su cabeza sobre su pecho, una sonrisa ligera en su cara. Ranma ve como duerme Leona y piensa que se ve como un ángel mientras duerme. Una sonrisa cruza por sus labios de nuevo cuando piensa como, al menos para alguien, él es una buena persona. Pronto el sueño lo vence también. Ninguno de ellos es molestado por sus típicas pesadillas por primera vez.
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Fin Capítulo 25
Próximo Capítulo: Repercusiones por la noche pasada. Qué sucede cuando ciertas personas "piensan mal". Y finalmente, llegamos al nuevo destino para las peleas. ¡CHINA!
Nota del Autor: Mis disculpas a todos los fans de Leona. Sé que fuí muy duro con ella, pero fué necesario para hacer bueno este capítulo. Gracias.
