Muchos años y muchas vivencias después, les dejo el siguiente capítulo... disfrútenlo.

Había un lago en el centro del enorme bosque, el agua tenía un hermoso tono azul profundo; Los árboles se mecían levemente al viento y, escondida a lo lejos, se podía apreciar entre las copas de los encinos, una casa de grandes más no extremas dimensiones. Las paredes eran color marfil y reflejaban la luz del sol, el shoji principal, el engawa y los techos eran de madera de un profundo color negro. Era simplemente hermosa.

Caminamos unos minutos más y pude admirar más de cerca los acabados lujosos que le adornaban. El emblema de la familia Uchiha estaba incrustado en todo lo ancho de las paredes, cada uno hecho de marfil puro… Jamás imagine que poseyeran una propiedad así pues todo en este lugar irradiaba paz, al contrario de lo que el Clan Uchiha había representado en el pasado.

FLASH BACK

-"No querida… Solo soy yo"-

La sangre se heló en mis venas, sus ojos rojizos me miraban de manera intensa, una tormenta dentro de ellos se avivaba, aún había algunas marcas alrededor de ellos, pero eran leves cicatrices que seguramente desaparecerían completamente con el tiempo.

- "Tus ojos Sasuke-kun"-

-"Tardaste demasiado tiempo en volver Hime"-

Su voz era grave, sus labios estaban justo frente a los míos, podía sentir su calidez y mis ojos se entrecerraron debido al deseo que su cercanía me provocaba, esa calidez que lograba arrebatarme control; Mi mirada siguió fija en la suya, pero mi cuerpo estaba ya dispuesto a cualquier cosa que él me pidiera. El calor que su cuerpo masculino irradiaba, sus brazos alrededor de mi cintura manteniéndome lo más cerca posible a él, su respiración que hacía que su pecho rozara el mío. Lo sentía… Cada roce, cada respiración, su mirada, su piel, la intensidad…

-"Tu cuerpo no puede mentirme Hinata, y es tiempo de que le alabe como es debido después de tanto tiempo de ausencia…"- sus labios se acercaron aún más a los míos y casi perdía la cordura-"…Debemos irnos"-

FIN FLASH BACK

-"¿Te agrada el lugar Hinata?"-

-"C-Claro que sí Sasuke-kun, es hermoso"-

-"Esta casa fue construida especialmente para nosotros…"-

-"Demo… ¿E-En tan poco tiempo?"-

-"No dudes de lo que puedo hacer o lograr por ti Hina… he corrido a través de un bosque sin poder observar nada a mi paso… Sólo para encontrarte"-

Me sentí hipnotizada, mientras hablaba, se acercaba a mí con movimientos felinos. Su masculinidad me robaba el aliento, y, cuando pude respirar nuevamente, mi cuerpo ya se encontraba aprisionado entre el suyo y el shoji principal de la residencia. Me era imposible articular palabra, el poder que mi esposo tenía sobre mí era inexplicable…

-"Entremos… Ahora"-

Su mano derecha, que estaba justo junto a mi rostro, deslizó la puerta corrediza y su mano izquierda se encargó de envolver mi cuerpo para evitar que cayera de espaldas.

-"Date vuelta querida, tu y yo jugaremos un juego"- El cabello en mi nuca se erizó ante la manera en la que su lengua acariciaba las palabras.

Cuando me di vuelta, no tuve tiempo de admirar el interior de nuestro hogar pues inmediatamente una tela de satín obscuro de posó sobre mis ojos.

-"¿S-Sasuke-kun?"-

-"Tendrás que seguir mi voz Hinata y hacer todo lo que yo te pida"-

-"Demo…"-

-"Déjate llevar, eres mi esposa… no te haré daño"- había atado con delicadeza el nudo en mi cabeza y ahora sus manos rozaban mi cuello haciendo mi cabello hacia un lado, sus labios se posaron en mi piel… Kami él nunca me había llamado así. Mi intimidad reaccionó inmediatamente.

Lo siguiente que sentí fueron sus labios rozando mi oído mientras hablaba.

-"Lo primero que necesito…"- los dedos de su mano izquierda rozaban mi espalda delicadamente –"… es que te quites este hermoso vestido"-

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

La jornada en el trabajo había sido bastante difícil, perder a un paciente siempre lo era… Había sido un pequeño niño esta vez. Su diminuto cuerpo no había resistido el trasplante que necesitaba y, después de haber lavado mis manos de forma desesperada para borrar cualquier trazo de su inocente sangre, ahora me dirigía a la salida del hospital… mi mente viajaba a donde quiera que el niño se pudiese encontrar.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

-"Okaerinasai Hyuga-sama ¿En qué podemos servirle?¿Tiene cita para revisión?"-

-"Arigato"- el genio agradeció cortésmente –"En absoluto, estoy en busca de la Dra. Haruno"-

-"Sumimasen Neji-sama, la Dra. Haruno ha terminado una cirugía y se ha ido a casa, perdió a un paciente el día de hoy"-

-"Creo saber dónde se encuentra"_ el genio Hyuga hizo una reverencia cortes-"Les deseo una noche agradable, gracias por su tiempo"-

El garbo y educación del genio Hyuga eran intachables, su rostro no denotaba sentimiento alguno más que tranquilidad, sin embargo, en su corazón se instaló un hueco, sabía que la pelirosa estaría afectada por lo que sucedió.

Su paso se apresuró y, sintiendo una descarga de adrenalina, se encontró de pronto saltando sobre los tejados de la aldea en dirección al este. Sobre su rostro de finas pero masculinas facciones, comenzaron a caer pequeñas gotas de lluvia, más él no se detuvo. –"Estoy cerca"-

La entrada al templo sagrado en Konoha estaba ya a la vista y, activando su Byakugan, logro divisar la figura que buscaba; Con ligereza, el joven capitán Anbu, aterrizó y caminó acercándose lentamente a la mujer que se encontraba en aparente oración… más él sabía que le había sentido llegar.

-"Era tan solo un niño Neji"- se escuchó la voz de la pelirosa haciendo eco en las paredes del solitario templo.

-"Lo sé amor mío"-

Los ojos de Sakura se abrieron más no se volvió a mirar al genio aún.

-"No he activado mi chakra para que pudieras seguirlo y encontrarme"-

-"Así es"- El genio se acercó a la mujer que aún seguía de espaldas a él. –"Mírame"- El tacto de las manos húmedas, pero cálidas y delicadas, del genio Hyuga, le hicieron estremecer.

Se puso de pie y sus ojos verdes solamente podían mirar al concreto, su cabeza instintivamente se inclinaba para que sus ojos verdes no encontraran los del genio mientras volvía su cuerpo hacia él… Sus ojos la mirarían por primera vez desde que habían confesado mutuamente sus sentimientos.

-"No tengas miedo de mirarme a los ojos…"- ella había levantado la mirada sólo para desviarla de nuevo en el instante en que se encontró con los ojos albinos del joven, varoniles y penetrantes –"… No vas a encontrar ene ellos más que el reflejo de todo lo que siento por ti"- sus manos buscaban el delicado rostro de la ojijade –"No debes temer hoy ni nunca, no a mí, no ahora, ni a esto"- tomó una de las manos de la pelirosa y la colocó sobre su corazón, sin importarle lo mucho que la lluvia lo había empapado, mientras su otra mano aún sostenía el rostro de la ninja médico.

La mirada del joven por fin encontró los ojos verdes con los que tanto había sido atormentado en sueños y había ansiado ver en aquellos días que su ceguera temporal se lo prohibía. –"Es tan hermosa"-

-"Mi vida es tuya Sakura Haruno"- con una nube de humo desaparecieron y, cuando la joven pudo enfocar sus ojos de nuevo, sintió bajo ella una suave superficie y, sobre ella, se encontraba el cuerpo aún húmedo del genio Hyuga, quién le miraba de manera intensa. La luz de la luna se reflejaba en ese rostro tan perfecto y la joven no pudo detenerse… sus manos encontraron el rostro del Hyuga como lo habían hecho tantas veces para curarle solo qué, ahora, le habían atraído hacía ella para sellar sus labios en un beso apasionado.

-"Neji…"-