CAPITULO 24
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Debilidad y secretos
Las gotitas de humedad a causa de la lluvia de la noche anterior, resbalaban de entre las hojas de la vegetación caducifolia, generando lodazales; los animales salieron de sus guaridas y disfrutaron del paisaje, los pajarillos entonaron su canto matutino y fueron los mismos que despertaron al príncipe saiyajin; quien se sorprendió al verse a sí mismo junto a la humana, había dormido a su lado y ella parecía abrazarlo, parpadeo un par de veces para comprobar aquella realidad, sin embargo a pesar que se maldijo a sí mismo, todo se detuvo al contemplarla dormir, parecía estar tan placida, el jamás podría dormir así, sus ojos parecían sometidos a algún abducido letargo, observaba sus largas pestanas y la blanquecina piel de su rostro, su atención se prolongo a la comisura de sus labios, sin atisbos de ninguna tintura, de esas que solían usar las mujeres humanas y también las saiyajin, sin embargo el color natural de sus labios era de un rosado único, sus labios lo estaban llamando tan tentadoramente que le costaba contenerse; negó con la cabeza varias veces negándose a pensar en lo que estaba sintiendo, se incorporo velozmente, cuando observo una mochila, sus ojos se detuvieron justo allí, avanzo lentamente hasta tomar la mochila, intuyo que la mujer debía guardar allí la capsula con las esferas, sin dudarlo un segundo y guiado por su ambición abrió velozmente la mochila y encontró la capsula que buscaba, justo cuando iba a tomarla, escucho a la mujer de cabellos azules despertarse; al abrir sus ojos lo miro, inmediatamente el príncipe abandono sus intenciones y se alejo lo mas que pudo de allí dándole la espalda.
-Vegeta… ya estas despierto.
El prefirió aparentar que ni siquiera la escucho.
-Tengo mucha hambre, deberíamos buscar algo de comer ¿no crees?
-Deberías hacerlo tú, yo me marchare.
-Te irás… pero – bajo la mirada al darse cuenta que no podía detenerlo.
-Espero que puedas sobrevivir sola y no te acobardes con una simple tormenta –se elevo en los cielos y se fue.
Sentía una sensación tan extraña en su interior, cada día sentía más apego por esa mujer, dejarla allí le produjo una sensación de vacío al igual que su plan frustrado por obtener las esferas del dragón. Ella encogió los hombros al verse otra vez sola, la sensación de abandono y soledad la embargaron recordando que ahora era una exiliada del reino humano y sin saber que también lo sería del reino del norte y no le esperaba ningún futuro.
…
Vegeta arribo al palacio y se encontró de frente con su padre, su mirada parecía decirlo todo, lo miraba con desaprobación y podía asegurar todo lo que diría.
-No regresaste al palacio anoche, ¿dónde demonios estuviste? –frunció el seno furioso.
-Hmph, no tengo por qué darte explicaciones.
-He tomado una decisión Vegeta; es terrible saber que mi primogénito, mi heredero al trono, sucumbió ante los artificios de una vulgar humana. –Vegeta apretó los puños ante semejante declaración –Me resistí por mucho tiempo a la verdad, pero ya que en nuestra familia no existen los secretos, hablaremos con absoluta franqueza.
En ese instante el príncipe pensó en marcharse y dejar con la palabra en la boca a su padre, no quería escucharlo, mucho menos que el aludiera a ese asunto del que siempre intentaba escapar.
-¡Me escucharas te guste o no! –alzo la voz, haciendo que el saiyajin detuviera su andar –Por algún motivo ruin caíste en el embrujo de la humana y ella se ha convertido en tu perdición, sabes lo que estipula la ley, esta aplica para todos sin excepción, has condenado a nuestra familia, a nuestra sangre… pero no te preocupes nadie sospechara de ello, podemos corregir tu error, la única forma es deshacernos de esa mujer.
Los ojos del príncipe se exorbitaron
-He decretado la sentencia de ejecución de la princesa Bulma
El corazón de Vegeta pareció detenerse y las últimas palabras de su padre parecían no ser escuchadas.
-…Así terminaran todos nuestros problemas y tu volverás a ser quien eras.
Las imágenes se algolparon en la mente del saiyajin, los ojos azules de la mujer, sus risas y todos los momentos que habían compartido, sus ojos llorando por él cuando peleo contra Cooler y las otras tantas en que ella fue su escudo contra los ataques de ese mismo. Recordó sus palabras, aquellas dos palabras que aun le costaba trabajo entender
-Te amo Vegeta…
Apretó brutalmente sus puños y sus ojos parecieron hincharse contra su padre
-¡Si tu le tocas un solo pelo a Bulma, juro que lo pagaras padre! –se retiro enfurecido –topándose a Bardock quien escuchaba detrás de las puertas.
El súbdito se acerco al rey.
-Disculpe su majestad, pero no pude evitar escuchar…
-¡Comprendes lo que le ha sucedido a mi hijo, un saiyajin de su clase protegiendo a una miserable humana!… ¿¡Por qué!? No lo comprendo.
-No es culpa del príncipe su majestad, toda la culpa es de esa mujer, no sabemos qué artimañas haya utilizado, pero es muy peligrosa, ha puesto a su alteza en contra de los suyos, si me permite creo que lo más conveniente es ejecutarla de una vez, presiento que su alteza la alertara e intentara protegerla.
-Yo creo lo mismo… aun así no quiero actuar impulsivamente, mi hijo por ahora está furioso y sabemos de lo que es capaz, lo mejor es esperar un poco además deseo que su muerte sea tortuosa.
Vegeta ingreso a sus aposentos, la situación se había salido de control, ahora la humana corría peligro, de un momento a otro llevarían el decreto a cabo, su preocupación creció, no tenía el apoyo de los suyos, estaba completamente sola.
-¡Demonios a mi no me interesa!… lo único que me interesa de esa terrícola son las esferas del dragón…
…
Kakarotto salió a escondidas de su padre, necesitaba ver a su hijo, no se percato que era seguido por Kale, aterrizo justo frente a la casita donde vivían su hijo y su mujer, era la hora perfecta, pues no se encontraba el padre de Milk.
Kale se sorprendió al ver a la mujer pero mucho más de su recibimiento y que sostenía a un bebe en brazos.
-Hijo… te he extrañado, cada vez que te veo estas más grande –reía mientras lo sostenía en brazos.
El corazón de Kale se congelo, Kakarotto también sostenía un romance clandestino con una mujer humana y lo peor de todo es que tenían un hijo.
-¡No puede ser posible! -casi fue escuchada al perder el equilibrio ante semejante descubrimiento.
Remiro a la morena, le parecía una mujer simple sin gracia alguna, porque saiyajins tan poderosos como Vegeta y él se fijarían en especies así
Decidió volar lejos de allí
-Esto es muy grave… muy grave si se enteran, mataran a Kakarotto –se decía mientras volaba
Se encontró a Bardock en el camino, su angustia creció cuando lo vio.
-Señorita Kale ¿se encuentra bien?… -le pregunto al verla tan angustiada.
-Ah yo… si por supuesto, quede de ver a mi hermana es mejor que me apresure sino me reganara.
Bardock intuyo que algo muy malo había sucedido, esa chiquilla no podía ocultar nada.
…
Kale se dirigió a su hermana, Caulifla noto algo extraño en su rostro.
-Hermana ¿qué ha pasado? te ves pálida.
-No es nada, solo estoy agotada.
-Mmm, sabes que jamás has podido engañarme, habla de una vez
Ella pensó en si debía decirlo o no, pero no había nadie más en el mundo en quien ella confiara más que en Caulifla.
-Está bien… seguí a Kakarotto hasta las tierras del sur, me dio curiosidad por saber que haría allá tan lejos… y mas fue mi sorpresa al verlo con una humana.
-¿Cómo?
-Kakarotto tiene una relación con una mujer humana y además tienen un hijo
-¡Vaya! -se sorprendió la bella saiyajin –¿Estás segura?
-Si –asintió
-Jamás lo hubiera creído… al parecer hay una epidemia de saiyajins que se involucran con humanas.
-Hermana sabes lo que eso significa… si alguien se entera lo ejecutaran
Caulifla la miro
-Si lo sé, pero creo que su padre debería saberlo, dudo que deje que asesinen a su hijo, pero si es necesario que eliminen a esa mujer y a ese asqueroso hibrido.
-No lo sé hermana, quizá deberíamos guardar silencio –decía decepcionada, después de todo ella estaba enamorada de él.
-Déjamelo a mí.
…
Bardock hacía guardia en la terraza principal extrajo del interior de su armadura aquel bello dije.
-Han pasado ya tantos años, aun puedo ver tus ojos en mis pensamientos –decía mientras cerraba sus ojos. Dejo un momento su terraza e ingreso a sus aposentos, para que Kakarotto continuara la guardia se sorprendió al no encontrarlo –¿!Donde demonios te has metido chiquillo!? –Murmuro molesto –de pronto golpearon a su puerta
Se dirigió a abrirla de inmediato, pero no había nadie, busco con la mirada entre los pasillos y luego observo, una pequeña hoja de papel, la levanto y leyó. Tenía escrito unas coordenadas.
-¿Pero qué es esto?... al parecer está muy lejos de aquí – era lo suficientemente inteligente para darse cuenta que ese lugar debía guardar algún secreto, así que emprendió su viaje hasta aquellas lejanas tierras.
Aterrizo justo a escasos metros de la casa de Milk.
-Parece una humilde casucha… porque quisieron que viniera hasta aquí –y justo cuando iba a investigar, escuchó la voz de su hijo, lo vio despidiéndose de aquella mujer humana con la que lo había encontrado una vez, pero lo que más le horrorizo fue ver al bebe.
Apretó los puños al saber toda la verdad –Voló a toda velocidad de regreso al palacio.
-¡Pagaras tu estupidez Kakarotto, me encargare de aniquilar a esas escorias y a ti te daré tu merecido!
…
Bulma recordaba las palabras duras de su padre, porque no la comprendían, porque simplemente la juzgaban.
-No sé cuánto tiempo podre soportar esta situación, no me gusta estar sola… será que algún día mi padre pueda perdonarme… me gustaría que Vegeta pudiera visitarme otra vez –hablaba consigo misma, muy pronto escurecería, y eso era lo que más temor le causaba, no había cargado con nada, solo unas cuantas mudas y las esferas del dragón. –No puedo usarlas como mi padre hubiera querido, porque no puedo dejar que a Vegeta le ocurra algo.
…
Vegeta medito en silencio durante todas esas horas, sabía que las palabras de su padre se cumplían y que se había encaprichado con destruir a esa mujer, porque aunque le pesara sabia muy en el fondo que ese era su punto débil y su padre no descansaría hasta aniquilarlo.
-Príncipe… jamás debes mostrarte débil ante los demás, tu provienes de la raza guerrera más poderosa de todo el universo… debes asegurarte de ser siempre respetado; las debilidades siempre serán aprovechadas por el enemigo, por ese debes deshacerte de todas ellas, solo son un estorbo en la vida de un saiyajin…
Recordó las palabras de su padre, cuando el aun era un pequeño niño.
-¿Debilidades?... mi debilidad… No esa humana no es mi debilidad ¡Yo no tengo debilidades! Yo soy un saiyajin el más poderoso, todos están equivocados, esa humana no me interesa –se decía
-He decretado la sentencia de ejecución para la princesa Bulma…
-Está prohibido… prohibido…
-Los saiyajin no se mezclan con razas inferiores…
-Es una deshonra para nuestro linaje, para nuestra familia mezclar nuestra sangre real…
-¡Demonios! –se dejo caer de rodillas y llevo sus manos a su rostro –estaba perdiendo la cordura.
Pensó detenidamente, intentado relajarse, quizá debía advertirla…
-Necesito esas malditas esferas, hoy mismo serán mías –salió volando a toda velocidad rumbo al bosque donde ahora habitaba la humana.
…
La noche empezó a cubrir las profundidades de ese bosque, no había lluvia pero si oscuridad y la temperatura parecía descender.
-Debo acostumbrarme a esto, ya no soy una chiquilla… nada malo pasara soy una guerrera después de todo –decía para sí misma dándose valor.
Camino rumbo a la cueva, pero miro frente a ella al saiyajin que la miraba de una manera tan extraña, jamás había visto incertidumbre en esos ojos profundos.
-Vegeta…
-Humana, ya no hay más tiempo te exijo que me entregues las esferas del dragón -sus ojos para nada eran amenazantes, al contrario escondían una profunda preocupación, la mujer no tardo en darse cuenta.
-¿Qué sucede?
-Haz lo que te ordene
-No dime ¿qué paso?
-No ocurrió nada, sino me entregas las esferas ahora…
La mujer se acerco a él y se posicionó a escasos centímetros de el
-Estas muy preocupado Vegeta, jamás te había visto así, por favor dime que ocurre
Él le desvió la mirada.
-No te dejare en paz hasta que me digas la verdad.
El resoplo.
-Mi padre quiere eliminarte.
La mujer bajo la mirada, sabia cual era el motivo, junto sus manos y las entrecruzo.
-Pues si ese es mi destino que así sea, después de todo ya a nadie le importa –añadió con tristeza.
El saiyajin se sorprendió a sobremanera.
-¡Acaso eres idiota!…
-¿Por qué? no hay nada que yo pueda hacer, jamás le ganare a los saiyajin, lo supe desde el día que perdí la batalla frente a ti
Los labios del saiyajin se sellaron, no podía responder.
-Lo he perdido todo Vegeta, ya no tengo nada, mi padre se decepciono de mi, mi madre y mi hermana también, perdí a mis amigos y mi pueblo me aborrece, soy una traidora para ellos –una lagrima descendió de sus ojos –Aun así no me importa más… si tuviera que volver a hacerlo lo haría… porque pase lo que pase yo siempre te elegiría a ti
El saiyajin se congelo, ella había sacrificado todo por él.
-La verdad es que… nunca dejaría que algo malo te ocurriera, aunque jamás entiendas mis sentimientos, no puedo evitar amarte Vegeta y si esa es la sentencia que tengo que pagar por hacerlo, lo hare.
A pesar que ya había escuchado esas dos palabras antes de sus labios, esa noche por primera vez, resonaron tan profundo en su ser y por fin las comprendió.
Su cuerpo reacciono sin trabajar su mente; la abrazo, ella estaba completamente sorprendida.
-Nadie jamás, por ningún motivo podrá tocarte un pelo –susurro.
Un escalofrió se prolongo en el interior de la mujer.
Ella levanto el rostro para mirar sus ojos y estos parecían renovados de determinación, estaba hablando completamente en serio. Ambos acercaron sus labios y se fundieron en un beso profundo…
…
-No puedo creer que nuestra hija nos haya traicionado así –decía la reina
-Mi hermana perdió la cabeza por un saiyajin, jamás lo hubiera sospechado, ella los aborrecía…
-Es una tragedia del destino, nuestra familia estará marcada por la deshonra
-¡Silencio! es suficiente, no quiero que se vuelva a hablar de eso, ni de Bulma –añadió el rey Maximus.
…
Kakarotto ingreso al palacio, no podía evitar sentirse feliz, aunque fuera por unas pocas horas había compartido bellos momentos con su mujer y su pequeño hijo.
-Así que has estado mintiéndome todo este tiempo –la voz sepulcral de su padre lo saco de sus pensamientos.
-Eh… ¿a qué te refieres padre? – su voz se torno temblorosa.
-Crees que nunca me iba a dar cuenta que sigues viendo a esa asquerosa mujer humana y que procreaste a un engendro con ella
El corazón de Kakarotto se paralizo.
-¡No creí que fueras tan imbécil… no soy el único que lo sabe, sabes lo que ocurrirá!…
-¡No lo permitiré, los protegeré a cualquier costo!
-Ha… no tu no harás nada yo mismo me encargare de destruirlos y a ti también te hare pagar y me encargare de que trabajes en las mazmorras de por vida.
-¡No me importa lo que pienses padre, luchare por mi familia, jamás dejare que les hagas daño y si tengo que matarte para evitarlo lo hare! –lo enfrento finalmente
Una brutal bofetada golpeo el rostro del joven saiyajin.
-¡Insolente!, ¿!como te atreves a retarme!?… eres un iluso si crees que podrás contra mí, es mejor que cierres la boca o es que acaso también quieres morir, puedo olvidar que soy tu padre.
-Lo sé, tú jamás has sido mi padre, jamás me trataste como uno, aquí en este planeta conocí la felicidad, comprendí lo que era ser amado y a amar también, lo que es la confianza y la lealtad…
-¡Imbécil!… ¿de que te sirven esos estúpidos sentimientos?
-Pase lo que pase no podrás hacer nada padre –se marcho el saiyajin dejando sorprendido a su padre.
-El amor solo te debilita y la pérdida te aniquila para siempre –bajo la mirada
….
-Debo protegerlos, debo llevar a Milk a otro sitio, un lugar donde nadie pueda encontrarlos –pensaba el saiyajin.
…
Vegeta y Bulma por fin cortaron el beso, los labios de la mujer estaban un poco hinchados y sus mejillas sonrosadas.
-Está oscureciendo… adelántate a la cueva, iré a buscar algo de comida –dijo con su típica expresión seria.
-Ahm… si de acuerdo –mientras caminaba, su sonrisa creció al darse cuenta que Vegeta no se marcharía, eso significa que se quedaría a su lado, jamás escucharía de sus labios decirle alguna palabra cariñosa, pero sus acciones hablaban por él, entro a la cueva y avivo la fogata.
El saiyajin sabia que lo mejor por ahora era quedarse a su lado y pensar en algo para evitar que su padre efectuara la ejecución, debía pensar muy bien cómo actuar, además no quitaría el dedo del renglón obtendría esas esferas a como diera lugar.
Pocos minutos después, el saiyajin arribo a la cueva con un animal recién cazado y varios frutos, raíces y agua. Las dejo caer al suelo, la mujer se sorprendió de la rapidez con la que obtuvo todos esos alimentos.
Ella sonrió y comenzó a calentar la carne y cortar los frutos, el saiyajin se sentó y cerró los ojos para meditar un poco.
-No debes preocuparte, es seguro que contigo a mi lado estaré bien –dijo mientras preparaba la cena.
El saiyajin la miro permaneciendo en silencio, lo cierto era que su padre seguro ya estaba planeando un ataque y no desistiría en asesinarla.
…
…
Caulifla fue en busca de Bardock, era el único que podría informarle de todo lo que necesitaba saber.
-Bardock… qué bueno que te encuentro, desde ayer ni siquiera he podido hablar con su majestad y no he visto al príncipe por aquí, ¿sabes lo que ocurre?
Bardock tuvo que salir de sus pensamientos al escuchar a la saiyajin
-Han ocurrido muchas cosas… y no le va a agradar nada escucharlas –dijo serio.
-Habla…
-El príncipe se ha marchado del palacio, enfrento a su padre y le ha hecho saber que no seguirá sus órdenes, por lo pronto la ceremonia de unión no se llevara a cabo.
-¡Eso es terrible, no se puede suspender la unión! ya todos sabían de la ceremonia, además el rey no estará de acuerdo con eso; y ¿a donde fue?
-El príncipe decidió marcharse justo cuando su padre le informo del decreto de ejecución de la maldita humana.
-Eso quiere decir que el…
-Sí, se marcho con ella, el príncipe perdió por completo la cabeza por esa mujer.
-¡Maldita sea!, ¿!como es que todo esto sucedió!?… cómo es posible que prefiera a esa mujer antes que a los suyos, ¿donde quedo su orgullo de saiyajin?.
-Hmph… eso no es todo, es seguro que la proteja contra todo y es a lo que le teme su majestad.
-Debe de ser ejecutada inmediatamente… Bardock, por favor tienes que ayudarme, esa mujer debe morir ya.
-Su majestad está planeando su ejecución, por lo pronto no es recomendable intentar hacer algo, si desatamos la furia del príncipe es seguro que algo muy malo ocurrirá.
-Entiendo, pero alguien tiene que parar a esa basura.
-Créame que el más interesado en desaparecer a toda la especie humana soy yo…
…
Kakarotto arribo a la casita de Milk, su corazón comenzó a estremecerse, en cuanto vio la puerta abierta y los muebles destruidos…
-Milk… ¡Milk! ¿Donde estas? -comenzó a desesperarse.
-Un infeliz de los tuyos se la llevo a ella y a mi nieto y yo ni siquiera pude hacer nada –una voz conocida salió de entre las penumbras, se trataba del padre de la morena.
-¡Maldición mi padre se la llevo! no llegue a tiempo –se lamento.
-¡Eres un maldito por tu culpa mi hija y mi nieto serán masacrados seguramente! –expreso el hombre con voz audiblemente alcoholizada.
-Tenga por seguro que la traerá de vuelta sana y salva aunque tenga que hacer lo que tenga que hacer –salió volando a toda velocidad del lugar.
…
Vegeta y Bulma cenaron en silencio, ambos estaban sumergidos en sus pensamientos, sus vidas habían cambiado por completo, y lo que seguiría seria luchar a muerte por sobrevivir.
-Es mejor que vayamos a dormir, la temperatura está bajando –expreso la mujer.
Cada uno se acostó en un sitio distinto evitando la cercanía, sabían que debían tener prudencia. Les costó mucho trabajo poder dormir.
…
…
-Es demasiado tarde ya, ha pasado tiempo además nuestras vidas ya fueron escritas por alguien más, aunque mis sentimientos están intactos…
-Princesa… yo haría cualquier cosa por usted si usted me pidiera enfrentarlos a todos y huir lejos donde nadie pudiera molestarnos yo…
-Es imposible sabes cuál es mi deber, pronto seré nombrada reina y ya he dado luz a dos príncipes uno de ellos será heredero al trono…
-Cada día es más difícil fingir que nada ocurre, pero puedo resistir mientras pueda verla y tenerla cerca, es la única razón por la que estoy aquí…
Un objeto se cayó la princesa y el saiyajin miraron asustados al saberse escuchados, la princesa salió y miro a su pequeño hijo mirarla con sus ojos profundos aunados con un ápice de sorpresa
-¿!Que estás haciendo aquí niño!?
-Nada solo caminaba –expreso el pequeño con simpleza.
-¡Escúchame muy bien… no debes decirle a nadie lo que escuchaste! –le dijo tomándolo fuertemente de los brazos.
-¿Por qué madre?
-¡Insolente!… ¡solo haz lo que te digo! –alzo la voz.
-Hmph… no me interesan tus oscuros secretos –espeto
-Eres un demonio, haz sido la desgracia de mi vida, la más grande, tu arruinaste mi vida por tu culpa estoy condenada a esta prisión…
Los rayos salían disparados de aquella habitación, su energía era desmesurada que nadie podía contener…
…
…
-No, todo esto es culpa tuya no mía… ¡desaparece de mi vida madre! –el saiyajin se removía de un lado a otro
Sus murmullos despertaron a Bulma, lo miro intranquilo, removiéndose.
-Otra vez está teniendo pesadillas… -se arrodillo junto a él y tomo un paño para secarle el sudor y comenzó a acariciarle los cabellos con ternura. –Tranquilo todo está bien, solo es una pesadilla
El saiyajin comenzó a escuchar en sus sueños una voz suave que lo tranquilizaba y poco a poco fue despertando.
Abrió sus ojos de golpe y miro a la peliazul a su lado acariciando sus cabellos.
-Bebe un poco de agua –le ofreció amablemente
El saiyajin la bebió de prisa y se incorporo sin levantarse por completo.
-Vegeta, en distintas ocasiones te he escuchado hablar entre sueños y has tenido pesadillas, quieres hablar de eso.
El saiyajin decidió levantarse.
-Entiendo que es incomodo para ti hablar de ello, pero siempre hablas de una mujer, de tu madre, ¿qué ocurrió con ella?
-Eso no es asunto tuyo.
-Ya veo, quizá no me tienes confianza para hablar de ello, lo único que te puedo decir es que puedes confiar en mi… sabes cuando yo era niña hubo muchas ocasiones en que sentí rechazo por parte de mi madre, porque yo no era como ella quería que fuera, siempre me comparaba con mi hermana y no desistía de hacerla ver superior en todos los aspectos, ella decía que mi padre tenía la culpa de que yo fuera tan rara, porque me consentía en todo, jamás la escuche decir que se sintiera orgullosa de mi, ni siquiera cuando formamos el ejercito elite y obtuvimos innumerables victorias, jamás me reconoció nada y justo ahora debe de estar aun mas decepcionada de mi, pero he comprendido que quizá nunca seré lo suficientemente buena para ella y no gastare mi vida en querer complacerla a ella ni a nadie, hare lo que creo que es correcto y seré firme en todas mis convicciones…
-Hmph… nuestras vidas no son tan distintas humana
-Es verdad quizá por eso podemos comprendernos el uno al otro; sea lo que haya pasado con tu madre creo que debes olvidarlo y estar tranquilo…
-Me odiaba porque era el único que sabía lo que escondía
-Quieres decir que tu madre tenía un secreto
El saiyajin solo asintió.
-Creo que debes volver a dormir, te hará bien descansar –quiso evitar que siguiera atormentándose, lo que fuera debía haber sido terrible, para tener siempre pesadillas con ella.
-Ella no deseaba ser reina nunca lo quiso, su clase noble la hundió en un abismo. –continuo hablando, Bulma se sorprendió, era la primera vez que se abría así con ella y estaba segura que jamás se había abierto con nadie.
-¿Porque lo dices?
-Traiciono las leyes saiyajin
Bulma no estaba comprendiendo a que se refería exactamente, pero prefería no intentar abordar mas en el tema porque conocía a Vegeta, debía dejar que él se abriera si es que quería hacerlo.
-No sé exactamente a que te refieres, pero creo que debes estar en paz con tu madre, perdonarla, quizá nunca haya sido su verdadera intención lastimarte.
-¿Perdonarla?... hmph, ella no merecía ni siquiera que la llamara madre… -apretó los puños
-Comprendo… -le tomo tiernamente las manos –Ya no debes recordar lo malo, eso ya paso y ahora todo es diferente, nunca vas estar solo… yo estaré siempre contigo -lo abrazo, los ojos del saiyajin se abrieron como platos siempre lograba ponerlo en ese estado, no comprendía como esa humana lograba arrancarlo tan intempestivamente de sus malos ratos y como lo miraba de una forma tan difícil de entender, pero que llenaba toda su alma de infinita paz.
El olor de sus cabellos lo embriago por completo y la cercanía de su corazón latiendo junto al suyo, la tenía tan cerca de el, tan peligrosamente cerca, esa mujer había despertado en el nuevas sensaciones, sensaciones que le atemorizaban mucho más que el enemigo más poderoso, justo en ese momento, temía de sí mismo, de perder el control por completo y estar inerme frente a ella, pero la realidad más paradójica es que no quería alejarse de ella, quería permanecer así escuchando los latidos de su corazón y embriagarse con su aroma, sentir en su pecho sus respiraciones profundas y pausadas y probar sus labios con desenfreno, ese mensaje fue entendido por la mujer quien cerró sus ojos frente al rostro del saiyajin, el acerco sus labios sutilmente a los de ella y los probo una vez más, sus movimientos eran sutiles y profundos a la vez, disfrutando el sabor al máximo de cada pequeño rincón de ellos, ella llevo sus brazos al cuello y el a su cintura los labios del saiyajin se desplazaron a su pequeño cuello blanco y poco a poco fue recostándola, mientras la besaba con pasión…
…
…
Kakarotto llego al palacio observo a su padre de espaldas frente a la terraza principal
-¡Maldito! ¿¡Donde están Milk y mi hijo!? ¿¡Que les has hecho!? –le recrimino enfurecido.
-Ah Kakarotto eres tú, pues tengo que decirte que ellos ya no existen –bufo
-¡Es mentira se que están vivos, pero los tienes escondidos en alguna parte!.
-Sabes que nada me gustaría más que eliminarlos junto con esa princesa humana, pero creo que será imposible ya que si lo hago tendría que hacerle saber a su majestad que mi hijo es otro traidor que se involucro con una sucia humana y no dejare que mueras, pagaras muy caro tu estupidez
-¡No me importa lo que opines! ¡te exijo que me digas ¿donde están mi hijo y mi mujer!?
-Que descanses hijo –Sintió como fue jalado por el brazo y sintió un golpe brutal en el rostro que le hizo sangrar los labios
-No iras a ningún lado, si tengo que matarte a golpes para que me reveles su paradero lo hare, ya nada me importa maldito –su coraje cubrió sus ojos de oscuridad, en verdad no se detendría
Bardock intento patearlo sin éxito, Kakarotto no se iría sin saber de ellos
…
…
-Princesa quisiera ir a buscarla, no puedo estar tranquilo sabiendo que usted está sola, se que lo del saiyajin es pasajero, una relación así es imposible, se que recapacitara… –decía Yamcha mientras alimentaba a Helios quien se veía visiblemente abatido.
…
…
-La princesa Bulma resulto ser una vulgar traidora, se involucro con el príncipe saiyajin, el mayor de los hermanos –expreso un hombre maduro a varios pobladores de unas aldeas aledañas a la casona donde vivían el rey Maximus y su familia.
-Pero que tonterías dices, eso no es posible… -añadió otro poblador.
-Lo es, de muy buena fuente recibí esa información. –alego con total determinación. -La princesa Bulma fue exiliada por su propio padre de las tierras del sur, seguro corrió a buscar refugio a las tierras del norte…
-¿Quién te dijo semejante tontería?
-Esa información es absolutamente genuina pues quien me lo dijo fue la princesa Tights…
CONTINUARA…
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Hola queridos lectores, mil disculpas por haberme retrasado tanto, fue mucho tiempo, pero bueno saben que no abandonare esta historia, cada que me posible actualizo, les agradezco cada uno de sus bellos comentarios… no vayan a dejar de leer que ya exploto la bomba, les deje una probadita, pues este capítulo lo partí a propósito no se vayan a enojar conmigo espero poder actualizar pronto.
Los espero hasta pronto
