Capítulo 25

Kate cerró los ojos con placidez cuando sintió que los labios de él en su abdomen. Habían estado hablando de Zack, ella le contaba historias y anécdotas de su niñez y de pronto, se había producido un silencio y él había comenzado a besarla…

Rick enfocó sus ojos azules en ella, que sonrió y se mordió el labio, pidiéndole más…

-Me hubiera encantado verte embarazada…- dijo él y ella sonrió con tristeza.

-Sí…- dijo solamente.

-¿Tienes alguna foto de esa época?

-Alguna debo tener… tenía una panza enorme… Zack era grande…

-¿Grande? ¿cuánto pesó al nacer?

-4 Kilos…

-¿4? No puedo creerlo… mi madre dice que yo pesé casi 4…

-Fuiste enorme…

-Te refieres al peso ¿verdad?- dijo y alzó las cejas repetidamente, haciéndola sonreír.

-Me refería al peso… pero no te preocupes, sigo pensando que eres… bueno, muy cumplidor…

-¿Tengo que suicidarme ahora o prefieres que espere?

-Oh, vamos… ¿qué quieres oír? Me satisface, mucho… de hecho…- dijo y deslizó una mano hacia abajo, sacándolo de ese estado melancólico mientras lo acariciaba en forma persistente- lo estoy necesitando en este mismo momento…

-Bueno, pero…- dijo él con la voz entrecortada, casi no podía concentrarse- lo has ofendido un poco…

-Bien…- dijo ella y lo empujó mientras se perdía debajo de las sábanas para poder estimularlo…

Rick apretó un poco los párpados hasta que se acostumbró a la sensación. Increíble… de pronto se sintió celoso de que otros hombres hubieran disfrutado como él lo hacía ahora…

Sus manos se entrelazaron entre los cabellos de ella, acompañando sus movimientos y Rick entreabrió sus labios para no hiperventilar…

Ella lo llevó hábilmente al borde del abismo y luego lo besó largamente en los labios, mientras descendía sobre él, luego de que por supuesto, él se colocara protección…

-Espero que Ricky no siga enojado luego de esto…- le dijo con suavidad mientras sus paredes internas se adaptaban a él…

-No… creo que no… pero podría enojarse seguido si esa es tu forma de hacer las paces…

-Pervertido…- le dijo ella sonriente.

-Sí, claro… porque la idea fue mía…

Se quedaron en silencio no bien él comenzó a moverse lentamente. La conexión visual entre ellos siempre había sido importante y en esos momentos se profundizaba. Los dos sentían que ese era un momento único e irrepetible... aunque hiciesen el amor mil veces más...

Rick se incorporó y besó sus labios, el roce de sus torsos los hizo jadear apreciativamente… la sensibilidad en su punto máximo, al extremo...

-No… no voy a tener suficiente de ti nunca…-dijo él con la voz entrecortada por la excitación.

-Más te vale que no…- le dijo ella entre besos, mientras intentaba seguirle el ritmo…

-Oh… Kate… tú hablaste de idealización…- le dijo mirándola a los ojos sin dejar de moverse- ¿sigues pensando lo mismo?

-No… no… pero en ese momento no tenía otra forma de defenderme…- dijo ella y echó la cabeza hacia atrás cuando el clímax la alcanzó… un momento más tarde...

A Rick no le tomó mucho tiempo seguirla y a los pocos minutos ella lo sintió tensarse y gritar su nombre…

-Más vale que grites ahora, señor Castle… si alguna vez esto sucede estando Zack cerca no podrás hacerlo…

-Si está dormido no se despertará…- jugueteó él, aún agitado- además, espero que esto suceda bastante seguido, con o sin Zack...

-Bueno, entiende que no quiero crearle un trauma al pobre chico…

-En eso tienes razón…- dijo y sumergió su cara en el pecho de ella, besándola húmedamente y la escuchó suspirar con placidez.

-Mmmm…- el placer era tan intenso que ella apenas podía hablar.

-Me vuelves loco, Kate…- le dijo él y ella lo miró sonriente.

-Tú también a mí…

-Quiero que nos mudemos juntos ya… no quiero esperar más…

-Pero, Zack…- dijo ella mientras él se desconectaba y se acostaban abrazados.

-No, Zack no… tú… ese niño es más inteligente que nosotros… tiene las cosas en claro… no lo pongas de excusa…

-No lo pongo de excusa… no quiero cometer errores…

-Dime… ¿qué errores podríamos cometer? Nos llevamos bien en las cosas de la casa…

-¿Cómo sabes?

-Estuvimos una semana…

-De vacaciones…

-Nos llevamos increíblemente bien en la cama…

-Fantásticamente…- reconoció ella.

-Tenemos un hijo que nos quiere juntos…

-Si nos pide que nos tiremos al río Hudson ¿lo harás?

-Tú sabes a qué me refiero… él nos quiere juntos, no tiene reparos en ello…

-Rick…

-¿No me quieres ni un poco?

-No es eso… lo sabes...

-No puedo vivir sin ti y sin mi hijo… ¿qué más tengo que hacer para demostrártelo? Dejé mis rencores de lado… no fue fácil pero me di cuenta de que quería intentarlo… pero si no lo intentamos no sabremos nunca si es posible o no… ¿cuántas parejas se separan si comprueban que no pueden vivir juntas?

-Pero nosotros empezamos al revés…

-Eso quedó atrás… vamos, Kate… necesito que te arriesgues, aunque sea una vez…

-Rick…

-Ya no confiaste en que yo pudiera querer tener un hijo contigo y estabas equivocada… ahora también lo estás… esto saldrá bien, me darás la razón dentro de un tiempo…

-Espero que sí…- dijo ella y cerró los ojos, apesadumbrada ¿por qué tenía tanto miedo?

-¿Eso significa que…?

-¿Qué mujer en su sano juicio rechazaría estar con el hombre de su vida, el padre de su hijo…?

-Espera un momento ¿el hombre de tu vida?

-Rick… parece que no has entendido nada… a mí no me costaría nada decirte que sí si no tuviera sentimientos tan profundos… cuando volviste se me vino el mundo encima no solo porque debía decirte la verdad, sino porque tendría que enfrentarme con tu rechazo… porque estaba segura de que no me perdonarías, de que me echarías de tu vida…

Rick se tomó unos segundos para asimilar todo lo que acababa de oír y luego tomó su mano y entrelazó sus dedos…

-¿Te das cuenta de cuánto hemos sufrido gratuitamente? ¿De cuánto daño nos hemos hecho sin darnos cuenta de que la solución estaba enfrente de nosotros?

Kate asintió y lo abrazó. Algunas lágrimas se le cayeron.

-Pero ahora tenemos la oportunidad de revertir todo… de vivir una vida nueva, haciendo las cosas bien… o al menos lo que esperamos que salga bien…

-Es cierto…- dijo ella y besó sus labios.

Se acurrucó en sus brazos y se quedaron dormidos un rato, Rick con la nariz sumergida en la nuca de ella, aspirando su aroma…


Kate abrió los ojos unas horas después con la sensación de la pelvis de él rozándola suavemente, estimulándola como no creyó que sucedería…

Se preguntó si él estaría dormido, pero el ritmo que llevaba era demasiado parejo, demasiado uniforme como para ser inconsciente…

Movió sus caderas hacia atrás y se encontró con un quejido ronco de él cuando su palpitante erección la rozó más intensamente…

Creyó que él lo intentaría en esa posición, pero él la sorprendió cuando la hizo girar hasta que quedó boca arriba y comenzó a besarla en los labios, luego en el cuello y fue descendiendo hasta que llegó a estimularla justo donde ella necesitaba, deseoso de que alcanzara ese estado en el que le rogaba que le hiciera el amor…

Kate se permitió poner en palabras lo que sentía y terminó gritando de placer cuando él, con sus labios y sus manos, la hizo llegar al clímax, que se extendió durante un buen rato…

Sintió que no se podía mover cuando él separó sus piernas para introducirse en ella, pero la sensación de placer era tan grande que cuando lo sintió parte suya, lo tomó de la cara y comenzó a moverse a su ritmo para que ambos consiguieran llegar al máximo placer nuevamente…

Esta vez tardaron una eternidad, estaban cansados y varias veces creyeron que la excitación terminaría diluyéndose… pero finalmente se abrazaron, extenuados, agitados y satisfechos…

Casi no durmieron, solo lo hicieron un par de horas y cuando se despertaron entre besos al amanecer, pidieron un suculento desayuno para reponer fuerzas…

-Si me das permiso…- le dijo él dibujando figuras sobre su abdomen- podría empacar mis cosas y dejar esta habitación hoy mismo…

-Te doy permiso…- dijo ella sonriendo y él la miró con emoción.

-No te arrepentirás…- le dijo él.

-Lo sé…- dijo ella y se inclinó para besarlo otra vez, parecía mentira que cada vez fuera como la primera…


Bueno, parece que tuvieron su noche agitada y ahora toca pensar en mudarse juntos y vivir en familia con Zack. Veremos como sigue! Muchas gracias por leer!