The last stand

Capítulo 22

Restos

"Caminamos en un lugar sombrío, la vida nos tirará las veces que se le pegue la gana. PERO… Nosotros somos los que decidimos si nos levantamos, o nos quedamos en el suelo"

Había pasado ya 2 días desde que nos habíamos separado. Íbamos Silver, Snowy Gust y yo, yo iba por delante. Por el camino más tranquilo, hubo un momento en donde vi como el bosque se iba topando con la fría nieve de las montañas de Himallama. ¿Qué podría salir mal? Sé que esa pregunta no la debería hacer pero sinceramente no había nada de malo en esa pregunta. En fin, íbamos caminando y estuvimos caminando por unas pocas horas. Hasta que nos topamos con un puente que pasaba sobre un río, el rio en ocasiones se congelaba y el puente no era tan grande, así que todo iba a salir bien, yo lo sé. Tenía que.

Me detuve un rato y saque el mapa global.

Snowy Gust algo extrañado hablo "¿Qué sucede señora?" Pregunto el pobre joven.

"Solamente quiero saber para adónde vamos a parar a llegar…" Si íbamos derecho íbamos a parar por una ciudad cuyo nombre ya no existe, y lo más probable es que haya sido destruida por la G.C.D.A. Levante mi brazalete comunicador y puse la frecuencia en la cual habíamos quedado. 089. "Adelante… ¿Alguien me recibe?"

Hubo un rato de silencio hasta que escuche las voces chillonas de Storm y Paradise por el comunicador "¡AQUÍ ESTAMOS!" Exclamaron. "Yendo a Himallama. Cambio."

"Reiko, Dre y la princesa estamos aquí, rumbo a Hump. Cambio."

"Aquí Laurisa y los otros dos olvidados…"

Hubo un poco de silencio hasta que contesto Ahid Samaha "¿Quieres ver que tan rápido te pateo el trasero emplumado que tienes?"

"¡basta, o juro que iré con ustedes a darles unos buenos golpes!" Exclamo Reiko.

"Lo siento…" Se escucharon las voces de Ahid Samaha y Laurisa al mismo tempo.

"Aquí Kluxy y Shadow Blade. Iremos hacía Alfalfa. Podemos verte Heilin, están muy chiquitos la verdad. Tengo suerte de que Shadow Blade cargue un Telescopio de gran alcance."

Hablé por el brazalete. "Cuídate Kluxy… Te amo mucho"

"Yo también te amo, y te extrañare mi lesbianita preferida"

"Haré como que no escuche eso…" Escuche la voz de Dre por el Brazalete.

"Yo y los otros dos iremos a la capital de una vez. Por cierto. ¿Por qué nos separamos si no nos están buscando?" Pregunto Laurisa.

"¿Qué puede ser peor que la G.C.D.A? Gravemind. ¿Alguien se acuerda de esa vestía?" Pregunto Silver, levantando su comunicador.

"Hace mucho que no lo hemos visto… ¿Crees que nos esté casando a nosotros?" Pregunto Dre.

"Lo más probable es que así lo sea. Tenemos tanta fama. ¡SOMOS LOS ENEMIGOS NUMERO UNO! ¿Quién diablos no nos va a querer cazar?" Pregunto Laurisa.

"Y yo iré hacía las dunas"

"Entendido. Reiko fuera"

"Kluxy fuera"

"Laurisa fuera"

"¡HERMANAS FUERA!"

"Heilin… Fuera"

Después de eso voltee a ver el mapa global y marque hacía donde iban mis amigos.

Paradise y Storm hacía Himallama

Yo hacía la muralla de dunas

Kluxy hacía Alfalfa

Reiko hacía Hump

Y por último. Laurisa hacía la capital.

Teníamos una brújula y todos teníamos el mapa descargado en el brazalete. Será una larga caminata hacía la muralla de las dunas.

Kluxy y Shadow Blade.

Habiendo ya caminado por las montañas, tuvimos que apresurar el paso y así al menos ver por última vez a mi amada. Shadow Blade no sabía mucho ya que no quería gastar mis pulmones hablando, y ya le había dicho, cosa que lo tomo bien, esto era muy personal. Ya le había dado el telescopio militar a Shadow Blade, me senté sobre mis anchas, estaba realmente cansada.

Shadow Blade solo se acercó y se acostó boca arriba. "¿Por qué no elegiste ir con ella?" Pregunto.

La verdad fue algo estúpido de mi parte. "Es algo personal, y no te diré nada de nada" conteste fríamente.

"Es algo personal, y yo en asuntos personales no me meto…" Hablo Shadow Blade. "Sabes Kluxy, yo nunca tomo mis trabajos y negocios muy personal. Soy un caza recompensas y si hay dinero en el solamente entro y tomo el trabajo. Sin importar relación alguna."

Era un caza recompensas. Al igual que yo hace ya unos años "Yo también fui caza recompensas Shadow…"

"¿Dónde?" Pregunto.

Trague algo de saliva y conteste "En una ciudadela…"

Shadow Blade confundido pregunto "¿Ciudadela?"

"Una ciudadela es… Una ciudad escondida, sea arriba en las nubes, ya sea abajo en el suelo, o inclusive debajo del agua. Y yo vivía debajo del agua…"

"¡NO JODAS!" Exclamo, impresionado e interrumpiéndome.

Eres un idiota… "Obviamente no era buen lugar, la comida se escaseaba, estábamos en guerra y teníamos que matar para poder sobrevivir, o sacrificar la carne de nuestros hijos para poder comer ya algo. El nuevo presidente que tenía en mi ciudadela solo le importaba la plata, y en vez de poder abrir las puertas para que nosotros pudiésemos salir… Solamente las abría para los Big Daddys…"

"¿Big, Daddys?" Pregunto aún más confuso.

¿Qué tanto tengo que contarle a esta pantera, tigre, estúpida? "Dejemos que los Big Daddys eran criaturas enormes que mataban. Digamos que eran los matones de mi presidente"

"¿El presidente es el gobernante?" Pregunto.

"Exacto…"

"¿Y nadie hacía algo?"

"Yo y mi equipo pequeño hizo lo imposible. Créeme que lo íbamos a matar pero sus matones se interponían entre nosotros y la libertad…" Podía recordar cuantas veces fueron los intentos de matarlo, fueron incontables. Quizá 34 o quizá 40. No lo sé, eso no lo recuerdo. "Ahí fue cuando llegaron…" Pause, solo un rato. "Aún recuerdo cuando llegue a donde ellos estaban, nos conocimos en un viejo BAR de esa ciudadela, y la verdad…" Mi voz estaba sonando muy nostálgica "Aun recuerdo cuando Reiko estaba tocando un piano, y con su telequinesis tocaba la batería, guitarra y otros instrumentos. Por un momento pensé que era una canción que recuerdo de hace años…" Note que había sonreído.

"¿Cuál era la canción?" Pregunto Shadow Blade, ya sentado y mirándome.

"La Flaca…" Pause. Sacudí mi cabeza y retome "Pero bueno. En ese entonces mi pasado era obscuro. Solamente podía matar, era eso o me mataban. Comer ponis para poder sobrevivir. En ese entonces era una maldita racista, y recuerdo cuando fui muy racista con los que ahora son mis compañeros." Vaya que recordaba muchas cosas.

"Valla, para ser una hembra con atracción hacía los de tu mismo sexo. Tienes una bonita sonrisa…"

"Gracias…" Me sonroje un poco. Luego volví a sacudir mi cabeza y me levante. "¡Rápido! No tenemos mucho tiempo"

Escuche a Shadow Blade levantándose y riéndose. "¡Claro dama! Sigamos tu camino."

Paradise Sunsite y Storm Wit

Camino hacia ¡HIMALLAMA! Podía sentir el frío, pero no importaba ya que teníamos suficientes abrigos, suerte que Reiko nos dio unos cuantos antes de subir aquí a ¡HIMALLAMA! Tengo que dejar de hacer eso.

"¡Hermana! ¿Podrías dejar de saltar de la emoción? Estas empezando a incomodarme…" Hablo mi hermana Storm Wit.

"¡Por favor!" Exclame "Estoy emocionada con que veré a una llama…"

"Por favor, recuerda que yo soy la mayor…"

"¡Solo por unos minutos! Yo nací después…"

"Paradise…"

"¡Storm! Recuerda lo que madre dijo antes de morir."

"Nunca pierdas la risa ni la Fe, sin ellas no somos nada" Dijo mi hermana Storm y yo en unísono. "Hermana…" Hablo Storm "Trato de mantener calientito a Quincy.

"Es cierto…" Pare de brincar, abrace a mi hermana para poder calentar más a Quincy, que estaba adentro de la chamarra de Storm.

"Creo que es suficiente…" Dijo Storm.

Me separé, dejando de abrazarla. Odiaba que se pusiera amargada cuando estaba en sus días. Las gemelas casi nunca nos baja el mismo día, obviamente a una le baja antes o después, eso sí que ya no sé. No iba a mencionarle eso ya que se iba a enojar más, si de por si es una enojona, pero siempre está dispuesta a darle una sonrisa a los demás.

"¿Cómo cuanto crees que tardemos para llegar a la sima?" Pregunto Storm.

"Sinceramente no lo sé hermana. ¡RAYOS! Mientras más arriba, más frío hace. No quisiera que Quincy se muriera de hipotermia."

Quincy, quien estaba muy adentro en el cuerpo enchamarrado, ya hasta pareciendo esquimal, se acurrucaba para mantener su calor, pero aun así le entraba un frío, incluso yo me quejaría. Tardaríamos al menos ¿Qué será? ¿2 horas? Simplemente no lo sé. Inclusive un día.

"Paradise…" Hablo para que le contestase.

"¿Si Storm?" Pregunte.

"Te odio…"

"Yo también te amo hermana"

Reiko, Dre y la princesa:

Caminando hacía Hump. Una ciudad que creo y espero no esté bajo el calor de las llamas del fuego cruzado. Al ver muchas banderas de dos bandos, me hace creer que hay una guerra en este reino.

"Reiko. Siento que el desierto me dejará sediento…" Hablo Dre.

Yo revise mi mochila "MÁGICA" en búsqueda de algo de tomar. Simplemente la última mochila que por dentro es más enorme que por fuera. Creo que contaré después la historia de cómo puede ser así esta gran mochila. Ahora solamente necesitaba agua para mi compañero y ex doctor, Dre…

"Al parecer tengo una botella de agua irradiada…" Pause. "Y un refresco Spikie… ¿Te animas?" Pregunte en broma.

"Dame el refresco, tiene menos radiación que el agua."

Agarré el refresco Spikie y se lo lance. "Piensa rápido…"

Dre lo agarro con sus patas robóticas. Se sentó sobre sus anchas para descansar tantito, hice lo mismo, al igual que la princesa. Ella había estado muy callada desde que nos fuimos, tal vez traerla con nosotros no era la mejor idea. ¡Sabía que debió haberse ido con Heilin! Oh… Pero la chicuela no me hace caso.

"¿Pasa algo?" Pregunto la tímida princesa.

Dre dejo de tomar y me miro. "¿Estás bien?" Pregunto.

Yo miré a la densa cortina de nubes. "Solo es cansancio, eso es todo…"

"Tú nunca estás cansado, tú me estás mintiendo"

Lo odiaba por conocerme tan bien. "Mira que me conoces bien. Y es enserio. Estoy cansado de todo esto, de vivir en un mundo lleno de…" Pause, mirando a la princesa. "De…" suspire. "O tratar de recuperar el mundo que antes sonrió a su reina. Nunca llegue a conocer a Celestia ni a Luna y a las portadoras de la armonía, pero siento que las extraño."

Dre interrumpió. "Un sentimiento que nadie puede experimentar…"

Exacto… Me quede en silenció por un largo rato. Dre seguía tomando el refresco. Casualmente todos me conocen en batalla, pero pocos me conocen en persona, y la pequeña poni recién me está conociendo…

"Creo que le tengo afecto…" Hable con una leve sonrisa.

Dre dejo de tomar. "¿A quién?" Pregunto muy incrédulo.

"A Heilin…"

El escupió el refresco de inmediato "¿¡Que, QUE!?"

La princesa solamente se sorprendió.

"No ese tipo de afecto…"

Dre se relajó "Gracias al cielo, tuve el pensamiento de que si, y créeme que sigo teniendo ese pensamiento"

"¿Cuál?"

"Que te gusta Heilin, o que tú le gustas a ella"

Yo me sorprendí. "¿Cómo crees?" Pregunte algo ofendido.

"No importa, yo estoy enamorado de una poni multicolores"

"¿Evelina?" Pregunté.

"¡EXACTO!" Exclamo, luego se sonrojo tantito y siguió hablando tranquilamente. "Créeme que no había encontrado a nadie como ella. Ni después de que nos separamos, cuando te rendiste…"

Aún recuerdo cuando nos llegamos a separar. Yo simplemente estaba exhausto de todo, recuerdo cuando estábamos en la "vieja" biblioteca de Twilight Sparkle, una que habían reconstruido después de que Tirek destruyo su viejo hogar. Era de noche y yo estaba en el balcón, recuerdo que esa noche habíamos matado un pequeño grupo de negreros, fue cuando yo estaba tomando Tequila y Vodka, ambos al mismo tiempo y fumaba y no paraba. Estaba cansado de este mundo, y hasta la fecha sigo cansado. Dre trato de ayudarme y trato de meterme la idea de que podíamos mejorarlo, pero simplemente matabas a uno y aparecían 10 más. No había cambio. También recuerdo cuando tocaba el saxofón y piano y no recuerdo que otros instrumentos, algo melancólico estaba tocando, también recuerdo que grite y maldecí a todo poni que aparecía.

"¿Reiko…?" Pregunto Dre por mi nombre, con tal de que despertara sobre mi tren de pensamientos.

Sacudí mi cabeza y me levanté. "Estoy bien…" Pause. "Pongámonos en marcha"

Oí a la princesa suspirar. Fui por ella, la agarré y la acomode sobre mis brazos. Ella solamente se acurruco. Tenía puesto una ropa tipo árabe, igual a Ahid Samaha.

Suspire. Creo que a esta pequeña ciervo también le voy a tener afecto.

Laurisa, Tláloc y Ahid Samaha.

"¡Odio la maldita arena! ¡Odio el desierto y los odio a ustedes dos!" Exclamé con algo de enojo.

"¿Qué paso Laurisa? ¿Estás en tus días?" Pregunto Ahid Samaha.

"¡Cállate!" Exclamé con fuerza sentía que me sonrojaba.

Escuche murmurar a Tláloc "Es su forma de demostrarnos cariño…"

Yo solamente ignore eso.

"Al parecer si está en sus días" Oí susurrar a Ahid.

"¿Así de malo es?"

"Yo digo que si…"

"Los estoy escuchando muchachos…" Dije algo serena.

"Laurisa. Por favor, recuerda que somos tus amigos, siempre has tratado mal a todos. Excepto a Heilin, a Silver, a Reiko, a Dre…"

"Cállate caballo, no quiero hablar de eso."

"Laurisa, detente en este instante…" Escuche la voz de Tláloc.

Yo solo me detuve y voltee a ver "¿Qué quieres?" Pregunte.

Ahid y Tláloc se miraron el uno al otro, afirmaron con su cabeza y voltearon a verme. "Creemos que es hora de hablar…" Hablaron los dos.

Voltee a ver el cielo, al parecer estaba obscureciendo y estaba cansada. "Monten el campamento muchachos. Yo me iré a dar una vuelta para evitar emboscada, preparen la comida y a lo mejor y considero hablar con ustedes…"

Ellos dos afirmaron. "Revisa el área Laurisa" Dijo Tláloc.

Yo solamente salí volando de ahí. Voltee a verlos, vi que estaban chocando cascos. Sonreí, creo que el afecto que les estoy agarrando a ellos está comenzando a crecer, pero no quiero que sepan que soy débil, no más.

Heilin, Silver y Snowy Gust:

La comida se nos escaseaba rápido. Los chistes y bromas que contaban nuestros amigos hacían la caminata por más dura que fuese, algo agradable y cálida. Sobre todo porque Camelu es un jodido desierto, con el único detalle que hay nubes, y aun así se siente algo de calor. ¿¡IMAGINENSE SI NO HUBIERA NUBES!? Estaría muriendo, ¡Se los juro! Pero irme con Snowy Gust y Silver me ha dado la oportunidad de estar más en relación con el pequeño alce. Silver había despertado su instinto materno, al igual que el mío. Lo cuidábamos, mimábamos y lo hacíamos pasar ridiculeces. En mi caminata LARGA habíamos visto algunas banderas de 2 facciones. La facción imperial y la rebelde, que obviamente estaban en guerra. Si teníamos suerte y mis amigos tenían suerte de no toparse de alguna batalla o estar en una ciudad de alguna facción enemiga íbamos a estar en problemas. Si miraba mi mapa no íbamos a tardar mucho hasta poder llegar hacía la muralla de las dunas. Ya a lo mejor podría bañarme, solamente me bañe una vez y fue en el atardecer, donde encontramos un oasis y aprovechamos en bañarnos. Realmente me hacía falta una ducha y tomar agua limpia ¡PURIFICADA! ¿Saben que tanto tiempo estuve esperando el poder tomar agua purificada? Mucho… ¡MUCHO TIEMPO! Ya estaba cansada de agua irradiada o de refrescos irradiados. Pero al final de cuentas, solo pude disfrutar un momento, y si hay algo que me ha enseñado la vida es que tienes que disfrutar los pequeños momentos alegres que todos llegamos a tener, nunca sabremos cuando volveremos a tener ese rato inolvidable. Iba obscureciendo y ya estábamos cansados. Ahí fue cuando lo vi…

"¡Las dunas!" Había camellos y tiendas, incluso habían hecho un pequeño pueblo en las dunas. Era hora de sociabilizar en esta noche.

Apenas di el primer paso y escuche la voz de Snowy Gust gritar

"¡Silver!"

Voltee a ver qué pasaba. Al parecer no estaba. Snowy Gust fue succionado por la arena.

"¡Snowy!" Entonces sentí que me agarraron también y me llevaron bajo de la arena, inconsciente…

Kluxy y Shadow Blade.

Llegamos a Dromedor. Una ciudad algo realmente… vacía. Para evitar enfrentamientos pasábamos de sombra en sombra, las casas estaban llenas de arena y parecían estar echas de arena del desierto, todas juntas y la noche reinaba. Espero y no llegase a enfrentarme con alguien. Algunas casas tenían alguna luz encendida, por la cual llegábamos y la apagábamos. Mierda que no veía a nadie en las casas, y nada útil que poder llevar. Escaseábamos de agua y estábamos muriendo de sed. Ahora me preguntaba que estaban haciendo mis compañeros.

Me detuve un momento.

Shadow Blade sintió lo mismo, volteo a verme. "Sentí que algo paso, ¿Tu igual tienes ese sentimiento?" Pregunto.

Yo me toque el pecho "Rayos, siento como si me faltara algún pedazo de mi corazón…" Pause.

Voltee a ver al frente y pude notar que había unos maleantes camellos, que salían de una casa a unos metros más en frente nuestro, la luz estaba prendida de su casa, luego vi como prendía otras luces de otra casa, y de otra, y de otra. ¡Mierda! Pensé rápido y metí a Shadow Blade a la casa lo más rápido posible. Lo había tumbado y quede arriba de él, lo suficiente mente cercas como para respirar su aíre, ambos quedamos paralizados por un momento.

"¡Oí algo jefe!" Exclamo un camello.

Actué rápido y vi unas escaleras, agarre a Shadow Blade con mis dientes y subimos lo más rápido posible. Lo solté al estar en la azotea.

"Mierda…" Escupí. "¡Báñate!" Exclame en voz baja.

Shadow Blade solamente se reía en voz baja también, mientras se levantaba. "Por un momento creí que ibas a besarme"

Fue cuando le di un golpe en la cabeza mientras estaba algo sonrojada. "¡Cállate! Harás que nos descubran…"

Escuche que los camellos se movían. Shadow Blade se asomó también.

"¿Los matamos? Somos 2 contra 5."

"¿Cuál es la probabilidad de que salgamos vivos?" Pregunte.

"Tú no preguntes, solo actúa…" Shadow se lanzó, se hizo invisible, yo solamente observaba desde arriba.

Shadow Blade encajo su cuchilla a uno de ellos en su cuello. Se hizo visible y lanzo su Shuriken a otro. Faltaban 3. Los 3 camellos apuntaron sus armas contra él, el simplemente brinco hacía otro de ellos y lo mato. Se hizo invisible y volvió a ser invisible, los 2 camellos no sabían que hacer ni hacía donde disparar. Vi las pisadas de Shadow Blade posarse sobre uno de ellos, lanzo su Shuriken al que estaba más lejos de él y se lanzó al primero. Yo solamente baje de la casa.

"¡Wow!" Exclamé "¡Eso fue grandioso! Enséñame a pelear sucio como tu…"

Shadow Blade se sintió algo alagado. "No podrás hacerte invisible, créeme…"

Acto seguido escuchamos disparos a lo lejos. Ambos volteamos a vernos.

"¿Deberíamos ayudar a los rebeldes?" Pregunte.

Shadow Blade dio una risa leve "Por el precio correcto, lo que sea"

Ahí fue cuando le di un golpe leve en su hombro y reí amistosamente.

Llegamos a lo que era unas afueras de un bar, y un espacio muy grande en donde al parecer habían tiendas, se escuchaban los balazos más cercas, al parecer estaban peleando las 2 facciones. Shadow Blade se hizo invisible mientras yo sin saber qué hacer, sacaba un rifle y apuntaba a los que estaban uniformados en forma del imperio. No era tan difícil de diferenciar. Los camellos rebeldes eran los que tenían ropa liviana y los del imperio tenían una ropa algo más formal y pesada. En pocas palabras era negra con franjas rojas.

Apuntaba, disparaba seguía disparando pero los refuerzos seguían llegando. Entonces fue cuando llego una zorra corriendo tan rápido y se puso en medio, no podía creer lo que veían mis ojos. ¡SE ESTABA TRANSFORMANDO! Ningún disparo le daba a la zorra, saco una ametralladora grande y empezó a disparar a todos los del imperio. Las balas salían y mataban a todos y cada uno de ellos. Fue cuando los del imperio dieron una retirada, ¡MIERDA! Baje para ver a la zorra. Fue cuando recordé lo que había dicho ese alce.

"Una zorra me sedujo y se llevó el barco" Quizá no eran las palabras que dijo pero así es como lo recuerdo. Me abalance contra ella y la tumbe con todas mis fuerzas, muy apenas y pude. Fue cuando la empecé a golpear lo suficientemente fuerte.

"¡Fuiste tú la que se llevó nuestro barco!"

Ella me detuvo una pata y me golpeo con su ¿Mano? Me alejo con un golpe, fue cuando vi que todos me estaban apuntando. "Lo hice porque este pueblo lo necesita" Dijo simplemente la zorra.

Miré a verlos a todos y me estaban apuntando.

"Yo no lo haría si fuera ustedes" Vi a Shadow Blade, agarrando a la zorra con sus cuchillas, no sabía cómo se paraba si era un animal de a cuatro patas igual que yo.

"Bajen las armas…" Dijo la zorra algo vencida.

Los rebeldes hicieron caso.

Yo me levante mientras me quitaba algo de sangre de mi mandíbula. "Hablemos esto tranquilamente y con una tacita de té…" Dije simplemente.

Shadow Blade algo sorprendido exclamo "¿¡Es enserio!? Creí que la ibas a matar…"

"Déjala ir…"

Shadow Blade me hizo caso y la soltó.

La zorrita solamente hizo caso "Eres lista…" En eso se volvió a transformar a su forma cuadrúpeda. "Vamos, aquí no estamos seguros…" Hablo simplemente.

Laurisa, Ahid Samaha y Tláloc Rain.

Estábamos ya en la fogata en una noche la cual al parecer tenía pinta de ser larga. Todos estábamos alrededor de la fogata, yo más tranquila y contando chistes y hazañas que alguna vez hice, solo contaba las buenas porque no quería contar todas las malas acciones que alguna vez hice.

"… Entonces, el jodido pony se me acerco por la espalda, pero como soy muy genial y ningún pony o alguien más se me pueden acercar, me di la vuelta y le clave el cuchillo de mi abuelo en su cabeza. ¡HA! Ni se lo esperaba el pequeño…"

Ahid y Tláloc miraban asombrados, como trataba de ilustrar aquella vez que trate de rescatar a un familiar mío. Cuando el viejo clan de mi familia aún existía. No recuerdo hace cuando fue eso. Lo más probable es que tenía como 12 años en ese entonces. Supongo.

"¿Todo a una edad pequeña?" Pregunto Tláloc.

"Aja…" Dije muy orgullosa de mí.

Ahid aclaro su garganta "Sabes…" Empezó a hablar Ahid con su típico y aburrido acento "Todos tuvimos que hacer cosas a la edad joven, excepto Tláloc. Eso dudo…"

"¡Oye caballo! A mí me metieron al ejercito de la republica lunar ya después que tuve la edad suficiente para entrar…" Rezongo Tláloc.

"Y yo fui esclavizado por un largo tiempo, desde mis apenas 5 años de vida. ¿Sabes que tanto tuve que trabajar? Ahora mi cuerpo es libre, pero fuerte…" Eso último lo dijo mostrando su "ESCULTURAL" cuerpo.

"A ver, ya fue suficiente, ni ustedes ni yo sufrimos más y tampoco hicimos tanto mal. Todos lo hacíamos por un bien…" Hable, tratando de tranquilizarlos.

Ellos dos solamente bufaron. "De acuerdo…"

Yo suspire un tanto cansada. Miré al cielo. Al parecer tenía pinta de ser una larga noche.

"Saben…" Hable

Ellos voltearon a verme.

"Creo que es hora de contarles mis malas experiencias y que es todo lo que cargo para tan pocos años que tengo…"

Ellos solamente miraban atentamente.

"Verán…" Pause, mientras bajaba la mirada para poder verlos "Hacía ya mucho tiempo había dicho que hacía atrocidades en mi clan, o bueno. Cuando existía… Torturaba ponis para sacarles la verdad, hacíamos contratos de gente mala para buscar y aniquilar a cualquier pony en Equestria que quería levantar al pueblo pony. Trabajábamos para los Guncakes, para el imperio socio esclavista, para negreros. Bueno, para un sinfín de corporaciones malignas, o al menos pequeños grupos malos…" Pause, imaginando lo siguiente. "Recuerdo cuando estaba peleando en el aire contra unos ponis de algún pueblo. En ese entonces ya era muy buscado en aquel pueblo…"

"¿Cuál pueblo?" Pregunto Tláloc.

Yo solamente miraba al suelo tratando de recordar. "Rayos, no recuerdo el nombre. Pero en fin. Los ponis me seguían y yo les huía. Fue cuando escuche un sonido diferente, era el de un láser, y fue cuando me tope contra los de la G.C.D.A. Por primera vez. Fue una dura batalla e incluso me quede sin balas, pero fue cuando gane. Al regresar a la nueva base de operaciones de mi familia en Equestria, fue cuando los vi a todos muertos. ¿Dónde estaban? Me pregunte a mí misma. Miraba a un lado a otro y miraba a todos mis familiares sin vida en aquella base, que era una casa…" Sentía que las lágrimas me estaban saliendo. "Fue cuando sentí una rabia contra todos, quería matar a quien haya echo eso. Pero el fuego empezó a brotar. Solo imagínense ¿Quién quema los lugares?" Pregunte a mis amigos.

Ellos voltearon a verse "La G.C.D.A." Entonaron ellos mismos algo incrédulos.

"Exacto…" Dije, mientras me secaba mis lágrimas. "Salí corriendo de ahí, y fue cuando los vi, los de la G.C.D.A quemando mi casa. Agarre el viejo y confiable rifle de mi abuelo y les apunte a sus cascos, con toda la rabia del mundo los mate…" Me había saltado la peor parte de todas, con tal de no enojarme. Me seque las lágrimas y continué. "Fue cuando hui de la escena, pero me seguían unos dragones con el traje de los de la G.C.D.A. Fue una larga persecución hasta que lleguemos a un punto en donde me dieron tantas balas, que simplemente me desplome en el suelo. Ellos se fueron y me dejaron ahí. Hasta que desperté en la carreta de Heilin y sus amigos, rescatándome de lo que al parecer era una muerte…" Pause, ya con una sonrisa. "Y hasta la fecha no ha habido como pagarles…" Pause. Con unas lágrimas de felicidad en mis ojos.

Tláloc y Ahid solamente miraban. Fue cuando llego Tláloc a acercarse y darme un abrazo, se sentía raro un abrazo de su parte, nunca había sentido un abrazo. Así que le devolví el abrazo, algo fuerte ya que no había medido mi fuerza, escuche que le troné la espalda al pequeño Tláloc, así que fui más despacio.

"Descuida querida…" Pauso. "Nunca me había imaginado que tan duro era tu pasado"

Logre captar el ruido de al parecer unos helicópteros. Ahid actuó rápido y apago el fuego con sus patas lo más rápido que pudo. Fue cuando Tláloc y yo nos separamos del abrazo amistoso.

"Creo que es hora de meternos" Dije, secándome las lágrimas.

"Claro que si…" Dijo Tláloc.

Ahí fue cuando todos entramos a una tienda algo grande, teníamos que dormir juntos, pero yo algo separado de ellos. No me gusta estar muy, muy cercas de los machos, sobre todo por aun más malas experiencias que quizá ahora no contaré.

Paradise Sunsite y Storm Wit.

¡POR FIN! Habíamos llegado a Himallama después de tanto caminar. Y antes que anocheciera. Veíamos un hermoso paisaje, muchos templos y con fogatas para mantener el calor. Ahí fue cuando llegamos a la entrada de Himallama. La única, ya que había una puerta grande y custodiada de guardas llamas, al parecer se sentían extrañados, maravillados y lo demás que quieran decirle. Pero de nosotras. Si yo fuese ellos incluso me impresionaría. Ellos dirían ¿¡UNAS HERMOSAS PONYS EN UN LUGAR COMO ESTE!? Ojala y no nos violen, porque en ese caso me dejaría y ya no sería violación. Ya después de platicar con el guardia de la puerta pudimos entrar a la grande Himallama. Un lugar lleno de llamas tanto machos como hembras que eran pacifistas, pero al parecer estaban librando una pequeña guerra contra una facción en el reino de Camelu. Dicen que son 2 facciones. Una rebelde y una imperial. Rezo a Luna y a Celestia que los lleven en sus alas de protección. Ya habíamos entrado a lo que era un resintió sagrado, un monasterio al parecer. Donde estaba una llama en una extraña posición, todo estaba en silencio y todas las llamas estaban en silencio, yo por mi parte trataba de guardar silencio, era una parte de meditación carajo, no tengo que hablar. Ya después pasamos al centro de la ciudad, donde estaba una fuente con la misma llama en la misma posición de meditación extraña. Ahí fue cuando el guardia se detuvo para hablar con una llama que tenía pinta de importancia, tenía una túnica color rojo con franjas doradas.

"¡Señor!" Exclamo el guardia.

"Descanse…" Pauso, luego nos vio a nosotras. "Al parecer tenemos visitas muy inusuales…"

"Señor. Vinieron aquí por su cuenta, al parecer no tienen armas del imperio, no tienen nada que ver con el imperio. Así que las dejamos entrar, solamente buscan refugió." Hablo el guardia.

"No pasa nada… Déjemelas a mi cuidado"

"¡Señor, si señor!" En eso el guardia saludo y se retiró.

La llama monje volteo a vernos y maravillado abrió su boca "Que raro… Ya hace mucho tiempo que no se miran ponis por estos lugares."

"Somos viajeras…" Hablo Storm Wit por las dos.

La llama solamente dio una leve risa. "Tranquilas, no les haremos nada" ¿Ni violación? "Siéntanse en casa, somos monjes pacifistas, pero lamentablemente Quebrantamos esa ley por la guerra que hay en Camelu, saben. Buscamos paz y cuando es necesario algo de guerra tenemos que entrar para que haya paz de nuevo."

"Sabemos que hay 2 facciones, la rebelde y la imperial. ¿De qué lado estamos?" Pregunte.

El volvió a dar una risa "¿De qué lado creen? La rebelde obviamente, saben chicas. Necesitamos a alguien que dirija una pequeña expedición hacía la muralla de dunas, unos recursos. Tengo a mis mejores comandantes liderando pequeños ejércitos en Camelu, y bueno. Todavía no partirán el encargo, se tienen que preparar para la caminata. Y opino que ustedes, viniendo de Equestria y sabiendo cómo ha estado el lugar haya. Creo que ustedes son suficientemente fuertes, ¿No es así?" Pregunto eso último.

"Vera…" Apenas iba a hablar cuando me interrumpió el.

"Les daremos lo que quieran a cambio…"

Eso me abrió mis oídos.

"Nos disculpa…" Dije, agarrando a mi hermana y llevándola un poco lejos del monje.

"¿Qué sucede hermana?" Pregunto algo amarga mi hermana Storm Wit.

"Podríamos pedir que nos dé a alguien para nuestra misión…" Hablé, tratando de razonar.

Ella no se miraba muy convencida "No lo sé Paradise…"

"¡Vamos hermana! Es una oportunidad…"

"Mira… Si nos dice que llevara esos recursos dentro de 3 días, o como mínimo pasado mañana, entonces sí. Digo… Quiero descansar."

"Okey…"

Volteamos a verlo y nos acercamos. "¿Cuándo llevara esos recursos?" Pregunto mi hermana.

"Dentro de 2 días…" Hablo el monje.

"Aceptamos, pero con la condición de que nos puedan alimentar, y podamos tomar algo de descanso aquí…" Hablo Storm Wit

La llama dio una carcajada "Chicas, aquí descansaran lo suficiente y como en ningún lugar…" Pauso. "Acompáñenme, tienen suerte que todavía haiga lugar donde puedan quedarse. Y COMO REYNAS…"

Reiko, Dre y la princesa.

Al parecer la princesa apenas y se estaba acomodando en este mundo. Lo bueno es que su ya difunto padre la mandaba a ejercitarse y a aprender a usar el arco. Ahora le había regalado un arco y lo modifique para que lo pudiera usar como ella lo quería. Se lo ponía en un costado, ella jalaba un cordón y el arco se disparaba y se recargaba solo, algo MUY ingenioso. Para ser princesa no era tan mandona. Ya tranquila nos pudo platicar que, ella se llama Dalia y tiene 14 años de edad, aparentemente se siente más en confianza, eso creo. En fin, después de tanto caminar, y de cargar a la pequeña Dalia medio camino por agotamiento. Fue cuando llegamos a las afueras de la ciudad de nuestro destino, una ciudad igual arrasada por las guerras. Hump no parecía ser una bonita ciudad y tampoco un lugar para vivir, me hacía recordar a Hoofington en sus años de guerra, masacre y balaceras diarias, teníamos que ir con mucho cuidado si no queríamos que nos mataran. Ya no estábamos en grupo, y eso nos disminuía la posibilidad de andar sueltos por la ciudad. Además, ser el niñero de una princesa tampoco era tan fácil ¿Verdad? Si fuese fácil y nos siguiera la corriente no sería tan malo, pero Dalia trataba de seguir nuestros pasos pero ella se cansaba bastante. ¿Qué más da? Era hora de buscar un lugar para que Dalia pudiese descansar. Las casas aquí eran chiquitas, llenas de arena y al parecer estaban hechas de rocas echas de arena. Más bien arenisca. Tuvimos que encontrar una casa algo tapada para poder refugiar a la pequeña Dalia. ¿Preguntan si fue fácil? Por favor, tuvimos que estar buscando en más de una casa, la pequeña ya se andaba empezando a quejar hasta que dimos en el blanco. Una casa casi tapada y sin ningún visitante. Tapamos la ventana por la cual entramos y nos quedamos ahí.

Dalia se acomodó en una cama, la más cómoda para ella y se acostó, luego se levantó y le dio un tierno abrazo a Dre y en seguida a mí. "Muchas gracias por acogerme con ustedes…" en seguida ella se regresó a su cama y volvió a dormirse.

Voltee a ver a Dre y le hable. "Ves a dormir, yo me quedaré despierto un rato."

El sin cuestionarme solamente busco un lugar y se acurruco. La noche era algo Helada y tenía pinta de ser una larga noche. Desearía que no fuese así…

Heilin, Silver y Snowy Gust

"¡Díganme donde está el imperio!" Exclamo el camello con fuerza.

Los tres estábamos sentados en sillas, y atados.

"¡Ya les dije que no sabemos dónde están!" Exclamo Silver con lágrimas saliendo de sus ojos.

"¿Por qué no entienden? Creen que 2 ponis y un venado pequeño estarían con ese tal… ¿Imperio?" Trate de razonar.

El camello que estaba preguntando como que logro captar eso último, en seguida un camello se le acerco a susurrarle algo, el que nos estaba gritando solamente suspiro.

"Desátenlos…" Dijo el camello.

En seguida nos desataron, lo bueno fue que no nos golpearon ni nada.

"Si no son del imperio…" Hablo un camello que me desato. "¿De dónde provienen ustedes?" Pregunto.

"Somos de Equestria…"

"¿¡La vieja Equestria!?" Exclamo el mismo camello.

"Si ¿Por qué se les hizo raro que 2 ponis estuvieran aquí?" Pregunto algo molesta Silver.

"Lamentamos mucho lo ocurrido. El imperio se ha aliado con una organización que se hace llamar G.C.D.A" Hablo el camello que nos gritaba.

"La G.C.D.A" Exclamamos los 3.

"¿Los conocen?" Pregunto el camello que nos desato.

"Hemos tenido malas experiencias con ellos…" Hable con algo de molestia.

"¿Entonces conocen todas sus jugarretas?"

"Quisiera, pero siempre cambian. ¡Siempre tienen un haz bajo la manga!" Exclamo Silver.

"Son perfectas para liderar un pequeño comando que mandaremos a Hump, donde está la base de los de la G.C.D.A" Hablo el Camello.

"¿¡Hump!?" Exclame. "¡Mierda Reiko!" Voltee al reloj que me habían dado, lo bueno fue que no me lo quitaron. Fue cuando puse la radio para mandar alerta a Reiko. "¡REIKO! ¿¡Reiko me escuchas!?"

Se escuchó un silencio con algo de estática, fue cuando escucha la voz de Reiko por el reloj "¿Heilin? ¿¡Que sucede!?" Exclamo algo espantado Reiko.

Yo pude tranquilizarme "Gracias a dios que estás a salvo. Escúchame… La base de operaciones es en la ciudad donde tu estas" Hable algo exaltada.

"Entiendo Heilin ¿Y tú estás bien?" Pregunto Reiko.

"Yo estoy bien, no te preocupes"

"¡Por dios! Dejen dormir a gusto" Escuche la voz de Laurisa por la radio.

"Las hermanas vuelo estamos aquí en Himallama. En 2 días llegamos a la muralla de dunas"

"Kluxy y Shadow Blade estamos muy bien en Dromedor. Ya estamos en la base de operaciones de los rebeldes acá, supongo que estaremos del lado de los rebeldes. ¿No?" Pregunto mi amada Kluxy.

"¡Rayos que si Kluxy! Extrañaba tu voz…" Hable tiernamente.

"Yo también extrañe tu voz mi hermosa Heilin" Después de eso me mando un beso, yo trate de evitar el sonrojarme.

"Bueno Kluxy, tenemos que despedirnos. Ya podremos hablar mañana en la mañana en nuestro canal, sin molestar a los demás…"

"Uy, qué traviesa eres. Kluxy fuera"

"Como sea…" Escuche la voz de Laurisa por la radio.

"Reiko fuera…"

"¡Hermanas fuera!" Exclamaron Paradise y Storm

Paso un rato para que nos pudiesen liberar y mostrar el lugar, no era gran cosa, solamente un lugar para refugiados de las ciudades que ahora están devastadas. Solo podía decir que… "La guerra nunca cambia" ¿La guerra puede cambiar todo tanto bien como para mal? La respuesta es sí. Quisiera que las guerras, masacres y la esclavitud acabaran. Pero no acabará mientras haiga gente queriendo hacer mal al mundo que nos acobijo. Aun estando destruido el planeta, este nos regala tantas maravillas, no solo materiales, si no lugares realmente hermosos. NOS LO REGALA GENEROSAMENTE. Quisiera que acabara. Pero dejando a un lado mi tren de pensamientos, tenía que centrarme en ayudar en asuntos internos de este campamento. Obviamente será mañana, ya que esta noche estamos todos cansados. Nos guiaron hacía una tienda en donde podíamos quedarnos, no iba a ser una suite de hotel de 5 estrellas, pero al menos tenía lo suyo.

Al estar en esta tienda algo muy… ¿Pobre? Será la palabra… Silver tenía su instinto materno hacía Snowy Gust. Solamente había 2 camas. La primera, en donde iba a dormir Snowy Gust estaba lejos a donde yo iba a dormir con Silver, así que Silver estaba acobijando al pequeño Snowy. Mientras yo estaba acostada en la cama, a veces ciento que tanto cariño hacía mis amigos podría ser incluso mi perdición…

Oí el caminar de Silver acercarse a la cama, luego agarro algo de cobija y se acostó. Ambas mirábamos al techo.

"Es un buen venado…" Susurro Silver.

"Lo es…" Igualmente susurré.

Hubo un silencio de un rato hasta que Silver volvió a hablar "¿Crees que logremos esta misión que llevamos en nuestras espaldas?" Pregunto.

Yo no supe decir nada "Sabes, igual dudo. Y no dudo que los demás duden sobre esta dudosa tarea…"

"Mucho uso de la palabra 'dudo' ¿No crees?"

Di una leve risa. "Solo quise buscar algo de que podernos reír"

Silver igualmente dio una leve risa, una tierna y leve risa. "Siempre buscas algo por el cual distraernos. ¿No es así?" Pregunto.

"Sabes como soy, me conoces de afuera…"

Ella se me coloco y me susurro tiernamente al oído. "Y muy por dentro también…"

Yo no pude evitar sonrojarme y me voltee para evitar contacto con ella. "Silver, recuerda que yo ya tengo mujer… Tú y yo pudimos haber sido algo pero no quisiste…"

Silver rio sin parar, solo que trataba de que fuese más leve. "¡Por Celestia Heilin!" Exclamo Silver en susurro. "Sigues gustándome, pero no me gustaría que le fueses infiel a tu mujer por alguien como yo. Ella es tan genial y fantástica…" Pauso por un pequeño momento "Sabes, hasta me dan ganas de hacer un trío con ustedes 2 chicas atrevidas…"

Ahí fue cuando no pude parar de sonrojarme. Voltee a verla y no pude evitar las ganas de darle un beso a la brava. "Silver, sabes que esa noche fue lo mejor…" Dije

"¿Te gustaría repetirlo?" Pregunto.

"Es solo calentura…"

Vi como Silver se entristecía un poco.

"¡JODER CLARO QUE SI!" Exclame en susurro.

Kluxy y Shadow Blade.

Habíamos llegado a la base de operaciones de los rebeldes en Dromedor, la base era subterránea. Todos los camellos venían de la batalla que habían tenido por las tiendas, algunos heridos y otros muy cansados. Todos volvían con su amada gente, familiares, amigos y celebraban. Voltee a ver mi reloj y vi la hora. Eran las 2:23 de la madrugada. ¡RAYOS! Estaba muy cansada. La zorra nos guío hasta un cuarto algo amplio, y en el centro había una mesa redonda realmente grande, al parecer donde se hacían las operaciones. La zorra se sentó en una silla, al parecer era la más grande y bonita comparada a las demás, se sentó a su manera.

"Anda, siéntense…"

Haciéndole caso, me senté en una silla, al igual que Shadow Blade.

"¿De que querías hablar?" Pregunto.

Yo buscando palabras conteste. "Mira, mi capitana lloro el barco que nosotros pagamos, con tanto esfuerzo y dedicación en Equestria…"

"No me sorprende que vengan de Equestria, haya la mayoría piensan en ellos mismos ya que su Reino quedo muy devastado. ¡Pero no aquí!" Paro golpeando la mesa con fuerza. "¡Aquí estamos luchando contra un sistema opresor que solamente mira por los que están en la capital y nada más! Mientras que en Equestria solamente hay colonias donde habitan, muchas empresas malvadas que matan a los demás y esclavizan y peor aún, los bastardos de los Guncakes…"

"Oye, yo ayude a mi capitana a destruir ese imperio esclavista e hicimos que los Guncakes mirarán por los demás…" Interrumpí.

"Yo visite Equestria, y créeme que en ese entonces no pude hacer mucho ya que nadie quería a una zorra como yo, inclusive trataba de ayudarlos a los que más me necesitaban, pero todos en algún momento me rechazaron o me espantaban con balas. No querían a una zorra que se transformaba en un ser antropomórfico…" En eso derramo una lagrima, se la limpió rápidamente y retomo "Por eso odio Equestria"

"Sabes, mi equipo ha tenido historias realmente fuertes que inclusive vas a decir que tu historia es menos comparada al del prójimo. Pero déjame decirte que estamos unidos como familia…"

"Eso, puede matarte. Podrá ser tu fortaleza pero también es tu debilidad…" Interrumpió.

"Sabes algo. Yo te perdonaré lo del barco de mi capitana, de hecho. Te ayudare aquí un breve tiempo hasta que podamos recuperar al Reino…"

"¿Es enserio tus palabras?" La zorra algo sorprendida pregunto.

"Claro que si compañera. Kluxy a tus ordenes…" Salude militarmente a la zorra

Shadow Blade solamente me siguió, igualmente saludando militarmente. "Shadow Blade a tus ordenes…"

Ella sonrió levemente. "Soy la comandante Zura. Y si están muy dispuestos a ayudarme los mantendré al tanto de todo…"

Has sido ascendido.

¡Amistad!:Valla que sabes hacer amigos, y tus amigos saben hacer amigos. Te dará un 50% de persuadir a alguien para propósitos buenos.

Nivel 10: Todos tus amigos ahora pueden moverse independiente mente y esto hace subirlos al nivel 10 todos parejo. Esto ayudará a hacerlos un poco más fuertes, inteligentes y agiles. Las habilidades varían por personaje, así que gástatelas sabiamente.