¡A leer!
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Cuando el capitán Levi se dio por vencido en su busqueda, decidió tomar su nuevo corcel y se dirigió a toda prisa donde se encontraba el campamento de sus subordinados, necesitaba ayuda si quería rescatar a Petra de lo que sea que se la llevó, pues al escarvar hasta lo más profundo de la tierra sin importar lastimar y ensuciar sus manos supo que necesitaría apoyo de Hanji, pues con las runas podría saber especificamnete donde fue a parar y como salvarle.
Una vez que se encontró en el campamento despertó a todos sin nada de delicadeza, a pesar de que mantenía su postura firme y fría por dentro se preguntaba desesperado a dónde fue a parar Petra y si estaría bien.
- Oye cuatro ojos despierta, ha pasado algo - Practicamente la pateó para que se levantará.
- Joder enano, todavía ni amanece y ya estas jodiendo. - le respondió la mujer hechicera levantandose e intentando quitarse la modorra.
- Petra desapareció.
- ¿Cómo que desapareció si está...? - Miró para los lados y se dio cuenta que no estaba Petra - Pero si estaba durmiendo por aquí. - Se preocupó. - Se más especifico con lo que pasó ahora.
- Tch...no hay tiempo solo preguntale a las runas dónde está Petra.
Hanji decidió que lo mejor sería presionarlo después para que hablase de lo ocurrido y de paso para que dijera la razón de su alejamiento tan repentino.
La hechicera lanzó las runas al aire y realizó su pregunta, cuando esas piezas mágicas con extraños signos dibujados que solo un hechicero puede leer.
- Petra está en Fluvitzah, hacia el este, nos demoraremos tres horas a caballo lo más rápido que podamos.
- Señorita Hanji estuve mirando por el catalejo y no hay pueblos cercanos o algo que se le parezca ¿ Esa gente vive en medio del bosque?- Preguntó Aurou.
- No es un poblado que aparezca en mapas porque no viven humanos ahí - Respondió Hanji muy seria - Es territorio de los elfos de las montañas. - Levi al escuchar ello cambió su semblante y apresuró el paso, Hanji le gritó que esperara, pero este no hizo ningún caso y partió a esa dirección lo más rápido que pudo. Hanji y los demás tuvieron que perseguirlo.
- ¡ Espera Levi! - Gritó Hanji llegando a cabalgar al lado de Levi.
- Yo mismo los matare ustedes cuiden el campamento...
- No lo entiendes...un pueblo de elfos no es como el de un humano...ellos tienen mágia que oculta sus hogares y a ellos dentro del bosque, asi como también ponen muchas trampas para intrusos...no podras con ellos tu solo. - Le explicó a Levi.
- Tch... solo dime como entrar, yo la rescato y me cargo a...
- Levi a pesar de tu prontuario no sé si sea lo mejor que te enfrentes solo...estudie unos documentos y papeles que hablan de los elfos y los de está zona son más inteligentes y civilizados...
- Civilizados mi trasero.
- Por favor escuchame...según los que han estudiado a los elfos sus modos y maneras varian según el clan y a diferencia de los elfos del bosque negro poseen más artilugios y mejor manejo de la mágia, no son unos brutos y no nos harán la entrada facil a su comunidad para salvar a Petra.
- Esos bastardos - Masculló molesto sin querer que lo escucharan.
A pesar de que los caballos andaban a toda velocidad fueron las horas más largas para Levi y los demás ¿ Por qué los elfos se llevaron a Petra? ¿ Qué querian de ella? ¿ Le habrían hecho algo?
Llegaron al amanecer a la zona donde Hanji dijo que podría estar Petra. Levi recupero el control de si mismo y se puso alerta, por si acaso todos dejaron sus caballos fuera del bosque y se adentraron con sumo cuidado en la extraña niebla que rodeaba al bosque en el que encontrarian Fluvitza.
Todos tomaron una cuerda para no separarse ya que la niebla no dejaba ver nada. Dejaron que Hanji fuera al frente para que guiara con las runas, caminando muy lento dentro de esa distracción que los elfos construyeron para los intrusos.
Para desgracia de todos la niebla se fue haciendo tan densa que ya no podían ver lo que había frente a sus narices pero no soltaron la cuerda por nada en el mundo.
- Oigan ya casi estamos cerca - Anunció la optimista Hanji, pero al no obtener respuesta alguna se preocupó un poco y al tirar de la cuerda se dió cuenta de que se había cortado y el temor la invadió.
- ¿Levi? - Llamó la hechicera - ¿ Gunther? ¿ Erd? ¿ Aurou? - Miró en todas direcciones buscando y alzando las manos para ver si se topaba con alguien caminó incluso pero no ibtuvo respuesta y se vio a si misma perdida entre la neblina.
Optó por usar las runas una vez más para encontrar al grupo, pero antes de que pudiera lanzarlas al aire, una voz la distrajo.
- Hanji - Llamó esa voz masculina tan conocida para ella y por fin pudo distinguir algo entre la niebla, la forma de un hombre alto y rubio que estaba soriendole amable y extendiendo su mano a ella.
- Erwin...- Lo reconoció, per antes de que su lado racional la hiciera preguntar como es que estaba ahí y no en Sina una descarga de felicidad la recorrió entera y su corazón desbocado la hicieron correr a él para abrazar al hombre que amaba más que a nadie, sin preguntar nada, sin decir nada, solo se refugió en su pecho con una sonrisa tonta en el rostro y lágrimas de felicidad, mientras era rodeada por sus cálidos y fuertes brazos.
Erd se puso en guardia con su espada mirando a todos lados en esa niebla blanca esperando que sus compañeros, el capitán y la señorita Hanji se encontraran a salvo.
- S- señor Gin...- Llamó una vocecita dulce entre las sombras y el apunto su espada a donde provenía esa voz, y entonces vio a una temerosa jovencita de mirada tímida, cabellos castaños largos, piel blanca, rostro sereno y ojos claros que vestía sencillamente su tipica indumnetaria de trabajo. Una jovencita que el conocía muy bien.
- ¿ Ginny? - Preguntó asombrado y bajó la espada - Lo lamento yo...yo no quería asustarte.
- Esta bien - Sonrió dulcemente- Yo sé que nunca me haría daño. - Y caminó a él para tomar su mano con suavidad. - tu siempre me cuidas en el bar, siempre que vienes quieres que te sirva yo ¿ por qué lo haces?- Erd quedó mudo ante esa pregunta. ¿Cómo decirle a una chica a la que apenas hablaba que la amaba desde el día que la vio? A pesar de ser un fiero hombre de armas temía mucho al rechazo, más de lo que quería admitir, no podia admitir que la dibujaba, que recitaba en su mente poemas solo para ella, que improvisaba canciones de amor solo por ella. Pero allí estaba frente a él sonriendole tan linda y tierna.
Mientras tanto, Gunther conversaba animadamnete con sus abuelos sobre la mejora milagrosa de la espalda del abuelo sentados en unas rocas.
-Después de este viaje me pagaran una buena recompensa por llevar a la prometida del rey sana y salva y la usare para que vivan en una casa mucho más grande, con sirvientes y ya no tendrán que trabajar más...Abuelo podrás construir juguetes solo por diversión y no volverás a trabajar en la carpinteria...
- Pero mi niño, tranquilo, también debes gastar un poco en ti, buscarte una buena muchacha y hacer tu hogar.
- Eso ya lo hare luego abuelita.- Sonrió un poco timido el hombre frente a la amorosa anciana que lo crió con tanto amor.
Aurou estaba sentado en algún lugar del suelo con sus pequeños sobrinos y primos sentados al rededor riendo y mirando asombrados y atentos a los cuentos de las grandiosas aventuras de Aurou, quien narraba todo muy animado, exagerando algunas cosas, haciendo enfasis en lo más importante y haciendo gestos y algo de mimica para hacer reir a los niños que queria tanto y lo miraban como a un heroe.
Levi mantenía la calma impeccionando el terreno y lo poco que se podía ver, escuchó una risa provenir desde lejos y unos pasos, se mantuvó sereno y agudizó el oido. Cuando ya estaba muy cerca de él, desenfundó su espada y la blandió contra el que iba supestamente a atacarle, no pudo disimular la expresión de sorpresa que dio al ver a quien pertenecia esa cantarina risa.
- ¿ Cómo has estado hermano?
- ¿Isabel?... ¿Pero como...?
- ¡Isabel! ¡ Levi! - Gritó una voz masculina muy conocida para Levi que se quedo de piedra al ver a ambas personas.
-Farlan...
- Disculpa la demora, pero torpe se perdió...- Explicó el rubio señalando a la pelirroja.
- ¡ No es verdad Farlan! Yo solo inspeccionaba el terreno...
-Si...como tres veces el mismo lugar. - Ante su burla recibió una patada en la canilla por parte de esa chica y comenzaron a discutir tontamente frente a Levi que seguía intentando procesar lo que estaba viendo sorprendido.
- ¿ Verdad que deberian ser pareja estos dos hijo? - lo interrumpió otra voz que le habló desde atras, miró y vio muy sorprendido a la pequeña mujer que le dio la vida y lo amó con todo su corazón.
- ¿Madre? - Levi ya no sabía como reaccionar, estaba sorprendido y el cuerpo le temblaba y no sabía cómo reaccionar o qué decir porque se quedo mudo, asi que la mujer decidió avanzar para romper con la distancia que los separaba para abrazar a su unico y amado hijo, quien tardó en reaccionar pero también la rodeó con sus brazos mientras escuchaba la discusión de sus amigos.
Mientras Hanji era abrazada fuertemente por el hombre que más amaba, Levi disfrutaba de su encuentro con su familia, Aurou contaba cuentos a los niños, Gunther conversaba con sus abuelos y Erd intentaba confesarle a la mujer que amaba ninguno era conciente del tiempo y el lugar.
- Yo también te quiero Erd - Dijo la dulce Ginny que acortó la distancia y lo abrazó.
- Yo...yo te he querido desde que te vi - confesó el hombre rubio y alto - Pero no se si quieras tu estar con un hombre como yo...
- Tranquilo mi amor yo te perdono lo que hiciste con es niña en Ragako.
- Ginny te prometo que yo no...- entonces cayo en cuenta de lo que le dijo - ¿Cómo sabes lo de Alicia? - La chica no respondió y lo abrazó más fuerte, un abrazo que no lo dejaba ir, un abrazó inhumanamente fuerte que tenía el fin de asfixiarlo y del cual no podia zafarce. Y entonces recordó donde estaba y aque fueron.
- ¡Es una trampa! - Gritó el hombre y cuando lo hizo sintió como el agarre lo lastimaba,incluso sintio algo asi como espinas cavandose en sus músculos.
Pero siguió alertando y llamando en voz alta a sus compañeros.
Hanji fue la primera en escuchar a Erd y su razón volvió ¿qué demonios hacia Erwin ahí? Quiso desahacer el abrazo pero le ocurrió lo mismo que a Erd y a pesar de que aún veia a su amado la calidez desapareció y el dolor se hizo presente.
- Erwin...¿Por qué estas aquí?
- Yo solo queria estar contigo.
- No... de verdad ¿ Cómo es que estas aquí y no en Sina con Marie? - Intentaba deshacer el abrazo que cada vez se hacia más fuerte y apretado.
-Tu eres la única para mi. - Dijo el hombre sin responder a su pregunta. Erwin como todos tenía defectos y ella los conocía todos, pero nunca evadía una respuesta a ella aunque no quisiera darla...Sobre todo si se trataba de su esposa, el siempre fue sincero con ella sobre su relación aunque fueran verdades que doliesen.
-Tu no eres Erwin- Se sintió muy tonta por haber caido en aquel truco, pero al parecer los deseos más profunfos y desesperados del corazón cegaron su razón y la alegría de ver a Erwin no la hizo pensar con lógica.
Se fue la imagen de Erwin y una fuerza invisible la abrazaba y sentia como las espinas se clavaban más en su carne.
Los demas pasaron por lo mismo cuando despertaron de su cruel ilusión, Levi recordó que su madre y sus más preciados amigos estaban muertos, Gunther que sus abuelos no podian viajr por que eran mu viejos y fragiles, Aurou que era imposible que unos niñitos hicieran un viaje como ese.
Despertaron todos a la cruel realidad para darse cuenta de que habian sido manipulados con sus deseos más deseperados del corazón y estaban siendo apresados dolorosamente mientras algo que tenía la for a de sus sees queridos les clavaban espinas en su carne y apretujaban como si quisieran romperles los huesos.
Hanji se preguntó si seria la niebla, no perdia nada con esa hipotesis ¿ Pero cómo la dispipaba si ni con antorcha podía podia ver a travez de ella? Entonces recordó que el ignis de su bolso era hecho con fuego de los dragones, un fuego mágico distinto al normal según decian, porque podia incluso quemar el agua. Si podía hacer eso podria iluminar centro de una niebla mágica con poderes alucinogenos.
Y cuando tiró el frasco al suelo, una cegadora luz se impuso a la niebla, los prisioneros se vieron las caras y los espejismos desaparecieron, se vieron presos de unas extrañas plantas que eran enrredaderas de ramas gruesas con espinas que se clavaban a sus victimas.
Levi fue el primero en moverse para coger su dagaa pesar de qu se estaba lastimando más por rasgarse con las espinas al moverse y que estaban incrustabas en sus musculos, sangró pero pudo cortar la enredadera y a pesar de que estaba viva peleó contra ella sin importar el dolor. Sus hombres hicieron lo mismo y ayudaron a Hanji.
- ¿Qué mierda fue lo que pasó aquí? - Preguntó Levi que ya podía ver a los demás.
- La niebla era mágica y provoca alucinaciones, debe ser un hechizo de los elfos al igual que las enredaderas. Manejan el inconsciente y te muestran lo que más quieras ver y como la niebla adormece un poco el sentido no importa lo ilogico que sea el asunto. Pero gracias al ignis podremos ver a traves de la niebla y no se metera en nuestra cabeza. Asi podremos encontrar Fluvitza.
Fueron con sumo cuidado hasta un sector donde no habia más niebla y pudieron ver a sus al rededores es hermoso bosque frondoso y verde, de árboles sumamente altos y flores silvestre que lo robeaban. Levi estaba sumido en un plan para rescatar a Petra y cuando iba a pedirle a Hanji donde estaba especificamente Fluvitzah sintió la punta de una flecha que rozaba su nuca, miró al frente y el resto era rodeado por arqueros de hermosa apariencia, estatura alta y orejas puntiagudas. Elfos.
- ¿Por qué están en nuestro territorio? - Preguntó muy seria la mujer al mando de ese grupo, alta, pecosa, con cabello oscuro hasta la cintura atado en una coleta y ojos algo rasgadosde un hermoso tono marron adornados por larguismas pestañas, poseedora de una extraña belleza pero bella al fin.
Levi iba a sacar su espada pero la elfa lo notó y dijo con voz firme.
- Muevete y matamos a tus amigos primero. - Dijo muy dura.
-Oye yo te recuerdo...- Dijo un muchacho de pelo rojo, muy largo y suelto. - Este es el hombre que estaba con la humana.
- ¿Ustedes tienen a una humana? - Preguntó Hanji preocupada por que le hubiesen hecho algo - ¿ Ella es de casualida pequeña, de cabello corto y de un peculiar tono anaranjado asi como cobrizo?
- ¿ Y eso qué? - Respondió la elfa de pecas - Nadie ha pasado la trampa de la niebla...Solo por eso los llevaremos ante el señor Zeke...ya le diran lo que hicieron con su barrera.
- Pero...¿y la mujer humana?
- ¿Qué les importa esa chica?
- Es nuestra amiga, por favor digannos que no le han hecho nada...
- Ya basta de palabreria...los llevaremos a Fluvitzah- Los empujaron para que caminaran, Levi se tragó su rabia y desprecio a esa raza y los siguió porque talvez le ayudarian a encontrar a Petra y de paso matar a todo el clan de ese bosque apenas se descuidaran.
Fluvitzah era un pueblo realmente hermosos en medio de los arboles y su arquitectura no irrumpía con el paisaje natural y los elfos permitian que las flores treparan por sus elegantes hogares blancos luminosos, habían fuentes, caminos, algunos tenían casas sobre árboles y uno que otro puente suspendido arriba contruido de manera muy fina y elegante, no había miseria ni razgo de pobreza o fealdad en aquella comunidad. Todos sus habitantes andaban solo en los corceles más hermosos y sanos, no habia nadie que fuera poco agraciado.
Varios miraban sosrpendidos a los humanos prisioneros que caminaban al hogar de su señor, preguntandose como pudieron traspasar la barrera.
Al llegar a una especie de gran mansión con un esplendido jardín, en lugar de ir directo a la casa fueron a una especie de pérgola en la que el jefe del clan descansaba leyendo un libro en actitud relajada, usaba gafas redondas, era rubio, de ojos claros, facciones muy viriles para un elfo aunque fuera macho, aun asi era un rostro armonioso como el de cualquier hombre guapo, su cuerpo era fornido y musculoso, y como todos los elfos era bastante alto y con unas puntiagudas orejas.
Miró con curiosidad a los humanos y se acercó a ellos.
- Ymir ¿ Qué es lo que me has traido? - Se dirigió a la elafa pecosa.
- Ellos han destruido la barrera y pasaron la trampa de los espejismos.
- ¿Ah, si? - Dijo muy tranquilo - ¿ Quién es el lider de estos humanos?
Y entonces Levi no aguantó más y se hizo al suelo antes de que la flecha contra su nuca fuera disparada, tomó la muñeca del dueño del arco para hacerlo dar una vuelta por el aire, distrayendo a sus compañeros que se fueron contra el con sus dagas, pero el fue más rápido en sacar su espada y cortó a varios de ellos, hizo a un lado a la que se llamaba Ymir y se fue contra Zeke que no alcanzó a dimencionar que estaba pasando, cuando de repente vio que la esoada estaba contra su cuello con el furioso Levi encima de él.
-¡Capitán no! - Gritó una voz femenina que lo distrajo por un segundo para que fuera sometido por otros elfos en el suelo dejando a su lider libre pero con una herida en el cuello. - Señor Zeke por favor no les hagan nada ellos solo se preocuparon porque desaparecí y creen que estoy en peligro. - Rogó Petra evitando que mataran a Levi o que Levi matara a Zeke.
Levi la miró bien, su cabello estaba tomado con algunos mechones que se escapaban del peinado adornado por unas pequeñas flores y portaba un fino vestido azul celeste muy palido, de mangas muy largas y amplias, con un bordado de encaje y piedrecillas que adornaba los bordes de la falda, las mangas y el escote en V . Tras ella venían tres niños pequeños adorables y de orejas puntiagudas.
-¿ Son amigos tuyos? - Preguntó Zeke calmadamente a la chica.
- Si, por favor, solo no saben como...
- Mocosa estupida ¿qué coño haces?
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¿Qué pasó con Petra? ¿Si esta Ymir aparecera historia? ¿Qué piensan de Zeke?¿ En verdad es el jefe de los elfos de la montaña? ¿Por qué Petra lo defendió? ¿ Levi descaragará su rencor del pasado von esos elfos? ¿Cual creen que es la situacion con respecto a la relación de Erwin y Hanji?¿Como creen que se sintieron todos al darse cuenta de que su vision era una ilusión?¿ Por qué Petra anda tan elegante?¿ Habra Levi versus Zeke?¿ Aparecera Historia en este arco?
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