Hola chicas *w* cumpliendo con lo que dije en el capi anterior, les traigo el siguiente capítulo, BD cargado de intrigas y misterios. =w= el nuevo capítulo de transformes prime me inspiro *3* y pude terminarlo para ustedes, ;3 ojala lo disfruten.
=w= saben, esta historia rebaso por mucho mis expectativas, OWO planeaba que fuera una historia corta de no más de 10 capítulos, pero creo que se me salió de las manos. Pero valió la pena, w es una historia a la que le he tomado mucho cariño, QWQ y a mis lectoras asiduas también. QWQ mil gracias, ahora mi meta es…legar a los 30 capis! Yay XD
Bueno, no las entretengo pasen a leer XD disfruten el capítulo BD kukukukuku
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-comenzamos OWO/) -.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Capítulo 25: Memorias Difusas.
-¿qué hará Shockwave?- el músico insistió, ya tenía la respuesta a su incógnita, así que el resto era cosa del espía.-¿Shockwave va a arrancarlo no?
El ciclope miro por unos segundos el dispositivo, y al final lo dejo, arreglo los circuitos circundantes y…
Cerró aquel compartimiento.
-Vamos, hay que repararlo- le murmuro al músico. Dejaría su futuro y el de Blurr en manos de Primus.
-ya hemos terminado.- Shockwave salió de aquel cuarto. El traficante estaba ahí esperando con impaciencia. -está recargando, pero puedes quedarte con él.
-¿y tú, a dónde vas?- el traficante se acercó al cuarto, Soundwave le bloqueo el paso, tan solo un segundo y le dejo pasar.
-A ver a lord Megatron.- ya se encontraba totalmente funcional y no podía faltar más tiempo a sus obligaciones. –Regresare en un rato.
-Como quieras.- El traficante cerro la compuerta y se acercó al pequeño corredor, acariciando su maltrecho fuselaje con suavidad.- mi Maidblue… espero que ese ciclope no te haya hecho nada.
Se sentó a su lado, mirándole con amor, con ese amor que el pequeño autobot había logrado despertar en él, debía agradecerle a Shockwave por tenerlo de nuevo, y tan pronto despertara lo llevaría lejos, quizá cerca de orión, ahí podían pasar un buen tiempo, juntos.
-Nos iremos muy muy lejos, Maidblue.- le acaricio el rostro, sintiendo algo de angustia al ver sus ópticos apagados. –Pronto y olvidaras todo esto.
El tiempo paso, suave como cuando el tiempo esta de buenas, permitiendo que el traficante se asegurara que los daños no eran tan graves.
-Nhhh…- el pequeño corredor comenzó a estremecerse suavemente.
-¿Maidblue?- Swindle se le acercó y le miro sonriendo, los ojos del corredor se comenzaban a encender.- Maidblue ¿Cómo te sientes?
-Mi…mi señor…- su voz sonaba metálica, más de lo normal, mientras ajustaba todos sus sistemas. El traficante le ayudo a enderezarse y le dejo recargarse en su pecho.
-informe de daños, Maidblue.
-Sistemas al 98%, recarga al 100%- los ópticos del deportivo enfocaron al fin y observo con curiosidad su maltratada armadura. Se sentía confundido y aturdido, como si estuviera…adormilado.
-¿Qué estabas haciendo?¿porque saliste?- le pregunto el traficante mientras besaba su mejilla.
-no lo recuerdo.- le murmuro el pequeño, estaba bastante interesado en la pintura descascarada de su brazo. Había algo curioso ahí, bajo la placa de pintura negra, se apreciaban algunos pedacitos de pintura celeste.- No…lo recuerdo… yo recuerdo…
-Qué?- Swindle le miro, en sus ópticos se podía ver lo aterrado que estaba. –que recuerdas, Maidblue?
-mi nombre es…Blurr.- murmuro mientras descascaraba la pintura negra con cierto miedo.
-Blurr?
-mi nombre es Blurr.- repitió el corredor, alejándose para poder mirar a los ojos al traficante. Sonriendo suavemente. –yo… puedo recordar, soy... soy un autobot?- lentamente su procesador se llenaba de pequeños fragmentos de recuerdos, apenas algunos chispazos de su pasado.
Swindle le jalo y abrió el compartimiento del cuello del deportivo, quería revisar el dispositivo que había puesto la primera vez que reactivo a Blurr.
-esta fundido…chatarra!- maldijo. Por lo que se podía ver, aquello no tenía arreglo, era un dispositivo muy caro y delicado, además de sumamente raro de conseguir.
-eso es malo?- pregunto el corredor dejándose hacer por el traficante, aún demasiado aturdido como para protestar.
-quizás…- lo abrazo con fuerza, buscando sus labios para atraparlos en un beso posesivo. Aunque sabía que sí lo era, la comunicación entre su procesador y su chispa se reanudaría, haciendo que su pequeño Slaveblue y la personalidad original de la chispa se fundirían…en el mejor de los casos.
-mi señor?- el deportivo negro sentía que algo pasaba, lo sabía y podía sentir también la preocupación del traficante.
-que es lo que recuerdas?- le pregunto al fin.
-yo…recuerdo…Cybertron.- le miro y entorno sus ojos con tristeza. –Recuerdo…que pertenecía a una facción, mi facción….los…autobots.- le acaricio la mejilla. Los recuerdos llegaban lentos tortuosos. –y… a los decepticons.
Esa mirada de decepción le hizo saber al traficante que recordaba suficiente como para reconocerle como una amenaza.
-tienes que irte.- le dijo con la chispa pulsando agónicamente, negándose a creer lo que iba a hacer.
-irme?- los óptico del corredor se abrieron presas del miedo.- porque?
-tienes tus recuerdos otra vez.- le abrazo con fuerza.- y si Megatron lo descubre…te hará pedazos.- Swindle no poseía un reemplazo para el dispositivo y conseguirlo llevaría tiempo, sin mencionar que no había garantía que podría recuperar a su Maidblue, quería al menos darle un último regalo, un último detalle de su parte.
-pero…- la programación que el traficante le había puesto aún se imponía, sin mencionar un cariño sincero que había nacido por Swindle. –no quiero dejarle.
-debes escapar, debes irte ya.- le insistió Swindle, besándole con pasión. –escúchame bien, Megatron está molesto, me ha pedido que te saque de su base o no se hará responsable de lo que te pase. Eso es una amenaza de muerte.- le explico.
Un escalofrió recorrió la columna del deportivo.
-si tan solo llegara a sospechar que eras un autobot…- callo por un instante. –no quiero ni imaginar lo que te hará.
Swindle no quiso perder tiempo, había mucho en riesgo. Prefería ver a su pequeño Maidblue a salvo con los autobot que verlo sufriendo en manos de Megatron. Le dio un poco de energon y le comenzó a explicar como huir y llegar a la base autobot.
-no…no vendrás conmigo?- le pregunto sujetando su mano con suavidad.
-no, Maidblue.- le abrazo con fuerza, acercándose para disfrutar los últimos instantes que le tendría a su lado. –yo no puedo ir, tan pronto me vean en territorio autobot…me acabaran.- le mostro la insignia decepticon, grabada en su pecho.- no puedo acompañarte.
-entonces me quedare.- Swindle le beso suavemente, disfrutando el dulce sabor de su pequeño deportivo. –no quiero que nada te pase.
A cada segundo, Slaveblue comprendía mas cuan riesgoso era su supervivencia en aquel lugar, tanto para él… como para su amo.
-adiós, Maidblue.- un último beso. Swindle le abrazos. –te amo….y te extrañare mucho.- le dijo sintiendo como su chispa agonizaba de dolor.
-adiós, mi señor.- el corredor se acercó y le beso.
Y aunque no quisiera, Swindle le miro partir.
Slaveblue había recorrido la mayor parte del camino, tan solo tenía que recorrer un tramo pequeño y estaría fuera de la base decepticon, y con su velocidad, tan solo sería un instante.
El corredor de ópticos celestes estaba a punto de lograr un escape perfecto. Tenía el miedo y la duda plagando su sistema, no quería irse pero se lo habían ordenado, era por su bien…era por…
-AAH!- no había mirado por donde iba, había cerrado los ojos un instante y no se había fijado que había delante suya. Trato de disimular su miedo, los decepticons no sabían que era un autobot si seguía actuando con normalidad, pero entonces aquella voz…
-estas bien?- miro al robot contra el que había chocado, y en el instante en que vio aquel óptico carmesí se estremeció. -Slaveblue? Que haces afuera?
-lo…Longarm?- sus ópticos destellaron fugazmente. –Longarm Prime?- varios recuerdos llegaron de golpe, algunos dulces y hermosos, pero en un segundo todo cambio…su mente comenzó a llenarse de las imágenes y sensaciones que había tenido en sus últimos instantes como autobot.
Shockwave noto el cambio al instante, aquellos movimientos, aquella expresión….y la forma en que lo había llamado.
-Blurr?- estiro su mano, buscando levantarlo y ayudarle.
El corredor retrocedió, aquella garra que se aproximaba le hizo sentir como si las paredes se cerraran de golpe, la oscuridad devoro todo y…
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-Fin del capítulo BD -.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
