DISCLAIMER: Neon Genesis Evangelion le pertenece a Gainax Studio y derechohabientes conexos, este texto tiene como única finalidad entretener a los lectores, tanto fans como ajenos a la serie, sin percibir ni el autor del presente texto ni la página que lo aloja lucro o beneficio alguno.

La nueva casa de Shinji Ikari

Romance/Comedia

Autor: Aleksast, 2013

Un olor apetitoso salía de la cocina de la casa, mismo que se extendía por todos los rincones de ésta, era Shinji Ikari que hacía el desayuno con la pericia de un chef. Asuka fue despertada por ese aroma a pollo con mostaza y limón, que era precisamente lo que el chico estaba cocinando. Abrió los ojos y no recordó cómo es que había llegado al cuarto de éste.

– Finalmente lo hicimos – dijo ella dirigiéndose a sí misma – me imagino que esta es la satisfacción que se siente después de haber estado con la persona que amas y deseas – y sonriente se sentó en la cama, respiró profundamente y caminó hacia el espejo del vestidor para observarse – no imaginé verme así, desnuda, despeinada, y con esta sonrisa tonta que no puedo quitarme.

– Me imagino que le da pena reconocer que es bueno en la cama – decía Rei, yendo a su habitación, mientras veía por el rabillo que Shinji ya estaba haciendo de comer – esta sensación extraña, no sé, me agrada. Creo haberla visto después de que la Mayor Katsuragi tuviera reuniones con Rioji Kaji – y recordó precisamente que durante unas pruebas de sincronización la mujer en cuestión tenía un ánimo bastante eufórico al tiempo se veía demasiado relajada, contraste a como Rei la había visto un par de días antes, con el rictus de nerviosismo y bebiendo café como si le fuera la vida en ello.

Por coincidencia Asuka y Rei se vieron al salir de la habitación al mismo tiempo, riéndose ambas de cómo lucía la otra y finalmente chocando la mano en señal de victoria, cada una yéndose a su respectivo baño, cómplices felizmente satisfechas.

Minutos después, Mari se disponía a hacer sus maletas, pues quería tener todo listo para partir en dos días hacia su amado Londres, donde iría a ver, entre otras cosas, el derby de la ciudad en el Emirates Stadium, además de visitar la Open University of London para aplicar el examen de admisión al Doctorado en Psicología Clínica, y visitar a unos cuantos amigos que presumiría a Misato al volver del viaje.

– Creo que es tiempo que esta nena se divierta un poco, no se sabe qué puede pasar después de festejar una victoria en un pub, con más razón si toca reunión de las Hot Gunners – se dijo a sí misma, mientras guardaba el jersey del Arsenal con sumo cuidado – Aunque me preocupa que el cachorrito sea víctima de Misato… creo que estará bien si los dejo por una semana, además, no soy su mamá como para andarlo cuidando, y la loca de mi jefa andará muy ocupada por mi ausencia, yo misma me he encargado de que tenga muchas razones para no salir del bunker – rió macabramente, imaginando a Misato desesperada por no poder escapar de su trabajo, para luego seguir metiendo cosas a su valija, como una pequeña bandera con el Union Jack, emblema oficial del Reino Unido, un iPod negro, y su curioso gato burlón de felpa – let's hit this roof and get crazy, girl, let's go back to the Great Britain, where the queens belong – canturreaba mientras ponía música en su equipo de sonido, insertando en la ranura un CD – endúlzame el oído, Bruce, hoy necesito sentirme viva – y empezó a sonar el legendario disco Peace of Mind de Iron Maiden – Nya… ¡me encanta! – y brincó con los primeros acordes de Where Eagles Dare, cuan groupie en pleno concierto.

– A esta niña le gusta dejarme colgada con las conversaciones – reclamó Misato al ver que la británica ya no contestaba, fue entonces que, en ese momento, decidió llamar a Shinji para ver cómo estaba – ¿Cómo habrá despertado? ¿Acaso estoy siendo muy posesiva? ¿Qué creerá Shinji?

Un móvil vibraba dentro de un maletín en la sala, hecho que pasaba desapercibido para los tres habitantes de la misma, quienes ya estaban en la mesa comiendo el delicioso guisado obra de Shinji Ikari.

– ¿Cómo amaneciste hoy, kínder? – preguntó la alemana que comenzaba a ver con interés los ojos de su interlocutor, quien estaba comiendo vorazmente.

– El suelo no es muy cómodo, pero dormí bastante bien, Asuka ¿y tú? – respondió brevemente, no se atrevía a mirarle a la cara y en su lugar mantenía su vista en el plato.

– Inexplicablemente bien, aunque no sé cómo es que llegué a tu cama – contestó ella interesada en seguir la conversación.

– Yo te cargué y te acomodé en ella, no me parece educado dejar dormir a una chica en el suelo, así que por esa razón despertaste en ese lugar – se atrevió a levantar la mirada sólo para ver que las dos chicas tenían una sonrisa bastante visible y los ojos entrecerrados, como en un estado de placidez que asombró a Shinji – ¿sucede algo?

– Nada en especial, Shinji – dijeron ellas al unísono mientras parecían idas observándole – ¿Te hemos dicho que hoy luces arrebatadoramente guapo?

Creo que las he vuelto algo como zombies o alguna variante de muertos vivientes… ¿eso tiende a suceder después de una noche así? Creo que vi a Misato una vez con esa expresión, pero estoy seguro que era porque estaba fatalmente ebria… de todos modos, ¿por qué me miran así? Suena a que si estuvieran atontadas o dormidas, me pregunto si Asuka aún querrá ir al restaurante esta noche… Si los planes del miércoles cambiaron, ¿qué vamos a hacer? ¿Por qué estoy comenzando a sonreír de esta manera tan tonta? ¿Efectos posteriores de las endorfinas y adrenalina que se reparte por cada centímetro del cuerpo en aquello? Debo de dejar de pensar quedándome callado, comienzo a parecer un tonto… Shinji Ikari, deja de sonreír como idiota y di algo, piensa en algo rápido, o también vas a volverte un zombie – el largo debate en su cerebro se dio a la velocidad de la luz, eso o Asuka y Rei no se percataron de que estuvo sonriente y en silencio como tonto durante casi medio minuto, momento en que pudo formular una respuesta lógica después de mucho esfuerzo y unas cuantas neuronas que sí hicieron su trabajo – Gracias, aunque no es para tanto… ¿qué tal está? – preguntó, esperando la crítica de sus catadoras culinarias oficiales.

– ¿El qué? – volvieron a responder al mismo tiempo, parpadeando.

– La comida – dijo el girando los ojos fastidiado, pero sin poder mover los músculos de su boca, mismos que seguían mostrándole totalmente complacido, por no decir drogado.

– ¿Cuál comida? – y ladearon la cabeza confusas.

– Esa que tienen ahí enfrente – indicó con la mano, agachando la cabeza mientras una gota de sudor aparecía en su nuca – ¡Esto no es gracioso! ¡Les afectó el cerebro lo que les hiciste Shinji! Ahora vas a tener que darles de comer, bañarlas y cargarlas como bebés, de seguro tiene que ver el LCL o alguna de esas cosas que se usaron para las pruebas del EVA, activó algo que las tiene así, todo fue tu culpa, todo por calenturiento, si tan sólo fueras menos complaciente y más disciplinado… – y seguía tremenda reprimenda por parte de la conciencia de Shinji.

– Ah – y salieron de su trance para volver a comer apenadas al ver que por un momento su cerebro se había tomado un merecido descanso, volvieron a comer un bocado de aquello y finalmente emitieron su veredicto.

– Creo que debiste haberle puesto un poco más de mostaza, o cambiar de marca, le falta una pizca de sabor – dijo la alemana, cosa que tranquilizó a Shinji quien ya comenzaba a auto flagelarse por el estado mental de las dos – pero está delicioso. Haré que mi familia me consiga un importador de cosas alemanas aquí en Japón, y así sabrás cómo sabe la comida de mi país; incluso puedo traer cerveza bávara para que Misato sepa que la mejor cerveza es la alemana.

– ¿No se suponía que era la mexicana? – preguntó Rei, intentando recordar alguna marca reconocida de ese país.

– Era, ya no producen cerveza, apenas sobrevivieron como país después del segundo impacto, prácticamente ahora son parte de Estados Unidos… ¿no ponías atención a clases? –

– Te recuerdo que muchas veces me tenían en NERV dándome medicamentos que ni siquiera sé por qué los tomaba – argumentó la peliazul – aun así, no me gusta la cerveza, tiene un sabor horrible.

– Gracias por la crítica Asuka, yo estaré muy gustoso de conocer comida alemana, sobre todo saber la variedad que tienen – dijo Shinji volviendo al tema.

– Pero qué buena pregunta – y Asuka se inspiró como si le acabaran de dar cuerda a un pájaro cucú – cada región tiene embutidos diferentes, en Baviera está la Weiβwurst, que es blanca, y no se muerde, se succiona de la tripa, hecha de ternera y cerdo, aunque hay dos tipos, una de München y otra de Hamburg… – y así siguió explicando todas las variantes de salchichas que existen en Alemania por aproximadamente veinte minutos, sin olvidar los tipos de mostaza con los que se acompañan entre otras variantes como la Pinkerwurst, Wurstebrot, la famosa Nürnberger Rostbratwurst entre otras tantas, que acabó prometiéndole al chico una enciclopedia con las más de mil variantes que, por supuesto, no pudo mencionar – y necesitas ir a Alemania para conocer su riqueza culinaria, deberíamos decirle a Misato que nos lleve en Navidad.

– Sí, será fabuloso ir a conocer los castillos también de Alemania – dijo Rei compartiendo el entusiasmo de su compañera – sobre todo el de Neuschwanstein – pronunció a su modo, mencionando a ese castillo que parecía sacado de un cuento de hadas, tan famoso.

– Olvidaba algo… ahora vuelvo – y se dirigió a la sala, recordando que Misato les había obsequiado un teléfono para comunicarse y una Tablet para facilitar sus deberes en el instituto. Con el alboroto de anoche no había tenido oportunidad de entregárselos, así que se dispuso a repartirlos, y cuando vio el suyo tenía cinco llamadas perdidas, todas de Misato Katsuragi – esto se los envía Misato, para que estemos conectados en todo momento y sobre todo en caso de emergencia.

– Ya hacía falta que nos dieran uno, además está configurado con mi nombre y los colores que me gustan – dijo Asuka siendo la más interesada en el artefacto – no puedo negar que la mujer sabe comprar.

– Yo tengo uno pero definitivamente este está mejor – agregó Rei, al tiempo que lo examinaba y desbloqueaba la pantalla – y no pesa absolutamente nada, deberíamos agradecer a la Mayor Katsuragi por este obsequio.

– Pueden mandarle un mensaje por esta aplicación – explicó Shinji, mientras copiaba los números de los otros teléfonos y les mostraba como agregar números al directorio – y así aunque no estemos en el mismo lugar podremos tener comunicación en tiempo real.

Y en ese momento vibró el teléfono de Shinji, por lo cual se dispuso a contestar esta vez, después de ver que ellas comenzaban a aprender a usarlo con una asombrosa rapidez.

– ¿Aló? –

– Shinji-kun, ¿Cómo despertaste pequeño amorcito mío? – y el aludido se sonrojó al saber que el volumen del auricular estaba al máximo, de manera que Rei y Asuka escucharon a la juguetona Misato llamar así al chico, así que le miraron con asombro y no muy amistosamente.

– Exhausto, pero bien, estoy desayunando con las chicas en casa – contestó, intentando esconder los nervios que sentía al no saber bajar el volumen de la llamada – ¿Qué tal tú?

– Disfrutando del calor, ¿recuerdas nuestro acuerdo, amorcito? – La expresión de las dos pilotos del Evangelion se endureció más y cruzaron los brazos con clara molestia, lo que empezó a hacer a Shinji sudar frío.

– Eh… sí, la recuerdo perfectamente – alcanzó a responder para sonreír de manera nerviosa y hacer un ademán de que no era la gran cosa subiendo y bajando la mano.

– Le va a dar mucho gusto verte, ¿crees que puedas mañana por la tarde? –

– Mañana por la tarde… tendrá que ser a las seis, ¿irá ella también? – Shinji hacía un esfuerzo monumental por no tartamudear al ver que una pelirroja y una peliazul estaban casi al borde de agarrar el tenedor de la mesa y usarlo como arma – tiene tiempo que no la veo.

– Sí, mi pequeño Shinji, nos veremos en mi casa a esa hora entonces –

– Eh… sí, Misato… Rei y Asuka irán conmigo, ¿está bien? –

El que dijera eso calmó un poco los ánimos, aunque lo seguían observando con mirada de asesina serial, digna del premio Charles Manson.

– Por supuesto, es más, déjame hablar con ellas, necesito darles la noticia –

Y la mano temblorosa de Shinji le pasó el teléfono a una molesta Rei Ayanami que en cuestión de décimas de segundo cambió su expresión por una sonriente y despreocupada.

– Mayor Katsuragi, ¿Cómo está? ¿Shinji se portó bien? –

Esto hizo que el aludido hiciera la clásica caída de anime al escuchar tremenda pregunta.

– Rei, me da gusto escucharte, sí, es un niño muy lindo, todo un jovencito ya, ¿verdad que está volviéndose todo un modelito? –

– Sí, definitivamente es un hombre irresistible y además fiel, eso no se encuentra en estos días – dijo Rei mirando con intenciones perversas a Ikari, quien tragó saliva.

– Sí, además es muy atento y considerado – agregó la mujer añadiendo un suspiro.

– Y con un encanto que me vuelve loca – contestó Ayanami suspirando aún más.

– Estás enamorada Rei, se nota que esos ojitos tienen nombre y apellido… te tengo una noticia que seguro Shinji ya te habrá adelantado algo –

– Pues no me ha comentado nada aún, los tres quedamos muy cansados y no tuvo la oportunidad de hacerlo… un momento, le quiere decir algo Asuka – y malévolamente le pasó el teléfono, asintiendo a su cómplice a proseguir con la llamada.

– ¡Hallo Misato! Gracias por los regalos, Shinji ya nos los entregó – comenzó a hablar ella con la misma expresión inocente y alegre que Rei – ¿No hizo nada pervertido? ¿Lo golpeaste cuando se quiso pasar de listo? Cuéntame…

– Qué mala eres con él… para nada, es todo un caballero, además no hicimos nada malo, simplemente charlamos, comimos, fuimos al parque de diversiones, como buenos amigos Asuka, sólo que me gusta decirle mi pequeño amorcito porque se ve lindo cuando se sonroja –

– En eso tienes razón, además, tiene una mirada que desarma a cualquier mujer, aún si fuera militar de la Wermacht, se iría ileso con esos ojos entre gris y azul que seguro heredó de su madre… este kínder me vuelve igual de loca que a Rei… –

– ¿Verdad que es un amor? –

– Debo de darte la razón, Misato… pero también te tengo una noticia que te va a encantar –

– Anda, día de sorpresas… ¿Cuál es esa sorpresa? –

– Shinji Ikari es oficialmente nuestro novio – dijo con total orgullo – ayer le dimos el sí

– ¿Las dos? – dijo Misato, haciéndose la desentendida.

– Así es, además creo que él te quiere decir algo – agregó Rei, pasándolo de nuevo a Shinji

– ¿Shinji? –

– Eh, sí, Misato… creo que era cuestión de tiempo formalizarlo… además, no puedo creer que las dos hayan aceptado simultáneamente – comenzó dudando, aunque para facilitar todo activó el altavoz para que no tuvieran que andar pasándose el aparato, después, creyó estar haciendo lo que era correcto.

– Me alegro por ti, como ayer te dije, te mereces ser amado, y nada mejor que por las mujeres que más te conocen… así que mi lindo Shinji ya tiene novias, eso suena muy bien, será una familia muy grande también para el pequeño Ryoma –

– ¿Quién es Ryoma? – preguntó Asuka

– Precisamente para eso les llamaba, para que el lunes conozcan al hijo de la Doctora Akagi, al menos ha logrado lo que yo consideraba imposible: quitarle ese mal genio, aunque sea levemente – y se echó a reír aunque se cortó para seguir con la invitación – mañana en mi casa estarán ellos y me gustaría que las conociera, ¿qué opinan?

– Ah – y respiraron con tranquilidad después de pensar que Misato estaba por invitar a Shinji a una fiesta pervertida – estaremos ahí con mucho gusto – agregó Rei, quien ya se imaginaba a Shinji en medio de una sala repleta de desconocidos teniendo intercambio de fluidos al por mayor, se avergonzó por haber pensado mal, pero sabiendo cómo a veces era la mayor Katsuragi, no era tan disparatado ese pensamiento.

– Shinji sabe la dirección, así que no habrá problema – afirmó ella – nos vemos – y la llamada finalizó con las dos chicas viendo otra vez con mirada fija al muchacho.

– ¿Qué estabas haciendo en el departamento de Misato? – comenzó el interrogatorio por parte de Asuka.

– Juro por mi madre santa que ya no vive en el EVA-01 que no hice nada malo – y se cubrió con las manos como protegiéndose de un ataque de furia inminente – ¡Mamá! – gritó cuando la mano de Rei se acercaba peligrosamente hacia su cara.