~~*¤*~~All I Need~~*¤*~~ Within temptation

Había pasado ya un día desde que se había topado con Tsunade, está lo había obligado a irse a quedar en una cabaña deshabitada que estaba a unos diez minutos de la casa de ella y a diferencia de la casa de Tsunade que estaba en el inicio del bosque, la caballa, estaba más adentrada a este y rodeada de tantos árboles y plantas que era difícil encontrarla a simple vista.

Tsunade le había dado una hielera con una gran cantidad de sangre, mientras ella iba en busca de más. Para un vampiro normal, esa cantidad debía de haberle durado una semana o más, pero a Sasuke solo le duró unas horas. Intentó contenerse por unos minutos, pero su cuerpo pedía a gritos que tomará más.

Salió de la cabaña a una gran velocidad y en cuestión de segundos había llegado a la casa de aquella mujer. En cuanto puso un pie dentro de ella, escuchó el llanto de un bebé, debía de aceptar que eso le causaba un poco de estrés, siempre había preferido el silencio. Escuchaba como la mujer que parecía ser la sirvienta de Tsunade trataba de callar al bebé arrullándolo. Así que se apresuró a ir al refrigerador que contenía sangre, pero como era de esperarse, no había ni una bolsa de esta que pudiera ingerir, sabía que eso significaba que pronto tendría que buscar una víctima.

Se dirigió al baño y mojó su rostro con un poco de agua, sólo estaba buscando la manera de hacer tiempo mientras aquella mujer llegaba con provisiones y así no tuviera que causar la muerte de nadie, ya que si seguía matando a ese paso, acabaría con la población de Konoha en unos meses, o menos. Comenzó a caminar de un lado a otro, sin embargo sentía que por momentos sus manos le temblaban a causa de la ansiedad. Cuando menos se dio cuenta estaba en el marco de la puerta de la habitación donde estaba la cuna, la mujer estaba sentada en un costado leyendo lo que parecía una revista. Como era de esperarse, la anciana se dio cuenta de su presencia, volteó hacia la puerta, pero no se encontró con nadie, cuando volvió su vista para mirar hacia la cuna, se topó con Sasuke mirando directamente a su yugular.

— ¿Se le ofrece algo?—le preguntó un poco nerviosa, Sasuke la había asustado con su repentina aparición, sin mencionar que la mirada de él sobre ella le causaba escalofrío.

La habitación se mantuvo en silencio, Sasuke comenzó a dar uno pasos hacia ella, lentamente, sin quietar su vista de la yugular, debía de aceptar que no le resultaba muy apetecible, pero el hambre lo carcomía, sólo deseaba tener sangre en su boca, le importaba poco su sabor en ese momento.

Sin previo aviso se lanzó contra la mujer, esta lazó un grito ahogado cuando Sasuke le mordió el cuello, tomó algunos objetos que estaban en un mueble cercano a ella, pero al tratarse de simples juguetes para bebé, el golpear la espalda de Sasuke con estos no servía mucho.

Ambas manos de la anciana cayeron hacia los lados, cuando se quedó sin vida y sin una gota de sangre. Sasuke se relamió la sangre de sus labios, definitivamente no era lo mejor que había probado, incluso había tenido un sabor rancio, pero lo peor era que aún sentía hambre y no había señales de que Tsunade hubiera vuelto.

El llanto del bebé volvió a hacerse presente, Sasuke volteó en dirección a la cuna y se asomó. Sabía que al haberse dirigido a la cuna era porque ya había decidido alimentarse de esa criatura que apenas había comenzado a vivir. Se quedó observando por unos momentos al bebé, lloraba y lloraba por lo que sus ojos estaban cerrados con fuerza, el poco cabello que tenía era de color negro y su piel era bastante pálida. Sasuke acercó su dedo índice a la frente del pequeño y lo recargó sobre está sin hacer presión. El bebé se calló y abrió los ojos aún vidriosos a causa de las lágrimas.

Miraba atentamente los ojos de color esmeralda que se habían posado sobre los suyos. Esa mirada le causaba una extraña sensación, incluso le resultaba un poco familiar. Ambas de sus manos estaban recargadas sobre el barandal de la cuna, no estaba seguro de que le gustará aquella mirada, solo sabía que le provocaba algo en su interior y no sabía con exactitud que era. Hubiera querido seguir adivinando sobre lo que le causaban esos ojos pero fue estampado contra la pared por Tsunade, al parecer había llegado mientras el observaba al bebé. El golpe no le había causado ningún daño, más dañada había quedado la pared.

Tsunade lo agarraba con fuerza del cuello, debía de aceptar que era ligeramente más fuerte que los demás vampiros pero no lo suficiente para él.

—¡No pudiste esperar!—le reclamó Tsunade, mirándolo completamente llena de ira.

Sasuke se deshizo de ella aventándola al otro lado de la habitación – llegaste tarde y tenía hambre—dijo como si nada y se dispuso a salir del cuarto.

—Aquí está tu maldita ración de sangre—aventó una de las bolsas negras que cargaba en dirección a Sasuke –debes de aprender a controlarte.

—Lo sé—tomó la bolsa y caminó hacia la entrada – siento lo de tu sirvienta.

Tsunade no se había percatado de la ausencia de está, cuando volteó hacia el cuarto de la bebé, vio a la anciana mujer sin vida en la mecedora cerca de la cuna, no supo si sentirse tranquila de que Sasuke hubiera preferido alimentarse de ella que de la bebé, quién realmente era su hija, sin que él lo supiera.

—Para la próxima ve a cazar gente al pueblo o personas que luego andan jugando en el bosque, ¡pero no te acerques a esa bebé ¿me oíste?!

Ni siquiera asintió para darle a entender a Tsunade que había entendido aquella orden, la verdad le importaba poco, si tenía hambre, se alimentaría de lo que quisiera, incluso de esa bebé. Lo único que podía detenerlo era Naruto o la muerte, pero ninguno de esos dos llegaba para encontrarse con él.

Estaba realmente molesto, de haber llegado unos instantes antes probablemente hubieran encontrado a Sasuke, las gotas de sangre que había en el suelo, estaban frescas, así que no debía de haber pasado mucho tiempo.

Subió al auto, que le había brindado el Concejo para esa misión con Gaara, dejó que el pelirrojo manejara, en esos momentos estaba sumamente molesto, así que probablemente solo conseguiría chochar el auto y quedarse sin medio de transporte.

— ¿Percibes el aroma de Sasuke?—preguntó Gaara, cuando ya se había alejado un poco de la casa.

—Sí, en todas partes, pero no estoy seguro, en primera estoy un poco hambriento y deseo beber un poco de la sangre de Sasuke. Además de que bueno, los del Concejo decían que Sasuke se movía tan rápido y cambiaba constantemente de lugar.

—Tenía el presentimiento de que algo así pasaría, incluso yo percibo un poco de su olor. Cuando era humano, solo lo percibía la estar cerca de él, pero pareciera que ahora es más intenso, penetrante.

A Naruto no le gustó la observación de Gaara, la verdad, no le agradaba que alguien más que él pudiera percibir tan bien su olor favorito.

– Debemos de intentar seguir el aroma de Lady Tsunade, es el que realmente nos puede llevar a una pista— dijo Gaara tratando de que Naruto se tranquilizará, sabía perfectamente que le había molestado su comentario.

Durante cerca de una hora, ambos chicos no intercambiaron palabra alguna, en parte podría ser a causa de Naruto, generalmente era él quien comenzaba a hacer preguntas, Gaara en cambio siempre había sido muy reservado. Miraba de reojo a Naruto mientras manejaba, estaba comenzándose a preocupar porque sólo lo veía bebiendo sangre. El Concejo les había dado cierto suministro para su misión, pero viendo como bebía Naruto, era probable que el suministro se acabara antes de lo esperado.

— ¿Cuántas bolsas llevas?

Naruto volteó hacia Gaara, con una bolsa entre sus labios, lo miró un poco sorprendido, la verdad es que no tenía idea de cuanta sangre había bebido, pareciera que lo estaba haciendo por inercia. Se encogió los hombros y giró un poco hacia atrás para ver cuando quedaba en la hielera. La bolsa se cayó de su boca, cuando se dio cuenta de que no quedaba ninguna.

—Creo que me las acabe—dijo apenado y se rascó un poco la cabeza.

—Era lo que me temía. Naruto, este ansioso, tal vez no lo estés demostrando, pero necesitas ya de la sangre de Sasuke— de nuevo ahí estaba regañando a Naruto, debía de aceptar que había extrañado hacerlo.

—Ni siquiera me di cuenta, además no me siento ansioso, pareciera que solo fue un momento de gula—se excusó Naruto, y era cierto ni siquiera se había dado cuenta del momento en que había comenzado a beber sangre, el no se había sentido ansioso, solo frustrado, si recordaba haber tenido hambre pero no tanto como para beber demasiado. Todo le resultaba tan extraño.

—Tengo entendido que desde que estuviste cautivo no probaste ni una gota de sangre de Sasuke. Eso debería de haberte puesto ansioso, incluso esperaba que comenzarás a matar a los del Concejo a causa de tu apetito— sonó un poco decepcionado al decir eso último, de verdad deseaba que alguien les diera su merecido a esa gente— pero fue todo lo contrario, estuviste bastante calmado, pareciera que tu adicción, por así decir, se había dio.

—Supongo, tal vez es el hecho de que sé que Sasuke está cerca, probablemente eso esté accionando mi sed.

—Es probable— fue lo último que diría Gaara por rato y de nuevo el auto volvería a sumirse en un gran silencio.

Eran cerca de las doce de la noche, cuando Gaara apagó el auto. Por un momento Naruto pensó que habían dado con el paradero de Tsunade, pero estaba muy equivocado.

—Voy por algo de comer— le anunció Gaara y caminó hacia delante.

Naruto lo captó inmediatamente, Gaara iba a cazar a alguien, a diferencia de él, a Gaara no le causaba tanto remordimiento acabar con una vida o alimentarse directamente de humanos. Sabía que no debía de sorprenderse por aquellas palabras, no era la primera vez que comía de esa manera, sin embargo, aún le molestaba un poco.

Decidió seguir a Gaara. Estaba seguro que no tenía hambre, después de todo había bebido demasiado en el camino, pero servía que estiraba poco las piernas. Gaara se perdió al cabo de unos instantes, seguramente había visto una víctima a lo lejos, para cuando Naruto lo encontró ya estaba bebiendo la sangre de una mujer. Naruto se dio media vuelta, no tenía ganas de contemplar la escena, mientras caminaba pasó cerca de una mujer, de pronto un olor agradable llegó a él y cuando menos supo estaba mordiendo su cuello.

Dejo de beber sangre de personas, cuando Gaara lo jaló para que se detuviera, de nuevo estaba sorprendido, el no recordaba haber tenido hambre pero contemplando la escena que tenía enfrente se había alimentado de cerca de seis personas y ni siquiera recordaba haber atacado a más de la mitad.

—Creo que tendremos que ocultar lo cuerpos. Naruto no pensé que tuvieras tanta hambre—dijo un poco cansado Gaara.

—Yo tampoco.

Tuvieron que ensuciarse un poco para cavar en un parque cerca de donde estaban, era el único lugar donde podían poner los cuerpos. Las manos de ambos estaban llenas de tierras, carecían de herramientas para esas labores, aún así se las habían arreglado para cavar lo hoyos.

—Debemos de encontrar a Sasuke, de lo contrario seguirás los mismos pasos que él.

—Lo dices como sí Sasuke lo hubiera decidido—dijo molesto. Estaba harto de que todos hablaran de Sasuke como si él hubiera tenido la culpa de todo, él nunca había decidido ser vampiro de hecho ni siquiera lo deseaba.

—Naruto—Gaara levantaba el cuerpo de una persona— se que él no tiene la culpa. La mayoría de los que fuimos transformados no la tenemos, pero debemos aprender a controlarnos. Sé —se apresuró a hablar cuando notó que Naruto estaba a punto de interrumpirlo –que el caso de Sasuke es un tanto diferente, que no le es tan fácil controlarse, pero siento que él tampoco se esfuerza. Se está dejando llevar por su rabia y enojo, creo que desde que lo conocí esos fueron los únicos sentimientos que pude ver en él, además de celos.

Notó que Naruto se alegró un poco al escuchar lo último. Una vez que acabaron de esconder los cuerpos, volvieron al auto y siguieron su camino, Gaara tuvo que seguir haciendo el trabajo para dar con Tsunade, Naruto aún seguía con los sentidos atontados y sólo enfocándose a Sasuke.

Estaba aún molesta por lo que había pasado con Sasuke, no podía creer que por un simple error, casi encontrara a la bebé muerta. El tener a Sasuke viviendo cerca de su casa, no había sido la idea más brillante, pero al menos, si alguien del Concejo se acercaba le serviría para defenderse, además de esa manera era más fácil recuperar a Naruto.

—Pensé que no vendrías—dijo al sentir una presencia a escasos pasos de donde estaba.

—Tiene algo que no le pertenece, es justo que lo devuelva.

Tsunade volteó para encontrarse con los ojos aguamarina de Gaara, estaba recargado en el marco de la puerta observándola detenidamente, sabía perfectamente que no era lo suficientemente estúpido como para atacarla por sí solo, debía de haber venido con alguien más.

—A ti tampoco te pertenece, estaba esperando que la dueña viniera a reclamarla, ¿acaso ya murió?—dijo con burla y por más que Gaara se esforzará en esconder sus sentimientos esta vez había notado como aquel cometario lo había molestado —¿Vienes solo?

—No exactamente—Gaara dibujo una media sonrisa en su rostro. Tsunade tenía un poco de miedo por quien podría estar acompañándolo—Naruto, me está acompañando.

—¿Dónde está?

—Me parece que se fue hacia una cabaña, tal vez buscando a alguien llamado Sasuke.

Los ojos de Tsunade se abrieron de par en par, ¿sería posible que su tataranieto estuviera tan cerca de ella? Miró hacía la ventaba del cuarto en dirección a la cabaña, no veía realmente nada, ni escuchaba nada, pero justo cuando iba a reclamarla a Gaara, el sonido de un golpe provino de esa dirección.

—Yo no iría ahora— le advirtió Gaara, al darse cuentas de las intenciones de la mujer— ellos tienen asuntos que arreglar y no creo que te visualicen en ellos.

—¿Qué es lo que realmente buscas decirme Gaara?

—El Concejo me dio esto—sacó un pequeño aparato de su bolsa, a simple vista parecía una pequeña caja negra – en cuanto lo active varios de ellos vendrán a este lugar. Ya no tienes la misma edad de antes, sin mencionar que Sasuke estará ocupado con Naruto, no tendrás quien te defienda, ni creo que puedas con todos los vampiros, acabarás en las garras del Concejo.

—Ve al punto Gaara—dijo con desesperación.

—Dame a la niña y no presionaré ese botón, así de sencillo.

Tsunade se rió, Gaara hacía tan fácil la petición que la hacía parecer ridícula, tendría que mejorar su oferta si quería que el diera a la bebé.

—No gano nada con eso.

—No, solamente estoy evitando que el Concejo venga a tu casa. Te traje a Naruto, ¿Qué más quieres?—Gaara miró hacia la cabaña, de la que provinieron más ruidos – por lo visto conseguiste tener a Sasuke de tu lado, por ti cuenta el que lo siga, de esa manera Naruto permanecerá junto a ti.

—Estás prácticamente intercambiando al chico por la bebé. Gaara pensé que habías llegado a encariñarte con él, lo apoyabas demasiado, sin mencionar que es tú cuñado. Me pregunto ¿de verdad amas a Sakura?—tenía que aceptar que le gustaba atacar a Gaara, después de todo el era había convertido a Naruto le guardaba un gran rencor.

—No creo que seas la indicada para responderte esa pregunta. El tiempo corre tienes un minuto para aceptar el trato o yo aprieto este botón y no creo que te guste lo que ellos lleguen a hacerte— la sonrisa cínica aún seguía en su rostro, sabía que estaba a punto de ganar.

—¿Cómo se que quien está en ese cabaña es Naruto?

—Sencillo, de ser alguien más Sasuke lo hubiera matado y habría salido molesto. Yo aún escucho golpes, creo que ambos sabemos lo que deben estar haciendo.

Tsunade se asqueó ante la insinuación que había hecho el pelirrojo, aún no soportaba la idea de que Naruto tuviera algo que ver con el Uchiha y menos saber que eran tan íntimos. No podía soportarlo, pero por lo visto tendría que vivir con eso.

—Cerraré el trato con una condición. Ambos iremos a la cabaña, miraré por la ventana, si lo que dices es cierto, la niña es tuya.

Aceptó. Tsunade y él se acercaron a la cabaña y ella fue quien echó el vistazo, puso ver por su cara que sintió una gran cantidad de asco al presenciar lo que estaba sucediendo. Volvieron de nuevo a la casa y el trató se llevó a cabo. Mientras se iba alejando sintió un poco de remordimiento por lo que había hecho, pero sabía que ni Sasuke ni Naruto eran personas fáciles de manipular así que probablemente no hubiera necesidad de llamar al Concejo para que Lady Tsunade acabara muerta.

Cuando estuvieron cerca de aquella casa cerca del bosque, el olor de Sasuke se hizo más penetrante, era como si estuviera ahí. Salió del auto apenas este se había detenido y comenzó a caminar hacia enfrente.

—¡Naruto!—gritó Gaara, antes de que se fuera y no pudiera decirle nada.

—Lo siento, creo que Sasuke está cerca y yo…

—Sé lo que harás. Naruto aquí nos separamos. Lady Tsunade está en aquella casa, puedo percibirlo, iré a reclamar algo que le robó a Sakura, después de eso me iré.

Naruto sabía que a Gaara, ni a nadie, le agradaba mucho la idea de encontrarse con Sasuke. Además de que por lo visto el asunto que trataría con aquella mujer al parecer era demasiado importante, notaba cierta ansiedad en Gaara, así que le asintió y se adentró en el bosque.

Fue llevado hasta una cabaña por el aroma, se sorprendió cuando estuvo parado frente a esta, no escuchaba ningún ruido proveniente del interior, tal vez solo había estado un tiempo y ya se había ido. Aún así decidió aventurarse y girar la perilla de la puerta. Frente a él había una cama donde se podía ver una silueta encorvada y concentrada en algo que parecía bastante importante. Su corazón comenzó a latir con fuerza, sabía perfectamente de que persona se trataba.

Él dejó caer al suelo la bolsa de sangre, miró hacia la puerta y por fin lo vio, ahí estaba Naruto mirándolo pero sin hacer ningún movimiento. Mientras tanto la puerta se iba cerrando lentamente tras la silueta de este.

—Sasu…ke—apenas había comenzado a decir su nombre, cuando la figura de Sasuke se había abalanzado sobre él. Sintió cuando los colmillos de este se encajaron en la piel de su cuello y comenzaron a succionar.

Su espalda se estampó con fuerza contra la madera de la puerta, Sasuke continuaba succionando. Una sensación de placer lo embargo y llevó ambas de sus manos a la espalda de Sasuke para oprimirlo con fuerza contra su cuerpo. Conforme Sasuke continuaba bebiendo de su sangre, el comenzaba a perder fuerzas.

Cuando por fin estuvo saciado, Sasuke soltó lo que estaba sosteniendo, así que Naruto acaba cayendo al suelo, su espalda aún estaba recargada en la puerta mientras su cabeza miraba hacia el suelo. Hubo un gran silencio de pronto y fue roto por sus propios latidos, entonces lo recordó todo y miró hacia Naruto quien no se movía. Se hincó en desesperación frente a él y tomó su rostro entre sus manos.

—Naruto—dijo desesperado y lo zarandeó un poco.

Se tranquilizó al ver que los ojos de Naruto se entreabrieron, sabía que había bebido mucho de él, debía de haberlo dejado con poca sangre. Sintió la mano de Naruto en su brazo, pareciera que lo quería apretar con mayor fuerza, pero le era imposible. Entonces entendió lo que quería Naruto y se dijo mentalmente, idiota.

Rodeó a Naruto con sus brazos y sintió cuando los colmillos de Naruto se introdujeron en su piel, lo hizo tan lentamente que en algunos momentos resultó un poco molesto, pero cuando comenzó a beber de su sangre se dejó llevar y algunos antiguos recuerdos llegaron a él. Conforme iba bebiendo, la fuerza de Naruto fue recuperándose, podía sentir como oprimía su brazo y espalda con fuerza. De pronto lo aventó y parte de su espalda como cuello, golpearon la parte delantera de la cama, apenas pudo reaccionar para darse cuenta de que Naruto estaba sobre él y lo tomaba del rostro para besarlo vorazmente. Sasuke le respondió tomándolo de la nuca y siguiéndole el juego, en cierta manera el beso lo calmaba, incluso olvidaba parte de lo que había pasado durante ese tiempo.

Hizo un poco de esfuerzo y se apoyó en Naruto, con lo que consiguió que Naruto quedara recostado en el suelo, mientras seguían besándose. Se le erizó un poco la piel cuando sintió que la mano de Naruto se posaba en su espalda baja, levantando ligeramente la playera que llevaba puesta. Sintió cuando jaló unos de sus cabellos y alzó un poco la cabeza para profundizar más el beso. Sasuke se rió un poco internamente, no creía que esa acción pudiera general algún cambio, se estaban besando como nunca lo habían hecho y no podía esperarse menos, llevaban tiempo sin verse.

Cuando se separó de Naruto, sintió que este le lanzaba una mirada de desprecio, aunque esta despareció cuando se quitó la playera y después ayudo un poco a que Naruto lo hiciera. Volvieron a besarse, sólo que esta vez duró menos y fue por culpa de Naruto, decidió besar el cuello de Sasuke.

Cerró los ojos después de que Naruto pasará su brazo por detrás de su nuca y lo mordiera cerca de la clavícula, cuando comenzó a succionar, apretó los labios con fuerza y una de sus manos se posicionó en el pecho de Naruto, sin darse cuenta sus uñas se encajaron en él y un poco de sangre comenzó a brotar.

Naruto lanzó un leve quejido por esto, mientras que Sasuke acercó sus labios al lugar que había lastimado y lamió la sangre que salía, mientras la herida se cerraba. Pareció que Naruto aprovechó la distracción de Sasuke por la sangre y se impulsó para lograr cambiar las posiciones, a Sasuke no le agradó mucho, pero antes de que pudiera quejarse, volvió a besar su cuello y pellizcó uno de sus pezones en venganza. Sasuke lanzó un gemido grave muy bajo, se estaba conteniendo, estaba seguro.

Mientras besaba el pecho de Sasuke y este se dejaba llevar, aprovechó para desabrocharle los pantalones y deshacerse de estos y el bóxer, al igual que de sus prendas. Tomó con una de sus manos el miembro de Sasuke y lo masajeó, por su parte Sasuke llevó uno de sus brazos a su frente mientras su respiración comenzaba a acelerarse.

Al percatarse de la erección de Sasuke, se llevó el miembro a la boca y lo lamió dibujando círculos con la lengua, comenzó a abarcar más, hasta que logró que unos fuertes gemidos salieran de la boca de Sasuke, su espalda incluso se arqueaba por minutos, pero su respiración no lograba volver a la normalidad.

Estaba extasiado, sentía que podía venirse en cualquier momento, buscaba agarrarse de algo con fuerza, pero no había nada cerca de él. Naruto lo estaba llevando al límite y sabía que apenas estaban comenzando. Se le escapó el nombre de Naruto conforme sentía que ya no podía contenerse más y se corría en la boca de él.

Naruto se dio cuenta de que Sasuke intentaba volver tranquilizarse, pero no le tuvo clemencia e insertó un dedo ensalivado en su entrada.

—Bastardo.

Fue lo que consiguió que Sasuke le respondiera a eso, lo movió por unos momentos e insertó el siguiente para mover ambos en círculos y llegar al tercero. No estaba seguro de que ya fuera el momento adecuado, él también estaba excitado, así que lo penetró. Sasuke lanzó un gruñido y golpeó con fuerza el suelo, si ambos hubieran estado en sus cinco sentidos, hubieran dado cuenta de que dos tablones de madera se habían quebrado bajo ellos.

Comenzó con las embestidas y tomó de nuevo los labios de Sasuke por sorpresa, esté se aferró a su espalda fuertemente. Sasuke estaba tratando de maldecirlo, pero los labios de Naruto sobre los suyos se lo impedían, debía de aceptar que el dolor comenzaba a desaparecer tras las embestidas y por fin podía disfrutarlas.

Los gemidos salían de las bocas de ambos cuando dejaron de besarse, Naruto tenía ambas palmas apoyadas en el suelo mientras embestía y Sasuke lo tenía tomado de la cadera, sabía que lo estaba presionando más de la cuenta, cuando comenzó a sentir un ligero cosquilleo, el cual era producto de un hilo de sangre descendiendo por su piel.

—Sasuke…—fueron las únicas palabras coherentes que salieron de su boca cuando estaba por llegar al clímax. Embestía a Sasuke con todas sus fuerzas, era una suerte que ya no fuera humano, de lo contrario, probablemente hubiera quedado inconsciente unos minutos atrás.

—Más...—dijo con dificultad Sasuke, como si decir aquellas palabras le provocará un gran dolor

Fue sorprendido por aquellas palabras que se habían escapado entre los labios de Sasuke. Naruto continúo embistiendo hasta que se corrió y cayó sobre el pecho de Sasuke que subía y bajaba con rapidez. Hubiera querido permanecer más minutos de esa manera pero Sasuke lo aventó a un lado y se puso de pie.

—Eres un inútil—tomó sus prendas enojado y caminó hacía el pequeño baño de la cabaña.

Naruto no entendía que había sucedido, ¿sería que estaba enojado con él por haber sido convertido?, ¿por qué no lo había salvado? Se puso de pie y entonces se topó con un espejo, fue en ese momento cuando supo el porqué del enojo de Sasuke. Se apresuró abrir la puerta por la que había entrado Sasuke, lo encontró mojándose un poco la cara.

—¿Se te perdió algo…dobe?

Ignoró el comentario de Sasuke, lo tomó de brazo y lo jaló tan fuerte que logró aventarlo a la cama y antes de que se pudiera escapar, lo aprisionó con su cuerpo – bastaba con que dijeras que necesitabas a un más, no tenías porque llamarme inútil.

Sasuke hubiera estado encantando de responderle, pero Naruto se ocupo de callarlo con un beso, mientras se masturbaba así mismo, ser un vampiro, podía también tener una que otra ventaja durante el sexo. Fue penetrado por Naruto antes de lo que esperaba, estaba vez había sido más brusco, pero fue calmándose poco a poco, se agarró con fuerza del buro con una mano mientras que la otra se adueño de la sábana.

Gimió hasta que se corrió y Naruto lo hubiera dejado descansar, después de eso Naruto se dejó caer al lado de él y sintió algo en su interior cuando sus miradas se encontraron, la verdad es que desde que había aparecido Naruto en su puerta no lo había podido observar con detenimiento. Aquellos ojos azules le producían una gran sensación de tranquilidad.

Naruto entrelazó su mano con la suya, la oprimió con fuerza y después cayó dormido. Sasuke hizo lo mismo, tal vez está sería la primera vez que lograría conciliar el sueño desde hace tiempo.