Luego de haber revisado todos los puestos que encontraron, Adrien le regaló a Luka una nueva cuerda para guitarra. Luka le regaló a Adrien un collar con las iniciales JS, debido a su artista favorito. Y le compró una tierna cinta de color rojo a Plagg.
También por obligación Adrien compró queso, mucho queso. Y Luka compró cinco muffins, porque realmente se estaba empezando a morir de hambre.
Ambos fueron al sitio más apartado que encontraron, sin nadie cerca Plagg salió y tomó queso que comió de un solo bocado.
—Que quede claro desde ya que yo no usaré esa cinta en el cuello, podré parecer gato pero no lo soy —se quejó después de comer.
—¡Pero te verías adorable!
—La idea no es verme adorable, soy un Dios, tengo que imponer respeto.
—¿Crees que en ese tamaño puedes imponer respeto? No amigo, ni siquiera pareces real, eres como un muñeco.
—¡Adrien, ya calla a tú novio! —Plagg se cruzó de brazos, irritado.
Adrien no se inmutó, estaba disfrutando de la escena, era genial que por una vez Plagg fuese el objetivo de las burlas.
—Me recuerdas bastante a Kero ahora que lo pienso.
—¿Y quién es Kero?
—Antes, cuando yo era joven daban una serie llamada "Sakura Card Captor", ella tenía un guardián que se llamaba Kero. Pero... Kero era un peluche.
—¡¿Estás diciendo que parezco peluche?! —los pelos de Plagg se erizaron y Luka no pudo evitar reír.
—¡Pareces un peluche! —confirmó entre risas.
—¡Ya está!
Lo siguiente que pasó fue que Plagg iba a atacar a Luka, había sacado las garras y estaba más que listo para flotar hacia él, o quizás saltar.
Pero Adrien lo tomó en sus manos y le metió todo un trozo de queso en la boca, haciendo que se relajara de inmediato, aunque aún tenía mirada asesina.
—Debe ser genial tener a un compañero así —comentó Luka.
—Es un buen amigo, pero es algo bipolar.
—¡Al menos no me apestan los pies!
Luka rió, Adrien iba a golpear a su kwami, pero él se alejó un poco.
—¿Sabes qué sería genial? Poder verte como... ya sabes... —Luka parecía tímido.
—¡No, ahora no! ¡tengo mucho queso!
—Lo lamentó —Adrien sonrió con travesura y después se transformó.
Luka observó todo boquiabierto.
Casi sintió algo en su entrepierna, porque realmente la transformación era demasiado... preciosa, excitante, única.
Adrien se veía realmente sexy con esos movimientos.
Cuando vio a Chat Noir, lo inspeccionó por completo y no pudo esconder la sonrisa. ¡Ése era su Adrien! Su niño bueno y angelical también tenía un lado sexy.
—¡Te ves magnífico!
Adrien se sonrojó, solo susurró un gracias.
—¿Tienes habilidades de gato incluidas?
—Claro, aunque es un poco incómodo.
Con algo de malicia, Luka se acercó más al felino y al estar lo suficientemente cerca, comenzó a acariciar con delicadeza sus cabellos. Entonces, su teoría se confirmó: podía ronronear.
—¡No hagas eso! ¡ronronear es penoso!
—¡Pero si te ves adorable!
Las orejitas de Chat Noir bajaron, por la pena. Luka rió un poco, y él héroe se sonrojó.
—¡Eres tan lindo! —continuó acariciándolo y él no podía dejar de ronronear. Era tierno y al mismo tiempo bastante divertido.
