CAPITULO 25: Una agradable caceria en el bosque

Son esas cosas que pasan. Tienes un hermano mayor que dice ser mas pequeño que tu que ha estudiado para maestre, que intentando averiguar como coserle un virgo a una cerda muerta a acabado tirando una vaca envuelta en sabanas por una torre por que esta obsesionado con las ardillas voladoras. Arcyth lo tenia muy claro. Son esas cosas que pasan en todas las familias. Siempre hay un hermano o un primo especialito. Lo dificil era cuando ese tipo de cosas pasan cuando tienes visitas importantes a las que quieres impresionar.

Aun que claro, impresionados lo que se dice impresionados, los dornienses estaban. Los Minkundis habian causado una impresion tan fuerte como la que la vaca habia causado en el suelo del patio de armas. Que por cierto, aun estaban tratando de limpiar. Salian tripas y casqueria por todas partes.

Ser Zak y Lady Leila habian presentado a otra dorniense al grupo. Khayla Arena. Su hermana bastarda reconocida. Pese a que tanto Zak como Leila tenian la piel, el cabello y los ojos oscuros, Khayla tenia un cabello rubio ceniza, y los ojos de un azul intenso. Aun que su piel si era de bronce bruñido como la de sus hermanos. Pero lo que mas descoloco a todos es que pese a ser una mujer atletica y bien cuidada, tenia mas de 30 años y seguia soltera.

En la incomoda recepcion, los Dayne habian estado comentando de dejar a Khayla a cargo de los Minkundis. Una especie de pupila. Lo que llevo a pensar a los 4 hermanos que o bien querian colarles un espia, o bien era un enlace para futuras alianzas o puede que las dos cosas a la vez, según los intereses. Amablemente aceptaron hacerse cargo de la dorniense y sus doncellas, un pupilaje siempre abria puertas a futuras negociaciones y tener a una bastarda de la casa de Campoestrella siempre era un punto a su favor.

Pero durante un rato que Sarrah estaba haciendo sus tareas de anfitriona a la perfeccion ayudada por Vadid, agasajando y charlando amablemente con sus invitados, Arcyth agarro a Harlum y a Casimiro por las orejas y los arrastro hasta la biblioteca.

-Teneis algo que explicarme vosotros dos?

-Fue un experimento que salio mal...-comenzo Casimiro bastante intimidado- Y el me convencio para hacerlo!

Arcyth puso el tono de voz que los adultos usan para hablar con los niños discolos

-Sigo esperando una explicacion

-Queria averiguar como podriamos mantener cierta sustentacion en el aire y conseguir perfeccionar la aerodinamica...

-Con una vaca?- Arcyth no daba credito a lo que oia- Para que narices necesitamos vacas voladoras? Pretendes hacer llover leche?

-La vaca solo era un sujeto de pruebas!- Harlum estaba exasperado, pero bullia de ideas nuevas. Un tejido mas resistente,...mejores agarres...lona engrasada quizas. O seda. La seda es muy muy resistente. Pero primero tenia que convencer a su hermano. Y algo mas ligero que una vaca pero que fuera un sustituto viable de un humano. Una cabra, quizas- Los dragones eran tan poderosos no solo por que escupian fuego. Eran una fuerza de combate que podia volar. Imagina soldados que pudieran planear sobre un ejercito enemigo o una fortaleza rival y hacerles llover brea ardiendo! O flechas! O planear como las ardillas de una fortaleza a otra para infiltrarse en plena noche! No tendriamos limites!

Arcyth miro a su hermano. Y le toco la frente. Tras asegurarse que no tenia fiebre y que no podian ser delirios de ese tipo, se pregunto si pasar tanto tiempo encerrado leyendo libros polvorientos podia afectar al cerebro.

Harlum parecio entender que pasaba por la mente de su hermanos

-No estoy loco y no estoy delirando! Se que es posible! Pero necesito experimentar...

-No voy a permitir que tires mas vacas por las ventanas!

-Algo mas pequeño...se acabaron las vacas, lo prometo

-No vas a tirar ni cabras ni ovejas por las ventanas!

-pero mis teorias son solidas!

-Cuando hayas perfeccionado esas teorias y me convenzas de que tus experimentos tienen posibilidades de éxito, entonces me planteare el permitirte defenestrar ganado, hasta entonces, dedicate exclusivamente a los numeros y a las hipotesis. Y en cuanto a ti...-se giro a Casimiro que estaba haciendo intentos que rozaban lo epico en intentar pasar desapercibido, sin mucho éxito- Que poca profesinalidad...

-Pero...-insistio el herrero- es que el me pidio un favor...

-Cuando alguno de mis hermanos te pida un favor que implique que los animales de granja desafien gravedad, primero me consultas. Y esto es valido para cualquier otro experimento que haga chirriar el sentido comun. Y eso va por los dos. Entendido?

-Si...-canturrearon incomodos tanto Harlum como Casimiro simultaneamente. Pero tan pronto como Arcyth se hubo marchado dejandolos solos, ambos se miraron

-La proxima vez, no usaremos lino...-susurro Harlum muy bajito

-las arandelas de cobre que pusimos se doblaron...quizas una de una aleacion mas dura pero que sea ligera?- Aporto Casimiro estasiado por la idea. El panico habia a las repercusiones habia sido sustituido por una especie de extasis histrionico por hacer que aquella maravilosa idea funcionara.

-OS ESTOY OYENDO!- Grito Arcyth desde fuera de la sala. Harlum se dio un manotazo en la frente a si mismo por no haber imaginado que su hermano mayor se quedaria tras la puerta tras irse por la puerta en una salida dramatica para pillarlos infraganti.

Ambos se cayaron. Permanecieron cayaos un buen rato. Y Harlum saco su cuadernillo. Garabateo en una pagina que mostro a Casimiro

"en mi estudio en media hora" Ponia. Casimiro asintio, y ambos salieron de alli destilando inocencia por cada poro de su piel.

Sarrah y Leila estaban charlando en una de las terrazas con vistas al rio, Khayla se habia unido a ellas y participaba alegremente en la conversacion. Ser Zak las acompañaba de muy mala gana, aburrido. Vadid habia intentado conversar con el, pero ambos tenian bastante poco en comun y los temas banales se les habian acabado a los 40 segundos de estar juntos.

Asi que cuando las tres mujeres empezaron a susurrar, los miraron, y estallaron en risas que solo podian ser catalogadas de cacareo de gallina, si tuvieron de que hablar. Era un instinto de todos los varones en todos los reinos: cerrar filas frente a mujeres que obviamente estan hablando mal de ellos y pretenden defenderse con la ventaja de los numeros. Pero aun asi se sintieron en desventaja. Ellas eran tres. Ellos solo dos. Lo que se habian perdido era la conversacion en si misma.

-Señoras- susurro Lady Leila- no creeis que nuestros respectivos hermanos estan muy poco sociables entre ellos?

-Eres consciente que susurrando asi van a pensar que hablamos de ellos?- Aporto Khayla con un guiño travierso

Las tres se giraron a mirarlos. Cuando vieron a Zak y a Vadid removiendose incomodos y poniendo cara de preocupacion, ni Sarrah ni Khayla ni obviamente Leila pudieron evitar estallar en carcajadas.

Fue entonces cuando Arcyth aparecio. Y las carcajadas femeninas aumentaron. El señor de minkundis arqueo una ceja preocupado y miro a Vadid y a Zak que por alguna razon apartaron la mirada y se ruborizaron simultaneamente sin razon alguna.

-Me he perdido algo interesante?- Pregunto al mundo en general Arcyth. Las tres mujeres no podian parar de reir. Y Arcyth respondio ante aquella risa con un instinto arraigado en los genes de todos los nacidos con sexo masculino: orbito de manera instintiva hacia el grupo de machos mas proximo en busca de la seguridad de los numeros que le protegiera de aquellas risas femeninas

-De que siete infiernos se rien?- Pregunto a los otros dos.

-Ojala lo supiera- aporto Zak el tocahermanas bastante incomodo

-De nosotros, eso seguro...-Vadid era el que mejor estaba llevando aquel bochorno qu eno habia hecho nada para merecer.

Pero aquella conversacion entre los hombres no hacia mas que provocar mas risas por parte de las mujeres, pues no eran conscientes de lo absurdo que resultaba todo aquello para las tres feminas.

Pero entonces, Lord Minkundis tuvo una idea para salir de aquel circulo vicioso de vergüenza y risas de mujeres.

-Ser Zak, no os apeteceria ir de caceria? Podriamos avisar a Ser Casimiro tambien.

-Como no se me ha ocurrido eso antes?- se autoregaño Vadid

-Si, seria divertido- Zak parecia agradecido

Asi que fueron a las cuadras y cogiendo los arcos y las lanzas, se montaron en sus caballos y llamaron a unos cuantos porteadores y guardabosques para que los acompañaran.

- Una distraccion nos sentara bien...-canturreo Vadid.

Practicamente dejaron a Harlum solo con las tres mujeres, pero el maestre opto por la via sencilla: Ninguna de ellas necesitaba sus servicios como maestre, asi que con una "disculpenme, tengo trabajo pendiente" se alejo de la presencia de las feminas y se enclaustro en su estudio. Era una pena que Casimiro hubiera decidido ir a la caceria, pero eso le dejaba un tiempo a solas con sus pensamientos, un lujo que rara vez se podia permitir.

Se empotro en la silla de su escritorio, y se crujio los dedos retomando el carboncillo y comenzo a garabatear nuevos bocetos, nuevas ideas, nuevas opciones...varios dibujos de hombres con alas atadas a la espalda fueron descartados muy rapido. Pero igualmente rapido empezaron a aparecer nuevas ideas...nuevas opciones...nuevos proyectos...Iba a necesitar muchas cabras de aquí a una temporada...cuando Arcyth dejara de estar enfadado por lo de la vaca y pudiera discutir sobre la artesania del proyecto con Casimiro.

En la Terraza, las tres mujeres se habian quedado solas. Les dolia la tripa de reirse.

-Ha sido muy absurdo...-Consiguio articular Sarrah- Como es posible que los hombres reaccionen asi?

-No todos reaccionan asi. Solo los decentes- Lady Leila se limpio un par de lagrimillas de los ojos- Los rudos y dominantes no permiten esto. Hubieran venido donde nosotras a exigir saber de que nos reiamos. Los que golpean a las mujeres...bueno, nos hubieran hecho pagar las risas. Los paranoicos y desconfiados hubieran puesto el grito en el cielo. Es curioso, pero supongo que eres demasiado joven para conocer la mentalidad varonil, pero solo los hombres decentes reaccionan asi,...

-Entonces somos dos familias llenas de hombres decentes...-Sarrah sonrio y Lady Leila le correspondio. Y ambas fueron plenamente conscientes de que se estaban tanteando la una a la otra.

-Una rareza, tantos hombres decentes juntos- Leila bebio de su refrigerio sin apartar los ojos de Sarrah. Ni siquiera pestañeo.

-Y mujeres decentes, supongo- Sarrah ladeo la cabeza en un gesto infantil

-Eso, querida mia, aun tenemos que averiguarlo, no crees?- Leila sonrio. Khayla se habia quedado al margen mirando a las otras dos de una a la otra como si fuera la espectadora de un partida de ajedrez que se ha puesto interesante.

Sarrah sonrio. "ahh, fantastico" penso con diversion "los chicos se van a ensartar animales con lanzas y a pringarse de sangre, pero aquí comienza una caceria en la que las armas son las palabras. Veamos quien se cobra la pieza y quien acaba ensartada".

-Y como propones demostrar nuestra decencia mutua, mi buena amiga?- Sarrah abrio mucho los ojos y miro a Lady Leila como una niña que ve una un truco de acrobatas especialmente maravilloso por primera vez.

-hummm- Leila sonrio divertida- Podriamos intercambiar secretos...-ronroneo con un susurro complice

-Que quereis que os cuente que no sepais de mi?- Sarrah se rio divertida ante el descaro de la dorniense-ya conoceis algunos secretos embarazosos de mi y yo no se nada de vos...

-Que secreto embarazoso se de vos, mi dulce amiga?- Leila la miro extrañada

-Tengo un hermano aficionado a lanzar vacas desde las torres, espero que no se lo conteis a nadie, ya tenemos bastante bochorno en la familia con ese asunto...

Leila y Kheyla estallaron en carcajadas, Sarrah bebio de su refigerio. Habia ganado el primer asalto. Pero aun faltaba mucha guerra por delante.

En el bosque real, las cacerias fueron por otros derroteros, aun que no demasiado diferentes.

Tras una hora de adentrarse en el bosque, cuando tanto el Rodeo como Descanso del Rey estaban fuera de la vista, Zak puso su caballo cerca del Minkundis.

-Decidme, Lord Arcyth, que se caza en estos bosques?

-Hummm, depende- Arcyth se encogio de hombros- os referiis a caza mayor o a caza menor?

-Si se va a derramar sangre, mejor que sea caza mayor, no creeis?- El dorniense sonrio de forma traviesa, y le guiño un ojo a Arcyth, quien comprendio que aquella conversacion debia ser llevada leyendola entre lineas.

-Los ciervos son una de las piezas mas interesantes de estos bosques...-dijo con mucha cautela.

-Y leones?- Zak bajo un poco su tono de voz- He oido hablar de que en algunos bosques hay leones de montaña. Se pueden cazar leones de esos aquí?

Arcyth sonrio. Hablaba de Lannister. Pero si cualquiera de los dos lo insinuaba, cualquiera de los dos podria negarlo como un malentendido. Una conversacion muy casual. Chico listo.

-No suelen haber muchos por estas zona, pero siempre puedes tener suerte y encontrarte con alguno...

-Siempre he querido hacerme con una piel de leon de esos que se encuentran en los bosques de mas alla de las Marcas...-Zak agacho la cabeza para evitar una rama y relentizo el paso de su caballo. Miro un poco alrededor por si veia algo interesante a lo que disparar con su arco, pero lo que mas le interesaba en estos momentos era la conversacion que mantenia.

-Quizas tengamos suerte. O quien sabe, quizas si veniis mas veces por aquí, podriamos batir los bosques otra vez y tener suerte en esa ocasión.

-Es lo bueno que tiene tener amistades con familias con gustos similares, no creeis?- Zak clavo sus ojos oscuros en Arcyth, y fue una mirada bastante significativa.

-Eso suele ser dificil, Ser Zak- Arcyth sabia jugar a aquello. Sarrah le habia enseñado- algunos gustos suelen estar mal vistos. Incluso algunos son peligrosos si se supieran. Cazar, por ejemplo. Estos son los bosques del rey, cazar sin su permiso podria acarrear...consecuencias funestas.

-Suerte que vos sois el guardabosques, entonces- Zak sonrio divertido- Ademas, que es una caceria sin un poco de peligro para hacer que la sangre corra por las venas?

-Que te corten la cabeza suele hacer que la sangre corra fuera del cuerpo, Ser.- Arcyth sonrio

-Eso si os pillan- Zak rio divertido- basta con ser mas rapido, mas listo y tener mas amigos que la presa.

-El problema es que a veces los cazadores que te tienen que cubrir la espalda te clavan una flecha entre los homoplatos para quedarse con el trofeo de la pieza...

-No se con quien habreis ido de caza antes, mi Señor Arcyth, pero os recomendaria que a partir de ahora solo fuerais de caza con amigos...es mas seguro- Zak seguia sonriendo de aquella manera picara y traviesa que solo los dornienses saben plasmar en sus labios.

-Tener amigos en los que confiar es un lujo peligroso en estos dias. Es dificil reconocerlos aun teniendolos delante, no creeis?- Arcyth se estaba cansando de aquel juego. No tenia mucha paciencia para las sutilezas.

-Entonces dejadme dar el primer paso- Zak espoleo su caballo adelantandose a buen ritmo y sin volverse, tomo su arco y grito para que Arcyth le oyera- Si no me disparais por la espalda mientras buscamos una buena pieza que llevar a casa, espero que confieis en mi lo bastante como para en la siguiente batida, dejar que sea yo quien os cubra las espaldas. Un salto de fe, mi señor Arcyth, a veces vale la pena correr riesgos. No creeis?

El titan de los Minkundis fruncio el ceño. Aquello se estaba poniendo serio. Aun sin leer entre lineas. Aquella conversacion estaba convirtiendose en algo que mantener en una habitacion oscura con el resto de sus hermanos. Pero era mejor dejarlo de momento. Era mejor dejar que las cosas cocieran un poco a su propio ritmo. Y ahora era tiempo de sencillamente cazar. Sin metaforas ni segundas intenciones. Buscar un bicho grande y peludo al que disparar y llevar muerto y sangrante a casa para que lo convirtieran en asado en las cocinas.

Pero desde luego, los dornienses parecian buscar amigos mas alla de las Marcas. Y eso era una buena señal. Si querian cazar leones dorados, a los Minkundis les iba a parecer muy bien.

Estuvieron toda la tarde dando vueltas por el bosque, y cuando el sol ya caia cuando decidieron regresar. Una caceria de las de verdad los habria tenido dando vueltas por el bosque varios dias. Pero como primera toma de contacto entre ellos, era suficiente. Se habian cobrado como piezas un ciervo, un macho joven no demasiado grande. Varios faisanes, unas cuantas perdices y una docena de conejos. Nada mal para una sesion de caceria tan corta.

Los sirvientes despiezaron los animales y les prepararon los baños. Y en la cena, se volvieron a juntar todos. Incluso Harlum, aun que llevaba pelos de loco, una pluma encajada en la oreja que le habia goteado por la mejilla y el cuello y parecia que habia tomado demasiados dulces pues estaba completamente alterado y con las pupilas dilatadas. Parecia un demente, aun que hablaba con logica y sentido.

-Muy ….excentrico... ese maestre vuestro...-Leila sonrio mirandolo

-Si bueno, la genialidad y la locura estan separadas por una frontera muy fina, y el a veces la cruza, pero os aseguro que siempre regresa a casa para la hora de cenar- Sarrah sonrio radiante, y vio a Leila volver a estallar en carcajadas. "dos a uno, querida" penso.

Los dornienses se quedaron varios dias mas, y despues se fueron, no sin antes insistir hasta que los Minkundis prometieron que pronto irian a visitarlos a Campoestrella.

-Tengo tantisimas cosas que enseñarte, querida amiga...ni te lo imaginas-Leila le guiño un ojo a Sarrah. Sarrah sonrio ante la mencion de su lema de aquella manera tan enigmatica.

-Oh, no os preocupeis. Iremos a visitaros. Ya os dije una vez que nunca he visto Dorne, pero siempre quise descubrir el reino del sur.

-Os aseguro que no os dejara indiferente.

Los dornienses se fueron. Todos menos Khayla y sus doncellas. La bastarda habia sido adoptada como pupila de la casa Minkundis. Y enlace con la casa Dayne. Pero no dio tiempo a sospechas ni a averiguaciones sobre las intenciones de la rubia hermana natural de Leila y Zak. Por que Sarrah recivio un cuervo. Un cuervo con un mensaje de Meñique.

-Pregunta si podemos ir a Desembarco- Sarrah parecia sorprendia- En menos de una semana. Tiene un encargo para nosotros

-Meñique?- Vadid le cogio el rollo de las manos y lo leyo incredulo

-Nos podemos fiar?- Harlum le quito el rollo a Vadid y lo leyo

-Claro que no podemos fiarnos. Es Meñique.- Vadid le quito el rollo otra vez a Harlum por que no habia acabado de leerlo y le habia indignado que se lo arrebataran de aquella manera.

-Lo que quiero saber es que si es seguro aceptarlo- Harlum miro mal a Vadid y le arrebato de nuevo el rollo de las manos. Ya era una cuestion de orgullo.

-ya basta- Arcyth se habia cansado de aquello. Les quito a los dos el rollo y abriendolo, lo leyo en voz alta para que todos se enteraran de su contenido- "estimados señores, podriais presentaros en la capital en menos de una semana desde la fecha de envio de este mensaje? Quisiera saber si podrian ayudarme en un asunto urgente que yo mismo no puedo atender como es debido. Atentamente, Lord Baelish". Este mensaje iba dirigido a Sarrah en particular?

-Si- La hermana le señalo el dorso del mensaje, con el nombre de Lady Sarrah Minkundis escrito junto al sello de la casa de Baelish en la cara externa del rollo.

Todos callaron. Todos se miraban entre ellos. Vadid fue el primero en resoplar.

-Oh, venga! Todos sabemos que vamos a ir sea una trampa o no! O soy el unico que se muere de curiosidad por saber que diablos se trae entre manos ese pomposo bastardillo?

Harlum suspiro cansado. Vadid tenia razon, aun que el habria elegido otras palabras para decir lo que acababa de decir.

-Pues habra que ir con cuidado, Khayla y Casimiro van a venir con nosotros...-aporto Sarrah con ironia.

-Genial...-Arcyth se tallo el puente de la nariz. Aquello iba a ser una pesadilla.