LA DAMA Y EL DEMONIO.

-bien señores eso es todo por hoy, en un par de semanas volveré a contactarme con ustedes para darles el veredicto final, y no se apresuren en tomar decisiones, les aseguro que sus negocios e inversiones se verán beneficiadas con los cambios que se implementaran en los próximos días, hasta pronto.-

Cada uno de los representantes de las familias del narcotráfico, contrabando y mafiosos de los más peligrosos del país se despedían con una reverencia ante el respetable y temido Kento Hyuga.

El anciano y su mano derecha esperaron que todos los asistentes a la importante reunión se retiraran para hablar de lo sucedido durante la junta de negocios.

-señor, tenía razón, nadie está seguro de la capacidad de Neji su nieto, jamás creí que eso podría pasar.- dijo sorprendido por lo que había oído de las cabezas del delito organizado.

-te lo dije Kenji, mi nieto se parece mucho a ti, ambos tienen disciplina, son organizados y fuertes, pero también son de corazón débil.-

El sujeto a su lado arrugo el ceño en señal de desacuerdo, él había asesinado a muchas personas con sus propias manos, era imposible decir que tenía corazón siquiera.

-sé que no crees en lo que te digo kenji, pero tú eres mi mano derecha, y por lo mismo el más leal de mis hombres incluso más que mi hijo y mi propio nieto; tu jamás harías nada en mi contra y estoy seguro que darías la vida por mi.-

El sujeto agacho la cabeza escondiendo el sonrojo de sus mejillas. –se señor yo, …..-

-esa clase de actitud proviene de una emoción y por lo mismo te dota a ti de un corazón.-

Kenji alzo la vista al oír la explicación del anciano, todo lo que decía tenía mucho sentido.

-en el caso de Neji, él también es movilizado por los deseos profundos de demostrarme a mí que puede ser la cabeza de la familia y dirigir este duro negocio.-

-pero señor.- interrumpió. –no cree que eso es mejor para usted, el haría su mejor esfuerzo y estoy seguro de que seguiría sus órdenes al pie de la letra.-

El anciano se levantó de su cómodo sillón y camino hacia los ventanales que ofrecían una magnifica vista de Konoha.

-dime algo Kenji, si yo hiciera algo que perjudicaría el apellido Hyuga y el negocio, te atreverías a desafiarme y detenerme?-

Kenji se quedó pasmado sin saber que responder. Agacho la cabeza pensativo, era una pregunta difícil.

Kento sonrio.

-alguien que tiene corazón y que no es capaz de desafiarme no puede ser la cabeza de esta familia; Hinata, esa niña se parece mucho a mí, es fría, arrogante y muy inteligente. Ella sería capaz de acabar conmigo si tuviera la oportunidad. Yo no estoy seguro de lo que hago ahora y necesito de una mente nueva que esté en contra de mis propios preceptos, pues de la forma en la que he llevado a cabo las cosas es como han resultado. Un hijo muerto, otro descarrilado. Ella forjara los cimientos de una nueva generación, y todo bajo mi supervisión.

Kenji estaba admirado, su jefe era un hombre muy sabio, pero aún le asaltaban dudas. Como lograría que Hinata hiciera resurgir a la familia y ella haba sufrido tanto por culpa de la misma.

-pero como hará que ella haga lo que usted le pide? Usted asesino a ese sujeto que se hacía pasar por su padre cuando era pequeña no es cierto?-

El anciano medito un poco. –es cierto, pero ella vendrá a mi kenji, y hará lo que yo le pida, por su madre, y su nueva familia; ella será la nueva cabeza de la familia, pero no tendrá el control, incluso si muero estarás tu vigilando todo bajo las sombras, un paso en falso de ella y volverá a ver a su madre en un cajón camino al cementerio.-

Kenji sonrió al oír el plan.

-entonces, ahora mismo hará que ella voluntariamente regrese amenazando con matar a su madre verdad?- dijo con un mirada maliciosa.

El anciano saco de entre sus documentos unas fotografías desparramándolas en la mesa a la vista de su mano derecha.

-no, le recordare una escena del pasado para que no olvide que mis palabras no son simple amenaza.-

-usted va a …..-

-sí, matare a ese mocoso justo en frente de sus ojos, tal como lo hice con su supuesto padre.-

Acelero el paso luego de oír la conversación entre su abuelo y Kenji. Entro a la oficina dando un portazo lleno de rabia. Como era posible que confiara más en una extraña que en él quien había trabajado tan duro todos estos años.

-maldita zorra, tu no me arruinaras la vida, por supuesto que no.-

….

Entro a su casa como gato en carnicería. Silencioso y precavido. Subió las escaleras lo más rápido y sigiloso posible hasta llegar a su habitación. Misión cumplida, al parecer nadie había notado su ausencia. Cerró la puerta tras de sí y se dirigió directo hacia el baño.

-será mejor que te quites eso.- escucho el azabache desde dentro de su habitación.

Busco con la mirada encontrándose con su pequeña hermana, sentada en el borde de la cama moviendo sus pies de arriba hacia debajo de forma intermitente, con la vista en ellos, sin prestarle atención al ojinegro.

Sasuke alzo una ceja confundido.

-qué diablos haces aquí.- dijo molesto.

-tu padre está subiendo, quítate esa ropa o se dará cuenta que jamás estuviste aquí anoche.-

Los pasos de Fugaku se sintieron lo suficientemente cerca, para que su hijo se deshiciera del esmoquin y la camisa dejando su escultural torso al descubierto, tomando una toalla larga del baño y rodeando su cintura baja para cubrir el resto de la ropa que llevaba puesta.

-Sasuke, ya estas vestido? Le pedí a Hinata que fuera por ti-

-estaré listo en un minuto papà, no tienes por qué venir hasta mi habitación.- dijo dirigiéndose hacia la cómoda simulando buscar algo de ropa para vestirse.

Fugaku salió de la habitación, dejando a ambos hermanos solos. Hinata se levantó de su lugar cruzándose de brazos, tenía una expresión dura en su rostro, parecía molesta.

-me debes una Sasuke.- dijo nada más.

El azabache permaneció en silencio un momento sin quitar la vista de ella.

–entonces, tienes alguna petición?- dijo ironico.

La ojiperla cerró los ojos sonriendo de forma buslesca. –no creo que te agrade hacer algo que yo quiera.- respondió enfática.

Una sonrisa de medio lado se asomó en el rostro masculino, caminando directo hacia la chica con una mirada arrogante sobre ella. Se veía seguro, como nunca antes había visto Hinata al Uchiha. Ella se vio obligada a retroceder al verse acechada, siendo detenida por la pared tras de si.

Sasuke se posiciono frente a ella, con esa sonrisa típica, el torso descubierto y una actitud descarada. Estaba lleno de confianza. Sostuvo su antebrazo en la pared sobre la cabeza de su hermana, inclinándose lo suficiente como para tener cerca el hermoso rostro de la peliazul.

-estas segura de eso?- le dijo con una voz ronca y seductora.

Eso fue suficiente para Hinata, era la primera vez que el azabache tenía el control. Sus labios trataban de moverse pero la cercanía del muchacho estaba interfiriendo con sus ideas.

De pronto el peligro inminente hizo que instintivamente alejara al ojinegro alejándolo con sus delicadas manos sobre el pecho del Uchiha.

-no tienes que actuar como un mamífero en celo eterno conmigo.- dijo retirándose del lugar hacia la puerta de la habitación.

Una pequeña risita juguetona se escuchó salir de él.

-estas molesta porque dormí en otro lugar?, no creo que eso te importe, no fuiste una buena chica anoche.-

La ojiperla estaba de espaldas hacia él; oír al azabache la hizo sonreír, nuevamente podía volver a retomar el control.

-no tanto como Sakura-san, aunque no sé si puedo decir que fue una buena chica, no con esas marcas en tu cuerpo. Soltó con agudeza y picardía.

Sasuke le dio la espalda, tratando de disimular el rastro dejado por la Haruno. –puedes adelantarte, bajare en un segundo.-

Hizo tal y como le había dicho su hermano, saliendo de la habitación rumbo hacia el comedor donde se encontraba su madre y padrastro. Miro sus muñecas con detenimiento, sonriendo, gracias al cielo existía el maquillaje, y a pesar de que ella también estaba marcada por el Uzumaki, no había rastro de ello en su delicado cuello y blancas muñecas.

Sasuke por su lado observaba detenido los músculos de su abdomen, notando las uñas de Sakura haciendo un camino rojizo en él. Recordó la noche de pasión vivida horas antes junto a la pelirosa; había sido divertida, pero no la recordaba del todo, estaba ebrio claramente. Esperaba que la chica no se tomara con demasiada seriedad lo ocurrido, sino más bien como una noche de diversión entre ambos y nada más.

Miro la cama desordenada simulando que había sido utilizada. Obviamente Hinata había montado ese espectáculo.

La imagen de ella acorralada en la pared lo hizo sonreír. La sensación que le había producido tenerla de esa forma le había gustado mucho.

-lo que hiciste anoche no te saldrá barato, nadie se burla de mí, Hinata.-

…..

Repasaba lo que había ocurrido la velada anterior. Se sentía más feliz que nunca después de la fogosa noche que había pasado junto a su novia. Era increíble pensar que una chica como ella le pertenecía solo a él. Hinata era tan diferente de lo que el mundo podía ver de ella; una chica divertida, tímida, atrevida, cariñosa, celosa, amable, correcta, y más. Sentía que ya no podía seguir escondiendo sus sentimientos, le era imposible mantener la distancia de ella en público. La amaba y la necesitaba.

Los celos estaban apareciendo cada vez con mayor intensidad, y ver como su hermosa novia es devorada con la vista por otros le molestaba a más no poder. Quería dejarle claro al mundo que ella era suya, sobre todo a Sasuke.

De pronto su teléfono celular comenzó a sonar.

-hola.-

-dobe, puedes hablar?-

Naruto estuvo en silencio unos segundos.

-claro, dime.-

-donde estuvo Hinata anoche.- el tono de exigencia en su supuesta pregunta hizo que el Uzumaki apretara la mandíbula en señal de claro enojo.

-no lo sé Sasuke.-

-como que no lo sabes, se supone que tú y ella se fueron juntos en el auto.- el ojiazul volvió a callar, estaba harto del Uchiha, harto de querer controlar a su novia, él no tenía ningún derecho sobre ella, él ni siquiera era su verdadero hermano, él no era nada, no era nadie, solo una piedra en su zapato.

-si quieres saber qué hace Hinata-chan, entonces pregúntale tú mismo Teme, ahora estoy ocupado, nos vemos después, adiós.-

Corto la llamada y respiro hondo para calmarse a sí mismo. Por un momento había sentido el impulso de gritarle que dejara en paz a la ojiperla, pero eso no sería lo correcto, lo correcto era hablar con él y contarle todo, por lo mismo esperaba en la estación de buses a la Uchiha para una cita, y también para decirle lo que tenía pensado hacer. Ya no se escondería más, tenía el valor para enfrentar a Sasuke y estaba listo, sabía que saldría lastimado de esa conversación pero estaba preparado para luchar.

-Sasuke cree que Hinata-chan es mentirosa y fría, pero se equivoca, la Hinata-chan que yo conozco es honesta y sensible, si no fuera por su personalidad, no, incluso si ella jamás cambiara, seguiría siendo maravillosa.-

-Naruto-kun?.-

-Hinata-chan!.- dijo sorprendido. –ya estás aquí!.-

Ella sonrió tímidamente, haciendo que el Uzumaki se sonrojara en el momento.

-iremos a la playa otra vez?.- pregunto el muchacho.

-sí, quiero ver el atardecer otra vez contigo Naruto-kun.-

Dejaron de hablar y entraron al autobús rombo a la costa. En esta ocasión el rubio se sentía muy diferente de la vez anterior. Estaba calmado, podía ver a Hinata sin sentirse perturbado. Esta vez iban tomados de las manos, esta vez el silencio no era incómodo, esta vez eran novios, esta vez ella no era ajena, le pertenecia.

Llegaron a la costa y disfrutaron de un día esplendido. Pasearon por calles, admiraron paisajes y caminaron en la arena a través de la orilla del mar. Sin querer llegaron al mismo lugar donde ella se había confesado, y donde él le había pedido que fuera su novia.

La tarde estaba hermosa y ambos se sentaron en la arena ha admirar como el sol bajaba lentamente, coloreando de un rojo tenue el ambiente.

-Hinata-chan, mañana le diré a Sasuke que soy tu novio.- soltó sin preámbulo.

Ella no reacciono, manteniendo su vista fija en el horizonte. Naruto trago grueso, no tenía claro cómo iba a reaccionar, sin embargo ya lo tenía decidido, quisiera o no, él lo haría.

-te estas convirtiendo en una persona aburrida como Sasuke.- dijo de repente.

-he?- reacciono el rubio.

-quieres tener una relación convencional?.-

Naruto la enfrento con una mirada dura y una postura fija. –Hinata-chan, ya no quiero competir contra el mundo por ti, yo ya gane y quiero que todos lo sepan.-

La ojiperla quedo sorprendía por su novio. Realmente ese era Naruto?.

-de verdad, de verdad estas igual que Sasuke, comportándose de forma tan diferente a la que suelen ser.-

El Uzumaki no comprendía del todo lo que ella quería decir.

-está bien Naruto-kun, si eso es lo que quieres, así será.- se acercó al rubio depositando un tibio beso en sus labios.

-e entonces crees que es lo correcto?.-

Hinata se levantó del suelo, limpiando su vestido de los restos de arena, siendo seguida por él.

-correcto?, correcto es un concepto que no se aplica a mí, pero correcto es todo lo que te identifica Naruto-kun, lo que te hace ser fuerte contra chicas hipócritas, y débil contra alguien que es en verdad malvada como yo.-

Sonrió ampliamente al escuchar la respuesta de su novia tomándola como un sí.

La hora les indicaba a ambos que debían volver, tomaron el autobús de vuelta y llegaron a la estación de Konoha, su cita había terminado.

-Hinata-chan, nos veremos mañana en el Instituto.- dijo nervioso.

Ella capto de inmediato su temor alzando una mano, acariciando la mejilla del Uzumaki.

-tu valentía es realmente genial, si yo fuera un hombre estaría celoso de tu hombría, tanto que desearía matarte, pero, estoy agradecida de ser una chica, porque así puedo amarte.- le dijo sonriendo amablemente.

El sonrojo del rubio le pareció aún más tierno a la peliazul, mientras este la tomaba de la cintura y besaba los abundantes labios que tanto deseaba.

-adios Naruto-kun.- dijo antes de marcharse a su casa.

-adios Hinata-chan.- respondió con el corazón a punto de salir de su garganta.

La vio alejarse por las calles adornadas de un rojo carmesí intenso. Le pareció que era la primera vez que la tarde lucia de esa manera; se giró y emprendió también camino a casa. La brisa helada refrescaba su rostro.

-yo, ya no siento frio porque tu estas aquí.- llevo la vista hacia el cielo.

-quiero demostrarte lo agradecido que estoy Hinata-chan, porque sé que ahora mis palabras pueden alcanzarte.-

…..

-maldición contesta de una vez Ino cerda!- gritaba Sakura tratando de contactar a su amiga rubia.

Lanzo su teléfono lejos, llena de rabia y frustración. Necesitaba hablar con alguien y desahogarse, pero su amiga no estaba disponible al parecer. Luego de la revelación que había tenido en el hotel sobre los hermanos Uchiha estaba furiosa y colapsada por los celos. Ante sus ojos Hinata era un trepadora que le había arrebatado a los dos hombres más importantes de su vida.

Era una zorra, una cualquiera, había conquistado el corazón de Naruto y había capturado el de Sasuke. Quien se creía? Solo era una aparecida. Ella había luchado por el ojinegro desde su más tierna infancia, y ahora era desplazada así nada más. Todo le causaba repulsión.

-Ino tenía razón, esa niña es un demonio con piel de oveja, desde el principio no debí confiarme, ahora estoy en desventaja, pero esto no se va a quedar así, me las vas a pagar maldita niña, juro que lo harás.-

Levanto el teléfono del suelo, intentando nuevamente llamar a su amiga.

-Sakura? Que te pasa porque insistes tanto!-

-Ino, cállate y escúchame, donde estas tengo que hablar contigo.-

La Yamanaka rio un poco. –claro que debes hablar, anoche te fuiste con Sasuke-kun no? Todos están comentando eso hoy.- dijo picara.

-Ino, puedes venir a mi casa, tengo que decirte algo muy importante.-

-bueno, yo también tengo que darte noticias Sakura, pero será luego ahora mismo estoy en una cita con Shikamaru!, pasamos una gran noche y ahora ESTAMOS SALIENDO!.- grito eufórica.

La pelirosa se quedó en silencio, cortando la llamada. La envidia era un sentimiento que rondaba muy cerca de ella en estos días.

-por qué a todo el mundo le salen las cosas bien menos a mi.-

…..

-piensas seguirme hasta mi casa?-

Se detuvo mirando hacia cierta dirección, sin moverse del lugar.

-vaya, no creí que notaras mi presencia.-

-has estado siguiéndome hace días, supongo que no eres un admirador.- dijo irónica

-soy más que eso para ti, Hinata Hyuga.-

Ella abrió los ojos de golpe al ver el rostro de quien la estaba siguiendo. -Tú eres…-

-soy un Hyuga igual que tu.- dijo acercándose a la ojiperla.-

A pesar de su sorpresa, su actitud serena no cambio en lo absoluto. –Entonces tus hombres son los que me han estado observando además de mi abuelo.-

Neji Hyuga sonrió con superioridad al oír a la chica. –Así que los rumores son ciertos, eres muy lista, creí que mis hombres eran discretos.-

Hinata no siguió su juego. –Que es lo que quieres.- exigió con rudeza.

Él se acercó hasta poder ver con nitidez los profundos ojos blancos, iguales a los suyos directamente.

-tendrás que venir conmigo.-

…..

Amigos les cuento que hace poquito vi la película Naruto the last y llore! Me emociono el ending de la peli, es que fue tan difícil para Hinata que sus sentimientos llegaran a Naruto después de toda la serie!

En fin, este es el nuevo capítulo de la semana, como ven Sasuke tiene más confianza y Naruto también. que va a pasar con estos dos amigos!

Kento tiene planes macabros! Quiere matar a alguien, quien creen ustedes que es?

Neji aparecio frente a Hinata, no sera nada bueno.

Sakura esta que se muere de los celos, que creen que va a hacer ¿? Se lo dira todo a Ino?

Espero que les guste y nos vemos para la próxima!

PD: les comento que comenzare una nueva historia, muy pronto les adelantare el argumento, un abrazo a todos.